Desde Unión por la Patria presentaron un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo detalle los procesos licitatorios realizados en Nucleoeléctrica Argentina desde la llegada de Demián Reidel, en medio de denuncias internas por sobreprecios y presuntas irregularidades.
La diputada nacional Florencia Carignano presentó un pedido de informes dirigido al Poder Ejecutivo para que aclare una serie de contrataciones y procesos administrativos realizados en Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA‑SA) desde la designación de Demián Reidel como presidente de la compañía. La iniciativa se apoya en denuncias internas y trascendidos periodísticos que apuntan a presuntas irregularidades en una licitación de servicios de limpieza y en otros contratos vinculados a la gestión de la empresa.
El proyecto solicita que el Ejecutivo informe todos los procesos licitatorios impulsados bajo la gestión de Reidel, así como la existencia de un concurso para contratar servicios de limpieza durante 2025/2026. También requiere el detalle de las empresas que prestan actualmente ese servicio, los valores de las contrataciones, el monto e identidad de la adjudicataria anterior y las razones técnicas, económicas y administrativas que explicarían un incremento de más del 140% respecto del contrato previo, según denunció un gerente de Atucha I‑II ante el Comité de Integridad de la empresa.
El pedido de Carignano también apunta a las razones por las cuales se dio de baja la licitación observada y solicita que el Ejecutivo precise si los valores utilizados tuvieron en cuenta los de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Según técnicos citados en la presentación, incluso esos valores de referencia habrían sido superados en casi un 60%, lo que habría motivado objeciones de áreas internas.
La diputada reclama además información sobre el estado de la denuncia interna presentada ante el Comité de Integridad y sobre los vínculos contractuales de LX Argentina S.A. con NA‑SA. Uno de los puntos más sensibles del proyecto está vinculado al proceso de migración del sistema SAP a HANA, cuyo presupuesto inicial habría sido de 600 mil dólares, pero que terminó costando siete millones. El pedido exige explicaciones sobre esa diferencia.
Carignano incluye también un requerimiento para conocer los gastos realizados con las tarjetas corporativas de la empresa y solicita saber si, al momento de la designación de Reidel, se evaluaron sus antecedentes crediticios. Según datos mencionados en los fundamentos, el actual presidente de la compañía tendría deudas por más de 880 millones de pesos, categorizadas por el Banco Macro como de “alto riesgo de insolvencia”, además de haber incrementado los gastos en viajes y representación.
En los fundamentos del proyecto, la legisladora advierte que NA‑SA atraviesa un proceso de deterioro institucional desde el cambio de autoridades, marcado por desplazamientos de personal técnico, reestructuraciones sin planificación, conflictos laborales y señalamientos de presiones internas para avalar procesos irregulares. A su vez, vincula estas situaciones con la decisión del Poder Ejecutivo de incluir a la empresa —responsable de la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse— entre las sujetas a privatización.
Carignano sostiene que las denuncias y la falta de explicaciones por parte de la conducción de la empresa no pueden analizarse de manera aislada, sino como parte de un escenario que, a su entender, busca debilitar la credibilidad y el funcionamiento de una compañía estratégica para la soberanía energética del país. Por eso, exhorta al resto de los diputados a acompañar el pedido de informes para que el Gobierno precise la situación administrativa y financiera de NA‑SA.
Con invitados, la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara baja intercambió puntos de vista acerca de la situación del sector nuclear en el país.
El presidente Javier Milei anunció el pasado 10 de diciembre que impulsará un plan nuclear que estará a cargo del asesor presidencial Demian Reidel, que tendrá como objetivo el desarrollo del sector para utilizarlo como insumo para la Inteligencia Artificial.
Con ese anuncio como disparador, se reunió este martes la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva que encabeza Daniel Gollán, que como otras que preside Unión por la Patria busca mantener la actividad en un tiempo infrecuente, por haber concluido ya el período ordinario.
Así, sin extraordinarias a la vista al menos por este año, esta comisión es una de las que se reunió este caluroso diciembre para darles espacio a numerosos especialistas para analizar la situación del sector nuclear en el país. La consigna presentada por Gollán fue que la idea era “escuchar a los protagonistas”. Y eso hicieron, tras lo cual los diputados se abocaron a reflexionar sobre lo allí sucedido.
Fue una reunión informativa, convocada en el marco del plan de energía atómica que acaba de postular el presidente Javier Milei en el discurso con el que celebró su primer año de gestión. El mismo consistiría en la construcción de nuevos reactores nucleares, con el fin de atraer inversiones en inteligencia artificial.
¿Quiénes estuvieron? Adriana Serquis, expresidenta de CNEA; Martín Lofrida, subgerente de coordinación de Proyectos Tecnológicos del CNEA; Diego Hurtado, expresidente de la ARN; Carolina Komar, delegada general de la junta interna de ATE CNEA; Daniel Sánchez, coordinador de la mesa nacional de ATE CNEA y delegado gremial de la junta interna ATE CNEA Bs. As; Natalia Stankevicius, exgerente de Área Producción de Radioisótopos y Aplicaciones de la Radiación – CNEA; Gabriel Barceló ex director de NASA; Javier Caccavelli, investigador de CNEA; Francisco Rey, experto nuclear y Nicolás Malinowski, director de OECYT.
Hubo críticas hacia la actual gestión en materia nuclear, y plantearon cuestionamientos respecto de que lo que vaya a presentarse sea un “disfraz” para encubrir lo que termine siendo “una privatización del sistema nuclear argentino”.

Daniel Gollán se quejó de la falta de voluntad de parte de los funcionarios para informar en el Congreso. (Fotos HCDN)
Cuestionaron que se hayan frenado las obras en marcha y alertaron fuertemente por la pérdida de personal idóneo que está dejando la actividad en nuestro país por los bajos salarios.
“No son los administrativos los que se están yendo”, advirtieron los invitados, asegurando que por cada profesional que se aleja de la CNEA hará falta entre 5 y 15 años de trabajo para formar a quien pueda reemplazarlo.
Durante el debate realizado con posterioridad a la exposición de los invitados, se le pidió al presidente de la comisión convocar a funcionarios para que expliquen el plan nuclear que tiene previsto esta gestión, a lo que Gollán aclaró que “esta es una gestión que no manda a sus funcionarios al Congreso”.
Así, enumeró la cantidad de funcionarios que fueron convocados por Ciencia y Tecnología, sin encontrar respuesta positiva de parte de las autoridades. Salvo una vez que, dijo, sí asistieron algunos directores del Conicet, mas no su titular.
Con todo, rescató a Demian Reidel, sugiriendo que intentarán convocarlo con la esperanza de que, tratándose de alguien que si bien es especialista en finanzas, tiene una formación original en la CNEA, sí pueda atender ese planteo de parte del Parlamento.