Milei en modo campaña, elige al peronismo como antagonista central

En la apertura de sesiones, el Presidente recuperó el tono combativo de la campaña, apuntó con dureza al peronismo y a los empresarios, y dejó en claro que ya piensa en la reelección. Mientras refuerza la polarización como estrategia política y avanzó con su reforma laboral, evita reconocer el impacto económico de su programa, en un contexto de miles de empresas cerradas, industrias paralizadas y caída récord del empleo y la producción.

Por José Angel Di Mauro

El discurso inaugural de las sesiones ordinarias tiene como fin ser una suerte de hoja de ruta en la que el Gobierno de turno establece la agenda que manejará en el Congreso durante el año legislativo. Pero además da cuenta allí del estado de la Nación, tal cual lo establece el artículo 99 de la Constitución en su inciso 8. El presidente Javier Milei cumplió el domingo pasado con ese mandato.

Nada dice la Constitución sobre las formas. Ahí el Presidente actuó a su manera. La original, diría cualquier conocedor del outsider que en base a esas formas que mostró el 1° de marzo llegó a donde hoy está. Fue, entonces, el Milei de la campaña el que vimos. Pero no el de las elecciones intermedias, sino el candidato virulento que mantuvo esas formas hasta que un día prometió no insultar más y controlarse.

Cumplió en gran medida con esa moderación en tanto y en cuanto le generó réditos políticos, sobre todo el imprevisto triunfo electoral del 26 de octubre.

Dejó de hablar de “mandriles”, desaparecieron las ratas de su vocabulario cuando se refería al Congreso, pero nunca dejó de aporrear a quienes osaran criticarlo. Tal vez con menos virulencia, pero siempre implacable. Venía haciéndolo en el último tiempo contra los empresarios -una rareza tratándose de un presidente “pro empresa”-, y el domingo en el Congreso redobló críticas destempladas.

Un Milei en modo electoral -¿qué duda cabe de que arrancó el primer día de marzo su campaña para la reelección?- llegó al Parlamento con un guión que siguió estrictamente. El discurso lo tenía escrito; los mandobles a la oposición los había estudiado. Sabía que esa oposición que el año anterior había optado por ausentarse de la Asamblea Legislativa no se quedaría callada y, más temprano que tarde, alzaría sus voces en contra. Por eso llegó decidido a tomar la delantera y ser él quien lanzara los insultos.

“A mí no me van a llevar puesto como a Macri”, advirtió el Presidente después, en un reportaje del que trascendió esa frase como título importante y que será difundido este domingo. Se refería Milei al contrapunto que mantuvo el entonces presidente de Cambiemos en 2019 con una bancada peronista decidida a no dejarlo hablar. Esa vez Mauricio Macri trató de mantener la compostura y replicó: “Señores, los gritos y los insultos no hablan de mí, sino de ustedes. Yo estoy acá por el voto de la gente”. Pero eran otros tiempos, y ese Presidente no venía de ganar recientemente una elección, sino con la carga de una economía en crisis por la que había debido pedir ayuda al FMI.

Hasta los apodos -sobre todo eso- tenía preparados Milei el domingo pasado. Una sola vez la oposición pareció sacarlo del eje: fue después de que tratara a sus interlocutores de “ignorantes”, les lanzara un destemplado “manga de ladrones, delincuentes” y dijera eso de que “tienen a la suya presa”. Cuando retomaba el hilo del mensaje le contestaron desde UP con las denuncias de coimas en la ANDIS, y mencionaron a su hermana, ante lo cual tuvo su único titubeo y lanzó su primer “digamos”. A continuación repitió lo de “manga de ladrones”, agregó un “manga de chorros” y dijo lo de que “por eso tienen a su líder presa”.

Su segundo “digamos” lo expresó cuando habló de “opositores y propios”, cabeceando hacia su vicepresidenta, al referirse a los “sueños” golpistas que lo acecharon, pero esa parte también parecía bien preparada.

Como preparada estaba -qué duda cabe- la centralidad que le dio al peronismo, al que paró como principal oposición y rival. Si bien la televisación oficial no mostró en ningún momento a los diputados de Unión por la Patria (los senadores decidieron directamente ausentarse), el propio Milei les dio protagonismo con sus permanentes referencias. “No te muestro, pero te visibilizo”, es la síntesis de la actitud que el Presidente tuvo respecto del peronismo en general y el kirchnerismo en particular. Ganancia para ambos.

Javier Milei la emprendió en la Asamblea Legislativa contra la oposición más dura.

A esa oposición quiere el Presidente como contendiente principal el año que viene, convencido de que tal polarización es para él garantía de victoria.

El contrapunto que plantean en la Rosada es “ellos o nosotros”, pero en realidad el cálculo electoral es más amplio: peronismo – antiperonismo. “El peronismo está en franco retroceso, y ni hablar del kirchnerismo”, explicó una fuente libertaria, que fue más allá al graficar que “el peronismo ya no puede ganar un balotaje”, de ahí la convicción de que con ese adversario Milei tiene garantizada la reelección.

Después de la experiencia fallida de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, la invencibilidad del peronismo unido ha quedado severamente en duda, como ya se demostró en 2023. De ahí que haya quienes estén pensando en el peronismo en un frente más amplio, como el que esbozó Miguel Pichetto en el encuentro que mantuvo con la expresidenta en San José 1111, según trascendió esta semana. Algunos van más allá, al pensar en un recurso como el que se buscó usar siempre ante el peronismo: la división del mismo. ¿Y si sobreviniera una división del lado de enfrente?, se preguntan quienes sugieren que ya que La Libertad Avanza se ha quedado con el voto de Juntos por el Cambio, un revival de ese espacio podría poner en aprietos la continuidad actual.

Por eso el Gobierno piensa privilegiar, entre las reformas que mandará al Congreso este año, la reforma política, que incluye la eliminación definitiva de las PASO. Ese paso es clave para evitar una recomposición del espacio opositor, más allá de que para JxC la última experiencia de elecciones primarias fue verdaderamente traumática. La Libertad Avanza, un partido verticalista donde las listas las confecciona a dedo Karina Milei no necesita PASO, pero para derogarlas el oficialismo necesitará la anuencia de aliados que no están para nada convencidos en avanzar en ese sentido. Es lo que hoy dicen en el Pro, y deslizan también en la UCR. El peronismo tampoco le votará nada de lo que pida Milei, así que, a priori, esa iniciativa arranca con dificultades en el Congreso.

Con PASO o sin PASO, propios y extraños coinciden en que la suerte del Gobierno se definirá según lo que suceda en materia económica. Y los datos diarios que se conocen no son alentadores. “Qué alergia le tienen a los datos… El desempleo bajó”, lanzó Milei en su discurso del domingo, pero esos mismos datos hablan del cierre neto de más de 17.000 empresas entre 2024 y el primer trimestre de 2025. Entre 2024 y 2025 hubo 28 cierres diarios, según datos de la SRT. Durante la gestión Milei desaparecieron 2.436 industrias manufactureras en 24 meses, casi el 5% del total del sector industrial, debido a la caída del consumo, la apertura importadora, la apreciación del peso, altas tasas, falta de crédito, desplome de ventas y costos en dólares.

Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), la contracción del 7,9% acumulada en 2024 y 2025 en nuestro país es la segunda peor caída del mundo. Entre los cierres figuran Whirlpool, Essen, DBT-Cramaco, Color Living, SKF, Dana, TN&Platex, Luxo, Vulcalar y Fate.

En el sector textil e indumentaria, Cocot y Dufour cerraron (140 despidos); TN Platex presentó un concurso preventivo de acreedores, paralizó plantas en Tucumán y La Rioja (190 suspendidos) y cerró otras líneas en el NEA. Coteminas (Santiago del Estero) efectivizó 112 despidos por competencia importada.

En alimentos y bebidas, quebró La Suipachense (143 trabajadores despedidos); Otito (Jujuy) cerró su planta (40 despidos) y Lácteos Verónica tiene plantas paralizadas y 700 empleos en riesgo.

Hay que sumar 150 despidos en Corven (Santa Fe); 200 suspensiones en Acindar; el cierre de todas las sucursales de la cadena Beer Market; y el concurso de acreedores de Peabody, entre otros casos.

Se habla de más de 236.845 empleos destruidos en 20 meses, según CEPA y SRT; 73.000 empleos industriales perdidos en 24 meses, según Audemus, consultora que alertó que Argentina registró el segundo peor desempeño industrial a nivel global entre 56 países, ubicándose solo por encima de Hungría.

La industria operó al 57,9%, el nivel más bajo desde el 2020 de la pandemia, excluyendo ese año especial.

El Gobierno no reconoce que sus políticas hayan causado una crisis. Insiste en que la industria argentina era hasta ahora un sector “subsidiado”, “corrupto” y acostumbrado a “cazar en el zoológico”, según Milei dijo en el Congreso. En este contexto, los cierres que se están registrando serían parte de una depuración necesaria dentro del proceso de apertura económica y la eliminación de distorsiones.

Por primera vez la UIA y AEA emitieron esta semana comunicados de alarma, en los que hablaron de una “situación crítica” y pidieron “respeto y diálogo” ante los ataques de Milei.

Convencido de que el camino elegido es el correcto y que sus medidas contribuirán a “Hacer una Argentina Grande otra vez”, el Gobierno promulgó el viernes la Ley de Modernización Laboral, apenas una semana después de ser aprobada. Eso sí, el senador libertario Juan Cruz Godoy, que fue miembro informante durante el debate de la reforma, aclaró que la misma no tendrá efectos inmediatos, sino recién en un eventual segundo mandato de Milei.

Advierten que la reforma laboral podría generar un incremento de la informalidad de cuatro puntos porcentuales

El análisis realizado por Observatorio del Control Público, de Fundación Éforo, estima que se perderían U$S 4000 millones de aportes por años producto de la baja de contribuciones y aportes. Además, se suma el desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad debido a la creación del FAL.

Tras un análisis que surge de la información analizada por el Observatorio del Control Público, de Fundación Éforo, expertos en temas previsionales advierten que la nueva ley laboral, en caso de aprobarse, podría generar un aumento de la informalidad de hasta cuatro puntos porcentuales que “resultaría en una caída inmediata de los aportes contribuciones que podría ascender a USD 4.000 millones, lo que actualmente representa entre el 4% y el 5% del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS)”.

En Argentina las contribuciones patronales representan aproximadamente un 11% del PBI, por lo que “en un escenario de mayor informalidad y rotación laboral, la reducción drástica de estos aportes podría profundizar el déficit fiscal y comprometer la financiación de programas de seguridad social, jubilaciones y asignaciones”.

“La caída en la recaudación de los aportes y contribuciones colocaría al sistema jubilatorio y de pensiones contributivas en una situación crítica, agudizando la fragilidad actual. El incremento del déficit eleva la dependencia del Estado nacional de financiamiento mediante la emisión de deuda”, advirtieron.

En ese sentido, el informe indicó que “por cada punto de informalidad que aumenta en el mercado laboral, el sistema previsional pierde anualmente USD 975 millones. Las tensiones en la seguridad social, que es el componente del gasto público más importante en la Argentina, generan irremediablemente desequilibrios en las cuentas públicas y posibles ajustes en gasto social o aumento del endeudamiento”.

“Desde el Observatorio sostenemos que el debate sobre las modificaciones en el marco regulatorio de las relaciones de trabajo involucra y afecta al sistema previsional. Actualmente, el balance financiero de la ANSES de 2025 muestra un progresivo retroceso del superávit alcanzado en 2024. Los datos revelan que el superávit de la ANSES se redujo un 98% en tan solo un año, pasando de $ 4,05 billones en 2024 a $ 100.243 millones en 2025”, precisó Carla Pitiot, directora del Observatorio del Control Público.

Al respecto, plantearon que los datos “muestran que el sistema previsional no logra financiarse con los ingresos de los aportes y contribuciones salariales, necesitando otros tributos para cubrir la brecha de aproximadamente $ 10 billones. El déficit en el financiamiento del sistema previsional se manifiesta en la caída histórica que vienen experimentando las jubilaciones y pensiones”.

“El desfinanciamiento del sistema previsional es señalado por muchos especialistas como el gran problema de fondo en las cuentas públicas y que vuelve mucho más urgente una discusión profunda sobre una reforma tributaria para mejorar las fuentes de financiamiento antes que una laboral. Ninguno de estos nudos críticos que afectan a la seguridad social y que están relacionados con el mundo del trabajo entra en la actual discusión parlamentaria”, concluyeron.

Senadora del Pro impulsa un proyecto para promover la inserción laboral y reducir el desempleo

La autora de la iniciativa es la cordobesa Carmen Álvarez Rivero en la cual propone incentivos para la contratación mediante reducciones temporales en cargas sociales y un marco jurídico con un nuevo tipo de contrato temporal.

Con una tasa de desocupación del 7,6% en el segundo trimestre del año, la senadora nacional del bloque Pro Carmen Álvarez Rivero (Córdoba) presentó un proyecto de ley para promover la inserción laboral y reducir el desempleo.

Según destacó la senadora, la iniciativa busca dar un marco jurídico con un nuevo tipo de contrato temporal para grupos específicos: jóvenes en pasantías; beneficiarios de programas sociales; personas con discapacidad; ex integrantes de las Fuerzas Armadas; personas en recalificación para nuevos oficios.

También propone incentivos para la contratación mediante reducciones temporales en cargas sociales, tales como en el primer año de contrato solo pagar ART y obra social; mientras que en el segundo año pagar el 50% de las cargas sociales.

“Además se ofrecen contratos a plazo para jubilados, para capacitar a los nuevos empleados. Entre los beneficios esperados están mayor creación de empleo formal, inserción laboral de grupos vulnerables, reducción de costos laborales para empresas, especialmente PyMEs”, sumó la cordobesa.

A su vez, resaltó que se mantienen “derechos laborales básicos, contratos temporales limitados a 2 años (antes 5), equiparación salarial con trabajadores permanentes”.

“Esta iniciativa moderniza la legislación laboral y promueve el empleo formal sin desproteger a los trabajadores”, destacó.

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