El traspaso se concretó este sábado, tras el pago de 707 millones de dólares por parte de las empresas adjudicatarias. El Gobierno aseguró continuidad operativa y avanzan los preparativos para las obras de modernización.
Las represas hidroeléctricas del Comahue quedaron oficialmente bajo control de las nuevas empresas concesionarias, luego de que esta semana se completara el pago de 707 millones de dólares. El Gobierno nacional confirmó la toma de posesión a través de un comunicado en el que destacó que la transición se realizó sin interrupciones en la operación del sistema eléctrico.
Según informó la Secretaría de Energía, las operadoras asumieron la gestión conforme al régimen transitorio vigente, garantizando el despacho y la comercialización de energía dentro del Mercado Eléctrico Mayorista. El Ejecutivo remarcó que el servicio continuará con normalidad mientras se completan los trámites administrativos finales.
La adjudicación de las centrales Alicurá, Piedra del Águila, El Chocón y Cerros Colorados había sido oficializada el 30 de diciembre mediante la resolución 2124/2025 firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo. Las represas, ubicadas sobre los ríos Limay y Neuquén, constituyen un bloque clave para el abastecimiento eléctrico nacional.
Desde Economía detallaron que el 75% del monto total se cancelará en dólares y el resto en pesos, lo que permitirá al Tesoro hacerse de unos 530 millones de dólares antes de afrontar compromisos de deuda. Las empresas que tomaron posesión son Edison Inversiones S.A.U., BML Inversora S.A.U. y Central Puerto S.A., cada una a cargo de distintos complejos.
El Gobierno informó además que CAMMESA inició de manera simultánea las adecuaciones necesarias en programación, despacho y liquidaciones para asegurar una transición ordenada. Las nuevas operadoras deberán ejecutar un rebumping integral valuado en unos 400 millones de dólares, destinado a modernizar equipos, mejorar la eficiencia y elevar los estándares de seguridad.
Las concesionarias cuentan con 30 días corridos desde la toma de posesión para completar la documentación final requerida. Para el Ejecutivo, este traspaso marca un hito en la reorganización del sistema hidroeléctrico del Comahue y consolida un esquema de gestión basado en previsibilidad e inversión de largo plazo.
El monto total abonado por las empresas superó los 700 millones de dólares, resultado de las ofertas ganadoras para cada central. Alicurá fue adjudicada por 162 millones, El Chocón por 235,6 millones, Cerros Colorados por 64,1 millones y Piedra del Águila por 245 millones, todos pagos realizados mediante transferencias únicas.
La privatización de las represas demandó más de un año de proceso, que incluyó una administración provisoria y una licitación pública nacional e internacional. Con la acreditación de los fondos y la toma de posesión, el traspaso quedó formalmente concluido bajo un cronograma estricto diseñado para evitar demoras o incumplimientos.
El Gobierno firmó contratos para concesionar por 30 años las principales hidroeléctricas del país, en un proceso que redefine el mapa energético y suma ingresos por más de 700 millones de dólares.
El Gobierno nacional formalizó la firma de los contratos de concesión y transferencia de acciones que habilitan la operación privada de las principales represas hidroeléctricas del Comahue: Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados. Se trata de activos estratégicos para el sistema eléctrico argentino, cuya gestión quedará en manos de empresas adjudicatarias durante los próximos 30 años.
El acto, realizado en Buenos Aires, contó con la presencia de la secretaria de Energía, María del Carmen Tettamanti, y del subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo. También participaron los gobernadores de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Río Negro, Alberto Weretilneck, junto con directivos de las compañías que se quedaron con las concesiones.
Según informó la Secretaría de Energía, el Estado Nacional asegura ingresos por 706,8 millones de dólares, resultado de las ofertas presentadas por ocho empresas en la licitación. El monto refleja la valorización de activos que concentran una porción significativa de la generación hidroeléctrica y cumplen un rol clave en la estabilidad del abastecimiento eléctrico.
Desde el Gobierno destacaron que el proceso se desarrolló con “transparencia, reglas claras y seguridad jurídica”, lo que permitió una amplia participación empresarial y confirmó el interés privado en invertir y modernizar la infraestructura.
El avance de grupos como BML Inversora, Edison Inversiones y Central Puerto marca un cambio estructural en el sector: empresarios locales ganan protagonismo en un segmento históricamente dominado por multinacionales. BML, controlada por Manuel Santos Uribelarrea, y Edison, integrada por capitales argentinos, se perfilan como actores agresivos en la expansión del negocio energético.
Con la firma de los contratos, comienza la transición operativa. Las nuevas concesionarias deberán cumplir compromisos de inversión, mantenimiento y modernización, garantizando la continuidad del servicio y mejoras en la eficiencia de generación.