El presidente usó la cumbre conservadora para confrontar con la oposición y reivindicar el ajuste. Defendió el presupuesto 2026 enviado al Congreso y advirtió que las medias tintas solo sirven para mantener “el sistema decadente”.
El presidente Javier Milei participó este martes en Asunción de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y pronunció un discurso cargado de definiciones políticas y económicas. En un foro internacional de la derecha, el mandatario argentino se mostró como referente regional de la “batalla cultural” y, al mismo tiempo, aprovechó para apuntar contra la oposición en el Congreso y blindar el rumbo de su gestión.
“Estamos llenando el Congreso de liberales puros”, lanzó, en referencia a la presencia de diputados y candidatos afines en el Parlamento. Milei reivindicó el envío del Presupuesto 2026, presentado este lunes, al que definió como un “plan basado en el déficit cero y en la reducción del gasto público”, y lo ligó a su idea de que “no hay opción moderada entre el superávit y el déficit”.
El presidente contrastó los resultados de su administración con la “catástrofe heredada” y volvió a mostrar a Paraguay como ejemplo de estabilidad. Defendió la baja de la inflación, la mejora de los salarios y la reducción de la pobreza, aunque admitió que “falta mucho camino por recorrer”.
Milei insistió en que no aceptará negociaciones con la oposición que impliquen diluir su programa de reformas: “Las terceras vías son inconducentes. O hacemos los cambios de fondo o volvemos a caer en el fracaso del pasado”.
Con un tono más ideológico, cerró invocando el “legado de la cultura occidental y la ética judeocristiana” como base de su proyecto, mientras volvió a elogiar a figuras del liberalismo argentino y extranjero.