Además, productores, guionistas y actores insistieron con la declaración de una emergencia para la actividad. Entre los presentes estuvieron Alejandra Flechner, Mercedes Morán y Julieta Díaz.
Representantes del Espacio Audiovisual Nacional (EAN) se reunieron este miércoles con diputados de la oposición en el Anexo de la Cámara de Diputados, donde manifestaron su rechazo a ciertos aspectos de la Reforma Laboral que impactarían en el sector, al tiempo que advirtieron por el futuro del cine argentino.
Durante el encuentro, organizado por el diputado socialista Esteban Paulón, expresaron su posición en contra de algunos puntos del proyecto impulsado por el Gobierno: la derogación del Estatuto del Periodista y las modificaciones que afectarían directamente el funcionamiento del INCAA, la TV Pública y Radio Nacional, organismos que el sector considera “pilares fundamentales para la soberanía cultural y la identidad nacional”.
La jornada contó con la presencia de productores, guionistas y actores, entre ellas las destacadas Alejandra Flechner, Mercedes Morán y Julieta Díaz.
Además, Paulón reafirmó su compromiso de actualizar y relanzar un proyecto de emergencia en la industria audiovisual, presentado originalmente en 2024. “Invito a todos a trabajar en esta iniciativa cuando comience el período parlamentario”, dijo el santafesino, al subrayar la necesidad de generar un marco normativo que proteja a los trabajadores “ante un escenario de alta incertidumbre económica y legal”.
La reunión concluyó con la lectura de un documento conjunto y testimonios de diversos actores del sector, quienes coincidieron en que la producción audiovisual es una actividad que requiere financiamiento y políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Los referentes advirtieron que, sin el apoyo del Estado y un marco regulatorio estable, la industria independiente -que genera miles de puestos de trabajo- corre “un riesgo real de subsistencia frente a los desafíos que plantea el tratamiento de la reforma en el Senado”.

Integrantes de la Asamblea Federal y del Consejo Asesor del INCAA expresaron su preocupación por la falta de políticas públicas.
Foto: HCDN
En una reunión informativa, la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, que preside Silvana Ginocchio (UP), recibió a representantes de la Asamblea Federal y del Consejo Asesor del INCAA, a fin de analizar el cumplimiento de la Ley Nacional de Cine.
“El cine cuenta nuestras historias y fortalece nuestra soberanía cultural”, señaló Ginocchio en el inicio de la reunión.
En tanto, Andrea Natalia Breninato Gatica, consejera del INCAA, manifestó: “Estamos preocupados, necesitamos políticas públicas con perspectiva federal, el cine es nuestra identidad, son nuestras historias y memorias”. Y abogó por el cumplimiento de la Ley de Cine.
“Nuestro objetivo es propiciar los mecanismos para reactivar la industria, y construir una cadena de producción, exhibición y distribución de cine en todo el país”, concluyó Gatica.
En el encuentro también se continuó con el debate acerca del cierre de las plataformas CineAr y CineAr Play.
La comisión mantuvo este martes una reunión de carácter informativo en donde se emitió dictamen respecto de cuarenta proyectos de ley, resolución y declaración de diversas temáticas.
La Comisión de Cultura de Diputados, presidida por Silvana Ginocchio (UP), mantuvo una reunión informativa con invitados para abordar la situación del sector cinematográfico argentino y, además, emitió dictamen respecto de más de cuarenta proyectos de ley, resolución y declaración sobre diversas temáticas.
"En los proyectos queda de manifiesta la importancia de nuestro patrimonio cultural material e inmaterial. Ese enorme caudal cultural es importante para el desarrollo colectivo”, explicó Ginocchio y agregó: “La cultura necesita de incentivo y apoyo, es identidad, trabajo, es la posibilidad de incluir y nos permite cohesión como sociedad".
A continuación, los integrantes de la comisión recibieron invitados representantes del sector cinematográfico que explicaron la importancia de Cine Ar Tv y Cine Ar Play. “El cine cuenta nuestras historias y fortalece nuestra soberanía cultural”, señaló Ginocchio.
Rodrigo de Echeandía, ex gerente de Medios Exhibición y Audiencias del INCAA, explicó la importancia de Cine Ar Tv y Cine Ar Play: “El riesgo de que se cierre es el de perder gran parte del acervo cinematográfico con que cuenta el INCAA. La plataforma es una ventana de exhibición al mundo.”
Participaron del encuentro Cynthia Lujan Ottaviano, secretaria de Industrias Creativas e Innovación Cultural de la provincia de Buenos Aires; Jeankarla Falon Plaza, gestora de medios y cultura, parte del equipo de la creación de la Plataforma de cine argentino ODEÓN, hoy Cine Ar Play; Pablo Echarri, actor y Tesorero de SAGAI; Mora Recalde, directiva de Sociedad de Gestión derechos intérpretes de actores; Laura Fortini, secretaria adjunta del sindicato de trabajadores de la Industria Cinematográfica; Hugo Castro Fau, integrante de la Asamblea INCAA; Guillermo Tello, Multisectorial Audiovisual, entre otros.
Fue en una reunión de la Comisión de Cultura que recibió a organizaciones, actores e institutos relacionados con la temática que analizaron la situación de la cultura en el país y les solicitaron a los diputados que “defiendan el patrimonio cultural argentino”.
La Comisión de Cultura de Diputados, presidida por Silvana Ginocchio (UP), llevó a cabo este jueves una segunda reunión informativa con la participación y disertación de más de 20 expositores referentes de la cultura nacional tales como organizaciones, actores e institutos que analizaron la situación de la cultura en el país y les solicitaron a los diputados que “defiendan el patrimonio cultural argentino” y criticaron la ley Bases.
Al inicio del encuentro, Ginocchio sostuvo que la reunión “fortalece nuestro trabajo y la relación que tenemos que tener como Congreso donde están representadas todas las voces, algo muy característico de las democracias y de la República”.
La presidenta de la comisión explicó que es una segunda reunión de carácter informativo y expresó: “Para nosotros es muy importante recibirlos. Esta reunión nace en virtud de la inquietud de distintos sectores de la cultura, de organismos, organizaciones e institutos que ven en juego su existencia y las políticas públicas que las sostienen”.
A continuación, el vicepresidente de la comisión el diputado Hernán Lombardi (Pro) celebró la ocasión para “poder dialogar, conversar y buscar elementos en los cuales en algunos se coincidirá, pero en otros no, pero lo importante es la función de las comisiones de la cámara de abrirse a la sociedad civil”.
“La cultura es un elemento sustantivo e identitario de la Argentina y de todos los países que tiene que ver con la identidad, convivencia, educación democrática, tolerancia y el respeto de unos a otros”, definió Lombardi.
Luego fue el turno de la vice segunda la libertaria Fernanda Araujo quien manifestó: “Que sea un espacio de intercambio y, sobre todo, un espacio de entendimiento”.
Los expositores
El primero en exponer fue el actor Luis Brandoni quien resaltó que la comisión es un lugar “de diálogo, donde pensamos distinto muchos de nosotros, pero vale la pena aprovechar la circunstancia para sacar conclusiones”.
“Es un tema que me toca de cerca en mi condición de actor desde hace años. He padecido y disfrutado en mi oficio y me he interesado en la parte gremial. En algunos casos el tema me preocupa porque es un momento complicado porque están apareciendo las manifestaciones de quejas de lo que falta, de lo que no está y lo que está mal”, dijo.
En tanto, analizó: “Me parece que deberíamos intentar hacer un balance de la situación cultural del país y, luego sacar algunas conclusiones para saber qué es lo que está bien, lo mal, lo que debe mejorar de la performance de instituciones oficiales y que tengan una posibilidad de mejorar su función y apoyar las manifestaciones sencillas, sensibles, oportunidades de cara a los destinatarios de la tarea de la cultura”.
Brandoni consideró que “tendríamos que afinar un poco la puntería para saber en boca de los funcionarios de la cultura qué es lo que se piensa hacer con cada organismo”, y cerró: “Creo que es necesario revisar las cosas que están mal y lo que podemos mejorar de esos mismos organismos porque no son malos por antonomasia, es una tarea nuestra de quienes pertenecemos al mundo de la cultura mejorar esos organismos para que sirvan a los fines para los cuales están destinados”.
Luego fue el turno del actor Marcelo Mazarello quien opinó: “La discusión de fondo es cuál es la manera estratégica en la que interviene el Estado en los organismos que tienen que ver con la cultura”, y señaló: “En los últimos tiempos escuchamos en voces públicas que había un ataque a la cultura, cuando en realidad se estaban auditando organismos que tienen que ver con la cultura”.
Mazarello propuso que en principio hay que definir qué es cultura porque “cultura es todo y es de todos. Empieza en la familia porque es esa serie de valores que se transmite y en la educación el sentido de pertenencia”, y cuestionó: “Nadie se puede arrogar la representación cultural nacional”.
“Tenemos algunos hechos que fueron un golpe a la cultura que es el empobrecimiento de la sociedad que atacó la base fundacional de la cultura que es la familia y también la educación”, y precisó que “tenemos niveles de educación parecidos a los de África, eso sí es un ataque a la cultura y no vi a ninguna de las voces públicas quejándose por ese ataque cultural que nos hizo descender cuando Argentina siempre fue un faro en toda Latinoamérica”.
Para el actor “los organismos que tienen que ver con la cultura están para representarnos a todos”, y planteó que hay “tres términos mezclados en esa defensa que se hace” y desagregó: “Una cosa es la cultura, otra cosa es la propaganda y otra cosa es el arte”.
Así, destacó que “tenemos herramientas muy poderosas” como el Teatro Colón, San Martín, Cervantes que “han tenido gestiones buenas, pero no han tenido una orientación estratégica de la cultura porque tiene que tener un concepto de estrategia nacional como el tango que también genera divisas”.
“En algunos casos como el INCAA hay un sector de la política que se apodera de un organismo que tiene que ser para todos y un grupo de personas se da auto crédito y no le da al que no piensa como ellos. Eso se llama propaganda”, apuntó y resaltó que “el arte es liberador”, y finalizó: “La orientación estratégica que tienen que tener debe estar inspirado en las bases que inspiran al arte que son libertad, la igualdad y la abundancia”.
También expuso del sindicato de autores de la Argentina, Pedro Patzer, reivindicó la labor de los medios de comunicación como la Agencia de Noticias Télam, pidió proteger al INT –Instituto Nacional del Teatro- y al Fondo Nacional de las Artes, al cine que “nos enseñó a ser un poco más argentinos, de mostrarle al mundo el valor de nuestras historias además de ser una gran fuente de ingresos, una industria que fomenta y genera miles de puestos de trabajo”.
“Privatizar los medios públicos, no fomentar nuestros teatros y cine es como quemar la biblioteca de nuestros abuelos que por años fueron construyendo nuestros saberes”, comparó y preguntó: “¿No será mejor recuperar los libros, digitalizarlos, sumar nuevos y proteger nuestros saberes?”.
El realizador audiovisual entrerriano Nicolás Herzog comentó que en su provincia se produjeron más de 20 películas en las últimas dos décadas y cuenta con uno de los festivales de cine más importantes de la región y resaltó el lugar “destacado que tiene nuestra cinematografía en la consideración mundial”.
Herzog precisó que el cine permite: “Narrarnos, pensarnos, memorizarnos, espejarnos, anticiparnos y unirnos”, consideró que “el vínculo virtuoso entre las diferentes provincias no es causalidad ni producto de la magia del cine, sino que es el resultado de un proceso largo y sinuoso de puentes construidos entre el sector público y privado, entre institutos de cine y productoras, Estados y empresas privadas”.
Así, destacó la Ley del Cine vigente desde el año 1994 gracias a “un plan de fomento que potenció la actividad una década más tarde luego de años de lucha y permitió el acceso a cientos de cineastas de todo el país”. También ponderó el desarrollo de la industria cultural en las provincias que “comenzaron a trazar un mapa federal del cine argentino”, y cerró: “Como al 90% de los cineastas no hubiese podido hacer películas sin el apoyo del INCAA organismo que hoy se encuentra en franco peligro de desaparición”.
“El cine es una industria cultural y, como el teatro, la música y la literatura, tiene particularidades que deben ser analizadas en su complejidad. El cine es un acto simbólico y psicomágico de generación de sentidos”, definió y opinó: “Los Estados no deberían encajonar y limitar el quehacer de las industrias culturales al libre albedrío del mercado, sino más bien potenciarlas. El cine es autosustentable porque se financia con fondos que provienen de la dinámica del mismo sector y se generan 700 mil puestos de trabajos anuales. Tenemos un cine autosustentable, genera empleo registrado, ingreso de divisas, promueve a nuestro país en el mundo, nos ayuda a pensarnos como sociedad y viaja en el tiempo. Con estos datos es difícil entender cuál es el sentido de esta brutal arremetida contra el cine y las industrias culturales”.
Herzog planteó que el cine argentino necesita una nueva ley que “se adapte a los cambios, incorporando a las plataformas digitales en el acervo cultural. La cultura no es un gasto, las industrias cultuales generan identidad, memoria y valor agregado en el tiempo. Pido que defiendan el patrimonio cultural”.
En nombre de la Comunidad Audiovisual Santafecina expuso Gustavo Postiglione quien apuntó contra le ley Bases que “fue tristemente aprobada por esta Cámara”, y planteó que el tema cultura “sigue siendo central en la discusión política”, al advertir que “estamos en un momento crucial donde efectivamente la cultura argentina es atacada con afirmaciones repletas de falsedades que tienden a confundir y a poner a los artistas como responsables de parte de la pobreza y el hambre del país”.
Postiglione acusó que el desfinanciamiento conduce al “acallamiento de las voces, la destrucción de la industria que genera más desocupación y la desaparición de los acervos culturales para entendernos como Nación”.
Además, comentó que la situación en las provincias es “complicada” porque las centralidades del poder político están en Buenos Aires y cuestionó: “El cine no se maneja con la lógica del mercado que propone el Gobierno, sino que el cine del país es el arte de nuestro espejo”. Así, apuntó contra HBO, Netflix y Amazon “plataformas que han copado el 80% del contenido, sino que establecen contenidos que debemos producir, sin control ni regulación”.
“La ley que esta misma Cámara aprobó, regala nuestras tierras y recursos naturales. La falta de legislación también entrega nuestro cine, nuestro lenguaje. La cultura argentina se nutre de la diversidad”, cuestionó y cerró: “El arte, la cultura enfrentan hoy una amenaza al corazón de la identidad”.
Por la Asociación de Editores Audiovisuales habló Jimena Perilli quien defendió a la cultura y señaló que “no es la culpable de la pobreza ni de las malas gestiones de la política”, por lo que destacó la Ley de Cine que “nos permite vivir en el libre ejercicio del mercado”.
“Todo el mundo entendió el valor social de la cultura, pero el plan del Estado va en contra mano porque hace 164 días que la industria está detenida, el Instituto Nacional de Cine está intervenido por alguien que no conoce su funcionamiento y la actividad está paralizada y se perdieron miles de puestos de trabajo”, alertó y cuestionó que con la ley Bases “nos enfrentamos a la posibilidad de ser eternos empleados en período de pruebas. Todas estas medidas impactan peor y pedimos que hagan algo”.
En representación de la Comunidad de Artes Visuales, Magdalena Jitrik se sumó a las críticas de la ley Bases que pone fin a las moratorias jubilatorias porque la mayoría de los artistas son monotributistas. “Cuando veo la ley Bases encuentro lo aberrante de dicha redacción donde le otorga facultades extraordinarias a una persona que no le da valor a la cultura. Están habilitando a una gestión a vender el patrimonio material”, enfatizó.
En tanto, el cineasta Maximiliano Gersovich, afirmó que “antes de la existencia del INCA y del modelo de subsidios, en Argentina se hizo un cine industrial y profesional”. Desde el punto de vista de la Comunidad de Artes Visuales, Daniel Ontiveros pidió que “se corrija lo que está mal, pero sin desfinanciamiento”; mientras que Laura Maubecín, secretaria de Cultura de la provincia de Catamarca, se refirió “a la realidad que se vive en el interior del país en relación a los organismos culturales: “Seguramente hay cosas para mejorar, pero es fundamental que sigan funcionando, ya que son de gran apoyo para nosotros”.
El referente del movimiento Federal de Danza, David Señoran, lamentó que “los trabajadores de la danza estén en desigualdad de condiciones en relación al fomento y la producción”, en comparación con los trabajadores de otros sectores culturales.
Luego, el escritor Nicolás Márquez sostuvo que “el Estado no tiene que financiar a los sectores culturales”, al enfatizar: “La cultura es un derecho, pero no para que los demás me la paguen”. “No estamos ante un gobierno que está en contra de la cultura, sino a favor de la libertad”, concluyó.
Del encuentro, además participaron Manuel García, Cámara de Distribuidores Independientes de Cine; Juan Pablo Russo de ACCA (Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina); Hugo Castro Fau (CAPPA); Izel Paz, Red Argentina de Cine comunitario; Cristian Leonel Mouroux, Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales; María Estela Moreno, artesana de Catamarca; Daniel Cholakian, Periodismo Cultural; Jorge Alberto Córdoba, Trabajadores de la Cultura de Zona Norte; Gustavo Rohdenburg, Unión de Músicos Independientes; Diego Boris, coordinador de la Mesa, la Industria y la actividad Musical; y Juan Marcelo Levicoy, sindicato Argentino de Músicos.
Fue ante un plenario de comisiones del Senado en la que también expuso el directo de la multisectorial audiovisual Guillermo Tello. Ambos les solicitaron a los legisladores que no deleguen facultades al Poder Ejecutivo: “Este proyecto de ley va a romper algo que funciona”.
Fotos: Comunicación Senado
Al retomar el cuarto intermedio por el debate del proyecto de ley Bases en el Senado, el oficialismo aceptó -a propuesta del jefe del bloque UP, José Mayans- la disertación de dos representantes del sector cultural: el actor Jorge Marrale y el director de la multisectorial audiovisual Guillermo Tello, quienes solicitaron al Cuerpo que no deleguen facultades al Poder Ejecutivo y alertaron que el proyecto “pone el peligro todo el entramado cultural argentino”.
Ante el plenario de comisiones que se reunió en el Salón Azul, el primer expositor fue el actor Marrale en representación de la SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes) quien lamentó “profundamente que se nos haga costumbre tener que defender lo que logramos en más de 100 años de industria audiovisual argentina. Ser referentes en la región una industria de enorme valor agregado de creatividad y tecnología de punta, de empleos que mueven la economía en cada rincón del país. Una industria que nos da prestigio en el mundo entero y es generadora de divisas que ingresan al país y mueven la economía”.
“El proyecto de Ley Bases y Puntos de Partida para la libertad de los argentinos que tiene media sanción en Diputados pone en peligro, no solo al sector audiovisual, sino a todo el entramado cultural argentino. Lo que hace más de 40 años con gobiernos de muy diversos signos políticos fue una política de Estado, hoy parece ser moneda de cambio”, alertó.
Marrale advirtió: “Todos sabemos lo que se perdería, nuestra historia, identidad y futuro”, y señaló que la cultura nunca estuvo en contra de ningún desarrollo nacional. Todos queremos una Argentina más justa, más sólida y más pujante”, y preguntó: ¿A caso pensamos hacerla con menos cine, menos literatura, con menos bibliotecas populares, con menos teatro independiente?”.
Así, les preguntó a los senadores presentes: “¿Estamos de acuerdo en aceptar que la cultura es un bien estratégico para nuestro país? Quiero creer que sí”, y les sugirió mirar a los países del mundo y el valor estratégico que le dan a su cultura.
“Es en este Congreso donde fueron consensuados democráticamente organismos tan importantes de la cultura como el Instituto Nacional de Teatro, Instituto Nacional de la Música, Instituto Nacional del Cine, Fondo Nacional de las Artes, entre otros”, precisó Marrale y planteó: “¿Por qué tiene que quedar atados a la discrecionalidad del Poder Ejecutivo? ¿desfinanciar estos institutos no es lo mismo que cerrarlos?”.
El acto expresó: “Las personas que hacemos esta industria sabemos lo que estamos hablando y venimos explicando que con este proyecto de ley van a romper algo que funciona que seguramente puede ser perfectible, pero no destruido. Pusimos a disposición datos e información precisa y, aun así, no entendemos cómo este proyecto sigue avanzando”.
“Todos los sectores culturales estamos aunados en el mismo reclamo. Si es un problema ideológico, debemos decir que la cultura se construyó gracias a voluntades políticas que, pese a sus diferencias, comprendieron que hay un bien común y ese bien común es la patria”, manifestó.
Marrale indicó que la patria también se construye con actores, actrices, bailarines, músicos, directores de cine, montajistas de teatro, productores, escultores, editores, guionistas y escritores. “Jamás nos va a faltar el aliento para defender la cultura argentina”, cerró y solicitó al Cuerpo que no deleguen facultades al Ejecutivo Nacional y que queden en sus manos el tratamiento de ley por ley de cada asunto que resulte necesario para mejorar la cultura nacional.

Por su parte, expuso también Guillermo Tello, coordinador de la Multisectorial Audiovisual, que explicó que es una organización de segundo grado y “la red más grande de televisoras públicas argentinas y la más importante de Latinoamérica”.
Tello expresó su solidaridad con los legisladores por “el atropello que han sido llevado adelante porque la Bicameral de Comunicación tendría que haber elegido el directorio de la ENACOM. Vemos un atropello a los representantes de ambas cámaras cuando se define que se intervienen los ámbitos de comunicación empezando un camino de censura”.
También se solidarizó con los trabajadores de la agencia Télam y de medios públicos porque “vemos avanzar la dificultad de la toma de decisiones del Ejecutivo como parte de una censura sistemática al trabajo de la libertad de expresión que debe ser garantizada por la bicameral”.
Sobre el proyecto de ley Bases expresó: “Nos parece muy gravoso los artículos 3,4,5 y 6 del capítulo 1 sobre reorganización administrativa porque entrega en la potestad del Ejecutivo la posibilidad de hacer prácticamente lo que se quiera con los organismos centralizados de cultura y comunicación”.
Tello resaltó que el trabajo en comunicación y cultura le implicó en el Presupuesto Nacional de 2023 el 0,2% y remarcó que “representamos el 1,8% del valor agregado bruto”.
“A la hora de pensar la modificación que se está planteando con el RIGI allí hay una serie de beneficios para las inversiones que en el área de la producción cultural serían gravosas. Hace años venimos pidiendo que se atienda al sector cultural como industria”, apuntó y cuestionó que “no se puede plantear la incorporación de inversión dentro del territorio si beneficios dentro del territorio”.
El director de la multisectorial abogó para que haya políticas públicas que “impulsen la producción industrial y que garanticen la diversidad cultural en todo el territorio”, y manifestó que sin el Instituto Nacional del Teatro sería “imposible garantizar la diversidad cultural teatral en los pueblos más distantes”.
Así, reclamó que ambas cámaras deben ser las “responsables de garantizar esa diversidad cultural y de legislar para que efectivamente haya una identidad cultural argentina que sea sostenida y garantizada por el pueblo argentino”, y les solicitó que revean la posibilidad de no entregar facultades delegadas que “tiren por la borda más de 40 años ininterrumpidas de democracia y de consenso para lograr las leyes”.
Ante la pregunta del senador puntano Fernando Salino (UP), Tello informó que “los organismos descentralizados tienen una gran representación en las provincias y su fondo de fomento lo desarrollan las provincias. Sobre el Instituto del Teatro tiene más del 70% de sus fondos de distribución a las provincias”.
El evento fue creado en el año 2016 en la provincia de Jujuy, con el objetivo de promover políticas audiovisuales en la región, marcando un primer antecedente a nivel país.
La senadora nacional Silvia Giacoppo (UCR-Jujuy) propuso declarar de interés a la octava edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas, que se realiza desde el 2 al 11 de septiembre de 2022, en la provincia de Jujuy.
La legisladora informó que “esta nueva edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas se lleva a cabo de manera presencial y también virtual, con ocho sedes en Jujuy distribuidas entre San Salvador, Palpalá, Tilcara y Humahuaca, incluyendo funciones al aire libre en la capital. Con esta modalidad lo mejor del cine andino llegará a cada rincón de nuestro territorio”.
“Esta iniciativa se realiza todos los años, generando una fecunda promoción del cine, en el cual la exhibición de films, la formación académica y el fomento de las producciones audiovisuales locales y regionales constituyen su eje central, posicionando a la provincia como centro audiovisual de la región. La convocatoria trasciende las fronteras y, además de las provincias del Noroeste de Argentina, se integran los países del bloque andino, como Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela con las que se comparte historia, costumbres y formas de ver e interpretar el mundo”, argumentó Giacoppo.
La radical sostuvo que este evento “promueve la competencia cinematográfica e impulsa el encuentro entre realizadores, productores, actores y técnicos, generando sinergia y amplifica la realización de proyectos conjuntos que contribuyen a profundizar el desarrollo de las capacidades en todos los profesionales que, desde sus lugares, participan de él. La importancia para la industria recae en la diversificación de las propuestas cinematográficas”.
En esta octava edición, el Festival Internacional de Cine de las Alturas dedicará, parte de su actividad, a proyecciones de películas en competencia y en las variadas secciones paralelas, a foros de discusión, talleres y clases magistrales dictadas por prestigiosos profesionales de la cinematografía. Cuenta con cuatro competencias oficiales: Competencia Internacional de Largometraje de Ficción; Competencia Internacional de Largometraje Documental; Competencia Regional Cortos NOA y Competencia WIP-Work in Progress de las Alturas.
El jurado, integrado por importantes personalidades de reconocida trayectoria, tanto argentinos como extranjeros, tendrá la difícil tarea de seleccionar las mejores producciones en cada categoría. También los espectadores, con su voto, tendrán oportunidad de elegir su film favorito. En secciones paralelas se exhibirá Cine Ambiental; Cine de Animación; Cine con Perspectiva de Género; Cine sobre el Cannabis Medicinal; Funciones de Alturas y Miradas del NOA.
“Una de las actividades especiales más importante del Festival es el 'diálogo de altura', que consiste en entrevistas abiertas al público, en la que ya han participado grandes personalidades del ámbito cinematográfico como Lucrecia Martel, Juan José Campanella, Graciela Borges, Erica Rivas y Ricardo Aranovich, entre otros”, añadió la senadora.
“Este evento anual, además de entregar lo mejor del séptimo arte colabora en forma directa con la economía y el turismo de los lugares donde el mismo se desarrolla. Es un punto donde se conjuga la cultura y el turismo”, concluyó Giacoppo.