En el Coloquio de IDEA, el vocero presidencial Manuel Adorni trazó el rumbo legislativo del Gobierno para los próximos dos años, con foco en reformas laboral y tributaria. Aseguró que el Ejecutivo confía en encontrar a partir de diciembre un Congreso más dispuesto a acompañar los cambios estructurales que, según dijo, permitirán “hacer a la Argentina grande nuevamente”.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, disertó este miércoles en la apertura del 61° Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, donde delineó la hoja de ruta legislativa del Gobierno nacional para la segunda mitad del mandato. Bajo el título “La visión del Poder Ejecutivo Nacional”, el funcionario aseguró que el objetivo es avanzar con reformas profundas que permitan reducir el “costo argentino” y generar condiciones para el desarrollo del sector privado.
“Necesitamos que las empresas, desde las más chicas hasta las más grandes, puedan y quieran contratar gente. Para eso tenemos que cambiar el marco vetusto vigente, que pone trabas innecesarias a quien desea emprender”, afirmó Adorni, al referirse a la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Calificó la actual reglamentación como “un lastre” y planteó la necesidad de recomponer el vínculo entre trabajadores y empleadores, con mayor libertad para pactar condiciones, incluso en moneda extranjera.
En el plano tributario, el vocero destacó que el Gobierno presentó una reforma orientada a la simplificación impositiva, y aseguró: “Este es el primer Gobierno decidido a eliminar cuanto tributo sea necesario eliminar”.
Adorni insistió en que el norte de la gestión es “reducir radicalmente el costo argentino —tributario, laboral, burocrático y crediticio— para que todas las empresas, sin importar su tamaño, puedan salir adelante”. En ese marco, expresó su deseo de que “las empresas de Argentina se coman el mundo”, y subrayó la necesidad de contar con “una estructura legal e impositiva acorde a los estándares globales, y por qué no, también para mejorarlos”.

El vocero también se refirió al rol del Congreso en la etapa que se inicia: “Confiamos en encontrar un Congreso más reformista a partir del 10 de diciembre próximo”, dijo, en alusión a la nueva composición legislativa que surgirá de las elecciones generales.
Durante su exposición, Adorni enumeró una serie de anuncios de inversión que, según afirmó, marcan un punto de inflexión: el acuerdo entre YPF y ENI por 30.000 millones de dólares, la inversión de OpenAI para desarrollar data centers en la Patagonia por 25.000 millones, y los anuncios mineros recientes que totalizan unos 80.000 millones de dólares.
“Esta vez es diferente. Vamos camino a un futuro de crecimiento irreversible”, sostuvo. Y concluyó: “Tenemos frente a nosotros un deber generacional: terminar este proceso de reformas para hacer a la Argentina grande nuevamente. De una vez y para siempre”.
El proyecto comenzó a ser tratado en Diputados esta semana, y pretende modificar los plazos, la Bicameral y los temas a modificar por decreto. Qué dijo sobre Macri y lo ocurrido en la Secretaría de Energía.
Al término de su intervención en el 60º Coloquio de IDEA, el presidente de la Nación, Javier Milei, fue consultado por el potencial avance del proyecto de ley que pretende reformar la Ley 26.122 sobre el régimen legal de los decretos de necesidad y urgencia -DNU- y anticipó que "obviamente" lo va a vetar.
Como con los textos de movilidad jubilatoria y el financiamiento universitario, el jefe de Estado volverá a hacer uso de la facultad constitucional establecida en el artículo 80 de la Carta Magna. En un video grabado por un cronista de C5N, Milei acusó a la oposición de que “en el fondo están queriendo hacer un golpe de Estado”, y cuestionó: “Esto es cambiar las reglas (modificar la ley) a mitad de camino ¿A vos te parece que es normal eso?”.
Pese a haber avisado que solo vetaría a los proyectos de ley que afectaran al equilibro fiscal, el presidente fue directo y confirmó que va a vetar totalmente la iniciativa impulsada por la oposición dialoguista que pretende modificar los plazos de vigencia de los decretos presidenciales, qué temas pueden ser modificados e invertir el tratamiento en las cámaras: Que se apruebe por el voto de las dos, pero se rechace del todo por la negativa de una.
Por otro lado, se refirió a la salida de Eduardo Rodríguez Chirillo de la Secretaría de Energía de la Nación, y la posterior designación de María Tettamanti: “Trabajamos regularmente con el presidente (Mauricio) Macri”. La aclaración se debió a que la nueva funcionaria es del riñón del titular del Pro.
Finalmente, el presidente respondió cuestiones sobre el conflicto que mantiene hace días con la comunidad universitaria y los planes de lucha realizados en diferentes edificios a lo largo del país: “No se dejen engañar por los delincuentes, no las vamos a arancelar ni cerrar”.
Más de 1.000 personas participan de esta edición que lleva el título “Si no es ahora, cuándo. Transformar. Invertir. Sostener”. Durante la primera jornada, hubo un espacio destacado para conocer la mirada de los empresarios que invierten en el desarrollo de la Argentina
Mar del Plata.- Con más de 1.000 asistentes, este miércoles comenzó el 60° Coloquio de IDEA, el tradicional encuentro empresario que reúne a la dirigencia argentina en la ciudad de Mar del Plata para debatir propuestas concretas para el desarrollo del país.
Esta edición se extenderá hasta el viernes 18 de octubre en el Hotel Sheraton de Mar del Plata bajo el título “Si no es ahora, cuándo. Transformar. Invertir. Sostener”.
“Esta nueva etapa de la Argentina demanda transformaciones que alienten la inversión y sean sostenibles. En estos tres días de Coloquio, queremos debatir cómo liderar la construcción del futuro de nuestro país y cómo lo pondremos en marcha juntos y ahora”, dijo en la apertura Gabriela Renaudo, presidente del 60° Coloquio y country manager de Visa Argentina y Cono Sur.
“Desde IDEA hace años que nos propusimos ser una voz activa del sector empresario y abordar los temas que consideramos clave para que la Argentina logre revertir tantos años de estancamiento: el equilibro fiscal, la simplificación impositiva, un marco normativo con reglas claras de largo plazo, el respeto por las instituciones, la modernización del marco laboral para la generación de empleo privado de calidad, y la inclusión de los sectores sociales más vulnerables”, agregó.
A continuación, Andrés Velasco Brañes, decano de la Escuela de Políticas Públicas de la London School of Economics and Political Science, habló sobre el rumbo de la economía global y concluyó que América Latina enfrenta un crecimiento económico lento. Sin embargo, también identificó oportunidades, como la relocalización de empresas que salen de China, la transición hacia energías limpias y la exportación de servicios gracias a la tecnología. Subrayó la importancia de aprovechar estas oportunidades y mejorar la educación, especialmente en inglés, para competir en el mercado global.
En el panel, “Una Argentina competitiva: cómo lograr una posición estratégica en el escenario global”, empresarios, economistas y especialistas presentaron propuestas para la inserción del país en el mundo:
Como conclusión, Sofía Vago, directora de IDEA y CEO de Accenture Argentina, y Martín Galdeano, director de IDEA y presidente de Ford Argentina y Sudamérica, destacaron la necesidad de que todos los actores de la economía compartan una visión común: “Reglas de largo plazo y competitividad. Ese tiene que ser el idioma común de todos los actores de las cadenas de valor. El ticket de entrada para resolver los problemas que tenemos como país. Eliminar impuestos distorsivos es clave y generar acuerdos comerciales con economía de mercado”.
Durante la jornada, hubo un espacio destacado para conocer la mirada de los empresarios que invierten en el desarrollo de la Argentina:
En el cierre, el Ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, dio su visión sobre el futuro de la economía. “Lo que es correcto es mantener el equilibrio fiscal. La Argentina se puede dar el lujo de perder el orden fiscal. No nos hemos movido un ápice de nuestro programa”, dijo.
“Hace algunos meses dije ‘van a faltar los pesos y vamos a ir a una competencia de monedas donde la más fuerte va a ser el peso’. Y estamos cerca de eso. Tenemos todos los días reuniones con inversores de la economía real que van a invertir y eso es por la confianza que se ha generado”, agregó.
Sobre la salida del cepo, advirtió que no es una fecha, son condiciones. “Tenemos clarísimo cuáles tienen qué ser las condiciones. Diseñamos un programa super robusto y no nos apuramos porque el paso del tiempo nos juega a favor. A medida que pasa el tiempo quedan atrás los efectos de la política monetaria del Gobierno anterior”, concluyó.
El 60° Coloquio de IDEA continuará durante los días jueves 17 y viernes 18, donde está prevista la participación del presidente de la Nación Javier Milei.
En Mar del Plata, el Presidente dijo cosas que no quedarán sin respuesta de parte de su vice. Habrá que ver cuándo y en qué magnitud. Alberto Fernández hace uso de los retazos de poder que aún conserva.
“¿En este gobierno alguien les pidió un centavo para hacer obra pública? ¿Alguien les pidió algo? ¿Alguien los mandó a espiar? ¿Alguien usó la AFIP para que se metan en las empresas de aquellos que nos critican? Los desafío porque su respuesta va a ser no”. Eso dijo el presidente Alberto Fernández el viernes en el Coloquio de IDEA, consciente de que esa frase generaría reacciones en el plano interno. Porque si bien quiso englobar a varias administraciones con esa observación, sabía que la lluvia ácida estaba dirigida a su vicepresidenta. Que seguramente le contestará públicamente más temprano que tarde.
Ya había generado urticaria en la interna del heterogéneo Frente de Todos que el presidente asistiera al Coloquio en Mar del Plata, un ámbito que los gobiernos kirchneristas han evitado deliberadamente siempre. Botón de muestra: Axel Kicillof brilló por su ausencia, cuando es tradición que los gobernadores bonaerenses inauguren esos encuentros. Pero que el presidente se haya despachado con semejante frase a unos 40 días de que el Tribunal Oral N°2 se expida sobre la responsabilidad de Cristina Kirchner en la causa Vialidad, y cuando sigue avanzando hacia el juicio oral la causa Cuadernos, debe haber soliviantado el espíritu del kirchnerismo en general y la vicepresidenta en particular.
No fue ingenuo el presidente al lanzar su frase, aunque tal vez no haya alcanzado a medir del todo el impacto que tendría. Sí lo hizo Ricardo López Murphy este sábado, cuando sugirió que el fiscal Diego Luciani tome nota de esos dichos. No vaya a ser cosa que en el futuro terminen citando a declarar a Alberto Fernández…
Afirman de un lado y del otro de la grieta en el seno de la coalición gobernante que la relación entre el presidente y su vice está rota.
Afirman de un lado y del otro de la grieta en el seno de la coalición gobernante que la relación entre el presidente y su vice está rota. Nada que no se haya dicho antes, pero enfatizan que esta vez la ruptura es definitiva. Habrá que ver. Lo cierto es que el mandatario parece estar aprovechando los retazos que le quedan de poder para tomar algunas decisiones. De esta manera y tal cual han advertido muchos, si bien Fernández tiene un poder sumamente acotado, al punto tal de no ser ya la figura central del Gobierno -en algún momento lo fue, aunque cueste recordarlo-, le queda el poder de la firma.
Así es que esta vez sí fue él quien decidió los tres recambios efectivizados en su gabinete la última semana. Correspondía, pues los tres que se fueron eran considerados “propios”, pero cabe recordar que antes cada vacante que se producía era ocupada por un cristinista. En este caso, Fernández perdió a Claudio Moroni, un ministro apuntado por el Instituto Patria desde hace mucho tiempo, tan cercano al presidente que compartió con él estudios; Juan Zabaleta, el intendente que quiso recrear el “albertismo” y ahora debió regresar a su terruño para evitar que La Cámpora se lo birlara; y Elizabeth Gómez Alcorta, muy cercana a Horacio Verbitsky, pero que Alberto consideraba propia, aunque a la postre la funcionaria renunciante pareció mostrar que su lealtad no era tan fuerte hacia el presidente, sino a la causa mapuche.
Los reemplazó por Kelly Olmos, añeja figura del peronismo porteño en el que siempre habitó Fernández; Victoria Tolosa Paz, pareja de Pepe Albistur y como tal muy cercana al presidente, que siempre la imaginó en un cargo ejecutivo; y Ayelén Mazzina, una joven figura del riñón del gobernador puntano, que resultó ser una alternativa viable para el presidente que debía resolver rápido un tema que de lo contrario se le estaba complicando por el internismo.

A propósito de la ministra de la Mujer, en la previa de la elección de quien sucedería a Gómez Alcorta circuló fuerte la posibilidad de que esa dependencia pasara a ser “secretaría”, como una supuesta señal de austeridad que querría dar el ministro Sergio Massa. No es lo que sucedió, ni en ningún momento estuvo en consideración esa posibilidad. Si bien es cierto que con la designación del nuevo ministro de Economía desaparecieron dos ministerios de mayor envergadura (Desarrollo Productivo y Agricultura), lo último que haría esta administración sería quitarle el rango ministerial a Mujer, Género y Diversidad, a la espera simbólica de que sí lo haga la oposición si el año que viene le toca gobernar.
El nombramiento de las elegidas para completar el Gabinete no fue lo que irritó al Instituto Patria puntualmente, sino que el Gobierno hubiera hecho trascender que Alberto no había consultado a su vice. Una piedra más para el muro que los separa.
La autonomía que considera haber adquirido en este tiempo de debilidad que vive hoy el presidente -condición que se anima incluso a admitir en público, como también hizo en el Coloquio de IDEA, al señalar que él será “muy débil, pero el que afrontó la deuda con el Fondo se llama Alberto Fernández”, en una muestra de que ya está dando letra a cómo quiere que la historia lo recuerde-, se mostrará de manera contundente en un tema clave para oficialismo y oposición: las PASO.
En privado, el presidente ha confesado que no es partidario de derogarlas: piensa que en ese caso la oposición armará su campaña en base a eso, y que hasta podría correr más riesgo de fractura el FdT que JxC.
Hay elementos que alientan esos recaudos en el oficialismo, más allá de que a los más extremos les seduzca toda idea que tienda a complicar a la principal oposición. En el caso de que el Congreso pusiera fin a la Ley 26.571 que instituyó las PASO, Juntos por el Cambio debería ponerse manos a la obra para implementar contrarreloj una interna abierta. Pero más allá de las dificultades que le acarrearía a JxC, le daría a ese espacio una centralidad inigualable durante meses, y ni que hablar para cuando tenga lugar la elección. Asimismo el resultado podría ser interpretado como un adelantamiento de las elecciones generales y el poder podría migrar hacia quien resulte ganador de esa interna. Antes incluso de la fecha que por ley establecen las aún vigentes PASO.
La autonomía que considera haber adquirido en este tiempo de debilidad que vive hoy el Presidente, se mostrará de manera contundente en un tema clave para oficialismo y oposición: las PASO.
Hay además otro elemento que preocupa al presidente, más allá de que la eliminación de las PASO lo sacarían a él mismo de la carrera presidencial: liquidar las elecciones primarias y complicar así la interna de Juntos por el Cambio podría preocupar fuertemente a quienes ven como un alivio un eventual cambio de signo político a partir de fin de año. Por lo que el día después de una decisión semejante en el Congreso podría reflejarse de manera dramática en los mercados.
Tampoco resulta una decisión anhelada por la opinión pública. Una encuesta de Fixer conocida esta semana reveló que un 53% está en desacuerdo con que se eliminen las PASO en las próximas presidenciales, mientras que un 30% está a favor.
En este contexto, crecen las posibilidades de que todo quede como está. Los legisladores oficialistas que hasta hace unos pocos días buscaban argumentos contra las primarias, hoy aclaran de entrada que no hay ningún proyecto presentado para eso. Y los tiempos se acortan, pues una decisión semejante debería tomarse este mismo año, o sea antes de que termine el período ordinario el 30 de noviembre. A menos que el presidente lo extienda, cosa que está en su facultad hacerlo, pero que ya está dicho no hará, al menos para tratar el tema de las PASO.
Un proyecto en ese sentido conspiraría contra la relación entre el FdT y JxC de cara al tratamiento del Presupuesto. Ya esta semana la oposición se puso en guardia cuando desde el oficialismo se sugirió la posibilidad de adelantar los tiempos una semana, y tal posibilidad se esfumó. Los votos estarán para aprobar la ley de leyes cuando llegue al recinto, el 26 de octubre; o el 25 y 26 si prospera la propuesta de Julio Cobos de evitar una sesión maratónica. Se advierte en Juntos por el Cambio disposición para que el Gobierno tenga su presupuesto, pero también un interés especial por auscultar los números del mismo, cuestión de evitar “trampas” que puedan quedarle sembradas al próximo gobierno, que esperan sea propio.
Complicó el clima de consenso que se advierte por estos días el final bochornoso que tuvo la sesión del miércoles pasado en Diputados, cuando un tema muy acordado como la expropiación del inmueble donde funcionó Cromañón, terminó entre gritos e insultos entre oficialismo y oposición, luego de que la camporista Paula Penacca, conspirara contra la aprobación de su propio proyecto al comparar la Argentina de 2001, con la del Gobierno anterior que “con un modelo económico neoliberal también expulsó a la juventud, a los científicos y científicas de nuestro país…”.
Curiosa actitud de quien es además secretaria Parlamentaria del bloque FdT y por lo tanto la que se encarga de reunir los votos para aprobar cada ley. La primera regla que debería tener en cuenta es que la oposición se queda con los discursos y el oficialismo con las leyes.
Consideran que se profundizará la digilitación de las operaciones financieras, y que es necesario una “lucha nacional” contra el uso del dinero efectivo para reducir el nivel de informalidad de la economía.
Durante el panel denominada “La transformación digital en las finanzas”, que moderó Sigrid Tolaba, presidenta y CEO de Southern Trust, Grupo TPCG, el CEO de Banco Galicia, Fabián Kon, y la COO de Mercado Pago, Paula Arregui, pronosticaron el crecimiento de productos digitales en el sector financiero para responder a las necesidades de los consumidores y consideraron que algunos hábitos que comenzaron con la pandemia se preservarán en la “nueva normalidad”.
En la tercera jornada del 56° coloquio de IDEA, Arregui sostuvo que, durante estos siete meses de crisis sanitaria y aislamiento, Mercado Pago se focalizó en atender las necesidades de las personas y acompañar los cambios que obligó el contexto y remarcó que las herramientas digitales “se transformaron en aliadas digitales para muchos que tuvieron que reinventarse”.
En ese sentido, destacó que “76 mil pymes están llegando por primera vez al mundo digital” a partir de esta pandemia.

La directora de Operaciones de una de las fintech más importantes del país dijo que los medios de pago digitales pasarán a ser “la nueva normalidad” y que la compañía continuará ampliando los servicios, brindando experiencias de uso a los consumidores y ofreciendo oportunidades de escalabilidad para los negocios.
Por su parte, el CEO del Banco Galicia dijo que realizaron una adaptación grande en el sistema transaccional, como consecuencia de la pandemia, pero subrayó que el contexto demostró que se puede ampliar el uso de la tecnología y enfatizó: “Qué más nos falta para ser más digitales, no hay más barreras”.Kon consideró que algunos de los hábitos que se impusieron en la atención de los bancos continuarán más allá de la pandemia, como el sistema de turnos de atención, el uso del chat antes que el call center y el ofrecimiento de más cantidad de servicios digitales que otorguen más agilidad y cercanía al consumidor. Ambos ejecutivos remarcaron la necesidad de trabajar en colaboración para disminuir el uso de efectivo en la economía argentina. “El efectivo es todavía un gran protagonista en las transacciones financieras, con un volumen por arriba del 50% en la región. Hay algo que tenemos que cambiar y esto lo hace una industria, no un jugador”, subrayó Arregui, quien consideró que la interoperabilidad de plataformas colaborará para ampliar el sistema de pagos digital y reducir el uso de efectivo que aporta a la “Informalidad de la economía y a falta de transparencia”. Kon, por su parte, advirtió que “el efectivo es el combustible de la economía informal de la Argentina” y subrayó que “la lucha contra el efectivo debería ser nacional” porque “si hubiera menos operaciones en efectivo, habría un aumento de la recaudación y más actividades en beneficio de la gente”.
El director ejecutivo del Banco Galicia dijo “debe haber sistemas robustos” para incrementar la digitalización de las operaciones financieras y que debería haber un sistema de incentivos tanto para los comercios como para los compradores con el objetivo de incrementar el uso del pago electrónico. Kon remarcó, además, que la Argentina tiene “un problema serio de la moneda y de inflación”. Ambos ejecutivos pronosticaron que seguirá la “competencia sana” entre bancos y fintech en el mercado argentino.
Pero también el trabajo de colaboración para “brindar servicios superadores” a los usuarios, teniendo en cuenta la combinación de trayectoria y robustez de los bancos y la agilidad y potencial innovador de las fintech.