El director global de Reclutamiento en Brookes Westshore señaló que "los países más receptores de estudiantes internacionales han sido clásicamente Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Alemania".
Martín Staffolani, el director global de Reclutamiento en Brookes Westshore, propone una estrategia para potenciar el sistema educativo argentino a través de la llegada de estudiantes internacionales: "Creo que este número puede subir" y generar un impacto económico significativo.
Desde hace 25 años, Staffolani reside en Canadá, donde ha trabajado en el reclutamiento de alumnos para instituciones educativas de alto nivel. "Canadá lo que hizo fue distribuir permisos de estudio ligados a los estudiantes que necesita de acuerdo a cada provincia", logrando así una "distribución muy equitativa en cuanto al impacto provincial".
"Los países más receptores de estudiantes internacionales han sido clásicamente Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Alemania", destaca Staffolani. En 2024, "Estados Unidos recibió 950.000 estudiantes internacionales; Reino Unido estuvo en 620.000; Canadá 650.000; Australia 580.000; y Alemania 380.000".
Sobre el costo de estudiar en Canadá, explica: "Si un estudiante va a estudiar la escuela secundaria, lo que en Brasil se llama el intercambio, va a gastar aproximadamente en esos 10 meses 21.000 dólares americanos", incluyendo "colegiatura, los estudios, los materiales, el seguro médico, el transporte, el alojamiento, y depende si en casa de familia o en dormitorio".
En cuanto al impacto económico, indica que "en el año 2022 el gasto total en dólares canadienses fueron 37.300 millones de dólares, con una contribución del 1,2% del PBI total, y creando empleos directos e indirectos para 361.000 personas al año".
Sobre la aplicación de este modelo en Argentina, Staffolani afirma: "Totalmente" se podría replicar, pero "primero es necesario construir una base estadística sólida a nivel nacional". En Argentina, "en 2019, 110.000 estudiantes internacionales" dejaron un aporte de "6.000 dólares anuales" por alumno, muy por debajo de los valores internacionales.
"No veo el motivo por el cual la Argentina tenga que seguir brindando educación gratuita a estudiantes internacionales. Creo que ellos pueden hacer una aportación al país y colaborar justamente con el mejoramiento de los presupuestos de dichas instituciones". Sugiere que "ese dinero que se puede recaudar a través de estudiantes internacionales puede ayudar muchísimo a los presupuestos de las instituciones educativas".
Sobre las carreras más elegidas, indica que "el 23% de los estudiantes internacionales optó por medicina, el 12,7% por odontología y el 8,2% por ingeniería". Destaca el potencial de atraer alumnos de "Medio Oriente, que no tiene ningún problema en pagar mucho dinero por la educación", siempre que "la instrucción fuese también dada en inglés".
"Mi idea primordialmente y mi foco estaría primero en empezar a colaborar, sobre todo con la educación pública, porque creo que ese dinero que se puede recaudar (...) se puede volver a volcar en las instituciones educativas". Además, considera que "ya están cobrando cuotas a estudiantes internacionales, eso se puede manejar como una estrategia también para el sector privado".
Staffolani, quien ha reclutado "arriba de los 3.500 a 4.000 estudiantes", concluye: "Hay que saber qué comunicar y qué promocionar de acuerdo al mercado".
Se trata de una iniciativa de Hernán Reyes (VJ), a través de la cual buscará generar fondos para que estudiantes del nivel primario y secundario puedan participar en programas de intercambio, concursos y competencias de instancias interprovinciales, nacionales, regionales o internacionales del saber académico, artístico y/o deportivo.
Con la intención de fomentar la participación de estudiantes del nivel primario y secundario en diversos programas, el oficialista Hernán Reyes (VJ) junto a otros legisladores de Vamos Juntos presentó en la Legislatura de la Ciudad un proyecto de ley para crear un “Régimen de Financiamiento a Programas de Intercambio, Concursos y/o Competencias Académicas, Artísticas y/o Deportivas”.
La iniciativa está destinada a estimular e incentivar la participación privada en el financiamiento de la asistencia de programas y eventos educativos extracurriculares.
El texto también plantea la creación de un “Consejo para el Fomento Académico, Artístico y Deportivo”, el cual estará conformado por siete miembros que trabajarán ad honorem: un presidente que será designado por el jefe de Gobierno y el resto de los miembros serán designados por el Ministerio de Educación, Ministerio de Cultura, la subsecretaría de Deportes, la Comisión de Educación, la Comisión de Cultura y la Comisión de Turismo y Deportes.
Los miembros del Consejo para el Fomento Académico, Artístico y Deportivo durarán dos años en sus cargos y podrán ser reelegidos por no más de dos períodos consecutivos y sin límites en períodos alternados.
Además establece que en los programas de intercambio podrán participar “las personas humanas entre 14 a 18 años que pertenezcan al nivel secundario de la educación formal de la Ciudad de Buenos Aires que tengan invitaciones concretas para participar en programas de intercambio”. Mientras que en los concursos y competencias podrán participar chicos de entre 6 y 18 años que pertenezcan al nivel primario o secundario de la educación formal de la Ciudad.
El proyecto también plantea un sistema de patrocinadores, los procedimientos y limitaciones del programa y sanciones para quienes hayan recibido el financiamiento y no hayan cumplido con sus obligaciones.