La iniciativa fue presentada por la diputada de Unión por la Patria Fernanda Díaz, quien además se refirió a los recientes despidos en la Granja Tres Arroyos.
La diputada nacional Fernanda Díaz (Unión por la Patria) presentó un proyecto de ley para declarar la emergencia ocupacional, productiva y social en distintos municipios bonaerenses.
“Hoy amanecimos con la triste noticia de que empezaron a llegar los telegramas de despido a la planta Cahuané de la Granja Tres Arroyos en Capitán Sarmiento. Más de mil familias en riesgo”, lamentó la legisladora.
En ese sentido, expresó que “no solo son los mil trabajadores en riesgo (que es bastante trágico ya de por sí)” sino que “alrededor de la planta hay productores, transportistas, proveedores, comercios y pueblos enteros cuya economía depende de que esa actividad siga funcionando”.
Respecto a su iniciativa, Díaz afirmó: “Proponemos medidas concretas para sostener los ingresos de las familias, garantizar la cobertura de salud y los servicios esenciales, acompañar a productores у PyMEs y preservar la capacidad productiva de nuestra región”-
“Las responsabilidades empresariales deberán discutirse donde corresponde. Pero hay algo que para nosotros no se discute: los trabajadores no pueden pagar una crisis que no provocaron. Y nuestros pueblos tampoco”, agregó la camporista.
El proyecto prevé declarar la emergencia ocupacional, productiva y social por 180 días en los partidos de Capitán Sarmiento, Arrecifes, San Antonio de Areco, Carmen de Areco, Salto y Exaltación de la Cruz.
“La declaración de emergencia se fundamenta en la afectación extraordinaria del empleo, la producción, la actividad económica local y las condiciones sociales derivada de la paralización, reducción sustancial o discontinuidad de actividades de establecimientos industriales integrantes de la cadena de valor avícola y de sus efectos sobre trabajadores, productores integrados, proveedores, transportistas, prestadores de servicios, micro, pequeñas y medianas empresas y los gobiernos locales”, establece.
Además, propone crear un “Registro de Beneficiarios de la Emergencia”, cuya inscripción será gratuita y de trámite abreviado; un “Comité de Emergencia Ocupacional”, como ámbito permanente de coordinación y seguimiento; y un “Fondo Especial de Asistencia, Recuperación y Desarrollo Productivo”, destinado a financiar las medidas previstas en la ley.
También contempla capítulos referidos a protección del empleo y asistencia social; protección productiva y recuperación industrial; asistencia a los municipios; alivio fiscal y financiero.
Fue durante un encuentro organizado por diputadas de Unión por la Patria, donde adolescentes de distintas provincias hablaron acerca de la situación actual que viven las juventudes.
Organizado por diputadas de Unión por la Patria, estudiantes secundarios de todo el país participaron en el Congreso del primer encuentro del ciclo “Juventudes, escuela y salud mental”, donde expusieron problemáticas vinculadas a la salud mental, las condiciones de vida y la necesidad de mayor participación de las juventudes.
El encuentro, realizado en la Sala 1 del Anexo de la Cámara baja, estuvo encabezado por las legisladoras Julieta Campo, Fernanda Díaz y Lucía Cámpora.
La actividad reunió de manera presencial y virtual a más de 100 jóvenes de entre 14 y 19 años de todo el país, con el objetivo de construir un diagnóstico colectivo sobre las problemáticas que atraviesan y avanzar en propuestas legislativas. El eje estuvo puesto en la escucha activa y en la participación como herramienta para transformar esa experiencia en leyes concretas. La convocatoria tuvo un carácter federal y reflejó realidades diversas atravesadas por un mismo contexto de crisis.
Durante la apertura, Campo planteó “la necesidad de acercar el Congreso a la realidad cotidiana de las juventudes” y afirmó: “Tenemos un desafío muy importante en esta institución, que es poder empapar de pueblo y de pibes a esta Cámara de Diputados”. Asimismo, la diputada remarcó que el protagonismo debía estar en los estudiantes y que el rol de los legisladores es “funcionar como puente para transformar esas voces en herramientas concretas”. En ese marco, advirtió sobre el deterioro de las condiciones de vida y su impacto en la salud mental: “Lo que estamos viendo es una angustia extrema que crece y que ya tiene dimensiones epidemiológicas”.
En la misma línea, Díaz destacó la importancia de generar instancias de escucha para construir respuestas colectivas y señaló que “la intención es problematizar, escuchar y pensar juntos posibles respuestas”, al explicar que el ciclo de encuentros apunta a derivar en iniciativas legislativas vinculadas a la salud mental en el ámbito educativo. Además, subrayó que no se trata de imponer diagnósticos previos sino de construirlos con los propios estudiantes y destacó el valor de la participación política como “herramienta transformadora y de reconstrucción de lo colectivo”.
Por su parte, Cámpora puso el foco en el valor político de la participación estudiantil y afirmó que “la convocatoria a la participación política es una respuesta muy poderosa a la fragmentación”, al tiempo que destacó el rol de los centros de estudiantes como “primera red de contención frente a la soledad”. También observó que muchas de las problemáticas señaladas por los jóvenes “están vinculadas al modelo económico y a la violencia social”, y sostuvo que uno de los principales desafíos es transformar esas experiencias en iniciativas legislativas concretas. “Quizás lo más revolucionario hoy sea invitar a un pibe a estar menos solo”, agregó.
Las intervenciones de los estudiantes expusieron las condiciones materiales y emocionales que atraviesan en sus territorios. Abril Montivero, presidenta del centro de estudiantes de la escuela técnica N° 39 de Puerto Tirol, relató los problemas de infraestructura que enfrentaron durante años y contó: “Teníamos tres salones en peligro de derrumbe y nadie daba respuestas”. Luego explicó que tras fuertes reclamos lograron que se iniciaran las obras. Además, describió las dificultades cotidianas del proceso educativo y señaló que “detrás de cada fotocopia que no se puede pagar hay una familia haciendo cuentas para llegar a fin de mes”.
Desde Colonia Elisa, Libertad Delssin advirtió sobre el aumento del abandono escolar y la pérdida de expectativas entre los jóvenes y expresó que “cada vez tenemos menos sueños”, al vincular esa situación con las dificultades económicas y la falta de oportunidades. También alertó sobre el impacto de la violencia en redes sociales y su correlato en las escuelas, y reclamó la implementación efectiva de leyes existentes, al sostener que “necesitamos un Gobierno que nos permita soñar con una patria más linda”.
En tanto, Samuel Romero, estudiante de Paraná, planteó que la problemática de la salud mental no puede abordarse de manera aislada y aseguró: “No estamos hablando solo de salud mental, estamos hablando de una problemática social, comunitaria y política”, al cuestionar las respuestas superficiales frente a una situación que calificó como alarmante. A su vez, apuntó que la mayoría de los intentos de suicidio en su provincia involucran a jóvenes y reclamó un abordaje integral con participación del Estado, al concluir que “una sociedad no tiene futuro si abandona a quienes tienen que construirlo”.
“El encuentro dejó en claro que las juventudes no solo demandan ser escuchadas, sino también formar parte de la construcción de soluciones”, destacaron las diputadas organizadoras y añadieron que “en un contexto de creciente incertidumbre social, la apuesta es reconstruir comunidad desde la escuela y la participación”. La iniciativa continuará con dos nuevas jornadas que profundizarán el abordaje de estas problemáticas.