La empresa fue seleccionada por Oldelval para construir un oleoducto de más de 200 kilómetros que elevará la capacidad de transporte del sistema desde Vaca Muerta. El proyecto, valuado en hasta US$400 millones, será estratégico para sostener el crecimiento productivo y las exportaciones de crudo.
Antes de quedar en el centro de la controversia por la licitación de caños para el proyecto de GNL que finalmente ganó la india Welspun, Techint obtuvo una adjudicación clave en la infraestructura petrolera de Vaca Muerta. La compañía fue seleccionada por Oleoductos del Valle (Oldelval) para encarar la construcción de Duplicar Norte, una obra estratégica para ampliar la evacuación del shale oil desde el norte de la formación.
El proyecto prevé la instalación de un nuevo ducto de 24 pulgadas y 207 kilómetros de extensión, cuya traza unirá la estación de bombeo de Auca Mahuida (Neuquén) con la de Allen (Río Negro). Con esta ampliación, la capacidad del sistema se elevará de 20.400 a 55.400 m³ diarios, un salto esencial para acompañar el crecimiento productivo del hub norte.
Además de cubrir una necesidad operativa inmediata, Duplicar Norte se integra a una hoja de ruta de mayor alcance que busca consolidar a Vaca Muerta como exportador neto de crudo. La nueva infraestructura convivirá con el sistema Duplicar Plus, inaugurado este año, y con el proyectado Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), abriendo múltiples rutas logísticas hacia refinerías y puertos.
Desde Techint destacaron en redes que la obra supone un desafío técnico de gran escala, que demandará coordinación entre ingeniería, planificación y ejecución. Mariano Rebollo, Oil & Gas Business Project Manager, señaló que el equipo ya está preparado para avanzar con tecnología de última generación y un enfoque riguroso en seguridad operativa.
La primera etapa del oleoducto está prevista para fines de 2026 y permitirá transportar 220.000 barriles diarios. En fases posteriores, la capacidad podrá ampliarse a 300.000 barriles y, hacia marzo de 2027, escalar hasta 500.000 barriles, descomprimiendo uno de los cuellos de botella más críticos de la cuenca.
Con una inversión estimada entre US$380 y US$400 millones, el proyecto se firmó bajo un esquema “ship or pay” con grandes operadoras —Chevron, Tecpetrol, Pluspetrol y GyP— que garantiza volumen, financiamiento y previsibilidad a largo plazo. El modelo se alinea con los incentivos previstos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para Ricardo Hösel, CEO de Oldelval, la obra responde de manera directa a la “explosión productiva” del shale, en un contexto en el que Vaca Muerta superó los 600.000 barriles diarios. El ejecutivo viene advirtiendo que la saturación del sistema vigente obliga a acelerar las ampliaciones para evitar descuentos forzados en el precio del crudo.
El proyecto también tendrá un impacto relevante en empleo y actividad regional: durante el pico de obra se requerirán alrededor de 850 trabajadores, dinamizando las economías de Neuquén y Río Negro a partir del primer trimestre de 2026.
La integración del nuevo ducto con Duplicar Plus y VMOS permitirá optimizar el flujo hacia Puerto Rosales y, a la vez, habilitar alternativas para refinerías locales o exportaciones desde Punta Colorada. Con el sistema expandido, Oldelval quedará en condiciones de transportar cerca del 80% del shale oil de la cuenca.
En términos macroeconómicos, la ampliación del sistema de transporte resulta decisiva para sostener exportaciones por entre US$6.000 y US$8.000 millones anuales. Al reducir restricciones logísticas, Duplicar Norte mejora la balanza comercial y refuerza el papel de Vaca Muerta como uno de los motores energéticos del país.