Suman pedidos de informes por el conflicto entre farmacias, obras sociales y prepagas

El proyecto de resolución fue presentado por la puntana Karina Bachey, quien además alertó por la dificultad para importar insumos que presenta el sector.

La diputada nacional Karina Bachey (Pro-San Luis) presentó un pedido de informes al Poder Ejecutivo, en busca de respuestas sobre que “cientos de farmacias ya no atienden con obras sociales y prepagas, interrumpiendo las ventas de medicamentos con descuento, sumado a la escasez de dólares para importar insumos y productos indispensables para el normal abastecimiento de medicamentos”.

En el proyecto de resolución, se solicita que se detalle “la situación que está ocurriendo respecto a que muchas farmacias ya no atienden con obras sociales y prepagas debido a la demora en los pagos” y se precise “en qué provincias se está dando esta situación”.

Asimismo, que se indique cuáles son “las acciones y medidas a tomar para garantizar la provisión de medicamentos, debido a la dificultad para importar insumos para el normal abastecimiento, lo que pone en peligro la provisión de los mismos a cientos de pacientes que lo necesiten”. “Detalle sobre los insumos que se encuentran con dificultad para importar”, agrega.

En los fundamentos del proyecto, Bachey señaló que “el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires alertó por medio de un comunicado que cientos de farmacias ya no atienden con obras sociales y prepagas, interrumpiendo las ventas de medicamentos con descuento, y denunció que la crisis advertida hace meses ya llegó”.

“El sector farmacéutico atraviesa una compleja situación por la inercia inflacionaria combinada con el desajuste entre el pago de medicamentos con descuentos de los clientes y el cobro de la bonificación a cargo de las obras sociales y las prepagas. A esto se le suma la dificultad para el acceso a divisas, lo que genera faltante de insumos y pone en riesgo el normal abastecimiento de medicamentos”, alertó.

La puntana sumó que “el complejo panorama del sector también afecta a los laboratorios que, en paralelo, padecen la escasez de dólares para importar insumos y productos indispensables”.

La solicitud fue acompañada por sus pares de Juntos por el Cambio Héctor Stefani, Ingrid Jetter, Gerardo Cipolini, Florencia Klipauka Lewtak, Rubén Manzi, Carlos Zapata, Manuel Aguirre, Marcela Antola y Carolina Castets.

Solicitan al Ejecutivo la regularización “inmediata” de la deuda de PAMI con las entidades farmacéuticas

El proyecto es encabezado por el diputado cordobés Oscar Agost Carreño en el que también solicita informes sobre los motivos vinculados al incumplimiento de los plazos de pagos previstos con los laboratorios.

En el marco del conflicto que atraviesan las farmacias y los laboratorios por la mora en los pagos, el diputado nacional Oscar Agost Carreño (Pro – Córdoba) presentó un proyecto solicitando al Poder Ejecutivo que, a través del  del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), regularice de manera inmediata la deuda con entidades farmacéuticas, e informe sobre los motivos relacionados con la demora en los pagos de los medicamentos a las farmacias, incumpliendo los plazos de pagos previstos en el acuerdo 2023 suscrito con entidades farmacéuticas y laboratorios.

El cordobés señala que PAMI fija el precio de venta de medicamentos mediante un acuerdo entre el Gobierno y la industria farmacéutica y explica que “la diferencia entre el precio de venta establecido por PAMI y el precio de venta de mercado deba ser asumida por la farmacia prestadora”.

“Al costo que recae sobre la farmacia debe sumarse el complejo proceso de pago establecido por convenio entre la industria farmacéutica y la obra social. Del 100% del valor del medicamento fijado en el Precio de Venta PAMI, la entidad estatal abona un 75% a la farmacia prestadora en efectivo (teniendo un plazo de 15 días para pagar el 55% del valor, y 45 días para el 45% faltante) y el restante 25% lo hace mediante Notas de Crédito a droguerías”, detalla en la iniciativa.

Al respecto, indica que “este proceso de pago a las entidades farmacéuticas no sólo presenta dificultades por los plazos fijados, altamente ineficiente en un contexto de elevada inflación, sino también por la demora”.

“Desde la Confederación Farmacéutica Argentina, que representa a seis mil farmacias en todo el territorio nacional y el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, vienen informando desde el mes agosto sobre la crítica situación financiera que atraviesan como consecuencia de los plazos de pagos establecidos por convenio”, planteó el diputado del Pro.

La iniciativa fue suscripta por los diputados Alfredo Schiavoni, Gerardo Cipolini, Laura Rodríguez Machado, Héctor “Tito” Stefani, Adriana Ruarte, Carlos Zapata, Gabriela Lena, Karina Bachey, Germana Figueroa Casas, Mario Barletta, Laura Castets, Pablo Torello y Marcela Campagnoli.

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El proyecto de receta digital avanzó en el Senado a pesar de algunas observaciones

Senadores del oficialismo y la oposición firmaron dictamen en la Comisión de Salud y esperan que en la reglamentación se subsanen artículos que generaron dudas.

A pesar de haber recibido observaciones por parte de asociaciones farmacéuticas y de los propios senadores, el proyecto de receta médica digital obtuvo dictamen favorable este miércoles en la Comisión de Salud de la Cámara alta y quedó en condiciones de ser abordado en la próxima sesión.

En una reunión virtual presidida por Mario Fiad (UCR), los legisladores acordaron avanzar con el proyecto aprobado en la Cámara de Diputados en mayo pasado sin modificaciones, y esperar que en la reglamentación se subsanen algunos aspectos que generaron dudas.

Según explicó Fiad, el principal cuestionamiento tiene que ver con el artículo dos de la iniciativa, que establece que “los medicamentos prescriptos en recetas electrónicas o digitales deben ser dispensados en cualquier farmacia, establecimientos de salud y establecimientos del sector de salud habilitados para tal fin”.

La sola mención del término ‘medicamento’ deja dudas para el expendio de otras drogas o suplementos nutricionales que requieren prescripción médica o supervisión del profesional farmacéutico”, señaló el radical jujeño.

En relación a la dispensa, las entidades farmacéuticas entienden que “se vulnera” el artículo 1 de la Ley de Farmacias, que indica que el expendio de medicamentos solo puede realizarse en farmacias habilitadas.

La preocupación tiene que ver con que “los medicamentos se terminen vendiendo en varios lugares y que no tengan control ni supervisión del personal farmacéutico”, puntualizó Fiad, y por último, habló de aspectos de redacción y de eventuales “incongruencias” con otras leyes.

También desde la UCR, Silvia Elías de Pérez respaldó el proyecto. “Sin dudas la ley tiene cosas para perfeccionar. Me hubiese gustado una mejor redacción, pero tampoco es para desesperarse”, consideró, y esperó que los puntos mencionados “puedan ser subsanados por la vía reglamentaria”.

Desde el sector farmacéutico piden modificar el proyecto de receta digital

ASOFAR y FACAF acompañaron la iniciativa en términos generales, pero advirtieron sobre los riesgos de su implementación.

Mientras el proyecto de ley para implementar la receta médica digital sigue pendiente de tratamiento en el Senado, tras haber sido aprobado en la Cámara de Diputados, entidades farmacéuticas acompañaron la iniciativa en términos generales, pero advirtieron sobre posibles riesgos en su implementación y pidieron modificar el articulado.

Desde la Asociación de Propietarios de Farmacias de la República Argentina (ASOFAR), su presidente, Norberto Mañas, explicó: “Si bien nosotros impulsamos la puesta en marcha de la receta digital porque la creemos una herramienta fundamental en este contexto de pandemia, creemos que el proyecto que se debate en el Congreso Nacional deja mucho lugar a dudas”.

“Por un lado contempla la habilitación para que establecimientos sanitarios puedan dispensar la receta digital, pero esto es algo ambiguo, porque si bien puede referirse a las salas sanitarias que hay en cada pueblo, también  da espacio a que comercios minoristas de diversa índole puedan hacerlo aunque éstos no tengan a farmacéuticos trabajando”, señaló Mañas.

En declaraciones radiales, apuntó que “Argentina es uno de los países en los que los ciudadanos más se automedican en todo el mundo. Si habilitamos a distintas plataformas de mercado electrónico a vender medicamentos, esta tendencia irá en aumento, lo que es un peligro para la sociedad en su conjunto”.

El titular de la cámara que nuclea a más de 2.000 farmacias de todo el país también advirtió el riesgo de lo que se denomina “dirigismo de receta”. “Los médicos deberán indicar una sola farmacia en la que cada cliente pueda comprar sus remedios. Esto atenta contra la libre competencia y puede ocasionar un perjuicio a las personas”, sostuvo.

“¿Qué pasa si el paciente necesita un remedio con urgencia y la farmacia indicada no tiene stock?”, se preguntó, y agregó: “Hoy, si eso sucede, camina hacia otra farmacia cercana, pero de aprobarse esta ley tendrá que aguardar a que el medicamento esté en la farmacia que figure en la receta”.  

Por su parte, la Federación Argentina de Farmacias (FACAF), que reúne algo más de 5.000 farmacias en todo el país, pidió cambios en el proyecto para garantizar un mayor control profesional farmacéutico en el dispendio de medicamentos.

En una presentación realizada ante la Comisión de Salud del Senado, la FACAF, junto a la Federación Farmacéutica Nacional (FEFARA) y la Asociación de Farmacias Mutuales, Sindicales de Argentina (AFMSRA) consideraron necesario modificar y adecuar el proyecto.

Las entidades cuestionan el artículo establece que los medicamentos prescriptos “podrán ser dispensados en cualquier farmacia del territorio nacional, servicios de farmacia de establecimientos de salud y establecimientos del sector salud habilitados para tal fin”.

Las asociaciones sostienen que “no correspondería citar a esos sectores que no son farmacias o servicios de farmacias porque se tornaría incompatible plantear la dispensa de medicamentos porque en ese acto debe estar presente el respaldo indisoluble de la profesión de manos del profesional que la ejerce”.

“De otra forma se dejaría librada la dispensa, como dice el proyecto, a ‘establecimientos del sector salud habilitados para tal fin’, sin ningún tipo de control profesional”, argumentaron, y añadieron que “el profesional farmacéutico participa asiduamente en el momento del acto de la dispensa, donde pone en práctica el consejo profesional que se fundamenta en los conocimientos adquiridos en la capacitación de grado”.

Con todo, resaltaron que “el avance de las tecnologías en las prestaciones de salud mediante los registros digitales/electrónicos facilitan la gestión, favorecen la prescripción ordenada, el uso seguro y racional de los medicamentos”.

“Pero entendemos que no aclarar estas situaciones plantea un vacío legal en las coberturas y responsabilidades profesionales del sector y resultaría un golpe a las farmacias ya que los establecimientos podrían dispensar medicamentos sin el respaldo del farmacéutico autorizado a tal fin”, insistieron desde ACAF.