El economista, hoy enfrentado al Presidente, lanzó una batería de recomendaciones que golpean de lleno el rumbo de La Libertad Avanza.
El exministro de Economía Domingo Cavallo, el “padre de la Convertibilidad” y un “econochanta”, según el presidente Javier Milei, disparó al corazón del modelo de La Libertad Avanza (LLA) y propuso darle de baja y poner el foco en la baja del riesgo país y no en la disminución de inflación, un eje libertario desde la campaña electoral de 2023.
Y, como si fuese poco, Cavallo le plantea a Milei abandonar “el gran logro de los dos años precedentes: el fuerte ajuste del gasto público y la eliminación del déficit fiscal”, e iniciar un nuevo régimen monetario y cambiario al “estilo peruano”, con autonomía del Banco Central, flotación “sucia” del dólar y bimonetarismo.
“Es cierto que haber logrado el ajuste fiscal en tiempo récord y contar con un régimen de incentivos fiscales para grandes inversiones en sectores como la energía, la minería y las tecnologías avanzadas, brindan argumentos para sostener que el 2026 será un año de crecimiento económico”, analiza en su blog personal el economista y excanciller de Carlos Menem.
“Pero -acá vienen los peros de Cavallo- el Gobierno no debe dormirse en los laureles”, disparó sin eufemismos Cavallo, hoy enemistado con Milei, por sus críticas al régimen cambiario desde fines de 2024 (por la no acumulación de reservas en el Banco Central).
Para el exministro, “conseguir que se complete la reactivación de la economía en los sectores que dependen del mercado interno y que el crecimiento sea vigoroso y sostenible en el tiempo” será “clave para que los años 2026 y 2027 terminen de convencer a los ciudadanos de seguir brindando apoyo a las ideas de libertad y modernización que viene pregonando el presidente Milei desde su campaña electoral del 2023”.
En ese camino, el exministro de Economía de Menem y de Fernando de la Rúa considera que “la aprobación por el Congreso del presupuesto para el año 2026 es un muy buen comienzo, porque va a permitir la consolidación del gran logro de los dos años precedentes: el fuerte ajuste del gasto público y la eliminación del déficit fiscal”.
Pero -más peros-, evalúa que “hay que acelerar el proceso de reprivatización de las empresas que fueron estatizadas después del abandono de la convertibilidad y si el producido de esas privatizaciones se utiliza para aumentar la inversión en infraestructura pública que ha venido deteriorándose desde hace varios años”.
“El segundo paso imprescindible -pontifica punzante- es la sanción, en lo posible por ley, de un nuevo régimen monetario y cambiario como el que funciona muy bien en Perú”.
Y en paralelo, Cavallo lanza otro dardo al corazón del programa literario: “En este contexto el Banco Central debería acumular reservas propias a un ritmo rápido. La tasa de riesgo país debería descender a no más de 300 puntos básicos. Cuando esto ocurra, tanto las tasas de interés en pesos como en dólares se ubicarán en niveles reales no más altos que la tasa de crecimiento potencial de la economía”.
Más adelante deja una severa admonición: “Sin la completa liberalización cambiaria y financiera va a ser muy difícil que las expectativas de los inversores privados en el sector real de la economía ayuden tanto a la estabilidad macroeconómica como al crecimiento vigoroso”.
Y luego Cavallo se mete de lleno en el primer proyecto de ley que el jefe de Estado quiere sancionar en extraordinarias en febrero próximo: “La tercera reforma importante es la denominada ley de modernización laboral, pero no tanto por las modificaciones que introduce en el régimen laboral, cuyos efectos recién se verán en el mediano plazo, sino porque incluye ingredientes muy valiosos en materia impositiva para alentar la inversión en empresas medianas y pequeñas”.
Como si fuese ministro de Economía de Milei, Cavallo postula “la apertura de la economía y las modificaciones para eliminar el sesgo anti exportador de la estructura de precios relativos deben posponerse hasta que la modificación del régimen monetario, cambiario y financiero haya permitido que el tipo de cambio real se ubique en un nivel de equilibrio sin restricciones al movimiento de capitales (salvo las necesarias para desalentar el carry trade)”.
“Cuando se encare esta etapa -aclara-, será fundamental que se eliminen los impuestos indirectos que encarecen los costos de producción de los bienes transables internacionalmente o al menos, se compensen con reembolsos y reintegros a las exportaciones hasta que esos impuestos sean eliminados”.
Seguidamente, le clava el puñal: “La reducción de la tasa de riesgo país es más importante que la reducción inmediata de la tasa de inflación porque si no baja la tasa de riesgo país siempre estará como espada de Damocles un posible salto devaluatorio o la necesidad de frenarlo mediante muy altas tasas de interés”.
“Siendo que aún existen restricciones cambiarias -le marca el camino- (el cepo a las empresas) y que ya no podrá utilizarse el tipo de cambio como ancla nominal complementaria de la cantidad de dinero, no es prudente que el gobierno anuncie metas de inflación muy ambiciosas (decir, por ejemplo, que en agosto la tasa de inflación comenzará con 0) porque corre el riesgo de ser desmentido por la realidad”.
Cavallo siempre tuvo buena sintonía con Milei e incluso en la primera etapa de su gobierno designó a su hija. Sonia Cavallo, como embajadora ante la OEA; pero el vínculo rompió cuando el exministro empezó a criticar el programa económico por el atraso cambiario.
Para esa época, el Presidente también recibía consejos no escuchados de otros economistas y los enfrentó. Fue cuando empezó con lo de “econochantas” y puso a Cavallo en la cresta de ese grupo crítico.
El Gobierno cierra el año con una jugada audaz: mientras promete acumular reservas y enfrenta alertas sobre la fragilidad cambiaria, recurre a deuda para cumplir compromisos sin tocar dólares. Entre expectativas de reforma laboral, tensiones provinciales y señales mixtas de la economía, la administración libertaria busca sostener la calma en un tablero político más favorable, aunque plagado de riesgos.
Primer acto: Toto dice que puede comprar hasta 20.000 millones de dólares de reservas, dependiendo de las circunstancias. Segundo acto: el FMI le recuerda al Gobierno que debe acumular reservas. Tercer acto: Toto anuncia la emisión de deuda para pagar los compromisos de enero, y de esa forma no tocar reservas. ¿Cómo se llama la obra? “No contaban con mi astucia”. De este modo, la administración libertaria patea el compromiso para adelante. Está agrandado: viene de ganar las elecciones por una diferencia no esperada, se convirtió en la primera minoría no peronista en Diputados después de 8 años, y cuenta con el respaldo americano (aunque esta semana hubo algún ruido).
Así va terminando el año el Gobierno, entusiasmado con poder aprobar la reforma laboral durante el verano porteño. Pero, al margen de la estabilidad cambiaria y el retorno al mercado de crédito (local), no cesa el debate sobre el valor de la divisa y las amenazas que se pueden cernir sobre la economía vernácula. Esta semana se lo volvieron a marcar dos “kirchneristas” como Cavallo y Redrado, y también lo deslizó el tan mentado presidente del Banco Central peruano: sin reservas no hay paraíso. Solo una prueba: tenemos récord de turismo al exterior, el cual más que duplicará al de 2024. Parece que los campeones siguen comprando porque les parece barato (o porque en un futuro no muy lejano, puede encarecerse mucho).
Otros detalles de la semana: 1) la OCDE corrigió la proyección de crecimiento del PBI argentino 2026, desde el 4,3 al 3 %; 2) si quitamos a la intermediación financiera, el EMAE de septiembre del INDEC daría negativo; 3) se cae la producción y exportación de vehículos; 4) bajó la coparticipación a las provincias en noviembre porque se cae la recaudación nacional por cuarto mes consecutivo (las provincias ajustan hacia abajo, lo cual le está trayendo dolores de cabeza a los municipios); y 5) la multinacional Mondelez que fabrica golosinas muy populares dejó de producir hasta enero (la calle sigue fría).
Pese a todo lo comentado, como dijimos hace 2 semanas, existen suficientes datos políticos y económicos positivos como para prever que el león debería tener cierta paz hasta que empiece la segunda parte del año, cuando el flujo de divisas por exportación merme estacionalmente. Los dialoguistas en el Congreso mantienen su buena onda con el oficialismo, no por convencimiento, sino por necesidad. Con el ajuste de hecho que están sufriendo las finanzas provinciales, y después del shock del resultado electoral, no les queda otra que bajar la cabeza y pedirle a “Tata Dios” que les abra alguna canilla, ya sea propia -difícil con el exigente objetivo de superávit fiscal para los próximos dos años- o ajena -la autorización a tomar empréstitos en el extranjero.
El presupuesto va a ser el primer test: ¿se cumplirán algunos pedidos de los caudillos provinciales al “colo” Santilli? Algunos gestos de desagrado se empiezan a manifestar por estas horas. Es difícil conformar a todos los actores, sobre todo en un contexto de escasez, y en un marco de fragmentación política inédito, lo cual vuelve más complejas las negociaciones. Sin embargo, por ejemplo, LLA va a extraordinarias con un texto de reforma laboral que no fue ni siquiera consensuado en el Consejo de Mayo y, más allá del desagrado sindical, tampoco terminó de conformar al empresariado industrial, uno de los afectados / necesitados de dicha ley. Uno de los industriales más poderosos del país dejó trascender cierto malestar con algunos artículos, además de estar fastidiado por la apertura a las importaciones chinas (que le pegan de lleno en su core business).
A partir de este 10 de diciembre el Gobierno estará en una mejor situación política – parlamentaria, lo cual eleva la vara respecto a lo que pueda lograr. Recordemos que arrancó como el oficialismo más débil desde 1983 y la actitud “perdonavidas” de los dialoguistas le permitió sortear los obstáculos. Después del fracaso de la Ley Ómnibus, que enmendó a mitad de 2024 con la más modesta Ley Bases, la mayor parte de este año LLA perdió casi todas las votaciones en el Congreso. ¿Habrá aprendido Chacarita? Si ahora la reforma laboral no sale, o sale escueta, ¿de quién será la culpa? Si tuviste los votos de la gente, tenés muchísimos más legisladores y además tenés el voto de oro de Trump, ¿qué te estaría faltando para que La Libertad Avance?
Capítulo aparte fue la conformación de los interbloques en el Congreso, particularmente en Diputados, lo cual ha traído varias novedades inestables (porque no sabe si la foto pre10 de diciembre se mantendrá en el tiempo, siendo lo más probable que haya idas y venidas). El gran Ignacio Zuleta dijo hace unas semanas que el resultado electoral del 26-O se iba a saber recién cuando se supiera cómo quedarían conformados los bloques. Tal cual, porque ahora tenemos un impensado “reentré” de Cambiemos, además de un Provincias Unidas con más poder de fuego del imaginado la noche del comicio. Los federales del norte están haciendo su parte, y un personaje de bajo perfil como el gobernador sanjuanino Orrego decidió ser equidistante y quedarse con una estratégica minoría de 2 soldados.
Axel dejó jirones en la negociación por la toma de deuda, sin la cual estaría ahogado. Ahora hay que ver si el Gobierno se lo autoriza o lo hace parir. Dentro del peronismo bonaerense se profundiza la percepción de que el personaje no tiene uñas de guitarrero para encabezar una renovación interna. El público propio, y mucho menos el ajeno, no lo ve como una figura distinta de Cristina. Por eso los adversarios internos lo aprietan: porque saben que en cualquier momento lo tienen entre la espada y la pared. La jefa sigue siendo lo más importante para el tercio pero-kirchnerista.
Gracias a las fuerzas del cielo (¿el Chiqui?) a Argentina le tocó una fase inicial facilonga en el Mundial, pero que se puede complicar rápidamente en los 16avos de final. ¿Acaso es una analogía de lo que le podría esperar a la economía local?
Se tratan de una instancia legislativa muy poco utilizada en nuestro país, que dejó profundos efectos en quienes las protagonizaron.
Las interpelaciones en el Congreso de la Nación son un mecanismo habilitado por la Constitución Nacional, pero totalmente infrecuentes, sobre todo en las últimas décadas. De hecho, solo se recuerdan dos interpelaciones desde 1983 al presente: las que se hicieron a los ministros de Raúl Alfonsín Antonio Tróccoli y Germán López, y en época de Menem a Domingo Cavallo. Son las que ahora vamos a recordar.
El artículo de la Constitución que habilita la posibilidad de interpelar a funcionarios lleva el número 71, y es el que expresa que “cada una de las cámaras puede hacer venir a su sala a los ministros del Poder Ejecutivo para recibir las explicaciones e informes que estime convenientes”.
Se dice fácil, pero no es nada sencillo conseguirlo, pues se trata de un mecanismo que debe ser votado, como sucedió el pasado 8 de abril en la Cámara de Diputados para forzar la sesión de este martes, aunque no son necesarias mayorías especiales para conseguirlo.
Para imaginar lo que sucederá este 22 de abril en la Cámara baja hay que remontarse a los antecedentes, que por cierto no son muchos. El más lejano está situado en los albores de la recuperada democracia, y tuvo como protagonista principal al entonces ministro del Interior Antonio Tróccoli, citado a instancias de los diputados peronistas José Luis Manzano y Roberto Digón. Convengamos que Tróccoli ya había visitado el recinto de Diputados en 1985, pero el episodio que más se recuerda sucedió un año después. Fue una sola sesión, pero dividida en varias jornadas, algo que perfectamente podría suceder ahora. En aquella ocasión, la rueda comenzó a girar el 22 de mayo de 1986, en una sesión que fue presidida por Roberto Pascual Silva, un diputado radical santafesino, vicepresidente primero de la Cámara, que reemplazó al frente de la misma a Juan Carlos Pugliese.
La sesión arrancó cerca de las 6 de la tarde, y no tenía a la interpelación como único tema. Por el contrario, en el inicio se le dio continuidad al debate en particular del Presupuesto 1986. A continuación tendría lugar el informe verbal que brindarían ministros y secretarios del Gobierno de Alfonsín sobre el denominado caso Sivak, un empresario secuestrado el 29 de julio de 1985 cuando se dirigía a una sesión de terapia en el barrio de Palermo. Ese día había quedado en pasar a buscar a sus hijas por el colegio, pero jamás llegó. Sus secuestradores pidieron tres millones de pesos para su rescate. Terminaron acordando el pago de 1.100.100 dólares para su rescate, que se efectivizó el 11 de agosto, pero Osvaldo Sivak nunca fue liberado.

Osvaldo Sivak, secuestrado por la mano de obra desocupada, en tiempos de democracia.
Eran tiempos complicados, inicio de la democracia y una mano de obra desocupada dispuesta a seguir haciendo sus negocios. El primer Gobierno de la democracia debió lidiar con eso.
Meses después, la familia de Sivak denunció que agentes de inteligencia que operaban en el Ministerio de Defensa habían intentado extorsionarlos.
Eso fue lo que motivó el pedido de interpelación de los ministros del Interior y de Defensa de Alfonsín.
Tras un cuarto intermedio, la sesión se reanudó a las 19.40, pero como no lograban ponerse de acuerdo con la interpelación, volvieron a pasar a un receso hasta las 21.50. Los ministros del Interior, Antonio Tróccoli, y de Defensa, Germán López, ingresarían finalmente recién a las 22.14, acompañados por el secretario del Interior, Facundo Suárez Lastra, y el de Defensa, José Horacio Jaunarena.
Expuso en primer lugar y largamente Tróccoli, quien recordó que Osvaldo Sivak había sido secuestrado en dos oportunidades, la primera en 1979, que atribuyó a una tarea “preparada y urdida combinando el factor ideológico con el negocio, lo cual era muy común en aquellos tiempos en donde, al amparo de una política represiva aberrante y absurda, se unía el delito común de robo o de hurto con el secuestro extorsivo”. En cuanto al segundo secuestro, el funcionario reprochó que la familia Sivak hubiera decidido “puentear” a la autoridad policial y encarar en forma directa las tratativas con los secuestradores.
Después de una extensa alocución de Tróccoli, iba a hablar el secretario de Defensa, y el diputado Adam Pedrini -tío del actual diputado Juan Manuel Pedrini- pidió que se siguiera el orden y escuchar al ministro de Defensa. Quien presidía la sesión aclaró que “en este caso los interpelados han preferido seguir otro orden”. Pedrini repuso que “yo no hablaría de ‘ministros interpelados’, sino de ministros invitados. Y ellos eran los ministros, no el secretario de Defensa. Roberto Silva le contestó que por disposición reglamentaria los secretarios pueden permanecer en el recinto y tienen voz. A continuación se generó un largo debate, al cabo del cual Jaunarena terminó hablando.

Antonio Tróccolli al jurar como ministro del Interior.
A la hora de las preguntas Roberto Digón hizo una larga alocución, tras la cual le preguntó a Tróccoli “qué limitaciones de inteligencia y operación tiene la Policía Federal que obliguen a la intervención de grupos especiales para investigar delitos de tipo común, tales como el del secuestro de Osvaldo Sivak”. El ministro contestó pidiéndole que efectuara todas las preguntas y luego él contestaría. Y ahí se inició un debate interminable en torno a la metodología para formular las preguntas, por cuanto el diputado radical quería efectuar sus preguntas de acuerdo a cómo fuera contestando Tróccoli. Ergo, las formularía de a una, cosa que rechazó el ministro, “porque de esa manera el señor diputado interpelante me va a tener todo el tiempo que se le ocurra repreguntándome sobre la base de preguntas anteriores.
“La interpelación se debe apoyar en un interrogatorio muy concreto al que previamente debo tener acceso, de manera que le ruego al señor diputado Digón tenga la amabilidad de alanzarme su cuestionario, porque como trajo su intervención escrita…”. Y le recordó que gran parte de las informaciones que estaba requiriéndole se las había dado en su exposición del año pasado.
Muchos diputados tomaron parte de esa discusión, entre ellos el peronista Néstor Perl, quien mocionó que las preguntas pudieran hacerse de a una y que si el ministro no quería contestar, que no lo hiciera, a lo que el entonces diputado de la UCR Leopoldo Moreau admitió que el reglamento no contemplaba una metodología a seguir en estos casos, y ante la laguna reglamentaria que se planteaba, hizo una moción en sentido contrario, a lo que José Luis Manzano advirtió que el oficialismo se quedaría solo para hacer la interpelación.
“No sería la primera vez que nos quedemos solos en este recinto en virtud de políticas obstruccionistas que creíamos erradicadas, pero que ayer se repitieron”, replicó Moreau.
Tras la intervención de 16 oradores, el peronismo aceptó formular todas las preguntas juntas, con la condición de que las respuestas fueran minuciosas y no difusas, cosa que Tróccoli terminó aceptando.
Grabación y escándalo
Roberto Digón formuló a continuación todas sus preguntas. Fueron 12, tras las cuales le pidió al ministro que, por último, dijera si la grabación que escucharían correspondía a una conversación que él había tenido con la esposa de Osvaldo Sivak.
En el audio, el ministro, que hasta había negado haber hablado con Marta Oyhanarte, confirmaba la participación de agentes de inteligencia en el secuestro. Visiblemente nervioso, Tróccoli reaccionó diciendo que no entendía el significado de esa grabación, “ni mucho menos el mal gusto que significa traerla al recinto, porque cuando uno habla por teléfono lo que menos se puede imaginar es que del otro lado lo están grabando”.
En plena discusión, el ministro insistió en que la Policía Federal estaba en condiciones técnicas y de inteligencia como para resolver estas cuestiones. Y agregó: “En ningún momento se le encomendó ninguna investigación -ni en forma deliberada ni en forma elíptica- a ningún grupo o persona que estuviera fuera del esquema de la Policía Federal. Dije también que la propia familia Sivak, aconsejada por amigos…”.
“¡No mienta!”, le gritó desde un palco Jorge Sivak, hermano del empresario secuestrado, a lo que Tróccoli reaccionó pidiendo que retiraran del palco a quien le había gritado. El presidente Silva ordenó desalojar la sala, y ante el desbande que sobrevino, pasaron a un cuarto intermedio. Luego de unos instantes, concluyeron en que no estaban dadas las condiciones para continuar esa noche, y pasaron a un cuarto intermedio hasta el miércoles venidero.
El debate se reanudó a la semana siguiente, a las 20.45 del 28 de mayo de 1986, con una cuestión de privilegio presentada por el diputado Jorge Vanossi, en nombre del bloque radical, contra lo sucedido al final de la reunión anterior, tras lo cual volvió a hablar Antonio Tróccoli, que esta vez había concurrido acompañado solo por Facundo Suárez Lastra.
A las 23.50, se pasó a un cuarto intermedio hasta la 1 del 29 de mayo, y a las 3.05 se pasó a un nuevo cuarto intermedio hasta las 16 de ese mismo día.
En realidad, la sesión se reanudó a las 19.55, nuevamente con la presencia de Tróccoli y Suárez Lastra. Fue otra jornada intensa, en la que surgió el nombre de Raúl Guglielminetti, un miembro del grupo de tareas que había operado en Automotores Orletti, bajo el mando de Aníbal Gordon, y que en democracia llegó a formar parte de la custodia presidencial de Alfonsín. Pasada la medianoche, se pasó a un nuevo cuarto intermedio hasta el miércoles 4 de junio.
Ya con Juan Carlos Pugliese al frente del cuerpo, ese día ya no asistieron funcionarios y en el inicio se votó -ante las protestas de la oposición- una moción de orden propuesta por el presidente del bloque oficialista, César Jaroslavsky para cerrar el debate.
Dos días antes Germán López había presentado su renuncia por razones de salud. El comisario general de la Policía también renunció en esos días, y Tróccoli lo haría en 1987, cuando el caso Sivak todavía no había podido ser cerrado.
El 5 de noviembre de 1987 fue hallado el cuerpo del empresario, luego de que un inspector llamado Héctor Salcano confesara la participación de un grupo de tareas en el secuestro. Su cuerpo fue encontrado en la zona de Abasto, al costado de la ruta 2. Lo habían matado de un tiro en la cabeza luego del pago del rescate. En el descampado donde apareció Sivak, encontraron otros cuerpos: el de Benjamín Neuman, raptado en 1982, y más tarde Eduardo Oxenford, también secuestrado en 1978.
Por el secuestro y asesinato de Sivak fueron detenidos ocho policías. Dos se quitaron la vida y el resto fueron condenados.
La interpelación a Domingo Cavallo
Casi una década más tarde, el Congreso fue epicentro de una nueva interpelación a un alto funcionario. También sucedió en la Cámara baja y en este caso no fue un diputado opositor el que la pidió, sino el propio funcionario.
Hablamos de Domingo Felipe Cavallo, y se recuerda esa presentación como la última interpelación realizada en el Parlamento, aunque en realidad hubo otra, al año siguiente, pero que no tuvo la misma trascendencia, razón por la cual cuando se habla de la interpelación al ministro Cavallo, la memoria se remonta solo al 23 de agosto de 1995.
El entonces superministro de Economía promovió esa interpelación para tratar de frenar la privatización del Correo, que ya contaba desde noviembre del año anterior con media sanción del Senado y era para Cavallo “un traje a medida para Alfredo Yabrán”. Hasta entonces, Yabrán era un empresario desconocido para la sociedad, pero muy poderoso, dueño de correos privados, que controlaba los depósitos fiscales de Ezeiza, las rampas de los aeropuertos y los free-shops. En esa interpelación que se extendió más de once horas, lo sacó abruptamente del anonimato.

El ministro habló de “mafias enquistadas en el poder”, y de hecho presentó a Yabrán como el jefe de la mafia, dueño de casi todos los correos privados: OCA, OCASA, Andreani, Skycab… Denunció métodos mafiosos para eliminar a las empresas de la competencia y puso un ejemplo inquietante: Abel Cuchietti, exadministrador del correo estatal, había denunciado manejos oscuros y fue amenazado por eso. Al renunciar, lo esperaron a la salida de su casa y a palazos le quebraron las piernas.
Todo eso y mucho más dijo Domingo Cavallo en esa interpelación en la que no dejó títere con cabeza. Le apuntó a periodistas como Bernardo Neustadt y Daniel Hadad, y hasta se malquistó con los jefes de bancadas del oficialismo.
Dijo que si Yabrán se quedaba con el Correo, dominaría monopólicamente el circuito para el ingreso y salida de mercaderías, al ser el dueño además de los depósitos fiscales de Ezeiza, rampas y los correos privados.
La semana anterior Diputados había estado cerca de aprobar la ley, pero tras las denuncias del ministro, la Cámara baja no trató el tema.
Esa interpelación le valió, entre otras cosas, una querella por haber formulado en el recinto denuncias contra particulares. La Justicia se tomó su tiempo, pero en octubre de 2004, la Corte Suprema de Justicia marcó un precedente que bien podrán tener en cuenta los funcionarios que expongan este martes en Diputados: cuentan con tanta libertad para expresarse como quienes los interrogan.
La Corte Suprema sostuvo en ese fallo de hace una década que si el Congreso puede obligar a los ministros a presentarse en el recinto para interpelarlos, no puede someterlos a la desventaja de debatir con otros funcionarios que tienen inmunidad para decir lo que quieran, como es el caso de los legisladores.
“Las disposiciones del artículo 68° (de la Constitución) están destinadas a garantizar la independencia funcional de la Cámara legislativa, de modo tal que el contenido de las discusiones quede al margen de toda persecución posterior contra quienes participaron de ellas”, expresó el Tribunal Supremo, con las firmas de Antonio Boggiano, Carlos Fayt, Elena Highton, Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni. Enrique Petracchi y Augusto Belluscio se excusaron por haber sido alguna vez querellantes de Cavallo.
La querella que motivó ese pronunciamiento de los cortesanos fue promovida por Angel Pozzoli y Héctor Colella, entonces presidente y vice de la empresa OCA, que habían sido agraviados por Cavallo durante esa tempestuosa interpelación.
La última interpelación
Con menos repercusión que las otras mencionadas, el último registro de una interpelación tiene como protagonista también a Cavallo, y data del 24 de abril de 1996, cuando el ministro de Economía fue convocado para dar detalles de las últimas medidas adoptadas en materia tributaria, luego de que los decretos sobre impuestos internos y un proyecto del Ejecutivo para prorrogar el Pacto Fiscal que obligaba a las provincias a dejar de cobrar esos tributos.
Tres meses después Cavallo dejó el ministerio. El embate contra Yabrán había sido un “parteaguas” para su gestión y duplicó sus enemigos internos y externos. Prueba, en definitiva, que las interpelaciones pueden dejar profundas marcas en los funcionarios que se someten a las mismas.
Para el líder libertario, las reformas de los 90 son las que “hay que hacer”. Afirmó que tiene 60% de intención de voto entre los jóvenes.
El líder de La Libertad Avanza, Javier Milei, consideró los dichos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en su discurso del jueves pasado que “es entendible que eso le suceda porque al Frente de Todos le estamos causando estragos en el segmento etario más joven, donde tenemos intención de voto del 60%”.
“La casta está aterrada porque verdaderamente la forma en la cual se manifestó demostró que está aterrada”, estimó Milei.
En diálogo con CNN Radio, el diputado nacional y precandidato presidencial celebró la comparación que la vicepresidenta hizo sobre él y el exministro de Economía Domingo Cavallo: “A mí, lejos de herirme o molestarme, para mí es un orgullo. Él ha sido el mejor ministro de Economía de la historia argentina y la transformación que se ha hecho en los 90 ha sido increíble”.
“Por eso nos nutrimos en nuestras filas de muchas personas que han tenido un rol clave en esa década. Porque consideramos que esas son las reformas que hay que hacer y, en ese sentido, sabemos qué es lo que hay que hacer, como hacerlo, tenemos la convicción y el sustento teórico de eso”, agregó el diputado liberal en diálogo con Laura Di Marco.
Con relación a la actualidad, Milei criticó que seamos 13% más pobres en términos per cápita, que el número de pobres ascendió al 45% “en un país donde se produce alimentos para 400 millones de seres humanos”.
Y argumentó: “El fisco le roba al campo el alimento de 240 millones de seres humanos con una presión impositiva del 60%. O sea que hay 5 millones de argentinos que no les alcanza para comer. Es una situación extremadamente compleja donde los argentinos de bien ven que por más que trabajen no les alcanza. Hoy el 30% de los trabajadores es pobre y en un contexto donde los empleos del sector del privado están clavados en torno a los 6 millones de puestos. Eso hace que no hayan oportunidades y los jóvenes se van del país”.
Por otro lado, también estableció que desde “parte del arco político tiene terror de perder privilegios de la política” y apuntó contra Juntos por el Cambio: “Hay gente que nunca trabajó en el sector privado, que vivió del carguito del Estado, de la prebenda y de la coima. Parte de la estructura de Juntos por el Cambio no saben lo que es trabajar en mercados, como los radicales, la Coalición Cívica o el ala blanda del Pro. Son gente que no hace nada por servir al prójimo con mejor calidad de vida o mejor precio”.
Sin embargo, destacó que cuenta con “un buen vínculo de mucho respeto” con Mauricio Macri y observó: “Él fue alguien que se quiso meter adentro del sistema, se embarró, quiso hacer un cambio, eligió a los socios incorrectos y eso lo perjudicó”.
Asimismo confirmó que mantiene “un muy buen diálogo” con Patricia Bullrich.
Sobre el liberalismo, resaltó que cuentan con una intención de voto del 60% en el segmento etario más joven y que eso “causa estragos” dentro del Frente de Todos.
“Cuando empezás a mirar el mapa de imagen, los números más contundentes venían de las zonas más postergadas del país. Ellos no han hecho una buena lectura y nunca se dieron cuenta que el liberalismo es el movimiento de los oprimidos”, puntualizó sobre la intención de votos en la provincia de Buenos Aires y en el resto del país.
Por último, afirmó que una de sus propuestas en el ámbito laboral es el establecimiento de un seguro de desempleo, “que es lo que funciona en los países con bajo desempleo” y agregó: “Nosotros ese modelo lo planeamos con mucha más profundidad financiera y eso hace que los sindicalistas estén más interesados”.
“Tenés 6 millones de personas en el sector formal y eso está clavado desde el 2011, y tenés fuera del mercado 8 millones de personas. Eso les permite ir a un mercado de 14 millones de personas y además, con el aumento de productividad con este conjunto de reformas, va a hacer que todos quieran estar ahí. Esos sectores van a estar muy contentos con estas reformas”, concluyó.
El diputado libertario recordó que la vicepresidenta también dijo que Domingo Cavallo "era el cuadro más importante de la historia". Qué respondió sobre su ausencia en la última sesión.
Tras su viaje a Colombia, donde fue a apoyar al candidato de la derecha Rodolfo Hernández, quien perdió contra el izquierdista Gustavo Preto en el balotaje, el diputado nacional Javier Milei reapareció en escena.
Entrevistado en el canal LN+ luego del discurso de Cristina Kirchner, el líder de La Libertad Avanza aprovechó para responderle a la vicepresidenta, quien en su mensaje en el plenario de la CTA expresó: "Ahora apareció uno -en referencia a Milei- que dice que el mejor ministro de la historia fue (Domingo) Cavallo. Te imaginarás la gente, estamos para el suicidio colectivo".
“Dado que está tan obsesionada con los libertarios, ¿sabe qué? Míreme. Míreme a la cara. La desafío a un debate y le demuestro que todas las cosas que dijo sobre la inflación están mal", lanzó Milei.
Y agregó: “Vaya y busque su propio archivo, señora, usted también dijo que (Cavallo) era el cuadro más importante de la historia”.
“Si ella está reclamando una menor evasión, es decir, está diciendo que es un problema de recaudación y, consecuentemente, lo que está diciendo en el fondo es la contraparte de la emisión monetaria, con lo cual ahí tiene un error de consistencia lógica”, consideró el legislador.
Por otro lado, el porteño justificó su ausencia en la sesión que se debatió el alivio fiscal a monotributistas y autónomos: "A las sesiones importantes sí voy, por ejemplo cuando nos jugábamos la vida con la boleta única, en esa estaba".
"Yo entiendo el chiquitaje del partido local de Sacachispas. Yo estoy en un partido más grande. Yo estoy jugando para poner a Argentina en el mundo y que no sea este basural que es ahora", expresó.
En relación a los dichos de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien lo comparó con el fundador del nazismo, Adolf Hitler, el liberal anticipó que le presentará una denuncia.
“Me acusaron una y otra vez de ser funcional a Hitler y les estoy haciendo demandas no por persecución ni para silenciarlos como dicen; lo hago por la banalización del Holocausto”, aseguró.
Y adelantó que ahora hará "lo mismo con Carrió. Del mismo modo que hice con otros, voy a demandarla por este motivo”, en referencia, por ejemplo, al cantante Patricio Fontanet, exlíder de Callejeros, quien lo había llamado "cara de nazi".
También se encargó Milei de aclarar sus dichos en Colombia sobre su admiración por Margaret Thatcher. “Primer punto: yo defiendo nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas. Segundo punto: rindo honores sobre los hombres que dieron la vida por nuestra patria en Malvinas. Respecto de eso, no debería haber ninguna duda. Ahora, otra cosa es lo que yo piense de Thatcher”, manifestó.
Y, entonces, reivindicó la figura de la exprimera ministra británica, de quien dijo que "enfrentó un gran problema de inflación y la bajó, enfrentó un paro general por 11 días y se la re bancó, hizo las reformas promercado y, junto a Ronald Reagan y Juan Pablo II, ganaron la Guerra Fría haciendo caer el muro y aplastando a los zurdos”. Sin embargo, la elogió también porque "tuvo que enfrentar una guerra y la ganó”, en alusión a Malvinas.
La diputada Fernanda Vallejos y el exministro de Economía protagonizaron un nuevo duelo, esta vez por el rol del Estado a la hora de administrar la principal ruta fluvial del país. El mes pasado se habían enfrentado por la deuda externa.
La diputada nacional Fernanda Vallejos cruzó a Domingo Cavallo, luego de que el exministro de Economía cuestionara a la legisladora del Frente de Todos por su postura a favor del control y la administración estatal del río Paraná. “Como sostuve muchas veces, de las ideas del doctor Domingo Cavallo me separa un abismo. De hecho, durante los 90, empecé a militar, precisamente, en oposición a ellas”, sostuvo Vallejos. También reconoció la "honestidad intelectual" del exministro luego de que Cavallo llamara a sus seguidores a "incorporarse a Juntos por el Cambio", de cara a las elecciones de medio término que se avecinan.
Cavallo aludió a Vallejos en un Zoom con sus seguidores de Córdoba donde pidió "ser pragmáticos" y votar por Juntos por el Cambio. Allí rechazó el control y la administración estatal del río Paraná y criticó la idea de "personajes como Fernanda Vallejos" que implicarían volver a un sistema "como el de Perón".
En reiteradas ocasiones Vallejos ha cuestionado el modelo de “cesión monopólica a privados sin control efectivo del Estado de la principal ruta fluvial del país, un sistema inédito a nivel mundial que generó pérdidas millonarias para el fisco argentino y se instauró desde 1992 durante el menemismo y la administración económica de Cavallo”, sostuvo.
“Ninguno de los países con sistemas de transporte fluvial desarrollados, como EE.UU., China o Europa, ha adoptado, desde entonces, el modelo argentino de cesión monopólica a privados, sin control efectivo del Estado; por el contrario, han mantenido la incumbencia pública para garantizar la defensa de la soberanía y el interés nacional en sus vías navegables interiores”, indicó el Grupo 25 de Mayo en la Proclama del 20 de junio que impulsó Vallejos junto con otros dirigentes.
Como contrapartida, el Grupo 25 de Mayo defendió que el Estado asuma el control y la administración estatal del río Paraná y ejerza el cobro del peaje. Diez días después, el 1º de julio el Gobierno nacional estableció mediante el decreto 427/2021 que la Administración General de Puertos (AGP) cobrará los peajes por el uso del río y se hará cargo por el plazo de un año (prorrogable) de la administración y control de la estratégica Vía Navegable Troncal.
Vallejos y Cavallo habían protagonizado otro cruce el 1º de junio, cuando Cavallo criticó a la economista por el contenido de la Proclama del 25 de Mayo.
En aquella primera proclama del Grupo 25 de Mayo más de 2000 dirigentes pidieron privilegiar la salud y la vida por sobre los pagos por capital e intereses de la deuda contraída con el FMI, con el fin de destinar los recursos públicos y las divisas disponibles a paliar el impacto social de la crisis.
"Cavallo, fiel exponente del neoliberalismo criollo, ex presidente del BCRA en la (última) dictadura (cívico militar) y ministro de Economía de (los ex presidentes Carlos) Menem y (Fernando) De la Rúa, parece que necesita refrescar la memoria de la destrucción económica. No una imaginaria, sino la que él efectivamente provocó", señaló Vallejos en aquel entonces.
“Que este señor rechace mis ideas es una tranquilidad”, expresó la diputada kirchnerista tras la aparición pública del exministro de Economía.
“Nunca voy a estar del lado del capital financiero internacional, ni de personajes como este señor que tan bien ha servido a esos intereses, como a la oligarquía local, empezando por la estatización de las deudas privadas”, sostuvo la diputada nacional del Frente de Todos Fernanda Vallejos al salir a contestarle a Domingo Cavallo, que la criticó durante una entrevista que le hicieron en el programa A dos voces, de TN.
Y agregó: “Que este señor rechace mis ideas es una tranquilidad. La que te la da la coherencia de estar siempre del mismo lado, el del pueblo trabajador, desde que empecé a militar”.
En efecto, la presidenta de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja salió así al cruce de Cavallo, quien durante la entrevista acusó al presidente Alberto Fernández de estar mal asesorado sobre el tema Vicentin, al haberse hecho eco de “la idea que el propio presidente había dicho que era una locura, que era la idea de la diputada Vallejos”.
En su respuesta, la diputada kirchnerista recordó que el 17 de agosto de 1989 se sancionó la Ley de Reforma del Estado, que permitió la entrega a manos extranjeras de empresas estatales y diversos entes públicos, como YPF, ferrocarriles, Aerolíneas Argentinas y las empresas de agua, luz y gas.
“A Cavallo lo bancaban los bancos extranjeros, precursores suyos de la destrucción del bolsillo de los trabajadores como Ricardo Zinn (Rodrigazo), los ‘mercados’”, señaló la diputada través de Twitter. Y agregó que “los pibes y las pibas de mi generación, los que somos hijos de laburantes y herederos de nada más que de la dignidad de ser argentinos, aprendimos a repudiarlo en defensa propia”.
“Muchos, entre quienes me incluyo, nos abrazamos a la política con el sueño de desandar todo ese daño que este señor había infringido en nuestra patria”, puntualizó Vallejos, que precisó que “en julio de 1996, José Alfredo Martínez de Hoz celebró ante la prensa la política económica de Cavallo, como continuidad del ciclo neoliberal al que él, con la irrupción de la última dictadura cívico-militar, había dado comienzo”.
“Soy peronista, de cuna, por convicción y de corazón, pero hasta el 2003 no tuve partido. Era difícil, para una generación que nació a la política sufriendo al menemismo. Y soy antineoliberal. Así nací a la política: peleando contra ese modelo que tanto sufrimiento había provocado (y provoca). Nunca voy a estar del lado del capital financiero internacional. Ni de personajes como este señor que tan bien ha servido a esos intereses, como a la oligarquía local, empezando por la estatización de las deudas privadas, como las de Macri y tantos otros, en el ocaso de la dictadura”, enfatizó Vallejos.
Para la presidenta de la Comisión de Finanzas, “que este señor rechace mis ideas es una tranquilidad. La que te la da la coherencia de estar siempre del mismo lado, el del pueblo trabajador, desde que empecé a militar, a mis 14, o desde que tengo memoria”.