La provincia lanzará a fines de febrero una licitación que incluye 9 áreas y 23 concesiones en Iglesia y Calingasta, con el objetivo de atraer capitales internacionales y acelerar la búsqueda de metales críticos. El gobierno apuesta a un sistema administrativo más ágil y a un entorno regulatorio favorable para consolidarse como destino estratégico de inversiones mineras.
La provincia de San Juan prepara el lanzamiento de una licitación minera que abrirá más de 38.000 hectáreas a la exploración privada, en un movimiento que busca ampliar la frontera productiva y captar nuevas inversiones internacionales. El llamado, impulsado por el Ejecutivo provincial y el Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), se publicará hacia fines de febrero y se perfila como uno de los hitos del calendario minero 2026.
La iniciativa forma parte de la estrategia del gobernador Marcelo Orrego para consolidar a San Juan como uno de los polos mineros más dinámicos del país, con reformas orientadas a ofrecer previsibilidad regulatoria y acelerar la tramitación de permisos. Según datos oficiales, los plazos administrativos —que antes podían extenderse entre seis meses y dos años— se redujeron a alrededor de 30 días, un cambio que generó expectativas favorables en el sector.
El nuevo proceso de licitación comprenderá 9 áreas y 23 concesiones, que en conjunto abarcan 38.444 hectáreas. Los bloques se ubican principalmente en los departamentos cordilleranos de Iglesia y Calingasta, zonas con alto potencial para pórfidos de cobre, oro, litio y otros minerales estratégicos. Las empresas interesadas tendrán un plazo de tres meses para presentar sus propuestas, que deberán incluir ofertas económicas y planes técnicos de trabajo.
El antecedente inmediato es la ronda licitatoria realizada en 2025, de menor escala, que atrajo la participación de 12 compañías y generó compromisos de inversión superiores a los 50 millones de dólares. Ese resultado fortaleció la decisión de ampliar la superficie disponible y orientó la nueva convocatoria hacia áreas con mayor atractivo geológico.
Uno de los ejes centrales es la exploración de minerales críticos, en particular uranio y tierras raras, insumos cada vez más demandados por las industrias vinculadas a energías limpias, movilidad eléctrica y tecnologías de transición energética. La provincia destaca que la búsqueda se desarrollará bajo estándares de responsabilidad ambiental y con controles reforzados.
La licitación se suma a adjudicaciones recientes y a la creciente actividad en corredores próximos a proyectos de gran escala como Veladero, Los Azules y El Pachón, lo que configura un entorno favorable para nuevas exploraciones. Con este paquete de medidas, San Juan busca consolidarse como referente nacional en minería, atraer capital de riesgo y posicionarse como un actor clave en el abastecimiento de metales vinculados al mercado energético global.