Con números y ejemplos, Posse destacó la reducción de gastos en organismos del Estado

Habló de la eliminación de organismos, cargos políticos, e hizo un puntual cuestionamiento al INCAA, brindando datos sobre las películas filmadas.

“Tenemos  un Estado que no solo es muy grande e imposible de pagar, sino que también se ha vuelto tremendamente ineficaz. Da servicios de muy mala calidad. Queremos ir de manera gradual e inteligente achicando el Estado, haciéndolo más eficiente y bajando impuestos”, garantizó este miércoles el  jefe de Gabinete, Nicolás Posse, en su informe ante el Senado.

En un pasaje de su exposición destacó la reducción de la planta automotriz de los organismos del Estado y aludió así a la causa por los seguros tomados con el Banco Nación utilizando brokers, que involucra al expresidente Alberto Fernández. Con picardía, comentó sobre los automóviles del Estado que estaban “impagas las patentes y pagos los seguros”.

Este esquema incluyó a los corredores viales, comentó: “Se había generado un contrato que dejaba una utilidad  para el bróker de 7 millones de dólares”, apuntó.

En materia de reducción de gastos, puso el ejemplo registrado en ministerios y organismos. En el de Capital Humano, se registraron 25 mil millones de pesos de ahorro, reduciendo autos, celulares, contrataciones y compras. En la cartera de Salud, 140 mil millones de pesos, reduciendo la planta política y eliminando subsidios a empresas de salud privadas, como así también con la baja de vehículos.

Citó por último el PAMI, donde contó que ya hubo una auditoría, pero ahora se está realizando otra más profunda y ya hicieron un recorte de 90 mil millones de pesos, con la reducción de gerencias y cargos políticos en más de un 25%. Comentó también que “había instituciones de poca efectividad, como el Instituto de Agricultura Familiar Campesina e Indígena, que contaba con una planta de casi mil empleados, de los cuales uno de cada tres era delegado y tenía un presupuesto de 9 millones de dólares. 9.000 millones de pesos, con 160 delegaciones en todo el país. Esta entidad fue disuelta; sus funciones, como siempre, se absorbieron en otras áreas del Estado y no hemos tenido reclamos de ningún sector del sistema agropecuario”.

Citó el caso del INADI, que “gastaba 8 millones de pesos y tenía 7.000 expedientes sin tramitar”. En ese marco, Posse aseguró que “estamos eliminando todas las estructuras e infraestructuras innecesarias, y puso como ejemplo el Instituto del Cine, que si bien tenía un ingreso a partir de las entradas de 12 millones de dólares anuales, tenía un déficit adicional de 5 millones anuales, solventado por el Estado”.

Al respecto, suspendieron gastos discrecionales, y puso otro ejemplo. “El Comité de Selección de los proyectos estaba conformado por mucha de la gente que recibía luego esos financiamientos”, advirtió el funcionario, que habló de “una cadena de beneficios para pocos”.

Luego brindó datos sobre el nivel de interés que despertaron las películas filmadas en 2023. Se apoyó ese año la filmación de 176 películas, de las cuales dos de esas películas tuvieron 4 espectadores y otra 5. Doce no llegaron a los cien espectadores y cien películas no llegaron a los mil. Solo 5 películas superaron los mil espectadores, sin llegar a los 8.000.

“Hay sistemas mucho más eficientes y transparentes”, dijo el jefe de Gabinete, que puso como ejemplo el sistema español, donde “primero los beneficiarios no son parte del esquema de selección, y además quienes aportan los proyectos tienen que traer el 50% de financiamiento del mismo, de capitales privados”.

Valdés advierte por “el desguace del INCAA” y reclama al Gobierno que lo sostenga

El diputado de UP resaltó que el organismo que promueve el cine, “significa no solamente una fuente de empleo, sino una celebración de nuestra identidad”.

El diputado nacional Eduardo Valdés (UP) presentó un proyecto en la Cámara de Diputados para que el Congreso le indique al Poder Ejecutivo “arbitrar todos los medios a su alcance para sostener el pleno funcionamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA)”.

“A través de la pantalla grande nuestra cultura se expresa, se conserva y se difunde. El INCAA significa no solamente una fuente de empleo, sino una celebración de nuestra identidad. El arte tiene un modo único de iluminar el pasado y lograr momentos y emociones que revelan quiénes somos”, sostuvo el legislador.

En los argumentos de la iniciativa señaló que “el desguace del INCAA afecta de forma directa a nuestra cultura, ya que el contenido que se fomenta a través de esta institución llega no solo a todos los rincones de nuestro país, sino del mundo, donde el cine nacional, apoyado históricamente por el INCAA, es reconocido por su calidad y prestigio”.

Además, el porteño citó palabras de la multipremiada directora Lucrecia Martel durante el debate en comisión de la ley ómnibus: “Nuestra industria de pequeñas y medianas empresas genera un gran ingreso de divisas al país. Lo que permitió el desarrollo de nuestra industria fue una Ley de Cine que nos costó muchísimo tener y que rige el funcionamiento de un organismo fundamental para nuestra actividad: el INCAA”. Luego, en relación al Instituto, dijo: “Jamás podrían haber salido nuestras empresas a buscar fondos internacionales sin la existencia del INCAA, que organiza gestiones bilaterales que permiten ordenar nuestra actividad”.

El INCAA programaba en 2015 cine argentino en 55 salas de todo el país, con más de 18.000 butacas, 90 festivales, cines móviles y concursos. “A raíz de la política de ajuste instrumentada por el gobierno de Mauricio Macri, en 2017 los recortes presupuestarios impactaron en el cierre de numerosos festivales y salas. Hoy aparece nuevamente amenazado por el gobierno de Javier Milei“, advirtió Valdés.

El proyecto fue acompañado con la firma de sus pares Eduardo Toniolli, Victoria Tolosa Paz, Carolina Gaillard, Pablo Carro, Carlos Heller, Lorena Pokoik, Jorge Romero, Martín Aveiro, Andrea Freites, Gabriela Pedrali, Mónica Macha, Nancy Sand, Julio Pereyra, Mónica Litza, Eugenia Alianello, Carlos Cisneros, Hilda Aguirre, Natalia Zabala Chacur, Pablo Todero, Ariel Rauschenberger, Pablo Yedlin, Jorge Araujo, Luisa Chomiak, Aldo Leiva, Juan Manuel Pedrini, Carolina Yutrovic, Juan Marino, Roxana Monzón, Agustina Propato y Ana María Ianni.

“Los cambios que proponen han sido escritas por personas con muchos prejuicios hacia la industria del cine”

Lucrecia Martel, directora del Cine, propuso que “las leyes atenientes al cine las dejen para un tiempo en el que el Gobierno se haya interiorizado de cómo funciona la industria”, y resaltó que “es uno de los mercados más competitivos que crece exponencialmente”.

En representación de la Industria del Cine expuso ante el plenario de comisiones de Diputados su directora, Lucrecia Martel, quien planteó que los cambios que se proponen en la ley ómnibus “han sido escritas por personas con muchos prejuicios hacia la industria del cine”.

En su presentación, Martel contó: “Quería traer algunas buenas noticias sobre la industria del cine en medio de todo esto que es básicamente de medianas y pequeñas empresas y entre el 70 y el 90% del presupuesto de una película argentina se financian exportando derechos, es decir, compitiendo en fondos internacionales con películas de todo el mundo”.

“Los países con los que trabajamos con mayor frecuencia son Brasil, España, Colombia, Francia, Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, China, Qatar y Corea del Sur e inversores privados. Nuestra industria de pequeñas y medianas empresas genera un gran ingreso de divisas al país”, informó.

La directora del Cine manifestó que “lo que permitió el gran desarrollo de nuestra industria es una ley de cine que nos costó muchísimo tener que rige el funcionamiento de un organismo fundamental para la industria que es el INCAA”.

“He conocido el INCAA de (Carlos) Menem, de (Fernando) De La Rúa, de Néstor Kirchner, de Cristina Fernández de Kirchner, de Mauricio Macri, de Alberto Fernández de todas esas gestiones puedo hacer listas de críticas de hechos indignantes que han sucedido, pero jamás nuestras empresas de cine habían salido a buscar fondos internacionales sin la existencia del INCAA que organiza gestiones internacionales y cuestiones bilaterales que permite ordenar nuestra actividad”, cuestionó.

En tanto, contó que “entre las cosas que hace el INCAA y dependen de él son las escuelas de cine. En el norte la única posibilidad que hay para estudiar cine es la ENERC que está en Jujuy. Si esas escuelas se desfinancian una gran cantidad de técnicos que salen de esas escuelas y pueden salir a trabajar en televisión local o cine nacional o internacional eso se corta”.

“Para nosotros y para el desarrollo regional es muy importante tener esas escuelas de cine”, resaltó.

Respecto de los cambios que propone la ley ómnibus, expresó: “Me da la impresión que no se han puesto en contacto con el sector o que han sido escritas por personas con muchos prejuicios hacia nuestra industria no sé si es por falta de tiempo o ignorancia, pero estamos a tiempo de remediar esto”.

“Si continuamos con estas ideas que se proponen en la ley ómnibus indudablemente se va a impedir lo que con mucho esfuerzo hemos logrado la gente del cine, que es participar en uno de los mercados más competitivos que crece exponencialmente”, alertó Martel.

La cineasta precisó que “en el país hay 15 mil estudiantes de cine que están formados y a punto de ingresar al mercado en una industria competitiva de financiamiento de impulso privado nacional e internacional”.

“Nadie de nuestro sector quiere que el INCAA siga igual porque necesitamos que mejore, que haya transparencia, que los trámites sean más rápidos, que haya digitalización, que haya austeridad”, planteó.

Por último, propuso que “las leyes atenientes al cine las dejen para un tiempo en el que el Gobierno se haya interiorizado de cómo funciona la industria del cine nacional y puedan comprender qué es lo que necesitamos para impulsarla y desarrollarla y no estas improvisadas normas que nos ofrecen en la ley ómnibus”.

“El cine no pide plata, pide que se mantenga la ley que le permite autofinanciarse”, enfatizó Santiago Mitre

El director de la película “Argentina 1985” criticó un “gesto demagógico y destructivo” de volver a la industria “en susceptible de convertirse en una herramienta más de los caprichos de la contingencia política”. 

Foto: HCDN

Con un discurso enfático, que fue aplaudido dentro de la sala de reuniones, Santiago Mitre, el director de la película “Argentina 1985”, ganadora de numerosos premios y nominada el año pasado al Oscar, pidió que se elimine del proyecto de ley ómnibus la reforma a la Ley de Cine, algo que consideró un “gesto demagógico y destructivo”. 

En representación de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica, el guionista recordó que “durante todo el recorrido que implicó promocionar” su película sobre el Juicio a las Juntas pudo ver “la admiración que genera nuestra cinematografía y nuestro país en el mundo. Es una de las cinematografías más respetadas del mundo”. 

“¿Existirían las películas de Darín, de Morán, de Suar, de Roth, de De la Serna y de tantos otros si no hubiese existido una Ley de Cine que propulsó y sostuvo una cinematografía a lo largo del tiempo? No”, aseveró. 

En esa línea, resaltó que “Argentina es el país que más nominaciones al Oscar tiene en la región. ¿Por qué sucede eso? Porque hay una Ley de Cine que sostiene y fomenta la existencia de un cine argentino”. 

“Las películas argentinas se exportan a todo el mundo, son reconocidas en todo el mundo, generan divisas, trabajo de calidad y valor agregado. Le dan visibilidad a nuestro país, generan admiración, ¿por qué queremos destruir eso? ¿Para qué?”, continuó y subrayó que “no sólo las grandes películas con grandes estrellas, sino un sinfín de películas pequeñas, hechas con presupuesto muy acotado, que sostienen ese prestigio”. 

Mitre señaló que “los últimos 30 años han sido, fuera de cualquier duda, los mejores de todo el cine argentino en su historia. La primera vez que el cine argentino ocupó un lugar importante y sostenido a nivel internacional, y esto es indisociable de una política de producción cuyo eje fue un organismo autárquico, ajeno a los caprichos de los poderes de turno y cuyo presupuesto, frente a las insistentes falsedades que se dicen, no está relacionado al presupuesto nacional, se autoabastece”. 

“El cine no pide plata, pide que se mantenga la ley que le permite autofinanciarse”, afirmó y fue aplaudido. “La pérdida de esa autonomía implícita en la inminente intervención augura un horizonte de menor diversidad, menor calidad, en el cual se vislumbra no un intento de resolver nada sino un gesto demagógico y destructivo, y va a volver a la industria del cine en susceptible de convertirse en una herramienta más de los caprichos de la contingencia política”, advirtió. 

El director de cine explicó además que la modificación propuesta “aleja cualquier posibilidad de que efectivamente se realicen reformas que sí son necesarias”, por eso pidió que “los cambios sean pensados con responsabilidad y análisis”.

A su turno, la presidenta de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica, Vanessa Ragone, productora de la película ganadora del Oscar “El secreto de sus ojos”, destacó “el apoyo constante de una política cinematográfica fuerte que nos ha llevado al lugar al que estamos”. “El cine es una actividad virtuosa, que devuelve muchísimo de lo económico que el Estado sustenta en parte”, indicó. 

Y apuntó que “el desfinanciamiento implicaría no poder seguir produciendo prácticamente, quedar en manos de un eventual mundo privado”. 

Al coincidir con Mitre, dijo que ante los cambios tecnológicos “hay que profundizar una Ley de Cine proactiva, novedosa”, pero por el contrario “apurar estas modificaciones sería letal para el cine e impediría que pudiéramos seguir filmando”. Por eso, reclamó “que aparten el capítulo cine de esta discusión” y tener sí un debate “en profundidad, que nos lo debemos”. 

Más de 3 mil personas disfrutaron de “Argentina, 1985” en las escalinatas del Congreso

En el marco de los homenajes por el 24 de Marzo, este sábado se convocó al público a ver la película frente al Palacio del Congreso, a partir de un acuerdo hecho entre Diputados y el INCAA.

Más de 3 mil personas pudieron disfrutar este sábado por la noche la multipremiada película “Argentina, 1985” en las escalinatas del Congreso, que contó con entrada libre y gratuita, en el marco por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia y los 40 años de la recuperación de la democracia en nuestro país.

En la proyección estuvieron presentes la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau; el gerente de Exhibición y Audiencias del INCAA, Rodrigo de Echeandía, y diputados nacionales.

Al respecto, Moreau consideró “muy importante que después de la marcha de ayer, hoy estemos en el Congreso, justamente que fue cerrado por la dictadura que tuvimos en la Argentina, en familia, una noche hermosa viendo una película que nos hace rememorar la historia, y que las generaciones que tuvieron la suerte de crecer en democracia puedan saber qué pasó, de dónde venimos y hacia dónde vamos”

Asimismo, indicó que “los derechos humanos son uno de los valores más importantes que tenemos como Nación, el juicio a las Juntas, la derogación de las leyes del perdón, el trabajo de las Madres, de las Abuelas, la lucha de los Nietos, sigue siendo un valor que en el mundo admiran”.

Por su parte, De Echeandia, Gerente del INCAA señaló que “queremos agradecer a los productores de la película por permitirnos generosamente exhibirla de manera gratuita en este contexto frente a la explanada del Congreso Nacional” y agregó que “esperamos que esta sea la primera proyección de muchas  organizadas en conjunto”.

El Congreso de la Nación y el INCAA suscribieron días atrás un acuerdo por el que se creó el ciclo “Cine en Democracia” que tiene como finalidad promover y fortalecer la actividad cinematográfica nacional y los valores democráticos para concientizar y resaltar la importancia y el significado histórico, político y social que posee la democracia para la Nación y el pueblo argentino.

La elección de esta película se basa en su importancia para rescatar la historia reciente de nuestro país, y proyectarla con motivo del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia remarca el compromiso de ambas instituciones con la decisión del pueblo argentino de NUNCA MÁS.

Proyectarán Argentina 1985 en las escalinatas del Congreso

La Cámara de Diputados y el INCAA firmaron un acuerdo de cooperación que comenzará el sábado 25 de marzo.

La presidenta de la Cámara de Diputados de la Nación, Cecilia Moreau, y el vicepresidente en ejercicio de la Presidencia del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Nicolás Batlle, firmaron un acuerdo de cooperación con el objetivo de emprender acciones de interés mutuo que conciernan a la promoción de la actividad cinematográfica nacional y la puesta en relieve de los valores democráticos.

A través del acuerdo, ambas instituciones crearon el ciclo “Cine y Democracia”, que tiene como finalidad promover y fortalecer la actividad cinematográfica nacional y los valores democráticos para concientizar y resaltar la importancia y el significado histórico, político y social que posee la democracia para la Nación y el pueblo argentino.

Como primera medida, se programó la proyección de la película Argentina, 1985, de Santiago Mitre, protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani, que se realizará el próximo sábado 25 de marzo a las 20 horas, en el marco de las distintas actividades que se vienen realizando por la conmemoración de los 40 años de Democracia en nuestro país.

Al respecto, la presidenta de la Cámara de Diputados señaló que Argentina, 1985 es una película necesaria porque da un mensaje importantísimo para las nuevas generaciones, que es tomar el compromiso de involucrarse políticamente, que vale la pena”.

“Esta película relata nuestra historia para que el mundo escuche el mensaje de ‘Nunca más’”, agrego Moreau.

Nicolás Batlle, por su parte, agradeció a los productores del film por la oportunidad de poder realizar la proyección. “Además de ser una gran película, Argentina, 1985 es importantísima desde lo temático y desde lo histórico. En el INCAA queremos garantizar que todos los argentinos tengan la oportunidad de verla en pantalla grande, en forma colectiva, y que sirva para recordar esos años oscuros, reivindicar la Democracia y recordar el Juicio a las Juntas”, dijo Batlle.

La elección de esta película se basa en su gran importancia para rescatar la historia reciente de nuestro país, y proyectarla con motivo del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, remarca el compromiso de ambas instituciones con la decisión del pueblo argentino de NUNCA MÁS.

Viviana Dirolli: “Los conflictos ponen en riesgo la significación del cine”

Exfuncionaria del INCAA y actual legisladora provincial, se refirió a la salida de Luis Puenzo dispuesta por el Gobierno nacional esta semana.

A propósito del conflicto suscitado en el INCAA, que concluyó con el despido de su director, Luis Puenzo, la diputada provincial bonaerense Viviana Dirolli señaló que “hay choques de sectores varios, pero sobre todo políticos, que terminan impidiendo la resolución del verdadero conflicto”.

Hoy miembro del bloque Juntos en la Legislatura bonaerense, Dirolli fue directora de la Agencia de Promoción Internacional de la Industria Audiovisual del INCAA, y por eso habló con CNN Radio sobre el conflicto en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.

“Para hablar de lo que pasó en el INCAA, hay que hacer una breve referencia previa: en Argentina hemos alcanzado un grado de desarrollo cinematográfico, si lo comparamos con Latinoamérica. Y eso se produce por los marcos normativos que existieron. El desarrollo de nuestro audiovisual en general está sostenido en una política pública, que en el 1994 tomó algunos aspectos novedosos pero que hoy ya no lo son”, explicó Dirolli, quien fue despedida del INCAA por orden del ministro de Cultura, Tristán Bauer, cuando se anunció que integraría la lista de Facundo Manes en las legislativas del año pasado.

La diputada provincial indicó que “los conflictos que se dan alrededor del cine y lo audiovisual, de alguna forma, ponen en riesgo la significación que tiene el cine. Y que tiene que ver con un contexto de belicosidad política por decirlo de alguna forma, que desata un episodio de confrontación violenta y no permite negociación”.

Al respecto, añadió que “hay choques de sectores varios, pero sobre todo políticos, que terminan impidiendo la resolución del verdadero conflicto”.

Consultada respecto de si debería continuar la financiación del cine en un país en crisis, Dirolli deslizó que “los países que tienen mayores dificultades deberían, desde mi punto de vista, subsidiar todas aquellas actividades que generan impacto en el desarrollo humano y económico. El audiovisual está dentro de la economía del conocimiento, que son aquellas actividades que aplican principalmente tecnología e incorporan empleo de calidad”.

“En nuestro país, los servicios basados en el conocimiento son superavitarios, y lo hablamos en término de comercio internacional”, cerró la exfuncionaria del INCAA.