La detención del asesino del playero dispara otra vez el debate de la baja de imputabilidad

El Gobierno presentaría la próxima semana un proyecto para reducir la edad para imputar a los menores de edad. Hay en la actualidad casi una decena de iniciativas con estado parlamentario para un tema que cuesta llevar al recinto.

Entre las reacciones que la crisis de seguridad en Rosario generó, en el plano legislativo están los cinco proyectos que los ministros Patricia Bullrich y Luis Petri anunciaron que el Gobierno de Javier Milei mandará en las próximas semanas al Congreso para modificar leyes de seguridad, incluida la de Seguridad Interior.

Ahora la detención del presunto asesino del playero Bruno Bussanich será disparadora de otra iniciativa que causará seguramente gran repercusión, pues se trata de la modificación de la edad de imputabilidad. Sucede que el asesino de Bussanich tiene 15 años, y ello motivó el siguiente anuncio de la ministra de Seguridad: “Ya está entrando al Congreso de la Nación la ley de imputabilidad, para que nunca más crímenes como estos queden impunes”.

Tan previsible anuncio fue hecho por Patricia Bullrich a través de su cuenta de X. Ese mensaje fue reposteado por el propio presidente Javier Milei, quien le agregó la siguiente sentencia: “EL QUE LA HACE, LA PAGA…”. Así en mayúsculas.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue más lejos en su reacción, al postear junto al anuncio de “la detención del asesino que fusiló al playero en Rosario” la siguiente definición, que considerando el cargo de quien lo dice, ya representa un anticipo: “Delito de adulto, pena de adulto”.

La información que trascendió en la tarde del Viernes Santo es la de que el presidente Milei dio instrucciones a su ministro de Justicia para apurar la presentación de un proyecto de ley proponiendo la baja de edad de imputabilidad a 14 años. El mismo, según fuentes oficiales consultadas, sería anunciado inmediatamente después del fin de semana largo. No está confirmado si el anuncio llegará con el proyecto de ley correspondiente, o el mismo se conocerá más tarde.

A mediados de enero, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, había anticipado que el Gobierno presentaría un proyecto para bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. En esa oportunidad explicó por Radio Rivadavia: “Hay dos sistemas en el mundo. Tenés el criterio suizo, o inglés, que divide según los delitos y te hace graduaciones según la edad. Empieza hasta con los 10 años. Pero en principio, de todo lo que llevo leído, prefiero algo sin tanto vericueto. ¿Por qué? Porque al margen del delito en particular cometido, el chico muestra ya una conducta desviada, una conducta socialmente disvaliosa. A partir de los 14, por ejemplo, que es la edad que me gusta. Y es la que sostienen casi los 30 proyectos que tengo sobre mi escritorio que se han presentado y no han tenido acogida legislativa. Casi todos toman 14 años como edad de imputabilidad”, precisó.

El ministro Cúneo Libarona junto a Roxana Reyes, titular de la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes, que tendrá mucho que decir en este tema.

Antecedentes cercanos

La presentación de proyectos vinculados a la baja de edad de imputabilidad es constante en ambas cámaras. Un actual miembro del gabinete nacional, el ministro de Defensa Luis Petri, presentó en noviembre de 2021 un proyecto de ley que establecía la responsabilidad penal de los adolescentes mayores de catorce y menores de 18 años al momento de la comisión del hecho tipificado como delito.

“La finalidad principal del sistema de responsabilidad penal juvenil es fomentar en el adolescente el sentido de la responsabilidad por sus actos y procurar su integración social. Con ese objetivo, este régimen comprenderá un abordaje integral e interdisciplinario”, indicaba el texto de la iniciativa, que establecía la necesidad de “consagrar un sistema de responsabilidad penal juvenil, despojado de todo resabio tutelar, estableciendo a partir de los 14 años un proceso de responsabilidad penal. De lo contrario, supone consagrar la impunidad por el crimen anticipadamente por vía legal, clausurando cualquier posibilidad de justicia para la víctima de manera individual, pese a que su autor estuvo en condiciones de comprender la criminalidad del delito cometido”.

“Argentina es uno de los países con más alta edad de imputabilidad del mundo. La gran mayoría de países de Latinoamérica y Europa incluyen a los menores en sus regímenes de Responsabilidad Penal Juvenil a partir de los 14 años (Chile, Colombia, Paraguay, España, Alemania, Italia), 13 años (Uruguay, Francia, Guatemala, Nicaragua), o 12 años (Costa Rica, Ecuador, Perú), entre muchos otros países”, explicaba el entonces diputado nacional radical al proponer dar el debate de un Sistema Integral de Responsabilidad Penal Juvenil, que disponga penas y establecimientos para su cumplimiento diferenciado, que prevea medidas alternativas a las de prisión conforme a la gravedad del delito, garantice el derecho de defensa y el debido proceso, que erradique todo resabio tutelar y tenga la capacidad de evitar y prevenir la escalada criminal de menores en conflicto con la ley penal, aumentando las posibilidades de resocialización y otorgando una tutela judicial efectiva a las víctimas.

Para el Gobierno de Cambiemos, la baja de la edad de imputabilidad fue un objetivo inconcluso. En enero de 2017, los entonces ministros de Justicia, Germán Garavano, y de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezaron un encuentro al cabo del cual ofrecieron una conferencia de prensa junto a los titulares de las comisiones de Legislación Penal de Diputados, la radical Gabriela Burgos, y del Senado, el peronista Pedro Guastavino. Garavano informó entonces que, según se había acordado en la reunión, “la discusión sobre la edad de imputabilidad” de 16 a 14 años iba a ser “el último punto” del debate, que se había disparado luego del asesinato del joven Brian Aguinaco en el barrio porteño de Flores.

Germán Garavano y Patricia Bullrich al anunciar en 2017 la propuesta de Cambiemos para bajar la edad de imputabilidad.

En la previa, el funcionario consideró que “la ley actual es un espanto” porque “es una ley de (Jorge) Videla, del año 80, de la dictadura, tiene más de 36 años y es una ley paternalista que no le reconoce derecho a los jóvenes, que no les permite a los jueces hacer un abordaje con una intervención más activas por parte del Estado”.

El proyecto no llegó a avanzar, y el Gobierno de Mauricio Macri intentó retomarlo en su último año, 2019, modificando la intención original de llevar la edad de imputabilidad de 16 a 14, a 15, aplicándola para los delitos más graves.

En esa iniciativa se hablaba de un sistema de escalas, y los menores de 15 años serían imputables solo por homicidio, violación, lesiones gravísimas, secuestros extorsivos y robo con armas de fuego.

Para los casos de mayores de 16 años y menores de 18, serían imputables cuando se trate de un delito cuya pena máxima de prisión sea igual o menor a tres años y podrían ir presos en caso de haber cometido un hecho comprendido en el Código Penal que tenga una pena máxima igual o mayor a diez años.

Asimismo el proyecto preveía incorporar mecanismos no tradicionales de resolución de conflictos, como la mediación, la conciliación y el acuerdo restaurativo para delitos menores, siempre con el aval de la víctima.

Ese proyecto preveía que en caso de que la investigación preliminar estableciera que un menor de 15 años cometió un delito reprimido con pena máxima de 10 años, un equipo interdisciplinario elaboraría un plan individual para acompañar al joven en su recuperación y evitar que avance en la carrera delictiva.

El proyecto llegó a debatirse en comisiones, realizándose reuniones informativas, pero nunca llegó al recinto.

Proyectos vigentes

En la actualidad hay en el Congreso 8 proyectos de ley con estado parlamentario para modificar la edad de imputabilidad, siendo el más reciente uno presentado por Ramiro Gutiérrez (UP), junto a otros diputados del massismo, el 5 de marzo pasado, que propone un Régimen de Responsabilidad Penal de las personas mayores de 14 años y menores de 18 años. El mismo diputado ya había presentado una iniciativa en el mismo sentido en septiembre de 2022.

Otra diputada de Unión por la Patria, Agustina Propato, presentó el 23 de agosto de 2023 un proyecto para derogar la Ley 22.278 (Régimen Penal de la Minoridad) y crear un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil. Su propuesta no establece una edad límite, sino que establece que “será punible toda persona menor de 16 años que fuere acusada de cometer o participar en la comisión, aun en grado de tentativa, de alguno de los delitos tipificados en los artículos 79, 80, 81, 91, 119 párr. 2 y párr. 3, 166 inc. 2 y 170 del Código Penal de la Nación, o un delito cuya pena máxima fuere superior a los 15 años”.

Por su parte, el diputado del Pro Diego Santilli hizo su aporte el 16 de junio del año pasado, proponiendo un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil basado en la noción de justicia restaurativa y el respeto por los derechos humanos de los adolescentes, que contempla bajar la edad de imputabilidad en delitos violentos de 16 a 15 años. Ya había presentado uno similar en noviembre de 2022.

En lugar de que la única consecuencia sea la cárcel, su proyecto prevé que los adolescentes deban realizar todas las medidas posibles para reparar el daño producido por el delito. Asimismo, las víctimas y la comunidad que sufrieron daños tendrán derecho a participar en todo el proceso, con márgenes amplios de acción y participación, pudiendo proponer modos de reparación.

Carolina Piparo presentó el 30 de marzo de 2023 una modificación del artículo 50 del Código Penal, para incorporar la reincidencia a los delitos cometidos por menores de la edad de imputabilidad. “La sociedad no puede seguir siendo rehén de menores que salen a cometer delitos y cuya violencia es cada vez mayor porque no encuentran obstáculos impuestos ni desde su hogar, si es que lo tienen, ni desde el Estado”, señalaba la diputada de Buenos Aires Libre en los fundamentos de su iniciativa.

También en marzo de 2023, el diputado Ricardo López Murphy presentó una iniciativa que creara un nuevo Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil, bajando la edad de imputabilidad a 14 años.

Y llegamos a noviembre de 2022, cuando el diputado Cristian Ritondo presentó su propia propuesta de Régimen de Responsabilidad Penal de la Minoridad, bajando a 14 la edad de imputabilidad.

Cristian Ritondo y Carolina Piparo hablando de la baja de edad de imputabilidad, precisamente.

Proponen reducir la responsabilidad penal juvenil

La iniciativa fue presentada por el diputado Alberto Asseff y tiene por objeto establecer la responsabilidad penal de los adolescentes mayores de 14 años de edad y menores de 18 años al momento de la comisión de un hecho delictivo.

El diputado nacional Alberto Asseff (Pro) presentó un proyecto para derogar la Ley 22.278 Régimen Penal de la Minoridad y crear un Sistema de responsabilidad penal juvenil que tiene por objeto establecer la responsabilidad penal de los adolescentes mayores de 14 años y menores de 18 años al momento de la comisión de un hecho.

El proyecto plantea que “la norma se aplicará al adolescente de CATORCE (14) años que cometiere algún delito reprimido con una pena máxima de CATORCE (14) años de prisión o más en el CÓDIGO PENAL o en las leyes especiales; y al mayor de DIECISÉIS (16) y menor de DIECIOCHO (18) años que cometiere un hecho previsto como delito de acción pública en el CÓDIGO PENAL y las leyes especiales, con excepción de aquellos reprimidos con pena máxima de prisión igual o menor a DOS (2) años, o sancionados con pena de multa o inhabilitación como pena principal. Sin embargo, aclara que “el adolescente no estará sujeto a sanción cuando desistiere voluntariamente del delito”.

La iniciativa busca “fomentar en el adolescente el sentido de la responsabilidad por sus actos y procurar su integración social. Con ese objetivo, este régimen comprenderá un abordaje integral, interdisciplinario y restaurativo”.

Respecto del proceso penal, establece que la duración máxima estará fijada en cada ley procesal y no deberá exceder el termino de tres años contados desde el acto de la formalización de la investigación preparatoria.

Además, propone una serie de sanciones socioeducativas, disciplinarias y privativas de la libertad, que serán determinadas de acuerdo a la lesión o peligro del bien protegido, la extensión del daño causado a la víctima, las causas que motivaron el delito, entre otras.

También propone la creación de una Oficina Nacional de Información sobre Niñez y Adolescencia en el ámbito del Registro Nacional de Reincidencia.

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Santilli propone bajar a los 15 años la edad de imputabilidad en los delitos violentos

El proyecto contempla además de la baja en la edad de imputabilidad, un fuero especializado en menores, penas diferenciadas para delitos graves, aceleración en los juicios con un plazo máximo de 2 años y dispositivos especiales para penas privativas de la libertad.

El diputado nacional Diego Santilli presentó este miércoles el proyecto de ley “Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil”, basado en la noción de justicia restaurativa y el respeto por los derechos humanos de los adolescentes, que contempla bajar la edad de imputabilidad en delitos violentos de 16 a 15 años.

Según información estadística oficial de la Corte Suprema de la Nación, casi el 30% de los delitos contra la propiedad, la integridad sexual y las personas son cometidos por menores de 16 años. En ese contexto, Santilli presentó un proyecto de ley que ahonda en los métodos de abordaje restaurativo a cargo de equipos interdisciplinarios, donde tiene mayor relevancia el daño sufrido por la víctima y la comunidad que la violación a la ley.

La finalidad del proyecto, que cuenta con el acompañamiento de los diputados Rogelio Frigerio, Waldo Wolff, Ricardo López Murphy, Graciela Ocaña, Álvaro González y Fernando Iglesias, está puesta en revertir, en lo posible, los efectos del delito en la sociedad. Para ello, se prevé que las personas adolescentes se hagan responsables de los actos que realizan y que reparen los daños causados.

En ese sentido, en lugar de que la única consecuencia sea la cárcel, el proyecto propone que los adolescentes deban realizar todas las medidas posibles para reparar el daño producido por el delito. Asimismo, las víctimas y la comunidad que sufrieron daños tendrán derecho a participar en todo el proceso, con márgenes amplios de acción y participación, pudiendo proponer modos de reparación.

Santilli plantea que el castigo y la reparación son parte integral de un sistema de responsabilidad penal juvenil y que, por ello, en caso de que las medidas de reparación sean incumplidas o fracasen por culpa de la persona que delinquió, las autoridades judiciales puedan disponer las penas privativas de libertad, las cuales van hasta los 10 años de prisión, con excepción de los casos de homicidio y abuso sexual agravado, en los cuales el máximo de la pena sube a 15 años, en razón de la gravedad de los delitos.

El proyecto de ley prevé que los juicios contra personas adolescentes sean realizados en el plazo máximo de dos años y, en caso de que el plazo transcurra sin que el proceso llegue a su finalización, constituirá una falta grave para las autoridades judiciales intervinientes. De esta manera, se evita la posibilidad de que las autoridades judiciales “cajoneen” expedientes, estableciendo responsabilidades claras.

En caso que la iniciativa sea aprobada, se buscará evitar la saturación del sistema penal mediante la creación de un fuero especializado de justicia penal juvenil, que descomprimirá el trabajo de los tribunales penales y permitirá llegar más rápido a la finalización de los juicios.

Además, el diputado nacional propone la desjudicialización de los procesos penales, lo que permitirá al Estado contar, como primera respuesta al delito, con diferentes medidas socioeducativas, que deberán llevarse a cabo de acuerdo al Abordaje Restaurativo, entendido como un proceso en el que todas las partes implicadas en un conflicto (ofensor, víctima y comunidad) resuelven colectivamente cómo manejar las consecuencias del delito y sus implicaciones para el futuro.

A su vez, se prevé el abordaje restaurativo de trabajo desde la interdisciplina, a fin de que las decisiones no se tomen en forma aislada, dispersa y fraccionada, sino mediante acuerdos y espacios de escucha entre diferentes perspectivas teóricas, en sintonía con lo que han establecido en los últimos años diferentes convenciones y normas internacionales en materia de derechos de adolescentes.

“El presente proyecto se inserta en una idea republicana y democrática del derecho penal, pero que tiene en cuenta las desigualdades existentes entre las personas y, por ende, que la respuesta punitiva por sí misma no es posible sin entender esas desigualdades”, expresó Santilli.

Al respecto, manifestó: “La idea de justicia restaurativa, entendida como ‘una respuesta evolucionada al crimen, que respeta la dignidad y equidad de cada persona, construye comprensión y promueve armonía social a través de la sanación de la víctima, del infractor y de la comunidad’, es la que guía el núcleo del sistema penal juvenil propuesto”.

“Siguiendo esta noción, el proyecto instaura un sistema que prioriza la realización de medidas restaurativas, por fuera del sistema judicial penal, estableciendo la excepcionalidad de las penas privativas de la libertad, y solo cuando el resto de las medidas hayan fracasado”, añadió.

5958-D-2022