Los incendios en la Patagonia tensan la imagen digital de Milei, pero enero vuelve a cerrar con saldo positivo

La imagen digital de Javier Milei volvió a cerrar un mes levemente positivo, aunque con un foco de fuerte negatividad ligado a los incendios en la Patagonia. La actividad de las comunidades oficialistas —incluidas las internacionales— logró sostener el predominio de referencias favorables, mientras la crisis ambiental abrió una conversación que el Gobierno no pudo controlar.

Imagen Ad Hoc

La conversación digital en torno al presidente Javier Milei registró en enero un nuevo saldo positivo, el cuarto consecutivo, en un mes atravesado por dos agendas contrapuestas: por un lado, la internacional, que funcionó como refugio y fue impulsada por comunidades oficialistas; por otro, los incendios en la Patagonia, que se constituyeron en la principal fuente de críticas, en un volumen y una intensidad que la Casa Rosada no consiguió revertir.

El informe de la consultora Ad Hoc muestra que Milei acumuló 6,6 millones de menciones en el mes, con un sentimiento promedio 47 por ciento positivo, 45 por ciento negativo y 8 por ciento neutro. La actividad de las comunidades afines dentro y fuera del país se concentró en amplificar la agenda presidencial, especialmente sus participaciones en Davos y su vínculo con Donald Trump, que volvió a ser uno de los ejes centrales de la conversación global.

El contrapunto lo marcaron los incendios en el sur, que generaron dos millones de menciones, casi todas con tono crítico. Fue la única discusión que escapó al control de las comunidades oficialistas y que se impuso por sobre el resto de los temas. Milei fue señalado como responsable político por su presunta inacción, mientras que el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, fue junto a Milei la figura política más mencionada, criticándoselo por afirmar antes de tiempo que los incendios estaban controlados: registró 131.982 menciones, cuestionándosele también su respaldo al Presupuesto 2026.

La conversación alrededor del Presidente estuvo atravesada por un fuerte componente internacional: una de cada cinco menciones sobre Milei fue en idiomas extranjeros, y las comunidades digitales aliadas en el exterior tuvieron un rol decisivo para instalar contenidos positivos en torno a su figura. Trump, en particular, volvió a ocupar un lugar hegemónico en las redes: según el relevamiento, en el último año acumuló más de 340 millones de menciones, lejos del resto de los líderes globales y muy por encima de las 65 millones registradas por Milei en el mismo período.

Esa presencia no se tradujo solo en apoyo. Ad Hoc detectó la aparición y consolidación de dos corrientes de conversación agresivas: una islamófoba y otra con tintes antisemitas. La discusión sobre el Islam, motorizada principalmente por la comunidad libertaria, multiplicó por diez su volumen en diciembre respecto del promedio mensual. En paralelo, la narrativa vinculada al llamado Plan Andinia —una teoría conspirativa que postula la intención de crear una colonia judía en la Patagonia— creció de manera abrupta, alimentada por rumores que circularon durante los incendios y que derivaron en picos de búsquedas en Google en provincias del sur entre el 6 y el 13 de enero.

Aun con ese marco conflictivo, el Gobierno consiguió sostener una agenda digital favorable. Los picos de conversación positiva provinieron de actividades oficiales y cruces con actores de la política local, como el enfrentamiento con Paolo Rocca, que elevó las menciones a Techint al nivel más alto del último año y resultó funcional para reforzar el encuadre oficialista. Entre los temas que aportaron más positividad figuraron Venezuela, Davos, la inflación, la pobreza y la agenda del equilibrio fiscal.

El informe concluye que, aunque los incendios funcionaron como una “mancha de negatividad” que atravesó todo el mes, la Presidencia logró mantener el control del resto de la conversación, con un claro protagonismo de las comunidades internacionalistas y una disputa discursiva profundamente polarizada. En esa dinámica, Milei cerró enero con un saldo digital positivo aunque ajustado, sostenido por la movilización oficialista y por una creciente articulación con audiencias extranjeras.

Piden la presencia del canciller en Diputados para que brinde información sobre la incorporación de la Argentina al Board of Peace

La iniciativa fue presentada por los diputados Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, en la cual solicitan saber si el Ejecutivo remitirá al Congreso el proyecto de acuerdo para su convalidación, si implica aportes económicos, entre otros puntos.

Los diputados nacionales Maximiliano Ferraro y Mónica Frade (CC- ARI) presentaron un pedido de informes junto a la citación del canciller, Pablo Quirno, a la Cámara baja para que brinde explicaciones respecto de la incorporación de la Argentina al Board of Peace que fue impulsado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

En la iniciativa solicitan que se remita el instrumento jurídico por el cual se formalizó dicha incorporación de Argentina y si constituye un tratado internacional o un acuerdo ejecutivo. Además, piden que remita copia de toda la documentación institucional intercambiada con el país impulsor y demás miembros.

Por otro lado, los diputados requieren que se informe si el Poder Ejecutivo considera que la incorporación necesita la aprobación del Congreso Nacional y, en caso de que no sea así, explicite los fundamentos jurídicos y constitucionales. En el mismo sentido, que se informe si tiene previsto remitir al Congreso un proyecto de ley o de acuerdo de ratificación para autorizar o convalidar la integración al Board of Peace.

A su vez, solicitan saber si la incorporación de la Argentina implica aportes económicos presentes o futuros como cuotas, contribuciones, gastos operativos o aportes extraordinarios. En ese caso, piden que el canciller precise el monto estimado, la fuente presupuestaria, la entidad receptora de los fondos, y si se prevén resignaciones presupuestarias o de endeudamiento para financiar esos compromisos asumidos.

Los diputados también quieren saber si se elaboró un análisis de impacto geopolítico y riesgos derivados de la adhesión en términos jurídicos, diplomáticos y de seguridad nacional. Además, que explique los objetivos, funciones y alcance del acuerdo.

Que la inocencia te valga

La fallida “inocencia fiscal” expuso tensiones internas en el Gobierno, con la renuncia del titular de la UIF y un nuevo capítulo en la pelea con los organismos internacionales, mientras el Banco Central aprovecha el inusual ingreso de divisas para exhibir resultados. Entre salidas bajo sospecha, señales contradictorias sobre la economía y un Presidente que ensaya moderación en Davos, el escenario combina buenas noticias de corto plazo con nubarrones que no terminan de disiparse.

Por Carlos Fara

La Ley de Inocencia Fiscal nació muerta. La renuncia de Paul Starc a cargo de la UIF indica que si firmaba la reglamentación de dicha legislación contradiciendo al GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) iba a tener serias dificultades. Los bancos no quieren problemas: no pueden aceptar guita negra porque la genialidad impulsada por Toto viola la normativa internacional de aquel organismo. Los contadores están complicados y por eso su consejo de profesionales le pidió al Ministerio de Economía ser parte de la reglamentación. Hace 25 días “el Messi de las finanzas” dijo que, si los bancos les rompían los testículos, fuesen a operar en el Banco Nación. El miedo no es sonso: las entidades financieras pueden ser cualquier cosa, menos tontas. Pero ¿por qué jugar tan fuerte? Porque eso demuestra la desesperación de Toto de atraer dólares y que eventualmente dinamicen la economía. Por el camino de la “inocencia” por ahora no va. Por otro lado, puede ser.

Pero eso no es importante porque los dólares están fluyendo a lo tonto en el mercado y el Central está haciendo lo que le pedían el FMI y los mercados hace mucho. Si tomamos como muestra las últimas 15 ruedas en materia de acumulación de divisas, Bausili podría comprar unos 16.000 palos a este ritmo, lo que tranquilizaría la ansiedad de mucha gente. Quizá no pueda mantener la velocidad crucero actual, pero lo importante es la actitud. Por este camino, que pronto empalmará con el famoso trimestre de oro de la economía argentina, llegaremos al Mundial con los pochoclos comprados para ver a la Scaloneta y olvidarnos de todo esto. Claro, siempre y cuando el pato Donald no haga lío.

Starc no fue el único funcionario que se fue esta semana que pasó. Se fueron ocho y varios de ellos bajo sospecha de corrupción, como por ejemplo el secretario de transporte. Este fue vicepresidente segundo de Independiente Rivadavia de Mendoza -otra vez el fútbol- y se dice que hacía la vista gorda a favor de un nuevo “robo para la corona”. ¿Qué gema de la corona? La más joven de ellas. Y como todo tiene que ver con todo, el titular de la SIGEN pertenece al gobierno que ahora cuestiona los balances de la AFA que él fiscalizaba del otro lado del mostrador. ¡Qué lío! ¿Será por eso que el Javo se dio la mano con Infantino? No vaya a ser cosa que… Por las dudas, tenemos asegurado poder ver los partidos de la selección por la televisión pública.

No tiremos mala onda y sigamos con las buenas noticias, total casi toda la oposición sigue de vacaciones: no sabe, no puede o no quiere decir nada sobre muchas cosas (Axel está ocupado en la interna del PJ bonaerense, en su armado nacional y manda a su mano derecha a un acto de Barrionuevo). Por ejemplo, sobre el récord histórico de mora en el pago de créditos personales, o la sextuplicación en un año de la demora en tarjetas de crédito. Esos datos son poco relevantes si tenemos en cuenta el crecimiento del Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella en este mes. Como dice un nunca bien ponderado de la política vernácula, los informes hay que leerlos completos y hasta la última página. Si hacemos ese ejercicio, nos encontramos con las siguientes cuestiones: 1) fuerte crecimiento en el interior, pero baja en la zona AMBA (35 % del país); 2) el aspecto bienes durables e inmuebles mejora mucho, pero cae la expectativa sobre la situación macroeconómica; y 3) existe una sustantiva suba en la percepción sobre las condiciones presentes, pero decrecen las expectativas a futuro. Algo así como “estamos mejor, pero no tenemos claro qué pasará”. También es llamativo que en varios indicadores del índice el registro sea negativo si se lo compara con el primer mes de 2025.

En este marco, el presi -que es loco, pero no come vidrio- hizo gala de moderación y pragmatismo en su discurso de Davos. Intentó volver a su tono doctoral, académico, que siempre le gusta. Recordemos que buena parte de su campaña electoral tuvo que ver con dar clases magistrales sobre economía. En este caso intentó conectar la moralidad con la eficiencia, advirtiendo que no pueden ser términos antitéticos. Tampoco se metió en camisa de once varas al definirse sobre aspectos de la geopolítica mundial que tienen tan ajetreados a los mandatarios de los principales países del planeta. No mencionó a Groenlandia, ni a Ucrania, ni a Taiwán, ni al canal de Panamá, ni Gaza (pese a que se sumó al consejo de la paz) y apenas hizo referencia a Venezuela. Algo así como “yo, argentino”: no me meto donde no me llaman, tengo cosas más importantes de las que ocuparme. Ah! Y con los chinos está todo bomba.

“Pero firmó el Consejo de la Paz con Trump, que todos los días se enfrenta con sus ¿socios? europeos y desairó a su amigo Netanyahu”. Obvio que va a tratar de quedar bien con Dios y con el diablo, porque eso hace un presidente en la medida de lo posible. Por eso, perdón Javo, pero Maquiavelo goza de buena salud. Dicen que se lo vio vendiendo bonos del tesoro americano esta semana para que Donald “Taco” (Trump Always Chicken Out) sintiera el rigor del poder y reculara en chancletas en el affaire Groenlandia. Los otros también juegan.

No hay más buenas noticias para este boletín, porque el EMAE de noviembre dio mal, las automotrices que fabrican acá están complicadas, los datos de comercio exterior de 2025 indican una caída progresiva de las importaciones por la tendencia recesiva del consumo masivo, y los cálculos de crecimiento del PBI 2026 por ahora no alcanzan al 3 %. Insisto: esto no afectará a la opinión pública en el corto plazo.

Después de la excelente nota de Jorge Liotti en La Nación del domingo 17 sobre las preocupantes tendencias demográficas de la Argentina, China nos informa que ahí nacen menos bebés que nunca. El distópico film “Children of Men” (2006) cuenta que en 2026 se habrían cumplido 18 años de infertilidad humana, dejando a la sociedad al borde del derrumbe. Por eso debemos festejar cada decisión personal de seguir reproduciéndonos.

Victoria Tolosa Paz: “De apuro y a los empujones no creo sea tan fácil aprobar la ley laboral”

En diálogo con este medio, la ganadora del Premio Parlamentario 2025 en la Cámara baja, Victoria Tolosa Paz analiza el escenario político y legislativo del oficialismo, advierte sobre los impactos de la reforma laboral y cuestiona el rumbo económico del presidente Milei. Además, plantea la necesidad de mayor conducción dentro del peronismo y alerta sobre la disputa global por los recursos naturales.

Por Agustín Alvarez Parisi

Victoria Tolosa Paz nació en la ciudad de La Plata, proviene de una familia de clase media trabajadora con cierta tradición de raigambre radical; se casó muy joven, es madre de tres hijos y uno del corazón. Retomó sus estudios y a los 35 años y culminó su carrera como contadora pública nacional en la Universidad Católica de La Plata.

En 1996 comenzó a trabajar en el Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano que por aquel entonces presidia Hilda “Chiche” Duhalde. De allí en adelante fue ocupando diferentes cargos relacionados con el Desarrollo y Políticas Sociales. En el año 2017 fue elegida por Unidad Ciudadana concejala de la ciudad de La Plata, hasta que el 7 de diciembre del 2021 asumió como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. Tolosa Paz cuenta que comenzó a abrazar la causa peronista y descubrió el amor por Perón y Evita en los barrios populares de su provincia.

En la tradicional encuesta anual que realiza la revista Parlamentario, en su edición 33° Victoria Tolosa Paz fue elegida como la diputada más laboriosa del año 2025.

En diálogo con Parlamentario, la diputada de UP sostuvo que “si no cambian las alícuotas -como se sabe este impuesto se coparticipa con las provincias-, va a ser muy difícil que los gobernadores apoyen un proyecto de ley”, y agregó que “es tirarse un tiro en los pies, porque se quedan sin posibilidad de seguir recaudando”.

Por otra parte, recordó enfáticamente que “el Capítulo XI que figuraba en el Presupuesto fue una demostración que no hay nada de pan comido; acá no hay Presupuesto que se lleve puesta la discapacidad, las universidades y las asignaciones familiares”.

En torno a la situación que se presenta en Venezuela señaló: “Trump, sin dudas, se ha parado sobre el hemisferio occidental y ha dicho ‘es mi hemisferio’ y creo, sin dudas, que viene por los recursos naturales. Hoy lo vemos en Venezuela, pero sin dudas vendrán por nosotros y ahí es donde se encienden las alarmas y las alertas”.

- Por primera vez usted recibe el Premio Parlamentario...

- Bueno, siempre un reconocimiento es algo para celebrar y para agradecer a quienes me han votado y me han elegido como la diputada más laboriosa del año 2025; sin dudas es un reconocimiento que me gusta que sea colectivo, hay un equipo de trabajo en mi despacho, que son mis asesores, que sostienen mi tarea como legisladora más allá de mi aporte personal en cada materia, en cada tema que me comprometo políticamente. Es un premio compartido con todos los que hacen posible que mi labor como legisladora sea valorada hacia adentro de la Cámara de Diputados, pero también que sea una voz potente hacia afuera y poder representar a quienes nos votaron a nuestra fuerza política. 

- ¿Qué balance legislativo hace del 2025?

- Fue un año muy bueno, porque logramos establecer una mayoría muy contundente donde pudimos aprobar temas muy importantes como la Ley de Emergencia Pediátrica, conocida como la Ley Garrahan. Fue muy importante para consolidar el presupuesto para las universidades públicas; fue tan importante para llevar al menos un grado de alivio a lo que fue la mejora del bono y las jubilaciones mínimas en la República Argentina. Es cierto que eso no alcanzó para impedir el veto, incluso para sobreponernos al veto logrando la insistencia, pero no logramos que eso sea algo palpable para mejorar las condiciones de vida a los colectivos que fueron afectados por los ajustes del Gobierno de Milei.

Pero este año fue muy bueno, porque en el 2024 arrancamos con la Ley Bases cambiando en muchos aspectos la estructura de la narrativa. El 2025 ya fue distinto, logramos conformar amplias mayorías, con distintos bloques ,con distintas miradas, con distintos sectores logramos consensuar en muchos aspectos y ponerle un freno a Milei en algunas de las materias donde sentimos que no puede haber ajustes, no puede haber destrato, no puede haber recortes presupuestario que él plantea para las áreas que acabo de mencionar: jubilados, personas con discapacidad, Garrahan, universidades, en todos estos temas nos encontró construyendo una mayoría. Al final del año se vio lo que fue la desaprobación del Capítulo XI del Presupuesto, donde logramos también darle la espalda a la posibilidad de derogar las leyes de Financiamiento de las Universidades y de Emergencia en Discapacidad. Lo que demostró que no hay un bloque compacto dispuesto a ceder en todo y acompañar las ideas del presidente Milei, sino ir tema por tema, ley por ley, así el Parlamento se va ir moviendo. Creo que eso es una señal que sigue siendo una de las áreas más importante para fortalecer la institucionalidad y el Congreso de la Nación.

- El Gobierno nacional logró finalmente, tener el Presupuesto para el 2026. ¿Cuál es su opinión al respecto?

- Bajo el título que la Argentina tiene que ordenar sus cuentas, estamos de acuerdo. Es muy importante ordenar la economía, soy contadora pública nacional, creo en el equilibrio fiscal. Apoyé fuertemente a los gobiernos de Néstor y Cristina. En los primeros años del Gobierno de Néstor, del 2003 al 2008 logró superávit, no solamente primario, sino balanza comercial positiva, lo que le dio el famoso superávit gemelo en todos esos años. Soy peronista y apoyo por supuesto la historia de Juan Domingo Perón en su ordenamiento de las cuentas fiscales. Cuando el peronismo se alejó de esa consigna, creo que este tiempo nos sirve para reafirmar quienes creemos en el equilibrio fiscal, pero no puede ser a costa del sacrificio del pueblo; no puede ser que las personas con discapacidad tengan que correr riesgo de vida; no puede ser que los jubilados estén sometidos a tener que decidir entre comer o pagar los medicamentos. No estoy de acuerdo con que se detenga la obra pública, no estoy de acuerdo con que el Estado se corra de ese rol tan importante de ser un Estado emprendedor que ponga las bases y los pilares para el desarrollo de la Argentina. Creo en esos valores, los defiendo y quiero un Presupuesto que contemple todas estas áreas, que no haya ajustes.

Nuestro país va teniendo dificultades económicas producto del desatino de la política económica de Javier Milei, lo que va a seguir desarrollando Milei es más ajuste, ante la baja recaudación lo que propone siempre es más ajuste. 

- ¿Cómo se soluciona este problema?

- Nosotros creemos en una regla anticíclica, cualquier gobierno que crea que la economía no se puede detener, cuando viene una recesión producto por ejemplo de contextos geopolíticos, de cambios en los precios de los commodities, son situaciones que la economía mundial hace que Argentina se le parezca, que la rueda no se detenga, que el consumo interno esté siempre presente, que las PyMEs y ciertos sectores productivos industriales no detengan las plantas productivas en funcionamiento.

Nosotros fuimos muy duros, no porque no quisiéramos un Presupuesto; de hecho, el bloque Unión por la Patria había manifestado que si teníamos los números íbamos a rechazar el proyecto del oficialismo, pero nosotros veíamos que era necesario que la Argentina tuviese Presupuesto.

Todas estas prioridades que son nuestras prioridades y que no son del presidente Milei, que sigue destinando cuantiosos montos de dinero a pagar deuda, que es eso a lo que vinieron a ratificar, en tomar deudas permanentemente, estamos de acuerdo que ellos logran ficticiamente demostrar al pueblo argentino que han domado la inflación, pero lo que han hecho es una enorme toma de deud,a ya no solo con el Fondo Monetario Internacional, sino también con el Tesoro de Estados Unidos, como nunca en la historia de nuestro país. Un país que se endeuda hacia adelante deja a sus generaciones en serias dificultades para construir una vida más digna para todo nuestro pueblo.

- El presidente Milei logró también la sanción del proyecto de Inocencia Fiscal con el objetivo de incentivar el uso de los dólares del colchón.

- Nosotros rechazamos el proyecto, pero en realidad teníamos un dictamen propio de lo que debería ser la mejora de los montos. Ese proyecto tenía una razón de ser, un proyecto que incluso nosotros habíamos votado en el mes de octubre y que tiene que ver con elevar los montos para alejar la idea que no pagar impuestos o el hacer trampa. Nunca puede tener como correlato pagar montos tan bajos en la respuesta penal, con lo cual elevamos todos los montos para separar una cuestión de incumplimientos de las obligaciones que tienen los ciudadanos y las empresas de pagar impuestos. Y que quede en la línea para que se active lo que se llama una pena tipificada en el Código Penal.

Entonces ahí hicimos un trabajo, que incluso en algún punto estábamos de acuerdo en elevar los montos, pero no estábamos de acuerdo en que las PyMEs tengan una misma lectura de ser castigadas al igual que a una multinacional o empresas importantes; nosotros creíamos que tenía que haber una segmentación. Me parece que es una ley que sin duda perdona, pero bueno tenemos un Presidente que para él son héroes los que apoyaron el proyecto; él no cree en el Estado, no cree en la recaudación como mecanismo para construir un país mejor, un país serio y donde las leyes están para cumplirse. Todo lo que tengamos para aportar nos va a encontrar a nosotros desde ese lugar.

- En pocas semanas se tratará la reforma laboral. ¿Usted cree que tendrá el apoyo de los gobernadores que hasta ahora vienen acompañando al oficialismo?

- Por de pronto se había dicho que se iba a sancionar el 26 de diciembre, incluso se rumoreaba que se iba abrir el Congreso Nacional el sábado, pero esto no pasó. De apuro y a los empujones, aprobar una reforma laboral en la Argentina… no creo que vayan a lograr tan fácil el número. Se ve a las claras esa vocación de armar nuevamente un negocio financiero y además desfinanciar la caja más importante, que es la Caja Previsional en la Argentina. Cuando le sacan el 3% que los empleadores aportan, y de esto se nutre la Caja de Jubilaciones y Pensiones, con ese 3% van armar una mini AFJP al servicio del capital financiero amigo del ministro Caputo. De ahí la famosa frase de Milei de “degenerados fiscales”, porque osamos de llevar un proyecto de mejora a las jubilaciones mínimas algo sumamente razonable y llevar el bono de 70 mil a 130 mil pesos, esto era desfinanciar al Estado y poner en jaque el equilibrio fiscal.

Bueno, acá se olvidan de la frase de “degenerados fiscales” que están vaciando la Caja Previsional llevando a la timba financiera el 3% de todo lo que tienen que pagar los empleadores por el sistema previsional, creo que allí hay una modificación grave al Impuesto a las Ganancias y esto perjudica a los gobernadores, como está todo en el mismo paquete. Y esto es una crítica que hicimos porque tendría que haber entrado por Diputados, porque al modificar las alícuota al Impuesto a las Ganancias, sin duda la cámara de origen debe ser la de Diputados.

Creo que todo esto se les va a complicar, sino cambian las alícuotas, como se sabe este impuesto se coparticipa con las provincias, con lo cual va a ser muy difícil que los gobernadores apoyen un proyecto de ley que es tirarse un tiro en los pies, porque se quedan sin posibilidad de seguir recaudando, no hay ningún cambio impositivo en esa pérdida de recursos. Los que bajan los impuestos a las ganancias son las PyMEs y las grandes empresas que tal vez le dan algún punto de coparticipación por este impuesto, no, simplemente siguen ajustando a las provincias, esto en el marco de haber ajustado el impuesto a los combustibles. Las provincias han perdido muchísimo de sus propios recursos.

- El proyecto de la nueva ley de Glaciares es otro de los temas polémicos a debatir.

- Creo que van a ser temas que nos van a encontrar en febrero con una amplia agenda de temas ambientales, pero también productivos. Creemos que la Argentina tiene sectores muy potentes para trabajar como la minería, son sectores que consideramos estratégicos en nuestro sur.

Chile tiene las mismas montañas que nosotros y tiene sin duda niveles de exportaciones que hablan de otra posibilidad como son las reservas. Nosotros tenemos que desarrollar estos sectores de la minería de manera responsable y cuidando el medio ambiente. Creo que Australia ha dado el inicio con la minería desde el año 1800 y eso le dio una capacidad muy fuerte de tener acumulación de reservas. Si nosotros hubiéramos desarrollado con mucha responsabilidad la minería mucho tiempo antes, tendríamos acumulada reservas producto de la minería y podríamos haber desarrollado el entramado industrial.

En principio hay que trabajar leyes con mucha responsabilidad, cuidar los lugares estratégicos y tener reglas muy claras. Sin dudas Milei no defiende nuestros recursos, la entrega absoluta de nuestras reservas y de nuestros recursos y el desprecio por lo nuestro es muy serio, muy profundo que sin duda no trae condiciones muy buenas para el desarrollo del país.

- El Gobierno de Milei está preparado para profundizar la agenda de reformas en el Congreso, como una nueva Ley de Bases; el paquete del Pacto de Mayo, además ficha limpia y reformas tributarias y penales. ¿Será posible esto?

- Creo que va a depender mucho de cómo se plantea la negociación con los gobernadores, si sigue ajustando las cuentas a los gobernadores no les va a ser tan fácil Él necesita para avanzar con esas firmas, por lo menos el acuerdo con los gobernadores de Misiones, Tucumán, Salta, Catamarca, además de algunos de la Patagonia. Si esas firmas no están cerradas en el marco de lo que los gobernadores necesitan, lo veo muy complicado. La verdad que hasta ahora ellos han firmado el Pacto de Mayo, pero no han recibido a cambio absolutamente nada de lo que le prometió el Gobierno de Milei. Se viene un año que, si no muestra capacidad de acumulación de reservas, hay tres cosas para mirar: la Argentina puede crecer y puede bajar la inflación, pero no acumular reservas, creo que ese factor que es del tercer mundo, que son las reservas y que no tenga niveles de acumulación y no pone atención en lo que le pasa a la Argentina, es porque no tiene un plan económico acertado. Entonces se le puede complicar la situación de estabilidad macroeconómica, que ahora lo tiene atado. Por lo tanto, va a depender mucho del Gobierno de Trump, mucho del resultado electoral de los Estados Unidos. No va ser un año fácil, nada de lo que Milei se imaginó, por lo menos en el ámbito legislativo. Fíjese lo que pasó con el Capítulo XI del Presupuesto, ahí quedó demostrado que “no hay nada de pan comido”, acá no hay Presupuesto que se lleve puesta la discapacidad, las universidades, las asignaciones familiares que deben ajustarse automáticamente, todo eso que son los problemas del común de la gente, ni el dinero que estaba puesto como contrapunto en este mismo capítulo pesó el sentido común de los legisladores y dijimos NO, el Capitulo 11 no puede pasar con este ajuste brutal sobre las discapacidades, sobre las universidades, sobre las asignaciones familiares y las AUH .

Creo que esto nos dejó una enseñanza, que no hay nada que esté cerrado, que tenemos que ir ley por ley y que tendremos finales abiertos, complejos, pero que también nos ponen en movimiento con una valoración positiva dentro de los diputados y senadores de la Nación.

- ¿Cuál es su opinión sobre la delicada situación que sucedió en Caracas con la captura de Nicolás Maduro?

- Tenemos un presidente de la Nación que celebra esta intervención y este bombardeo de la madrugada del 3 de enero en Venezuela, el secuestro a la vista de todo el mundo de un presidente en ejercicio. Esto, más allá de si te gusta o no te gusta su Gobierno o su forma de llevar adelante su país, nosotros tenemos que aprender a levantar la bandera de la no injerencia en otros países. Creo que acá hay un cambio mundial y geopolítico muy fuerte. Trump, sin dudas, se ha parado sobre el hemisferio occidental y ha dicho ‘es mi hemisferio’, y creo, sin dudas, que viene por los recursos naturales. Hoy lo vemos en Venezuela, pero sin dudas vendrán por nosotros y ahí es donde se encienden las alarmas y las alertas. Me parece que hay que estar atentos, porque es un año de mucho movimiento mundial. Creo que la guerra por la soberanía energética está atrás de esto, creo que Trump va a consolidar, obviamente, un hemisferio de petróleo. Hay más, hay litio, hay tierras raras, hay minerales para desarrollar y nosotros somos un país rico en todo eso. Hay que prestar mucha atención, porque no estamos dispuestos a ser ‘las venas abiertas de América Latina’. Ya pasamos el período de la colonia, necesitamos de nuevo integrarnos al mundo, poder generar cadenas de valor en nuestro sistema de producción, asociarnos en nuestra región geopolíticamente para poder desarrollar y crecer en cada rincón de la patria, pero está muy lejos del plan de extranjerización, primarización y concentración de la economía que plantea Javier Milei de la mano de Donald Trump.

“Con el peronismo no alcanza, pero sin el peronismo no se puede”

- La llevo al plano de su partido, el justicialismo está atravesando un momento crítico, ¿cómo lo van a resolver?

- Una falta muy grande de conducción a nivel nacional. Fuerza Patria ha sido la oposición clara a Javier Milei para ser una alternativa política de cara al 2027, y para eso necesitamos discutir, sintetizar y expresar qué Argentina queremos. No todos aquellos que nos autodenominamos peronistas pensamos de la misma manera, incluso dentro de los bloques de Unión por la Patria, hay diferencias sobre el pasado reciente, sobre el pasado no tan reciente y sobre el futuro de la Argentina. Eso es lo que tenemos que ser capaces de construir para que haya una conducción, un liderazgo nítido y una alternativa política para el 2027. Hoy estamos empantanados en una serie de internas y falta de conducción, pero tengo la esperanza puesta en la unidad de los seis gobernadores que son del peronismo y algunos que vienen del radicalismo: Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gerardo Zamora. Ellos seis expresan que las categorías peronismo – radicalismo han quedado muy viejas. Tenemos que ser capaces de ampliar y crear una alternativa política donde digamos cuáles van a ser los sectores de crecimiento para sostener una agenda de garantías de derechos mínimos a las personas que hoy están sufriendo y debemos hacerlo con una gran reforma que tiene ver con lo laboral. El trabajo en el mundo, esta vocación de ser autónomos, buscar cuál será la alternativa como herramienta que es muy distinta a cómo se concebía el trabajo hace 80 años atrás.

- ¿Cree que el justicialismo podrá lograr tener un candidato que aglutine a todos los sectores que cohabitan en este espacio?

- Con el peronismo no alcanza, pero sin el peronismo no se puede. Invito a que seamos capaces de construir una fuerza política superadora, del binomio peronismo-radicalismo. Tienen que entrar todos los sectores que tienen claridad conceptual sobre qué queremos para el país, a quienes queremos representar y cómo queremos hacer política. Ahí vamos a estar muchos de nosotros.

Nunca pensé la política en términos individuales si en términos colectivos, como buena bonaerense voy a trabajar fuertemente para que no penetren las fuerzas del cielo en la provincia de Buenos Aires en el 2027. Tenemos un armado con una agrupación política que conduzco. Hay que caminar toda la Provincia para poder construir una alternativa política nacional, sin duda no hay proyecto de país sin la provincia de Buenos Aires.

El oficialismo ponderó la firma del “Board of Peace” y lo compararon con el kirchnerismo que “pactaba impunidad con Irán”

A través de las redes, legisladores libertarios celebraron la firma de incorporación de Argentina como miembro fundador del “Consejo de Paz” impulsado por Donald Trump.

Legisladores de La Libertad Avanza ponderaron, a través de las redes, que el presidente Javier Milei firmó este jueves en Davos el acta para iniciar el proceso de incorporación de la República Argentina como miembro fundador del Board of Peace, que impulsa el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump.

“De un gobierno kirchnerista que pactaba impunidad con Irán, a una Argentina integrada al mundo, firme del lado de la paz y la libertad, siendo miembro fundador del Board of Peace. Este es el cambio”, comparó la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich.

Su par el jujeño Ezequiel Atauche le agradeció a Milei porque “Argentina vuelve a ponerse de pie en el escenario internacional. Nuestro país ahora es miembro fundador del Board of Peace, una iniciativa estratégica impulsada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump para que el mundo sea un mejor lugar”.

La diputada Romina Diez definió como “día histórico para la Argentina” el acuerdo y sumó: “El mejor Presidente de la historia, Milei, acaba de firmar en Davos la carta fundacional del Board of Peace junto a Donald Trump. Argentina vuelve a ser protagonista del mundo libre, sentándose como MIEMBRO FUNDADOR en la mesa de la paz global. ¡VIVA LA LIBERTAD CARAJO!!!”.

Reclaman la presencia del canciller en Diputados para que informe sobre la incorporación de Argentina al Board of Peace

En el proyecto solicitan información respecto de los lineamientos y objetivos de la política exterior argentina; si el acuerdo debe tener tratamiento en el Congreso; si se encuentra previsto realizar el aporte económico para la incorporación del país en el Board of Peace.

El presidente de la Nación, Javier Milei, firmó este jueves en Davos en el marco de su agenda internacional, la incorporación de la Argentina como miembro del Consejo de Paz, impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, como miembro fundador de esta nueva organización de países para buscar la paz en zonas de conflicto.

Al respecto, el diputado Esteban Paulón, acompañado de su par Pablo Farías, presentó una iniciativa solicitando la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, a la Cámara de Diputados para que brinde informes verbales sobre la aceptación del Poder Ejecutivo Nacional de incorporarse al Board of Peace.

En particular, pide saber de qué manera se inscribe el país en los lineamientos, prioridades y objetivos de la política exterior actualmente vigentes, y qué criterios estratégicos se tuvieron en cuenta para dicha decisión; si se trata de un acuerdo, compromiso, adhesión u otra figura, a fin de determinar si corresponde su intervención y tratamiento por parte del Congreso de la Nación; los compromisos políticos que se asumen y cómo planea el Gobierno garantizar la independencia de su política exterior.

En otro punto, solicita conocer si la participación argentina implica la realización de aportes económicos y, en caso de ser afirmativo, que se indique monto, fundamento normativo o estatutario, destino, modalidad de administración y los mecanismos de control y rendición de cuentas previstos ante el Honorable Congreso de la Nación y la ciudadanía.

“¿Se encuentra previsto realizar el aporte económico para la incorporación de la República Argentina en el Board of Peace de forma permanente? En caso de ser afirmativo ¿Dicho aporte —que, según información pública, ascendería a mil millones de dólares estadounidenses (USD 1.000.000.000) para acceder a una membresía permanente en su Consejo Directivo— surge de estatutos, reglamentos u otros documentos constitutivos del organismo, indicando su fuente y validez jurídica?”, plantea en otro punto.

7118-D-2025

Mi general Ancap, cuánto valés!

Mientras el pero‑kirchnerismo sigue paralizado y Kicillof se enreda en su propio laberinto político, la discusión por la reforma laboral expone tensiones internas en el PJ y revela señales de renovación que incomodan al cristinismo. En paralelo, el Gobierno celebra números que le dan aire, aunque la economía real muestra nubarrones que amenazan el optimismo oficial.

Kicillof creó su propia línea interna, Movimiento Derecho al Futuro, y quienes lo cuestionan advierten que "no mucho más".

Por Carlos Fara

Si el pero-kirchnerismo no estuviese tan dormido, esta semana debería haber festejado que el pato Donald quiera ponerle un límite a las tasas de interés que cobran las tarjetas de crédito en EE.UU: quiere bajarlas a menos de la mitad (10%) de lo que aplican ahora (24%). Si hubiese picardía -y estrategia- Axel debería haberle mandado una carta de felicitación a Trump por la iniciativa, y pedirle que lo convenciera al Javo de seguir su misma política. Pero claro, está más ocupado por mantener al Chiqui como presidente del CEAMSE y sumar apoyos para lanzar su carrera presidencial.

Pasaron 28 meses desde que dijo que había que componer una nueva canción. Por ahora, solo creó su propia línea interna -Movimiento Derecho al Futuro- y no mucho más, además del gesto de autonomía de desdoblar la elección, que le permitió hacer un gran negocio político a los territoriales. Se ve que en todo ese lapso, como certificó Serrat al relatar su fracaso en componer una canción, “las musas han ‘pasao’ de mí / andarán de vacaciones...”. ¿Y la agenda política? Obvio, solo existe la del gobierno. La resistencia está de feria en enero.

El que sí estuvo trabajando esta semana fue uno de los co-titulares de la CGT, Cristian Jerónimo, para mandar mensajes a partir de la reforma laboral libertaria. Más allá de criticar al Gobierno por ese proyecto -esperable- el más joven de la conducción sindical nacional (41 años) hizo algunas declaraciones políticas jugosas. Primero, reconoció que era interesante una eventual candidatura del mentado pastor Gebel: “un tipo que no viene de la política, que es algo que me parece que es lo que más atrae… este tipo de fenómenos está pasando en todo el mundo”. Segundo, se mostró claramente predispuesto a encarar una renovación peronista, indicando que el statu quo no funciona más, que se debía “construir con un idioma distinto porque hoy no ganás elecciones ni con la bandera de Evita ni con la Marcha Peronista”. Y tercero, le pidió a Cristina que priorice “una construcción política más amplia para que el peronismo realmente pueda ser una propuesta atractiva… construir con mucho federalismo y dejar de lado tanto la mirada desde la provincia de Buenos Aires”. Traducimos: jefa, correte, porque así no volvemos más al poder.

Todas estas definiciones, que comparten muchos sotto voce en la amplia confederación peronista, sumado al hecho de que los gobernadores que aun responden al PJ nacional lo consideran a Axel uno de los perdedores del 26-O, conspiran contra la candidatura del porteño convertido en bonaerense. Curiosamente, bajarle el precio a esa aspiración podría coincidir con el desgaste y limitación que La Cámpora y el cristinismo le quieren marcar al ex ministro de economía. Kici está frente a un movimiento de pinzas complicado y no luce creativo frente a los desafíos políticos. Para seguir manteniendo la lealtad de los territoriales, con la foto actual, deberá volver a desdoblar la elección provincial, luchando solo contra los molinos de viento en octubre de 2027 si Milei sigue con viento a favor. Y como si esto fuera poco, Axel tampoco es un líder reconocido para el 30/33% pero-kirchnerista a nivel nacional, que sigue viendo en Cristina a la verdadera líder. Quizá su salvación sea que LLA lo ataque sistemáticamente para victimizarlo exprofeso, y dividiendo al enemigo, podría seguir reinando.

Mientras ellos se pelean, el BCRA concretó 10 jornadas al hilo de compra de dólares para acumular reservas. Lleva un promedio de 69 millones por día, que anualizado da unos 17.000 palos. Bausili cumple, Toto dignifica: el ministro había dicho a principios de diciembre que se podían llegar a acumular hasta 21.000 millones sin necesidad de esterilizar. Entre ese dato, una divisa yanqui que se abarató en estos días, y un superávit primario por 2 años consecutivos, la gestión libertaria está dulce. Los problemas están en otra parte.

Como dijimos en esta columna hace unas semanas, la ley de reforma laboral es un nuevo proyecto ómnibus que incluye artículos que afectan lo fiscal. La cosa se traba porque el pato de la boda serán las finanzas provinciales al proponer una baja del impuesto a las ganancias (coparticipable). Frente al reclamo, el Gobierno no está teniendo mejor idea que seducir a los gobernadores con el argumento de que la pérdida se compensará con una mayor recaudación fruto de una mayor contratación de empleados en blanco (aunque eso se vería en 2027). Un film de Hollywood no lo podría haber contado mejor. Dos observaciones desde la realpolitik: 1) es una hipótesis optimista y nadie se arriesga a comprar terrenos en la Luna; y 2) como diría el nunca bien ponderado Vicente Saadi, “en política se trabaja al contado”.

Frente a ese escenario hollywoodense que imagina el oficialismo, en 2026 ¿crecerá el empleo? Dato 1: de todos los puestos de trabajo que se perdieron desde junio a octubre, un poco menos de la mitad desaparecieron en octubre. Dato 2: el salario real cayó los últimos 3 meses, lo cual le pone techo a la recuperación de la economía de calle (porque los enclaves seguirán volando). Dato 3: la utilización de la capacidad instalada industrial en noviembre fue la más baja desde 2011 en el mismo mes, incluso que 2020. ¡Hasta Mercado Libre está preocupado por las PyMEs argentinas debido a la competencia china en ropa! (teniendo en cuenta que su creador es un confeso admirador del libertario). ¿Vieron la cantidad de lugares que de vuelta hacen descuento por pago en efectivo?

Todo eso son solo nubarrones en el horizonte, lo cual no significa que produzcan una tormenta, entre otras cosas porque habrá paciencia social hasta después de las vacaciones de invierno. La sabiduría popular sabe que no hay rosas sin espinas. Siempre y cuando el Presidente no genere una crisis con su discurso en Davos como en 2025, el cual hizo ruido hasta en su propio público. El pragmatismo post 7-S bonaerense parece mantenerse.

No se preocupen por nada y disfruten el verano. El General Ancap vela por nosotros.

Legisladores de La Libertad Avanza celebraron los anuncios internacionales del presidente Milei

Destacaron en redes una semana que calificaron de “histórica” para el Gobierno, destacando los anuncios internacionales del presidente Milei y reforzando el respaldo al rumbo político y económico de la gestión.

Las repercusiones dentro de La Libertad Avanza no se hicieron esperar luego de una semana en la que el Gobierno destacó una serie de hitos en política exterior y económica, coronados por el anuncio presidencial de la firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea y la invitación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para que la Argentina integre como miembro fundador el llamado Board of Peace. A través de las redes sociales, referentes del oficialismo elogiaron el rumbo internacional del país y ponderaron la figura de Javier Milei.

Una de las primeras en expresarse fue la diputada Silvana Giudici, quien celebró los avances obtenidos por la administración libertaria. “Felicitaciones Javier Milei. Todos los que tuvimos el honor de trabajar durante tantos años para que este acuerdo sea una realidad nos sentimos hoy orgullosos”, escribió, en alusión al entendimiento con la Unión Europea. Giudici vinculó el momento internacional del país con la situación económica y destacó como señales positivas “el Board of Peace, la acumulación de reservas, el superávit sostenido y la decisión inquebrantable de profundizar el cambio siempre cerca de la gente”. Remató su mensaje con un optimista “¡Gran inicio del 2026!”.

También la senadora Patricia Bullrich sumó su respaldo. Calificó como una “enorme noticia” la invitación cursada por la Casa Blanca, que atribuyó a la posición de la Argentina “del lado correcto de la historia: contra el terrorismo y del lado de la paz y la libertad”. Y reposteó el mensaje del presidente Milei, que agradeció públicamente al presidente Trump por la convocatoria al Board of Peace, del que la Argentina será miembro fundador, y afirmó: “Es un honor para mí haber recibido esta noche la invitación para que la Argentina integre… una organización creada por el presidente Trump para promover una paz duradera en regiones afectadas por conflictos, empezando por la Franja de Gaza”. Bullrich sostuvo que el país “siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo” y cerró su mensaje con el característico “Viva la libertad carajo…!”.

La senadora también se refirió al acuerdo con la Unión Europea. “Esto es historia. Un mercado enorme donde crecer y aprovechar todas las oportunidades. Argentina será ENORME”, publicó, en una línea coincidente con la defensa libertaria de la apertura económica.

En el mismo sentido, el diputado Luis Petri encadenó los distintos hitos de la semana y los interpretó como parte de un mismo rumbo político. Señaló que entre “la ovación del pueblo en Jesús María al Presidente @jmilei, la invitación del Presidente Trump para formar parte de la Junta de la Paz; la NASA convocando al país a integrar su programa lunar Artemis II y el histórico acuerdo con la Unión Europea”, la gestión nacional cierra “una nueva semana histórica” en los primeros 25 meses de gobierno. Según Petri, el país inicia “un sendero de crecimiento sostenido y una gravitación internacional sin precedentes” gracias a “el liderazgo del Presidente, un posicionamiento geopolítico nítido y un programa económico sólido e inquebrantable”. Valoró especialmente el recibimiento a Milei en Jesús María, que interpretó como un gesto de reconocimiento social: “Nuestra gente recupera el orgullo y la autoestima de ser argentinos… y reconocen la estatura moral y política de su Presidente”. Concluyó asegurando que “Argentina será grande nuevamente y será potencia”.

La Casa Blanca como nueva Plaza Bolívar

La transición venezolana se redefine lejos de Caracas: acuerdos de poder, liderazgos legitimadores y negociaciones externas delinean un escenario donde la reconstrucción democrática dependerá tanto del orden interno como de las fuerzas que hoy influyen desde Washington.

Por Andrés Vallone

La visita de María Corina Machado a Donald Trump no fue un gesto protocolar ni una postal diplomática: fue una señal contundente de que el futuro de Venezuela se discute hoy fuera de sus fronteras. En un contexto de colapso institucional y reconfiguración del poder tras la salida de Nicolás Maduro, Washington se ha convertido en el epicentro de las decisiones estratégicas sobre la transición venezolana. Como ocurrió en otros momentos clave de la historia latinoamericana, el poder real se desplaza allí donde se concentran los intereses estratégicos globales.

El acuerdo alcanzado entre Donald Trump y Delcy Rodríguez responde a una lógica clásica de realpolitik, similar a la que marcó otros procesos de salida negociada en la región. Rodríguez se habría comprometido a ejecutar un gobierno de transición bajo lineamientos definidos por Estados Unidos —orden institucional, estabilidad económica y alineamiento geopolítico— a cambio de garantías personales e impunidad. No es un esquema novedoso: Chile transitó el final del pinochetismo con enclaves de poder intactos; Colombia firmó la paz priorizando la estabilidad sobre la sanción plena; y en Brasil, la transición pos-Bolsonaro se apoyó más en acuerdos políticos que en rupturas estructurales.

En ese marco, el compromiso asumido por Trump con María Corina Machado se asemeja al rol que cumplieron figuras legitimadoras en otros procesos latinoamericanos. Machado aparece como la líder destinada a encarnar la fase democrática posterior, una vez ordenado el poder real. Algo similar ocurrió con Patricio Aylwin en Chile o con Violeta Chamorro en Nicaragua: liderazgos civiles con alto respaldo moral que accedieron al poder luego de pactos previos entre las élites políticas y los factores de fuerza.

La transición pactada venezolana, sin embargo, enfrenta un desafío mayor. A diferencia de otros casos regionales, el deterioro económico y social es profundo y la desconfianza ciudadana es extrema. Los acuerdos de impunidad pueden ofrecer gobernabilidad inmediata, pero también reproducen lógicas que ya fracasaron en países como Guatemala o Honduras, donde las transiciones incompletas derivaron en democracias frágiles, capturadas por intereses corporativos y redes de poder informal.

Venezuela vuelve así a convertirse en un laboratorio político para América Latina. Para la Argentina y la región, el mensaje es claro: la política internacional no se rige por principios abstractos, sino por equilibrios de poder. La legitimidad moral, como demuestra Machado, es indispensable; pero la experiencia regional enseña que sin control del proceso transicional y sin garantías institucionales, esa legitimidad corre el riesgo de quedar subordinada a acuerdos definidos fuera del país. Hoy, como en otros momentos de nuestra historia, el destino de una nación latinoamericana se juega lejos de sus plazas, y muy cerca de los centros del poder global.

Andrés Vallone es consultor y ex diputado nacional

Un poco de satisfacción

El Banco Central volvió a comprar dólares por primera vez desde la flexibilización del cepo: 218 millones en cinco días. Un alivio para el Gobierno en medio de la negociación con el FMI, aunque persisten dudas sobre la sostenibilidad del esquema y las metas de inflación.

Por Carlos Fara

Y un día el Central volvió a comprar dólares, lo que no hacía desde la relajación del cepo. 218 millones en 5 días, da un promedio de 44 diarios, lo cual proyectado anualmente alcanzaría los 11.000 palos. Not bad. Claro, no siempre podrá mantener este ritmo, sobre todo en la segunda parte del año cuando los verdes escasean. En todo caso, es una buena coartada para el gobierno frente al FMI. Sobre cumplió la meta del superávit fiscal, pero necesitará un waiver por no haber acumulado suficientes reservas. Y además cancelamos el préstamo con el tesoro americano. “Argentina año verde”, diría el recordado Aldo Cammarota (gugleen).

¡Y pese a comprar el Central no se disparó el dólar! Claro, hubo un par de trampitas. La primera es que mientras una ventanilla compró, el tesoro vendió. La segunda es que Bausili compra futuro y dólar linked, lo cual deteriora la liquidez del sistema. Y al bueno de Donald le pagamos tomando otro crédito, cambiando de acreedor. Como nunca se conocieron las cláusulas del swap americano, tampoco se sabe cuánta premura había en devolverle a Bessent lo que nos prestó en una coyuntura muy delicada. ¿O fue un gesto canchero? “¡Estamos tan bien que pagamos dos deudas en un día, kukitas!”. Toto se agranda en el país de los campeones que apostaron al dólar y ganaron.

Estos detalles financieros son muy interesantes para confirmar que el oficialismo tendrá buen crédito político y social, al menos hasta que terminen las vacaciones de invierno, pese a que el consumo, la industria y la construcción siguen estancados. El electorado votó tranquilidad y el gobierno se la está dando. Después se verá si este es el esquema del rollover sin fin. Por ahora, ¡no me arruinen las vacaciones, muchachos!

No todo va de perlas, pero en el corto plazo las amenazas no afectarán la arquitectura central del experimento Milei. Esta semana próxima se conocerá el índice de precios de diciembre, ergo el de 2025. El anticipo del de CABA no fue auspicioso, aunque dentro de lo esperado, y las primeras proyecciones de enero tampoco auguran romper la barrera del 2 % mensual. Por eso el mercado descree del optimismo del presupuesto nacional que sueña con 10 % anual, cuando la realidad estaría en el doble de eso. Si se ve la tendencia a la baja en general, es un “numerazo”. La gente no es tonta: si el viento favorece, la mayoría de la sociedad tendrá la paciencia suficiente.

Hubo otros tres datos más de la semana que amortiguan el optimismo libertario. El primero es que la mayor parte del ajuste realizado en estos dos años se hizo sobre todo en el primero (parece que en el segundo hubo elecciones), dejando para adelante poco margen para seguir apretando clavijas dado el piso de gasto que implican, entre otros rubros, las jubilaciones. El segundo es la desconfianza de los bancos hacia la aplicación efectiva de la “inocencia fiscal”. De hecho, los contadores están sugiriendo mucha cautela a sus clientes, salvo que estén en una situación un tanto desesperada, porque huele a trampa: “dejas los dedos marcados”, dicen. En consecuencia, el colchón sigue siendo un buen lugar, además de dormir sobre él. Y el tercero es que, desde la abducción de Maduro y las declaraciones de Trump sobre el petróleo, las acciones de las empresas de Vaca Muerta vienen en baja, una de nuestras joyas.

La administración libertaria festeja el acuerdo Mercosur – Unión Europea, como era de esperar, con dos aclaraciones: 1) el mismo se hará efectivo si lo aprueba el Congreso (donde se activarán los diversos lobbies), y 2) vale aclarar que semejante pacto genera ganadores y perdedores (aunque algunos especialistas se olvidan de aclarar lo segundo, porque el mundo no es Disneylandia).

Mientras Toto y Bausili le ponen paños fríos a la ansiedad verde, el Javo sigue haciendo buena letra para que los dialoguistas no lo sigan tildando de mal pagador, como ocurría hasta el 26-O. Van tres muestras palmarias de los últimos dos meses: 1) Tucumán fue premiado con muchos más ATN que el resto de las provincias; 2) uno de los tres cargos de la Auditoría Nacional fue a parar a manos de un salteño que responde a Sáenz; y 3) a Catamarca le fue cedida la participación accionaria del Estado nacional en la sociedad YMAD, con lo cual se favorece en la explotación de un emprendimiento minero. Son lindos premios para los que se están portando bien en el Congreso.

Para finalizar, el tema Venezuela nos trajo todo tipo de análisis y reflexiones, políticas, legales y éticas. No es el objetivo de esta columna de realpolitik entrar en esas consideraciones. En su libro “Las cualidades del líder”, el fallecido Joseph S. Nye Jr. desarrolla su diferenciación entre el poder duro y el poder blando, y la mejor utilidad de cada uno en diferentes circunstancias de la conducción política. En esa obra indica que “la utilización indiscriminada del poder duro que supuso la invasión de Irak, las fotografías de la prisión de Abu Ghraib y las detenciones sin juicio en Guantánamo consiguieron que el número de futuros terroristas aumentara… la ausencia de un componente efectivo de poder blando perjudicó la estrategia para responder al terrorismo”.

Esa observación de Nye -basado en cálculos oficiales de los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses- trae advertencias sobre la utilidad de la sabiduría y la astucia en el uso del poder, para evitar efectos búmeran. Está claro que Trump vuelca todas sus apuestas al poder duro, mediante amenazas e incentivos. Venezuela es la prueba de lo primero y Milei de lo segundo, mientras ejerce intimidaciones permanentes con respecto a Irán o Groenlandia, entre otros.

Donald es un jugador fuerte, audaz, lo que en teoría lo convertiría en un gran negociador. Pero esto recién empieza. Por ejemplo, hay que prestar atención a la aplicación de aranceles que puede caerse en la Corte Suprema próximamente, con mayoría conservadora.

Mientras, la sociedad argentina está de vacaciones mentalmente y canta con Miguel Mateos, “dame un poco más, un poco de satisfacción”.

Qué hay detrás del “nuevo acuerdo petrolero” entre Estados Unidos y Venezuela

El nuevo acuerdo petrolero entre EE.UU. y Venezuela marca el punto culminante de una relación que se gestó tras una histórica apuesta de las grandes compañías energéticas por el regreso de Trump: en 2024, su apoyo económico a la campaña republicana fue cinco veces mayor que en 2020, y hoy esas firmas celebran un giro que redefine el mapa energético global.

Por Alejandro “Topo” Rodríguez

Mientras Donald Trump anuncia que “Venezuela le cederá hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos” y que el país sudamericano “comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciban de nuestro nuevo Acuerdo Petrolero”, las grande compañías petroleras de Estados Unidos evalúan haber adoptado, a partir de 2022, una decisión que superó las expectativas que en ese entonces tenía el sector.

Sucede que la contribución real de las compañías petroleras a la campaña presidencial de Trump 2020 no había tenido la contundencia que el candidato republicano esperaba, ni la que creía merecer.

El total, por todo concepto, no superó los 90 millones de dólares.

Es cierto que a Joe Biden le aportaron muchísimo menos; pero la realidad es que el republicano perdió esa elección y los petroleros terminaron lidiando con la administración demócrata en un rol netamente defensivo, tanto por cuestiones regulatorias, como por el acceso a las tierras y a las aguas públicas, así como por la agenda climática.

Ya en 2022, las petroleras comenzaron a planear el escenario Trump Presidente 2024, con un programa de expansión histórico para el sector.

Eso explicó un drástico giro: la ayuda de las petroleras a la campaña trumpista de 2024 terminó siendo 500% mayor a la de 2020.

Se estima que las grandes compañías petroleras y de gas de Estados Unidos colaboraron con aproximadamente 445 millones de dólares a la campaña presidencial de Donald Trump en 2024, mientras que la contribución a los demócratas no superó un millón de dólares, por todo concepto.

En ambos casos, las cifras contabilizan no sólo los aportes directos, sino también las contribuciones a través de publicidad y otras acciones que favorecen una candidatura.

Entre las empresas petroleras y energéticas que más contribuyeron con la última campaña presidencial de Trump se destacan Koch Industries, Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillip y Occidental Petroleum, entre otras.

Sólo una de ellas, Chevron, opera sin romper la continuidad en Venezuela desde hace más de 100 años. Por eso hoy marca los pasos del reposicionamiento norteamericano en aquel país y es el primer soporte de la administración Trump para la nueva etapa.

Hubo también importantes donantes individuales pertenecientes al sector de hidrocarburos y energía.

Por ejemplo: Harold Hamm, de Continental Resources; Kelcy Warren, de Energy Transfer Partners; Jeffrey Hildebrand, de Hilcorp Energy Co.; y George Bishop, de GeoSouthern Energy.

Algunos de ellos donaron hasta 5 millones de dólares y, en algún caso, también hubo importantes contribuciones directas de sus esposas por hasta 500 mil dólares.

Además de empresas y personas, aportaron asociaciones como el American Petroleum Institute (API), una asociación que promueve y defiende activamente los intereses del sector de petróleo y gas.

Si el “entrecruzamiento” entre Trump y los petroleros necesitaba una “prueba de amor” visible e irrefutable, esa fue la designación del Secretario de Energía de los Estados Unidos.

Se trata del funcionario que, entre sus responsabilidades primarias, debe encargarse de “gestionar la Reserva Estratégica de Petróleo de los Estados Unidos de América”, SPR, por sus siglas en inglés.

La SPR se creó en 1975 y tiene capacidad para acumular más de 700 millones de barriles de petróleo, cuya propiedad es del gobierno de Estados Unidos. Su objetivo es evitar la vulnerabilidad ante cualquier acontecimiento que ponga en crisis la normal provisión de petróleo en Estados Unidos.

El hombre que Trump eligió para Energía es Christopher Allen Wright, más conocido como Chris Wright, fuerte empresario petrolero al que llaman “el magnate del fracking”.

Hace unas horas, Wright formuló el anunció más importante de los últimos días y el más trascendente de su carrera como funcionario: aseguró que Estados Unidos comercializará “indefinidamente” el petróleo de Venezuela.

“Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela; primero este petróleo almacenado de respaldo y luego, indefinidamente, en adelante venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, es lo que les dijo Chris a los participantes de un encuentro sobre energía organizado por Goldman Sachs, en Miami.

Es mucho más de lo que la industria petrolera imaginó en 2022. Y significativamente más, aún, de lo que pudiera lograrse si funcionaran los mercados.

 

Alejandro “Topo” Rodríguez se director del Instituto Consenso Federal

Delcy Rodríguez asumió el poder en Venezuela y desde el Congreso la exhortan a que libere presos políticos

Karina Banfi y Maximiliano Ferraro firmaron un proyecto de resolución en el que exhortan a la nueva presidenta de Venezuela a que libere, entre varias detenciones, a Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido en Caracas. Sobre la jura de Rodríguez, la radical señaló que es “un gobierno ilegítimo”.

Luego de la detención de Nicolás Maduro y el posterior traslado a Nueva York, Delcy Rodríguez asumió la presidencia en Venezuela. La Jura se dio en el marco de una Asamblea Nacional en la que medios internacionales reportaron la detención de al menos catorce periodistas, una mala señal de lo que sigue siendo la continuidad de un régimen autoritario.

El sábado, cuando se consumó la captura de Maduro, el presidente estadounidense Donald Trump había anunciado que “iba a mantener el control” de la transición institucional en ese país, pero no avaló que Corina Machado -ni tampoco Edmundo González Urrutia- sean parte del nuevo gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por “carecer de apoyo interno”.

“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en Estados Unidos”, manifestó al prestar juramento la nueva presidenta de Venezuela en alusión a las detenciones de Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por ser acusados de presunta vinculación con las redes del narcotráfico en la Justicia de Nueva York. También recordó a Hugo Chávez.

En rigor de la asunción de Rodríguez, los diputados nacionales Maximiliano Ferraro y Karina Banfi firmaron un proyecto de resolución par exhortar al “gobierno ilegítimo” -así lo llamaron en X- a liberar a las “más de 1.000 personas detenidas por razones políticas, entre ellas muchas en situación de desaparición forzada”. “El gendarme argentino Nahuel Gallo es uno de ellos”, agregaron.

“Pediremos su urgente tratamiento en cuanto tengamos oportunidad parlamentaria. Ellos solo querían ejercer sus derechos fundamentales como opinar, protestar, defender derechos humanos, participar en política, informar, disentir o fueron tomados como rehenes para aumentar presión internacional o incluso solo por su filiación con personas perseguidas”, manifestó la monobloquista a través de X.

En el mismo sentido, sumó: “Sostenemos que la recuperación de la democracia en Venezuela debe tener como punto de partida innegociable la liberación inmediata, plena e incondicional de todas las personas presas por motivos políticos, que incluye la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino, secuestrado hace 1 año y 26 días”.

Cristina Kirchner cuestionó a Estados Unidos por la captura de Nicolás Maduro y recibió duras respuestas desde el Congreso

El pronunciamiento de Cristina Kirchner contra la operación estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro generó inmediatas réplicas en el Congreso: cuestionaron con dureza la postura de la expresidenta y la acusaron de haber avalado durante años al régimen chavista.

El pronunciamiento de Cristina Fernández de Kirchner sobre la operación norteamericana que terminó con la captura de Nicolás Maduro generó una inmediata reacción opositora en la Argentina. La expresidenta calificó el procedimiento llevado adelante por la administración de Donald Trump como una “violación a la Carta de Naciones Unidas”, un “secuestro literal” y una reedición de las viejas políticas de intervención de Estados Unidos en América Latina, lo que llevó a dos diputadas a acusarla de “cómplice” del régimen venezolano.

Cristina publicó un extenso mensaje en el que denunció que Washington había “cruzado un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, comparando la operación con la histórica política del “Gran Garrote” del corolario Roosevelt aplicado sobre América Latina. Según sostuvo, el accionar norteamericano no solo representaba una violación del derecho internacional, sino que crea un “peligroso antecedente” que podría habilitar futuras intervenciones de potencias sobre países más débiles.

Además, la exmandataria sostuvo que el verdadero objetivo de lo que Trump llamó “Operación Resolución Absoluta” no era restaurar la democracia en Venezuela ni combatir el narcotráfico, sino “apoderarse de la mayor reserva de petróleo convencional del mundo”. “A cara descubierta”, remarcó.

La respuesta más inmediata llegó de Silvana Giudici, quien rechazó de plano el planteo kirchnerista y acusó a Cristina de omitir deliberadamente los abusos del propio régimen venezolano. “¿Y estaba bien cuando los recursos del petróleo los mandaba Chávez para Irán, Cuba y para financiar sus campañas?”, escribió la diputada de La Libertad Avanza, quien sostuvo que la expresidenta siempre priorizó “la billetera” y no las vidas destruidas por la dictadura chavista, entre ellas los “8 millones de venezolanos expulsados” y los presos políticos “torturados”.

La radical Karina Banfi fue aún más dura. En un hilo en redes, aseguró que Cristina “está inhabilitada” para opinar sobre Venezuela porque durante dos décadas calló ante las denuncias por violaciones a los derechos humanos cometidas por Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Recordó que organismos del sistema interamericano y de Naciones Unidas documentaron torturas, asesinatos, persecuciones, secuestros y exilios, y aun así la entonces presidenta mantuvo su respaldo al chavismo. “A nadie le importa lo que opine esta señora sobre derecho internacional y la mar en coche”, escribió.

Banfi sostuvo que Cristina no solo no utilizó su influencia internacional para condenar al régimen venezolano, sino que incluso “lo condecoró”. Y remató: “Respete al pueblo venezolano llamándose a silencio. Usted es cómplice”.

También cruzó a la expresidenta el senador de LLA Pablo Cervi, quien señaló a través de su cuenta de X marcó una diferencia tajante: “Hablan de soberanía, pero callaron mientras en Venezuela se anulaban elecciones, se encarcelaban opositores y millones huían del país. No defienden al pueblo: defienden a un régimen autoritario. Cuando caen las dictaduras, los que las relativizaron quedan del lado equivocado de la historia”, escribió.

En la misma línea, Cervi profundizó su crítica y señaló que “no es casualidad que a algunos les duela cuando cae un régimen autoritario”. Según el legislador, el verdadero límite no se cruza ahora, sino que “se cruzó cuando un poder sin controles convirtió al Estado en una maquinaria de miedo, hambre y represión”.

“El kirchnerismo no defiende al pueblo venezolano. Defiende a un régimen que destruyó la democracia y se sostuvo a fuerza de violencia y propaganda”, remarcó el senador nacional, y concluyó: “El ciclo se termina. Y cuando eso pasa, quienes relativizan dictaduras siempre quedan del lado equivocado de la historia”.

Juliano cuestiona a Trump y exige elecciones libres en Venezuela

El diputado de Democracia para Siempre cuestionó la postura del presidente norteamericano y advirtió sobre sus riesgos para la democracia regional. Además, reclamó la liberación del gendarme argentino Gallo y pidió una transición que garantice elecciones libres y transparentes.

El diputado nacional Pablo Juliano, integrante del interbloque Unidos, se pronunció sobre la situación en Venezuela y las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump. A través de su cuenta de X, Juliano advirtió que “la ilegalidad interna no habilita la ilegalidad externa” y calificó como “repudiable” la postura de Trump frente a la crisis venezolana.

“Lo de Trump es repudiable, lo que hizo EE.UU., no dudo que evolucionará en un gravísimo error para la región y para la democracia en general. Ahora amenaza a Colombia y México (democracias plenas). No le importan las elecciones, no le importa la transición, ni la oposición que luchó por los venezolanos. Sus primeras declaraciones dicen petróleo más veces que libertad”, escribió el legislador, alertando sobre el riesgo de justificar acciones bajo el argumento de la defensa republicana.

En otro mensaje, Juliano recordó el impacto del régimen de Nicolás Maduro: “Significó el éxodo de 8 millones de personas, fraudes electorales y violaciones constantes a los DD.HH.” y reclamó la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela. Además, instó a que se concrete una transición democrática que desemboque en “elecciones libres y transparentes”.

Las declaraciones del diputado se dan en un contexto regional marcado por tensiones diplomáticas y debates sobre el futuro político de Venezuela, mientras crecen las críticas a las estrategias internacionales para resolver la crisis.

El discurso de Trump inaugura una nueva doctrina de poder hemisférico, según un informe estratégico

Un análisis elaborado por PLURAL sostiene que el mensaje de Trump de este sábado no fue una simple explicación de la operación militar en Venezuela, sino la formulación de una doctrina que redefine el orden hemisférico.

Un informe elaborado por el Área de Análisis Político y Comunicación Estratégica de la consultora PLURAL concluye que el discurso pronunciado por el presidente estadounidense Donald Trump este 3 de enero de 2026, tras la captura de Nicolás Maduro, representa un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos. Según el documento, el mensaje no se limitó a explicar la operación militar ejecutada en Caracas, sino que instaló una estructura doctrinaria destinada a reorganizar el orden del hemisferio bajo parámetros de dominación directa.

El análisis indica que la intervención en Venezuela fue presentada como una acción “quirúrgica” ejecutada por fuerzas especiales y acompañada por un despliegue ampliado en el Caribe. Esa puesta en escena, de acuerdo con PLURAL, funcionó como plataforma para anunciar un modo de administración territorial sin plazo definido, con impacto tanto regional como global.

El estudio sostiene que Trump utilizó el discurso para consolidar un nuevo marco estratégico en el que la intervención deja de ser una herramienta excepcional y pasa a ocupar un lugar estructural en su visión de la política exterior. A partir de marcos teóricos que combinan análisis crítico del discurso, framing, securitización y modelos emocionales, PLURAL afirma que el mensaje buscó producir realidad más que describirla: instituir reglas, justificar el desplazamiento del derecho internacional y normalizar la imposición unilateral de poder.

Uno de los aportes centrales del informe es la identificación de cinco campos semánticos que vertebran la narrativa presidencial: dominación militar, apropiación legal-administrativa, moralización del adversario, lectura corporativa de los recursos venezolanos y naturalización de la región como territorio estratégico propio. Para PLURAL, esta arquitectura semántica edifica la idea de que la intervención estadounidense es legítima, necesaria y aceptable en términos de administración territorial.

La consultora también subraya que el discurso reemplaza deliberadamente el lenguaje bélico por uno de carácter judicial, lo que transforma una operación militar en un acto de “jurisdicción ampliada”. Este giro, sostiene el documento, desplaza el sentido de soberanía venezolana y la reemplaza por una noción de “recuperación de activos”, configurando un modelo que el informe presenta como una forma de colonialismo corporativo administrado.

Respecto de las emociones que estructura el mensaje, el análisis detecta combinaciones destinadas a reforzar obediencia, temor, orgullo y aceptación de un liderazgo interventor. La secuencia emocional identificada —que va de la fascinación al alivio, pasando por el miedo— cumple la función de legitimar emocionalmente la dominancia y reducir márgenes de discusión pública.

En materia ideológica, PLURAL afirma que Trump dejó atrás la lógica histórica de la Doctrina Monroe para instalar una “Doctrina de Dominancia Hemisférica”, basada en la militarización permanente, la judicialización unilateral y la integración corporativa de la ocupación. Según el documento, esta concepción no se limita a Venezuela: proyecta un patrón replicable para futuras intervenciones y redefine el hemisferio como un espacio “de gobierno” antes que de influencia.

El informe advierte implicancias profundas para los Estados de la región: presión para alineamiento, reducción del margen autónomo de política exterior, mayor peso de las fuerzas de seguridad en definiciones estratégicas y una tendencia general hacia una gobernanza más coercitiva que normativa. También alerta sobre riesgos de escalamiento, pues el modelo discursivo habilitaría la aplicación de la misma lógica en otros países con recursos estratégicos o inestabilidad política.

A nivel económico, el relevamiento observa que la narrativa introducida por Trump abre la puerta a un “realismo corporativo” en el que empresas estadounidenses operarían con respaldo militar y político directo, redefiniendo reglas de competencia para multinacionales de otros países y para economías locales.

Finalmente, el documento concluye que el discurso configura una disputa por la legitimidad jurídica en el hemisferio. La tensión entre derecho internacional y poder unilateral —señala PLURAL— se profundizará, con efectos sobre tribunales, marcos multilaterales y sistemas democráticos internos.

Venezuela: Sale de las brasas y cae en el fuego

La operación secreta que terminó con la captura de Maduro derivó en un giro inesperado: la decisión de Trump de asumir el control político de Venezuela desató un escándalo internacional y sembró desconcierto entre millones de venezolanos dentro y fuera del país.

Por Nancy Sosa

Hace más o menos un año me permití pensar quién podría frenar a Nicolás Maduro en su gobierno dictatorial, en el cual hizo siempre lo que le dio la gana. Sin dudar, creí que Estados Unidos era el único en condiciones de hacer una entrada sigilosa, con todo su potencial de inteligencia, hombres capaces y armamento adecuado para llevarse a esa figura tenebrosa junto con su mujer.

Efectivamente, quedó comprobado que la idea no era tan loca ni improbable de llevarse a cabo, como se supo en la madrugada del 3 de diciembre del flamante año. De ahí, a que el desenlace de toda la situación -muy explicada, por cierto- haya sido la decisión del presidente Donald Trump de “gobernar Venezuela” con su propia gente estadounidense, ya es un exceso intolerable para los venezolanos y el resto del mundo. Si la incursión clandestina es por sí misma un atentado a la soberanía nacional, la decisión de “administrar el país” por su cuenta es de una aberración jurídica internacional y antidemocrática jamás vista.

El descaro de Trump no tiene límites, el suprematista blanco está decidido a hacer también lo que se le viene en gana, y además vende como un triunfo su hazaña de capturar a un presidente -por más dictador que sea- y a su esposa para juzgarlos bajo la ley federal estadounidense por ser cabeza de una banda de narcotraficantes que vende drogas a los ciudadanos de su país.

Una incongruencia trumpista pues pocos meses atrás indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión, por dirigir su país como un vasto “narcoestado” que ayudó a introducir al menos 400 toneladas de cocaína en Estados Unidos.

No obstante, si se hubiera mantenido en la línea del juzgamiento, la opinión pública tal vez no hubiera reaccionado. Pero no, el hombre también quiere gobernar Venezuela, administrar sus bienes y explotar la mayor cantidad de petróleo para venderle a todo el mundo.

Los venezolanos que pude conocer hasta ahora, pasaron desde las 2 de la mañana del 3 de diciembre en vela, alertados por sus parientes que todavía viven en su país. El discurso de las 11:30, precedido por una imagen de Maduro esposado, con los ojos tapados y vestido con un conjunto sport con etiqueta de marca norteamericana, borró las ilusiones, las sonrisas, los deseos de recuperar su territorio y volver a Venezuela después de, por lo menos, nueve años.

Trump, con una cantidad de argumentos muy poco creíbles, reconoció que mantuvo en secreto su operación “por razones obvias” y no lo comunicó a su Congreso Nacional. Para ese tipo de operaciones, el presidente de los Estados Unidos tiene, obligadamente, que contar con la anuencia de los diputados y los senadores, aunque estos fueran unos pocos, por ejemplo, en una cerrada comisión parlamentaria.

¿Cómo es posible confiar en un jefe de Estado que, en medio de la conferencia de prensa, le resta mérito a la recientemente galardonada con el premio Nobel de la Paz María Corina Machado, diciéndole a los periodistas que “no es respetada en Venezuela”, donde su espacio político se impuso por el 80% de los votos en la elección no reconocida por Maduro en 2024?

Por el contrario, afirmó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez era más confiable para la etapa que viene. Trump tiene la boca demasiado suelta y compromete a los políticos, como en este caso, con opiniones que -de repente- le aparecen en su cabeza, sin información ni análisis previos. Delcy Rodríguez, oculta extrañamente en su país mientras se corría la voz de que estaba en Rusia, habló sorpresivamente luego de la conferencia de Trump y exigió la inmediata liberación de Nicolás Maduro y exhortó a los venezolanos que siguen a su gobierno a que salgan a las calles.

Es cierto que la operación de inteligencia, ataque y secuestro, fue “brillante e impecable”, pero como todos los líderes liberales de la segunda década del siglo XXI, Trump manifiesta una increíble falta de talento a la hora de hacer política. Es un bocón, simplemente eso, y también un fanfarrón. Todo debe resolverse a su estilo.

Ahora los venezolanos no saben qué pensar ni qué hacer. ¿Cómo creerle que va a hacer un “reconstrucción” para que todos los habitantes de Venezuela sean ricos?

Hay nueve millones de venezolanos dando vueltas por el planeta a causa de Maduro, cuyo principal dilema es si volver o no a su país. Sospechan de una trampa en la que un dictador es reemplazado por otro más imperialista que quiere gobernar el país “porque sí”.

Un imperialista en tiempos modernos que rompió lo poco que le quedaba de democracia e instituciones confiables, a ese sometido y castigado país caribeño que quería salir de las brasas de izquierda, y cayó en el fuego de la derecha anarcocapitalista.

La lucha continúa.

*Socia del Club Político Argentino (CPA)

Diputados de La Libertad Avanza presentan proyecto en apoyo a la captura de Nicolás Maduro

Desde el bloque oficialista presentaron un proyecto de declaración para manifestar el respaldo de esta Cámara a la captura y remoción del territorio venezolano del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

En un contexto de alta tensión geopolítica en América Latina, el bloque de diputados de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados presentó un proyecto de declaración para expresar el respaldo oficial de la institución a la captura y remoción del territorio venezolano del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Esta iniciativa surge horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una operación militar a gran escala en Caracas que resultó en la detención de la pareja, un evento que ha sacudido la región y generado reacciones divididas a nivel global.

La operación, confirmada por Trump a través de su red social Truth Social, involucró ataques aéreos y el despliegue de fuerzas especiales estadounidenses, como la Fuerza Delta, para extraer a Maduro de un búnker fortificado en el corazón de Caracas. Según reportes, Maduro y Flores fueron trasladados a bordo del buque USS Iwo Jima y serán llevados a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y corrupción en un tribunal federal. Trump, quien supervisó la acción desde su residencia en Mar-a-Lago, describió el operativo como un “éxito total” y afirmó que Estados Unidos “dirigirá” Venezuela hasta garantizar una transición democrática segura.

El documento presentado por los diputados de LLA resalta que la captura se produjo mediante una operación liderada por organismos de combate al crimen organizado y narcotráfico de Estados Unidos. Se menciona explícitamente el rol del presidente Trump, quien, según el proyecto, coordinó conferencias previas con líderes estadounidenses y venezolanos para lograr la colaboración y el cumplimiento de órdenes de captura internacionales.

Los fundamentos destacan que este evento representa un “hito sin precedentes” en la historia reciente de América Latina, con un impacto directo en la defensa de los derechos humanos, la democracia y la gobernabilidad en Venezuela. Se hace referencia a múltiples violaciones sistemáticas documentadas por organismos internacionales como la OEA, Naciones Unidas y relatorías de derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, falta de garantías procesales, persecución política y afectaciones graves a la población civil. El texto cita intervenciones puntuales en territorio venezolano desde 2009 en defensa de la democracia, denunciando las “insalubres condiciones de vida” impuestas por el régimen chavista y la retención de Maduro sin paradero conocido desde diciembre de 2024, y cita puntualmente el caso del gendarme argentino Nahuel Gallo, “retenido por Maduro sin paradero conocido desde diciembre de 2024”.

Además, se enfatiza el proceso penal en curso contra Maduro en la Corte Penal Internacional por violaciones a los derechos humanos de millones de venezolanos. El proyecto subraya la necesidad de cesar prácticas autoritarias, restaurar la legalidad constitucional y proteger vidas humanas, posicionando el respeto al Estado de Derecho, la libertad y la integridad de las personas como elementos clave. Se menciona también el respaldo a iniciativas internacionales contra el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción, alineándose con principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

El documento concluye solicitando a los pares legislativos que acompañen el proyecto, argumentando que acciones como esta fortalecen los mecanismos de justicia internacional y protegen los principios democráticos en la región. Se alude a figuras como el presidente Javier Milei y por los gobiernos democráticos del mundo, que “constituyen el primer paso para el cumplimiento cabal de todo nuestro continente de la Carta Democrática Interamericana, suscrita en Lima en 2001, de la que Venezuela se desvió desde la asunción como presidente de Hugo Chávez”.

Se cayó el mito de la impunidad: Maduro detenido y América Latina frente a su hora más incómoda

La sorpresiva detención del dictador venezolano por parte de Estados Unidos sacude el tablero político regional y precipita a Venezuela a una transición cargada de incertidumbre. Con el chavismo descabezado y las Fuerzas Armadas como actor clave, la captura del presidente marca un quiebre histórico mientras reconfigura alineamientos en el continente, con Argentina ocupando un rol central.

Por Andrés Vallone

La detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y su extracción de Venezuela marca un punto de no retorno para la política continental. No es solo la captura de un presidente en ejercicio: es la ruptura definitiva de una ficción sostenida durante años, la de un poder que se decía soberano mientras gobernaba sobre un país devastado. Venezuela llega a este día con más de 7,7 millones de emigrados y niveles de pobreza que, en distintos momentos, superaron el 80% de la población. El colapso no fue repentino: fue advertido, documentado y sistemáticamente ignorado.

En Venezuela, el impacto es inmediato. El chavismo queda decapitado y el sistema político, diseñado para la lealtad personal y no para la institucionalidad, entra en shock.

Las Fuerzas Armadas pasan a ser el actor decisivo ante una transición incierta. Tras años de hiperinflación que alcanzó cifras de cinco dígitos anuales, escasez y represión, la caída de Maduro combina alivio social con el temor lógico al vacío de poder.

Argentina queda en el centro de la escena, y esta vez sin ambigüedades. El presidente Javier Milei se pronuncia de inmediato en sus redes con un mensaje tan breve como contundente: “Cae Maduro. La libertad avanza”, en un claro respaldo a la decisión adoptada por Donald Trump. El gesto rompe con la tradición de cautela diplomática y alinea explícitamente al país con una lectura ideológica del hecho: la caída de un régimen autoritario como triunfo de la libertad. En el contexto argentino, el mensaje no solo interpela a la política exterior, sino que redefine el posicionamiento regional del gobierno.

Para Estados Unidos, el mensaje es inequívoco: la impunidad tiene fecha de vencimiento. La detención de un jefe de Estado acusado de narcotráfico y violaciones a los derechos humanos rompe un tabú y sienta un precedente que incomoda a más de un gobierno del continente. Ya no se discute si Maduro era un dictador, sino qué ocurre cuando las instituciones regionales fallan y otro actor decide ocupar ese lugar.

La pregunta final es tan incómoda como inevitable: ¿por qué tuvo que hacerlo Estados Unidos? América Latina vuelve a mirarse al espejo y descubre su incapacidad para resolver sus propias tragedias políticas. Hoy cae Maduro. Mañana, la región deberá decidir si aprende de esta lección histórica o si, una vez más, llegará tarde.

 

Andrés Vallone es un ex diputado nacional

Casa Rosada en terapia intensiva: la fecha clave de Milei ahora es el 9 de enero

Con las reservas en mínimos críticos y un vencimiento de deuda de más de 4.200 millones de dólares que el Central no puede cubrir, el presidente enfrenta un problema que pone al Gobierno en modo “terapia intensiva”. El 9 de enero se convirtió en la fecha límite que condiciona tanto la economía como el avance legislativo del oficialismo.

Por Fernando Ramírez

El Gobierno de Javier Milei parece estar siempre en terapia intensiva últimamente, ahora con la falta de dólares para pagar un vencimiento clave de deuda externa de más de 4.200 millones de dólares, que no los hay, pese al declamado apoyo económico del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y de las repetidas declaraciones del jefe de Estado y del ministro de Economía, Luis Caputo, de que lo afrontarían sin problemas.

Esa nueva situación extrema de la economía argentina enciende una luz amarilla ante las marchas y contramarchas de Milei, un presidente economista que enfrentó este año el histórico récord de dos corridas cambiarías (la última parecía el final del Gobierno, pero apareció la intervención del presidente de los Estados Unidos).

La anemia de reservas viene ya desde diciembre del año pasado y el jefe de Estado rechazó una y otra vez el consejo de economistas reputados, como su otrora apreciado Domingo Cavallo, para que modificar la política cambiaria y pasar a un proceso de acumulación de reservas.

Según el jefe de Estado, son “econochantas” sin cualidades profesionales, pero la realidad indica que por el faltante de reservas el país ya soportó una corrida cambiaria en abril y otra, casi terminal, en septiembre.

Y ahora no alcanza la moneda estadounidense para pagar el vencimiento del 9 de enero, pese a que Milei y Caputo anunciaron con bombos y platillos e  izando la bandera norteamericana el fin de los problemas de pago de deuda por parte de Argentina.

Ese día hay que pagar 4.200 millones de dólares y se calcula que faltan unos 1.700, por lo que Milei y Caputo elucubran diversas salidas para lograr salir a flote otra vez de este entuerto económico que se presentará en el tórrido verano.

La dificultad se da en momentos en que la impresionante escalada legislativa obtenida por la fuerza política de Milei y los bríos de la propaganda oficialista hicieron pensar que con las alianzas ideológicas y la chequera con los gobernadores La Libertad Avanza se encaminaba a sancionar sin dificultades el Presupuesto y que lo mismo podía ocurrir con las reformas laboral y tributaria, pero a veces la falta de astucia y la sinrazón de la Casa Rosada hacen trastabillar peligrosamente las ambiciosas iniciativas.

Lo primero lo consiguió con ciertas dificultades en Diputados, donde la oposición le volteó un capítulo clave, y consecuencia de ello la reforma laboral quedó pendiente para febrero. No es la primera vez ni parece ser la última que la realidad choca contra la parafernalia de la maquinaria propagandística de La Libertad Avanza, que culpa al kirchnerismo y al Parlamento de embestir contra la política de déficit cero, pero ahora será difícil adjudicarle el problema a esos sectores porque solo Milei y Caputo tienen las riendas de la política cambiaria.

Para colmo, Milei termina el año con un impresionante triunfo electoral, pero se peleó con sus aliados del Pro por haberlos dejado fuera de la negociación por la renovación en la Auditoría General de la Nación.

Y algunos números de la economía real ya son pésimos; 7 de cada 10 argentinos recortaron sus gastos en los últimos tres meses, según una encuesta privada; y una de las sucursales más emblemáticas del retail argentino bajó definitivamente las persianas: Easy La Tablada cerró tras 30 años de actividad ininterrumpida.

El expresidente del Banco Central Martín Redrado -alguien al que no se puede tildar de kirchnerista- dijo que solo hay cinco sectores beneficiados con este modelo y pronosticó que se va hacia un país para 20 millones de argentinos, con lo cual quedarán afuera del sistema otros 28 millones de habitantes.

Narcotráfico e ideología

La ofensiva de Trump contra el narcotráfico quedó envuelta en contradicciones: mientras ordena destruir embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas, indultó al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en EE.UU. por vínculos con carteles.

Por Rodolfo Terragno

Donald Trump declaró la guerra al narcotráfico. Como primera medida ordenó que se destruyeran desde el aire aquellas embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas que surquen el Caribe o el Pacífico. Hasta el 5 de diciembre eran 23 las embarcaciones hundidas y 87 los muertos por los ataques.

Por otro lado, Trump indultó al ex presidente Honduras Juan Orlando Hernández, a quien la justicia norteamericana había condenado, por narcotráfico, a 45 años de prisión. Como presidente de su país, Hernández había facilitado el transporte clandestino y continuo de cocaína con destino a Estados Unidos. Y había recibido, al menos una vez, un millón de dólares de “El Chapo”, el líder del Cartel de Sinaloa: la poderosa organización internacional, originaria de México y dedicada al narcotráfico. El fundamento del indulto fue inaudito: “Según gente a la que respeto enormemente, Hernández ha sido tratado muy dura e injustamente”.

El indulto fue anunciado por Trump dos días antes las elecciones presidenciales hondureñas, celebradas el 30 de noviembre. El partido de Hernández —Partido Nacional, de ultraderecha— llevaba como candidato a Nasry “Tito” Asfura que, como parte de su campaña, había celebrado con la Confraternidad Evangélica un acuerdo contra el aborto, y se había pronunciado contra el matrimonio igualitario.

Trump intervino en el proceso electoral con un recurso que ya había usado en Argentina. Escribió en Truth Social, la red por la cual se comunica oficialmente: “Si Tito Asfura gana la presidencia de Honduras, Estados Unidos le brindará un gran apoyo, ya que tiene gran confianza en él, en sus políticas y en lo que hará por el gran pueblo hondureño. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero, ya que un líder equivocado solo puede traer consecuencias catastróficas”. Y más íntimamente: “Tito y yo podemos trabajar juntos para combatir a los narcocomunistas y brindar la ayuda necesaria al pueblo”.

Eso pareció demostrar que Trump no lucha contra el narcotráfico a secas sino contra el que está asociado (real o presuntamente) a la izquierda o la ultraizquierda y afecta a Estados Unidos.

La lucha contra el narcotráfico, imprescindible en Latinoamérica, debe ser apolítica y regional. Eso es así porque Latinoamérica es crucial para el narcotráfico internacional. Produce la totalidad de lo que se consume en mundo de hoja de coca, pasta base de cocaína y clorhidrato de cocaína. Colombia es la mayor productora (70 %) y el resto procede de Perú, Bolivia, Venezuela y Brasil.

El narcotráfico está ligado, por otra parte, a la criminalidad. Es difícil saber cuántos homicidios ha causado y causa, pero Latinoamérica tiene la tasa de homicidios más alta del mundo: 15 por 100.000 habitantes. Segunda es África con 12,7. A juzgar por las estadísticas de InSight Crime, “el crimen organizado −y el tráfico de cocaína en particular—ha sido el principal motor de los homicidios en América Latina y el Caribe en la última década”.

Recientemente el periódico El País, de España, publicó un extenso informe sobre “el crimen organizado, que está estrangulando a América Latina”. En ese informe se dice: “A medida que aumentan la producción y el tráfico de drogas, los grupos criminales están diversificando sus operaciones y aumentando su poder de fuego. Mientras tanto, los gobiernos oscilan entre la mano dura y la parálisis”.

No hay, es cierto, planes integrales contra el narcotráfico Hay una excepción, no gubernamental sino académica. Dos investigadores del español Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, especializados en “narcotráfico, crimen organizado e inseguridad ciudadana”, Carlos Malamud y Rogelio Núñez Castellano, han propuesto una estrategia para enfrentar esos problemas. Básicamente se trata de:

  • ● Modernizar el Estado especialmente la policía y la justicia, integrando tecnologías digitales permanentemente actualizadas, incluyendo inteligencia artificial y “análisis de datos”.
  • ● Con esos medios, bloquear flujos financieros de las organizaciones de narcotráfico, explorando sus mercados, estructura de negocios, insumos, costos y contrapartes.
  • ● Crear y compartir inteligencia (en el sentido militar) entre gobiernos a escala nacional, bilateral, subregional y regional.
  • ● Aumentar la eficacia con mayores recursos y fijando metas.
  • ● Asegurar la confianza de la población mediante empatía, integridad, transparencia y rendición de cuentas.

Algunas de estas medidas han sido, tímida y aisladamente, adoptadas por ciertos gobiernos. Pero este es un plan integral, que supone una tecnificación extrema, inteligencia financiera, elevación de presupuestos, especialización de las fuerzas de seguridad, coordinación entre gobiernos e instituciones intachables.

Es fácil proponerlo pero difícil de implementar. En todo caso, si el narcotráfico es un crimen serial todo esfuerzo gubernamental por erradicarlo es imperativo.

Trump podrá seguir destruyendo decenas de embarcaciones y así eliminar sólo la pequeña cantidad de drogas que transportan unas mínimas flotillas. Y perseverar en su apoyo a candidatos o gobiernos coincidentes con su ideología pero que no son necesariamente enemigos del narcotráfico. O exponerse a sí mismo a incurrir en contradicciones, como el indulto a Hernández. O gobiernos que emplean inútilmente la mano dura.

En Honduras Asura ganó —apenas por décimas— el centrista Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Sin embargo, hay millares de boletas impugnadas y Nasralla, que invocó fraude, requiere un reconteo; y la izquierdista Xiomara Castro, presidenta de Honduras hasta el mes próximo, reclama la nulidad de los comicios. Mientras tanto el narcotráfico, invulnerable, crece y se extiende por Latinoamérica.

Decathlon o dependencia

El Gobierno parece encaminado a una tregua política y económica hasta mediados de 2026, sostenida por dólares de la cosecha, créditos y el clima post electoral. Sin embargo, tres factores —errores políticos, fragilidad del esquema económico y turbulencias externas— podrían quebrar la ilusión.

Diego Santilli visitó este fin de semana a Gerardo Zamora, quien maneja nada menos que a siete diputados y tres senadores (uno de ellos él mismo).

Por Carlos Fara

Si no pasa nada raro, lo que nunca sabremos en la Argentina, el país se encamina a una cierta pax de 8 meses, hasta que terminen las vacaciones de invierno del año próximo. Algo así como “nos vemos en agosto” para empezar a pensar en 2027. La buena cosecha de trigo que comenzará a traer dólares el mes que viene y la toma de créditos de las empresas y las provincias, empalmarán con el trimestre de oro de 2026, y luego viene el mundial hasta mediados de julio.

¿Así de simple? Obviamente no. Hay tres factores que pueden romper la ilusión: 1) errores políticos del gobierno (a los que ha sido bastante propenso cuando se sintió agrandado); 2) insustentabilidad del esquema económico (lo cual dependerá fundamentalmente de la percepción de los mercados en la tónica “elijo creer”); y 3) inestabilidad de Trump y/o algo en sistema planetario (Donald tiene su propia elección de medio término dentro de un año y hoy las cartas le vienen mal barajadas, lo cual le puede complicar su segunda parte de mandato, y eso coincidirá con el año electoral presidencial argentino).

Mientras nada de eso suceda, o al menos no sean sucesos de profundidad, podremos augurar “larga vida al rey” (larga vida en la Argentina son unos pocos meses, ¡eh!). La gran mayoría de los actores políticos, económicos, sindicales, periodísticos, etc. están llegando a la misma conclusión. Ergo, creen que el gobierno se saldrá con la suya en materia de reformas estructurales, teniendo bastante asegurado el paso por Diputados -estratégica cámara de origen- y un poco más complicado en Senadores. Lógicamente moderando lo que llegue como proyectos desde el ejecutivo, pero aprobados al fin.

El clima de prudencia es tal que 6 gobernadores peronistas -filo K hasta ahora- han llegado a la conclusión de que es mejor deponer las armas y sentarse a negociar: soldado que huye sirve para otra guerra. Buenos Aires, La Pampa, Tierra del Fuego, La Rioja, Santiago del Estero y Formosa creen que no es hora de hacerse los guapos. Aquí operan cuatro poderosas razones:

1) LLA ganó en dos de esas provincias, empató en 2 y perdió en otras 2;

2) la mitad de las provincias empeoraron su resultado fiscal durante 2025, obviamente por razones electorales, por lo cual necesitan de la ayuda nacional;

3) esos 6 tienen aspiraciones políticas, ya sea de continuidad propia o de proyección nacional; por lo tanto, ahora se juega su propio capital político a suerte y verdad, y si LLA sigue siendo próspero, no tiene mucho sentido la confrontación; y

4) es una excelente excusa para transmitirle a Cristina que su poder de fuego es cada vez más acotado.

No es que al Gobierno todo le sonría. Esta semana supimos que el saldo comercial externo fue el más apretado de los últimos 5 meses, se mueve la investigación sobre el caso Andis, y el propio Toto ahora reconoce que los otros 20.000 palos verdes que iban a duplicar la muralla del tesoro americano no necesariamente estarán. Mensaje: “hasta acá llegamos; ahora veamos cómo te portas”. Como contrapartida, el Índice de Confianza del Consumidor de la UTDT marcó dos meses consecutivos de crecimiento. Eso se llama “efecto ganador”: el oficialismo se impuso con comodidad en la elección de medio término, ergo se lee que la propia sociedad apoya, ergo eso trae optimismo pese a que el consumo masivo sigue luciendo débil. Pero lo importante son las expectativas… ¿Dónde creció más el índice? En el segmento de ingresos bajos (eso también leen los 6 gobernadores mencionados).

Más allá de todo esto, los mercados siguen con atención el debate sobre si se le debe prestar atención a la cuenta corriente o a la cuenta capital. Según el Gobierno, lo importante es la segunda, porque son los dólares que hay en la plaza, sean o no propios (como las obligaciones negociables de las empresas o los empréstitos de las provincias). Para la mayoría -aun los ortodoxos- lo relevante es la primera, ya que esa es la cuenta contante y sonante. Como el presidente consiguió un pulmotor por bastante tiempo, el mayor big brother del planeta, entonces por ahora la discusión será un tanto bizantina. Sin embargo, nunca se sabe. Macri también confió en la buenaventura y en 2018 el esquema se quebró.

Entonces ¿el Gobierno va camino al arco sin arquero y tiene los planetas alineados como nunca en la historia? Por ahora da esa impresión, porque es difícil que salga mal la conjunción “dólares sobrantes - triunfo electoral - oposición desarticulada”. Convengamos que Milei es un distinto y que su constelación estelar también es particular. Terminó imponiéndose en un contexto de variables políticas, sociales y económicas que naturalmente le deberían haber jugado en contra a cualquiera.

Si eso es así, ¿Santilli tiene su camino despejado para lucirse como el gran negociador de origen externo en un oficialismo endogámico? ¿Toto accederá a dar lo que el nuevo ministro está comprometiendo? El “Colo” es hábil, astuto, simpático, buen comunicador, versátil, sin escrúpulos, de matriz peronista (y distanciado de Macri). Un personaje adecuado a las circunstancias para lo que necesita LLA. La runfla política lo huele como uno propio, que maneja bien los códigos. Ya probó el trago amargo de las ¿improvisaciones? del esquema de poder. ¿Tendrá cintura? Karina y los Menem lo apoyan, pero el joven maravilla trata de seducirlo para que juegue en su bando. Danger. Francos ya se fue por no saber conducirse en ese doble juego. La hermanísima es la que realmente maneja políticamente este gobierno y va por más. ¿Por qué no habría de hacerlo? La lógica imperial no acepta nada fuera de su control, a la larga.

En ese marco de mayor confianza del consumidor, sobre todo en el sector popular, la tienda que inauguró Decathlon en Vicente López fue la que más vendió en el mundo por segundo fin de semana consecutivo. Para el kirchnerismo la consigna sigue siendo “Liberación o Dependencia”. Para la sociedad es “Decathlon o Dependencia”. Ansiedad por salir de pobres. Sea como sea. Ahí también está el triunfo de Milei, más allá de las urnas.

Tanta alegría seguida me va a matar

Milei acelera el romance político con Trump y redefine las relaciones internacionales argentinas en clave libertaria. Entre incentivos, riesgos y nuevas “relaciones carnales”, el país se convierte en laboratorio de la era trumpista en la región, mientras la oposición recalcula y los gobernadores esperan su turno. ¿Habrá ganadores y perdedores en esta arquitectura global?

Por Carlos Fara

Milei le canta a Trump estos días, “llévame a la Luna… déjame ver cómo es la primavera en Júpiter y Marte… sostén mi mano… eres todo lo que anhelo, todo lo que venero y adoro”. Y Donald, como buen novio galante, trata de cumplir todos los deseos de su ¿amigo? ¿socio? Primero fue un apoyo político, luego empezaron a llegar las efectividades conducentes y ahora lo estaría sumando “al desarrollo”. Por lo pronto, sabemos que el amigo americano ya ganó dinero con su osadía.

El presidente, que reduce sus análisis sobre cualquier tema a una ecuación, señaló que una de las genialidades de la nueva administración republicana es el cambio en el sistema de incentivos: ahora, si nos portamos bien, tenemos beneficios concretos, mientras que antes los encolumnados no recibían nada. Pues es hora de apretar el acelerador a fondo con las nuevas relaciones carnales. Así llegará de todo. ¿A qué costo? Esa respuesta te la debo.

El triunfo electoral, además de shockear a la oposición y sorprender al mundo económico y político mundial, le está permitiendo al león libertario avanzar a fondo con una nueva arquitectura de las relaciones internacionales argentinas que influirá en el esquema de poder interno, con ganadores y perdedores, porque la felicidad siempre es un activo desigual. ¿Tendremos, como en los 90, la coalición de los globalizados vs. la coalición de los mercado-internistas? Es probable, aunque la sociedad y el mundo es más complejo que hace 30 años y el juego está repartido de otra forma.

Nuestra debilidad económica y política en el concierto global nos ha convertido en un campo de ensayo de la nueva era americana en la región. ¿Acaso China se quedará de brazos cruzados frente al despertar trumpista? El imperio del medio ya ha dado muestras de que mira todo con una perspectiva de largo plazo que los occidentales a veces extravían. ¿Seremos el gran ejemplo que el amigo Donald quiere mostrarle al resto de Latinoamérica? Quizá sí, pero antes debemos hacer algunas tareas.

Hamlet anda recorriendo las torres del castillo de Kronborg con una calavera en la mano reflexionando “flotar o no flotar, esa es la cuestión”, y en función de eso, también medita “acumular reservas o no, esa es otra cuestión”. Toto se la pasa afirmando que 1) no se puede salir del esquema de bandas por ahora, y 2) que no parece tener sentido juntar dólares como le piden el FMI y los mercados. Corre riesgos, pero este es un gobierno de temerarios, a no olvidarlo, que va a jugar en el fleje todo el tiempo. Ergo, no va a acumular muchas divisas. Y me permito especular que tampoco va a acumular amigos.

Los gobernadores neo dialoguistas están concluyendo que el oficialismo no los está convocando a negociar, sino que los está invitando a que apoyen las reformas que quiere impulsar, lo cual es un poco distinto. Eso puede ser parte de una estrategia: solo te pido lo que yo necesito, para luego flexibilizar mis demandas y ver qué te puedo dar. Pero dados los malos antecedentes del mileísmo, eso puede complejizar el avance de los proyectos, de los cuales solo hay especulaciones. Recuérdese que esta gestión está obligada a mantener altos estándares de superávit fiscal en los próximos dos años, lo cual le limita sus márgenes para ser dadivosa.

Ya sabemos que el Pro mantendrá sus bloques -disminuidos- independientes de LLA. Después de los tragos amargos que sufrió Macri en los últimos meses, era esperable que los que conservan la camiseta amarilla no aceptasen perder identidad, al menos en el corto plazo. Los que no atravesaron el Jordán, es porque realmente serán difíciles de seducir para ser violetas. Dicha decisión los pone en valor al no aceptar licuarse: 16 diputados que pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte en votaciones claves.

Macri trabajará para hacérsela difícil a Milei. Por eso también dijo que en 2027 su partido tendrá un candidato a presidente propio. Es decir, ninguna facilitación. La impronta vengativa del calabrés seguro jugará con su máxima expresión. Tiene claro que el presidente solo entiende un lenguaje: el de la dureza del poder expresado en números concretos. ¿Se acabó la era de la buena onda para ayudarlo a gobernar? Le dio todas las manos posibles y, como era de esperar, los hermanos confirmaron que son impiadosos y malos pagadores.

Si el socio más cercano del gobierno se comporta así ¿por qué los dialoguistas más lejanos deberían ser más concesivos después de lo visto estos dos primeros años? “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. El viejo refrán estará más al día que nunca. Los gobernadores lo esperarán al gobierno sin apurar el juego, para ver si se equivoca una vez más.

Un párrafo especial merece la saga de las funciones que tendrá Santilli. Le sacaron cosas, pero le volvieron a dar algunas. Los Milei no tienen paz: abrazan y bailan, pero estrujan. En su versión más auténtica, limitan sin consideraciones estratégicas. ¿Con qué imagen queda el nuevo ministro del interior frente a sus interlocutores? Éstos dudan si no están frente a un Francos II, que comprometía cosas que luego quedaban en veremos.

Entre todas las maravillosas noticias positivas que está recibiendo el Gobierno, se debe destacar que habrá una cosecha récord de trigo, cuyas divisas empezarán a llegar en diciembre. Si a esto se le agrega que el clima de optimismo está incentivando a las provincias y a las empresas a endeudarse en dólares, significa que la oferta de divisas estaría estabilizada hasta que llegue la lluvia de verdes del trimestre de oro. Es decir, no habría cuello de botella, sino todo lo contrario, pudiendo mantener el valor dentro de los límites de la banda. Si esto es así, tendría garantizado un bajo impacto de las oscilaciones de la cotización sobre la inflación, y así quebrar la barrera del 2 % mensual (que se ve resistente).

Al Javo la vida le sonríe. Tanto que podría cantar como Los Auténticos Decadentes “tanta alegría seguida me va a matar…”.

El yo, la tribu y la verdad: desafíos de la comunicación política en la era de las ficciones verosímiles

En la era de las redes sociales, la política dejó de ser representación para convertirse en espectáculo. El yo, la tribu y la verdad se disputan el centro de la escena, donde lo verosímil pesa más que lo real y la emoción reemplaza al dato. ¿Cómo comunicar en tiempos de ficciones convincentes?

Por Marcelo Carignano

Vivimos en una época en la que la comunicación política ya no se define por los medios tradicionales ni por los mensajes, sino por los vínculos emocionales que las personas establecen con sus propios relatos. Todo ello potenciado por la masividad de las redes sociales, que transformaron la forma en que nos mostramos y, sobre todo, en cómo necesitamos ser vistos. Impera, entonces, una lógica del “yo” —la del perfil, la historia, la selfie— que se trasladó sin escalas a la política. El dirigente se convierte en protagonista de una narrativa personal que muchas veces se impone sobre la realidad misma. Lo que importa ya no es la verdad, sino la verosimilitud: aquello que parece auténtico, aunque no lo sea.

Pasamos de la representación al espectáculo. Antes, el político hablaba en nombre de otros; hoy, se interpreta a sí mismo. Y, ¡albricias! Ese cambio no es menor.

Las redes convirtieron la escena pública en una competencia de visibilidad. Cada gesto, cada palabra o silencio se mide en términos de engagement, no de contenido. Esta es una era en la que el yo pide likes, la tribu exige lealtad y la verdad se vuelve opcional.

Las campañas políticas lo entendieron rápido: la emoción derrota al dato, y el algoritmo recompensa la exuberancia verbal, la exageración. Ya no hablamos de convencer, sino de provocar. Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele, cada uno con su estilo, construyeron poder a partir de esa lógica performática. Su manera de comunicar es representar una versión amplificada de sí mismos. En lugar de hablar de propuestas, cuentan una historia donde ellos son el héroe o el rebelde (y, si cabe, el villano seductor). En ese sentido, las redes son más que canales, digamos más bien escenarios donde la política actúa su show.

Esta obra tiene otro personaje principal sin el cual el político no tiene razón de ser: la tribu. Las comunidades digitales funcionan como espacios de pertenencia afectiva más que de intercambio racional. Nos rodeamos de quienes piensan como nosotros, confirmamos lo que ya creemos y rechazamos cualquier versión que amenace ese equilibrio. La política, en ese contexto, deja de ser un debate de ideas para convertirse en una reafirmación identitaria. Ya no importa si algo es cierto, sino si refuerza la sensación de estar del lado correcto.

Ese fenómeno -me refiero al paso de la crítica ideológica al culto tribal- explica por qué los discursos polarizados tienen tanto éxito. Las tribus digitales necesitan enemigos para sostenerse. Cada bando vive convencido de que defiende la verdad, pero en realidad defiende su narrativa. Y el algoritmo, por supuesto, premia esa tensión, porque el conflicto retiene la atención. Así, la conversación pública se vuelve un ring donde cada golpe discursivo, falso o verdadero, vale más que cualquier argumento.

En medio de ese ruido, la verdad pierde centralidad. Ya no interesa tanto lo que pasa, sino cómo se cuenta. Lo verosímil impone verdad. Las consignas que recortan el discurso en términos de “blanco o negro” son ejemplos perfectos: funcionan porque apelan a emociones universales -la indignación, el miedo, la esperanza-, más allá de su precisión factual. En la comunicación política actual, la emoción no acompaña al mensaje: es el mensaje.

Lo que antes era una línea clara entre gobierno, medios y ciudadanía, hoy se convirtió en un circuito de retroalimentación permanente. Las redes sociales actúan como un cuarto actor: amplifican, distorsionan y a veces sustituyen a los medios tradicionales.

En este flujo, la verdad deja de circular como un dato y pasa a circular como una sensación. Lo que llega al público no es la información, sino la emoción que esa información despierta; que luego retorna al sistema, condicionando los mensajes políticos y los enfoques mediáticos.

Esa transformación tiene un costo enorme: desdibuja la frontera entre la realidad y la ficción: hoy convivimos con deepfakes, bots y relatos diseñados para parecer reales. La política compite con la cultura del entretenimiento, y lo que antes era un debate sobre ideas se convierte en una serie de capítulos diseñados para mantenernos atentos.

Frente a eso, los liderazgos buscan diferenciarse por estilo más que por contenido. Trump construye desde el dramatismo, la confrontación y la idea de salvación personal: “yo te salvo del enemigo”. Kamala Harris, en cambio, representaba la empatía, la contención, el “yo te entiendo”. Dos formas distintas de comunicar que responden a emociones distintas, pero que comparten una lógica: la de la política como relato estético. La forma ya no acompaña al fondo: es el fondo.

En América Latina también se replica ese patrón. Bukele gobierna con estética gamer; Gabriel Boric transitó de influencer juvenil a figura institucional, y en Argentina, el discurso se volvió un espejo deformado de las redes. El lenguaje político se infantilizó.

Aquí aparece el gran desafío para la comunicación política del futuro: recuperar la profundidad sin perder la emoción. No se trata de volver al tecnicismo, sino de aprender a emocionar sin manipular, construir sentido sin sobreactuar, simplificar sin banalizar. La comunicación política necesita un nuevo pacto con la verdad y que la emoción tenga un propósito.

La comunicación política del futuro no será la más ruidosa, sino la que logre sostener sentido en medio del ruido. Porque en una era donde todo se dice, lo verdaderamente revolucionario será poder decir algo que valga la pena escuchar.

Marcelo Carignano es periodista y comunicador

Es el glorioso JP

La intervención del poder financiero global sobre la Argentina alcanza niveles inéditos, mientras el gobierno de Milei enfrenta su peor momento político y económico. Entre incertidumbres, sospechas de corrupción y una gestión desgastada, el oficialismo se juega su destino en las urnas. ¿Podrá el “gatito mimoso” salvar la ropa o estamos ante el inicio de una nueva era de federalismo y realineamientos políticos? La respuesta, como siempre, está en la calle… y en Washington.

Por Carlos Fara

Y ya lo ve! Y ya lo ve! Es el glorioso JP… Morgan. La intervención política y económica del conglomerado de poder de EE.UU. sobre la Argentina está llegando a su máxima expresión, quizá en toda la historia del país. 23 años después parece cumplirse el consejo del economista Rudi Dornbusch respecto a que aceptemos una “intervención externa” transitoria hasta que salgamos de la crisis. Puede ser, ¿por qué no? ¡Seamos creativos en la búsqueda de las soluciones! Si le vamos a empezar a encontrar los peros, nunca lo vamos a lograr. Solo tendríamos que rever algunas “pequeñas” cuestiones y listo.

Cuando el economista alemán dijo aquello fue hacia el principio del gobierno de Duhalde, cuando todo era incertidumbre. En cambio, ahora, luego de 22 meses de mandato de Milei, todo es… ¿incertidumbre? “Caramba, ¡qué coincidencia!”, diría Les Luthiers. En el mismo momento que Ud. lector/a vea estas líneas, ya se habrá desatado la Caja de Pandora de la concurrencia a las urnas que, depende de cuántos vayamos puede inclinar la balanza hacia un lado o hacia el otro.

El Gobierno llega, en materia de aprobación de gestión, en su peor momento, de la mano de un sinfín de indicadores económicos de calle poco favorables. Repasemos el combo: escenario recesivo + cansancio con el estilo de liderazgo + falta de empatía en temas de alta sensibilidad + sospechas de corrupción. Es un oficialismo que ya lucía deteriorado antes de la elección bonaerense y el 7-S lo golpeó profundamente. Desde esa fecha pasaron 7 semanas y el gobierno libertario solo tuvo dolores de cabeza: primero la saga de Espert, luego los mercados le desconfiaron y, por lo tanto, hizo falta ir en procesión a Washington DC para que el amigo americano -que no es Ripley- nos tire una soga. Con todo esto, la proyección electoral se fue volviendo poco auspiciosa.

Pero la foto no es lo único que pesa. Una pregunta clave que debe hacer todo estudio de opinión pública profesionalmente diseñado es “quién no quiere que gane”, porque ya sabemos que los miedos son más potentes como factor movilizante que las esperanzas. Por lo tanto, habrá much@s votantes que -un poco a las puteadas por la decepción- querrán otorgarle un voto de confianza al Javo para que no ocurra “lo peor”. Esto va de la mano con mayor participación electoral, la cual es imposible de calcular. La coincidencia absoluta de todos los campamentos políticos es la apatía. En este sentido, el 7-S pudo convencer a más de un@ a marcar violeta y luego Dios dirá.

Tres presidentes sobre ocho desde 1983 perdieron su primera elección de medio término: De la Rúa, Cristina y Alberto. Todos los demás gozaron de un primer voto de confianza porque tenían logros concretos sobre la mesa, ya sea baja de inflación, crecimiento, o las dos cosas al mismo tiempo. Siguiendo esta línea el león libertario debería salir bien parado de este test clave, porque el país crece y la inflación es más baja que la de 2024. ¿Por qué llega entonces tan complicado? 1) recuerden que lo importante la percepción, no los datos objetivos; 2) como ya señalamos, la Argentina va a crecer, pero la actividad está estancada y esto genera expectativas negativas sobre el futuro, las cuales mandan a la hora de la verdad; y 3) no todo es la economía, estúpido: quizá si el presidente no hubiese cansado con sus shows e improperios, si hubiese tenido otra actitud -ni siquiera hablamos de más plata- frente a discapacitados o jubilados, y no hubiese tenido una seguidilla de sospechas de corrupción, estaríamos hablando de otra forma.

Como el fenómeno Milei es inédito, muchas de las cosas que ocurran en estos 4 años serán extra – ordinarias. Por lo tanto, tampoco se debe descartar que, pese a la sumatoria de factores negativos, el “gatito mimoso” salve la ropa y se sienta Gardel. Como esta es una elección de 24 distritos -en donde a las encuestas nacionales les cuesta captar todo lo que sucede con ofertas muy disímiles- las simulaciones más razonables hablan de un empate técnico. En criollo significa que LLA puede ganar o perder por muy poco. La probabilidad de una foto catastrófica -perder por varios puntos- es muy baja.

Si no hay sorpresas en ese sentido, lo más interesante empezará a suceder el lunes, ya que hay 3 interrogantes claves: 1) ¿el gobierno sabe lo que tiene que hacer?, 2) ¿cree que lo tiene que hacer?, y 3) ¿lo sabrá hacer? La respuesta a la primera pregunta es positiva porque ya se lo dijeron en todos los idiomas posibles: tiene que volver más sustentable lo político y lo económico. La segunda cuestión ya es más difícil de dirimir. Existe consenso respecto a que el sistema de bandas no da más, pero libre flotación va a generar irritación de corto plazo. Respecto a lo político, las contradicciones del presidente de los últimos días -se van fulano y mengano, pero eso lo decido el lunes, pero pongo un parche con Quirno, otro ex JP- no ayudan. Si no tiene clara la ingeniería política para la segunda parte del mandato, ¿entonces qué cambios hará? Si a Quirno se le suma la eventual entronización del joven maravilla, eso significa que irá a un esquema más endogámico, lo contrario de lo que le aconseja “Ripley” Trump. Eso sí: para un liderazgo endogámico no hay nada mejor que un gabinete endogámico, parafraseando a Perón.

Si la segunda es complicada, ni hablemos de la tercera. Entre las pujas internas, la carencia de cuadros políticos experimentados y con volumen propio, sumado a las impericias que ha tenido en el manejo de lo monetario / cambiario, el futuro no luce promisorio. Con un agravante: todos los diputados y senadores que lleguen no habrán formado parte de un proyecto presidencial como en 2023, sino que serán pura y exclusivamente de los gobernadores: se podrían contabilizar nada menos que 15 jefes provinciales que hoy no pertenecen ni a FP, ni a LLA (y algunos que están en esos dos bandos pueden cambiar). ¿Será la Argentina más federal que nunca?

¿Acaso nos estamos muriendo y no nos dimos cuenta? No está muerto quien pelea.

La elección dejó de ser legislativa: o gana Milei (Trump) o el peronismo se pone a tiro

Este domingo, 37 millones de argentinos votarán en unos comicios legislativos que se transformaron en un virtual plebiscito sobre Javier Milei. El inédito respaldo de Donald Trump nacionalizó la elección, mientras el peronismo confía en repetir su triunfo bonaerense y acortar la distancia con el oficialismo.

Por Fernando Ramírez

Poco más de 37 millones de argentinos elegirán el domingo entre dos modelos de país antagónicos y, pese a ser una elección legislativa, parecería que el presidente Javier Milei se juega la reelección.

A juzgar por el inédito e histórico apoyo de su par de Estados Unidos, Donald Trump, quien —frente a un posible triunfo del peronismo— adelantó que el auxilio financiero continuará solo si el líder de La Libertad Avanza (LLA) sigue en la Casa Rosada.

El peronismo (Fuerza Patria), en tanto, apuesta a un renovado triunfo en la provincia de Buenos Aires, que concentra más de un tercio del padrón nacional. La victoria de septiembre lo puso competitivo, y por eso ahora aspira a dar la sorpresa en Santa Fe.

De las otras dos alianzas de mayor importancia, en Córdoba el líder de Provincias Unidas, el exgobernador Juan Schiaretti, aparece con ventaja, al igual que La Libertad Avanza en Mendoza, de acuerdo con las encuestas.

La elección es de recambio legislativo en la Cámara de Diputados y el Senado, pero Milei la nacionalizó, y el apoyo de Trump reforzó esa estrategia.

Para La Libertad Avanza el objetivo está claro: retomar el desarme y desguace del Estado iniciado durante el primer año de gestión y avanzar con otras reformas, como la laboral. En cambio, Fuerza Patria y las vertientes peronistas hacen eje en frenar las políticas de “motosierra” contra el Estado.

Los únicos antecedentes desde 1983 de un programa similar al que impulsa LLA son las presidencias de Carlos Menem, con su proceso de privatizaciones, y Mauricio Macri, cuyo intento de venta de empresas públicas quedó trunco. Es decir, un peronismo de derecha —Menem— y un partido de derecha surgido en el siglo XXI —el Pro— fueron los pioneros del desguace estatal que Milei retomó con mayor crudeza desde el 10 de diciembre de 2023.

Aunque el líder libertario pareció claro al inicio en sus propósitos, luego se tornó confuso y hasta incoherente: planteó un ajuste fiscal descomunal que, según prometía, recaería sobre los “parásitos de la casta política”, pero terminó afectando a sectores sensibles como salud, acción social, educación y jubilaciones.

También prometió dolarizar la economía y “dinamitar” el Banco Central, pero lo mantiene abierto para controlar el tipo de cambio.
Esas promesas no se cumplieron y, peor aún, su gestión —ya cercana a los dos años— dilapidó reservas cuando podría haberlas acumulado. Las dos corridas cambiarias, en abril y septiembre, pusieron a su gobierno al borde del colapso, salvado primero por el Fondo Monetario Internacional y luego, de manera inédita, por el Tesoro de Estados Unidos.

El peronismo —rebautizado Fuerza Patria— llega al domingo con ínfulas de superar en votos a LLA a nivel nacional, apoyado en un nuevo triunfo bonaerense, con una ventaja esperada de entre siete y diez puntos. Entre los factores que explican su recuperación figuran el derrumbe económico desde febrero, el desgaste por los casos de corrupción ($LIBRA, Spagnuolo y Espert) y la figura renovada del gobernador Axel Kicillof.

Pese al fuerte ajuste de las cuentas públicas, la administración Milei necesitó un blanqueo de capitales en 2024 y, este año, recibió 20 mil millones de dólares del FMI. En los últimos días, el Tesoro estadounidense viene interviniendo en el mercado cambiario argentino para sostener el peso.
Sin embargo, ese dinero no fue destinado a la producción ni a mejorar los salarios.

Puede decirse —si se quiere— que el plan “motosierra” funciona según la lógica libertaria, pero está claro que Milei aplaza en el capítulo económico: tras un repunte en 2024, este año el país volvió a caer en recesión.

La oposición política, no solo el peronismo, acorraló al Gobierno como nunca antes en el Congreso, impulsando leyes en favor de los sectores más golpeados, pero la Casa Rosada las bloqueó.

Aun así, el PJ llega con vida: Kicillof salvó la ropa partidaria con la paliza del 7 de septiembre, en una alianza convulsionada con Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa. La expresidenta, que une y divide al peronismo, recuperó protagonismo tras su condena y encarcelamiento, que paradójicamente reforzaron su liderazgo en La Cámpora y otras agrupaciones kirchneristas.

Massa, en tanto, ata su futuro al de Cristina y Kicillof. Su Frente Renovador conserva influencia en Buenos Aires, pero es casi irrelevante fuera de la provincia.
Algunos gobernadores peronistas que habían apoyado a Milei —como los de Catamarca y Tucumán— hoy aparecen con ventaja, según los sondeos.

La comparación con la histórica contienda “Braden o Perón” resulta inevitable: en 1945, el embajador estadounidense Spruille Braden encarnó la injerencia externa que Perón utilizó a su favor. Hoy, Trump juega ese papel, pero a la inversa: es el “nuevo Braden” que apoya a Milei y fustiga al peronismo.

El primer respaldo de Washington se vio en abril, cuando el FMI evitó una corrida y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció asistencia directa si Argentina lo requería. La ayuda se repitió en septiembre, cuando Trump prometió “desplegar todo su arsenal de portaaviones económicos” para sostener la reelección de Milei.
Y cumplió: el Tesoro estadounidense interviene a diario en el mercado argentino, comprando pesos para frenar el dólar.

Milei y Trump —como si fueran coequipers presidenciales— aseguran que habrá más apoyo y confirmaron que está activo el swap de monedas. Aun así, la prometida “lluvia de inversiones” sigue sin llegar. Por eso el mercado duda: el dólar ronda los 1.500 pesos, el riesgo país cayó a 1.000 puntos, pero la City sigue nerviosa.

Como nunca antes en la democracia moderna de la región, un presidente estadounidense juega su propio partido en una elección argentina. Trump ya advirtió que si Milei pierde dejará de apoyar a la Argentina, que desde enero deberá afrontar enormes vencimientos de deuda y cuenta con escasas reservas.

Así están las piezas del tablero que se moverán el lunes: un Milei que ampliará su bloque en el Congreso, aunque sin los números soñados de julio, cuando hablaba de “arrasar” en las urnas. Y, enfrente, un Kicillof fortalecido por su nueva victoria bonaerense.

El gobernador, sin posibilidad de reelección (dejará el cargo el 10 de diciembre de 2027), tendrá dos caminos: disputarle a Cristina la hegemonía para convertirse en candidato presidencial en 2027 o evitar el choque y dejar pasar su oportunidad. Kicillof es hoy el único dirigente que confrontó a Milei “en las urnas” y logró vencerlo, algo que podría repetir el domingo, según todas las encuestas.

Cristina, por su parte, intentará frenar su ascenso: no concibe que otro dirigente del peronismo, formado bajo su ala, busque cortar amarras.
Pretende seguir siendo la líder opositora y negociar con Milei, mientras busca evitar nuevas condenas en las causas judiciales que enfrenta.
Sigue sosteniendo que su sentencia por corrupción en la obra pública —12 años de prisión— fue “una persecución política”.

Finalmente, quedará por verse si la naciente fuerza Provincias Unidas logra un porcentaje aceptable para instalarse como tercera opción o si, tras sus diferencias con Milei, vuelve a alinearse con el oficialismo. De sus seis distritos, solo ganaría en Córdoba, Jujuy y Corrientes.

El lunes, cada sector dará su propia lectura, pero lo cierto es que la carrera hacia la presidencial de 2027 ya está en marcha. Y Milei, urgido por Trump, prepara un recambio de gabinete para recuperar la “gobernabilidad” que tuvo en 2024.

Argentina B&B

El consultor político hace un análisis político sobre el nuevo swap que el Tesoro de Estados Unidos le dará a la Argentina. El escenario en la previa a las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre.

Por Carlos Fara

No se trata de un país “bed & breakfast”. Se trata de un país conducido a la distancia por Bessent & Bennett. Como nombre de consultora hasta queda bien. El gobierno ha quedado de alguna manera intervenido por la dupla. La geopolítica -no la racionalidad económica- está siendo determinante. Tanto que, si le va mal a LLA en la elección del domingo 26, el amigo americano quizá intensifique su colaboración con el león (ya duplicamos los 20.000 palos originales, “los dólares nos van a salir por las orejas”). Esta gestión de Supertrump le está poniendo más atención a la región en décadas, guste o no. Estamos jugando en ligas mayores, no estamos en un simple tablero de la política vernácula. ¡Atención opositores de todo tipo de pelaje!

Para los que creen que la suerte está favoreciendo a Milei -es decir, que se le está alineando los planetas globales- habría que verlo con más cautela. Lo que parecía que iba a ser un gol cantado el martes en Washington, hubo que esperar al VAR para que confirmara que la pelota había entrado al arco. El bueno de Scott Bessent operó casi toda la semana en la rueda local “comprando pesos” (eufemismo que significa vendiendo dólares). Los campeones argentinos, lejanos descendientes de los que echaron dos veces a las tropas del principal imperio de la época a principios del siglo XIX, siguen comprando dólares porque no parece que estén muy caros. ¿Scott vende de a poco solo para mantener al preciado verde dentro de la banda, o está administrando una devaluación progresiva preelectoral para evitar un overshooting el 27? Además de salvar los negocios de los amigos, claro.

Mientras seguimos viviendo de una gran promesa, ya que en los papeles por ahora no hay, entre otras cosas, porque la administración americana está formalmente paralizada hasta que haya un nuevo acuerdo en el Congreso. Algunos suspicaces creen que, en realidad, los “pelpas” nunca se firmarán para dejar todo en una nebulosa deliberada, donde nunca quede claro a qué se habría comprometido cada parte, tanto económica como políticamente. De ese modo, el amigo americano podría tomar distancia si hay algo que “no marcha de acuerdo al plan”.

Más allá del esfuerzo intervencionista exterior, estrictamente hablando las novedades económicas siguen siendo negativas: el dólar crece, las tasas oscilan, la mora está en récord histórico, la inflación no cede, el índice de precios mayoristas se disparó y viene creciendo sin cesar en los últimos 5 meses, el riesgo país no desciende y el FMI ya reconoce que el crecimiento del año ya no superará el 4.5 %, tal como venimos anticipando en esta columna (a este ritmo, ni siquiera alcanzará al 4 %). Efectivamente vamos a votar en clima de recesión, lo que era impensable hace 6 meses atrás.

Lo que dice el gobierno -no devaluación, no dolarización, no acumular reservas por posible efecto inflacionario- ya no solo perdió sentido para la mayoría del electorado: tampoco le confían los brokers financieros. ¿Por qué? Primero, porque a la administración Milei se le han ido quemando los papeles (el informe Barclays es particularmente llamativo). Pero segundo, porque el mercado prefiere creerle al consenso de encuestas serias que advierten que puede haber un triunfo electoral, pero pírrico, con sabor a poco.

¿Ayuda electoramente el apoyo americano? A priori no parece. Tampoco va a perder votos, pero sigue registrándose una fuerte apatía en el segmento de los decepcionados -ex JxC- quienes seguro mantendrán su indefinición hasta el final. Argentina figura en el promedio mundial de desconfianza en el liderazgo mundial de Trump, según el último estudio del Pew Research Center: 62 % (los australianos, 77 %; los noruegos, 85 %; o sea, no es solo un problema de nacionalismo latinoamericano antiyanqui). Además, existiría en esos decepcionados cierto temor a quedar atrapados en la política exterior de EE.UU. con consecuencias indeseables. El segmento republicano y no peronista de la Argentina tiene malos recuerdos de la fase Menem.

Entramos en los últimos 4 días de campaña (y las últimas 5 rondas de los mercados financieros). El oficialismo sigue con la misma línea de “estamos a mitad de camino”, tratando de polarizar con el kirchnerismo. Se empecina con atacar al comunismo K, cuando ni los propios votantes creen en eso (el laboratorio de campaña a veces es insólito). Solo le queda rezar para que los campeones no traigan más dolores de cabeza. En un escenario de campaña con pocas innovaciones, San José 1111 aprovechó para reemplazar a Braden con Bessent.

Aunque la interpretación de ganadores y perdedores la noche del 26 será un gran dolor de cabeza -todo el mundo estará haciendo interpretaciones en diversas planillas de Excel- muchas miradas ya están puestas en el día después, dada la titánica tarea que tiene por delante el “gatito mimoso”, si es que accede a las demandas de reseteo económico y político. ¿Entrará el joven maravilla al gabinete, dejando de ser monotributista? Algún memorioso lo asimila a cuando Alfonsín ungió al “Coti” Nosiglia como ministro del interior post derrota electoral de 1987. El mensaje es el mismo: salí de las sombras, poné la cara y hacete cargo. ¿Será el representante de la consultora B&B adentro de la gestión? Veremos si Guillermo Francos tiene razón.

La revista Parlamentario acaba de hacer un exhaustivo análisis sobre la eventual cosecha de legisladores nacionales para LLA. Su número en la cámara baja pasaría a ser de 78 diputados -duplica, pero no alcanza los 86 imprescindibles- y entre 14 y 18 senadores -tampoco llega al tercio. Eso convertiría a un interbloque de Provincias Unidas en el gran árbitro de la política argentina (si es que se articulan y no les ganan los egos).

El Javo pareció nervioso en sendos reportajes con periodistas amigos esta semana pasada. Puede ser un mal presagio o ¿no será que está tratando de recuperar la imagen del irascible que le permitió arribar al balotaje en 2023? Claro que los tiempos cambian y este Bennett no es Tony, sino Barry.

Fuerte rechazo a los dichos de Trump sobre Argentina y al swap con EE UU

El presidente estadounidense dijo que los argentinos "están luchando por su vida" y "se están muriendo". Por otro lado, referentes de diferentes bancadas de la oposición en el Congreso se manifestaron en contra del anuncio del BCRA por el nuevo nuevo swap con el Tesoro de los Estados Unidos.

Milei junto a Trump en su último encuentro en Casa Blanca

El mismo día en que se confirmó el swap por 20 mil millones de dólares con el Tesoro de los Estados Unidos, también se conocieron declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto de la economía argentina.

"Argentina está luchando por su vida. No tienen dinero, están luchando con todas sus fuerzas para sobrevivir. Si puedo ayudarles a sobrevivir en un mundo libre... me gusta el presidente de Argentina. Creo que está haciendo todo lo que puede. Pero no hagas (le dijo a la cronista) que parezca que les va muy bien. Se están muriendo. ¿De acuerdo? Se están muriendo", expresó Trump, lo que desató el rechazo de la oposición.

A través de la red social X, la diputada Victoria Tolosa Paz consideró este lunes que "si hay alguien que conoce menos la Argentina que Milei, es Trump". "Pero hay algo en lo que el 'rey' de Estados Unidos no se equivoca: hay gente que se está muriendo", afirmó.

En ese sentido, la bonaerense resaltó que "se mueren las personas con discapacidad que necesitan con urgencia que se ponga en marcha la Ley de Emergencia en Discapacidad. Se mueren los niños y niñas del Hospital Garrahan, que necesita funcionar al 100% y no puede porque cada día se van trabajadores por falta de recursos. Se mueren familias en las rutas, porque el Gobierno dejó de mantenerlas y los siniestros que podrían evitarse se multiplican. Se mueren los jubilados, obligados a elegir entre comer o comprar los remedios".

"Y mientras todo esto pasa, muchísimos argentinos no llegan a fin de mes, cae el consumo, crece el desempleo y la incertidumbre", agregó la legisladora de Unión por la Patria, quien cuestionó que "del otro lado del mostrador, Milei y Caputo vuelven a arrodillarse frente a Trump, que ahora desde afuera continúa jugando con declaraciones para influir en los mercados de capitales y favorecer sus propios intereses".

Tolosa Paz sostuvo que "en la Argentina real, algunos luchan por su vida y otros luchamos por una patria justa, soberana y libre del tutelaje de quienes nos ven como un territorio para saquear. Ni Trump ni Milei entienden lo que significa amar y defender a la Argentina".

"Presidente @JMilei, nos puede explicar las declaraciones de @POTUS? Cómo es eso que no tenemos dinero y que estamos casi muertos? Ustedes dicen que tenemos superávit fiscal, que ahorramos con los 'curros' que encontraron en el Estado, que sus recortes sirven para mejorar las cuentas, como Trump dice tremenda barbaridad? O acaso es la verdad? A quién le creemos?", planteó el diputado de UP Carlos Castagneto.

Más tarde, en otro posteo, lanzó: "Y ahora @JMilei anuncia el swap? Explique la letra chica, qué le dimos de nuestra soberanía a Estados Unidos? Salvo que esté usando al país para limpiar las denuncias que tiene allá por la criptomoneda $LIBRA! Ud. NO sabe gobernar, sólo equivocarse y fugar. Nos vemos el 26 de Octubre".

"No tiene goyete el video de Trump diciendo que Argentina está muriendo!!! Ese es su veredicto del modelo de Milei. Lo más terrible, es que bajo la ropa de un médico intentando ayudar, queda claro que es un carancho viendo que se puede rapiñar", enfatizó la diputada de UP Agustina Propato.

Por su parte, la senadora de UP Nora del Valle Giménez manifestó que "esta es la mirada que tiene Trump sobre Argentina y Milei le entrega toda nuestra soberanía a cambio de un rescate financiero que le permita llegar al 26 de octubre". " Señor Presidente, los argentinos no queremos ser colonia de Estados Unidos. Somos un País con desarrollo en industria, en el sector nuclear, científico tecnológico, académico, cultural. Exigimos respeto por nuestra Nación y su Pueblo", reclamó.

La diputada del interbloque Desarrollo y Coherencia Lourdes Arrieta escribió: "UN POCO DE DIGNIDAD, POR FAVOR. Seremos pobres pero bien capacitados. Necesitamos desarrollar el conocimiento, revalorizar y potenciar nuestros recursos naturales y capital humano... pero 'no hay plata'".

"Tomamos nota @JMilei: el mismo Trump que declara que 'Argentina se está muriendo'. Te acaba de prestar dólares después de que te arrodillaste y entregaste el país", respondió la diputada de UP Sabrina Selva a un posteo del presidente sobre el anuncio del acuerdo de estabilización. Y agregó que "la nota es clarísima: TU PLAN ECONÓMICO ES UN FRACASO y SOS UN VENDEPATRIA DISOCIADO DE LA REALIDAD".

El rechazo al nuevo swap con Estados Unidos

A primera hora de este lunes, el Banco Central República Argentina comunicó la suscripción de un acuerdo de estabilización cambiaria con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, por un monto de 20.000 millones de dólares. "El objetivo de este acuerdo es contribuir a la estabilidad macroeconómica de la Argentina, con especial énfasis en preservar la estabilidad de precios y promover un crecimiento económico sostenible", explicaron desde la entidad a cargo de Santiago Bausilli.

Crítico de la gestión del gobierno, el presidente del bloque de Encuentro Federal, Miguel Pichetto, cargó que "la política económica actual nos está llevando a correr al fondo hoy, mañana al tesoro, mañana a no se sabe dónde". También, aseveró que "el mercado no reacciona porque no hay confianza política en el rumbo", y cerró que "es una visión financiera de mesa de dinero, sin una visión productiva real para la Argentina".

Desde el mismo bloque, la diputada nacional Margarita Stolbizer ironizó que "iban a cerrar el Banco Central, ahora es el comité de campaña". En ese sentido, sumó que el BRCA "anuncia un swap con Estados Unidos justo a la hora de apertura de los mercados, sin detalles ni información precisa". "Por ley y por responsabilidad institucional, el acuerdo debe publicarse y enviarse al Congreso. Una de las funciones del Banco Central es preservar el valor de la moneda, no esconder información", aseveró.

"El swap no es deuda en sí mismo, pero si se ejecuta, devenga intereses como cualquier préstamo. Otra vez, un simple cambio de acreedor sin explicar para qué se va a usar ni cómo se va a pagar", añadió la legisladora que buscará renovar su escaño el domingo en la boleta de Provincias Unidas.

Por Unión por la Patria, Carlos Castagneto, ex titular de AFIP durante el gobierno del Frente de Todos, cuestionó: "¿Y ahora Milei anuncia el swap? Explique la letra chica... ¿Qué le dimos de nuestra soberanía a Estados Unidos? Salvo que esté usando al país para limpiar las denuncias que tiene allá por la criptomoneda $LIBRA". Luego, cerró: "Usted no sabe gobernar, sólo equivocarse y fugar. Nos vemos el 26 de Octubre". 

 

 

El tironeo con los mercados y en quiénes se interesa el círculo rojo

Con la palabra presidencial y del equipo económico devaluada, la batalla diaria en los mercados hoy la comanda el secretario del Tesoro norteamericano. El gobierno analiza las maneras como presentará el resultado del domingo. Los sondeos de los empresarios en IDEA.

Por José Angel Di Mauro

El presidente Donald Trump acababa de regresar a su país procedente de Egipto, donde el lunes presidió junto a su par de ese país, Abdel Fattah El-Sisi, una cumbre de paz en la ciudad de Sharm el Sheij, junto a los líderes de una veintena de países que asistieron a la firma del acuerdo de alto el fuego en Gaza. En Estados Unidos lo esperaba su ferviente admirador y colega, Javier Milei, para prolongar ese martes el buen momento que le había brindado la decisión del Tesoro de Estados Unidos de respaldar a la Argentina en materia económica, cuestión de blindarla ante cualquier adversidad o especulación financiera.

El presidente argentino estaba ansioso -y así se lo vio en las imágenes de su encuentro con Trump-, deseoso de concretar finalmente su tan ansiada reunión en el Salón Oval. Sin embargo, la reunión privada prevista en ese espacio fue cancelada a último momento y los presidentes pasaron directamente a un almuerzo de trabajo en la Cabinet Room, junto a sus equipos.

La foto en el Salón Oval es un símbolo de cercanía y respaldo político. No haberla tenido no representa para nuestro país un destrato; es tan solo un detalle, pero era un gesto que buscaba mostrar el gobierno como un logro diplomático clave a pocos días del 26 de octubre.

Trump estaba agotado después de su histórico viaje a la cumbre de paz, mas no suspendió el compromiso con su amigo argentino, como sí hicieron Karina Milei y Luis Caputo con la interpelación prevista para el miércoles pasado en Diputados, argumentando el viaje como excusa. Pero el cansancio de Trump no impidió que diera la extensa conferencia de prensa en la que, a consulta de una periodista argentina, dijo aquella frase de que “si no ganan, no seremos generosos ni estaremos cerca mucho tiempo”.

La delegación argentina tomó de inmediato conciencia del impacto que semejante expresión generaría en nuestro país. Se vio al rato nomás en los mercados, donde los bonos argentinos registraron una baja inmediata. Fue un obvio reflejo de la sensibilidad del mercado frente a señales de condicionalidad en el respaldo estadounidense.

Después vendría la aclaración del propio Trump, que fue más bien ratificación, aunque a esa altura cada uno la interpretó como consideró debía hacerlo. Sobre todo los mercados, que desde entonces no aflojan en la puja con Scott Besson: la plaza está dispuesta a comprar todos los dólares que ofrezca porque los considera baratos.

El empoderado Donald Trump estará dando vigorosas muestras de poder, poniendo fin -al menos momentáneamente- a la devastadora guerra de Israel con Hamas, y hasta animándose a hacer lo propio en Ucrania… pero el mercado cambiario argentino es una suerte de Vietnam para los yanquis.

Amén de esas vicisitudes, habrá que saber interpretar las cosas: el presidente norteamericano le contestó a la corresponsal de TN, pero le hablaba a su país, donde se alzan cuestionamientos -que la oposición demócrata resalta con toda lógica política- hacia la ayuda prometida por Estados Unidos al gobierno de Javier Milei. Porque en definitiva quedó claro que así será, lo cual implica de todas formas que la asistencia trascenderá el umbral del 26 de octubre: el Tío Sam no le soltará la mano a Milei, pase lo que pase el próximo domingo, consciente de que su gestión se extiende dos años más.

Pero exigirá, eso sí, receptividad respecto de sus “exigencias”.

Estados Unidos sabe que el margen de tiempo es mayor al que tuvo en su momento Mauricio Macri cuando la ayuda del FMI en 2018. Se jugaba un pleno en las elecciones venideras, que terminó perdiendo y volvió el kirchnerismo. En este caso el enorme apoyo llega con tiempo suficiente pues no es la última bala que le queda a Trump, ni mucho menos a Milei, más allá de que el presidente que emerja de las próximas elecciones no será el mismo que llegó con un 56% detrás. Habrá una suerte de reseteo ante los ojos de la oposición, que comenzará a actuar en consecuencia del porcentaje que lo avale esta vez. Que siempre será muy inferior al del balotaje de 2023.

El gobierno norteamericano, ejerciendo una injerencia que incomoda a propios y extraños, mantuvo recientemente una reunión con referentes clave de la oposición. Fue a través de Barry Bennett, un lobista y estratega político cercano a Trump, que se reunió en un departamento del barrio porteño de Retiro con los jefes de bloques Cristian Ritondo, Rodrigo de Loredo y Miguel Ángel Pichetto. La reunión fue a instancias de Santiago Caputo, deseoso de que Bennett les transmitiera el respaldo de sectores republicanos al gobierno de Milei (y al propio asesor todoterreno). Hablaron de la necesidad de construir gobernabilidad en el Congreso, y de las inversiones que llegarán desde el norte en recursos naturales. Se habló también de la viabilidad de avanzar con reformas clave: la laboral y la tributaria.

De eso habló también el presidente Milei estos últimos días en cuanto reportaje y discurso dio. Consciente de que en esta elección se define el nuevo Congreso, destacó los elementos que necesita que salgan del Poder Legislativo, pues él no puede implementarlos por la vía del decreto, como en realidad quisiera. No cita la reforma previsional, que deja para un eventual segundo mandato, habida cuenta del altísimo costo que tuvo para el gobierno de Macri -espejo en el que siempre busca mirarse, para no repetir errores- en la segunda parte de su gestión, a pesar de la rotunda victoria conseguida por Cambiemos en las elecciones intermedias.

A propósito de las elecciones, el gobierno libertario tratará de explicar los resultados de la mejor manera que encuentre. Tiene con qué, pues a diferencia de una elección presidencial, aquí juegan otros factores. Al final del día, lo que debiera valer es la cantidad de bancas que vaya a conseguir, y nadie duda de que La Libertad Avanza será el que más se lleve el domingo. Para la Cámara baja, serán casi 60, en el mejor de los casos, con un piso de 41, según datos del sitio especializado parlamentario.com. Y en la Cámara alta, puede llegar a triplicar el número (bajísimo) de senadores que actualmente tiene. No hace falta que mienta Milei: serán números contundentes, aunque como contrapartida puedan considerarse insuficientes. Ambas cosas serán ciertas.

La otra manera de analizar el resultado electoral pasará por la cantidad total de votos y el porcentaje. Y como La Libertad Avanza es el único que presenta listas en todos los distritos, el gobierno venderá la elección como un gran resultado, comparándolo con Fuerza Patria, que no se presenta en todas las provincias con ese nombre y va divido en muchas. Atendiendo eso, el peronismo piensa contraponer los números con datos propios donde sume todo lo que considere propio, cuestión de prevalecer en el relato.

Otro modo de presentar el resultado de una elección intermedia es resaltar el resultado en el distrito más representativo, que siempre es Buenos Aires. Por algo se lo denomina desde 2005 “la madre de todas las batallas”; pero lo cierto es que ese misterio ya fue spoileado el 7 de septiembre, con la contundente derrota que tuvo allí el oficialismo nacional. Así las cosas, LLA busca reducir todo lo que pueda la diferencia de casi 14 puntos de la elección provincial de septiembre y descuenta que así será: porque el sistema de votación es distinto; porque los intendentes peronistas ya jugaron el partido que les importaba y ahora no necesitan mover el aparato; porque los extranjeros ya no votan (y son un millón); y sobre todo porque juega “el riesgo kuka”, que es despertar el temor antikirchnerista que puede llevar a votar a quienes de otro modo no lo harían esta vez, o irían a otras fuerzas, desencantados con Milei. El domingo se verá si estos vaticinios prevalecen.

Todos estarán atentos al día después, aunque hay quienes van más allá y piensan en la elección posterior. Se vio esta semana en IDEA, que entre el miércoles y el viernes realizó su tradicional coloquio en Mar del Plata. El Presidente no asistió, pero como para que no quedara como un desaire que lo acercara a los K, mandó en representación suya al vocero presidencial. Luis Caputo expuso por zoom. También lo hicieron los gobernadores; los aliados al gobierno para esta elección, y los que han conformado Provincias Unidas, un espacio que pretende ocupar ahora el papel de tercera fuerza y desde allí proyectarse hacia 2027.

Se verá si logran reunir este domingo un porcentaje significativo (10 puntos serían suficientes, menos será un fracaso), pero amén de la adhesión que consigan, estos mandatarios han podido concitar la atención del círculo rojo. Que ya los considera una alternativa de poder, para cubrir el espacio que consideraban vacante hasta ahora: entre los libertarios y el kirchnerismo. Ven con agrado la aparición de lo que consideran “una alternativa racional” que pueda tallar en 2027 ante un desgaste de Javier Milei. Sobre eso preguntaron los empresarios en Mar del Plata. Y por eso insistieron en la necesidad de avanzar ahora con las reformas laboral e impositiva, habida cuenta de que ven en el gobierno actual la decisión de ir por ellas en esta segunda mitad de mandato. Y dejar así el camino allanado para una próxima administración que, si no es la actual, no desande lo conseguido en estos años.

La encrucijada de Milei no es el 26-O, sino lo que hará después

El presidente se encamina a capitalizar el resultado electoral del domingo próximo, pero el verdadero desafío comenzará el lunes, cuando los mercados evalúen si logró el respaldo legislativo necesario para sostener su programa de reformas. El peronismo, por su parte, busca consolidar su competitividad de cara a 2027.

Por Fernando Ramírez

El domingo, el presidente Javier Milei se atribuirá haber ganado las elecciones por el notable incremento de legisladores en el Congreso, mientras que el peronismo también celebrará: gane o empate en votos, demostrará que sigue siendo competitivo para las presidenciales de 2027.

Hace menos de tres meses, el Gobierno de La Libertad Avanza proyectaba “teñir de violeta” el país, frente a un peronismo que parecía aletargado, dividido entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner —en prisión domiciliaria— y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Milei llega a esta elección con dos corridas cambiarias a cuestas y dos salvatajes económicos de Estados Unidos. El segundo, inédito en la historia argentina, está en curso: se concretaría mediante un swap y una intervención directa en la City con compra de pesos para contener el dólar.

La atención estará puesta en si se confirma la polarización que se viene observando, y en el desempeño de la naciente fuerza multicolor Provincias Unidas, que podría imponerse en Córdoba, Corrientes y Jujuy, y disputar el primer lugar en Santa Fe, Chubut y Santa Cruz.

Los distritos con mayor peso electoral —más del 60% del padrón— son Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La provincia gobernada por Kicillof concentra el 37% del electorado, y según las encuestas, Fuerza Patria (el nuevo nombre del peronismo) se impondría allí.

Provincias Unidas, por su parte, se perfila para ganar en Córdoba y competir en Santa Fe, mientras que CABA volvería a ser un bastión de La Libertad Avanza. El peso electoral bonaerense no tiene comparación: CABA representa poco más del 7%, Mendoza el 6% y Entre Ríos el 3%, todos enclaves donde se espera un triunfo violeta.

Córdoba, gobernada por el histórico dirigente peronista Juan Schiaretti, representa casi el 9% del padrón nacional, y Santa Fe, con casi el 8%, será escenario de una pulseada entre el gobernador radical Maximiliano Pullaro, LLA y un peronismo renovado con fuerte presencia en Rosario.

Cada fuerza hará su propia lectura del resultado, pero Milei podría quedar golpeado si el peronismo logra una buena elección no solo en Buenos Aires, sino también en el tradicional norte peronista, especialmente en Tucumán, que representa casi el 4% del padrón.

La verdadera encrucijada para Milei comenzará el lunes 27 de octubre a las 10, cuando abran los mercados y se evalúe si logró suficientes legisladores para alcanzar el “tercio” que le permitiría bloquear futuros vetos opositores, una herramienta que el peronismo y sus aliados en el Congreso han utilizado con frecuencia este año.

El mercado no quiere un regreso del peronismo al poder, y menos si viene de la mano de Cristina Fernández de Kirchner, quien, pese a su condena por corrupción, mantiene influencia sobre La Cámpora y sectores kirchneristas en varios distritos.

Ni hablar de la reacción que podría tener el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, si el país, en lugar de teñirse de violeta como prometía Milei hace apenas tres meses, se inclina hacia el celeste, color favorito del PJ.

El verdadero veredicto electoral lo darán los mercados, a través del riesgo país, el dólar y las acciones. Trump ya anticipó que la ayuda norteamericana solo se concretará si triunfa La Libertad Avanza.

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que no habrá devaluación post-electoral, aunque ningún jefe del Palacio de Hacienda suele anticipar una medida que podría profundizar la pobreza.

Por último, Milei analiza la reconfiguración del Gabinete nacional, con Karina Milei como principal armadora y el asesor Santiago Caputo en camino a ocupar un cargo formal de peso. Dos nombres suenan con fuerza: Rodrigo de Loredo para Defensa y Cristian Ritondo para Seguridad.

No será una tarea sencilla para el presidente: esos movimientos podrían debilitar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y a su hombre en Interior, Lisandro Catalán, ambos figuras clave en el diálogo político, una virtud escasa en el actual escenario.

La incógnita es quiénes completarán el nuevo equipo. El titular del Pro presiona para incorporar exfuncionarios de su gestión, y está por verse si Milei abrirá el juego a extrapartidarios en la Casa Rosada.

La paz requiere coraje para expandir el diálogo y el entendimiento

La reconstrucción de Gaza tras los últimos conflictos se presenta como el nuevo desafío global, en un contexto donde la mediación de Estados Unidos —impulsada por el presidente Donald Trump— ha abierto caminos concretos hacia la paz en Oriente Próximo.

Por Carlos Peralta

El entendimiento en Oriente próximo ha sido una victoria para la humanidad empujada por el presidente Donald Trump y los Estados Unidos y por una vocación colectiva de encontrar la paz.

Ahora hay un nuevo desafío y es colaborar con la reconstrucción de la Franja de Gaza tras los recientes conflictos.

La mediación de los Estados Unidos, no solo ha resultado fáctica y objetivamente exitosa, sino que además ha facilitado un espacio propicio para el diálogo y ha abierto nuevas oportunidades para que ambas partes, palestinos e israelíes, convivan en paz y seguridad.

Es importante resaltar que, aunque muchos argumentan que la determinación del presidente Trump ha sido polarizadora, su enfoque directo ha hecho posible romper barreras que antes parecían insuperables. La disposición de Trump a sentarse con líderes disputados ha generado un terreno de entendimiento y cooperación. Esto ha permitido que aquellos que habían permanecido en el anonimato en el ámbito diplomático sean escuchados, promoviendo un ambiente donde se prioriza la paz sobre la confrontación.

La Organización Mundial por la Paz (OMPP) sostiene que, más allá de las diferencias políticas, el compromiso con la paz debe ser la prioridad universal. Los avances logrados en diversos acuerdos internacionales subrayan que el camino hacia la paz efectiva no es solo posible, sino que ya se está materializando. Las lecciones aprendidas de los Acuerdos de Abraham, los progresos en los Balcanes y la apertura de canales de negociación con Corea del Norte son hitos que demuestran el potencial de las iniciativas audaces.

Sin embargo, el reto persiste: concretar estos avances en una Paz duradera. Los líderes deben unirse en un esfuerzo conjunto para garantizar que los acuerdos alcanzados no se debiliten con el tiempo. Desde la OMPP, reitera nuestra disposición a respaldar toda acción que promueva la paz y la cooperación internacional.

De cara al futuro, la clave estará en mantener la voluntad política y el coraje necesarios para continuar este proceso. La capacidad de transformar la adversidad en oportunidades de diálogo es lo que garantizará un legado de paz. Por ello, instamos a todos los actores en el escenario internacional a seguir el ejemplo de determinación y pragmatismo que ha caracterizado la administración Trump en su búsqueda por poner fin a los conflictos.

En conclusión, el desafío de la Paz exige coraje, innovación y la capacidad de ver más allá de las diferencias. Políticos y ciudadanos por igual deben asumir la responsabilidad de avanzar hacia un futuro donde prevalezca la Paz. En este contexto, el respaldo a las acciones diplomáticas del presidente Trump se convierte en un imperativo moral para todos aquellos que anhelan ver un mundo mejor. Y tal cual lo dijo el gran pacifista del arte John Lennon "un mundo donde vivamos nuestra vida, todos en paz".

Carlos Peralta es presidente de la Organización Mundial por la Paz (OMPP) Organización de Contribución Internacional reconocida por la ONU.

Legisladores de Unión por la Patria repudiaron los dichos de Donald Trump

Los bloques de senadores y diputados de UP bonaerenses expresaron su más “enérgico rechazo a los desafortunados dichos del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en ocasión de la reunión bilateral”.

Para los diputados y senadores de la provincia de Buenos Aires que conforma el oficialismo y son primera minoría en ambos Cámara “las declaraciones de Donald Trump, diciendo que el supuesto acuerdo y ayuda financiera depende de que Javier Milei gane las elecciones, deja en evidencia que el gobierno nacional está entregando la soberanía y nuestros recursos naturales”.

Pero además señalan que “estas declaraciones se dan en un contexto de entrega de nuestra soberanía por parte del gobierno nacional” y detallan que “el pasado 26 de septiembre el presidente Milei firmó un decreto que permite que medios y personal militar estadounidense ingresen a la República Argentina para llevar adelante la denominada Operación Tridente en las bases navales de Mar del Plata, Puerto Belgrano y Ushuaia”.

Esto para los diputados y senadores “resulta especialmente preocupante que no contemos con ningún tipo de información pública respecto a la inminente realización de ejercicios militares extranjeros; más aún teniendo en cuenta que dos de las bases afectadas se encuentran en nuestra provincia”.

“Mientras Javier Milei y sus funcionarios nos distraen arrodillados ante el presidente de Estados Unidos, los principales asesores políticos de Donald Trump se encuentran en Argentina reuniéndose con legisladores nacionales digitando la política nacional”, señalaron para luego concluir en que “la injerencia sobre la política nacional es abierta y se permite sin disimulo: han tomado el gobierno”.

Para los legisladores “el pueblo ha tenido y siempre tendrá la última palabra en la República Argentina, y ningún presidente -sea del partido que fuere- debería permitir, avalar ni festejar la intromisión de una potencia extranjera”.

En otro orden también consignaron que “la escena refleja que ni Milei ni Trump están al tanto de que en el año 1810 Argentina eligió dejar de ser una colonia. El beneplácito y la actitud entreguista de Javier Milei resultan inaceptables y vergonzantes para cualquier ciudadano que ame esta patria”.

“Estos dichos revelan la inaceptable intención de condicionar la economía y la democracia de nuestro país, en un acto de denostación absoluta de nuestra independencia”.

“Desde hace meses, la economía viene dando señales preocupantes de que el modelo de ajuste sobre los sectores más vulnerables, ruptura del tejido productivo, dólar barato y bicicleta financiera (carry trade) está agotado. Durante el 2025, Javier Milei y Luis Caputo tomaron deuda por 40.000 millones de dólares para sostener el gobierno y sus nefastas políticas económicas”.

“La revelación de los audios de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que llega hasta el círculo más íntimo de Javier Milei, y los vínculos y transferencias de dólares provenientes del narcotráfico hacia el principal candidato de la Libertad Avanza terminaron de destruir la credibilidad del gobierno y, con ello, la economía de nuestro país”.

“Mientras tanto, la principal dirigente de la oposición, Cristina Fernandéz de Kirchner, se encuentra injustamente presa por decisión de un partido judicial que actúa en favor del poder económico concentrado y los intereses extranjeros”.

“Ante la presión de los mercados, el gobierno nacional anunció un nuevo salvataje financiero, pero esta vez del Tesoro de los EEUU. Como si fuera un acuerdo entre privados, funcionarios de ambos gobiernos llevan una semana anunciando acuerdos por redes sociales, pero no hay nada oficial ni público”.

 

Para Cafiero, Trump trató a Milei "como una mascota"

El diputado de UP y excanciller advirtió que el presidente argentino "hace una entrega de la soberanía nacional". Además, criticó las declaraciones del líder estadounidense vinculadas a las elecciones.

El diputado nacional Santiago Cafiero (UP) opinó este miércoles sobre el encuentro que el presidente Javier Milei mantuvo con su par estadounidense Donald Trump, al tiempo que criticó las declaraciones que realizó el líder republicano vinculadas a las elecciones.

Para el excanciller, la reunión “no tuvo la estatura política que el presidente de Estados Unidos, teniendo en cuenta que es la potencia global, le da a sus pares. No lo trató como un par, lo trató como una mascota, como una figurita excéntrica que él muestra cuando tiene ganas”.

En esa línea, el dirigente peronista consideró que la visita de Milei a Washington “es un viaje que fracasó”, porque los funcionarios argentinos “no logran traer un anuncio después de muchos días, semanas, que estuvo el equipo económico allá, no logran cerrar nada”, en alusión a las negociaciones de ayuda financiera.

Según el legislador, este encuentro “va a tener un efecto muy adverso para Milei”, ya que “no le sirvió el viaje porque no se traen nada en concreto y no le sirvió la declaración de Trump porque, en definitiva, no le va a alinear votantes. El efecto miedo no tiene que ver con la cultura nacional”.

“Milei viajó más de 10 veces a Estados Unidos y no trajo nada nunca. Sólo trajo más endeudamiento con el FMI, pero en materia de inversiones no se abrió ni un maxikiosco en Argentina con recursos americanos”, enfatizó en declaraciones radiales.

Sobre las declaraciones de Trump, quien condicionó el apoyo al Gobierno dependiendo los resultados de las elecciones intermedias, Cafiero subrayó que "en materia de política internacional, no se puede hacer lo que hizo Trump, está incluso legislado. El artículo 2 de la Carta de Creación de la OEA, por ejemplo, establece la no injerencia” de un presidente en un proceso electoral de otro país, explicó.

"Lo que hizo Trump es claramente un agravio a la democracia argentina”, agregó y denunció que “lo que hace Milei es claramente una entrega de la soberanía nacional”.

“Extorsión”: la oposición estalló contra las declaraciones de Trump

Desde distintos sectores rechazaron la “injerencia” del presidente estadounidense, quien condicionó la ayuda financiera a Argentina en virtud del resultado de las elecciones.

Luego del encuentro que el presidente Javier Milei mantuvo este martes con su par estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, la oposición cuestionó las declaraciones del mandatario norteamericano, quien condicionó la asistencia financiera prometida al Gobierno argentino en virtud del resultado de las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre.

“Si un socialista o un comunista gana, te sentís diferente sobre hacer una inversión. Si (el oficialismo) pierde con un candidato de extrema izquierda, no seremos generosos con Argentina”, expresó Trump.

Las repercusiones no tardaron a llegar a través de las redes sociales. “Extorsión”, definió el jefe de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, mientras que su par Cecilia Moreau escribió: “La bizarrísima reunión entre Trump y Milei no sólo no dejó nada concreto, sino que fue una muestra vergonzosa de la sumisión y la subordinación del Gobierno argentino ante intereses extranjeros”.

“Este es un aporte de campaña a Milei. No va a ir a llenar heladeras, ni a desarrollar el aparato productivo, ni generar más puestos de trabajo. Al contrario, va a condicionar las posibilidades de desarrollo nacional”, dijo la massista sobre el préstamo y agregó que “de efectivizarse, lo van a tener que pagar ellos, no los argentinos”.

También desde UP, el diputado Itaí Hagman señaló que “Trump te lo dice claro. Si no querés que los yanquis se queden con nuestro país, hay que votar al que le puede ganar a Milei. Más que nunca: Bessent o Fuerza Patria”.

“La amenaza de Trump al pueblo argentino es explícita: si votan lo que él quiere hay ayuda, si votan otra cosa se va. Confirma lo que venimos diciendo: el salvataje es para Milei, no para la Argentina”, manifestó la diputada camporista Gabriela Estévez.

En tanto, el diputado de UP Leopoldo Moreau observó que “lo de Trump es la traducción moderna de la extorsión que ejercitaban los punteros conservadores en el pasado cuando le decían a un elector ‘ahora te doy una alpargata y si ganamos en tu mesa, después de la elección te entrego la otra para completar el par’.  Ahora más que nunca, Fuerza Patria”.

“Milei no gobierna para los argentinos, es un simple empleado de Estados Unidos a cargo de la entrega del país. Trump no apoya a la Argentina, encontró en Milei y sus aliados un títere que se endeude y le entregue los recursos argentinos”, denunció el legislador de UP Martín Soria.

El senador radical Martín Lousteau advirtió que “Trump no quiere ayudar a un país. Solo busca salvar a Milei. Nada bueno puede salir de todo esto. Los argentinos vamos a pagar muy caro el rescate de un gobierno que perdió el rumbo”.

En otro posteo, el exembajador en EE.UU. enumeró: “Intromisión en asuntos de política doméstica; extorsión al electorado argentino; rescate financiero a cambio de no se sabe muy bien qué. Qué cara nos está saliendo la campaña electoral de Milei”.

“No nos confundamos: Milei fue a mendigarle dinero y una foto a Trump porque su plan económico fracasó. Esperemos que Trump también logre transmitirle a Milei cierta paz para gobernar como la que consiguió en Medio Oriente”, opinó el diputado de Encuentro Federal Emilio Monzó.

Mientras que su par Margarita Stolbizer manifestó que “LA LIBERTAD SE ARRASTRA. Trump nos dice a los argentinos que si no lo votamos a Milei seremos castigados. La intromisión es absoluta, la rendición libertaria es total. Tengamos confianza en el orgullo de nuestra gente: somos millones los que no queremos que nos digan lo que tenemos que hacer”.

“La escandalosa injerencia del presidente Donald Trump en la política argentina, ofreciendo apoyo electoral a Milei y condicionando inaceptablemente cualquier ayuda a la Argentina, tiene demasiado olor a pérdida de independencia económica, de soberanía política y sobre todo de pérdida de justicia social. Se vienen tiempos difíciles. Defendamos Córdoba”, pidió la diputada Natalia de la Sota.

El diputado de Democracia para Siempre Facundo Manes cuestionó que “la extorsión avanza”. “El destino de los argentinos no puede depender del buen o mal humor de Trump. Presidente, la sociedad está primero. No convierta las elecciones en un chantaje”, reclamó.

Desde la Coalición Cívica, el diputado Maximiliano Ferraro aseveró que “las declaraciones de Trump son una extorsión abierta a la nación argentina. Afirma que el apoyo de Estados Unidos dependerá de que Javier Milei ‘gane las próximas elecciones’. Eso no es cooperación entre países libres, es un condicionamiento político y una injerencia extranjera en asuntos internos que degrada nuestra independencia”.

“No hay ‘auxilio financiero’ a la República Argentina; hay una transacción personal y facciosa entre dos presidentes, cuyos costos y consecuencias asumirán los argentinos y los estadounidenses”, enfatizó y señaló: “Pero no es Trump el responsable de esta humillación. Es responsabilidad de Javier Milei, de Luis ‘Toto’ Caputo y de Santiago Bausili haber convertido a la Argentina en un país que pide limosnas en lugar de respeto, y que confunde apoyo internacional con sometimiento”. “La verdadera defensa de la libertad empieza por el respeto a nuestra dignidad nacional”, añadió.

También por la CC, la legisladora Paula Oliveto indicó que “condicionar nuestro voto es un acto de injerencia inaceptable. Y aún si gana el partido que le cae simpático a Trump, ¿hasta cuándo se extiende ese apoyo? La ayuda bajo condicionalidad es efímera. Argentina necesita respeto a su soberanía, no apoyos con fecha de vencimiento”. “Presidente Milei, cuidar nuestras instituciones y la voluntad de nuestro pueblo es un valor republicano irrenunciable”, exclamó.

También hubo un comentario crítico de un diputado del Pro, que de todas maneras responsabilizó al kirchnerismo. El neuquino Francisco Sánchez señaló: “Caemos en los brazos de USA por culpa del despilfarro populista, y así nos someten una vez más al colonialismo y la usura. Dejar de pedir deuda no es ideología, debería ser causa nacional. Pero nos mantienen divididos y nos someten a la esclavitud. Tan fácil que ya da vergüenza”.

Satisfacción libertaria

Entre los mensajes en las redes, el ahora primer candidato a diputado por LLA en la provincia de Buenos Aires, Diego Santilli, expresó que “Trump fue muy claro: el apoyo a la Argentina está garantizado porque el gobierno de Javier Milei demostró que nuestro país, por primera vez, tiene un rumbo y un programa económico claro con el equilibrio fiscal como base”.

“Estas son las políticas que van a sacar a la Argentina del hundimiento al que nos condenó el kirchnerismo. Por eso, si en 2027 gana un tipo como Kicillof, ese apoyo no se va a sostener porque ya han demostrado que sus políticas nos llevaron al fracaso y la decadencia”, sostuvo el legislador del bloque Pro.

Tampoco haciendo referencia a las elecciones de este año, sino a las presidenciales de dentro de dos años, el vocero presidencial, Manuel Adorni, posteó: “El apoyo de los Estados Unidos se explica, como dijo el propio Presidente Donald Trump, con que hoy en Argentina hay un gobierno que defiende las ideas correctas. Si Argentina siguiera la senda del socialismo o retrocediera en el 2027 nada de esto pasaría y volveríamos atrás. Hagamos que el esfuerzo valga la pena. Tenemos nuestra última oportunidad. La libertad avanza o Argentina retrocede. Fin”.

La diputada de La Libertad Avanza Lilia Lemoine dijo que “el apoyo de los Estados Unidos a Argentina por parte de @realDonaldTrump está dado por las políticas que ha implementado el gobierno argentino de la mano de @JMilei. Apoyar a Argentina para que no sea un narcoestado como Venezuela o una central de inteligencia soviética como Cuba ¡LE CONVIENE A USA! De hecho, es bueno para todo el continente”.

“Por eso no nos piden poner una base militar secreta como hizo China y que al kirchnerismo no le pareció vendepatria, ni nos pide renunciar a la soberanía de Malvinas... ni siquiera nos cobran intereses de nada ni nos prestan: nos dan apoyo financiero y la confianza en nuestra moneda EL PESO, algo INSÓLITO!  Tampoco nos piden abandonar el swap con China”, argumentó.

En ese sentido, la mileísta manifestó que “no hay NADA negativo en esto... pero claro; todo esto porque gobierna Milei. Todo esto no se haría con el kirchnerismo, no tendría NINGÚN SENTIDO”. “Y para que sigan llegando las inversiones y la economía crezca más rápido es necesario que nos vaya bien en octubre, para que la HCDN deje de ser una máquina de impedir. Necesitamos reformas estructurales que permitan la creación de trabajo en blanco para poder mejorar las condiciones de vida de todos los argentinos!”, sumó.

Supertrump lo hizo

Tras el alivio financiero que llegó desde Washington, la gobernabilidad se convirtió en el nuevo desafío central del oficialismo. Con tensiones internas, gestos externos y una campaña que busca recuperar mística, el Gobierno enfrenta una compleja trama de presiones políticas, expectativas electorales y costos geopolíticos.

Por Carlos Fara

Pasada la tormenta financiera gracias a una nueva ayuda del amigo americano, la palabra de moda es gobernabilidad. Es bastante más difícil de conjugar que los desvaríos económicos, pues no hay reglas tan claras como las que indican los manuales de macroeconomía. En el terreno de la política todo y nada es posible. El mundo del poder se lo pide al presidente, ahora empezando por Donald.

En los últimos días el ex Emir de Cumelén les dijo a los gobernadores de Provincias Unidas que él le interviene el Gobierno al Javo el lunes 27 de octubre. Como era de esperar, sus interlocutores evitaron largar una risotada. Todo el arco político sabe que el inquilino de la Rosada es difícil y poco propenso a ceder semejante cosa. Pero, ¿acaso no lo haría si su nuevo mejor amigo trabaja también para eso hablando con gobernadores y parlamentarios? En ese caso, el Gobierno libertario no solo estaría intervenido económicamente, sino también políticamente desde el exterior. Téngase en cuenta que el incentivo a cooperar por parte de los actores no solo viene de la presión, sino sobre todo de una expectativa de beneficios políticos. Si por alguna razón el león desbarranca, estaremos más cerca de barajar y dar de nuevo.

Pese a que el oficialismo empezó la semana galgueando por la renuncia de Espert, la terminó de modo positivo, aunque eso signifique develar la debilidad que posee. Pese a que el jefe de Gabinete dijo que la ayuda de la metrópolis no implicaba modificaciones en la relación con China, a la corta o a la larga el país empezará a pagar costos. Por ejemplo, en las últimas horas se suspendió una misión empresarial al país del oriente por la exigencia de encolumnamiento absoluto. Las empresas chinas que son contraparte están insultando al universo en varios idiomas. Otra: Argentina sigue esperando que China nos abra el mercado para las exportaciones de menudencias bovinas. A Uruguay hace rato que le abrieron el mercado. Todo tiene un costo: ¿en cuántas aventuras nos veremos involucrados por tener que pedir ayuda extraordinaria?

Tampoco es fácil construir gobernabilidad cuando siguen fuertes las peleas internas. El moderado Francos le pasó un mensaje en público al joven maravilla: el muchacho habría cambiado las gestiones que estaba haciendo el jefe de Gabinete con los gobernadores, y éste se plantó. De todos modos, esta semana hubo gestos de distensión con algunos hombres fuertes provinciales y eso repercutió en la votación en Diputados sobre la ley que limita los DNU. También se notó que hubo operación en la extraña votación sobre la ley de combustibles. Los mandatarios de Salta, Río Negro, Tucumán y Jujuy retiraron a sus diputados, además de los aliados formales. ¿Eso significa algún tipo de acuerdo subterráneo de cara al 26-O?

Como ya sabemos, la política puede tener muchas ocurrencias, pero la que termina por bajar el martillo es la calle. El laboratorio oficialista reconoce que, a esta altura, no podrán superar el 35 % de los votos nacionales, lo que convertiría a LLA en el oficialismo que menor porcentaje de votos obtendría en una elección medio término, aun ganando, desde 1983. Pero dicha cifra sería la banda superior, porque la banda inferior es lógicamente menos auspiciosa. Lo venimos marcando hace varias semanas: a los libertarios les está costando alcanzar el porcentaje de votos de la primera vuelta de 2023. Si la diferencia en PBA es tan profunda como el 7-S, superar el promedio nacional va a ser un dolor de cabeza. Solo podría mejorar su récord en 5 o 6 distritos.

A la percepción popular nada ayudó el acto del Movistar Arena por varias razones: 1) fue un evento absolutamente fuera de sintonía con el clima del electorado, angustiado y con incertidumbre; 2) el presidente haciendo gala de la “prueba de sonido” en pleno horario laboral; 3) el show no hará olvidar a la gran mayoría el affaire Espert; y 4) que esté dirigido al público fiel y joven, pero transmitido para todo público -casi en cadena nacional- tuvo un efecto contraproducente entre los votantes blandos y ex JxC. Dos confesiones de un referente de LLA: primero, antes de la elección de 2023 el estadio estaba repleto, ahora hubo menos gente; segundo, en aquella ocasión se cobraba entrada, ahora no. Apoyo agrietado.

El presidente está intentando ponerle un poco de mística a su tropa y a la campaña. Algo de eso quiso hacer en el show con su banda. Está recorriendo el país como ni siquiera lo hizo en 2023, poniéndole un poco más el cuerpo. Hasta se animó a hablar de “revolución productiva”, reforma laboral e impositiva mediante. También viene instalando la consigna “no aflojen, estamos a mitad de camino”. No mucho más que eso: le falta punch. Seguramente cree que lo más importante para el resultado electoral está ocurriendo en EE.UU.

El anuncio de la inversión de OpenAI seguramente pasará desapercibido para la mayoría social. No se trata de un plan de construcción de viviendas, ni uno de infraestructura urbana. Son cosas que suenan a estratosfera. Mucho más cuando estos días se conocieron dos datos esperables: 1) el consenso de economistas ya proyecta un crecimiento del PBI para este año de no más del 4%; y 2) la información oficial reconoce que la informalidad está creciendo (más puestos de trabajo precarizados). Estos indicadores condicen mucho más con la percepción popular que cualquier otra cosa.

El pero-kirchnerismo, al menos en PBA, parece “el hombre que está solo y espera”. Viene de ganar, por lo tanto, no tiene sentido que gaste balas innecesarias. Sigue la consigna napoleónica: “Cuando tu enemigo esté ejecutando un movimiento en falso, nunca lo interrumpas”. Sigue manteniendo vivo el plebiscito sobre la gestión Milei, que en territorio bonaerense da claramente negativo. Tampoco hará actos masivos.

Somos un país excepcional. Es la primera vez en la historia que el Tesoro americano opera con la moneda de un país emergente. Como en el acuerdo de paz por la Franja de Gaza, Supertrump lo hizo.

Entre el show y la gestión: Milei busca oxígeno político en medio de la crisis

El presidente protagonizó un controvertido show en el Movistar Arena, mientras su gobierno se avecinaba una vez más al abismo. El salvavidas del amigo americano volvió a ponerlo a salvo, se verá por cuanto tiempo. Ahora se le pide menos campera, buscar consensos y ganar las elecciones.

Por José Angel Di Mauro

Quedó lejos el show del presidente en el Movistar Arena. Pero tan impactante fue, que viene a cuento citarlo. Porque se trató de un acto de campaña absolutamente disruptivo, por no decir insólito -siendo tan solo descriptivo-, que por mucho tiempo quedará en la memoria colectiva.

Está claro que estuvo dedicado a la militancia violeta, el núcleo duro de Javier Milei, que venía de capa caída desde los cierres de listas, las derrotas legislativas, la paliza electoral bonaerense, y sobre todo las noticias sobre corrupción y narcotráfico. Pero las características del evento lo hicieron trascender las fronteras de la militancia. La difusión del acto fue muy profusa, con horas de los canales de noticias dedicadas a cubrir la previa, y el espectáculo transmitido en directo por esos mismos canales. Admiradores y detractores siguieron atentamente el mismo, algunos fascinados, otros horrorizados; todos absortos. Lo curioso es que muchos de ambos sectores coincidieron en su carácter inapropiado, en momentos tan críticos para el país.

Está claro que el evento fue organizado hace mucho tiempo, previsto para una fecha que esperaban tuviera un contexto bien distinto: camino a un éxito electoral que para entonces nadie ponía en duda. Prueba de ello es el título del libro, motivo de la convocatoria: “La construcción del milagro”.

Un título que peca de presuntuoso, aunque no presenta la fórmula de un éxito que la realidad, con permanentes salvatajes, ha puesto en duda; el libro de 573 páginas es en realidad una compilación de discursos y publicaciones del propio Milei.

El show sucedió cuando el Gobierno había comenzado a salir del laberinto en el que el propio presidente se obstinaba a permanecer, reconfirmando una y otra vez al primer candidato a diputado nacional del principal distrito. José Luis Espert ya había sido “entregado” el día anterior, y ese mismo lunes el diputado había resuelto otra de las complicaciones que se venían al renunciar a la presidencia de la principal comisión de ambas cámaras, descomprimiendo así una de las “bombas” previstas para la sesión del miércoles venidero.

Dicho sea de paso, el reemplazante de Espert al frente de Presupuesto y Hacienda será uno de los miembros de la “banda presidencial”, el grupo musical que con esa pomposa denominación acompañó al presidente en su lisérgica presentación ene l Movistar Arena: el baterista de la misma, Alberto “Bertie” Benegas Lynch, muy ponderado por los hermanos Milei, que lo consideran tan confiable que en su momento lo habían mencionado como presidente preferido para la Comisión de Juicio Político, siendo que las autoridades legislativas nunca reconocieron como tal a la ahora opositora Marcela Pagano.

Aunque muchos de los que se espantaron con el mismo ahora lo consideren “anecdótico”, lo del Movistar Arena golpeó en un área que el presidente sobrevalora presuntuoso: la supuesta fascinación que su imagen provoca en el resto del mundo. La realidad es que, en efecto, hace rato que su irrupción dejó de ser un “fenómeno barrial”, y que fuera de nuestras fronteras lo contemplan con suma atención, pero las imágenes del lunes 6 de octubre para muchos marcaron un punto de inflexión. Prueba de ello fue el posteo en X de la senadora Elizabeth Warren que cuestionó a su presidente por salir a rescatar al Gobierno argentino: “Esta es la persona a la que Donald Trump quiere darle US$20 mil millones de nuestro dinero, mientras recorta la atención médica para los estadounidenses en su propio país”, escribió, adjuntando un video en el que se ve a nuestro mandatario cantando “Demoliendo hoteles”, canción con la que abrió su show, con imágenes sucesivas de edificios derrumbándose. Solo faltó que los “creativos” incluyeran imágenes de las Torres Gemelas…

Admirador confeso de Carlos Menem, está claro que Milei suele usar el espejo del riojano y con su show pretendió emular eventos icónicos de aquella gestión, como cuando el líder peronista jugó al básquet para un combinado nacional en el Luna Park, o cuando lo hizo en la selección de fútbol en Vélez, con un equipo integrado por la mayoría de los campeones del mundo del 86, incluido Maradona, que le cedió la cinta de capitán. Años después, Pedro Troglio contaría de manera risueña que Carlos Bilardo gritaba desde el banco que no le dieran la pelota al presidente, pues no quería perder contra un equipo integrado por jugadores a los que él no convocaba… El gran Diego solucionó el problema con un tiro libre que puso el 1 a 0 definitivo.

Carlos Menem llevaba apenas dos semanas al frente de la Presidencia y transitaba entonces su luna de miel con el electorado. En el caso de Milei, sufría la semana pasada una nueva corrida cambiaria que consumió en pocos días los dólares de la fugaz eliminación de retenciones. El ministro Luis Caputo estaba viajando de regreso desde los Estados Unidos, al cabo de una gestión de la que nada había trascendido, salvo reuniones que mantuvo con el secretario del Tesoro y la titular del FMI, que se conocieron porque ambos postearon fotos en sus cuentas de X.

El misterio se despejó cuando Scott Bessent anunció el nuevo salvavidas de la administración Trump, que confirmó su disposición a rescatar la administración mileísta haciendo todo lo posible para que el Gobierno actual gane las elecciones. La condición que anunció Bessent ese mismo día a través de una entrevista con Fox News fue “el compromiso de Milei de sacar a China de la Argentina”, cosa que al día siguiente Guillermo Francos relativizó. ¿A quién creerle? Vale recordar que más allá del swap prometido por Estados Unidos (por 20.000 millones de dólares, según se anunció), tenemos otro acuerdo con China por cerca de 18.000 millones de dólares, cantidad que lo convierte en el swap más grande que el gigante asiático tiene activo en el mundo. Fue renovado en abril pasado por esta gestión por 12 meses. No hay manera de que podamos deshacer ese trato.

Más allá de la lógica que pueda tener -y tiene- para Washington su intención de evitar la expansión china en el continente americano, y las explicaciones destinadas a justificarse ante la opinión pública local, lo cierto es que otra de las exigencias hechas a la administración mileísta ha sido la de expandir la búsqueda de consensos que abandonó el año pasado después de conseguir la aprobación de la Ley Bases.

El resultado de ese pedido se notó en la búsqueda de acuerdos con Mauricio Macri y las últimas intervenciones de Milei, que en campaña mostró por ejemplo el viernes, durante su visita a San Nicolás, un interés por la agenda que le exigen retomar para el segundo tramo de su gestión. Incluyó en su discurso a las PyMEs. Entre noviembre de 2023 y mayo de este año, cerraron más de 15.564 empresas, el 99,7% de ellas PyMEs, según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Obviamente no citó esos datos, pero sí habló de que “tener una PyME en la Argentina se volvió una tarea de alto riesgo”, y por eso anunció una reforma integral del régimen laboral orientada a “darle previsibilidad a las empresas e incentivar la contratación formal”.

Para ello no le alcanzará con la mayor o menor cosecha que pueda hacer en las próximas elecciones, sino acordar con las fuerzas del medio, con las que volvió a negociar esta semana, con éxito relativo, pero éxito al fin.

Porque la sesión del miércoles pasado en Diputados, convocada por la oposición para propinarle una nueva serie de derrotas legislativas, concluyó con señales positivas para el Gobierno. Veamos: el extensísimo temario propuesto por la oposición incluía solo dos leyes por aprobar, y ninguna de ellas salió. La reforma de la Ley de DNU, clave para el destino de esta administración, quedó postergada al ser rechazado el artículo 3° en la votación en particular. Con ello, vuelve al Senado, donde sí completarán el recorrido convirtiendo en ley la modificación, sin aceptar el cambio hecho en Diputados, pues votos le sobran para ello. O sea, que el Gobierno ganó tiempo, lo que no es poco, pero además la certeza de que cuando la vete, la oposición no tendrá los votos suficientes para insistir con la ley, pues ya reconfirmó esta semana que no llega en este tema a los 2/3. Volvió a funcionar la línea telefónica entre la Rosada y los gobernadores, varios de cuyos diputados se abstuvieron a la hora de votar. De un lado de la línea volvió a estar el asesor Santiago Caputo.

La otra ley que no salió fue la que redistribuía el Impuesto a los Combustibles Líquidos, promovida por los gobernadores, que no tuvo la mayoría absoluta exigida para ser aprobada.

En definitiva, la semana cerró para el Gobierno mejor de lo que comenzó, con la ayuda salvadora del amigo americano -se verá si se traduce en votos, pero ahuyenta una crisis definitiva a corto plazo-, y una sesión en Diputados en la que se reflotó la capacidad de negociación del Gobierno. Milei enfrenta ahora el desafío de dejar atrás al “rockstar” que se autopercibe y moderarse para transformar su narrativa en resultados concretos. El milagro, por ahora, sigue en construcción.

Milei “no la vio venir”: entre el desgaste interno y la apuesta internacional

Tras un inicio disruptivo en la política argentina, Javier Milei enfrenta una creciente pérdida de control económico y político. Mientras busca respaldo en Estados Unidos, su gestión sufre el desgaste de alianzas rotas, recesión y escándalos que erosionan su imagen y capacidad de maniobra.

Luis Caputo está en Washington negociando el paquete económico de ayuda.

Por Fernando Ramírez

Javier Milei irrumpió abruptamente en la política como un economista que lograba controlar el monstruo del gasto fiscal, domaba a los políticos de la casta y prometía “terminar con el kirchnerismo”. Pero, luego de un fugaz éxito, este año estallaron los consensos construidos, perdió el control de la economía y en su entorno aparecieron casos sospechosos de corrupción.

Llama poderosamente la atención, en sectores políticos y del establishment, la inercia del jefe de Estado cuando “las papas queman” y ya no hay viento a favor en el frente interno.

Entretanto, Milei juega su suerte al viento que viene desde los Estados Unidos: su ministro de Economía, Luis Caputo, está en Washington negociando el paquete económico de ayuda, aunque por ahora lo único firme es que el rescate será a través de un swap para evitar la posibilidad de un nuevo default de Argentina.

Y el 14 de octubre —12 días antes de las trascendentales elecciones legislativas— el presidente tendrá su ansiado encuentro con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en el Salón Oval de la Casa Blanca, donde se sellarán los términos del relanzamiento de esta alianza de dos años.

Pero ese frente internacional de apoyo —habrá que ver el costo para el país— se ve opacado por la sumatoria de desaciertos políticos y económicos del jefe de Estado.

Tras ganar la elección presidencial en 2023, Milei se jactaba de que casi nadie en la política lo había imaginado. “No la vieron venir”, repetía como latiguillo, exultante.

Fue lo que le pasó —y le pasa— este año al propio Milei.

En febrero empezó a caer la economía y actualmente el país está en recesión. Entre abril y septiembre ya hubo dos corridas cambiarias que originaron el salvataje del Fondo Monetario Internacional y ahora del gobierno de los Estados Unidos.

Paralelamente, rompió lanzas con gran parte de los mandatarios provinciales aliados, especialmente del Pro y peronistas dialoguistas, al cortarles el auxilio económico de los ATN.

Ese fue un error significativo que motivó el nacimiento de Provincias Unidas, conformado por los gobernadores radicales Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), el peronista Martín Llaryora (Córdoba) y el dirigente del Pro Ignacio Torres (Chubut).

Esos gobernadores y otros dejaron de darle apoyo a Milei en el Congreso, e imprevistamente se formó una oposición enorme en el Parlamento que le puso coto a varias decisiones presidenciales, como el recorte de fondos en áreas sensibles como discapacidad, universidades y médicos del Garrahan, entre otros temas.

La inédita colisión entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo está latente, y el miércoles intentarán recortarle a Milei facultades discrecionales que le otorgan los DNU, una norma diseñada a medida nada menos que por la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner.

Y el martes, el presidente retomará la campaña electoral en Mar del Plata, junto al ungido primer candidato de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, Diego Santilli, para intentar dejar atrás todo el jaleo desatado por las idas y vueltas de Espert y sus extraños vínculos con Fred Machado, investigado por narcotráfico en Estados Unidos.

El amigo americano again

A cuatro semanas de la derrota en Buenos Aires, el gobierno libertario sigue atrapado en un espiral de errores políticos y económicos que ni el respaldo de Washington logra disimular. La candidatura de Espert, el deterioro del índice de confianza y la falta de reacción efectiva agravan un clima que se oscurece rumbo al 26-O.

Por Carlos Fara

Y el escenario electoral se “espertizó”. Ya pasaron 4 semanas desde la derrota bonaerense y el Gobierno sigue en problemas derivados de sus propias decisiones políticas y económicas. El kichnerismo, obvio, no le hace vida fácil, pero no lo obligó a Milei a impulsar la candidatura del “profe”, ni a meterse en camisa de once varas con un esquema cambiario y monetario que genera muchas polémicas.

De las 4 semanas que transcurrieron desde el 7-S, solo en una el oficialismo logró un balance positivo: cuando fue a EE.UU., lo llenaron de mimos y le dieron de regalo un tuit impreso. Con eso alcanzó para zafar unos días, pero los problemas persisten porque hay fallas geológicas tanto en lo político, como en lo económico, las cuales no se van a resolver en las 3 semanas que faltan para la elección de medio término.

Como ya señalamos varias veces en esta columna, la administración libertaria entró en un círculo vicioso del cual no puede salir, porque sigue reaccionando de manera poco adecuada. A saber: los fundamentos económicos no generan confianza (pese al apoyo externo), las variables financieras se ponen inquietas, la opinión pública está en su peor momento respecto a la gestión, eso derivó en una derrota electoral, y los mercados se ponen más nerviosos aún. El Javo y su ballet no lograron destrabar el circuito negativo en ninguno de sus aspectos. Lo único que logró es ganar tiempo. Ergo, el clima empeora.

Esta semana volvimos a tener un indicador negativo sobre la evolución de la opinión pública: por segundo mes consecutivo el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Di Tella tuvo una caída pronunciada. En las últimas 9 mediciones -desde que empezó el año- tuvo 7 descensos. Primero, está en el punto más bajo después de 22 meses. Segundo, está por debajo del nivel que tenía el gobierno de Macri a esta altura en 2017, que ganó la elección de medio término. Tercero, el ítem “Preocupación por el interés general” -que puede leerse como su nivel de empatía / sensibilidad- cayó 15 %, casi el doble que el índice general. La mayor parte de esta muestra fue relevada post derrota bonaerense, y es la primera después del caso de los audios de Spagnuolo (y antes de que el escenario se “espertizara”). Está vigente más que nunca la pregunta: ¿en qué provincias LLA obtendrá más porcentaje de votos que en la primera vuelta de 2023, fuera de CABA, PBA, Chaco, Mendoza, Entre Ríos y San Luis? Las encuestas pueden equivocarse, desde ya, pero…

Las reacciones de agenda positiva han sido muy pocas en 4 semanas. Apenas un anuncio para el poder adquisitivo de los jubilados y una prórroga de la jubilación por desempleo. Gusto a poco para una sociedad ganada por el pesimismo respecto al futuro económico del país. En lo que sí parece ser persistente es en su mal manejo político y comunicacional en situaciones de crisis: tanto en Libra, como con las turbulencias financieras, el rechazo a los vetos y ahora el caso Espert, la defensa lució mal parada. El “gatito mimoso” debería repasar las recomendaciones del doctor Carlos Salvador Bilardo. Una pelota cruzada sobre el área en un corner, tiene alta probabilidad de gol en contra. Otra: presidente, ¡no diga blindaje que es una mala palabra en la Argentina! (pero bue… lo dijo). Hágame caso, los fines de semana escuche menos ópera y dedique más tiempo a leer sobre comunicación.

Los amigos americanos le piden que generen consensos amplios para garantizar gobernabilidad (a esta altura, ni ellos esperan que “La Libertad Arrase”). Entonces el león libertario empieza por lo más obvio: volver a hablar cara a cara con Macri. Claro, esta vez es distinto (Toto tenía razón… pero en sentido contrario). El calabrés es memorioso -como Mirtha- y tratará de cobrarse todas las deudas. Por lo pronto, empezarían por ver cómo trabajar el presupuesto 2026, informa el gran Ignacio Zuleta. El tema es que sentar de vuelta 129 votos a favor en Diputados antes del 10 de diciembre es una quimera, mucho más después del próximo 26 cuando todo se juegue a suerte y verdad.

Lo mismo que pasa con Cristina, sin Macri no se puede, pero solo con Macri no alcanza. Faltan los gobernadores, de todo tipo y color. El presidente debería irse acostumbrando al concepto de “presidencialismo de coalición”, el cual citamos en esta columna hace 2 meses y que tomamos prestado del colega Ignacio Labaqui. En esta opción estratégica el oficialismo estará obligado a coparticipar el poder, discutiendo sus reformas, avanzando más lentamente, pero los costos serán menores y no tendría que recurrir a negociaciones permanentes con aliados circunstanciales. Pero claro, deberá acordar con una parte de la casta, degenerados fiscales y quizá resignar fichas políticas importantes (¿qué sería de Espert en ese esquema? ¿y de Toto, los Menem o Karina?).

Recordamos que el ex Emir de Cumelén: 1) es una de las figuras políticas con peor imagen en el electorado, 2) tiene serias dificultades para ordenar sus propios bloques en el Congreso, y 3) juega a dos puntas con Provincias Unidas. Eso significa que no solo no le puede garantizar mucho a nuestro “pequeño Javier”, sino que además habrá mucha tirantez con el actual entorno presidencial. Nada es fácil, pero tampoco imposible, aunque nada serio se dirá o se decidirá antes de 3 semanas, aun cuando se crea que el gobierno pueda ganar el comicio. Nadie va a arriesgar capital electoral frente a un oficialismo que luce cada vez más como “mancha venenosa”.

Las crisis importantes -como la actual- tienen además un timing complejo: a medida que va pasando el tiempo el mal humor tiende a consolidarse y, por lo tanto, los esfuerzos por revertirlo se vuelven menos productivos. En las 7 semanas que iban a transcurrir entre el 7-S y el 26-O, las dos primeras eran fundamentales para sorprender a la sociedad. Esa oportunidad se perdió, y la decepción va camino a solidificarse.

¿Cuánto saldrá una nueva foto con “el amigo americano” el 14? Recordemos que en esa novela de Patricia Highsmith, el amigo es Ripley.

Milei, atrapado en su propio pantano: entre el desgaste interno y la incertidumbre externa

El presidente ya no encarna la figura tajante y disruptiva del primer año de gestión. Su liderazgo se diluye entre derrotas electorales, fricciones internas, falta de resultados económicos y un respaldo internacional que no se traduce en dólares. Mientras tanto, el peronismo se rearma y el mercado vuelve a encender las alarmas.

Por Fernando Ramírez

Javier Milei sobrevuela en un pantano mental: ya no es el presidente tajante y catedrático del primer año, al que todos rendían pleitesía mientras su motosierra cortaba reparticiones estatales y arrojaba trabajadores a la calle, sino que ahora parece ser un falso profeta cuya dialéctica no conmueve al auditorio y tampoco al establishment, y solo tiene como aliado a su par de Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos lo rescató del fondo del pantano dos veces este año pero parece ser insuficiente: Milei “está mirando otro canal”, como decía una publicidad televisiva y su gobierno es torpedeado por el mercado, por el Congreso -donde se ha formado un gran arco opositor- y por sus propias impericias.

La paliza electoral que le propinó el gobernador peronista Axel Kicillof el 7 de septiembre destapó muchas ollas que estaban ocultas y Milei tambalea en el pantano mientras la Casa Rosada hace agua.

La derrota dejó inmerso a todo el Gobierno en una parálisis de la cual solo sale cuando el Fondo Monetario Internacional -pos reunión Milei-Trump- le ordena inyectar dólares al Banco Central y al líder libertario que controle a su desmañada tropa y construya “sostén político”.

El apoyo mediático de primavera de Trump duró apenas un puñado de días, porque los mercados ya no le creen a Milei y también dudan de un apoyo económico cierto -dólares contantes y sonantes- del Gobierno de los Estados Unidos.

Y tienen razón en dudar, ya que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aclaró en su país que los Estados Unidos de ninguna manera auxiliarán con dinero a Argentina, sino que será través de un “swap” como el chino.

La verdad es que Estados Unidos no quiere que el Gobierno argentino entre en default el año próximo, con una agenda de vencimientos imposible de afrontar con un Banco Central anémico de dólares.

Por eso, los analistas económicos hacen números y la cuenta no les da certeza de que el Gobierno libertario llegue con suficientes dólares a las elecciones del 26 de octubre, en la que el peronismo aparece competitivo para amargar otra vez a Milei.

Si los dólares ingresados por las retenciones cero se acaban antes de la elección legislativa, podría ser fatal para las aspiraciones electorales de La Libertad Avanza, pero también porque ya sería inevitable una devaluación que se evitó en abril y agosto pasados.

A la vista, Milei solo tiene en los próximos días una nueva visita a Trump, esta vez en el Salón Oval de la Casa Blanca, y a nivel vernáculo solo se reunió con el expresidente Mauricio Macri para aclarar cuitas entre ambos, y mañana avanzarán en algún ingreso del Pro al Gobierno.

Pero la Casa Rosada no muestra acción ni importantes signos vitales de vida: Milei y su nuevo exégeta Guillermo Francos, el jefe de  Gabinete, “juegan” de contraataque y el ministro de Economía, Luis Caputo, solo atina a implorarle a Bessent que el auxilio económico llegue cuanto antes.

Para colmo surgió otro escándalo en medio de la campaña electoral y tiene como blanco nada menos que al primer candidato partidario en la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert, quien sospechosamente no aclara las dudas a la prensa.

Milei lo sostiene, contra la opinión de su hermana Karina Milei; de Francos y de la otra gran candidata de La Libertad Avanza: la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien a pesar de que los tiempos violetas pronostican nubarrones y tormentas, ganaría cómodamente en la Ciudad de Buenos Aires.

Por todo ello, el líder de La Libertad Avanza no necesita un “swap” sino un “switch”, un cambio profundo mental y pragmático que lo coloque nuevamente al frente del Gobierno y de su propia tropa, porque el blindaje informativo que tenía se cayó a pedazos y ahora todos 'sacan los trapos al sol' como efecto dominó.

Milei reza entretanto por que no se cumpla la frase “no hay dos sin tres”, ya que no soportaría una nueva corrida cambiaria y por eso se adoptan -y habrá más- medidas para tratar de que no salgan más reservas del Banco Central.

Engañapichanga

El salvataje de Trump le dio aire al Gobierno, pero no resuelve los problemas estructurales. Mientras la interna libertaria se agudiza y la campaña entra en su tramo final, la opinión pública sigue deteriorándose y el modelo económico acumula interrogantes.

Por Carlos Fara

Los vivos miran solo la coyuntura. Los perspicaces miran la estructura de los experimentos. Los primeros dicen “¡mirá cómo zafó!”. Los segundos dicen: “pan para hoy, hambre para mañana”. Hace como un año que este segundo grupo mira las variables macro y se pregunta “¿cuándo llegaremos a 2018?” (por la crisis que obligó a Macri a ir al FMI). A 2018 ya llegamos: el salvataje del Pato Donald lo certifica. “Noooo, esta vez es distinto”. Ya lo analizamos en detalle hace 2 semanas en esta columna, post 7-S: parece que no es muy distinto.

Es mejor llegar al 26-O con la soga de “El Amigo Americano” -antológico film de Win Wenders basado en una novela de Patricia Highsmith- que en bolas y a los gritos. Pero la opinión pública tiene 4 características que importan mucho en este marco:

1)      sedimenta lentamente, es decir, va a una velocidad mucho menor a la que pretende la política;

2)      no consume / comprende jugadas de cierta complejidad;

3)      luego de una decepción, le cuesta mucho volver a creer (y quizá nunca más lo haga); y

4)      siempre queda la duda sobre cuánto le impactan hechos / gestos desde el exterior en el medio de una campaña (el dinero americano no se verá hasta después de octubre; además de ser un gran mensaje a los mercados y al sistema político argentino, ¿ayudará a que votantes decepcionados se conmuevan para acudir en ayuda de LLA?).

De modo que la jugada tranquiliza a los mercados, ergo al escenario, pero no arregla los problemas de fondo, además que se siguen sumando indicadores negativos para la micro (récord de mora, se caen créditos hipotecarios, la industria ya tiene su primer dato negativo interanual). Esto significa que vino el plomero, dijo que había que hacer una tarea compleja, y el dueño de casa optó por poner un parche dada la falta de tiempo y de recursos para hacer una reparación definitiva. ¿Les suena que eso haya sucedido alguna vez en la política argentina? Es ridículo pensarlo ahora, pero si la exigencia constitucional del comicio de medio término le pone un revolver en la cabeza a gobiernos de minoría frente a recurrentes crisis económicas, tenemos dos soluciones: cambiamos la Constitución o evitamos de por vida las situaciones terminales (o las dos cosas). Ambas son decisiones muuuuuy difíciles. Entonces, mejor pensemos en las 4 semanas que faltan hasta la elección.

Después de quince días de terror para el oficialismo post comicio bonaerense, ésta última semana fue superavitaria para el gobierno: sacó el conejo de la galera que varios esperábamos hace semanas -porque no le quedaba otra como anticipamos hace más de un mes- ganó la agenda y ahora estamos discutiendo de otra cosa. Por cuánto tiempo, no sabemos, porque seguimos en terapia intensiva, y el cuadro interno tampoco está ordenado.

Los más astutos de LLA empezaron a tomar distancia pública prudente, porque si no, saben que son boleta: si el único candidato -en la práctica- va a ser el Javo, entonces no habrá ningún libertario que pudiese aportar algún valor agregado. ¿Acaso desde la Casa Rosada querrán que alguien gane por las suyas, o “el candidato es el proyecto”? El otro dato muy relevante es que, tres semanas después de Cancha Rayada, queda claro que la que manda sigue siendo Karina, y que el “joven maravilla” está pintado al óleo, haciendo sus aportes comunicacionales, pero con poco margen de maniobra (lo dijimos en marzo: el triángulo había dejado de existir).

Por suerte para LLA, tiene enfrente al kirchnerismo que tampoco se luce por su brillantez. Pese a la lucidez del gobernador keynesiano de ponerse al hombro la campaña para hacer doblete, animando a sus socios, esta semana se delataron dos elementos negativos:

1)      la campaña de Recalde en la CABA arenga “Seamos libres de verdad”, desoyendo las recomendaciones del recordado Lakoff: no se debe usar el marco de referencia del adversario para no ayudarlo a instalarlo; todo lo que suene a libertad es de Milei (“no pienses en un elefante!”).

2)      Grabois salió a instalar temas urticantes como remover a la Corte, eliminar el Consejo de la Magistratura -eligiendo a los jueces por voto popular, a la mexicana- y reformar la Constitución; suena a movida de Cris a control remoto para radicalizarle la campaña moderada a Axel.

En este escenario todo entró en duda. ¿Puede ganar el oficialismo la elección? Sí, aunque los indicadores contextuales de la opinión pública siguen deteriorándose. Pero si gana, ¿todo se ordenará? Por empezar, hoy resulta raro que LLA alcance el 40 %, un número mágico en la cabeza del amplio círculo rojo. Segundo, imaginemos que llega al “Santo Grial” de los 87 diputados propios para evitar dolores de cabeza: ¿qué garantiza? Sabe Dios, porque con viento a favor se le fueron 8 desde el inicio del mandato. Con los problemas de conducción política que existen, no se debe descartar que se le pierdan más soldados por el camino. ¿Y si la administración libertaria se sigue cayendo? ¿todos serán leales o habrá “borocotazos”?

Esta semana tuvimos una excelente muestra de las limitaciones teóricas del extremismo libertario: existe el libre juego de la oferta y la demanda… dentro de fuertes estructuras de poder. Ejemplo 1: Trump decidió ayudarnos por geopolítica (y negocios), no por racionalidad económica. Dicho sea de paso, a 13 meses de la elección de medio término americana, el viento le juega en contra a los republicanos, pudiendo Donald tener una segunda parte del mandato con necesidad de consumir muchas aspirinas. Ejemplo 2: como la necesidad tiene cara de hereje, el gobierno obtuvo el alud de dólares de las grandes exportadoras de granos, que hicieron un pingüe negocio. O sea, el tamaño sí importa. En la opción de hierro, el presidente optó por dejar de lado la lectura sociológica de la elección bonaerense. Los muchachos productores ya venían de culo y esto no ayuda. Seguramente se agudizará el interrogante sobre para quiénes es este modelo. Es muy difícil gobernar contra los imaginarios sociales. Ya se intentó por izquierda y por derecha, y no resultó. Menos con engañapichangas.

Milei empieza su “segundo tiempo”

Luego de una nueva corrida cambiaria y una derrota electoral que sacudió los cimientos del oficialismo, Javier Milei lanza su “segundo tiempo” con el respaldo inesperado de Donald Trump. Pero el presidente enfrenta una interna feroz en la Casa Rosada, una economía zigzagueante y una campaña legislativa que ya no parece un paseo.

Por Fernando Ramírez

Donald Trump desplegó toda su artillería dialéctica para frenar en seco la corrida cambiaria que amenazaba con volar por los aires al Gobierno del presidente Javier Milei y le dio una nueva vida a la era libertaria, que este lunes empieza su “segundo tiempo”.

Fue Mauricio Macri quien acuñó la frase “segundo tiempo”, en referencia a un segundo mandato que buscó y no prosperó porque el binomio peronista Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner lo doblegó inesperadamente en 2019.

Desde este lunes, Milei no buscará un segundo mandato sino zafar de la trampa de su programa económico, que ya había provocado otra corrida cambiaria en abril pasado y que fue socorrida por la ambulancia del Fondo Monetario Internacional.

Pero nuevos errores -el inexplicable desarme de las letras del Estado LEFI y la obstinada decisión de Milei de no incrementar en dólares las reservas del Banco Central- llevaron a la nueva corrida cambiaria de varios días antes del inicio de la primavera.

Y a ese rush de los mercados hambrientos -riesgo país y dólares por las nubes- se sumó la aplastante y contundente derrota electoral contra el “enano soviético” Axel Kicillof, quien ahora parece ser un gigante guerrero como Goliat y ser el único presidenciable capaz de apagar la llama libertaria en 2027.

El problema también está adentro, en el tejido nervioso de la Casa Rosada, donde hoy nadie manda y donde todos se bloquean: Milei no es el líder como se creía era el año pasado. El jefe de Estado es bloqueado por su hermana y mano derecha, Karina Milei. Y Karina Milei está atrapada en su inexperiencia política, su falta de versatilidad y su dogmatismo y desconfianza.

Sus cerebros son entonces el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su segundo en la Secretaría General de la Presidencia, Lule Menem, que son objeto de críticas. La hermana presidencial y su segundo aparecen mencionados en la causa por presuntas coimas en el área de discapacidad del extitular Diego Spagnuolo y luego de eso Lule fue sacado de algunas reuniones en la Casa Rosada.

El titular de la Cámara de Diputados es el armador electoral de Karina Milei, quien ostenta el cargo de jefa partidaria, y ambos diagramaron un esquema de candidatos en todo el país puramente violetas que fue objetado y obstaculizado por el asesor presidencial Santiago Caputo.

La disidencia sobre el armado electoral de La Libertad Avanza detonó al eje del poder libertario -el famoso “triángulo de hierro” conformado por Milei, Karina y Caputo- y el inicio de la disputa palaciega en la Casa Rosada entre los “karinistas” y los “caputistas”.

A mediados de año, el presidente Milei empoderó al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para que haga equilibrio entre ambos, pero le resultó y le resulta imposible porque las diferencias se vuelven cada vez más irreconciliables y el poder de fuego de ambos sectores es de temer.

Y porque al fin y al cabo Francos es Milei y nunca cruzará el ala presidencial de la Casa de Gobierno para ir al Salón Martín Fierro, el bunker de Caputo y su organización de influencers y militares digitales.

Milei observa y no resuelve. No logra escudriñar la política vernácula, a la que creyó como un abanico de anuncios rimbombantes -como la dolarización de la economía o el cierre del Banco Central- o como el arma-motosierra mortal contra las empresas y los empleados estatales.

Eran los tiempos de apogeo de La Libertad Avanza, en los que mayoritariamente la sociedad aplaudía el ajuste fiscal, en algunos casos concebible y en otros no, y sus bravatas a los congresistas, a la casta política y a otros sectores de la sociedad, como artistas como Lali Espósito.

Pero el programa económico no contempla una reparación social a las consecuencias del cierre de empresas, comercios y despidos a granel de trabajadores, a la vez que no hay visible un plan para estimular la producción y el empleo.

La batería propagandística y comunicacional libertaria afirma como latiguillo dogmático que la macroeconomía funciona pero que la micro no llega al trabajador, como si una no fuera inescindible de la mano de la otra.

Por eso el relato tropezó en abril y llegó el salvavidas del FMI, y ahora vendrá el portaaviones del Tesoro de los Estados Unidos enviado por Trump, pero no hay plan para enfrentar la caída del consumo, la pérdida de trabajo y poder adquisitivo y la falta de empleo.

Este lunes Milei planea iniciar su “segundo tiempo” en medio de una campaña electoral para las elecciones de recambio legislativo en el Congreso, que hace apenas tres meses todo indicaba sería un paseo para LLA y que ahora se ve amenazada por posibles defecciones en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Habrá que ver si el jefe de Estado emprende ese trascendental período con la misma política y las formas que lo encumbraron a la Casa Rosada en el 23 y, a la vez, y lo dejaron inerte estos últimos meses del 25.

Este lunes, en Casa Rosada, “El equilibrista” Francos encabezará una nueva reunión del desteñido Consejo de Mayo, conformado por referentes políticos, sindicales y empresariales, con el objetivo de avanzar en un plan 10 puntos de consenso que suscribió la mayoría de los gobernadores.

A su vez, Milei tiene previsto meterse de lleno en la campaña electoral tras sus polémica intervención en el comicio de la provincia de Buenos Aires, a la par que al ministro de Economía, Luis Caputo, le encargaron la función de acallar los ruidos de la zigzagueante economía.

Un salvavidas imprevisto que evitó el naufragio, pero que obliga a ganar en octubre

Un mensaje del secretario del Tesoro norteamericano frenó la corrida y revirtió el clima en los mercados, con promesas de un swap por 20 mil millones de dólares y nuevas líneas de apoyo. El alivio llegó con condiciones: el respaldo de Washington está atado a un triunfo electoral del oficialismo. En el Congreso, la oposición exige control parlamentario sobre cualquier acuerdo y prepara embates legislativos que podrían volver a complicar la agenda libertaria.

El presidente argentino junto a nuestro “benefactor”, Scott Bessent. (Foto Presidencia de la Nación)

Por José Angel Di Mauro

“Les volvió el alma al cuerpo”, graficó una fuente legislativa de la oposición, cuando en el Congreso se le preguntó cómo veía al oficialismo a partir de las novedades provenientes del gran país del Norte. No era para menos; de estar pidiendo la hora el viernes anterior, con la certeza de que solo el abismo estaba por delante, la semana arrancó el lunes con un panorama diametralmente distinto en los mercados.

Previamente, el fin de semana se había advertido sobre la necesidad de tomar medidas drásticas para evitar que el lunes todo volara por los aires. Lo que ni las mentes más frondosas imaginaban era que el mismísimo secretario del Tesoro de los Estados Unidos saliera personalmente ese día al rescate de la Argentina con un mensaje en las redes sociales que los mercados encontraron suficiente para cambiar radicalmente el clima: “Argentina es un aliado de importancia sistémica para Estados Unidos en América Latina, y el Tesoro está listo para hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a la Argentina”, señalaba un párrafo del largo posteo de Scott Bessent.

Ya en abril de este año, el influyente funcionario había visitado nuestro país en medio de las negociaciones con el FMI, el Banco Mundial y el BID. Ya en esa oportunidad se especuló con su objetivo de avalar el acuerdo con organismos internacionales y explorar nuevas líneas de financiamiento directo desde el Tesoro estadounidense. Finalmente, y a instancias del presidente Donald Trump, se acaba de oficializar el enfático respaldo de ese país al Gobierno de Javier Milei. Y decimos “al Gobierno de Javier Milei” porque el mensaje de la administración republicana deja totalmente claro que el objetivo es que Milei gane las elecciones y que en caso de que así suceda se accionarán las medidas anunciadas. Por lo que ha podido saberse, el Gobierno de Trump está dispuesto a asistirnos con un swap de monedas de 20 mil millones de dólares, compra de bonos argentinos y un crédito stand-by. Lo que sea necesario.

“Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía”, dice el dicho popular que calza justo para la ocasión, por lo que numerosas voces se elevaron para pedir explicaciones. Sobre todo en el Congreso, escenario de sucesivas y contundentes derrotas recientes para el Poder Ejecutivo, donde el primogénito de los Kirchner, presentó un proyecto para reafirmar las atribuciones exclusivas del Congreso en materia de endeudamiento y tratados internacionales, de modo tal que cualquier acuerdo con el Tesoro de los Estados Unidos sea sometido a la aprobación legislativa. Paralelamente, el diputado Itai Hagman -un hombre cercano a Juan Grabois- pidió directamente la interpelación de Luis Caputo. Fueron solo un par de los pronunciamientos que se conocieron frente a las noticias provenientes de los Estados Unidos, donde mientras tanto el presidente Javier Milei recuperaba la sonrisa del mismo modo que la centralidad.

Por primera vez al menos desde el 7 de septiembre, el Gobierno volvía a tener el dominio de la agenda. Fue justamente en una semana en la que en el Congreso se tomó una tregua prevista para volver a sesionar miércoles y jueves, en Diputados y el Senado, respectivamente. Para la Cámara baja, con una agenda que incluye el rechazo del veto a la ley de redistribución de los ATN y, sobre todo, convertir en ley la norma que rige los DNU: un tiro al corazón de la estrategia legislativa del gobierno libertario. Un proyecto que modifica la ley impulsada por Cristina Kirchner en 2006, que hoy cuenta con la anuencia de la exmandataria para que sea modificada -visto bueno relacionado con su certeza de que no volverá a ser presidenta-. Esa ley saldrá, como también es seguro que Milei la vetará y la resolución sobre el veto quedará para después del 26 de octubre. Probablemente el destino de la Ley 26.122 dependa del resultado de ese día.

En el caso de la Ley de ATN, dependerá de los gobernadores y el renovado poder negociador del Gobierno para frenarlo. Por lo pronto, es muy probable que el tema no alcance inicialmente los 2/3 necesarios para debatirlo sobre tablas y la resolución también se postergue.

Como sea, lo cierto es que la celeridad legislativa opositora se ralentizó cuando el viernes no salió la convocatoria prevista para sesionar el 1° de octubre. Con lo cual, no es seguro que haya sesión ese día; dependerá de que se pongan de acuerdo con el temario. Un factor que habría complicado el acuerdo en el seno de la oposición sería la intención de algunos de incluir la moción de censura contra Guillermo Francos por la inédita decisión de promulgar la Ley de Emergencia en Discapacidad suspendiéndola al mismo tiempo. Hay en la oposición voces que cuestionaron ir contra el único funcionario del Gobierno que realmente dialoga.

Sería otro hecho inédito para la administración mileísta: jamás el Congreso destituyó a un jefe de Gabinete. Previendo tal alternativa, desde el Gobierno ya adelantaron que si eso sucediera el presidente podría volver a designarlo. Por eso el constitucionalista Félix Lonigro sugirió la alternativa del juicio político, que incluye inhabilitación para ocupar cargos. “No puede ser de otra manera, porque no tendría absolutamente ningún sentido que el Congreso pudiera remover por Moción de Censura y que al día siguiente el removido sea repuesto en el cargo por el primer mandatario”, señaló. Se trata de un trámite muy engorroso que nadie imagina vaya a ponerse en marcha.

El conflicto se desató cuando el Gobierno promulgó el lunes 22 la Ley de Discapacidad, luego de que el veto fuera rechazado, pero la suspendió argumentando que el Congreso debía establecer las fuentes de financiamiento. La oposición plantea como contrasentido que ese mismo día el Gobierno dispuso suspender toda percepción de retenciones transitoriamente, lo cual implicó una pérdida de recaudación de mil millones de dólares.

A propósito de las retenciones, la medida fue dispuesta hasta el 31 de octubre, pero con el objetivo de que se liquidaran 7.000 millones. Lo cual se consiguió en apenas tres días, y el beneficio para el campo se suspendió. Así, la ilusión que entusiasmó a los productores fue efímera y se tradujo en fuertes críticas pues terminó beneficiando a un puñado de cerealeras.

En rigor, no tenía mucho margen el Gobierno pues el miércoles el secretario del Tesoro había dejado las cosas en claro al señalar que “estamos trabajando con el Gobierno argentino para poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”. Previamente Scott Bessent había recibido el reproche de la American Soybean Asociation, que se quejó porque Estados Unidos no estaba realizando ventas de soja a China por los aranceles de represalia del 20% impuestos por China en respuesta a los aranceles impuestos por Trump. Lo cual beneficiaba a Brasil y Argentina, que se apoderaban del mercado. En ese contexto, declaró la ASA, “los agricultores leen titulares que no hablan de cerrar un acuerdo comercial con China, sino de que el Gobierno estadounidense está otorgando 20.000 millones de dólares en apoyo económico a Argentina, mientras que este país reduce sus impuestos a la exportación para vender 20 cargamentos de soja argentina a China en tan solo dos días”.

El acuerdo con Estados Unidos metió al Gobierno de nuevo en carrera: ningún oficialismo puede ser competitivo electoralmente con el dólar desbocado. Milei puede regodearse de que su afinidad declarada y hasta sobreactuada con su par estadounidense ha dado resultados. Eso sí, de lo que no quedaron dudas es que lo que tranquilizó a los mercados no fue la palabra de Luis Caputo, sino la de su par norteamericano. Como así también que la infalibilidad de la que se regodeaba hasta ahora el líder libertario ha quedado en tela de juicio.

En este contexto, la pregunta que ninguno de los periodistas afines que acceden al presidente le hará es muy simple: ¿si el programa de su gobierno es -o era- tan sólido, porqué tuvo que venir Washington a salvarnos? ¿Acaso los “econochantas” tenían razón?

La realidad es que, como hemos dicho, la ayuda del Tío Sam está supeditada al triunfo de Milei en las elecciones. A menos que se tomen literalmente las palabras de Trump y el crédito se estire hasta la eventual reelección del presidente argentino, que fue de lo que habló el presidente de los Estados Unidos. En este caso, son elecciones legislativas, en las que no necesariamente quien tenga más votos sea el ganador. Habrá que ver en definitiva cuál es la sensación que acompaña el resultado de ese domingo.

Porque un resultado victorioso de La Libertad Avanza elevaría el número de diputados de esa bancada a 80, en el mejor de los casos. Con un espacio de aliados que apenas superaría la veintena. Ni hablar si le fuera mal, pues no llegaría a los 70 diputados. En uno y otro caso, el Gobierno deberá reeditar desde diciembre el espíritu de la Ley de Bases para alcanzar los apoyos necesarios que necesitará para implementar los cambios que, en gran medida, se perdió de adelantar durante sus primeros dos años.

Ponen límites a la presencia militar extranjera en defensa de la soberanía sobre Malvinas

En medio de las negociaciones entre Argentina y Estados Unidos para una asistencia de ese país al Gobierno de Javier Milei, la diputada Agustina Propato presentó un proyecto de ley que busca prohibir la instalación de tropas e infraestructura militar de países aliados del Reino Unido.

Laura Richardson, comandante del Comando Sur, visitó Tierra del Fuego en abril de 2024, oportunidad en la que Milei viajó presuroso al sur para reunirse con ella.

En una semana marcada por el anuncio de un acuerdo de asistencia financiera entre Argentina y Estados Unidos, que incluye un swap de monedas por 20 mil millones de dólares, la diputada Agustina Propato (Unión por la Patria) presentó un proyecto de ley que busca prohibir la permanencia de tropas extranjeras, la instalación de infraestructura militar y el uso de instalaciones estratégicas argentinas por parte de países que integren alianzas militares con el Reino Unido de Gran Bretaña.

La iniciativa, que se fundamenta en la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional, apunta a reforzar la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. El texto establece que no podrán operar en territorio argentino fuerzas extranjeras de países que no reconozcan formalmente la soberanía argentina sobre esos territorios.

“La defensa de nuestra soberanía no puede flexibilizarse en función de las necesidades económicas y financieras del Poder Ejecutivo Nacional”, advierte Propato en los fundamentos del proyecto.

La presentación se da en un contexto geopolítico sensible. Esta semana, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que su país negocia con el gobierno de Javier Milei una línea de swap por 20 mil millones de dólares, además de la compra de bonos argentinos y un crédito stand-by. El acuerdo fue interpretado como un fuerte respaldo político y económico de la administración de Donald Trump al Gobierno argentino, en la antesala de las elecciones legislativas de octubre.

El paquete de asistencia incluye también la posibilidad de inversiones directas de empresas estadounidenses en sectores estratégicos del país, y se enmarca en una estrategia más amplia de Washington para contrarrestar la influencia de China en la región.

En ese marco, el proyecto de Propato adquiere una dimensión que trasciende lo estrictamente legislativo. La diputada advierte que permitir la presencia militar de países aliados del Reino Unido —como Estados Unidos, miembro de la OTAN— podría poner en riesgo los intereses estratégicos de la Argentina, especialmente en relación con la disputa por la soberanía de las Malvinas.

“La cuestión Malvinas es política de Estado. Ningún gobierno tiene potestades para modificar los posicionamientos históricos del pueblo argentino en esta materia”, sostiene la legisladora.

El proyecto también recuerda que el artículo 75 inciso 28 de la Constitución establece que es el Congreso quien debe autorizar la entrada de tropas extranjeras al país, y que cualquier decisión en ese sentido debe estar alineada con los intereses soberanos de la Nación.

La iniciativa de Propato busca abrir un debate incómodo para el oficialismo, que busca mostrar al acuerdo con Estados Unidos como un logro de gestión. Pero también interpela a la oposición, que históricamente ha defendido la causa Malvinas como una política de Estado.

Lousteau, sobre la asistencia financiera de Trump: “Ahora somos rehenes”

El senador radical alertó que el país pasará a “ser más dependiente” y subrayó qué intereses considera que tiene Estados Unidos detrás.

El senador nacional Martín Lousteau (UCR) analizó el contundente respaldo de la administración norteamericana al gobierno de Javier Milei. “Esto es un rescate a los bonistas, pero no es una solución a los que no llegan a fin de mes”, sostuvo y alertó que con esta asistencia financiera el país “pasa a ser más dependiente”, y los argentinos “rehenes”.

“Me parece que es una señal contundente la ayuda del Tesoro de Estados Unidos, provee cierta tranquilidad, porque el Gobierno iba caminando a un abismo, a pesar de que muchos economistas de distintas ideologías le advirtieron durante mucho tiempo que la no acumulación de reservas iba a desencadenar una crisis hizo oídos sordos”, observó.

El exembajador en Estados Unidos señaló que esta “es una señal inédita” y, por ello, “es muy importante que el Gobierno corrija el rumbo. Esto es muy importante desde dos perspectivas. La primera es porque quemar reservas permanentemente o imprimir billetes permanentemente, que era la falencia del kirchnerismo, hace que se engendren crisis. El Gobierno tiene que acumular reservas, tiene que cambiar la manera en la que aborda la política macroeconómica. Segundo, porque vemos un impacto muy importante en la vida cotidiana de las personas”.

Además, el economista recordó que “el gobierno de Milei estuvo alineado con el gobierno de (Donald) Trump de un modo casi personal. De hecho, echó a una canciller (Diana Mondino) cuando no se coincidió en una votación en la ONU. El problema que surge acá es cuando se presente una divergencia, cuando Argentina quiera ampliar sus intereses con otros socios comerciales”.

“Pero ahora somos rehenes, independientemente de si Argentina coincide o no con la política de Trump, o un nuevo presidente de Argentina tiene otra idea. Si Argentina no hace el trabajo para liberarse de esta deuda pasa a ser más dependiente y a tener menos grado de libertad y soberanía”, advirtió.

El candidato a diputado nacional por Ciudadanos Unidos apuntó que a Estados Unidos “le interesa que China no entre con mayor volumen en Latinoamérica, al que ve como su patio trasero. Por eso ve a Argentina como un aliado. Recordemos que, en un momento de debilidad similar, cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner, le entregamos a China una base de observación espacial en Neuquén”.

“¿Qué otra cosa le interesa a Estados Unidos? Tener control sobre todo en el desarrollo tecnológico, especialmente telecomunicaciones. Le interesa también el estrecho de Magallanes, que es el otro paso entre el Pacífico y el Atlántico. Y los minerales, litio y tierras raras que se usan para el desarrollo de telecomunicaciones y de guerra”, añadió el titular de la UCR Nacional.

Ripoll sin filtro: fuerte exabrupto contra Milei y Trump

En el marco del debate del Presupuesto 2026, la diputada nacional del MST apuntó contra el jefe de Estado y aseveró: “Está contento y está feliz por ir a chupársela”. Tras cruzarse con Lemoine, siguió: “Faltó que se agachara un poquito más y lo ejecutara”.

Foto: HCDN

En la primera reunión informativa de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados para tratar el proyecto de “ley de leyes” del ejercicio fiscal 2026, el ambiente parecía tranquilo hasta que la diputada nacional Vilma Ripoll tuvo un fuerte exabrupto contra el presidente Javier Milei de viaje en Estados Unidos donde se reunió con Donald Trump. “Está contento y está feliz por ir a chupársela”.

La legisladora del Movimiento Socialista de los Trabajadores había criticado el contenido del proyecto de ley en el que denunciaba un recorte en las políticas de género y mencionó, además, el triple femicidio sucedido en las últimas horas en Florencio Varela. En ese sentido, señaló que al oficialismo “no le importa nada” porque “ustedes gobiernan para ellos”, en alusión el gobierno estadounidense.

Luego, relató experiencias transitadas en comedores infantiles y cargó: “A nosotros nos daba vergüenza mirar la cara de esos pibes que no teníamos para darle de comer y no era una tarea nuestra, era de este Gobierno… que está contento y está feliz por ir a chupársela a Trump”. Desde el otro flanco de la Sala del 2° piso del Anexo C, la diputada libertaria Lilia Lemoine le contestó de inmediato: “Sos una maleducada”.

Ante el repudio de los integrantes de La Libertad Avanza, Ripoll siguió: “Es eso lo que hizo ayer este Gobierno”, y sumó: “soy diputada, lo digo así porque así lo siento, no tengas dudas… es lo que hizo ¿o no viste?... vergüenza daba, faltó que se agachara un poquito más y lo ejecutara”.

Por último, la diputada nacional del Frente de Izquierda remarcó que este Gobierno “al Fondo Monetario Internacional sí le cumple”, adelantó que “nos van a mandar funcionarios que no nos contestan, como hace Francos cada vez que viene acá y contesta cualquier ‘huevada’”, y cerró: “No nos agarran otra vez así, dígannos que no van a venir o que no quieren sacar otra vez el Presupuesto”.

Desde LLA celebraron el acuerdo financiero entre Estados Unidos y la Argentina

La bancada conducida por Pilar Ramírez (LLA) destacó la reunión entre Donald Trump y Javier Milei y lo tildaron de “un encuentro histórico”.

Después de que el presidente de la Nación, Javier Milei, se reuniera con su par de Estados Unidos, Donald Trump, para cerrar la ayuda financiera que permitirá pagar los vencimientos de la deuda y fortalecer las reservas de la Argentina, los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) salieron a celebrar el acuerdo en las redes sociales.

En ese sentido, la presidenta de esa bancada y mano derecha de Karina Milei, Pilar Ramírez, afirmó que “la Argentina será grande otra vez. ¡Viva la libertad, carajo!”. Mientras que Lucía Montenegro (LLA) resaltó que “el líder de la primera potencia mundial se refirió a nuestro presidente en términos tan elogiosos que nos llenan de orgullo a los argentinos. ¡Gracias Javier Milei! (El ‘fenómeno barrial’)”.

Sobre esa misma línea, Marina Kienast (LLA) opinó que se trató de “un encuentro histórico entre Milei y Trump. Argentina vuelve al lugar que merece: al lado de quienes defienden la libertad y el progreso. La Libertad Avanza, en casa y en todo el mundo”.

En tanto, Leonardo Saifert (LLA) aseveró que “después de que los mandriles ganaran las elecciones en la provincia, el dólar superó la banda superior, el riesgo país trepó hasta más de 1400 y los mercados reaccionaron en forma negativa” e insistió que “un par de jugadas de Milei y el dólar baja a 1367, el riesgo país vuelve a bajar hasta casi los 1000 puntos y los mercados suben el valor de sus acciones y bonos un 24%”.

“¿Se dan cuenta de que el ‘riesgo kuka’ existe? El mercado le tiene pánico a los kukas, apenas asoman la nariz y todo se va a la mierda de nuevo. Tiene que salir Javier a apagar el incendio que ellos provocan, voluntaria o involuntariamente. Su mera existencia hace que todo sea peor, simplemente respiran y ya todo es peor”, añadió y concluyó expresando: “imaginen lo rápido que esto avanzaría sin esos monos de la era de bronce tirando piedras a cada rato”.

El kirchnerismo le recordó al Gobierno que la aprobación del nuevo crédito debe pasar por el Congreso

Diputados de Unión por la Patria, encabezados por Máximo Kirchner, presentaron un proyecto de resolución que reafirma las atribuciones exclusivas del Congreso en materia de endeudamiento y tratados internacionales. La iniciativa exige al Poder Ejecutivo y al Banco Central que sometan a la aprobación legislativa cualquier acuerdo con el Tesoro de EE.UU..

Con Máximo Kirchner a la cabeza, un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria también presentó un proyecto de resolución para remarcar las atribuciones exclusivas del Congreso de la Nación establecidas en el artículo 75 de la Constitución Nacional, donde aclararon la facultad del Poder Legislativo sobre contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación, el arreglo del pago de la deuda exterior de la Nación y la aprobación de tratados concluidos con las demás naciones y con las organizaciones internacionales.

La iniciativa firmada por el espectro kirchnerista dentro de Unión por la Patria le exige al Poder Ejecutivo Nacional y al Banco Central que someta a la consideración de ambas cámaras del Congreso cualquier acuerdo alcanzado con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América o con la administración de los Estados Unidos de América, adjuntando el conjunto de toda la documentación y cláusulas del acuerdo, con particular atención a cualquier compromiso que asuma la Argentina como condición para el otorgamiento.

Así las cosas, el texto establece la reafirmación de que todo empréstito tomado por nuestro país con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América o con la administración de los Estados Unidos de América que no sea aprobado por ambas cámaras del Congreso de la Nación “es nulo de nulidad absoluta e insanable y no obligará al Estado nacional de manera alguna”.

Cabe recordar a comienzos del 2022, el diputado nacional Máximo Kirchner había renunciado a la presidencia del bloque del Frente de Todos en rechazo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que llevaron adelante el exministro de Economía, Martín Guzmán, en la presidencia de Alberto Fernández.

En esa línea, Kirchner sostuvo que "la crisis se agrava al considerar la política de confrontación abierta instaurada por Poder Ejecutivo contra el Poder Legislativo, que incluye declaraciones ofensivas y decisiones unilaterales que vulneran la institucionalidad democrática y se materializa en la ausencia de un Presupuesto Nacional aprobado por el Congreso durante los últimos dos años y en la falta de rendición de cuentas por parte del Poder Ejecutivo".

“La suscripción de un acuerdo financiero con el Tesoro de los Estados Unidos sin la aprobación del Congreso de la Nación viola de manera flagrante las disposiciones constitucionales que reservan al Poder Legislativo la potestad exclusiva sobre el endeudamiento público y los tratados internacionales”, explicó el diputado en los fundamentos del proyecto de resolución.

El proyecto fundamenta, además, que cualquier empréstito o tratado internacional requiere la aprobación del Congreso, según los artículos 75 incisos 4, 7 y 22 de la Constitución Nacional. Diversos juristas citados en los fundamentos refuerzan que "estas atribuciones no son delegables" y que su incumplimiento genera nulidad absoluta. También se mencionan leyes específicas como la 24.156 y la 27.612, que exigen autorización legislativa para operaciones de crédito público.

El proyecto de resolución está encabezado por Máximo Kirchner y lleva las firmas de Constanza Alonso, Leila Chaher, Gabriela Estévez, Emiliano Estrada, Rogelio Iparraguirre, Tomás Ledesma, Mónica Macha, Leopoldo Moreau, Sergio Palazzo, Paula Penacca, Agustina Propato, Vanesa Siley, Rodolfo Tailhade y Natalia Zaracho.

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Dependencia colonial disfrazada de "apoyo"

La diputada nacional de Unión por la Patria plantea una serie de advertencias vinculadas a la posibilidad de un blindaje económico por parte del gobierno de Estados Unidos a la Argentina. "En un mundo marcado por la competencia entre potencias, la deuda opera como instrumento de alineamiento político", definió.

Por Lorena Pokoik

Que el Tesoro de Estados Unidos haya bautizado a la Argentina como “aliado clave” en América Latina no constituye un elogio, sino una advertencia. En el momento más delicado de la crisis cambiaria, con reservas en caída, bonos desplomados y riesgo país disparado, Washington decide intervenir con un mensaje que, bajo la apariencia de respaldo, revela la pretensión de condicionar el rumbo económico y político del país. La disposición a “hacer lo necesario” y a poner “todas las herramientas de estabilización sobre la mesa” no es un gesto de solidaridad, sino la reafirmación de un poder tutelar que busca afianzar su influencia en la región en un momento de fragilidad institucional y de erosión del gobierno argentino.

En ese marco, el Banco Central se vio obligado a desprenderse de 1.110 millones de dólares en apenas tres días, en un intento desesperado por contener la escalada del tipo de cambio mayorista. Lejos de constituir una señal de fortaleza, esta sangría de reservas refleja la vulnerabilidad extrema de la economía y la incapacidad de sostener la estabilidad sin hipotecar el futuro.

El oficialismo celebra la iniciativa como un salvataje, pero lo que está en juego es la apertura de un nuevo ciclo de endeudamiento que, de concretarse por fuera del Congreso, implicaría un avasallamiento de la división de poderes y una cesión ilegítima de soberanía. La Constitución Nacional es categórica: corresponde al Poder Legislativo contraer empréstitos, arreglar la deuda interior y exterior y aprobar el presupuesto de la Nación. El artículo 75, en sus incisos 4, 7 y 8, lo consagra con nitidez; el artículo 76 prohíbe la delegación de facultades legislativas; y el artículo 99 inciso 3 impide que los decretos de necesidad y urgencia reemplacen de manera permanente la intervención parlamentaria. No son tecnicismos jurídicos, sino pilares de la república que garantizan el control democrático de las decisiones que hipotecan el futuro colectivo.

La legislación vigente refuerza este principio. La Ley 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública obliga a que todo programa con el Fondo Monetario Internacional, así como las emisiones de títulos bajo jurisdicción extranjera, cuenten con autorización del Congreso. La Ley 24.156 de Administración Financiera reafirma que toda operación de endeudamiento debe ajustarse a autorizaciones legales y presupuestarias. Eludir estos mecanismos no es solo una irregularidad: es una regresión democrática que despoja a la sociedad de su derecho a conocer y debatir las condiciones de un endeudamiento que impactará sobre generaciones enteras.

La historia argentina advierte sobre los riesgos de ese camino. Desde la dictadura militar hasta el acuerdo stand-by de 2018 con el FMI bajo el gobierno de Mauricio Macri, los ciclos de endeudamiento externo sin control parlamentario se tradujeron en crisis recurrentes, pérdida de soberanía y sufrimiento social. No fueron simples errores de gestión: fueron decisiones que ataron al país a condicionalidades que se tradujeron en desempleo, pobreza y desindustrialización. Repetir esa historia sería insistir en un modelo que condena a la Argentina a la dependencia estructural y a la desigualdad social.

La dimensión geopolítica es insoslayable. En un mundo marcado por la competencia entre potencias, la deuda opera como instrumento de alineamiento político. Cuando Estados Unidos define a la Argentina como “aliado clave”, no busca únicamente estabilizar un mercado financiero: persigue asegurarse un enclave estratégico en el Cono Sur, donde están en disputa recursos naturales, energía, logística marítima y tecnologías críticas. El endeudamiento no es, en este marco, una herramienta económica neutral, sino un mecanismo de subordinación política que convierte la soberanía en simple garantía de capitales globales.

Aceptar ese camino significa hipotecar reservas, recursos y decisiones políticas a cambio de dólares prestados, perpetuando un modelo de desigualdad y exclusión. La cuestión no es técnica ni contable: es política, histórica y civilizatoria. Defender la Constitución, las leyes y el rol insustituible del Congreso no es un formalismo: es la condición para resguardar la democracia frente al avance de un tutelaje externo que amenaza con reducir la autodeterminación nacional a mera retórica.

El mensaje del Tesoro estadounidense, celebrado como un espaldarazo por el oficialismo, debe ser leído con cautela: es la confirmación de una estrategia de dominación que bajo la fachada de apoyo económico persigue moldear la política argentina en función de intereses ajenos. Resistir ese formato de dependencia, denunciar sus riesgos y afirmar la vigencia plena de la institucionalidad democrática es un imperativo de soberanía. El dilema no es si habrá dólares prestados: el dilema es si la Argentina se resignará a ser un enclave subordinado o si reafirmará su condición de Nación libre, capaz de decidir su destino con dignidad, justicia social y democracia plena.

Martín Lousteau: “Trump no hace nada gratis”

El senador nacional sostuvo que “cuando vas al FMI es porque las cosas no te salieron bien, cuando vas al Tesoro de EEUU es porque las cosas no te salieron bien doble o triplemente”.

“Estoy viendo que el ‘Todo Marcha de Acuerdo al Plan’ (TMAP) no es cierto. Si en unas horas decidiste que bajás las retenciones a cero y hacés un viaje a Estados Unidos para ver si conseguís otro salvataje más, lo que no está funcionando es el plan. Lo de las retenciones tiene un costo fiscal significativo, es como un crédito fiscal muy caro. Estamos viendo qué pasa en Estados Unidos. Creo que deben estar reunidos los equipos para ver cómo pergeñan algo, imagino con el mínimo costo para Estados Unidos, que le resuelva el problema transitorio a la Argentina. Estarán diseñando algo para que no pase por el Congreso. Pero está claro que es un salvataje político de Trump”.

“Ya se quemaron los dólares del Fondo. Cuando vas al FMI es porque las cosas no te salieron bien, cuando vas al Tesoro de EEUU es porque las cosas no te salieron doble o triplemente”, agregó el senador Lousteau en el canal de streaming Gelatina.

“¿Qué deben estar pergeñando?: Cómo el Tesoro de EEUU ayuda a la Argentina sin tener que pasar por el Congreso argentino. Tiene dos vías, una es un swap de la Reserva Federal al Banco Central y la otra posibilidad es que el Fondo de Estabilización Financiera de Estados Unidos compre bonos de la deuda argentina que están por vencer. Deben estar pensando en estas líneas porque necesitan con urgencia el dinero para dar una señal”, opinó el candidato a diputado nacional por la lista Ciudadanos Unidos.

Lousteau continuó diciendo que “siempre es bueno tener un amigo grandote. La pregunta es qué te pide. Trump no hace nada gratis. Todo es qué consigue, no hace altruismo. Él tiene una pelea desatada con Brasil, le sube aranceles porque la Justicia condenó a Bolsonaro. Pero tiene intereses significativos en el Atlántico Sur. Hizo mucho hincapié en que China no manejara el canal de Panamá y el otro paso que existe entre el Pacifico y el Atlántico es el estrecho de Magallanes”.

American dictatorship

Donald Trump fue libremente elegido pero, de hecho, controla los tres poderes y ejerce facultades cuasi dictatoriales. Sus decisiones pueden dar origen a una sociedad más injusta y un país menos respetable.

Por Rodolfo Terragno

Es cierto que no accedió al poder a través de un golpe de estado. Es cierto que no disolvió el Congreso ni la Corte Suprema. Es cierto que (si no es reelecto) tendrá sólo cuatro años en la Casa Blanca. Pero Donald Trump -habiendo ganado la presidencia por el voto popular- ejerce un poder cuasi dictatorial.

No suprimió el Congreso pero lo controla. En el Senado tiene 53 legisladores oficialistas contra 47 opositores. En la Cámara de Representantes, 219 contra 212. Y en la Corte Suprema cuenta con 6 jueces de 9.

Tiene objetivos económicos claros e instrumentos eficaces pero desmedidos y en algunos casos crueles. A mediano plazo pueden dar lugar a una sociedad más injusta y a un país menos respetable.

Estos son ejemplos de cómo gobierna:

■ La Justicia federal había prohibido las deportaciones que no estuvieran debidamente fundadas. Violando esa prohibición, en tres meses Trump deportó a (cifras oficiales) 142.000 indocumentados, la mayoría por ser, supuestos “miembros de grupos criminales”.

■ Calificó el flujo migratorio como una“invasión” de “enemigos” e invocó una ley de 1798, que facultaba al Presidente a “detener y deportar a ciudadanos de naciones con las que Estados Unidos está en guerra”.

■ La Constitución norteamericana dice que “todas las personas nacidas en los Estados Unidos” tienen la nacionalidad de ese país. Es una norma de 1868, sancionada para proteger a los hijos de esclavos. Trump decidió que los hijos de indocumentados que nacen en Estados Unidos carecen de la nacionalidad estadounidense. La Corte avaló la decisión de Trump con el voto de mayoría adicta (6 a 3).

■ Congeló los fondos de un programa del Departamento de Salud y Servicios que provee atención médica a niños de familias pobres. La GAO, auditora externa que provee información al Congreso, declaró que esta medida es ilegal.

■ Desmanteló el Departamento de Educación, que estaba dedicado a “garantizar la igualdad de acceso a la educación y promover la excelencia”.

■ Ordenó a la Universidad de Harvard “no matricular a estudiantes extranjeros”, agregando que “los existentes deben trasladarse o perder su condición legal”. A los potenciales se les prohibirá la entrada a Estados Unidos. Harvard es una universidad privada pero subsidiada en parte con fondos federales. Como sus autoridades rechazaron la imposición de Trump, éste le congeló subsidios por 2.200 millones de dólares. Harvard recurrió a la Justicia.

■ A la prohibición de aceptar alumnos extranjeros se agregaban órdenes de tipo político. Harvard tenía que eliminar de su currícula todos los programas de diversidad de género e inclusión. Y debía impedir que se organizaran en el campus manifestaciones en favor de Gaza.

■ La ciencia sufrirá recortes de 160.000 millones de dólares. Grandes investigaciones quedarán desfinanciadas. La ciencia aplicada y el ejercicio de la medicina también quedarán afectados. El Servicio Nacional de Salud perderá 40 % de su presupuesto. Los estados no recibirán fondos federales para la gestión de enfermedades infecciosas, servicios de salud mental, tratamiento de adicciones y diversas patologías.

■ Trump desvinculó a Estados Unidos del Acuerdo de París y los compromisos de implementar un plan para combatir el cambio climático.

■ Eliminó toda la regulación que, en favor de la salud pública, inducían o procuraban reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

■ Suprimió los incentivos a los coches vehículos eléctricos. Al contrario, impondrá un impuesto anual a los propietarios de coches eléctricos (250 dólares; 100 si son híbridos)

■ Declaró la Emergencia Nacional Energética, con un objetivo: “Liberar la energía estadounidense”, mediante una mayor producción de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. Trump asegura que la energía limpia es “una estafa, la peor forma de energía y la más cara”.

■ Canceló planes para el desarrollo de proyectos eólicos marinos en aguas federales frente a las costas de Texas, Luisiana, el Maine, Nueva York, California y Oregón, así como en el Atlántico central, para los cuales la Oficina de Gestión de Energía Oceánica había reservado un millón y medio de hectáreas.

■ En una decisión imprevisible, mandó a quemar anticonceptivos, comprados por USAID, que estaban destinados a países de bajos recursos. Habían costado 9.7 millones de dólares.

■ A la USAID la cerró. Era una entidad que proveía ayuda económica o humanitaria a 120 a países. Antes de la invasión israelí estaba actuando en Gaza para “mejorar la vida del pueblo palestino” y sentar las bases para una solución viable al conflicto de palestinos e israelíes.

■ La Constitución de Estados Unidos otorga al Congreso la autoridad exclusiva para imponer impuestos, incluidos aranceles: pero el Congreso, dominado por Trump, ha aprobado leyes que le permiten imponer aranceles “por razones de seguridad”.

■ Trump estableció aranceles a todos los países del mundo, incluso con los que no tienen comercio, para negociar reducciones, conceder premios o imponer castigos. A India y Brasil les impuso un arancel de 50%; a India porque le compra petróleo a Rusia y a Brasil por su relación con China. En el caso de la Unión Europea acordó un arancel de 15% a cambio de inversiones europeas en Estados Unidos por 600.000 millones de dólares. Días después dijo que, si no se realizaban esas inversiones, la Unión Europea cargaría con un arancel de 35%.

■ Intervino la entidad autónoma que regula los mercados, supervisa las fusiones de empresas y autoriza (o no) a otros países a emitir deuda bajo legislación estadounidense. Esas facultades quedan ahora directamente en las manos de Trump.

Todo bajo control.

Rodolfo Terragno es político, historiador y periodista.

Migraciones forzadas: un reto para la humanidad

Las migraciones forzadas, históricamente motor de desarrollo, hoy enfrentan un giro dramático: rechazo, expulsiones masivas y violencia. Entre la desesperación de quienes huyen y la hostilidad de los países receptores, el fenómeno revela la crisis humanitaria y moral de nuestro tiempo.

Por Nancy Sosa

Existe hoy una idea sobre las migraciones y los efectos que provocan las oleadas de ciudadanos del mundo dispuestos a encontrar un lugar donde vivir mejor, acceder a puestos de trabajo, conseguir un poco de estabilidad y poder soñar con una vida “normal” lejos del país de origen. No piden más que eso.

Esa misma idea se autoconstruye sobre la base de un manojo de necesidades personales y grupales como el hambre, los conflictos internos en sus países, las persecuciones políticas y el peligro que supone pensar diferente al poder de turno. Hay infinidad de causas que justifican la huida, el éxodo, como última opción.

Quienes emigran lo hacen después de un largo período de sufrimiento, agobio e impotencia anta la ausencia de soluciones nacionales. Irse de su país es una decisión difícil, un arrojo al océano de las incertidumbres muchas veces vano. Sin embargo, en otros tiempos fueron bienvenidos por falta de mano de obra barata. No se dijo entonces que esa ventaja tuviera un final, que el buen recibimiento iba a trocar en expulsión despiadada.

En ese dramático proceso de asentamiento que duró siglos o décadas ahora aparecen desenlaces indeseados: de repente, el migrante es rechazado, considerado apenas un refugiado cuya identidad conlleva la característica de ser un “inmigrante al paso”, no un nuevo ciudadano del país que lo cobijó cuarenta años antes. Está condenado a la repatriación, devuelto con humillación a su país como si fuera un delincuente, o a un tercero que no le ofrece ninguna garantía. Esta es la salida que eligen varios gobiernos para “sacarse el problema de encima”.

El momento actual es el tramo del regreso de las migraciones a un punto muerto, un nuevo instante de huida de nuevas persecuciones en el país que los cobijó para usar sus servicios domésticos. Esta es la etapa en que el poder político de las naciones desarrolladas concluye en que esos migrantes, imprescindibles en los dos siglos anteriores para estructurar la producción de la riqueza propia y concretar una revolución industrial, ya no les sirve.

Un día llega un hombre que decide cerrar las fronteras de los Estados Unidos para proteger a la población nativa, suprematista blanca, y liberal; lo hace en nombre de la protección comercial, se escuda en el argumento de que aquellos migrantes, los únicos dispuestos a aceptar los trabajos más negreros, ahora sobran y son “delincuentes” indocumentados. El hombre decide ignorar que esa gente ha vivido en ese país desde hace 40 o 50 años sin recibir la documentación ciudadana, inexplicablemente.

Él tiene la potestad suprema de definir las expulsiones sin corroboraciones judiciales, e ignora olímpicamente que en ese mismo período los indocumentados trabajadores pagaron impuestos elevadísimos para poder tener un puesto laboral. Pagaron para trabajar. Solo en 2023 esa franja de indocumentados aportó a las arcas del gobierno norteamericano 90 mil millones de dólares en impuestos no registrados, y envió remesas a sus familias en los países de origen por 831.000 millones de dólares entre los años 2000 y 2022.

El presidente Donald Trump busca desarticular ese mecanismo, y prefiere perder los ingresos a cambio de que los indocumentados queden vulnerables y puedan ser deportados por la fuerza a terceros países. Esa reacción decididamente racista y excluyente, activó las protestas “No al día de Reyes”, o “Día de NO a los Reyes”, NO a los dictadores y tiranos, es decir NO al presidente Trump. El reclamo se hizo oír en ciudades populosas y pequeñas de todo el país, y los que protestaron fueron los ciudadanos nacidos en los Estados Unidos.

Las reacciones populares sobre el movimiento inmigrante surgen de ambos lados de la brecha: quienes defienden la permanencia de los inmigrantes, y quienes adhieren a las deportaciones masivas. La grieta se exteriorizó también en Europa. El municipio de Torre Pacheco, en Murcia, ha cautivado la atención de los medios españoles a raíz de un episodio controvertido y confuso, en que se produjo la detención del grupo ultra “Deport Them Now”, destinado a instigar las “cacerías” de inmigrantes. La violencia y los ataques racistas ya produjeron el cierre de negocios de inmigrantes, la Fiscalía investiga al partido político Vox -ultra derecha liberal- por eventuales incitaciones al odio a través de la red X, y la Guardia Civil detuvo a trece magrebíes, entre ellos a su líder, después de que golpearan a un hombre de 69 años por razones de racismo. Un restaurante chino no abre sus puertas por temor a otros ataques. Otros comercios permanecen cerrados desde el fin de semana pasado, tras la convocatoria del líder del grupo “Desokupa” (una empresa de desokupación forzada de viviendas) Daniel Esteve, a formar patrullas ciudadanas antiinmigrantes. Son la viva imagen de barrabravas internacionales.

Por su parte, el Parlamento griego aprobó el viernes una estricta ley del Ministerio de Inmigración y Asilo para enfrentar la cuestión migratoria, pero no en el sentido de su defensa, precisamente, sino a favor de estrechar los controles de ingreso.

Reacciones como las mencionadas se replican en todo el mundo, porque los migrantes son demasiados, los conflictos que los expulsan incontables, y la desesperación apabullante. Sin embargo, la cuestión de la inmigración genera a la vez otras visiones más tolerantes a la hora de analizar qué dejan en términos de beneficios esos movimientos rampantes en la historia de la humanidad.

No es para sentir alivio, ni olvidar lo que un microfilm enfoca día a día y pone a la vista lo peor de esas manifestaciones de expulsión y la pérdida de la esperanza de millones de personas. Hay dando vueltas por el mundo 281 millones de migrantes internacionales; a finales del 2022, la cantidad de personas desplazadas ya había alcanzado la triste cifra récord de 117 millones y, como se ve ha crecido exponencialmente.

Diversos informes sociológicos consideran con benevolencia que el desplazamiento migratorio “es natural” porque siempre ha existido, y lo rescatan en el sentido de que es un agente de cambio mundial que impulsa el desarrollo humano y el crecimiento, una “impronta” que produce indefectiblemente -cualquiera sea la razón del desplazamiento- una estela de transformaciones a raíz de la integración de razas, culturas y generaciones. Los costos, los daños, los sacrificios humanos no se computan desde el cómodo sillón de la fría sociología.

En el mundo actual, la migración, un fenómeno histórico y natural de la humanidad, muestra avances y retrocesos con la marca de la violencia y la discriminación, y a la par esfuerzos insuficientes en materia de integración y conquista de derechos. Hay, sin duda, países que padecen el incremento notable de la migración en el siglo XXI debido a la multiplicación de las persecuciones políticas, los conflictos y las crisis económicas globales. Se llega al extremo de manifestar hartazgo hasta con las visitas circunstanciales del turismo. La creciente xenofobia no distingue el dolor del placer.

Es verdad que, en los países europeos, la avalancha de inmigrantes asiáticos y de Medio Oriente o el norte de África, ha pasado por encima de la solidaridad del Viejo Mundo y las voluntades europeas. La masividad del éxodo atravesó las aguas del Mediterráneo e invadió sin propósitos de conquista no solo las culturas locales, sino también la distribución de los beneficios y las carencias por la sorprendente llegada de “refugiados”. Surge aquí una sutileza semántica: ¿los inmigrantes han pasado ahora a ser refugiados?

Esos cambios quedan entre paréntesis para que en el futuro se juzgue sobre lo bueno y lo malo de esta expansión. Las teorías respecto de que “la historia de las migraciones es la historia de humanidad” son aceptables a la luz de los análisis después de varios siglos, y porque ellas mismas constatan que el espíritu de las migraciones está penetrado por la pobreza.

La pobreza es la que mueve a enormes sectores de la población humana a hurgar en los rincones de la naturaleza para tratar de saciar el hambre y consagrar una sobrevivencia que siempre será precaria. Esto requiere una reflexión acerca de la calidad de las transformaciones nacidas de la desesperanza, la desigualdad y la mezquindad humana.

Hay claras responsabilidades por estos resultados, tienen nombre y apellido, tienen ideologías e intereses económicos, y también cálculos mal intencionados acerca de que la población terrestre crece desmesuradamente y hay que ponerle un freno. No es la primera vez que surgen estos pensamientos.

Lo único que falta es que una mentalidad delirante imponga por Tick Tock que “la Tierra no es para todos”, o que el mensaje se expanda y divulgue que si siguen naciendo niños “la Tierra se va a caer”. No se rían, la frase es de la década del´60, cuando Mac Namara y Rockefeler quisieron suprimir los embarazos y atenuar el número de nacimientos porque nuestro planeta no iba a resistir el peso de tanta gente. Por eso impusieron las pastillas anticonceptivas. Los únicos que se comieron el verso fueron los chinos, obligados por ley a tener no más que un hijo.

Nancy Sosa es periodista, socia del Club Político Argentino

Sorpresas con inflación y cepo, tras nuevos traspiés oficiales

El repunte inflacionario, más la devaluación que anticipa el levantamiento del cepo. Mientras Milei intenta sostener el rumbo, crecen las tensiones internas y externas en el frene político.

Por José Angel Di Mauro

Es un secreto a voces que los gobiernos acceden al dato de la inflación que mes a mes revela el INDEC con cierta antelación. No tanta, pero la suficiente como para tomar mínimos recaudos. Igual, no era necesario contar con tanta data para presagiar que el número que se conocería este viernes sería más alto que el mes anterior. Aquellos privilegiados que cuentan a diario con información de primera mano habían sido interiorizados sobre el fuerte salto, mas no lo suficiente. Un periodista afín se animó a predecir el día previo un 2,9%, aunque rápidamente aclaró que podía ser 3…

“Bueno, marzo es un mes inflacionario”, se apuró a aclarar alguien de su staff, como para justificar semejante arrojo. Nadie ahí predecía un nivel semejante al que revelaría el INDEC 18 horas y media más tarde. Y si el dato es de por sí malo, peor es que preanuncia un piso muy alto para la inflación del mes de abril. Eso sin considerar las obvias consecuencias de la readecuación de precios que anticipa la salida del cepo.

Pero digamos todo: el imprevisto 3,7% de marzo es 1,3% más que el mes anterior, aunque hay que remontarse a 2020 -año de pandemia- para encontrar un porcentaje inferior para el mes de marzo (3,3%). Vale la información para no perder de vista de dónde venimos.

Poco después de que se revelara el dato (malo) de la inflación, el Gobierno informó sobre la salida del cepo. Obviamente, semejante anuncio se llevó toda la marca de esa jornada tan cargada de información económica, lo que llevó a más a de un desconfiado a relacionar ambas cosas, adjudicándole al titulazo del viernes la intención de tapar la mala noticia de la inflación. Nada más lejano de la realidad, por cierto: para levantar el cepo, el Palacio de Hacienda necesitaba certezas del Fondo que recién ese día se darían, pues coinició que el board del FMI se reunía ese mismo viernes. En todo caso, habrán ayudado “las fuerzas del cielo”...

Está claro que el Gobierno no anunció una devaluación, como la mayoría de la corporación de economistas venía anticipando desde hace tiempo so pena de ser tildados de “mandriles y econochantas”… Pero también es cierto que las bandas de flotación que regirán desde este lunes implican eso. Solo un milagro económico que no sucederá evitará el salto en el tipo de cambio que, de todos modos, estará acotado. Y que como todo el mundo económico siempre insistió en sostener, era tan necesario como inevitable. El tema es que el Gobierno se empecinó en negarlo siempre y aún hoy insiste en tener la razón.

Y lo hace ahora, justo cuando buena parte de la denigrada casta de economistas reconocía las bondades de estar con cepo en momentos de tanta volatilidad generada por la decisión del amigo americano Donald Trump, que generaron un terremoto económico de escala global.

Con esta decisión, el Gobierno debió resignar, en plena carrera electoral, la rigidez del esquema cambiario. El dólar flotará dentro de los márgenes de las bandas que anunció Economía tras el acuerdo con el FMI, en un mensaje muy similar al del Gobierno de Mauricio Macri en 2018, camino también a elecciones que terminó perdiendo. Consultado respecto de esas similitudes, un economista lejano del pensamiento de quienes gobiernan advertía que ese fue un año de sequía, dato no menor para un país que exporta bienes agropecuarios al punto tal de depender de eso nuestro nivel de reservas; y además, a diferencia de entonces hoy no hay déficit fiscal, lo cual permite vislumbrar un panorama más ordenado para flotar.

Previsiblemente Cristina Kirchner salió este sábado a endilgarle a Milei una devaluación del 30%. “¿Me querés decir de qué te sirvió la motosierra, hermano?”, preguntó CFK en su lenguaje llano en “modo candidata”, decretando que “tu plan falló”. Desde la vereda opuesta, aquella que le ha dado gobernabilidad desde el Congreso a un gobierno muy reacio a reconocerlo, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, advertía el sábado que “el presidente del Banco Central  asume hoy ante toda la Nación, la enorme responsabilidad de administrar la última oportunidad de la Argentina, manteniendo las reservas y aumentarlas, y mantener el valor de la moneda”.

Una señal de que la oposición más dialoguista no buscará doblegar al Gobierno en tiempos de debilidad, como revelan semanas de derrotas sucesivas en el Congreso.

Al traspié autoinfligido con los pliegos para la Corte Suprema, el oficialismo sumó el martes pasado una sesión para el olvido, en la que no pudo evitar la aprobación de ninguna de las votaciones que propuso la oposición. En términos futboleros, todos los remates al arco fueron gol en esa sesión aciaga para el Gobierno del 8 de abril. No pudo evitar siquiera la conformación de una comisión investigadora, que se suponía era lo más difícil de lograr para la oposición en esa sesión que, hasta poco antes de su inicio, todos daban por caída.

Debe haber sido eso lo que hizo confiar al Gobierno, convencido de que no habría quórum. En efecto, en la previa todo parecía indicar que la oposición no llegaría al número necesario para arrancar la sesión, pero el panorama comenzó a revertirse cuando trascendió que los cordobeses que responden al gobernador Martín Llaryora darían quórum. Tan finitos estaban los números que con eso solo, más algún radical, se llegaría a 129. A menos que el Gobierno operara intensamente sobre los gobernadores peronistas, provocando las defecciones suficientes en el bloque Unión por la Patria. Pero eso no sucedió: los gobernadores no recibieron esta vez llamados desde la Rosada, que pareciera haber dado por hecho que actuarían por su cuenta según los deseos oficiales. Y eso no funciona así.

“Este gobierno no hace política”, reveló ante este medio un senador de la oposición dialoguista en la tarde del martes, cuando ya estaba cantado que se suspendería la sesión convocada en la Cámara alta para tratar ficha limpia. Ese senador no terminaba de entender cómo podían haber convocado -el jueves anterior, enojados por la derrota con los jueces para la Corte- a debatir ficha limpia el miércoles venidero, en vísperas de un paro general. Nada incomoda más a un legislador que perder su vuelo, así que le alcanzaría al kirchnerismo con extender sus discursos para hacer caer la sesión. De hecho, ante la reprogramación de vuelos por el paro, ya temprano varios senadores se habían vuelto a sus provincias ese martes.

Desconfiada de las verdaderas intenciones oficiales sobre ficha limpia desde que en noviembre del año pasado hicieron caer dos sesiones sobre el tema, la diputada/candidata Silvia Lospennato advertía al día siguiente de la convocatoria a sesionar por ficha limpia que el oficialismo debía garantizarse tener los votos necesarios para aprobar la media sanción de Diputados; de lo contrario, mejor no sesionar, pues sino se arriesgaban al rechazo, que implica no tratar el tema en lo que resta del año y arrancar desde cero en 2026. Y ya sin Lospennato en el Congreso, vale agregar, pues a pesar de tener dos años más como diputada ella aceptó ir como legisladora porteña.

Mientras se prepara para un eventual debate con Manuel Adorni, ya lo confronta en las redes. El vocero había denostado el viernes al Pro, que para él “fracasó y quedó obsoleto”. “El Pro es un Nokia 1100 y nosotros un iPhone 16 PRO”, lanzó candidato libertario, a lo que Lospennato replicó con un posteo señalando que “el iPhone 16 PRO está siendo la pesadilla de muchos usuarios: se congelan y reinician mucho”. Irónica, ella solo agregó: “Fin”.

Está claro que la pelea LLA – Pro en la Ciudad es a muerte, más allá de que luego el Gobierno nacional necesite al partido amarillo para las elecciones en el principal distrito del país, la provincia de Buenos Aires. Allí el gobernador Kicillof acaba de adelantarlas al 7 de septiembre, lo que implica el desdoblamiento que no quería Cristina Kirchner, que en privado ha confiado que será candidata a diputada provincial en la Tercera Sección Electoral, postulación que le permitirá revalidar títulos y, de paso, fueros a prueba de ficha limpia (una ley nacional que necesitaría una adhesión provincial que no sucederá para alcanzarla en ese caso). Esa insólita pelea peronista fue un buen dato para Javier Milei, pero también para el Pro, que piensa que el desdoblamiento lo favorece, pues hace depender a La Libertad Avanza del aparato aceitado con el que sí cuenta el partido de Macri. Ahí es cuando crecen las chances de una alianza que desde el entorno de Karina Milei siguen descartando. Apuestan a quedar en la Ciudad por encima del Pro y con eso noquear al expresidente -dicen-, para después forzar la rendición formal de sus dirigentes y reclutar luego a los que necesiten.

Habrá que ver si la economía les garantiza para entonces semejante optimismo.

Se derrumba el valor del petróleo

En medio de la guerra comercial el barril del crudo retrocede más de un 6%. El menor valor en cuatro años.

Desde principios del 2021 el precio internacional del petróleo se derrumbó a menos del 60%, cotizando el barril del crudo Brent a 58,86 dólares. La misma tendencia sigue el West Texas Intermediate (WTI) al desplomarse un 7%, para operar en torno a los US$55,37.

El descenso está vinculado a la política arancelaria de Donald Trump, que se profundizó en las últimas jornadas y a la decisión de la organización de países exportadores de petróleo (OPED) de aumentar su producción.

Ante la agudización del conflicto comercial, que produce incertidumbre en los mercados a nivel global, el impacto se traslada cada vez con mayor fuerza a distintos activos de la economía como es el caso del petróleo.

Además, la decisión de la OPEP de añadir 411.000 barriles diarios al mercado, adelantando parte del proceso de normalización de la oferta que venía llevando a cabo de forma gradual, también presionó a la baja la cotización.

Liberación o dependencia

Entre un mundo en turbulencia y una Casa Rosada que no logra encontrar el compás, el gobierno de Milei acumula errores propios mientras espera que los problemas ajenos no le pasen factura electoral. La jugada fallida con la Corte expuso desprolijidades, internas desatadas y una estrategia de “batalla cultural” sin cálculo político.

Por Carlos Fara

Todo lo positivo que nos podía traer el Pato Donald (aun cuando se vaya a dormir y no nos dé la foto) puede escurrirse como agua entre las manos en un mundo de alta turbulencia, al nivel de la aparición de la pandemia hace 5 años atrás. La actitud del gobierno de Milei de iniciar negociaciones rápidas puede ser un aliciente para calmar nuestras aguas, pero eso no es todo. La economía planetaria puede haber entrado en una fase de alta inestabilidad que afecte a la Argentina, más allá del comercio exterior con EE.UU. ¿Recesión? ¿Caída de precios de nuestros commodities? ¿Fly to quality? ¿Vecinos que devalúan para mantener su competitividad? Nada de todo eso son buenas noticias. Cuando gana la incertidumbre, pierden las proyecciones de inversiones y la rentabilidad de los negocios. Si algo de eso sucediese ¿puede tener un efecto electoral negativo en octubre para el oficialismo? Mmmm. Sería cauteloso. Cuando las crisis internacionales son tan patentes, los votantes toman nota tarde o temprano, y pueden dispensar errores o consecuencias negativas por responsabilidad ajena.

En todo caso fue una mala semana para el gobierno, que ya lleva unos 70 días con el paso mayormente cambiado, desde Davos para acá. Todo lo ocurrido con los pliegos de los dos jueces propuestos para la Corte fue un gran vodevil, que concluyó con una derrota innecesaria. Desde el vamos, todo estuvo mal calculado y manejado. El presidente compró un negocio que le trajo Lorenzetti, a lo que se sumó una idea creativa del asesor estrella para sumar a sus “batallas culturales”. Pero para que estos esquemas funcionen hay que estimar adecuadamente cuál sería la ganancia concreta y percibida por los actores relevantes. Por ejemplo, Cristina.

¿Por qué CFK iba a aceptar votar a Lijo? ¿A cambio de qué? ¿Con qué garantía de que sus problemas judiciales se podrían resolver en el más alto nivel? Está claro que hubo una negociación en firme, pero que el gobierno no supo hacerle “una oferta que no podría rechazar”. Había una lista de jueces para negociar, un intercambio de nombres para completar el tribunal, un paquete donde podía entrar la ampliación de la Corte, hasta opciones de Procurador General. Nada de eso funcionó. Ahora la jefa demuestra que domina bastante del bloque, aunque varios senadores “propios” se hayan escapado de control porque responden a gobernadores -Formosa, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero- o son líberos -Uñac, Manzur, Mendoza, Moisés.

El presidente utilizó el argumento de que “la casta” frena el cambio que está haciendo en la Argentina. Error: 1) Lijo no tiene buena imagen, 2) todo quedó como un tema de la política, y 3) el argumento de la casta ya está desgastado. Si el oficialismo pensaba que le iba a sacar jugo a esta derrota política, es porque está mirando un mundo que no existe. Tenía varias alternativas para evitar el papelón. Una era negociar un paquete con la expresidenta. Otra era retirar los pliegos. Al final, siempre es preferible reducir daños que perseverar en el error. Las horas previas a la sesión el jefe de gabinete abrió el paraguas para anticipar que se venía una derrota. Fue el único gesto de astucia política.

La seguidilla de errores tiene un trasfondo estructural. Hace casi dos meses -en la columna “Madame Robespierre”- adelantamos que el famoso triángulo de hierro ya no eran 3, sino que eran 2 (los Milei) + 1. Esa fisura se fue profundizando y se podría decir que hoy ya no es un triángulo, sino una vara con dos polos fuertes, separados del tercer elemento. Varios hechos han contribuido al desgaste, desde la interrupción del reportaje al encontronazo como Manes. Karina -el auténtico poder de este gobierno, mientras el Javo juega con planillas de Excel y mira las redes- obturó en Casa Rosada el espacio en donde el joven maravilla hacía off con los periodistas. La voracidad del mago, en todos los aspectos imaginables, terminó por hacer que la hermanísima haya acotado el chat de tres. ¿Cómo se llama la obra? El hilo se corta por lo más fino.

Pero ahí no terminan los problemas internos. A medida que la gestión libertaria fue sumando éxitos económicos y políticos, se empezaron a activar las tribus internas que quieren administrar la herencia, además de Robin Caputo. Uno es Guillermo Francos, con poder de fuego relativo. Otra es la Pato, hábil como pocas en el campeonato mundial de truco. Y como si esto fuera poco, los Menem -otros voraces- están trabajando para un neo menemismo post mileísta (se ve que son gente con visión). Por eso, a la hora de la verdad, “el jefe” decidió homogeneizar los primeros lugares de la lista de candidatos a legisladores porteños, relegando a las mencionadas tribus.

¡Pero que no cunda el pánico! Todos los temores electorales que tiene el león libertario se los puede resolver el desmadre bonaerense entre Cris y Axel. Aunque parezca mentira, cada semana hay que repetir que la tensión está peor que nunca (o sea, incrementada respecto a los siete días previos). Seguimos viendo el juego de la gallina. El gobernador carece de operadores bien entrenados para buscar una negociación productiva con la tropa de Máximo. Y no tiene muchos legisladores adictos porque las listas siempre las armó la jefa. Es verdad que duplica el apoyo de intendentes que tiene el cristinismo, pero esa es solo parte de la cuestión, porque los movilizados por el aparato son una cantidad muy pequeña frente al total de votos de UP. Por eso CFK amenaza con bajar a dar batalla al territorio si se desdobla, para poner en blanco sobre negro quién tiene qué. La variable crítica ahora es la línea de tiempo, porque ni siquiera despejaron el primer término de la ecuación: las primarias.

Perdió Juan Domingo Biden y ganó Juan Domingo Trump. El general tenía razón: peronistas son todos. Cristina podría exportar a EE.UU. sus “pibes para la liberación”, porque el magnate los va a necesitar. Pero no se sabe qué arancel les impondrá. Quizá podrían ir a préstamo por una temporada, como hacen los clubes de fútbol.

Guerras híbridas, Estados fallidos, desorden mundial

Se marcha hacia la superfusión de espacios. Ni las epidemias, ni el crimen organizado, ni las migraciones, ni los cambios climáticos ni la corrupción sistémica reconocen fronteras políticas.

Por Alberto Asseff

A distancia remota del “fin de la historia”, la lucha de todos los tiempos por el poder sigue en auge, con una vivacidad y fuerza dignas de causas quizás más plausibles. Esa puja colea como pocas veces en el pasado. Lo hace sin rubor, hasta con desparpajo. Antecedentes sobran en nuestro hemisferio: la más próxima fue “la Centuria de América” que impulsaban Condollezza Rice y el jefe del Pentágono en la época de George Bush. En 1997 el “think tank” Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense postulaba una neo Doctrina Monroe – 1823-, una novación de la postura de Teodoro Roosevelt -1904- y su garrote. Hoy Donald Trump arropa la misma ambición en el paraguas de la “seguridad nacional”. Lo que para Monroe, Roosevelt y Rice eran el Caribe, América Central y otras áreas de América del Sur, para Trump lo es el Ártico, devenido – cambio climático mediante – en el nuevo canal de Panamá. Por esos mares septentrionales se ha abierto la ruta más corta hacia Europa y al Asia, incluyendo la Lejana. Adicionalmente, allí puede instalarse la mejor base de alerta temprana antimisilítica. De ahí el no repentino interés por Groenlandia –ya en 1868 los norteamericanos, con innegable visión y también vocación territorialista, quisieron adquirir la enorme isla dinamarquesa desde hace 6 siglos-. La incitación a la anexión de Canadá tiene otra dimensión. Se trata de que nos hallamos en un ciclo en el cual las fronteras políticas –algunas de ellas trazadas desde escritorios ubicados a miles de kilómetros– se tornan movibles, inestables, revisables.

Thomas L. Friedman, columnista de The New York Times y que La Nación suele publicar, el 28 de diciembre pasado señaló que el desorden mundial tiene tres causas básicas: la Inteligencia Artificial desbocada, el cambio climático y los Estados que colapsan – fallidos. Los dos primeros exceden a este análisis. Hay que detenerse en el tercero. El articulista sorprendió al incluir a la Argentina en su enumeración de Estados fallidos al lado de países como Montenegro, Sri Lanka, Kenia y Tanzania, entre otros. La realidad de países que no pueden sostenerse por diversos motivos genera varios factores de inestabilidad o desorden mundial: migraciones, hambrunas, mutaciones de fronteras, guerras híbridas y también de las clásicas, puja por los recursos, tentación de expansionismo, incremento de la corrupción.

Detengámonos en la mención de Friedman a la Argentina como Estado fallido. Evidente y objetivamente, un país que hace siete décadas sufre una decadencia integral –único caso en el orbe en el cual el PBI cayó en términos reales- y que no puede darse un sistema de concordia– los tramoyistas de la discordia vienen triunfando una y otra vez, tiene lógica que sea incorporado a esa ominosa lista. Para colmo, nosotros somos un enfermo político con antecedentes genéticos: nos llevó más de 50 años organizarnos como Estado, casi los mismos que en esta era contemporánea llevamos destruyendo al país. Afortunadamente, la ciudadanía rompió el molde en 2023 y dio un mandato resiliente de un cambio profundo, no sólo económico, sino moral y cultural. En eso se está. Si lo hacemos como corresponde, saldremos de esa nómina odiosa y, más aún, estaremos entre los actores de las transformaciones que el mundo exige.

Regresemos al examen geopolítico. Se marcha hacia la superfusión de espacios. Ni las epidemias, ni el crimen organizado, ni las migraciones, ni los cambios climáticos ni la corrupción sistémica reconocen fronteras políticas. La fuga de capitales tampoco. O se erigen fuertes Estados – o confederaciones que los orbiten – o así es prácticamente imposible continuar. Es para reflexionar y sobre todo para conmover las actitudes aldeanas o de pequeña comarca que nos han fragmentado, tornando todo más complejo, incluyendo la mera posibilidad de progresar. No puede ser que un río disocie la materia tributaria: de la margen derecha 33% a las exportaciones, 21% de IVA, 35% de ganancias; en la otra, 0%, 10 y 10%. Esas asimetrías son inadmisibles. Es irracional que la colaboración para prevenir la actividad del crimen organizado transnacional dependa de la buena voluntad de los gobiernos de turno. La situación implora por un régimen, por un sistema coordinado. Por una articulación.

Por otra parte, no hay que quedar atrapado por la supuesta nueva guerra fría EEUU-China. En Norteamérica están estudiando 270 mil chinos. Ninguno tiene como modelo a Carlos Marx. La mayoría ambiciona parecerse a Elon Musk. Eso es un condicionante para cualquier escalada descontrolada en la competencia. Se está más cerca de la línea del comunicado de Nixon y Zhou Enlai de 1972 que de una conflagración abierta. El primer interesado en la estabilidad económico-financiera mundial es China, el máximo acreedor del Tesoro norteamericano. Dos hechos recientes confirman la distensión en las cumbres políticas del antagonismo global: Biden y Xi firmaron en Lima el 16 de noviembre pasado, en ocasión de la cita de la APEC - ¿por qué nosotros no participamos de las convocatorias del Pacífico, si hasta nuestra Ushuaia es geográficamente una ciudad bañada por ese océano?-, un convenio para que jamás el botón nuclear esté en manos de la IA, de modo que siempre sea controlado por personas humanas;  y Trump –que invitó a un selecto lote de mandatarios extranjeros, entre ellos al nuestro, a su asunción-, al convidar a Jimping para que asista y mantenido una larga conversación telefónica. No hay casualidad en este convite y en ese diálogo.

Cualquier movimiento de las fronteras en los países centrales tendrá efecto dominó, desde Taiwan hasta hacer crujir a la OTAN. Nosotros mismos podríamos replantear varias reivindicaciones, al norte, al oeste, al este y al sur. Empero, es infinitamente mejor recurrir a añejas, pero aún lozanas ideas geopolíticas como el ABC – Argentina, Brasil y Chile. Desde el Cono Sur para todo el gran subcontinente sudamericano y del Caribe, una propuesta hacia adelante, convocante.

A las guerras, paz fructífera, creadora, enamorante, con futuro. A los Estados fallidos, la respuesta es acuerdos tan ambiciosos como osados – la osadía de las utopías que se realizan; al desorden, simplemente la contestación es un nuevo y sólido orden mundial.

 

Asseff es diputado nacional (MC); secretario General del partido nacional UNIR

Alerta: Animales sueltos

La omnipotencia de estos “nuevos salvadores antipolíticos” es apabullante, tanto como chambona por el nivel de las herramientas que usan para poner de manifiesto el cambio.

Por Nancy Sosa

El mundo está raro, difícil comprender las acciones humanas y, sobre todo, evaluarlas. Ya no se trata de falta de certezas necesarias para prever un futuro, en el día a día se entrecruzan realidades felices por la mañana y desgraciadas por la noche.

Peor que en otros momentos históricos, hoy no se puede apreciar con claridad si vamos hacia adelante o hacia atrás. Según marca la información pareciera que las transformaciones anunciadas nos catapultan a un futuro exótico, pleno de resoluciones tecnológicas para viejos problemas cotidianos. Desde otro punto de vista da la impresión de que la mente humana y sus deseos se retrotrajeran a tradiciones ya perimidas, a prejuicios y discriminaciones superados, a un mundo con reglas antiquísimas.

En esa complejidad, la comunicación es artífice de la confusión, y quienes alimentan el desconcierto no son personas comunes y corrientes, son un conjunto de hombres poderosos, desbocados, ganadores de elecciones gracias al estúpido Tick Tock, cuya mentalidad desbordada de egocentrismo chorrea por el planeta intenciones de “corregir” el rumbo equivocado de la humanidad.

Ni Margaret Thatcher se animó a tanto y plantó el neoliberalismo sin mediar un solo insulto ni exhibir postulaciones maniqueas.

La omnipotencia de estos “nuevos salvadores antipolíticos” es apabullante, tanto como chambona por el nivel de las herramientas que usan para poner de manifiesto el cambio. Nunca antes los triunfos electorales de cualquier presidente fueron proclamados con tanta petulancia y desparpajo, como si el mundo -ya no solo su país- hubiera estado esperando la llegada de estos mesías de cuarta. Ellos mismos se generan los reconocimientos marketineros: crean premios que no existen, sostienen que lo poco que hicieron hasta el momento es “lo más grande de la humanidad” y son los únicos exponentes capaces de esgrimir “el coraje y la valentía” que se necesita para poner los números de la economía en orden y “hacer el país más grande del planeta”. Grandilocuencias innecesarias, nadie les pide tanto, apenas se los aguanta.

Evidentemente, alguien abrió la tranquera y dejó a los animales sueltos para que hagan de las suyas. La manada ya circula por las carreteras y las autopistas a toda velocidad. No hay forma de pararlos, se agrandan cada vez más y proponen desafíos que rayan con la falta de respeto, el desmerecimiento, y la falta de calidad en el comportamiento político. El presidente Milei dijo en la asunción de Donald Trump, en EEUU: “todo está saliendo como lo planeamos”. ¿What? ¿Hay un plan?

Nadie quiere la vieja política, pero tampoco la degradación que estos mayores de 50 y vejetes con suerte, quieren imponer para generar un modelo de liderazgo sustentado nada más que en el conocimiento económico, los negocios globales y las redes sociales.

Por boca de Milei, en el encuentro de Davos, nos enteramos de que la Argentina “se ha convertido en un ejemplo mundial”. Se aventura demasiado el hombre porque con bajar la inflación todavía no alcanza, tampoco echando gente para hacer un Estado más chico ni arreglando con el Fondo Monetario Internacional para que le den otros 11 mil millones de dólares. Todavía no hay avances porque no se generaron empleos genuinos, las empresas están lejos de recuperar sus niveles de producción, los salarios están achatados, y las restricciones al campo son una migaja pues cambian tiempo por precio en dólares que necesitan imperiosamente las arcas del Gobierno. El Estado de Milei carece de fondos en el Banco Central y ha sacado el oro sin revelar su destino en el exterior. Ni los conservadores anteriores al gobierno de Juan Perón se animaron a tanto: dijeron que lo tenían en Gran Bretaña.

Pocos aplausos en ese foro para Milei, en especial cuando su discurso se fue a otro lugar que nada tiene que ver con la economía. El libertario se enteró que existía la cultura “woke” cuando fue a la asunción de su nuevo amigo, quien odia también las cuestiones de diversidad. Inmediatamente la convirtió en “ideología woke” y la tildó de epidemia, “el cáncer que hay que extirpar”. La apelación a las metáforas biológicas remite a bibliografía de la época del nazismo y su uso en los discursos y libros de Adolf Hitler.

Es paradójico, quienes se denominan “woke” bregan por conseguir la aceptación de sus minorías por parte de la sociedad y necesitan la libertad de expresión para lograrlo. Ahora, la libertad corre el riesgo de ser restringida a lo que los nuevos líderes quieren. Trump anunció con soltura, y en tono de revelación: solamente hay dos géneros, hombre y mujer. Milei quiere en Argentina que se elimine de los documentos de identidad el registro de la diversidad de géneros, y con ese sentido propuso: “Es nuestro deber desmantelar el edificio ideológico del ‘wokismo’”. Traducido, significa devolver al placard a homosexuales, trans, bisexuales, y todos los comprendidos en género no binario.

Se trata de una regresión inevitable a la Edad Media y a la heterosexualidad como única forma concebida para aceptar las relaciones sexuales por impulso de una imposición moral religiosa. Otra vez el dilema: ¿quién posee la capacidad de determinar esa “normalidad”? ¿Un Trump a todas luces infiel a su torturada esposa con prostitutas autopercibidas y otras sin etiquetas a la vista, o un Milei que usa a las mujeres famosas como parejas públicas y las descarta con facilidad de una relación en la que nunca pasa nada? Los promotores de cierta moralina deberían escuchar el viejo refrán: “no solo hay que parecer macho, también hay que serlo”.

Este tema expresa un retroceso brutal en la conquista de derechos humanos, con la aclaración de que éstos no son solamente los que se refieren a la sexualidad. Me anticipo al retruque: otra cosa son los desbordes y exageraciones en las manifestaciones LGBTQ+ y la utilización del kirchnerismo de estas cuestiones como estandartes políticos.

Vamos a lo importante. La discriminación explícita de un sector de la sociedad al que no se quiere reconocer como diferente, es tan peligroso como la expulsión de inmigrantes sin consideración alguna. Trump ya no quiere reconocer como nacidos en Estados Unidos a los hijos de los indocumentados. Los convierte inevitablemente en “apátridas”. ¿Es esto posible en el siglo XXI?

Es cierto que las oleadas de inmigrantes constituyen conflictos serios en los países que los acogen, o que inevitablemente deben recibirlos, como en Europa. Sin embargo, las expulsiones masivas y devoluciones a las naciones de origen están lejos de solucionar el problema. En primer lugar, porque muchos exiliados huyeron de su tierra natal a causa de gobiernos totalitarios y guerras civiles provocadas desde afuera y adentro de sus países. Los éxodos se producen por presiones externas a las decisiones propias.

La determinación de Trump estimula a grupos de suprematistas blancos a "denunciar a todos los inmigrantes". En esa tarea se inscribieron miembros jurásicos del Ku Klux Klan, desde la toma de posesión de Trump. Es fácil imaginar adonde llevará la idea del primer mandatario norteamericano.

En la última cumbre que reunió en Estados Unidos a la mayoría de los mandatarios enrolados en las tendencias libertarias, si no anarcocapitalstas, surgió remozado un viejo slogan: “hagamos grande a Occidente”. Y otro, surgido de la boca del nuevo presidente: “vamos a hacer otra vez grande a los Estados Unidos”. Trump llega para ofrecer grandeza, pero con la vieja fórmula del proteccionismo más brutal. Ello significa que mirará más hacia adentro del país que hacia afuera. Entonces, ¿habrá espacio y tiempo para hacer grande a Occidente?

Quien busca colaborar en esta empresa es nada más y nada menos que Elon Musk, el hombre más poderoso económicamente hablando del planeta, a quien -según Milei- “vilipendió el wokismo” por saludar con su mano extendida al estilo de Hitler. Mala elección del gesto por exceso de entusiasmo. Musk es la pata que faltaba para terminar de delinear la antigua esperanza de un “gobierno de los ricos”, cuya influencia podría llegar hasta Marte si se consigue plantar allí la bandera estadounidense transportada en una nave de Musk.

Subyace en esta maraña una pretensión imperialista occidental sin que quede en claro quienes participarán de ese bloque y para qué. No existe actualmente un claro enemigo imperialista oriental, Rusia está comprometida con los objetivos de Vladimir Putín, que aspira a volver a la época de los zares, y China tiene su propia estrategia expansiva con la Ruta de la Seda siglo XXI y el armado del sistema interno mixto comunista-capitalista que le ha dado un buen resultado para preservar la servidumbre voluntaria de millones de chinos.

Como se ve, son demasiados los animales sueltos en el planeta. Cualquiera de ellos puede comenzar con una patada extemporánea y conmover los cimientos de la frágil civilización terrestre.

Unión por la Patria repudió la posibilidad de un tratado de libre comercio con EE UU

A través de un proyecto de declaración, la principal bancada opositora explicó que “no hace falta conocer mucho de historia para saber cuáles serán los costos del regreso pasivo a ese mundo”. Advierten que el acuerdo implicaría la ruptura del Mercosur.

El bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria presentó un proyecto de declaración para repudiar los dichos del presidente de la Nación, Javier Milei, respecto a la posibilidad de acercarse a Estados Unidos, través de un Tratado de libre Comercio que implique la ruptura del Mercosur.

En segunda instancia, proponen “hacer extensivo el rechazo y preocupación cuando de estos tratados bilaterales se derivan consecuencias de índole económica o patrimonial que afecten la capacidad industrial instalada, el empleo y la competencia en los mercados nacionales”. También, exigen girar este texto a la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur, el Parlamento Latinoamericano, el Parlamento Andino y el Parlamento Centroamericano y la Confederación Parlamentaria de las Américas.

“El presidente Javier Milei reafirmó su intención de acercarse a Estados Unidos a través de un tratado de libre comercio, declarando que la apertura económica es el camino hacia la prosperidad, aunque dejó entrever que ese objetivo podría demandar un alto costo: la ruptura con el MERCOSUR, bloque del que el presidente argentino ha sido un feroz crítico”, cuestionaron en los fundamentos.

Asimismo, sostuvieron que “no es misterio, para cualquiera que ha estudiado el recorrido de la relación de Estados Unidos y Argentina, que ambas economías son competitivas; no complementarias. Esto significa que Argentina vende al mundo lo que produce en cantidad Estados Unidos. Por eso no se puede esperar una vocación de cooperación para el desarrollo nacional”.

También, mencionaron que “el presidente Donal trump, recién asumido, al presentar los propósitos de su mandato manifiestan que a América Latina le esperan pocas atenciones”, y agregaron que “el mensaje no hizo distingos y está dirigido a aquellos líderes que, como el presidente Javier Milei, cultivan un alineamiento irrestricto con el proyecto político del presidente estadounidense”.

“No hace falta conocer mucho de historia ni de coyuntura mundial para saber cuáles serán los costos del “regreso” pasivo a ese mundo”, añadieron en el texto, y cerraron: “Este escenario del comercio internacional no puede ofrecer resultados favorables a economía periféricas como la argentina. No sirve el fundamentalismo neoliberal aperturista ni la picardía criolla de pensar que haciéndose amigo del dueño de la pelota se podrá jugar el partido en iguales condiciones”.

El proyecto fue encabezado por el diputado nacional Jorge Romero y acompañado por Ana María Ianni, Andrea Freites, Gustavo González, Christian Zulli, Hilda Aguirre, Juan Manuel Pedrini, Nancy Sand, Eduardo Toniolli, Lorena Pokoik, Julio Pereyra, Roxana Monzón y Luis Basterra.

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Un senador provincial en la asunción de Trump

Alex Campbell asistió esta semana a la ceremonia en la que tomó posesión el nuevo presidente estadounidense, como así también participó de una serie de eventos con distintos líderes de latinoamérica.

El senador provincial bonaerense y socio del estudio de abogados de Donald Trump, Alex Campbell, estuvo en la asunción del flamante mandatario de los Estados Unidos, donde también se reunió con el presidente Javier Milei, además de participar de una serie de eventos con distintos líderes de latinoamérica.

Invitado por su amigo y socio Carlos Trujillo, Campbell asistió el domingo último al Rally de la Victoria en el Capital One Arena, una celebración que reunió a seguidores de Trump y protagonistas de su campaña, incluido Elon Musk.

Esa misma noche participó en una cena de gala que reunió a líderes de toda Latinoamérica. Entre ellos se encontraban el presidente argentino, su par paraguayo Santiago Peña y el presidente electo de Venezuela Eduardo González Urrutia. El legislador bonaerense explicó que ese “fue un encuentro que reafirmó nuestra visión compartida sobre los desafíos comunes de la región y la necesidad de apostar por la cooperación y la apertura al mundo como motores del desarrollo”.

Respecto de la asunción presidencial, Campbell dijo que “fue una experiencia única que nos confirmó que una etapa transformadora está emergiendo para toda Latinoamérica. Cada discurso, cada conversación y cada gesto de camaradería apuntaron a un mismo horizonte: consolidar la libertad, la innovación y el trabajo conjunto como pilares de un futuro más prometedor”.

Alex Campbell no tiene dudas de que este nuevo contexto representa una oportunidad invaluable para la Argentina, y remarcó que “se abre la posibilidad de sumarnos con fuerza a esta corriente de cambio, nutrirla y fortalecerla con acciones concretas. Es tiempo de mirar hacia adelante y construir un país que sea protagonista en esta nueva etapa global”.

La reacción del Congreso argentino a la asunción de Trump

Legisladores del oficialismo y la oposición dialoguista destacaron la asunción de Donald Trump como 47º presidente de los Estados Unidos de América. Por su parte, los opositores a Javier Milei, presente en el Capitolio estadounidense, se mostraron críticos ante la noticia.

Con la atenta mirada del mundo y la presencia de Javier Milei, Donald Trump asumió la Presidencia de los Estados Unidos de América. Asume su segundo mandato tras estar al mando en el período 2017 - 2021 y al momento de jurar en el Capitolio estadounidense, expresó: “La era de oro comienza ahora”.

El senador nacional Juan Carlos Romero valoró la asunción de Trump, que consideró de “altísimo nivel institucional”. El salteño agregó que “se siente una envidiable madurez política. Ver el acto pleno de respeto, con el presidente saliente presente, con los presidentes anteriores también, con congresistas de diferentes espacios y con lo más representativo de lo que aquí se llama la ‘casta’”.

El diputado libertario Santiago Santurio recogió la frase del nuevo presidente norteamericano respecto de que “desde hoy, será la política oficial del Gobierno de Estados Unidos que solo hay dos géneros: masculino y femenino”. Santurio posteó esta cita: “Creemos que todo lo que es obvio, como que los árboles son verdes, se aceptará sin más, pero la experiencia nos enseña otra cosa. Si un hombre quiere decir que los árboles son verdes, deberá formar una secta y gritarlo desde los tejados”.

Desde la Legislatura porteña, el diputado libertario Ramiro Marra posteó: “Trump desde el Norte, Milei desde el Sur, Meloni desde Europa. Se viene un futuro más próspero, se acaba la locura progre y comunista”.

El expresidente de la Nación, Mauricio Macri, quien coincidió a cargo del PEN con el primer mandato de Trump, lo llamó "querido amigo", y agregó: "En tu primera gestión pude atestiguar la fortaleza de tu liderazgo y el enorme potencial del vínculo entre nuestros países. Hoy, en el comienzo de tu segundo mandato, quiero desearte el mayor de los éxitos, esperando que la amistad entre Argentina y Estados Unidos siga creciendo".

El rechazo de la oposición más dura

Por otro lado, el diputado nacional Esteban Paulón (Encuentro Federal) cargó contra el discurso de Trump: "Como un nene caprichoso, e intentando reescribir la historia, dice que el Golfo de México ahora se llama Golfo de Estados Unidos (porque él lo dice) Y va a manotear el canal de Panamá". En tal sentido, enfatizó que "el canal es de los panameños".

 

NOTICIA EN DESARROLLO

Antes de viajar a Washington, Milei se reunió con Espert

Si bien este lunes comienza el período extraordinario, Espert relató en un posteo que la reunión tuvo como temas “al derrumbe de la inflación y cómo salvar a la Provincia de Buenos Aires de la debacle kirchnerista”.

En la previa del viaje a Washington por la asunción de Donald Trump, el presidente de la Nación, Javier Milei, se reunió con el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, José Luis Espert. El legislador compartió una imagen del encuentro en redes sociales.

Pese a que este lunes inicia el período extraordinario convocado por el Gobierno nacional, Espert relató que en X que el encuentro fue para repasar “el derrumbe de la inflación, el superávit fiscal, la recuperación económica y cómo salvar a la Provincia de Buenos Aires de la debacle kirchnerista”.

Con su vuelo a Estados Unidos y la posterior vuelta por Zurich, el Poder Ejecutivo Nacional quedará a cargo de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. Bajo la idea de evitar la polémica ocurrida por el traspaso del día que el Sendo aprobó la expulsión de Edgardo Kueider, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que se notificó el traspaso cerca de las 15 de este viernes (ocho horas antes del vuelo).

Desde este lunes 20 de enero comienza el período extraordinario convocado por el Gobierno nacional que durará hasta el 21 de febrero. El temario está compuesto por siete proyectos: Eliminación de las PASO, ficha limpia, pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, compensación e índice de actualización de quebrantos, anti mafias, reiterancia y juicio en ausencia.

Al Gobierno se le alinearon los planetas y la oposición recalcula

La inflación perforó el piso que los “econochantas” consideraban imposible de traspasar; el Riesgo País sigue bajando; el victorioso Trump le da un trato privilegiado a Milei, y en el Congreso el oficialismo hizo una demostración de fuerza asombrosa. ¿Qué más puede pedir un gobierno en racha?

Por José Angel Di Mauro

Fue una semana soñada para el Gobierno en general y el presidente Javier Milei en particular. Vale citar tan solo la tapa de los diarios del miércoles, que confirmaban la baja de la inflación al 2,7% (la menor en tres años); el principio de acuerdo en Aerolíneas Argentinas para que los pilotos cedan privilegios; la charla telefónica de Milei con su admirado Donald Trump, en la que el flamante mandatario electo lo definió como su presidente “favorito”; y el fracaso de la sesión en Diputados, en la que la oposición se aprestaba a propinarle al Gobierno una doble derrota con mucho peso específico.

Ese resumen sintetiza solo un día, el martes… pero hubo más buenas nuevas para el Gobierno. El miércoles la Cámara de Casación confirmó la condena para la expresidenta Cristina Kirchner por la causa Vialidad, y el jueves el Riesgo País caía por debajo de los 800 puntos, el nivel más bajo en cinco años.

El presidente argentino cerró su semana de ensueño en Estados Unidos, adonde concurrió especialmente invitado a Mar-a-Lago, donde tuvo su foto con Trump. Se convirtió así en el primer presidente en reunirse con el norteamericano luego de que éste fuera electo en las elecciones estadounidenses (y ya se sabe lo que disfruta Milei de esos récords personales; más si son en escala planetaria). Y fue además uno de los cuatro únicos oradores de la velada, junto con Trump, su vicepresidente JD Vance y Elon Musk, en la cumbre de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC).

Tan maravillado estaba el presidente argentino que no se molestó cuando interrumpieron su discurso para presentar a Sylvester Stallone. De yapa, más tarde tendría su foto con Rocky.

A pocos días de haber cumplido once meses de gobierno, el presidente transita su mejor momento de gestión. La baja de la inflación, su activo más potente, lo exhibe en toda su magnitud. Y se refuerza el desprecio presidencial hacia los economistas que de manera hasta promiscua califica de “mandriles”, que advertían sobre la imposibilidad de perforar el piso inflacionario de 4 puntos. Pero a nivel relato, dato no menor para esta administración, están demostrando un expertise asombroso. Así lo reconocieron propios y extraños cuando al día siguiente de la confirmación de la condena a CFK, el Gobierno anunció que le sacaban la jubilación de privilegio de la que goza y la pensión de su fallecido esposo.

Fue una jugada maestra, más allá de su endeblez jurídica, ya que la beneficiaria despojada de este dispensa “de manera arbitraria” por parte del Gobierno -es lo que argumentará- conseguirá más temprano que tarde que un juez le devuelva sus haberes previsionales. Al menos su jubilación. Sucede que la Ley 24.018 que creó las jubilaciones de privilegio en 1991 fue derogada en 2002 por la Ley 25.668, que excluyó de ese derecho al presidente y vicepresidente de la Nación, los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el procurador general de la Nación, el procurador general del Tesoro, los senadores y diputados nacionales, ministros y secretarios de Estado, subsecretarios, los secretarios y prosecretarios nombrados a pluralidad de votos por las cámaras de Senadores y Diputados de la Nación, el jefe de Gobierno, los legisladores, secretarios y subsecretarios de los poderes Ejecutivo y Legislativo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Ahora bien, el presidente de entonces, Eduardo Duhalde, vetó esa ley a través del decreto 2322/2002, salvo en lo referente a los privilegios de los legisladores nacionales y funcionarios del Poder Ejecutivo. Razón por la cual los presidentes y vices, por citar el caso que nos ocupa, siguieron gozando de ese privilegio. Ahora bien, ¿qué decía la ley original respecto al beneficio que se mantiene? En su artículo 29 plantea como única causa de exclusión que “los beneficios de esta ley no alcanzan a los beneficiarios de la misma que, previo juicio político, o en su caso, previo sumario, fueren removidos por mal desempeño de sus funciones”. Eso no sucedió con Cristina Kirchner, ni con Amado Boudou, si como se anunció sucederá, por lo que es de prever que el primer juez que se ocupe del tema revertirá la medida.

Pero sigue siendo una jugada maestra por parte del Gobierno libertario, ya que obligaría a la expresidenta a ir más allá del extenso rezongo publicado en la red social X contra quien denominó “pequeño dictadorzuelo”. Tendrá que reclamar formalmente ante la justicia que le restituyan los más de 21 millones de pesos que venía cobrando. Siempre se supo que la expresidenta cosechaba cada mes una suma considerable, pero el Gobierno le puso letras de molde al importe, que representa 65 jubilaciones mínimas… Es más, por si se quiere describir de manera más impresionante: cada jubilación mínima representa el 1,5% de lo que percibe Cristina Kirchner, quien en modo candidata volvió los últimos días a prescindir de su reconocida elegancia para trajinar el Conurbano con atuendo más modesto y acorde a los escenarios humildes donde por estos días busca mantener la fidelización del voto.

La repercusión del tema “jubilación de privilegio” superó ampliamente al efecto de la confirmación de la condena de Cristina, simplemente por ser algo más esperado y rodeado de tecnicismos que distraen la atención. Pues en definitiva, la exmandataria seguirá libre por un buen tiempo al menos.

Cristina presidenta del PJ y en carrera para el próximo año.

Libre y candidata, como todo parece inferir. Con ese traje, como hemos dicho, CFK recorre el territorio más afín con el que cuenta, el mismo donde, a priori, Javier Milei presenta mayores dificultades electorales. Recordar que en el balotaje que el hoy presidente ganó de manera aluvional en 2023, solo perdió en las provincias de Formosa, Santiago del Estero y Buenos Aires.

Si lo desea, podrá ser candidata más allá de que el próximo miércoles avance en Diputados el proyecto de ley de ficha limpia. Se trata de una concesión que La Libertad Avanza le hace a sus socios del Pro, que tardíamente conseguirá media sanción en Diputados, pero ya no tiene chances de ser aprobado en tiempo y forma en el Senado. Pues eso quedará para el año que viene, y es uso y costumbre que los temas electorales no sean llevados al recinto en años de elecciones.

Lo mismo sucederá con la reforma que presentó el viernes el Gobierno, que incluye la eliminación de las PASO. A menos que sea tratado el tema en extraordinarias que el Gobierno ya ha dicho que no convocará, el tema quedaría para el año que viene, y con más razón debería ser postergado hasta el siguiente. ¿Por qué lo presentó entonces? Otro golpe de efecto de un gobierno que sigue dominando la agenda diaria. Y teniendo en cuenta que ya el Pro y la UCR, entre otros, han dicho y repetido que no están de acuerdo con la eliminación de las primarias, servirá para el discurso oficial y exponer a “la casta que quiere mantener los gastos de la política”.

Recordemos siempre que, para el Gobierno, la definición concreta es “la casta son los otros”.

Volviendo a Cristina y su eventual candidatura con la que se ilusiona el oficialismo, podría convertirse en un búmeran para el Gobierno, ya que su presencia como principal líder de la oposición puede llegar a aventar las inversiones con las que esta administración sueña. Está bien cercano el ejemplo de Mauricio Macri, que alentó también la subsistencia de la exmandataria y, si bien la derrotó (por poco) en 2017, pavimentó así su regreso con fuerza dos años después. Pueden hablarle del tema entonces sus aliados del Pro, como así también mercados e inversores tienen el recuerdo fresco.

En el oficialismo relativizan las prevenciones que muchos hacen respecto de la estrategia oficial, señalándole los logros que han alcanzado a lo largo de este año en todos los ámbitos, en especial aquel donde están más al alcance del “poder de daño” que la oposición puede causarles, por una cuestión numérica: el Congreso. Como ejemplo contundente muestran lo que sucedió el martes pasado, cuando la oposición más dura se aprestaba a asestarle al Gobierno una doble derrota, con la reforma de la ley que rige los decretos de necesidad y urgencia y el rechazo al DNU 846 que complicaría el canje de deuda que planea “Toto” Caputo para el año que viene. Llegó al martes con los números en contra y poco antes de la hora prevista, la oposición comprobó que no llegaba al quórum, y no por poco. Sobre todo las sorpresivas ausencias de Unión por la Patria. A todos les faltaban jugadores: hasta al flamante bloque opositor Democracia para Siempre, donde dos diputados habrían cedido también al pedido de sus gobernadores.

Los gobernadores fueron clave para desactivar esa sesión reprogramada para el próximo jueves, aunque la oposición ya no se ilusiona. A menos que los gobernadores comprueben que no les cumplen, se caiga el debate del presupuesto, y ahí habrá final abierto. Todo dependerá del dictamen que se alcance, si se firma, este martes.

La oposición sabe que los planetas se alinean para el Gobierno cuando da muestras de poder como las que ha exhibido en general en el Parlamento este año, y la aprobación del presupuesto es primordial en ese sentido. Para el Gobierno no es tan así, o al menos eso da a entender. Esta semana La Libertad Avanza deberá mostrar sus cartas.

Trump regresa a la Casa Blanca, ¿nace un nuevo orden mundial?

Los posibles impactos globales del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, destacando su enfoque proteccionista y antiglobalista.

Por Andrés Vallone

El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos promete un cambio drástico en el panorama global. Su asunción ocurre en un contexto más complejo que en 2016, con dos guerras activas —Ucrania y Medio Oriente— y un creciente conflicto geopolítico entre Estados Unidos y China. Según datos del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), el gasto militar global alcanzó los 2,24 billones de dólares en 2023, con Estados Unidos liderando con el 39% del total. Trump deberá navegar estas aguas turbulentas con una visión proteccionista y anti-globalista que desafía el statu quo.

Ucrania y el desafío de un Acuerdo

Trump ha criticado duramente el papel de la OTAN en la guerra de Ucrania, señalando que "conmigo, esta guerra nunca habría comenzado". Bajo su mandato, es probable que se reduzca el apoyo financiero y militar a Kiev, un factor que podría obligar a Ucrania a aceptar una redistribución territorial en favor de Rusia. Sin el respaldo de Washington, el presupuesto militar de Ucrania —que representa más del 20% de su PIB en 2023— será insostenible, consolidando la influencia rusa en Europa del Este.

Europa en la encrucijada

La posible retirada de Trump del apoyo irrestricto a la OTAN podría dejar a Europa en una crisis estratégica. Emmanuel Macron ha pedido mayor autonomía para la Unión Europea, pero la falta de liderazgo sólido, tras la salida de Angela Merkel, dificulta esta transición. Al mismo tiempo, el ascenso de partidos radicales en Alemania y Francia amenaza con fracturar aún más al continente. Mientras tanto, líderes como Viktor Orbán en Hungría podrían promover una reconciliación entre Washington y Moscú, acentuando las divisiones internas de la UE.

Oriente Medio y la alianza con Israel 

En Oriente Medio, Trump enfrenta un conflicto aún más complicado. Su relación con Benjamín Netanyahu sugiere un respaldo incondicional a Israel, cuya coalición de gobierno depende del conflicto con los aliados de Irán. Desde 2020, el gasto militar israelí ha crecido un 7%, alcanzando los 23.400 millones de dólares, pero la presión internacional para limitar los ataques en Gaza será un desafío para Trump, que deberá equilibrar su apoyo histórico con la estabilidad regional.  

América Latina, la incógnita del Sur  

En el sur del continente, Trump parece enfocado en los temas migratorios, especialmente con México y Centroamérica. Sin embargo, su política hacia Venezuela, más pragmática que ideológica, buscará garantizar la estabilidad económica, especialmente para empresas como Chevron, que en 2023 renovó contratos por 3.000 millones de dólares con el gobierno de Maduro. Esto plantea un escenario más de negociación que de confrontación directa con Caracas.

China, la inevitable confrontación  

La tensión con China será un tema central. En 2023, el comercio bilateral alcanzó los 690.000 millones de dólares, pero con un déficit de 383.000 millones en contra de Estados Unidos. Trump, con su enfoque proteccionista, buscará reducir esta brecha mediante aranceles más agresivos, lo que probablemente exacerbe las tensiones comerciales y tecnológicas entre ambas potencias.

América Latina en el Nuevo Orden

El rol de líderes como Javier Milei en Argentina o Jair Bolsonaro en Brasil será limitado. Aunque Milei busca alinearse con la agenda de Trump, Estados Unidos ha dado señales de que Argentina no será una prioridad estratégica. En cambio, Brasil, bajo Lula, continuará como un actor clave en los BRICS, aunque el regreso de Bolsonaro al escenario político, impulsado por presiones externas, podría cambiar las dinámicas regionales.

Orden Mundial, más fragmentado

El segundo mandato de Trump podría acelerar la transición hacia un mundo más multipolar y fragmentado. Su enfoque anti-globalista priorizará acuerdos bilaterales por encima de estructuras multilaterales, como el Pacto de París o la ONU. En este contexto, la rivalidad con China, la presión sobre Europa y la reconfiguración de alianzas en Oriente Medio definirán una nueva era de tensiones y realineamientos geopolíticos.

A Milei le deslumbra mirarse en el espejo de Donald Trump

El triunfo del amigo americano, la salida de la recesión: datos de otra semana positiva para el Gobierno, que quisiera tener cerrado al Parlamento hasta el año que viene. Antecedentes negativos de la primera presidencia de Trump.

Por José Angel Di Mauro

No necesitaba el Gobierno de Javier Milei el triunfo avasallante de su amigo Donald Trump para celebrar una gran semana, pero ese resultado fue sin dudas la frutilla del postre.

El jueves, el mandatario anunció ante empresarios que “la recesión ha terminado”. Al día siguiente, el vocero presidencial apuntaló con datos esa aseveración: la industria creció 2,6% respecto al mes previo, mientras que la construcción lo hizo en el 2,4% en el mismo período; las compras por el Cyber Monday crecieron un 35% respecto al año pasado; en agosto y septiembre creció el empleo privado por primera vez desde septiembre del año pasado; en octubre, las ventas minoristas de las PyMEs subieron un 2,9% respecto al mismo mes del año pasado; las exportaciones de carne vacuna acumularon el nivel más alto de los últimos 57 años en los primeros nueve meses de 2024.

Respecto de la elección en USA, por una vez el presidente se cuidó de excederse en la previa. Si bien se sabía bien de su afinidad y favoritismo por el magnate, optó por aguardar los resultados sin estridencias. Y cuando se conoció la victoria de Trump, que en la Rosada y luego en Olivos palpitaban Milei y compañía por los resultados que iban trascendiendo desde antes de la medianoche, el presidente dio curso a su alegría en las redes, igual que sus seguidores. Eso sí, no hubo fuegos artificiales desde la Rosada, como aviesamente se quiso instalar a través de una fake news que tuvo recorrido corto: inmediatamente después de que Milei felicitara a Trump por su victoria, comenzó a circular un video mostrando la supuesta celebración, aunque después se supo que la imagen era del 10 de diciembre de 2019, cuando la asunción de Alberto Fernández, hoy “preso” en Puerto Madero.

Tiene derecho Milei a ilusionarse con un futuro mejor con Trump en la Casa Blanca. El presidente electo el martes pasado ha demostrado que puede ser generoso con quienes valora. La generosidad vale si se mide en dólares, y según imagina y comenta Carlos Ruckauf -ex vicepresidente/gobernador/canciller, hoy devenido en analista político-, representaría unos 14.000 millones de dólares. Que no saldrán de los bolsillos de los carpinteros y plomeros yankees, como ironizaba Paul O’Neill, secretario del Tesoro de George W. Bush cuando le soltaron la mano a Fernando de la Rúa, sino del FMI. Resultantes de los 11 mil millones que quedaron pendientes del aporte a Mauricio Macri en 2018, que Alberto Fernández rechazó, más otros 3.000, para llegar a la suma que según Milei se necesitarían para salir del cepo. Veremos.

Más allá de una colaboración de ese tipo muy probable -está claro que el gobierno argentino podrá contar con los buenos oficios de la futura administración republicana-, la vuelta del amigo americano al poder podría no ser tan favorable económicamente. Bien podría sacarse la duda Milei consultando a Macri y que éste le cuente qué tan beneficiosa resultó para él la llegada de Trump al poder en 2016. Podría llevarse una sorpresa. Lo ayudó mucho, sí, pero el balance no sería positivo.

Es sabido que en 2016 la administración Cambiemos había apostado a los demócratas, al punto tal que al ganar el candidato republicano, Marcos Peña reconoció que el resultado generaba “incertidumbre”. Hubo tres factores externos que complicaron a esa administración. El primero, la crisis brasileña que se llevó puesta a Dilma Rousseff, afectando gravemente a la economía de nuestro principal socio comercial. Buena parte de la crisis argentina se debió a la de nuestros vecinos, pues nuestro crecimiento depende en gran medida del de ellos. Y de manera casi inédita, Brasil dejó de crecer en esos años. “Por cada punto que crecen ellos, nosotros crecemos 0,25%”, grafica Marcelo Elizondo, especialista en negocios internacionales.

El segundo cisne negro fue más lejano: el batacazo del referéndum británico, que abrió serios interrogantes en el mundo y alteró los mercados, de los que tanto dependía la Argentina en esos años. La canciller Susana Malcorra admitió entonces que “la salida del Reino Unido de la Unión Europea preocupa enormemente” al Gobierno argentino. Influyó en la “lluvia de inversiones” que no llegó: históricamente las principales empresas interesadas en la Argentina han sido las europeas, con lo que esas inversiones encontraron en el Brexit otra excusa para demorarse.

Completó la trilogía negativa la inesperada victoria de Trump. Estaba claro que las consecuencias globales nos afectarían, con una política norteamericana que se encaminaría hacia un mayor proteccionismo. “El mundo cambió para mal”, recuerdan fuentes legislativas del extinto Cambiemos. Un protagonista de esos días en la Cámara de Diputados recuerda el pánico que comenzó a percibirse entonces en el Gobierno. No era para menos: inmediatamente después del resultado electoral en EE.UU. comenzaron a cerrarse los mercados internacionales de los que la Argentina dependía para mantener el gradualismo. “Recién se abrieron en enero de 2017, pero hasta entonces la sensación en la Casa Rosada era que se nos había cortado el chorro, como después nos pasó (en 2018) definitivamente -recuerda ese interlocutor-. Pero eso ya se había anticipado por la llegada de Trump y la esperada suba de tasas, porque el nuevo presidente iba a bajar impuestos, iba a haber más déficit, más suba de tasas en Estados Unidos… Entonces los mercados se asustaron y se cerraron”.

Podrán ser ambos libertarios, pero las políticas proteccionistas de Trump poco tienen que ver con Javier Milei. El presidente electo en Estados Unidos prometió durante la campaña políticas económicas que podrían provocar consecuencias en los mercados internacionales, aumentando la inflación y presionando el crecimiento mundial. No serían buenas noticias para nuestro país. Legisladores argentinos que estuvieron esta semana en Estados Unidos regresaron con mensajes optimistas, pero cautos. Una diputada del Pro confió a este medio que en su diálogo con empresarios norteamericanos encontró buenas perspectivas para nuestro país, “pero más para el lado de la inversión, que por el de las exportaciones”.

“Va a ser más difícil venderle a Estados Unidos”, sintetizó.

Muy cercano a Trump, que lo puso al frente del BID, Mauricio Claver-Carone podría volver a un cargo importante en la futura administración republicana. Eyectado del BID en 2022 tras ser denunciado por mantener una relación íntima con su jefa de asesores, infringiendo los códigos de ética de esa organización, Claver-Carone responsabiliza por esa medida a Guillermo Francos, entonces director ejecutivo de Argentina en ese organismo, durante el Gobierno de Alberto Fernández. Claver-Carone ha dicho de él las peores cosas, entre ellas que representa “lo peor de la casta política argentina” y que es “más kirchnerista que Cristina y más albertista que Alberto”. El hoy jefe de Gabinete le contestó llamándolo “cínico”.

Curiosamente sonó esta semana la posibilidad de que el jefe de Gabinete pudiera dejar el cargo. Tal vez con destino a una embajada.

Guillermo Francos fue quien días pasados dijo que el Gobierno no piensa convocar a extraordinarias. Ya antes había relativizado el interés oficial por aprobar el Presupuesto. Volvió a hacerlo al señalar que si bien entienden en el Gobierno que “sería un buen signo institucional que el Congreso de la Nación apruebe el presupuesto que envió el Ejecutivo, si no lo hace, seguiremos con la prórroga del actual”. No es lo mismo: no sería bien visto desde el exterior que por segundo año consecutivo -algo inédito- no hubiera presupuesto. En el Gobierno lo minimizan; dicen que el efecto de eso sería “neutro”.

Cada vez son más los convencidos de que el Gobierno está tentado por prorrogar el presupuesto actual, que por eso le dieron al proyecto del Ejecutivo un tratamiento tan laxo y espaciado, y solo buscan una excusa para dar el portazo. La habrían encontrado en la convocatoria que hizo la oposición para sesionar este martes. No les preocupa que ese día quieran aprobar el proyecto de reforma de la ley que regula los DNU, pues el presidente ya ha dicho que la vetará. Los desvela en cambio el otro tema por el que han convocado a sesionar: el DNU 846/24, que habilita el canje de títulos de deuda sin los requisitos estipulados por la Ley de Administración Financiera y sin autorización del Congreso. Para el oficialismo, esa sesión “atenta contra las negociaciones del Presupuesto que se estaban llevando a cabo”. Señal de que si no alcanzan a frenar la sesión del martes, frenarán el debate de la “ley de leyes”. Mala señal para una oposición que teme a la discrecionalidad que le permite al Gobierno manejarse sin presupuesto. Es una falacia que los gobiernos se perjudiquen en esas circunstancias: más bien sucede lo contrario.

Es la disyuntiva que enfrenta la oposición, que bascula entre dos alternativas bien distintas: desafía al Gobierno marcándole límites en el Parlamento, o resigna esa posibilidad para evitar la ira presidencial que, en lo inmediato, se traduciría en la caída del Presupuesto.

Es cierto que el Gobierno no quiere extraordinarias; más bien espera el final del período ordinario para protegerse de eventuales embates opositores en el único lugar donde puede ser débil. Y en ese tiempo de Congreso cerrado, dicen, avanzar a puro decreto. Incluida, dicen, la designación en comisión de los jueces propuestos para la Corte que están frenados en el Senado.

Se ilusiona mientras tanto Milei con replicar aquí la victoria arrolladora que los encuestadores no predijeron en EE.UU., y dominar ambas cámaras. A priori, eso no sería posible en una sola elección. Pero ya aprendió el mileísmo que el triunfalismo arrastra voluntades ajenas.

 

 

Con quiénes hablaron los legisladores argentinos en EE.UU. y qué los sorprendió del sistema electoral

Cuál puede ser el tipo de relación de Trump con el Gobierno de Javier Milei. Las grandes diferencias entre la manera de votar en la democracia más longeva y estable del mundo y en nuestro medio.

Las elecciones en los Estados Unidos fueron el eje convocante para que numerosos legisladores de nuestro país, como así también representantes de todos los poderes nacionales y provinciales, fueran invitados por diversas organizaciones norteamericanas a asistir a ese acontecimiento.

El hecho, que generó una suerte de impasse en la actividad central de la Cámara baja, aunque no la inacción total (hubo comisiones y dictámenes), les sirvió a los representantes argentinos para intercambiar opiniones sobre realidad y perspectivas de ambos países, como así también interiorizarse en cuestiones tales como el sistema electoral norteamericano. Lo cual, en tiempos de cambios en la materia en nuestro país, como ya ha sido aprobado, tiene su importancia.

En un breve alto en una actividad que calificó de “intensa”, antes de reunirse con representantes del Fondo Monetario Internacional y luego con el BID, en Washington, la diputada del Pro Germana Figueroa Casas reveló a este medio detalles de las conversaciones que los grupos de dirigentes argentinos mantuvieron con representantes de diversos organismos de Estados Unidos. Acababa de ser parte de un encuentro con miembros del Departamento de Estado, del que participó el representante que se ocupa de los asuntos con Brasil y el Cono Sur, como así también con dos profesores de Georgetown, donde se habló sobre la política exterior y qué puede pasar con la vuelta al poder de Donald Trump.

Donald Trump, ganador por amplio margen.

En todos los encuentros se manifestó mucho interés por lo que sucede en Argentina con el presidente Javier Milei y el apoyo con el que cuenta.

“Los que más informados están, quieren saber cómo está el Congreso, y lo que dicen muchos es que Trump se maneja por amistades… Así como se manejó con (Mauricio) Macri. También dicen que la amistad con Macri era distinta, porque era previa. Pero hay muy buena onda con Milei, y dicen que eso podría favorecer. Hablan de acuerdos bilaterales, más que algo multilateral”, señaló la diputada santafesina.

“Así que hay buenas perspectivas para la Argentina, pero más por el lado de la inversión, que por el de las exportaciones”, señaló Figueroa Casas, que precisó que “se están basando en lo que hizo antes. También en el hecho de cerrar, poner aranceles… Va a ser más difícil venderle a Estados Unidos, que Estados Unidos invierta en la Argentina… Que también necesitamos inversiones, así que no viene mal, y tenemos otros mercados”.

También estuvieron en la Cámara de Comercio con empresas americanas que invierten en la Argentina. “Ojalá se abran oportunidades de comercio para la Argentina. Me parece que mostrar interés también ayuda”, remarcó la legisladora del Pro.

La diputada Germana Figueroa Casas dialogó con parlamentario.com.

El sistema de votación

Toda una experiencia fue analizar el sistema electoral utilizado en ese país. “Son tan distintos a nosotros… Por lo pronto, no tienen veda electoral, así que vos te vas acercando a un centro de votación y se te viene un republicano, o un demócrata, y te hablan y te dan un modelo de lo que tenés que marcar en la boleta”, comentó en diálogo con parlamentario.com.

Encargada de organizar a los fiscales en Rosario y en Santa Fe, le llamó la atención por ejemplo el tema de los carteles partidarios. “Nosotros tenemos que sacarlos en la manzana alrededor de la escuela, no debe haber carteles. Acá sí hay; y en la puerta de la escuela (donde se vota) hay un cartelito que dice: de acá para adentro no se puede hacer proselitismo. Y lo respetan. Es muy distinto a lo nuestro”.

En tren de marcar diferenciaciones, citó el caso de la boleta única, tan discutida durante el último tiempo en la Argentina, hasta su reciente aprobación. “Viste que en Boleta Única discutimos mucho cuántos nombres se ponían, el color, si se podía poner la foto… Acá el nombre va en blanco y negro, sin diferenciación… ni el escudo del partido, nada. Se marca un puntito y después hay una máquina lectora que lo transmite directo, con una memoria, va al centro de cómputos. Pero además queda la boleta adentro, para hacer el recuento en papel. Entonces, es un voto electrónico mixto: siempre tenés el papel para ver”, precisó la diputada santafesina.

Otro dato que resaltó es el carácter “muy federal” de la elección en el país del norte. Cada Estado tiene sus particularidades. “Nosotros fuimos a dos estados y había diferencias notorias. Cada uno lleva la elección como indican las reglas de su Estado -contó-. En los dos había propuestas de enmiendas constitucionales para votar. En uno de los condados, aparte dela boleta, vos podías decir si aceptabas que se endeudara el condado en determinados montos; montos altos: eran como 200 millones de dólares en total”.

Tal vez el colmo de las diferencias: se puede votar en sin documento. En Fairfield, si el votante llegaba sin documento, sus votos quedaban separados y luego se decidía si estaban en condiciones o no de ser contabilizados. Pero en cambio en Maryland, no, se puede ir sin documento. “Decís quién sos y votás”, comentó Figueroa Casas, que abundó: “Nosotros preguntábamos: ¿qué pasa si uno se hizo pasar por otro? ‘No pasa’, nos decían. Como un problema que no tenían… Y en Argentina nos pasa que alguien va a votar y se encuentra que alguien votó en su lugar…”.

La votación puede incluir, como hemos dicho, otras cosas, como jueces.

- También está el voto por correspondencia –advirtió este medio.

- No solo por carta: hay locales de votación que están abiertos desde 8 días antes de la elección. Hay un voto anticipado; podés ir al local de votación y votar antes. Eso también es llamativo.

Asimismo citó como dato saliente la cantidad de personas involucrada en la elección. “Viste que nosotros tenemos un presidente de mesa, un fiscal por cada partido… Acá, en un lugar de votación al que iban a ir 4.000 personas, o al menos esa cantidad estaba anotada para votar, después no van, o algunos votan por adelantado… Pero había solo tres personas que recibían a la gente y le daban la boleta, para votar en cabinitas de cartón, como tenemos en Santa Fe, no hay cuarto oscuro. Y luego había 4 o 5 personas para registrarte, si no te habías registrado antes. Porque te podés registrar para votar en el momento”.

En definitiva, mucha menos gente dedicada al operativo electoral. “Nosotros, cada trescientos y pico, tenemos un presidente de mesa, dos reemplazantes, fiscales… En cambio allá hay menos gente trabajando en la elección”.

Por otra parte, a diferencia de la Argentina, allá el presidente de mesa puede estar afiliado a un partido.

“Me interesó mucho, porque ver las diferencias también te sirve”, remarcó la diputada del Pro, que admitió que se trata de idiosincrasias diferentes. Por último, citó que también el elector puede sumar los nombres que quiera al final de la lista que vota. Eso no es motivo de impugnación. Sí los insultos, o un comentario que no tenga nada que ver.

Ganó Walt Disney

La elección americana trae muchas observaciones para prestar atención. El autor se detiene solo en cuatro.

Por Carlos Fara

El Pato Donald se quedó con todo. Los votos estuvieron lejos de ser reñidos. Ahora no solo manejará la presidencia, sino casi seguro las dos cámaras del Congreso y contará con una Corte Suprema conservadora. Es como si volviera el personaje central, junto a Daisy, los tres sobrinitos y el tío patilludo. El viejo Walt estará de fiesta en algún lugar del universo (ya que no fue congelado, como se rumoreó).

Con el triunfo de Trump varios analistas comenzaron a advertir que la victoria republicana no necesariamente podría ser un buen dato para las Mileiconomics. Algo así como “no hay mal que por bien no venga”. Esta columna lo anticipó hace tres semanas atrás -“Se agrandó Chacarita”- cuando dijimos que, más allá de quien gane, lo ideal sería que nadie se alce con el control de las dos cámaras, porque eso tentaría a incrementar el déficit fiscal y mucho más aún el proteccionismo del ganador. Todo eso podría generar un dominó de mayor inflación y recalentamiento de la tasa de la Reserva Federal, con lo que ya sabemos que implica para la región latinoamericana, y especialmente para un enfermo en terapia intensiva como la Argentina. De modo que, “calma libertarios”. Porque cabe recordar que el magnate no es librecambista, sino todo lo contrario.

La elección americana trae muchas observaciones para prestar atención, pero vamos a detenernos solo en cuatro:

  1. Ganó la discusión sobre el manejo de la economía, sí, pero con un detalle esencial: lo que predominó no fueron los datos objetivos –muy positivos-sino la percepción de la calle sobre los mismos. Es decir, la gente no votó con el bolsillo, votó con la percepción sobre cómo está su bolsillo, que son dos cosas diferentes. Esto viene a cuento de la simplificación que muchas veces se hace sobre este tema.
  2. Más allá de Trump, el que está triunfando es el cambio permanente. Después de la Segunda Guerra Mundial, en cuatro ocasiones no se produjo el ciclo de “2 mandatos demócratas seguidos de dos republicanos”. Carter, Bush padre, el Trump 2020 y ahora Biden lo quebraron. Es decir, es la tercera vez seguida que el electorado americano vota por un cambio, en tan solo 8 años. Algo distinto está pasando: ¿todo cansa más rápido?
  3. El comportamiento de los segmentos electorales cambia cada vez más velozmente. Lo que dábamos por sentado hasta hace solo 4 años, debe ser revisado. Trump ha avanzado sobre las minorías latina, afroamericana y asiática, que eran bastiones demócratas. Téngase en cuenta que cuando se reeligió Obama en 2012, hubo analistas que dijeron con la demografía americana de entonces, los republicanos poco menos que debían despedirse de volver a ganar una elección presidencial. Eso cambió solo 4 años después con la victoria del magnate. Y se sigue modificando. Moraleja: nadie puede dormirse en los laureles (y si no que lo diga el Pro).
  4. A mayor velocidad de cambio, muchas sociedades reaccionan nostálgicamente con la esperanza de un orden perdido. Qué mejor slogan que “Make America Great Again”. Fuimos algo grande que puede ser recuperado, y para eso necesitan un hombre fuerte. A lo mismo apelan Milei, Bolsonaro, etc.

Ahora, si bien las tendencias que se producen en EE.UU. muchas veces tienden a ser globales, por otro lado, tuvimos hace pocos días elecciones en tres países latinoamericanos relevantes, en donde la tendencia a la radicalización se diluyó. Los análisis coinciden en dos cosas: 1) los moderados desplazaron a los extremos, y 2) hubo cierta reivindicación de los políticos profesionales frente a los “políticos de redes”. Esto significa que se debe ser cauto con las generalizaciones de lo que pasa en “el gran país del norte”.

Volviendo a la política vernácula, otro comentario que se empezó a extender esta semana, y que esta columna lo describió en su última edición, es que la fase “éxtasis” vuelve a los gobiernos más confiados en sí mismos, verticalizándose y animándose a más. La frase “no nos vamos más” –a partir del triunfo de Trump- es muy similar conceptualmente al “vamos por todo” o al “no vuelven más”. Ambas consignas naufragaron. Pero… la Argentina ya no es la misma que en esos momentos (2012 y 2017). Como contamos arriba, tampoco los votantes yanquis. May I have your attention, please?

De lo mucho que ocurre en 7 días en este “ispa”, vamos a redondear el análisis semanal subrayando dos cuestiones. Una es que el gobierno ya lleva 88 funcionarios renunciados o echados. Esto marca una tasa de un cambio cada 3,66 días en casi 11 meses de mandato. Cuando la gestión cumplió 4 meses, la tasa era 1 cada 10 días. O sea que se aceleró notablemente. Esto no está significando nada para la opinión pública, por ahora, más allá de lo que se pueda decir sobre el impacto en la calidad de la gestión por áreas.

El segundo comentario tiene que ver con el cambio en el cronograma electoral que produjo la incorporación de la BUP, Boleta Única de Papel. Antes de esta modificación, las alianzas se inscribían hacia principios de junio y las candidaturas hacia 20 y pico del mismo mes. De modo que la discusión política definitiva empezaba en mayo. Ahora las alianzas se inscribirán el 15 de mayo, y las candidaturas el 25 de mayo (adiós feriado). Es decir que todo se adelantó unos 25 días, casi un mes, con lo cual la discusión política de fondo se adelantó a abril. Esto significa que la política congelará el Congreso más tempranamente y se abocará al juego propio, más allá de lo que le suceda a la sociedad. Todo esto porque se adelantaron las PASO al primer domingo de agosto y se extendió el plazo de campaña de cara a la general. O sea que tendremos un año electoral más extenso, pese a que la BUP teóricamente ayudaba a acortar los tiempos. Curiosa manera de limitar el poder de “la casta”.

Con una oposición tan fragmentada, sin líderes opositores competitivos, indicadores económicos que lo agrandan como a Chacarita, y alguna recuperación en la opinión pública, Milei debe estar cantando el tema de Charly: “Éxtasis, todo el tiempo vivo en éxtasis… una forma de ser feliz”.

El oficialismo y el Pro felicitaron a Trump por ser electo presidente de EE. UU

El candidato republicano se impuso con el 51% de los votos que lo regresan nuevamente a la Casa Blanca. Los saludos del presidente Javier Milei y de Victoria Villarruel en redes.

El oficialismo y diputados de la llamada oposición “dialoguista” felicitaron a través de las redes sociales a Donald Trump por ser electo presidente de los Estados Unidos con el 51% de los votos frente a Kamala Harris, lo que lo lleva por segunda vez a la Casa Blanca.

“Felicitamos a Donald Trump por su histórico regreso a la Casa Blanca, que supo obtener por su valiente defensa de los valores que nos identifican a todos los americanos: el amor a la Patria, la defensa de la vida y la familia, y el derecho de todo ser humano a desarrollar su proyecto de vida en libertad, invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia”, escribió la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel.

El jefe del bloque libertario en el Senado, Ezequiel Atauche, posteó: “El triunfo de Donald Trump en las elecciones de EEUU confirma la tendencia mundial de ciudadanos que eligen modelos en los que los estados intervienen menos facilitando las libertades individuales y de mercado”.

“Una vez más Milei la ve antes que los demás, gracias a su gran relación Donald Trump se abre una ventana de oportunidades para Argentina que debemos aprovechar”, expresó.

El titular del bloque oficialista en Diputados, Gabriel Bornoroni, manifestó: "GANAN LAS IDEAS DE LA LIBERTAD EN TODO EL MUNDO. Milei y Donald Trump van a ser los campeones del progreso y la libertad. Se vienen grandes tiempos para nuestro país y para todo el continente".

El liberal José Luis Espert sumó: "Felicitaciones a Donald Trump por ser elegido Presidente de los Estados Unidos. Desde Argentina, reafirmamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo nuestra alianza y trabajando por el presente y el futuro de nuestros ciudadanos. Make America Great Again".

El diputado del Pro Alejandro Finocchiaro se sumó a los saludos: “Una vez más la democracia estadounidense demostró su fortaleza. La sociedad volvió a elegir la libertad como valor supremo del individuo. Felicitaciones, Presidente Trump”.

El expresidente de la Nación Mauricio Macri escribió: "Quiero felicitarte por tu triunfo y desearte lo mejor para esta nueva presidencia, querido amigo Trump", y agregó una foto junto al electo presidente republicano.

Legisladores viajaron a EEUU para asistir a las elecciones

Tal cual se había anticipado, diputados y senadores del oficialismo y la oposición estarán este martes en las trascendentales elecciones que definirán los destinos de la principal potencia mundial.

Ya se había planteado hace un buen tiempo que esta semana sería de “baja intensidad” en el Congreso de la Nación. Particularmente en Diputados, donde el presidente de la Cámara acordó con los jefes de bancada no planificar temas de especial interés para esta primera semana de noviembre, habida cuenta de la realización de las elecciones en Estados Unidos y la presencia por tal motivo de numerosos legisladores en ese país.

Invitados desde el país del norte, numerosos legisladores y funcionarios están ya en ese país, para presenciar las elecciones trascendentales que tienen final abierto, entre Kamala Harris y Donald Trump.

Según pudo saber parlamentario.com, viajaron a Estados Unidos el senador Maximiliano Abad y Sonia Rojas, como así también los diputados Rodrigo de Loredo, Germana Figueroa Casas, Luciano Laspina, Cristian Ritondo y Laura Rodríguez Machado. También viajaron el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, Jorge Ávila, el ministro santafesino Fabián Bastía, el vicegobernador chubutense Gustavo Menna, entre otros.

Entre los viajeros hay que contar a un grupo de diputados de La Libertad Avanza, aunque vale aclarar que en ningún caso los pasajes fueron abonados por ninguna de las cámaras, según informaron autoridades legislativas.

De la diversidad no tan diversa

La diversidad y el pluralismo en esta concepción de amigos y traidores no son más que palabras ambiguas que representan una idea única, autoritaria. Que en definitiva promueven la dispersión y el más absoluto relativismo

Por Gustavo Díaz Nóblega

En el mes de mayo, según cuenta R.R. Reno, (First Things) el presidente Biden comenzó su discurso sobre el Estado de la Unión invocando la amenaza nazi. Dicho discurso no es un planteo aislado de la máxima autoridad del país del norte, ya que vuelve a cargar contra el candidato republicano en la convención nacional demócrata (agosto de 2024) acusándolo de “imbécil”, y afirmando que “Donald Trump dice que se negará a aceptar el resultado de las elecciones si vuelve a perder” “…prometiendo un baño de sangre si pierde… Y que será un dictador desde el primer día, en sus propias palabras”. También nos recordó que Franklin Roosevelt convocó a la nación, mientras “Hitler estaba en marcha” y “la libertad y la democracia estaban bajo ataque”. En una versión bastante libre de la historia. No porque no fuera cierto, sino porque quien efectivamente se opuso al avance de Hitler cuando era preciso hacerlo, vivía en Londres.

También es cierto “que la libertad y la democracia están bajo ataque”, en todos lados y al mismo tiempo”.

Este mismo planteo, es el discurso oficial del extremismo liberal. En El Salvador, son las maras. En Argentina es el peronismo. Sera la Casta, serán los zurdos, o será el colonialismo.

No importa quién es el enemigo elegido en cada turno o gobierno. Será Putin, Hamas, Israel, o el NOM, la derecha o la izquierda.

Lo cierto es que estos planteos muestran la condición de irresponsables que asumen los distintos mandatarios. Estas afirmaciones colocan a los opositores en una posición muy compleja. No se trata meros oponentes políticos, sino de enemigos y traidores aliados a enemigos como Hitler (que por si no lo recuerdan murió en 1945 de un tiro en la cabeza y quemado en el jardín de la cancillería del Reich) o Perón (murió en 1974) o el Che Guevara (murió en 1967) o Gramsci (murió 1937).

Esta retórica en boca de un presidente en funciones es irresponsable, pues es una política amargamente divisiva, que busca crear una sociedad polarizada. ¿Cuál es la mayor amenaza para la democracia: una turba desorganizada en el Capitolio o un partido político importante que define a la oposición política como traición?

Lamentablemente “…la historia da muestras de estar volviendo atrás. Se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos. En varios países una idea de la unidad del pueblo y de la nación, penetrada por diversas ideologías, crea nuevas formas de egoísmo y de pérdida del sentido social enmascaradas bajo una supuesta defensa de los intereses nacionales. Lo que nos recuerda que “cada generación ha de hacer suyas las luchas y los logros de las generaciones pasadas y llevarlas a metas más altas aún” (frattelli tutti punto 119).

Es el camino. El bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día. No es posible conformarse con lo que ya se ha conseguido en el pasado e instalarse, y disfrutarlo como si esa situación nos llevara a desconocer que todavía muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos» (Frattelli Tutti punto 120)

El papa Francisco se anticipó a esta realidad del discurso político hoy claramente reinante, pero que ya se empezaba a esbozar en los planteos políticos a nivel global.

Si bien es cierto que es altamente atractiva esta forma de hablar. Parece irresistible para las élites materialistas usan estos eufemismos, advierten que dañan al cuerpo político, pero no les importa.  Recurren Hitler, fascismo, nazismo, peronismo, comunismo, populismo, a pesar que no hace mucho afirmaban que eran ideas superadas y derrotadas. Promueven una segunda oportunidad a ideas fenecidas, autoritarias y decadentes. Simplemente porque no saben hacer (creen que todo lo hacer el mercado). Porque la política recurre al animismo, recurre a una vieja religión donde los espíritus gobiernan y construyen la historia sin necesidad de acciones concretas de los hombres. Volvemos a creencias light de Zeus, y los dioses del olimpo que gobiernan los destinos del hombre. Y que la libertad del hombre reside en su autopercepción.

Esto nos hace chocar contra cuestiones imposibles de definir. No solo por su dificultad, sino porque son literalmente auto contradictorias.

La diversidad y el pluralismo en esta concepción de amigos y traidores no son más que palabras ambiguas que representan una idea única, autoritaria. Que en definitiva promueven la dispersión y el más absoluto relativismo

Cuando se piensa en diversidad o pluralidad. Solo se piensa en LGTB. Cuando deberíamos estar pensando en un conjunto de tradiciones aportadas por los distintos pueblos, tradiciones y culturas que se han incorporado como historias mínimas a acervo cultural argentino. Las luchas que como pueblo, libramos y nos unió en una cultura diversa y única que nos reconoces como nación.

Sin embargo cuando se plantea la necesaria de diversidad, generalmente chocamos contra la radicalización por rechazo o aceptación. Dos posiciones donde se confunde el concepto bajo el anacronismo y la distorsión histórica de los hechos.

Dos formas distintas pero confluyentes para lograr una nueva forma de autoritarismo y control institucional del sistema político. Renaud Camus, lo describe, y si bien asume el rol de mauvais garçon (chico malo, delincuente) de la escena literaria francesa, que oscila entre el supremacismo blanco y el supremacismo gay. Dice verdades incómodas en especial relacionadas con los autoengaños del establishment. Lo cierto es que no parece más importante si algo es verdad y ni siquiera si algo es bueno, sino si algo es bello, al menos según su definición. Sin perjuicio de una serie de dislates, ha meditado sobre “la segunda carrera de Adolf Hitler”. La primera carrera del dictador, que se desarrolló en Alemania durante los años del Tercer Reich, terminó en muerte y derrota. En los años 1960, Hitler alcanzó una segunda vida, esta vez como la encarnación del mal. Su nombre fue empleado “como un arma absoluta del lenguaje, como su fulminación suprema, la bomba atómica de las maldiciones”. El miedo al regreso de Hitler ejerció un poder casi totalitario, “un miedo”. A partir de ellos se construyó un sistema político fundado en el antirracismo y el anticolonialismo como proyectos sagrados. Las autoridades de larga data y las formas de vida tradicionales fueron puestas bajo sospecha, interrogadas en busca de signos de fascismo latente. El patriarcado, la homofobia y el resto se convirtieron en otras formas de abominación hitleriana. Si bien muchas de estas cuestiones fueron verdaderas, no responden a los desafíos que nos propone la historia hoy.

Considerar que “Europa es como un paciente que ha sufrido un cáncer terrible –el hitlerismo– y que es operado una y otra vez por cirujanos tremendamente minuciosos, aunque tal vez no siempre muy profesionales”. Los síntomas más leves desencadenan los procedimientos más extremos. Que no solucionan los problemas reales.

La pirámide poblacional apunta a un mundo desarrollado con una gran infraestructura habitacional, que en no más de 50 o 60 años quedarán deshabitados. Pirámides poblacionales que hoy son irreversibles. Ese mundo desarrollado requiere de gente joven que pueda cuidar y mantener esa infraestructura, y en especial a las personas mayores que las habitan.

Por otro lado, las sociedades superpobladas, con gran cantidad de gente joven se encuentra sumida en la pobreza, con escaso recursos y escasa infraestructura. Son forzados a migrar en búsqueda de una mejor vida. Ello tiene un costo, que es el desarraigo, la pérdida de identidad y una forma de pobreza diferente.

Nuevamente la política renueva los miedos, “la sustitución poblacional”, “la inseguridad”, etc. como formas de mantener la gobernabilidad en los sistemas políticos. La fortaleza de los gobiernos se centra en la unión por el espanto, más que en los proyectos políticos.

Claramente la solución está en los proyectos políticos, en promover la fraternidad entre los pueblos, el desarrollo sostenible entre los países pobres, y que cada nación pueda retener con trabajo, dignidad y un futuro próspero a sus pobladores, lo que implicaría cambiar el eje de los sistemas políticos de la gobernabilidad al proyecto político y la integridad de sus gobernantes.

Casta de malditos

Cuando existen cortocircuitos en la cúpula del sistema, los escenarios posibles se multiplican. Solo cabe tomar como ejemplos los mandatos de De la Rúa y Alberto.

Por Carlos Fara

Después del descalabro que sufrió el Gobierno la semana pasada, y la desautorización que experimentó Macri por parte de sus propios senadores, da la impresión que el expresidente y el actual llegaron a la conclusión de que es mejor firmar una tregua antes de que se note mucho el tamaño de los egos y las ambiciones de ambos. Como le gusta repetir a Sergio Tomás Copperfield, “¡no te enojés, esto es política!”. ¿Cuánto durará? Sabe Dios, porque este es un juego muy complejo y con intereses cruzados. Para muestra valen algunos botones:

  1. el kirchnerismo negocia con Lousteau la presidencia de la Comisión Bicameral de Control de los Servicios de Inteligencia, aparentemente para desairar al Gobierno y con la oposición de Macri;
  2. el kirchnerismo negocia con el Gobierno para votar a Lijo para la Corte, a lo que se opone Macri;
  3. Macri negocia con Milei una futura alianza electoral, para empezar a “darse besitos”;
  4. los socios políticos de Lousteau tienen un túnel construido con el gobierno a través del “joven maravilla” Caputo; y
  5. el primo Jorge suma dolores de cabeza con el otro Caputo.

¿Cómo se llama la obra? “Casta de malditos” (excelente film de Stanley Kubrick).

Mientras se desarrolla esta obra, en la sala de al lado se presenta otra función:

  • Lousteau está muy cuestionado dentro de su propio partido, sus bloques y sus bases;
  • Cristina tuvo que avisarles a sus senadores que Villarruel no es peronista, mientras evita que haya fugas, y maniobra para que su hijo predomine en la pelea interna en territorio bonaerense;
  • Macri se esfuerza por mostrar que él es el líder real del Pro, distanciado de los dos ex precandidatos presidenciales; y
  • Milei tiene un desorden infantil en los dos bloques del Congreso, además del ¿irreversible? cortocircuito con su vice.

Uno podría decir que los egos han escalado a la cumbre en toda la política argentina. Eso está presente sin duda, pero se deben visualizar las razones estructurales de este desmadre en la matriz de este experimento llamado Milei. Cuando se produce una disrupción de tal magnitud en el sistema político, acompañada de un ajuste fenomenal, hace que todo el espectro viva en tensión, haciendo saltar la térmica en todos los campamentos. En una etapa donde el variopinto Congreso tiene más poder que nunca desde 1983, al oficialismo de turno le costará mucho ordenar a la política. Cuando existen cortocircuitos en la cúpula del sistema, los escenarios posibles se multiplican. Solo cabe tomar como ejemplos los mandatos de De la Rúa y Alberto.

Esto ya es de por sí amenazante para los que quieran hacer inversiones -quién garantiza qué en esta tormenta- imagínese lector/a si el esquema económico del oficialismo entrase en una turbulencia significativa. Estos últimos días le dieron al Gobierno un respiro: los dólares financieros están bastante estables, el Central termina agosto con balance positivo después de 2 meses de déficit, la inflación daría otro pequeño paso hacia la baja, el riesgo país perforó los 1500 puntos, hay algunos signos de lenta recuperación y el ministro anunció la prometida baja del Impuesto País. Sin embargo, 1) el centro financiero del mundo sigue dudando de nuestra capacidad de pago para 2025 (¿Toto todavía no depositó los dólares para el vencimiento de enero?): ¿default o reestructuración?; 2) el Indec nos anotició que la actividad fue peor de lo estimado; y 3) se proyecta que el Central podría terminar el año tan negativo como cuando se fue Alberto.

Un dato importante es que está llegando como viceministro de Economía un ortodoxo que es amigo del vilipendiado Rodrigo Valdés. Por si las gestiones árabes de Toto fallan, se filmará otra película: “Siempre nos quedará el Fondo”. El tiempo pasa y la bala de plata sigue sin aparecer. Al respecto, cabe clarificar varias cosas. Milei cree que Trump lo socorrerá tal como lo hizo con el calabrés, pero eso es dudoso porque a) el “amigo” Claver Carone probablemente será subsecretario de Asuntos Latinoamericanos y podría pedir la cabeza de Francos; b) difícilmente Argentina sea la prioridad para el magnate y el FMI; y c) ¿cuántos fondos podrían habilitar en marzo? Seguro que algo lejos de las necesidades. ¿Y si gana Kamala, qué pasará? ¿Será vista como K?

Paralelamente afloran algunos debates no prioritarios para la sociedad. Van 2 ejemplos: 1) el juzgamiento de Montoneros y 2) las declaraciones polémicas sobre las cuestiones de género. No se juzga aquí la relevancia de los temas, pero estas “batallas culturales” son marginales para la gran mayoría. No salen espontáneamente de boca de los ciudadanos en los grupos focales, y cuando se los consulta específicamente tienden a pasarlos por alto. La angustia económica es lo que pervive en la existencia cotidiana. Por eso el presidente repite que está jugado a una sola gran cuestión: la inflación, porque por eso lo votaron. Es verdad. El problema es qué pasa cuando el foco de la gente viró hacia el desempleo.

Cuando parecía que el Gobierno había hecho un upgrade político al lograr aprobar la Ley Bases y el paquete fiscal, aprobando la materia “Pragmatismo I”, reapareció la fantasía de que en el match Milei vs. Resto del Mundo, se impondrá el presidente. Para las PASO queda un año y para la general 14 meses. Una eternidad. Lo curioso fue la ausencia de Francos -el “Dibu” libertario- en los sucesos de la semana anterior. ¿Lo relegaron? ¿Creen que con lo que habían logrado ya pueden volver a replicar la historia de Moisés?

Mientras Alberto lleva más de un mes sin poder salir de su casa, hay gente que ya está diseñando un reparto de negocios. Pasa en todo gobierno, mucho más cuando existe un empecinamiento en cambiar las reglas de juego económicas. ¿Habrá una nueva burguesía nacional? Cuando se es tan inquieto, algún jarrón se puede romper.

Por suerte Colapinto recibió el aporte del millón de dólares que le faltaba para subirse a un Fórmula 1 gracias a Bizarrap, porque un muy poderoso empresario argentino ni siquiera le contestó el mensaje.

Diputados libertarios repudiaron el atentado contra Donald Trump

Fue a través de un proyecto de declaración encabezado por el jefe del bloque Gabriel Bornoroni, que plantea “expresar repudio y rechazo por el atentado perpetrado contra el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 13 de julio”.

Un grupo de diputados de La Libertad Avanza, encabezados por el jefe del bloque Gabriel Bornoroni, presentaron un proyecto de declaración para expresar su “más enérgico repudio y rechazo al atentado perpetrado contra el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 13 de julio durante el acto de campaña realizado en la ciudad de Butler.

“En dicho acto, el ex mandatario y candidato republicano, cayó al suelo ensangrentado tras ser impactado por una detonación que hirió su oreja derecha. Consumado el ataque y tras caerse al suelo, fue retirado por agentes de seguridad”, recordaron.

En tanto, fundamentaron que “semejante acto de violencia, en el marco de una actividad política, resulta una amenaza no sólo para la vida del expresidente, sino también se revela como un ataque contra los ideales de la libertad”.

DIPUTADOS BORNORONI y otros • Proyecto de Declaración • Expresar repudio y rechazo por el atentado perpetrado contra el Ex Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 13 de Julio

Marra se metió en la campaña presidencial estadounidense y apoyó a Trump

El libertario analizó el retiro de la candidatura de Joe Biden y destacó el rol del representante del Partido Republicano. “Hace una semana lo trataron de matar y ahora logro que el presidente en ejercicio se rinda anticipadamente”, señaló.

En medio de la intensa campaña electoral que se está viviendo en Estados Unidos, el diputado de La Libertad Avanza (LLA) y hombre de confianza del presidente Javier Milei, Ramiro Marra, analizó la decisión del presidente Joe Biden de retirar su candidatura y expresó su apoyo al dirigente del Partido Republicano, Donald Trump.
A través de su cuenta de X -ex Twitter-, el libertario consideró que es “increíble lo de Trump. Hace una semana lo trataron de matar y ahora logro que el presidente en ejercicio, Biden, se rinda anticipadamente”.
Al mismo tiempo que advirtió: “que falta de responsabilidad es que en las primarias hayan votado cientos de miles de personas para elegir a Biden y ahora unos pocos convencionales discrecionalmente elijan a otro” y explicó que lo ocurrido “es una manipulación del electorado para poder sacar un redito electoral”.
“Se bajó Biden, Trump próximo presidente de Estados Unidos”, sentenció Marra.

Piden que la Legislatura porteña repudie el intento de magnicidio contra Donald Trump

La diputada Marina Kienast (FLR) impulsó un proyecto en el que expresa su preocupación por lo ocurrido y manifiesta su solidaridad con el candidato, su familia y el pueblo estadounidense.

La presidenta del bloque Frente Liberal Republicano (FLR) Marina Kienast presentó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de declaración mediante el cuál buscará expresar su “máxima preocupación y enérgico repudio” por el intento de magnicidio perpetrado contra el ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y manifiesta su solidaridad con él, su familia y el pueblo estadounidense en estos momentos.

En los fundamentos de la iniciativa, la legisladora recordó que el ataque contra Trump “representa una grave violación de los principios democráticos y de los derechos humanos fundamentales. Además, el atentado se cobró la vida de un ciudadano inocente y puso en peligro la vida de varios espectadores más” y consideró que “este acto de violencia política no sólo pone en peligro la vida de un líder político y de los ciudadanos presentes, sino que también socava la confianza pública en las instituciones democráticas y en el estado de derecho”.

“En Argentina, un país que ha vivido periodos de violencia política y dictaduras, comprendemos profundamente el valor de la democracia y la importancia de resolver las diferencias políticas a través del diálogo y el respeto mutuo. La violencia como medio para alcanzar objetivos políticos es inaceptable y debe ser condenada enérgicamente por todas las sociedades que valoran la paz y la justicia”, siguió Kienast.

Al mismo tiempo que precisó que “la democracia se sustenta en el respeto a las normas, los procesos electorales y el derecho de todos los ciudadanos a expresar sus opiniones sin temor a represalias. Un atentado contra un líder político, como el sufrido por el ex presidente Trump, es un ataque directo a estos principios” e insistió en que “en Argentina, valoramos y defendemos los derechos humanos y la democracia, recordando las dolorosas lecciones de nuestra propia historia”.

Además, opinó que “este acto debe ser aborrecido para demostrar nuestro compromiso inquebrantable con la no violencia y la resolución pacífica de conflictos” y remarcó que “como parte de la comunidad internacional, nuestro país debe mostrar solidaridad con las víctimas de la violencia política y con aquellos que defienden la democracia y los derechos humanos en todo el mundo. Repudiar el atentado contra el ex presidente Trump es una muestra de apoyo a los principios universales de paz y justicia. Mediante esta declaración, se refuerza nuestro compromiso con la cooperación internacional y con la promoción de un entorno global seguro y democrático”.

“El atentado contra el ex presidente Donald Trump es un hecho grave que debe ser condenado enérgicamente por todos los defensores de la democracia y los derechos humanos. En Argentina es esencial expresar nuestro repudio a este acto de violencia política. Hacemos un llamado a la paz, al diálogo y al respeto mutuo, reafirmando nuestro compromiso con una sociedad justa y democrática”, sentenció.

Repudio del Pro al atentado contra Donald Trump

La bancada que conduce Cristian Ritondo difundió un comunicado en el que expresaron su “repudio y condena”, advirtiendo contra la “violencia política”.

El bloque Pro expresó este sábado por la noche “su más enérgico repudio y condena ante el atentado sufrido por el candidato a presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante su campaña electoral”. A través de un contundente comunicado, la bancada amarilla declaró que “la violencia política es inaceptable bajo cualquier circunstancia y constituye una amenaza directa a los valores democráticos y a la estabilidad de nuestras sociedades”.

En ese marco, el bloque de diputados nacionales envió sus “más sinceras condolencias y solidaridad a la familia de Donald Trump, así como a sus seguidores y al pueblo estadounidense en este momento difícil. Esperamos una pronta y completa recuperación”.

Asimismo consideraron “fundamental” que los procesos electorales “se desarrollen en un clima de paz y respeto, donde todas las voces puedan expresarse libremente sin temor a represalias”.

“Reiteramos nuestro compromiso con la democracia y la paz. En estos tiempos de incertidumbre, es esencial que todos los actores políticos y sociales trabajen juntos para fortalecer los principios democráticos y asegurar la seguridad de todos los ciudadanos”, agregaron los diputados del Pro, que por último hicieron “un llamado a la comunidad internacional para condenar este acto de violencia y apoyar los esfuerzos por mantener la estabilidad y la paz en Estados Unidos y en todo el mundo”.

La paradoja de los 40 años

En nuestro país, en tanto, la insatisfacción se asienta en un dato irrefutable: el estancamiento y la alta inflación, que se explican por la ausencia de un patrón productivo sostenible, luego del agotamiento del esquema de industrialización sustitutiva de importaciones a mediados de los setenta.

Por Jesús Rodríguez

“No hay, no puede haber, buenas finanzas públicas donde no hay buena política “ L.N. Alem (13/4/1890)

Una paradoja inesperada se combinó con el aniversario de los 40 años de democracia ininterrumpida en la Argentina, el período más extenso de nuestra vida institucional.

En efecto, en un desaire a la historia, asistimos a la asunción de un legítimo presidente que carece de partido; que solo cuenta con dos años de experiencia personal en la acción política y que, dueño de una personalidad extravagante, llama la atención de los observadores y analistas del exterior.

Además, la nueva administración se postula como iniciadora de un cambio revolucionario y sostiene que repondrá a la Nación en una posición de liderazgo extraviada desde hace más de cien años.

En lo que sigue se intenta, eludiendo razonamientos simplistas y el falso atajo de las frases hechas, analizar las causas de ese imprevisto resultado electoral y, a continuación, se identifican los puntos nodales  de la estrategia oficial que puede conducir a los argentinos a una mayúscula frustración colectiva.

 

¿Avanza la libertad?

 

Una de las características que distingue a la situación global, particularmente desde la crisis financiera del 2008, es la inestabilidad sistémica y, también, la erosión de los consensos vigentes tanto domésticos como internacionales.

Somos parte de un mundo violento, caracterizado por la debilidad de los organismos multilaterales, y con muchos estados que, con el argumento de la soberanía, atropellan los derechos humanos. Un claro ejemplo de la realidad de ese mundo de hoy, es la invasión de la Rusia de Putin a Ucrania, a contramano de los principios y reglas del orden internacional.

Una consecuencia de los déficits de gobernanza global es que el impacto económico y social de la crisis -en esta etapa de la globalización caracterizada por la llamada “financierización”- abrió las puertas a movimientos políticos que canalizaron la insatisfacción y el descontento con liderazgos emergentes de cuño antisistema.

En el contexto del deterioro global de la salud de las democracias que, según Freedom House un centro de pensamiento basado en Washington DC, viene deteriorándose de manera consecutiva en los últimos 17 años, surgen experimentos políticos conocidos como “gobiernos iliberales” que se caracterizan por ignorar o eludir los límites constitucionales de su poder.

En nuestra región de América Latina, en tanto, el desempeño en los primeros veinte años del siglo es similar al de la llamada, en términos económicos, “década perdida de los años 80”.

Ese estancamiento económico de la región -la más violenta y desigual del planeta- reforzó los déficits de calidad democrática y así, de acuerdo al análisis del World Justice Project, 18 de los 32 países de América Latina exhibieron un retroceso en la solidez del estado de derecho.

Ese global clima de época, con democracias acosadas y que se deterioran desde adentro antes que ser tumbadas por golpes de estado, le puso marco a la competencia electoral argentina.

Con ese contexto global y regional de liderazgos políticos novedosos -algunos, de tipo prepotente con rasgos autoritarios, que descreen del ordenamiento republicano como Donald Trump en Estados Unidos, Nayib Bukele en El Salvador, Jair Bolsonaro en Brasil, y otros, en cambio, respetuosos del mismo, como Gabriel Boric en Chile- se desarrolló la décima elección presidencial desde 1983.

En nuestro país, en tanto, la insatisfacción se asienta en un dato irrefutable: el estancamiento y la alta inflación, que se explican por la ausencia de un patrón productivo sostenible, luego del agotamiento del esquema de industrialización sustitutiva de importaciones a mediados de los setenta.

Ese retroceso relativo, resultado de una tasa de crecimiento del PBI por habitante de sólo 0,6% anual acumulativo en el periodo 1974-2023, no se detuvo en la gestión del gobierno peronista del Frente de Todos -Unión por la Patria liderado por Alberto Fernández- Cristina Fernández de Kirchner.

Al contrario, el desesperado intento en los finales del gobierno, cuando el fracaso impedía a los integrantes del binomio presidencial ser candidatos, con la nominación de Sergio Massa y su capitalismo de compinches le costó a los argentinos un incremento del gasto público de alrededor de dos puntos del Producto Interno Bruto.

En realidad, los resultados de esa gestión, la peor desde la inauguración democrática de 1983, pueden sintetizarse en:

  • Inflación de tres dígitos por primera vez en el siglo, que cuadriplica la del periodo presidencial
  • Caída del ingreso por habitante en relación al registrado al inicio de su gestión.
  • Mayor regresividad de la distribución funcional del ingreso y un aumento de la pobreza con más de 3,3 millones de personas que se incorporan al contingente de ciudadanos con ingresos menos que mínimos.
  • Récord histórico de endeudamiento. La cuarta experiencia kirchnerista es el gobierno que desde Bernardino Rivadavia más aumentó la deuda pública, a razón de casi 30 mil millones de dólares promedio anual en los 4 años de su gestión.

A ese estado de “recesión democrática” a escala global y regional y a las objetivas consecuencia sociales del estancamiento secular de la economía argentina, es necesario agregar el impacto sobre las conductas individuales, en particular los jóvenes, de la pésima gestión del Covid por parte de la administración peronista que concluyó en diciembre del año pasado.

Algunos pocos datos para ilustrar la afirmación precedente:

  • Argentina integra el lote de quince países del mundo con peor registro de fallecidos por millón de habitantes.
  • Las restricciones provocaron en los cinco continentes caída en la actividad económica y aumento de la pobreza pero, según el FMI, en el año 2020 el derrumbe de la actividad en nuestro país fue tres veces el promedio global y el incremento de la pobreza en ese mismo año, según la CEPAL, triplicó el promedio de los países de la región de América Latina.
  • De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, las restricciones a la vida social de nuestro país fueron un 40% más rigurosas que las verificadas en el promedio de los países del mundo.
  • La extensión injustificada de las restricciones, muchas veces con absurdas e ideologizadas excusas, afectó de manera dramática la vida social, en particular la relación de los jóvenes con la educación. Argentina tuvo las escuelas cerradas el doble de días que Europa y los EEUU y, al estar los alumnos distanciados de afectos y relaciones, potenció sentimientos de miedo, angustia y depresión que contribuyó a gestar en vastos sectores sociales reacciones de cuestionamiento “in totum” al orden social y político establecido.

Los argumentos precedentes -el clima de época, la extendida  insatisfacción social y el impacto de la pandemia, particularmente en los jóvenes- son ciertos y válidos pero no alcanzan a explicar el resultado electoral.

En efecto, corresponde que sea complementado con el análisis del desempeño político de la coalición Juntos por el Cambio (JxC) que llegó al comicio presidencial habiendo ganado tres de las cuatro elecciones precedentes con registros electorales en el entorno del 40%.

Las razones que explican porqué JxC no fue el principal cauce para expresar la voluntad mayoritaria de cambio de la sociedad argentina se encuentran en las propias debilidades exteriorizadas por la coalición:

  • El programa común trabajado durante meses por los equipos de técnicos, expertos y profesionales no fue asumido plenamente como propio por ninguno de los candidatos.
  • La conducción nacional de la coalición careció de una estrategia integral y compartida para abordar las 17 elecciones provinciales que se desarrollaron antes que el comicio presidencial.
  • La dirección nacional de la coalición no se propuso, a diferencia de las otras dos elecciones presidenciales, concretar listas comunes de legisladores nacionales en las 24 jurisdicciones del país.
  • Las autoridades nacionales de la UCR menospreciaron la importancia de competir con candidatos propios en la contienda presidencial.
  • Las ambiguas, equívocas y persistentes manifestaciones públicas y actitudes políticas del Presidente Mauricio Macri en relación a sus preferencias electorales.

Estas evidencias llevaron a que buena parte de la sociedad que reclamaba el cambio percibiera la propuesta de JxC como confusa, endogámica y endeble.

En efecto, antes de ser reconocidos como portadores de una  propuesta clara y compartida de cambio viable formulada por los equipos de la coalición, con los matices y énfasis de cada candidato, ofrecimos ideas propias de cada candidato y nos enredamos en una discusión acerca de si el cambio “es todo o es nada”, o sobre “la necesaria construcción del 70% de apoyo”.

En muchos distritos las chances electorales de los candidatos oficiales de la coalición se vieron severamente afectadas por declaraciones o decisiones de dirigentes nacionales.

La ausencia de la voz radical en la competencia relativizó la condición coalicional de la fuerza política y, en la percepción social, la redujo a una disputa interna de un partido integrante de la coalición.

Así, la opción a la continuidad de la fracasada combinación de  populismo político y facilismo económico recargado fue la candidatura libertaria -una creación del gobierno para dividir a la oposición- que, además del apoyo financiero y logístico del oficialismo, consiguió patente de legitimidad con los confusos pronunciamientos del ex presidente Macri.

Debilidades, riesgos y peligros del nuevo gobierno

El nuevo gobierno inicia su gestión con la legitimidad provista por la mayoría obtenida en la segunda vuelta electoral y, también, con las limitaciones que la voluntad popular y las reglas electorales le impusieron. Así, su menguado contingente legislativo se reduce al 15% y al 10% en la Cámara de Diputados y en el Senado de la Nación, respectivamente. Asimismo, ninguno de los 24 titulares de los gobiernos subnacionales pertenece a su fuerza política y solo 3 intendentes de ciudades de menos de 3000 habitantes cada una, sobre las más de 2000 del territorio nacional, obtuvieron sus triunfos electorales en representación de su partido.

La posibilidad de afrontar con éxito los desafíos mayúsculos a los que se enfrenta la sociedad argentina exige la combinación virtuosa de varias dimensiones: la formulación de un diagnóstico acertado y preciso; la articulación de un programa integral con prioridades claras y equipos cohesionados; la construcción del suficiente respaldo político que provea legitimidad para las transformaciones necesarias y, finalmente, el acompañamiento internacional para remover los obstáculos al progreso individual y social.

Para quienes estamos convencidos, por razones doctrinarias confirmadas por las mejores prácticas de nuestro países vecinos, de la asociación positiva entre la calidad y fortaleza de la instituciones y el desarrollo económico es imposible coincidir con que el camino de superación del estancamiento pasa por la convalidación de un decreto de necesidad y urgencia y la aprobación a libro cerrado de  un proyecto de  ley que, en conjunto, suma en sus partes dispositivas 251 páginas con 1030 artículos que derogan centenares de leyes.

Por otro lado, la incomprensible ausencia de prioridades se patentiza cuando los temas relevantes se confunden en una lista que incluye la autorización para la reventa de entradas en espectáculos deportivos o la prescripción a los magistrados en el  uso de la toga.

Las designaciones pendientes en los equipos de gobierno, así como los funcionarios nombrados que renuncian y la continuidad de cargos claves de la administración saliente, habla de preocupantes signos de improvisación y conflictos en el centro de decisiones del poder.

En el mismo registro de signos preocupantes, las falsas imputaciones a los legisladores y la sintonía ideológica con presidentes de otras naciones que agredieron sus parlamentos, afectan negativamente la reputación de nuestro país en el mundo occidental, democrático y capitalista.

El nuevo presidente, que propone una reformulación profunda de las interrelaciones entre la sociedad, el Estado y el mercado, se proclama como el “primer presidente liberal libertario de la historia de la humanidad”.

Ese posicionamiento pretende que el populismo anacrónico, pero hegemónico con cuatro gobiernos en los últimos 20 años, sea  sustituido por una “autocracia de mercado” que recurre a la  tercerización en estudios privados para la formulación de las nuevas normas jurídicas, lo que redunda en una inaceptable captura del estado por intereses corporativos que se agrega a la larga lista de políticas públicas contaminadas por conveniencias particulares.

Esa autoimpuesta misión fundacional a escala planetaria, al tiempo que reconoce la falta de antecedentes, ignora que la principal razón que explica el extendido estancamiento argentino es la anomia que distingue al comportamiento social en nuestro país.

Esa ajuridicidad, que está en la base de nuestra decadencia, nos obliga a la construcción de un orden político alejado de los modos populistas o autocráticos.

Esa definición es relevante y, cuando se la relativiza -como sucedió tras la implosión de la Unión Soviética- las consecuencias son peligrosas para la convivencia social.

Ese orden político funcional al desarrollo económico y el progreso social debe asentarse en tres pilares: uno que concibe a la  democracia como única fuente legítima de poder en elecciones limpias y verificables; otro de naturaleza republicana donde la división y la independencia de los poderes asegure el control recíproco y la rendición de cuentas y, también, uno de raigambre liberal que asegure derechos para cada ciudadano, especialmente para todas las minorías.

Ese diseño institucional exige, además, un talante acorde de parte de las autoridades. No es admisible que desde el vértice del poder se agravie o acuse falsamente a los opositores. Tampoco es deseable que este nuevo tiempo replique las peores actitudes del anterior presidente, acusando ahora a los que dudan o discrepan con sus propuestas de cercenar la libertad de los ciudadanos, como antes se imputaba a los que cuestionaban la acción oficial, en la época de la pandemia, de atentar contra la vida de los argentinos.

Un peligroso desvío democrático del nuevo presidente, al suponer  que un triunfo electoral concede derechos por sobre las normas constitucionales y legales, es pretender que el Congreso le conceda una amplísima delegación de facultades, superando a todos los mandatarios justicialistas de estos cuarenta años, los que gobernaron desde el primero hasta el último día de su gestión con poderes extraordinarios.

Otro ejemplo de regresión democrática es cuando se pretende reformar el sistema electoral y las normas que regulan las campañas políticas. Los cambios que se proponen -al promover las circunscripciones uninominales-  abren las puertas a  la manipulación de los distritos, limitan la representación de las mayorías, conspiran contra la renovación dirigencial y eliminan los criterios de paridad con perspectiva de género.

En relación al financiamiento de la actividad política, al eliminar cualquier limitación a los aportes privados y al suprimir los espacios gratuitos en medios audiovisuales a cargo del estado, el peligro es que se consolide en nuestro país lo que el Presidente James Carter denunció en los Estados Unidos: “ el sistema político se ha convertido en una recompensa para los mayores contribuyentes de las campañas”.

La superación del estancamiento económico con alta inflación que condena a la mayoría de los argentinos a la pobreza exige disponer de un sistema político con capacidad de procesar los necesarios cambios y transformaciones estructurales.

En ese sentido es imperioso que los actores políticos sean capaces de aprender de las mejores prácticas internacionales que en nuestra región de América Latina enseñan que solo las democracias plenas exhiben resultados socioeconómicos satisfactorios.

Y que todos los protagonistas políticos y sociales, y sobre todo quienes tienen la responsabilidad de gobernar, recuerden a Tzvetan Todorov, el filósofo e historiador búlgaro radicado en París, cuando enseñó que “las causas nobles no excusan actos innobles”.

El PJ pide a Biden excluir a Cuba de la lista de Estados terroristas

A través de un comunicado suscripto por el diputado José Luis Gioja y el senador Jorge Taiana, el peronismo solicita al presidente de EEUU retrotraer una decisión adoptada por Donald Trump.

El Partido Justicialista de la República Argentina hizo un llamado al presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, para que deje sin efecto “a la mayor brevedad” la decisión tomada por su antecesor Donald Trump de incluir a Cuba dentro de la lista de “Estados que patrocinan el terrorismo”, ya que la medida –“manifiestamente infundada”, afirma la declaración- “viola los principios del derecho internacional y de las normas establecidas por las Naciones Unidas”.

La declaración de Cuba como "Estado patrocinador del terrorismo" implica, para el Partido Justicialista, “una evidente amenaza a la seguridad e integridad del pueblo cubano así como una serie de obstáculos comerciales y sanciones económicas que van en contra de un mundo en paz y con un sistema multilateral fortalecido. Es por eso que el PJ le solicita al presidente Biden que inicie el proceso para quitar de esta lista al Gobierno y al Pueblo de Cuba”, señala la declaración suscripta por el  presidente del Consejo Nacional del PJ, José Luis Gioja, y el responsable de Relaciones Internacionales del PJ, Jorge Taiana.

A su vez, el Partido Justicialista invitó a que otras fuerzas políticas de América Latina “se pronuncien por la anulación de esta medida y de esta forma poder avanzar en el camino de la paz, el respeto y la cooperación internacional que permita tender puentes y no destruirlos”.      La declaración concluye expresando la “solidaridad y acompañamiento” del PJ con el Gobierno cubano y rechaza “todo tipo de medidas unilaterales tomadas fuera del marco de la ONU que impliquen un bloqueo económico, financiero o político hacia Cuba o hacia cualquier pueblo del mundo”.

Rebotes locales del final de la era Trump y relevos que inquietan

No por esperado dejó de sorprender el cambio de conducción de YPF, en un momento tan especial para la petrolera. La modificación dejó clara una constante: todo hueco es rellenado por un K. Un dato tenido en cuenta a la hora de mensurar el enojo con Felipe Solá.

Por José Angel Di Mauro

Más allá de sus mensajes contradictorios enviados al gran país del Norte, el gobierno celebró genuinamente la asunción de Joe Biden en los Estados Unidos. Una ceremonia rodeada de la atmósfera especial que le da a todo hoy la pandemia, sobre todo en el Hemisferio Norte, donde aun con vacuna la segunda ola está haciendo más estragos que la primera. Fue un evento que seguimos en directo por los canales de noticias; inédito también escenográficamente, por la reducida cantidad de invitados: no llegaban a mil. Gran contraste con la asunción de Barack Obama, que reunió a un millón de personas, otra que el velorio de Maradona…

De haber sido reelecto, también hubiera celebrado aquí Mauricio Macri. Más allá de la afinidad que logró establecer su administración con la de Donald Trump, lo cierto es que podríamos decir que la asunción del magnate en su país fue el inicio de la pesadilla para el gobierno de Cambiemos. Una larga y tortuosa sucesión de hechos que -más allá de la buena onda entre ambos empresarios devenidos a presidentes- desalineó todos los planes que el gobierno de los CEOs había elaborado.

La Argentina de Macri había entablado en su “regreso al mundo” una renovada relación con la administración demócrata, coronada por la visita de Obama a nuestro país. El gobierno de Macri apostó un pleno a Hillary Clinton y perdió; estaba claro que las consecuencias globales nos afectarían, con una política norteamericana que se encaminaría hacia un mayor proteccionismo.

Alcanza con citar un ejemplo para verificar el impacto que tuvo aquí el resultado de hace 4 años. El cambio de contexto internacional sucedió en pleno debate por el impuesto a las Ganancias. Un protagonista de esos días en la Cámara de Diputados describió ante quien esto escribe el pánico que comenzó a percibirse en su gobierno a partir del triunfo de Trump. Inmediatamente después del resultado electoral en EE.UU. comenzaron a cerrarse los mercados internacionales de los que la Argentina dependía para mantener el gradualismo. “Recién se abrieron en enero de 2017, y la sensación en la Casa Rosada era que se nos había cortado el chorro, como después nos pasó definitivamente -recordó ese legislador oficialista para el libro “Gobernar en minoría”-. Pero eso ya se había anticipado por la llegada de Trump y la esperada suba de tasas, porque el nuevo presidente iba a bajar impuestos, iba a haber más déficit, más suba de tasas en Estados Unidos… Entonces los mercados se asustaron y se cerraron”. En efecto, en 2018 eso que se esperaba terminó sucediendo y la Argentina dejó de tener acceso al crédito y comenzaron las corridas del dólar. Queda claro por qué el triunfo de Trump fue el principio del fin para el gobierno de Cambiemos.

Mauricio Macri tuvo buena relación con Donald Trump, pero no pudo evitar las consecuencias de ese gobierno.

Con la vuelta de los demócratas al poder, el gobierno de Alberto Fernández volvió a mostrar sus notorias contradicciones, que a esta altura ya son una marca registrada. Con un muy correcto mensaje del presidente argentino y paralelamente otro de la Cancillería en el que se le advertía al gobierno de Biden “que no se apueste a la desunión de nuestras naciones como en la etapa anterior”. Un tuit que generó un vendaval de críticas por su tono extemporáneo y falto de diplomacia.

Dicen que la carta que al día siguiente le mandó Fernández a Biden fue para compensar el agrio texto de su Cancillería, pero en realidad el Presidente ya la tenía en mente cuando conoció el tuit que despertó su enojo. Fue tan así, dicen las fuentes, que ni siquiera quiso hablar con Felipe Solá. Las explicaciones se las dio al Presidente Justo Chavez, jefe de Gabinete de Cancillería y yerno del ministro. Y no habría quedado satisfecho.

El embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, suena para reemplazar a Solá, si finalmente Alberto decide cambios. Cuando en el marco de una conferencia de prensa organizada por la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA) le preguntaron puntualmente sobre esa posibilidad, Argüello mostró su cintura política para evitar una respuesta comprometedora. “Hoy soy embajador”, remarcó, y como tal se ilusiona con construir puentes en la relación entre ambos países. Como base, puso como ejemplo el contacto telefónico que Fernández tuvo con Biden, ni bien se lo confirmó como presidente electo: “La verdad que acordamos una charla de 10 minutos, con un margen de 2 o 3 minutos… Y para mi sorpresa, terminaron hablando casi 35. Y tengo que decir que el diálogo fue absolutamente positivo y es lo que inspira esta buena expectativa que tenemos respecto de la etapa que se abre”, enfatizó.

Se lo ve muy firme al embajador en Washington como para quitarlo de un puesto tan estratégico en un momento clave. Lo más probable es que, fiel al estilo de gobierno que viene demostrando, Fernández no decida relevos. Sobre todo porque está probado que cada puesto que queda libre lo ocupa un kirchnerista. De hecho, en la semana sonó fuerte la versión de que el senador Jorge Taiana, excanciller de Cristina Kirchner, reemplazaría a Felipe Solá. Para hacerla completa, la versión incluía el nombre de quien ocuparía la banca de Taiana en el Senado: Juliana Di Tullio, exjefa del bloque en Diputados, y muy del paladar de Cristina.

En efecto, es una constante que todos los reemplazos registrados en esta gestión son digitados desde el Instituto Patria. Y como botón de muestra no hay más que ver al relevo del presidente de YPF: Pablo González. Santacruceño y paladar negro kirchnerista hoy es presidente de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja, la comisión más preciada para Cristina Fernández de Kirchner, como para que quede claro la importancia del elegido. Exvicegobernador de Alicia Kirchner en Santa Cruz, su llegada al sillón principal de la petrolera insignia de la Argentina es toda una señal, que completa la presencia de Sergio Affronti -un joven ejecutivo que reporta directamente a la vicepresidenta- como CEO de la empresa.

Guillermo Nielsen, presidente saliente de YPF.

Sonó desprolijo lo de YPF y lo pagó con el derrumbe de sus acciones -más allá del rebote del viernes-. Si algo sabe el presidente saliente, Guillermo Nielsen, es de mercados financieros… y se va justo cuando la petrolera renegocia su deuda de 6.000 millones de dólares. La situación de YPF es compleja: cuando Repsol la compró, valía 15.000 millones de dólares; Axel Kicillof le pagó a los españoles 5.000 millones por la expropiación del 51%. Hoy vale 1.500.

Tan del riñón kirchnerista es Pablo González, que cuando en noviembre pasado se contagió de Covid, la cúpula del bloque oficialista de la Cámara baja -Máximo Kirchner y Cecilia Moreau- debió aislarse por haber sido contactos estrechos del santacruceño. Hombre de buenos modos y de estilo moderado, González es partidario de descentralizar la actividad de YPF, y tiene en mente crear una estructura operativa de la empresa en Santa Cruz.

Ya en los albores de la gestión Fernández se había dado también un cambio clave en el área energética, cuando Sergio Lanciani debió dejar la Secretaría de Energía, que quedó en manos de otro kirchnerista puro y duro, el neuquino Darío Martínez.

El cristinismo, cuando no directamente La Cámpora, manejan así hoy todas las cajas principales del gobierno. Están al frente de la ANSeS, el PAMI, la AFIP, Aerolíneas Argentinas y ahora YPF. La petrolera es además una de las principales anunciantes en los medios y como tal será clave en tiempos de campaña electoral.

Una campaña para la cual los gobernadores se jugaron la semana pasada los últimos cartuchos para suspender las PASO. El Presidente, que suele decir a sus interlocutores lo que estos quieren escuchar, no les dio demasiadas garantías pues está claro que el kirchnerismo en general y La Cámpora en particular, no quieren saber nada con esa movida. Pero cerró la semana con un decreto que amplía el temario de sesiones extraordinarias y abre un resquicio al tratamiento del tema. No menciona específicamente a las PASO, pero cita como séptimo tema “emergencia sanitaria y calendario electoral 2021”. Habrá que ver si eso implica la suspensión de las primarias, o bien una postergación electoral: se habla de llevar las PASO a octubre y las generales a diciembre. La evolución del calendario de vacunación sería el argumento.

Los gobernadores le insistieron a Fernández sobre las PASO.

Dispuestos a jugar fuerte en todos los distritos aun en contra de los candidatos de los jefes distritales del FdT, en el kirchnerismo son reacios a borrar las PASO, lo que impone reparos a que prospere la movida de los gobernadores. Como sea algunos mandatarios ya tienen decidido adelantar los comicios provinciales, un clásico para cuando no están seguros de acompañar al gobierno nacional en una elección unificada. Salta ya dijo que vota el 4 de julio y Misiones avanzaría en el mismo sentido. Si la movida se expande, en lugar de una sola elección muchos argentinos podrían votar tres veces este año. Hablemos de contrasentidos…

Las grandes plataformas digitales ahora dictan justicia (¡)

Por Osvaldo Nemirovsci. Hoy censuran a un líder violento y antidemocrático lo cual construye cierto aval social y una propensión a simpatizar con la medida. Pero mañana pueden hacerlo con líderes democráticos y pacíficos. La acción a medir es la de censurar.

La libertad de expresión es la posibilidad de decir, escribir, leer y publicar todo lo que quieras. Toda clase de ideas, opiniones y puntos de vista deben ser posibles de expresarse en público. La libertad de expresión es uno de los puntos básicos de los derechos humanos.

Se pueden tener las más calificadas aprensiones sobre Donald Trump. Y muy probablemente las peores consideraciones sobre su gobierno y su personalidad sean correctas. Es más, no estaría mal como enseñanza histórica para el futuro, que le inicien Juicio Político en virtud de la Enmienda 25 de su CN y lo remuevan del cargo. Algunos destacados miembros de la vida política, militar y social de EEUU creen, aunque solo falten 11 días para que deje su cargo, que es muy peligroso que posea el poder sobre el uso del arsenal nuclear del país y que todavía puede causar mucho daño a las instituciones formales del país.

Allá ellos, los dirigentes de ese país y su forma de resolver los conflictos derivados de la pugna política. En este caso fuertemente encuadrados en actitudes violentas, antidemocráticas, cuasi golpistas y mesiánicas de su propio presidente.

Todo esto lo colocamos en un lugar del análisis, pero en otro observamos con cierto escozor y considerando también como peligroso que empresas privadas, como las grandes plataformas digitales Twitter y Facebook, se auto adjudiquen calidades judiciales y bloqueen las cuentas de Trump impidiendo el acceso del presidente a sus redes, y por ende privando a millones de norteamericanos de conocer, mediante esos importantes y masivos instrumentos, lo que piensa su principal referente.

No es cierto, como algunos afirman que “a Trump lo dejaron sin voz”. Esto aplica a las redes, pero Trump puede hablar, escribir y grabar audios para miles de periódicos, canales de TV, radios, revistas, blogs e incluso otras formas audiovisuales (en caso que no lo censuren) como You Tube y Whatsapp. Pero lo cierto es que, en los espacios de distribución de información más importantes del mundo, y donde el mismo Trump construyó su vinculación directa con el electorado de su país, ha sido censurado.

Es lógico preguntarse ante esto si lo que están haciendo Face y Guasap los coloca ante su definitivo rol de medios de comunicación de nuevo tipo y los aleja del pretendido sentido neutro y meros intermediarios de contenidos. Acá, en este caso, parecen opinar sobre lo que postea Trump, es claro que se meten con los contenidos y es visible que eligen censurar. O sea que consideran a una opinión (tal vez crispante, bestial, violenta) pero opinión en si, como un delito. Pero, no son jueces para hacerlo y sientan un “extraordinariamente amenazador” precedente en el campo de las libertades públicas y los DDHH.

Si lo que Trump dice es opinión, es inviolable su derecho a expresarlo y si lo que dice es un delito, será la justicia, y no una empresa privada, la que debe decidir. Así de simple.

Se puede argumentar que la censura de Trump en las redes se inscribe en que no se está violando la libertad de expresión sino cierto matiz que acompaña la crítica con el hecho de impulsar acciones violentas o el aliento a generar violencia concreta y eso ya no está protegido por una libertad como la de expresión. Agregamos esto como para entender otra mirada sobre el tema.

La mayoría de los especialistas acuerda que la libertad de expresión no tiene límites: “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Pero es cierto que esta libertad no ampara expresiones que inciten a la violencia, la discriminación o los asesinatos, ni puede usarse como forma de invadir la intimidad de las personas ni para difundir mentiras sobre alguien. Pero en verdad, si se hace esto se está cometiendo un delito y no representa el ejercicio del derecho y la libertad de expresarse.

La Corte Suprema norteamericana hace una sutil pero necesaria distinción en lo que llama “fighting words” (palabras de pelea) y sostiene el criterio que la libertad de expresión puede limitarse ante la incitación al odio y no en la mera manifestación de ideas u opiniones odiosas.

Existe cierta jurisprudencia constitucional, precisamente en EEUU, y que es tomada por cortes europeas e incluso ha sido fijada por el Tribunal Europeo de DDHH y se dio en llamar “el libre mercado de las ideas” siendo este espacio la garantía “imprescindible” para que pueda haber un debate amplio y completo.

Al respecto, hay una formalidad institucional que lo refiere y es un fallo del Tribunal europeo conocido como Sentencia 235/2007 “Caso Librería Europa” donde el tribunal mantiene que “nuestro ordenamiento constitucional no permite tipificar como delito la mera transmisión de ideas, ni siquiera en los casos en que se trate de ideas execrables por resultar contrarias a la dignidad humana”

Lo cierto es que puede haber interpretaciones diversas sobre lo que significa la libertad de expresión, pero nadie pone en duda que es uno de los derechos humanos más preciados.

Lo que intentamos poner en valor y sí debe preocupar es que tamaña dimensión legal sea manejada por empresas privadas ya que eso es riesgoso para los pactos democráticos de las sociedades. Más allá de Trump.

* Lic. Osvaldo Nemirovsci es diputado nacional (MC) – Rio Negro. Presidente de la Comisión de Comunicaciones e Informática 2003/2007 Coordinador Gral. del Sistema Argentino de Televisión Digital 2009/2015

Para Taiana, lo sucedido en EE.UU. “impacta en el resto del mundo”

“Trump estaba tirando de la cuerda de una manera sin precedentes respecto de la legalidad de las elecciones”, analizó el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

El senador y excanciller Jorge Taiana (Frente de Todos) pronosticó este juevesy que los violentos episodios ocurridos en el Capitolio de Estados Unidos tendrán impacto “en el resto del mundo y en los propios norteamericanos” y, si bien consideró “impactante” lo ocurrido, consideró que no sorprende en función de las reiteradas denuncias del mandatario saliente, Donald Trump, sobre la supuesta ilegalidad de las elecciones.

“Como episodio es sorprendente el hecho, pero no es sorprendente en el sentido de que Trump estaba tirando de la cuerda de una manera sin precedentes respecto de la legalidad de las elecciones”, afirmó Taiana en diálogo con El Destape Radio.

El Congreso de Estados Unidos ratificó al demócrata Joe Biden como ganador de los comicios presidenciales, luego de que violentos manifestantes irrumpieran este miércoles en el Capitolio, en un intento por revertir el resultado electoral.

Con el país aún conmocionado por los disturbios, que dejaron cuatro muertos, el vicepresidente republicano Mike Pence certificó el voto de 306 electores a favor del candidato demócrata, frente a los 232 logrados por Trump.

Sobre esos incidentes en Washington, Taiana sostuvo que impactan “en el resto del mundo y en los propios norteamericanos”.

En el primer caso, afirmó que “esa imagen recorre el mundo” y el Capitolio “es el centro más poderoso de lo que se considera la democracia liberal en el mundo y de la principal potencia”, por lo que “verlo asaltado así por una turba es una cosa bastante impactante”.

Sobre su impacto en los propios estadounidenses, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado analizó que “ellos tienen una idea del excepcionalismo norteamericano”, que habla de “una sociedad muy superior al resto del mundo” y una “democracia de 200 años”.

“Esa superioridad queda cuestionada”, opinó el excanciller, pero además consideró que “hay otro elemento interesante: muestra la definitiva incorporación al trumpismo o a algún sector del Partido Republicano de una serie de grupos muy reaccionarios, muy supremacistas, muy de ultra derecha, muy adeptos a las teorías de las conspiraciones, muy formados en general por blancos pobres y con bajo nivel de educación, que han existido desde hace mucho tiempo, pero a través de Trump han encontrado un lugar institucional”.

Para Taiana, “esto rompe el equilibrio tradicional entre los dos partidos (demócratas y republicanos) que siempre han tenido un ala más de izquierda y un ala más de centro o de derecha”.

Además, se mostró sorprendido porque aún después de los incidentes, “113 diputados republicanos han votado para parar el proceso electoral”.

Por eso, según su análisis, lo que está en juego ahora es la conducción y las características del Partido Republicano: “O mantiene Trump la hegemonía, o ahora hay un quiebre y repliegue del sector ultra detrás de una conducción moderada”.

Para Taiana, Trump "impulsó claramente el golpe en Bolivia"

El titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado se refirió a las elecciones en Estados Unidos y apuntó que el presidente saliente daba un "ejemplo muy contrario para la democracia".

jorge taiana sesion virtual 23 de julio 2020

El senador nacional Jorge Taiana (Frente de Todos) sostuvo este lunes que Donald Trump, el presidente de Estados Unidos que no logró la reelección, fue "un hombre que impulsó claramente el golpe en Bolivia".

También lo cuestionó por haber "impulsado el cambio en el BID, donde se abandona la tradición de que el presidente sea un latinoamericano" y por ir "en contra de las relaciones comerciales o inversiones con China".

"El ejemplo que daba para abajo (en la región) era muy contrario para la democracia y el Estado de Derecho", remarcó el excanciller, que además consideró que "se sobrevaloran los éxitos de Trump" y "hubo una serie de analistas que disminuyeron los desastres que hacía".

El titular de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Senado señaló que la victoria de Joe Biden se dio por "más participación juvenil, y de ciudadanos afroamericanos y latinos -salvo los cubanos y venezolanos-, que se veían amenazados por Trump".

Para el oficialista, "(Trump) se va más o menos bien, aunque le puede echar la culpa al coronavirus". "Pero su modelo de darle plata a los ricos y quitársela a los pobres es un modelo que difícilmente hubiera tenido mucho apoyo en una próxima gestión", agregó en diálogo con Radio 10.

Sobredosis de optimismo frente a una temporaria calma cambiaria

Mientras celebra mesuradamente la derrota de Trump, el gobierno da por terminada la cuarentena y se ilusiona con una vacuna que pueda distribuir en tiempo récord y que evite una segunda ola en campaña electoral.

Por José Angel Di Mauro

Tal vez el optimismo fue el pecado original del gobierno de Cambiemos. Eso que le hacía pensar que una lluvia de inversiones iba a acompañar la llegada de “un gobierno racional”, tras “12 años de populismo” en la Argentina. Ese optimismo que les hacía hablar del segundo semestre, de que derrotar la inflación era el desafío más sencillo y que dar la Reparación Histórica -a expensas de generar 1,9 punto más de gasto- era posible pues íbamos a crecer al 6 o 7% y el gasto se iba a ir licuando con el tiempo, fue en definitiva la perdición del gobierno de Mauricio Macri.

Una de esas apuestas de la primera parte del mandato de Cambiemos fue el realineamiento con los Estados Unidos -relación extraviada en tiempos de Cristina a punta de alicate-, pero el fervor le jugó una mala pasada cuando se jugaron abiertamente  por Hillary Clinton y contra todos los pronósticos se impuso Donald Trump. A la larga, y debido a que Mauricio Macri tenía una relación de vieja data con el magnate, el gobierno argentino logró entablar una muy buena relación con Washington, pero siempre se consideró que el más serio error en política exterior de la gestión anterior fue alinearse anticipadamente con los demócratas y quedar decididamente en offside.

Ese fue un error que el gobierno de Alberto Fernández no cometió. Tanto andar a contramano en política exterior, esta vez la administración del Frente de Todos se cuidó de mostrar preferencias, más allá de que se morían por celebrar la derrota de Trump. Pero se cuidaron de no hacerlo. Buena parte de ese mérito es del embajador argentino en Washington Jorge Argüello.

El optimismo a ultranza del gobierno de Macri se chocó con una realidad que alineó los planetas en su contra: sequía histórica, Brexit, Trump… Siempre se lamentó ese oficialismo de no haber tenido al menos un poco del viento a favor que acompañó a Néstor Kirchner.

Esta semana en Gobierno no pocos comenzaron a pensar que los planetas se le están alineando a Alberto Fernández. Nadie podría hablar de “viento a favor” cuando este gobierno se encontró a tres meses de gestión con una pandemia, pero no puede negarse que en los últimos días “cambió el clima”.

Si el valor de la moneda norteamericana es capaz de marcar el estado de ánimo de los argentinos, nada mejor que un dólar blue bajando día tras día. Claro que para ese milagro arañó antes los 200 pesos, pero cuando esa moneda baja todo lo previo pasa a un segundo plano. Incluso que el ministro de Economía haya tenido que dejar de lado los manuales que traía desde Columbia para abrazar cierta ortodoxia. Con todo, la tormenta lejos está de haber pasado y no pocos economistas advierten que las medidas son “cortoplacistas”, que las reservas siguen bajando y que a lo sumo la calma durará hasta las fiestas; pero esto es un día a día y conforme ese criterio la pax cambiaria es un activo inapreciable.

En ese contexto es que un encumbrado dirigente oficialista confió a este medio sus previsiones positivas para 2021. Tras asegurar que ya para el presente año era pesimista aun antes de la pandemia, hoy se juega a anticipar que en 2021 la Argentina “va a crecer más de 5 puntos”. Afirma que entre inversión pública e inversión privada vamos a generar arriba de 450 mil empleos; que el acuerdo con el Fondo nos va a devolver definitivamente a los mercados, y que ese acuerdo nos sacará “las dos montañas que teníamos por delante en materia de vencimientos, 2021 y 2022”. Lo cual, afirma, “termina de darle a la Argentina una mejor perspectiva de tasa al sector público y al sector privado”. Para nuestro interlocutor, “el año que viene el consumo va a crecer más de 12 puntos y el único enemigo que tiene que atender el gobierno el año que viene es la inflación”.

Alberto Fernández al anunciar el vienes el pase del ASPO al DISPO. (Foto: Presidencia de la Nación)

Se sostiene que la carta pública de la vicepresidenta actuó como una suerte de revulsivo. En ese marco, y con cierta calma alcanzada al borde de la cornisa, el gobierno parece decidido a aprovechar cada chance que se le presenta. A riesgo de que le facturen la sobredosis de optimismo, salieron a agitar la palabra mágica en pandemia: vacuna. Y así como hace no mucho tiempo explotaron al máximo los acuerdos alcanzados por la vacuna de Oxford y la de Pfizer, ahora le sacan rédito a la Sputnik V. El objetivo es plantear ante la gente exhausta por la pandemia un horizonte promisorio que solo puede prometer la vacuna. De ahí la novela rusa, que levantó previsibles resquemores.

En la negociación con los rusos participó activamente el gobernador Axel Kicillof y ahora se entiende de qué habló la vicepresidenta con el embajador de la Federación Rusa, Dmitry Feoktistov, cuando lo recibió en su despacho del Senado el 29 de octubre.

La vicepresidenta al recibir al embajador ruso en su despacho del enado.

En ese marco, el gobierno redobló la apuesta. Con idas y vueltas como siempre ha sido con las autoridades de Salud en esta pandemia, el Presidente se despachó el viernes garantizando que para fines diciembre habrá diez millones de argentinos vacunados. Lo cual no coincide con lo que anticipan los especialistas, pero habrá que reconocerle entonces al Presidente la audacia de arriesgarse a que sus palabras se le vengan en contra. Cosa de la que sabe con creces.

La consigna en tiempos de malas es dar buenas noticias y si son pocas, exprimir al máximo las que haya. En ese marco, Alberto Fernández dio por terminada la cuarentena. Al pasar del ASPO al DISPO, aspira a que dejen de contarle los días al decreto que firmó el 19 de marzo, que se deje de hablar de “la cuarentena más larga del mundo” y que aun cuidándose, la gente comience a dar vuelta la página. Y que la vacuna, rusa, inglesa o china, haga lo suyo para evitar lo que sino será una segunda ola en plena campaña electoral.

Una campaña que el gobierno aspira a postergar lo más que pueda. Por lo pronto, suspendiendo las PASO. Con ese objetivo los gobernadores están haciendo el trabajo fino de limar las  primarias, bajo el argumento del gasto excesivo en tiempo de pandemia, y del riesgo sanitario que conlleva una elección extra, aun en tiempos de distanciamiento. El gobierno se hace mientras tanto el distraído y dice que cualquier modificación tiene que provenir del Congreso. Y allí ya varios legisladores sugirieron la inconveniencia de hacer las PASO, pero ninguno todavía presentó un proyecto, elemento indispensable para poder comenzar a hablar en serio.

Una encumbrada fuente legislativa deslizó ante este medio por dónde puede venir la presión que aplicarán en la materia: en las supuestas contradicciones de Juntos por el Cambio, muchos de cuyos miembros más notorios se pronunciaron de manera crítica respecto de las primarias obligatorias en el pasado reciente. Pero van más allá, al señalar un proyecto que tiene estado parlamentario y corresponde al diputado del PRO Pablo Tonelli. Lo presentó en octubre del año pasado, después de las primarias de agosto que fueron lapidarias para Cambiemos, y en el mismo pide directamente derogarlas. Vale aclarar que Tonelli siempre fue crítico de las PASO, a las que considera “inconstitucionales”. Y no lo empezó a decir después de que a Cambiemos le fue mal: ya a principios del año pasado decía que esa ley viola “la autonomía de los partidos políticos, que deben tener libertad para organizarse y poder elegir sus candidatos”.

Es así que nuestra fuente legislativa mostró las cartas al señalar que si eventualmente se toma la decisión de avanzar en la suspensión de las PASO, “¿para qué inventar proyectos si ya está el de Tonelli?”.

De tal manera el oficialismo no haría otra cosa que repetir con las PASO la maniobra ya utilizada en el Senado con la reforma de la Ley del Ministerio Público, para la que está usando proyectos de la oposición para ir más allá y cambiar la mayoría necesaria para poner o sacar al procurador general.

A propósito, es ante esa movida que Elisa Carrió salió a pedir a Juntos por el Cambio rever el rechazo a la designación de Daniel Rafecas como procurador, tomándolo como el “mal menor”, ante el riesgo de que el kirchnerismo opte por un candidato más radicalizado que pueda imponer por mayoría simple. La poca sintonía del kirchnerismo con el juez federal quedó expuesta esta semana cuando la senadora María de los Angeles Sacnun, que responde a Cristina, se mostró molesta con la líder de la Coalición Cívica por salir a apoyar a Rafecas. Es en ese marco que Juntos por el Cambio resolvió no tomar partido, pues el propio oficialismo no se decide.

Podría pensarse que el objetivo de Lilita habría sido ese: exponer esas diferencias y potenciarlas. ¿Cuántas chances sigue teniendo Rafecas después de que Carrió saliera a apoyarlo tan abiertamente?

Una justificada cuarentena que dejará una economía devastada

El INDEC va revelando datos de una economía que ya venía en caída y a la que el virus lleva casi a estado terminal. El inexorable recurso de la emisión, con los peligros que acarrea, y una deuda que pasó a segundo plano pero sigue preocupando.

Por José Angel Di Mauro

Donald Trump venía embalado como para desfilar en las elecciones norteamericanas. Si hasta se daba el lujo de “alentar” los triunfos que en las primarias conseguía el demócrata Bernie Sanders, convencido de que sería su rival más accesible. Esta última semana ese senador bajó su candidatura, y Joe Biden -exvicepresidente de Obama en sus dos períodos- será seguramente quien enfrente a Trump en las presidenciales. Pero el actual mandatario ya no la tiene tan segura.

Ocurrió el coronavirus. Fue el cisne negro que el presidente norteamericano no vio venir, cuando minimizaba la importancia de la pandemia. Para noviembre próximo, fecha prevista para las elecciones, se espera que una segunda ola del virus pueda abatirse sobre ese país. Con todo, Trump cambió su postura inicial respecto del problema y de cómo vaya a comportarse en el futuro y cuáles sean los resultados dependerá su eventual reelección.

Cuando se escriba el guión de la película de esta pandemia, el líder británico Boris Johnson tendrá un papel central. Le dio al tema el giro dramático que todo filme debe tener: negacionista de entrada, terminó contrayendo el virus y pelea ahora por su vida en terapia intensiva.

El presidente argentino no piensa en esa futura película. Lo suyo es foto a foto, y si bien su gobierno arrancó con mal pie, cuando Ginés González minimizó al Covit-19, puede hacer alarde de haber reaccionado a tiempo y adoptado las decisiones necesarias para aplanar la curva en la medida de lo posible. De eso habló Alberto Fernández el viernes al anunciar la prórroga de la cuarentena. En el gobierno piensan que fue una de sus exposiciones más logradas, al punto tal de exhibir su perfil didáctico: se puso el traje de profesor de la UBA y salió a explicar gráficos que justifican la continuidad de la cuarentena.

En Corea del Sur, país que ha estado a la vanguardia en la manera de enfrentar este mal, se hacen 20.000 testeos diarios; aquí estamos en los 6 mil por mes.

El análisis de los mismos muestra en el caso argentino curvas que van creciendo de manera paulatina, pero con números que no son bajos. Con menos habitantes que España, al día 39 Argentina tenía 1.975 casos detectados, cuando ese país acumulaba menos de la mitad (674).  Lo mismo con los muertos: nosotros tenemos, al día 39, 82, cuando España contaba 30. Habrá que tener en cuenta que en España la situación comenzó a escalar al día 41, cuando se duplicó a 1.231, y cuatro días después llegaba a 3.146. Con los muertos la disparada vino a partir del día 46, cuando computaron 196; dos días más tarde saltaban a 533. Y dos meses después del primer caso, llevan 15.970. Esos datos son los que indican que la peor decisión hubiera sido dejar justo ahora la cuarentena.

Con nuestros vecinos luce más claro el acierto de las medidas adoptadas. Con muchos menos habitantes, Chile tenía 6.501 casos al día 39, tres veces más que la Argentina, y Brasil superaba entonces los nueve mil. Pero acá influye uno de los puntos flacos que exhibe la pelea contra el virus en nuestro país: el bajo nivel de testeo. En Corea del Sur, país que ha estado a la vanguardia en la manera de enfrentar este mal, se hacen 20.000 testeos diarios; aquí estamos en los 6 mil por mes.

Precisamente esa fue la única pregunta que no contestó el Presidente durante la conferencia de prensa del viernes. Ante la consulta de la agencia Bloomberg, habló de “recursos limitados ante necesidades infinitas”.

Una suerte de testeo fue el que se hizo en los días previos al anuncio de la continuidad de la cuarentena, al dejar trascender un supuesto relajamiento. Sirvió para que muchos se imaginaran el 13 de abril retornando de alguna manera a la vida habitual, cuando lejos estamos de esa instancia. Habrá que recordar que, como dijimos hace una semana, eso no sucederá sino hasta que exista una vacuna. Y todavía falta no menos de un año.

Resulta imperativo que el Presidente convoque a un equipo de especialistas que ayuden a pensar cómo salir del desastre que dejará esta crisis

El problema está en lo que vaya a suceder con la economía hasta entonces. Así como el gobierno se ha mostrado idóneo hasta ahora para enfrentar la crisis sanitaria, atendiendo las recomendaciones de un equipo de expertos con los mejores representantes del país en la materia, no pasa lo mismo en materia económica. Por el contrario, es allí donde más similitudes se observan con el gobierno anterior, que tuvo en la economía su principal talón de Aquiles. Propios y extraños reconocen como un error del macrismo haber diversificado el área económica en tantos sectores, sin una cabeza visible que administrara el manejo general del tema. Es lo que pasa con este gobierno, que ha puesto un ministro de Economía cuyo expertise por el cual fue convocado pasa por el manejo de la deuda, repartiéndose el resto de la cuestión entre otros integrantes del gabinete. Resulta imperativo que el Presidente convoque a un equipo de especialistas que ayuden a pensar cómo salir del desastre que dejará esta crisis, pero también en cómo diagramar el día a día en el mientras tanto.

A propósito de la deuda, el tema ha pasado a un segundo plano, aunque sigue siendo tan preocupante  como siempre. Y los tiempos se acortan. Tras el anuncio de la semana pasada de reprogramar por decreto los pagos de bonos de jurisdicción local, la cuenta regresiva para el resto de la deuda se acelera y el próximo 22 de mayo, si no hay acuerdo con los acreedores la Argentina entrará oficialmente en default. Hoy hay en el gobierno quienes afirman en privado que “el default es mejor que un mal acuerdo”, pero el Presidente seguiría rechazando ese desenlace. Aunque las circunstancias han hecho muy difícil una salida.

Con todo, la obsesión en materia económica debe pasar hoy por la coyuntura. Y los datos están lejos de ser alentadores, con una economía que ya venía mal, como detallan datos del INDEC que muestran que en febrero la construcción cayó un 22,1% y la industria bajó un 0,8% ese mismo mes, cuando aún no impactaba la crisis sanitaria.

Ni qué decir de la actividad turística, que ya caía en el primer bimestre del año (3,4% los arribos de turistas extranjeros y 16,6% los viajes al exterior), antes de colapsar definitivamente en marzo.

Hay más: la Federación de Comercios e Industria de la Ciudad de Buenos Aires anunció que solo el 40,3% de las pymes pudo pagar los sueldos de marzo en tiempo y forma. Esta situación se amplifica -en algunos casos para peor- al llevar la mirada al resto del país.

La emisión monetaria es un recurso muy conocido aquí, al que están apelando todos los países para enfrentar esta crisis inédita… Sin los peligros que ya sabemos se ciernen sobre nuestra economía. Solo en el último mes alcanzó aquí el 30% de nuestra base monetaria; cuando esta situación llegue a su fin el gobierno deberá arbitrar las medidas con absoluta precisión y celeridad, de modo tal que esa cantidad de dinero impresa no desate una hiperinflación.

Alberto Fernández pareció enterarse de los proyectos de Máximo Kirchner durante la entrevista que le hizo Horacio Verbitsky.

El Estado necesita recursos y es en este contexto que desde el kirchnerismo surgió una propuesta para avanzar sobre los grandes patrimonios. El proyecto forma parte de un paquete de tres proyectos atribuidos a Máximo Kirchner y del que el Presidente pareció anoticiarse durante el reportaje que le hizo el periodista Horacio Verbitsky. Entre ellos había uno que apuntaba a cobrarles un impuesto extra a aquellos que blanquearon en 2017, y sonó como respuesta a los reclamos para descontar sueldos de la política. Los proyectos se fusionaron ahora en uno que está redactando el diputado Carlos Heller y que se espera llegue al Congreso esta semana,

“Hay que salvar a las empresas para salvar a los trabajadores; no jodan con nuevos impuestos”, retrucó el economista Carlos Melconian, de buen diálogo con Alberto Fernández. Llamó a dejar de lado la grieta y como prueba de buena voluntad sugirió que “se corran” las ideas liberales, como así también dejar de lado “las ideas heterodoxas inventoras de la pólvora, creadoras de impuestos”.

Por ese andarivel intentó hacer su camino un proyecto que muchos interpretaron era el de Máximo, pero en realidad correspondía a un grupo de diputados de extracción sindical, que sugería implementar un tributo especial a quienes tuvieran bienes que superen los diez millones de pesos. Al dólar oficial, poco más de 150 mil dólares… Un monoambiente en Capital. Facundo Moyano, que figuraba entre los firmantes, salió a desligarse rápido, mientras que los kirchneristas Vanesa Siley y Hugo Yasky admitieron haberlo suscripto, como “un aporte a la discusión”. La redacción correspondió al diputado Carlos Cisneros, un tucumano del gremio bancario que ante el ruido que generó terminó retirándolo el mismo día en que se conoció, para que haya un solo proyecto del bloque y hacer los aportes durante la discusión en comisión.

Eso, si el Congreso sale algún día de su parálisis.

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