Impulsan en la Legislatura porteña un paquete de medidas para fomentar el bienestar animal

Se trata de una serie de iniciativas impulsadas por Emmanuel Ferrario (CyD) que buscan establecer un programa de mecenazgo para asociaciones rescatista, implementar la historia clínica veterinaria electrónica y un programa de cremación de mascotas de compañía.

Con la intención de avanzar con una ciudad que fomente el respeto hacia los animales, el diputado de Confianza y Desarrollo (CyD) Emmanuel Ferrario impulsó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un paquete de iniciativas tendientes a fomentar el bienestar animal.

Por un lado, el diputado pidió crear un Programa de Mecenazgo y Patrocinio para la Protección Animal y Apoyo a Organizaciones Rescatistas a fin de estimular e incentivar la participación privada en su financiamiento y fortalecer las políticas de protección animal, salud pública y sostenibilidad ambiental. "Se trata de un régimen de mecenazgo y patrocinio especialmente orientado a la protección animal y al apoyo a las organizaciones rescatistas que, de manera cotidiana, sostienen tareas de rescate, asistencia, tránsito, cuidado, castración y adopción de perros y gatos en situación de vulnerabilidad. Se trata de una propuesta que procura ordenar e incentivar la participación privada mediante una herramienta fiscal transparente, controlada y ya conocida por la técnica legislativa local", explicó el legislador en los fundamentos de la iniciativa.

Asimismo, el diputado impulsó otro texto que tiene por objeto crear e implementar la Historia Clínica Electrónica Veterinaria (HCEV) en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como sistema digital, unificado y obligatorio de registro veterinario para la atención de animales de compañía por parte de profesionales veterinarios habilitados. "En la Ciudad cientos de miles de personas conviven con perros y gatos a quienes consideran parte de su familia. La atención veterinaria de esos animales se realiza hoy de manera fragmentada, sin registro unificado, sin trazabilidad sanitaria y sin continuidad entre profesionales", aseveró y explicó que "cada vez que un animal cambia de veterinario, ingresa a una guardia o es atendido en un establecimiento que no lo conoce, su historia clínica vuelve, en gran medida, a empezar de cero. Esa fragmentación no constituye únicamente una dificultad administrativa: es una cuestión sanitaria con consecuencias reales sobre la salud y la vida de los animales".

"Un animal sin historial clínico accesible puede recibir una medicación frente a la cual ya presentó reacciones adversas, ser anestesiado sin que el profesional conozca sus antecedentes cardíacos, recibir una vacuna que aún tiene vigente -o dejar de recibirla porque nadie registró su vencimiento-, o ingresar a una cirugía sin que el veterinario sepa que presenta una condición preexistente. Ninguno de estos escenarios es excepcional: ocurren cotidianamente porque el sistema actual no garantiza que la información clínica esté disponible donde y cuando se la necesita", continuó y precisó que "la Historia Clínica Electrónica Veterinaria constituye una respuesta a esta situación. No se trata de digitalizar un trámite ni de crear un registro burocrático adicional. Se trata de garantizar que cada acto de atención veterinaria quede documentado de manera cronológica, unificada y accesible, de modo tal que cualquier profesional habilitado pueda conocer la historia sanitaria completa del animal que tiene frente a sí".

Además, Ferrario propuso avanzar con la creación del servicio público de cremación de animales de compañía en el ámbito de la Ciudad , a fin de garantizar un tratamiento digno, respetuoso y sanitariamente adecuado de sus restos. "Frente a la muerte de un perro o un gato, las alternativas disponibles se reducen, en la práctica, a servicios privados -muchas veces muy costosos- o a mecanismos que no contemplan adecuadamente las necesidades sanitarias ni el vínculo afectivo involucrado. Esa ausencia genera un vacío concreto en un momento particularmente sensible para miles de familias", destacó.

"Los restos de animales de compañía no pueden ser enterrados libremente en espacios públicos ni, en la mayoría de los casos, en propiedades privadas. Muchas veces el único camino disponible es su
tratamiento como residuo patológico o la contratación de un servicio privado. Ninguna de estas alternativas garantiza, una respuesta accesible y sanitariamente adecuada para quienes atraviesan la pérdida de un animal con quien compartieron gran parte de su vida", resaltó el diputado y concluyó planteando que "el servicio público de cremación constituye una respuesta estructural a ese problema. Se trata de establecer una alternativa capaz de asegurar condiciones sanitarias adecuadas para el tratamiento de restos animales, al mismo tiempo que reconoce la dimensión afectiva involucrada en este tipo de situaciones".

 

La Comisión de Salud del Senado un proyecto para que se incorpore una historia clínica ambiental del paciente

La iniciativa es de autoría de la senadora Silvia Sapag quien explicó que se trata del derecho que tiene el paciente a que se registren los factores ambientales en su historia clínica para poder determinar ciertas patologías.

La Comisión de Salud del Senado, a cargo de la senadora catamarqueña Lucía Corpacci (UP), debatió y pasó a la firma un proyecto de ley que propone la incorporación de una historia clínica ambiental de los pacientes.

Corpacci explicó que el proyecto también fue tratado en asesores. “Es muy importante incorporar la historia clínica ambiental porque cuando se hace una historia clínica de una persona, no es lo mismo si vive en un barrio que tiene cloacas, agua potable, de aquella que no lo tiene. No es lo mismo la que vive en una zona de alta contaminación ambiental”, precisó.

“Hay una serie de patologías que está relacionada por las condiciones en donde vive la persona, del ambiente en el que viven y orienta a la pesquisa de ciertas patologías como pueden ser parásitos, hepatitis, afecciones pulmonares. Es muy importante que estén reflejadas en la historia clínica. Explorar el ambiente, las condiciones de vida de la persona estén incorporados en la historia clínica”, resumió.

La autora de la iniciativa, la neuquina Silvia Sapag comentó que impulsó el proyecto por una invitación de la Sociedad de Pediatría Argentina y relató una experiencia personal de vida: “Yo nací en mi casa en Neuquén al igual que mis hermanos porque no había hospital. En la ciudad si había un solo hospital, pero no en el resto de la provincia. Había cinco médicos en el resto de las provincias. El frío y la pobreza hizo que hubiera enfermedades endémicas como tuberculosis, brucelosis, el bocio, hubo que luchar”.

“En el 63’ la mortalidad infantil era de 165 por mil, o sea de mil chicos un total de 165 morían. Se empezó una campaña de vacunación, de construir hospitales, caminos, etc. Así se fue bajando la mortalidad infantil y en el año 70 era 125 por mil, y en el 73 era el 61 por mil. En 2025 tenemos el 6,13 por mil. No solo porque se insistió en tener mejor atención médica, sino por otras series de condiciones como construcción de viviendas”, detalló.

Sapag concluyó que “el ambiente incide en la salud de niños y grandes. Es el derecho que tiene el paciente a que se registren los factores ambientales en su historia clínica”.