La diputada Gisela Marziotta impulsa un proyecto de ley que regula el uso de datos personales en sistemas de inteligencia artificial, promoviendo transparencia, responsabilidad y protección de derechos fundamentales en Argentina.
En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) transforma la vida cotidiana, la diputada nacional Gisela Marziotta presentó un proyecto de ley para crear un Régimen de Protección de Datos Personales en Sistemas de Inteligencia Artificial.
Esta iniciativa busca establecer un marco normativo que equilibre la innovación tecnológica con la defensa de los derechos fundamentales, especialmente la privacidad, en un contexto de creciente digitalización.
El proyecto, que se alinea con estándares internacionales como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea y la Ley Nacional N° 25.326, regula el tratamiento de datos personales por parte de personas humanas o jurídicas que desarrollen, operen o comercialicen sistemas de IA. Su ámbito de aplicación abarca tanto el territorio argentino como los servicios ofrecidos a ciudadanos argentinos desde el exterior, garantizando una protección integral.
La ley define a los sistemas de IA como aquellos que, basados en datos, generan predicciones, decisiones o contenidos que impactan en entornos físicos o virtuales. Además, establece roles claros para desarrolladores (quienes diseñan los sistemas) y operadores (quienes los implementan), asegurando que ambos sean responsables del uso ético de los datos.
Principios clave: transparencia y evaluación de riesgos
Uno de los pilares del proyecto es la obligación de transparencia. Los responsables de los sistemas de IA deberán informar de manera clara y accesible sobre su funcionamiento, finalidad, lógica de decisión y uso de datos personales. Esto incluye detallar si las decisiones son completamente automatizadas y permitir a los ciudadanos ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y oposición, conforme a la legislación vigente.
Además, la ley exige la evaluación de riesgos de cada sistema de IA, considerando su impacto en los derechos fundamentales, especialmente en sectores sensibles como salud, finanzas, educación y justicia. Los sistemas se clasificarán en tres niveles de riesgo:
➤ Bajo: Sin impacto relevante.
➤ Medio: Efectos adversos mitigables.
➤ Alto: Riesgo significativo de vulneración de derechos.
El proyecto propone la creación de un Registro Nacional de Sistemas de Inteligencia Artificial, de acceso público, donde se inscribirán obligatoriamente los sistemas de riesgo medio y alto. Este registro incluirá información sobre los desarrolladores, la funcionalidad del sistema, la evaluación de impacto y las políticas de protección de datos.
La autoridad de aplicación, designada por el Poder Ejecutivo, podrá realizar auditorías, solicitar documentación y, en casos graves, ordenar la suspensión de sistemas que representen un riesgo para los derechos ciudadanos.
El incumplimiento de la normativa será sancionado con apercibimientos, órdenes de cese, suspensión de operaciones o multas proporcionales al volumen de negocios del infractor, considerando factores como el número de afectados y el grado de negligencia.
Los sistemas de IA ya en funcionamiento tendrán 180 días para adaptarse a la ley tras su entrada en vigencia, que ocurrirá 30 días después de su publicación en el Boletín Oficial.
Un paso hacia la regulación ética de la IA
Marziotta destaca que el proyecto responde a la necesidad de proteger a los ciudadanos frente al avance vertiginoso de la IA, garantizando que la innovación no comprometa derechos fundamentales.
La iniciativa, que invita a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir, posiciona a Argentina como un potencial referente regional en la regulación ética de la tecnología.
Con un enfoque en la transparencia, la rendición de cuentas y la supervisión, el proyecto busca generar confianza en el uso de la IA, asegurando que los sistemas sean responsables y respetuosos de los derechos humanos.
La diputada llama a sus pares a apoyar esta iniciativa, que promete ser un paso clave hacia un futuro tecnológico más justo y seguro para todos los argentinos.