El diputado de FxBA insistió con el proyecto de Programa de Desendeudamiento Popular y remarcó que con el mismo "le estamos dando a las billeteras es una salida posible de cobrarle a la gente a la que no van a cobrarle nunca pero que es gente que quiere pagar sus deudas, no quiere figurar en el veraz, pero no puede".
El legislador de Fuerza pro Buenos Aires (FxBA) Alejandro 'Pitu' Salvatierra insistió con su proyecto de ley para crear el Programa de Desendeudamiento Popular con el objetivo de fomentar una línea de créditos cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales y remarcó que "la gente no se endeuda porque quiere, hay un modelo económico que la lleva a esa situación".
Respecto de la iniciativa recientemente presentada en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el diputado aseveró que con este texto "planteamos la corresponsabilidad de la situación con el sistema financiero puntualmente con las billeteras virtuales y las entidades de préstamos fáciles. No tienen requisitos claros para el acceso a esos créditos, no verifican la capacidad de pago de las personas a quienes les dan dinero. Nosotros tenemos dos realidades dentro de los barrios: tenemos las personas que están en relación de dependencia, que están bancarizadas y tienen una situación: arrancan con el pago mínimo de la tarjeta, al otro mes le viene con recargo y vuelven a pagar el mínimo. En el quinto mes ya ven 7 millones de deuda en tarjeta, pero la perversidad es que al lado tienen un préstamo preaprobado, con un simple click, de diez millones de pesos. Entonces saca el préstamo para pagar la tarjeta y ahora tiene doble deuda porque la tarjeta va a tener que seguir usándola para llegar a fin de mes y a la vez va a tener que pagar el préstamo. Cuando pasa eso empiezan a acudir a las billeteras virtuales".
"Hay personas que tienen cinco, seis créditos en simultáneo y no era para comprarse un auto, era para comer, para viajar al laburo para comprarle el remedio a la abuela. Y el sistema financiero se está aprovechando de esa situación, con un sistema tan perverso que nunca pierden, siempre ganan. Los no registrados es la misma dinámica pero el préstamo no empieza en el banco sino en estas entidades de crédito ya todas esas que se ven por todos lados", continuó.
Por lo que propuso "crear un fondo para resolver problemas sociales, que la ciudad aumente el presupuesto de ese fideicomiso y cobrarles un aporte extraordinario a las billeteras virtuales, al sistema financiero y prestamistas, porque creemos que son coresponsables de esta situación, para poder darles préstamos sociales a las familias para pagar la deuda, con un plazo de gracia de seis meses. Porque necesitan ese plazo para ordenar su economía. Y la cuota no puede superar el 20% de sus ingresos, la tasa es cero, porque es un fideicomiso social, o sea se devuelve lo que se presta".
"Todos sabemos que son deudas incobrables. Lo que le estamos dando a las billeteras es una salida posible de cobrarle a la gente a la que no van a cobrarle nunca pero que es gente que quiere pagar sus deudas, no quiere figurar en el veraz, pero no puede. Los negros somos cumplidores, no somos morosos. Lo planteamos desde esa visión, la gente no se endeuda porque quiere, hay un modelo económico que la lleva a esa situación. El Estado no puede ser ajeno a esto", completó en diálogo con Tiempo Argentino.
Cabe resaltar que el proyecto propone el otorgamiento de créditos no bancarios a tasa subsidiada por el Gobierno de la Ciudad para cancelar deudas previas con bancos, billeteras virtuales, financieras y prestamistas informales, mediante mecanismos accesibles para personas que muchas veces trabajan en la informalidad o no pueden acreditar ingresos de manera tradicional. Entre los principales puntos de la propuesta se destacan: negociación directa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con las entidades financieras y no financieras de crédito; reemplazo de crédito privado por crédito social con tasa subsidiada; seis meses de gracia antes de comenzar a pagar; cuotas fijas y accesibles; prohibición de exigir garantías onerosas; posibilidad de refinanciación; acompañamiento psicológico, comunitario y formación financiera; mecanismos específicos para abordar deudas informales; producción de estadísticas públicas sobre endeudamiento en la Ciudad.
Además, se prioriza a receptoras de AUH, jubilados de la mínima, trabajadoras de casas particulares, personas travestis y trans, jóvenes, personas con discapacidad, personas de barrios populares, trabajadores y trabajadoras de la economía popular y pequeños comercios. La propuesta se apoya en la ampliación de un fondo ya existente en la Ciudad (Fondo Fiduciario para el Desarrollo de la Economía Social) para financiar el programa mediante el aporte de las propias entidades financieras bajo el principio de compensación por extracción de rentas derivadas del sobreendeudamiento.
A su vez, se establece la corresponsabilidad de los bancos, billeteras virtuales y entidades de crédito ante los préstamos otorgados y propone la reestructuración de las deudas mediante quitas, reducción de intereses y suspensión de mecanismos de cobro abusivos.
Se trata de una propuesta de Alejandro 'Pitu' Salvatierra que busca fomentar una línea de créditos cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales.
En medio de la delicada situación económica que atraviesa la Ciudad y el país, el legislador de Fuerza por Buenos Aires (FxBA) Alejandro 'Pitu' Salvatierra impulsará en la Legislatura porteña un proyecto de ley para crear el Programa de Desendeudamiento Popular.
La iniciativa será presentada en el Parlamento porteño este martes a las 14 en el Salón Montevideo, donde habrá un panel de debate encabezado por Salvatierra y en el que participarán la referente nacional de la Garganta Poderosa, Negra Albornoz; a socióloga Lucia Cavallero; y referente de Movida Ciudad y la economista, Mercedes D'Alessandro. La moderación estará a cargo del periodista Hernán Nucera.
El proyecto propone el otorgamiento de créditos no bancarios a tasa subsidiada por el Gobierno de la Ciudad para cancelar deudas previas con bancos, billeteras virtuales, financieras y prestamistas informales, mediante mecanismos accesibles para personas que muchas veces trabajan en la informalidad o no pueden acreditar ingresos de manera tradicional.
En este sentido el proyecto señala que “en la Ciudad de Buenos Aires el endeudamiento dejó de ser una situación excepcional para convertirse en un mecanismo estructural de supervivencia. Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir alimentos, alquiler, medicamentos o capital de trabajo, el crédito, muchas veces caro y con condiciones opacas, se vuelve la única puerta de acceso a los consumos básicos”.
Entre los principales puntos de la propuesta se destacan: negociación directa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con las entidades financieras y no financieras de crédito; reemplazo de crédito privado por crédito social con tasa subsidiada; seis meses de gracia antes de comenzar a pagar; cuotas fijas y accesibles; prohibición de exigir garantías onerosas; entre otros puntos.
La propuesta se apoya en la ampliación de un fondo ya existente en la Ciudad (Fondo Fiduciario para el Desarrollo de la Economía Social) para financiar el programa mediante el aporte de las propias entidades financieras bajo el principio de compensación por extracción de rentas derivadas del sobreendeudamiento.
El proyecto establece la corresponsabilidad de los bancos, billeteras virtuales y entidades de crédito ante los préstamos otorgados y propone la reestructuración de las deudas mediante quitas, reducción de intereses y suspensión de mecanismos de cobro abusivos.
La iniciativa fue presentada por la senadora rionegrina Ana Marks, quien cuestionó que "el modelo de Milei empujó a las familias a endeudarse para poder vivir".
Desde el Congreso, la senadora Ana Marks (Justicialista) impulsa un proyecto para asistir a consumidores endeudados. "El modelo de Milei empujó a las familias a endeudarse para poder vivir", cuestionó.
La iniciativa propone crear "un régimen de protección para consumidores endeudados y sobreendeudados", con el objetivo de evitar que "miles de familias argentinas queden atrapadas en una muerte financiera producto del feroz ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei".
El texto establece mecanismos administrativos y judiciales para reestructurar deudas originadas en créditos de consumo, tarjetas, préstamos personales y billeteras virtuales, preservando un "mínimo existencial" que garantice condiciones básicas de vida digna.
"El endeudamiento dejó de ser una herramienta para progresar y pasó a convertirse en una estrategia desesperada de supervivencia. Hoy millones de argentinos se endeudan para comprar comida, pagar medicamentos o llegar a fin de mes. Esto no es casualidad: es la consecuencia directa del modelo económico de Javier Milei", aseveró Marks.
El proyecto crea un procedimiento administrativo gratuito para consumidores endeudados y un proceso judicial especial para consumidores sobreendeudados, que permitirá suspender embargos, frenar descuentos sobre salarios y jubilaciones, congelar intereses abusivos y reestructurar deudas bajo supervisión judicial.
La iniciativa también establece controles sobre bancos, financieras y fintech (Ualá, Mercado Pago, etc.), habilitando la revisión de tasas de interés abusivas, prácticas de crédito irresponsable y mecanismos de cobranza agresivos.
"El Gobierno nacional destruyó el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, paralizó el consumo y empujó a las familias a financiar su subsistencia con tarjetas y préstamos usurarios. Mientras la economía real se derrumba, el único sector que sigue ganando es el financiero", afirmó la rionegrina.
En los fundamentos del proyecto se advierte que más del 90% de las familias argentinas registra algún tipo de endeudamiento y que la morosidad en créditos personales y tarjetas crece de manera sostenida desde hace más de un año.
"El modelo de Milei y el FMI genera trabajadores pobres, jubilados endeudados y familias atrapadas en un círculo de intereses imposibles de pagar. El Estado no puede mirar para otro lado mientras bancos y fintech hacen negocios con la desesperación de la gente", remarcó Marks.
La propuesta toma antecedentes de sistemas implementados en España y Brasil, incorporando herramientas de "segunda oportunidad" para consumidores de buena fe que no pueden afrontar sus obligaciones financieras.
Entre otros puntos, el proyecto protege la vivienda única familiar, impide cortes de servicios esenciales durante el proceso, establece planes de pago de hasta cinco años, garantiza un ingreso mínimo para alimentación, salud, vivienda y educación, y permite revisar judicialmente créditos otorgados de manera abusiva o irresponsable.
"Frente a un gobierno que sólo protege a los mercados y castiga a las familias trabajadoras, nosotros proponemos un Estado que defienda a quienes quedaron atrapados por un sistema financiero cada vez más cruel y deshumanizado", concluyó la senadora opositora.
Se trata de una línea de créditos cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales. La misma incluye préstamos para trabajadores informales.
El legislador de Fuerza por Buenos Aires (FxBA) Leandro Santoro volvió a insistir con una iniciativa de su autoría que busca crear un programa de "desendeudamiento familiar y personal".
Se trata de una una línea de crédito especial a cargo del Banco de la Ciudad, consistente en préstamos personales, cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales. Los mismos tendrán una Tasa Nominal Anual deberá ser equivalente al costo de fondeo de la entidad (determinado por la misma), no pudiendo superar en ningún caso el 40%, y no podrán ser menores a 36 cuotas mensuales.
En caso de que la iniciativa sea aprobada por la Legislatura porteña, los beneficiarios serían todas las personas humanas "cuyas deudas tengan compromisos mensuales que superen el 40% de sus ingresos mensuales, siendo estos menores a 10 salarios mínimo, vital y móvil; con domicilio establecido en la Ciudad con una antigüedad de dos años".
"La presente línea de crédito abarca tanto a empleados en relación de dependencia, como monotributistas, y jubilados", agrega el documento.
Además, para el caso de los empleados informales, el proyecto busca instruir al Banco Ciudad a que a través de Ciudad Microempresas S.A.U., se instrumente una línea de crédito destinada a trabajadores que no reúnan los requisitos para acceder a un crédito bancario.
La iniciativa fue impulsada por diputados que responden a Juan Grabois. Sabrina Selva participó del encuentro y anunció que la oposición buscará poner el tema en agenda. “Es duro tener tres trabajos y aun así endeudarse para comer”, aportaron los invitados.
Los diputados nacionales Itai Hagman y Natalia Zaracho encabezaron la presentación del proyecto de ley denominado “régimen de desendeudamiento de familias”. La iniciativa opositora propone la creación de un fondo financiado por aportes públicos y privados dirigido a la reestructuración de deudas.
Los representantes del Frente Patria Grande, espacio liderado por Juan Grabois, estuvieron acompañados por la diputada nacional Sabrina Selva; el periodista Matías Colombatti; el economista Haroldo Montagu; la socióloga Lucia Cavallero; y personas en situación riesgosa de morosidad, quien señalaron que “no es un problema individual, es un drama colectivo”.
Respecto al contenido de la iniciativa, Hagman explicó que se trata de “una solución concreta para hoy”. Y agregó que el proyecto de ley busca declarar la emergencia crediticia por dos años. Cabe recordar que la semana pasada, la oposición abrió la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia para comenzar a deliberar una agenda alternativa en virtud de unificar los diferentes criterios sobre la problemática.
“La mora en préstamos personales se triplicó y en tarjetas de crédito se sextuplicó en los últimos años”, advirtió Itai Hagman.
También expuso la diputada Selva, quien apuntó al contexto socioeconómico actual y consideró que “hay un embate sobre los sectores más débiles”. En el mismo sentido, que sus pares de bancada, reiteró que “tenemos la responsabilidad de dar una respuesta concreta y de poner este tema en la agenda legislativa”.
Finalmente, Zaracho dio su visión sobre la problemática que busca abordare el proyecto de ley: “Lo más importante es poner en el centro a las familias, no a las cuentas de las empresas. El endeudamiento es un problema que genera el modelo económico de Javier Milei. Hay familias que acceden a créditos con tasas altísimas, que se renuevan cada quince días y que terminan condicionando su vida cotidiana, incluso con situaciones de amenaza y control territorial”.
El último informe de la consultora Focus Market reveló que seis de cada diez hogares en la República Argentina tienen al menos una deuda no bancaria y el pasivo total supera los $39.000.000.000. El estudio tomó como muestras a unos 2.670 hogares junto a datos aportados por el Banco Central.
Para culminar, los invitados de Zaracho y Hagman relataron que “necesitamos tasas acordes a lo que podemos pagar y un control real, también sobre empresas como la de Marcos Galperin, para evitar abusos”. “Es duro tener tres trabajos y aun así endeudarse para comer”, concluyeron.
El presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor, Hugo Yasky, citó a debatir sobre un conjunto de proyectos. Según el último informe del BCRA, la morosidad familiar llegó al 5,7%, nivel más alto desde 2010, cuando se creó el índice. Habrá invitados.
Foto: HCDN
Unión por la Patria busca influir en la agenda parlamentaria y reúne a la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia para abordar una cantidad de proyectos de ley relacionados al desendeudamiento de familias, sobre todo, con tarjetas de crédito. La cita lleva la firma del titular Hugo Yasky y fue convocada para este miércoles a las 10.
El plan de la oposición es unificar el tratamiento de las 18 iniciativas impulsadas por Gabriela Estévez, Andrea Freites, Kelly Olmos, Santiago Roberto, Roxana Monzón, Diego Giuliano y Guillermo Michel de Unión por la Patria; Esteban Paulón y Pablo Juliano de Provincias Unidas; Mónica Frade de la Coalición Cívica; y Marcela Pagano de Coherencia. También serán analizados los textos de Pamela Calletti, Oscar Agost Carreño, Fabiola Aubone y Carolina Yutrovic, todos con mandato cumplido.
Si bien hay varios proyectos que proponen declarar la emergencia financiera por más de doces meses, la idea central, con el objetivo de regularizar situaciones crediticias, surge a partir del fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares: según el último informe del Banco Central (BCRA), la morosidad en créditos a familias trepó al 5,7% en julio, el nivel más alto desde que se inició la serie estadística en 2010.
Además, varios textos plantean la necesidad de crear un esquema obligatorio de regularización de deudas de consumo, con condonación mínima del 50% de los intereses punitorios, planes de hasta 36 cuotas y tasas de financiamiento equivalentes a la tasa pasiva promedio del mercado. También buscan que se garanticen plazos de gracia de 60 días para comenzar a pagar y la suspensión de embargos, ejecuciones judiciales y reportes negativos en centrales de riesgo durante el cumplimiento de los acuerdos.
Del mismo modo, muchos diputados opositores coinciden en la urgencia por crear el Fondo Nacional de Recuperación de Deudas de Consumo, que, de prosperar, será administrado por el Ministerio de Economía y financiado con aportes de las entidades financieras, recursos del Presupuesto y transferencias del BCRA. Este fondo cubrirá garantías parciales a los bancos, reducirá tasas de interés para deudores de bajos ingresos y absorberá créditos incobrables.
Los bloques de la oposición dura (Unión por la Patria, gran parte del interbloque Unidos, el Frente de Izquierda y varios monobloques) redefinieron estrategia a partir de haber logrado imponerse en número en las votaciones de los pedidos de apartamiento de reglamento, los cuales igualmente no avanzaron pues requerían mayoría especial.
Fuentes de la oposición dejaron trascender que buscarán capitalizar esos votos para trabajar en una agenda opositora, tal como ocurrió durante el 2025.
Los aliados también alertaron la problemática
Este tema ya fue mencionado por un aliado de La Libertad Avanza, el diputado misionero Emmanuel Bianchetti, quien manifestó su preocupación, a través de un proyecto de resolución, por el crecimiento de las deudas en el uso de tarjetas de crédito durante el último año. Según el texto legislador del Pro, el endeudamiento creció un 55% desde julio 2024 al mismo mes de 2025, con un stock total de 20,3 billones de pesos.
“El endeudamiento crece al ritmo del deterioro salarial, el aumento de los servicios básicos y las tasas de interés usurarias, que superan el 200% anual. Cada compra financiada se transforma en un círculo vicioso: se paga el mínimo, se acumulan intereses y el crédito disponible se reduce, empujando a las familias a un endeudamiento permanente”, había explicado en los fundamentos del texto que impulsó en noviembre del 2025.
La lista de invitados
Entre los expositores de este miércoles estará Luci Cavallero, socióloga, docente, doctora en Ciencias Sociales, investigadora del Conicet y militante feminista. Es coautora de libros como "Contra el autoritarismo de la libertad financiera" y "Una lectura feminista de la deuda".
También, Ariadna Ciammarello, coordinadora del área financiera de la Oficina de Derechos de Ciudadanos, Consumidores y Usuarios del Concejo Municipal de Rosario; Alejandra Fernández Scarano, de la Secretaría de Hacienda, Producción y Comercio de la Municipalidad de Hurlingham, contadora pública y docente; y Gabriel Martínez Medrano, director de Legales de la Asociación de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC).
El listado se completa con Arturo Pozzali, doctor en Ciencias Económicas y defensor Adjunto del Pueblo -CABA-; Pedro Buzzetti, presidente de la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (DE.U.CO.); y Américo García, economista y director de la Fundación Acción para la Comunidad.
La iniciativa fue presentada por la diputada Roxana Monzón el cual busca facilitar la cancelación de pasivos de familias en situación de morosidad o riesgo de insolvencia garantizando el derecho al consumo básico y la estabilidad económica del hogar.
La diputada nacional Roxana Monzón (UP) presentó un proyecto que propone crear el Programa Nacional de Alivio Financiero y Desendeudamiento Familiar con el objetivo de proteger a aquellas personas y sus familias que se encuentren endeudadas con entidades financieras y no financieras, emisoras de tarjetas de crédito, sociedades Proveedoras de Servicios de Pago y sociedades Proveedoras No Financieras de Crédito (Fintech), como consecuencia del consumo esencial de bienes y servicios
El proyecto de ley, fundamenta la diputada Monzón, “busca una respuesta a la crítica situación de sobreendeudamiento que atraviesan las familias argentinas” que se describe como “uno de los principales factores de vulnerabilidad social y un freno estructural para la recuperación económica”.
Según el Informe de Estabilidad Financiera del BCRA (febrero 2026), la morosidad de las familias alcanzó el 9,3%, cifra que triplica los niveles de 2024 y afecta a 6,2 millones de ciudadanos.
En ese sentido, lo que se busca es facilitar la cancelación de pasivos de familias en situación de morosidad o riesgo de insolvencia garantizando el derecho al consumo básico y la estabilidad económica del hogar.
El proyecto propone que las entidades ofrezcan a simple solicitud del titular la reprogramación de las deudas originadas por consumo esencial bajo las siguientes condiciones mínimas:
Monzón sostiene en el proyecto que “la naturaleza de la deuda ha mutado de forma alarmante. Diversos relevamientos coinciden en que el crédito ha dejado de ser una herramienta de inversión para convertirse en un "ingreso complementario" de subsistencia”.
A su vez sostiene que actualmente, “el 70% de los pasivos se contraen para cubrir necesidades básicas como alimentos, salud, educación y servicios públicos, con una deuda promedio que pasó de representar 1,5 salarios en 2024 a 2,5 salarios al cierre de 2025”, y cerró: “Una economía que obliga a las familias a endeudarse para comer no está funcionando”.
Se trata de una línea de créditos cuyo único destino sea la
cancelación de deudas personales. La misma incluye préstamos para trabajadores informales.
El legislador de Fuerza por Buenos Aires (FxBA) Leandro Santoro impulsó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley que busca avanzar con la creación de un programa de "desendeudamiento familiar y personal".
Se trata de una una línea de crédito especial a cargo del Banco de la Ciudad, consistente en préstamos personales, cuyo único destino sea la cancelación de deudas personales. Los mismos tendrán una Tasa Nominal Anual deberá ser equivalente al costo de fondeo de la entidad (determinado por la misma), no pudiendo superar en ningún caso el 40%, y no podrán ser menores a 36 cuotas mensuales.
En caso de que la iniciativa sea aprobada por la Legislatura porteña, los beneficiarios serían todas las personas humanas "cuyas deudas tengan compromisos mensuales que superen el 40% de sus ingresos mensuales, siendo estos menores a 10 salarios mínimo, vital y móvil; con domicilio establecido en la Ciudad con una antigüedad de dos años".
"La presente línea de crédito abarca tanto a empleados en relación de dependencia, como monotributistas, y jubilados", agrega el documento.
Además, para el caso de los empleados informales, el proyecto busca instruir al Banco Ciudad a que a través de Ciudad Microempresas S.A.U., se instrumente una línea de crédito destinada a trabajadores que no reúnan los requisitos para acceder a un crédito bancario.
En los fundamentos de la iniciativa, Santoro explicó que la misma se origina "en la profunda y persistente problemática del
endeudamiento de las personas y los hogares, que en los últimos años se ha transformado en uno de los principales factores de vulnerabilidad económica y social en la Argentina, y particularmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, producto de un programa económico de estabilización que ha pulverizado los ingresos de las familia".
"Diversos informes oficiales y relevamientos privados coinciden en señalar que el endeudamiento dejó de estar asociado mayoritariamente a decisiones de inversión o consumo durable, para convertirse en una estrategia de subsistencia cotidiana. El crédito —especialmente a través de tarjetas, préstamos personales y mecanismos informales— se utiliza crecientemente para cubrir gastos esenciales como alimentos, servicios públicos, transporte y salud, ante la insuficiencia del ingreso corriente para sostener el costo de vida", añadió.
Finalmente, el legislador concluyó señalando que el texto busca "solamente aliviar el bolsillo de los hogares porteños, sino a su vez dotar de mayor justicia distributiva a la situación social y económica del país, dónde sólo algunos pequeños sectores se ven beneficiados de las políticas implementadas".