El Gobierno provincial adjudicó diez áreas hidrocarburíferas a seis empresas privadas en alianza con FOMICRUZ, tras el retiro de YPF luego de 80 años. La petrolera estatal iniciará en diciembre un inédito plan de remediación ambiental y abandono de pozos.
El Gobierno de Santa Cruz dio un paso clave en la reconfiguración de su matriz energética al firmar contratos de cesión de diez áreas hidrocarburíferas en la Cuenca del Golfo San Jorge. La medida, que se enmarca en la Licitación Pública N° 006/2025, marca el inicio de una nueva etapa tras la salida de YPF, que deja de operar en la región luego de ocho décadas.
El acto, encabezado por autoridades provinciales y representantes de las empresas adjudicatarias, formalizó la adjudicación aprobada por la Resolución N° 542/2025. El objetivo: reactivar zonas maduras, garantizar empleo local y fortalecer la economía regional. “Es el comienzo de una nueva etapa para Santa Cruz”, afirmó Oscar Vera, presidente de FOMICRUZ S.E., la empresa estatal que lidera el proceso.
El gobernador Claudio Vidal destacó la trascendencia del acuerdo en el marco del Plan Andes, como parte de una estrategia para consolidar la soberanía energética y el desarrollo de comunidades productivas. La licitación definió una estructura operativa que prioriza la capacidad técnica y el compromiso de inversión de cada firma, consolidando una alianza público-privada para potenciar la exploración y extracción en áreas con reservas comprobadas.
Las adjudicaciones quedaron distribuidas de la siguiente manera:
En paralelo, YPF iniciará el 1° de diciembre un plan inédito en el país: el saneamiento de pasivos ambientales y abandono de pozos en la Cuenca del Golfo San Jorge, con una duración estimada de cinco años. “Es la primera vez que una empresa se hace cargo de lo hecho y del costo de sanear esas situaciones”, subrayó el secretario de Energía e Industria, Jaime Álvarez.
La salida de YPF responde a su decisión de concentrarse en el negocio no convencional, lo que dejó áreas maduras sin inversión. Ante esta situación, el Gobierno provincial impulsó un proceso para preservar la producción y el empleo en el norte santacruceño. “El gobernador tomó cartas en el asunto”, remarcó Álvarez, quien destacó que la política de transparencia y control estatal sobre los pasivos petroleros marcará un precedente en la industria energética nacional.
Con esta medida, Santa Cruz no solo recupera la titularidad de sus recursos, sino que inaugura una etapa inédita de reparación ambiental y desarrollo productivo, consolidando una estrategia que busca fortalecer la economía local y garantizar la soberanía energética.