La Libertad Avanza, el peronismo y Provincias Unidas oficializaron sus alianzas para las legislativas del 26 de octubre. Karina Milei se reunió con Macri; Grabois quedó fuera del acuerdo peronista, y la Coalición Cívica se desmarcó con su propio frente.
En una jornada clave para el escenario político nacional, los principales espacios inscribieron sus frentes electorales para competir en las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre. La Libertad Avanza (LLA), el peronismo, el Pro y el nuevo sello Provincias Unidas formalizaron sus alianzas, consolidando estrategias que ya venían gestándose en distintos distritos.
LLA y el Pro ratificaron su acuerdo en la provincia y la ciudad de Buenos Aires, con el compromiso de trabajar juntos hasta 2027 para respaldar la agenda de reformas impulsada por el presidente Javier Milei. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se reunió con Mauricio Macri para reforzar el entendimiento, destacando la necesidad de “profundizar el rumbo” iniciado en diciembre de 2023.
En un extenso posteo publicado en la red social X, la hermana presidencial destacó que “junto al presidente del Pro, Mauricio Macri, nos pusimos de acuerdo para formar una alianza para competir juntos en la Ciudad de Buenos Aires el próximo 26 de octubre”, resaltando que “ambos estamos convencidos de que la Argentina necesita sostener y profundizar el camino que emprendió con éxito el presidente Javier Milei en diciembre del 2023. Por eso, la base de este acuerdo es el compromiso innegociable de nuestros representantes en el Congreso a la hora de defender el plan económico y dar la batalla cultural, cada vez que la historia lo requiera, hasta el 2027#.
En ese sentido planteó Karina Milei que “la alianza La Libertad Avanza es mucho más que un acuerdo electoral, es la confirmación de que ningún interés personal ni político está por encima de nuestro compromiso con el futuro de los argentinos. Nada es más importante que defender el rumbo. No vamos a permitir que recuperen poder los que quieren volver a destruir el país”.
El peronismo, por su parte, confirmó la unidad bajo el frente Fuerza Patria, aunque sin la participación del Frente Patria Grande de Juan Grabois, quien decidió no sumarse. En la Ciudad de Buenos Aires, el justicialismo logró integrar a sectores que habían competido por separado en mayo, incluyendo a Guillermo Moreno y Juan Manuel Abal Medina, quienes en las elecciones del 8 de mayo pasado fueron separados.
En el interior, el PJ santafesino y entrerriano también oficializaron sus frentes bajo los nombres Fuerza Patria y Fuerza Entre Ríos, respectivamente.
En Salta, el ex gobernador Juan Manuel Urtubey volverá a competir, luego de haber sido en las elecciones de 2019 candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna. Ahora se especulaba con que encabezaría la lista como candidato a senador nacional, pero finalmente acordó ir con el peronismo tradicional, que postulará a Sergio “Oso” Leavy por la reelección como gobernador, en tanto que Urtubey será candidato a diputado. A su vez, el gobernador Gustavo Sáenz se bajó de la alianza, por lo que Pamela Calletti buscará la reelección a través de otra boleta.
Por La Libertad Avanza, Juan Carlos Romero dejará su banca en el Senado luego de tres períodos. Lo confirmó él mismo en conferencia de prensa. Ya se sabía que este legislador experimentado que de tanta ayuda resultó ser para el oficialismo tan diminuto en la provincia no tenía lugar en la lista de LLA, que piensa llevar como candidato a senador a Alfredo Olmedo, líder del partido Ahora Patria que integran los diputados Carlos Zapata y Eugenia Orozco. Precisamente esta última, diputada nacional con mandato hasta 2027, sería quien secundara a Olmedo para el Senado, con serias chances de ganar en esa provincia si el peronismo va dividido.
En Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo y el exgobernador y actual senador Juan Manzur se reconciliaron y van en Fuerza Patria. Jaldo separó del bloque tucumano a tres diputados que le responden y los puso al servicio del Gobierno libertario. Se especula con la posibilidad de que el denominado bloque Independencia pueda llegar a dejar de prestarle tanta colaboración, como se ha visto en los últimos tiempos.
Provincias Unidas, el espacio impulsado por los gobernadores como Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz) presentó su propuesta con Facundo Manes y Martín Lousteau como figuras centrales. En la Ciudad de Buenos Aires, ambos serán candidatos bajo el frente Ciudadanos Unidos, que replicará la estética de Provincias Unidas. En redes, lo presentaron así: “La unión de quienes construimos desde el diálogo, el consenso y la convicción de que en los extremos solo hay división y atraso. UCR, socialismo, GEN y Unión Federal, juntos para llevar la voz de quienes quieren progreso y equilibrio, sin gritos ni violencia”.
En paralelo, la Coalición Cívica y Confianza Pública lanzaron Hagamos Futuro, con Hernán Reyes como candidato a diputado nacional y Graciela Ocaña para el Senado. El frente cuenta con el respaldo de Elisa Carrió y Horacio Rodríguez Larreta, y suma a los partidos MID , Federal, el MID, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido de las Ciudades y Transformación, de Rodríguez Larreta.
En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio anunció un frente que incluye al Pro, la UCR, el Partido Libertario y LLA, con el objetivo de consolidar un “cambio profundo y sostenible”.
Por su parte, el Frente de Izquierda-Unidad también inscribió su alianza, con Myriam Bregman y Gabriel Solano como candidatos por la Ciudad de Buenos Aires. Por fuera de ese espacio, Manuela Castañeira del Nuevo MAS lanzará su candidatura este viernes en el Teatro Picadero.
El interbloque de senadores de Unión por la Patria despidió con pesar a una figura clave del peronismo histórico. Destacaron su rol en el regreso de Perón y su compromiso con la unidad del movimiento nacional.
El interbloque de Unión por la Patria expresó su más profundo pesar por el fallecimiento del periodista, abogado y militante peronista Juan Manuel Abal Medina, a sus 80 años de edad.
“En un día dramático para el peronismo como lo es el aniversario 70° de la masacre y bombardeo a la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, que condujo al golpe de Estado contra Juan Domingo Perón, extendemos nuestras condolencias a la familia de nuestro querido compañero”, expresó el interbloque que conduce José Mayans.
Recordaron los senadores la militancia juvenil por el nacionalismo católico de parte de Abal Medina padre, como así también sus posiciones progresistas dentro del peronismo. “Juan Manuel supo equilibrar el punto de unión entre las diversas posiciones existentes dentro del movimiento nacional, convocando a las bases y dirigencias a rescatar el aporte de la transversalidad”, precisaron los senadores de UP.
Evocaron su paso por la Secretaría General del Partido Justicialista en 1972 y su papel de delegado del presidente Perón, señalando que “este militante argentino participó de la hazaña más importante para nuestro movimiento: traer de regreso al general Perón. Abal Medina cumplió la misión y Perón retornó al país, tras 17 años de exilio y una proscripción que hoy sorprende con sus similitudes”.
“Testigo privilegiado de los acontecimientos más importantes de nuestro pasado reciente, Juan Manuel luchó por la unidad de la juventud, el sindicalismo y el movimiento obrero organizado que fortalezca al campo nacional y popular y su proyecto político. Bandera de unidad que nuestro bloque llevará en alto en estos difíciles momentos”, concluye el comunicado del interbloque de senadores de Unión por la Patria.
El candidato a legislador porteño por la lista "Justa, Libre y Soberana", Juan Manuel Abal Medina, diálogo con parlamentario.com para presentar sus principales iniciativas legislativas.
Anticipándose a lo que serán los comicios del próximo 18 de mayo, el candidato a legislador porteño por la lista "Justa, Libre y Soberana", Juan Manuel Abal Medina, participó de un mano a mano con parlamentario.com para presentar sus principales propuestas legislativas.
Además analizó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y aseguró que "cada vez es más desigual", al tiempo que cuestionó con suma dureza la gestión de Jorge Macri.
-¿Puede mencionar dos o tres iniciativas que le gustaría impulsar en la Legislatura
porteña?
-Una de las fortalezas de nuestra lista es que contamos con el acompañamiento de referentes sectoriales de la Ciudad de Buenos Aires, lo que nos permite una visión integral
de cada área en la que creemos que todos los porteños necesitamos y merecemos mejorar.
En Justa, Libre y Soberana me acompaña Carolina Papaleo, quien además de reconocida actriz y politóloga, conoce como pocos el mundo de la cultura, pero también candidatos surgidos del ámbito de la innovación productiva, de los barrios populares, de los centros de estudiantes, del cooperativismo y de la ciencia. Todos sectores, a su vez, invisibilizados por
la gestión del Pro, especialmente ahora que intenta ser una versión de segunda del
Gobierno de Javier Milei. Sin embargo, hay dos proyectos que deberían discutirse rápidamente.
El primero surge de la necesidad de urbanizar los barrios populares, para integrarlos plenamente a la Ciudad de Buenos Aires, de la que forman parte catastralmente, pero que parecen completamente olvidados por ella. Si bien en algunos asentamientos durante estos 18 años del Pro hubo avances, la última norma que puso el foco en esta problemática, que afecta a 300.000 personas, es la Ley 148 de 1998. Nuestros legisladores van a trabajar
desde el primer día para la aprobación de una “Ley de lineamientos para la reurbanización de barrios populares” que permita otorgarle un marco general a todas las iniciativas que espasmódicamente las sucesivas gestiones del Pro iniciaron, y para las futuras. Una Ciudad integrada, comunicada, con Estado presente, es más segura y beneficiosa para todos los vecinos y vecinas, no solamente para quienes viven en ellos.
El segundo se enfoca en la necesidad de potenciar el desarrollo económico. La Ciudad no cuenta con una planificación estratégica que le permita integrar el mundo del conocimiento científico con el de la producción. Contamos con universidades nacionales de prestigio mundial como la UBA, que no forman parte de ninguna iniciativa del GCBA que las conecte con empresas, PyMEs y cooperativas. En 2008 el macrismo lanzó la estrategia de Distritos Económicos pero, sin miras al desarrollo y al largo plazo, en la práctica resultó una
maniobra fiscalista y con fines estrictamente inmobiliarios. Por eso estamos trabajando un
proyecto de Ley de creación de la Agencia de Investigación y Desarrollo, a través de la cual
podamos los porteños desarrollar al máximo nuestras capacidades existentes.
-Una de las principales preocupaciones de los vecinos tiene que ver con la economía.
¿Qué se puede hacer desde lo legislativo para alivianar las cargas impositivas de los porteños?
- Como sucede en otros niveles, la matriz impositiva de la Ciudad de Buenos Aires es
regresiva, por lo que hay muchos aspectos a ser considerados para proporcionarles algún
alivio a los porteños. Muchas de estas dificultades derivan de un desacople con la realidad efectiva de quienes tributan en la Ciudad. Por ejemplo, en materia de Ingresos Brutos, discriminar a los técnicos terciarios de los profesionales universitarios es desconocer cómo funciona el sistema educativo y el mundo laboral, los primeros deben ser eximidos también de su pago. Lo mismo aplica a monotributistas con contratos con el GCBA. Por otra parte,
deben revisarse las alícuotas, ya que, por ejemplo, la actividad de plataformas de juegos en línea no puede ser gravada por debajo de otras actividades productivas.
A la vez, si bien en la Ley Tarifaria 2025 los impuestos patrimoniales tienen mayor peso,
sigue siendo cuanto menos polémico el cálculo del impuesto inmobiliario. El cálculo del ABL (que incluye al impuesto inmobiliario más la tasa de Alumbrado, barrido y limpieza) no tiene grandes diferencias en las alícuotas que se le cobran al propietario de una vivienda única, que a un Banco establecido en la Ciudad. Debemos conformar un esquema de cobro de ABL e Inmobiliario más razonable y equitativo.
-¿Qué aspectos de la Ciudad considera que son necesarios mejorar?
-La Ciudad tiene mucho por mejorar, en infraestructura, seguridad, higiene, salud, educación y transporte público. Pero fundamentalmente, CABA es cada día una Ciudad más desigual, a pesar de que algunos dirigentes, con absoluta falta de criterio, la hayan calificado de “Ciudad opulenta”. Podemos señalar todo lo que falta en, por ejemplo, la red de subterráneos o la fuga de presos permanente por la incapacidad de gestión y el nulo reclamo al gobierno nacional, porque son temas que se han visibilizado socialmente. Sin embargo, el rol de nuestra lista es también reponer las discusiones sobre aquellos temas especialmente olvidados, como la situación de los barrios populares, donde la conexión con el resto de la Ciudad, la salud, la educación y fundamentalmente la seguridad están completamente ausentes.
En los barrios populares el narcomenudeo, el desecho de residuos cloacales en zonas
habitadas, la imposibilidad del ingreso de ambulancias y muchas otras realidades
cotidianas, nos muestran el fracaso estructural del Pro. Creer que el problema de la Ciudad es el olor a pis en barrios donde antes la higiene urbana mantenía cierto standard, es insistir en que hay ciudadanos de primera, que merecen vivir mejor, y ciudadanos de segunda, que no merecen absolutamente nada. Al mismo tiempo, CABA no funciona como una contención de los efectos nefastos del Gobierno de Milei en la población, el desempleo aumentó en 2024 en un 50%, cierran comercios, los estudiantes públicos reciben cada vez peor alimentación, médicos y docentes cobran salarios miserables. Esta Ciudad supo ser un
faro cultural, arquitectónico, de innovación, tuvo el primer subte de Iberoamérica, y ahora está absolutamente abandonada. Queremos entrar a la legislatura para empezar a ponerle un freno desde el peronismo y recuperar lo que supimos ser, proyectándonos al futuro.
Se trata de “Conocer a Perón. Destierro y Regreso”, el cual fue declarado de interés para la Comunicación Social y la Cultura de la Ciudad.
En el marco de un emotivo acto, la Legislatura porteña declaró de interés para la Comunicación Social y la Cultura el libro “Conocer a Perón. Destierro y Regreso”, del ex secretario general del Movimiento Peronista, Juan Manuel Abal Medina. La distinción fue impulsada por el presidente del bloque del Frente de Todos (FdT), Claudio Ferreño.
La distinción fue recibida por Juan Manuel Abal Medina (hijo) durante la ceremonia en el Parlamento; los legisladores del FdT Claudia Neira, Matías Barroetaveña, Victoria Montenegro y Maia Daer; el viceministro de Defensa, Sergio Rossi; los dirigentes como Felipe Solá y Roberto Feletti; la secretaría de Articulación Federal, Silvia La Ruffa; el director de Articulación Federal del Ministerio de Seguridad de Nación, Daniel Peña; el ex secretario de Seguridad, Eduardo Villalba; el presidente de la Sociedad Rural de Córdoba, Pedro Salas; el sindicalista Horacio Calculo y familiares del autor del libro.
A través de un mensaje de audio, Abal Medina agradeció “la generosa distinción al libro”, tras lo cual lanzó un pedido directo a la militancia para hacer “el mayor esfuerzo para ganar en octubre las elecciones con la fórmula que encabezan Sergio Massa y Agustín Rossi”.
“El peronismo no es un partido, sino un movimiento en permanente actualización programática, y en esto reside una parte esencial de su permanencia en la vida política argentina. Hoy, esta tarea es más necesaria que nunca para superar la etapa de resignación que se abatió sobre todos los sectores populares ante la ola liberal”, añadió.
Por su parte, Ferreño consideró que “el libro es una invalorable obra histórica”. Tras repasar distintos momentos de la obra y recordar los diálogos entre el autor y Perón presentes en el libro, Ferreño señalo que para los militantes y dirigentes peronistas el libro “es un testimonio de consulta permanente de un dirigente muy importante de nuestra historia y de la historia de nuestro país”.
Por su parte, Daer destacó que Conocer a Perón, “será un libro de debate y reflexión para los jóvenes y el futuro del peronismo”. Mientras que Montenegro sostuvo que “es fascinante e increíble que nos da fuerza frente a esta nueva embestida que sufrimos en el momento actual”.
A su turno, Matías Barroetaveña señaló que “el libro es un documento histórico maravilloso, imposible de dejar de leer. Nos permite recuperar el legado de un líder extraordinario como Perón y recordar que en 1976 la Argentina sufrió una dictadura sanguinaria que destruyó el tejido social y productivo de la Argentina”.
En su intervención, Neira aseguró que el libro “a mí me permitió conocer a Abal Medina. Hay muy pocas personas que en momentos cruciales de la historia definen jugarse, no por una parte, sino por el todo. Porque sabía, como todos sabemos, que si funciona el peronismo funciona la Argentina. El suyo fue un rol imprescindible aún pensándolo en estos días donde tanta falta nos hacen estos liderazgos que se pongan por encima de las partes y decidan jugar por el todo”.
Con más de 17.000 ejemplares vendidos y seis reimpresiones, "Conocer a Perón. Destierro y regreso" es un documento histórico, una crónica de la estrategia diseñada para concretar el regreso de Juan Domingo Perón al país después del golpe de Estado de 1955 y su prolongado exilio y proscripción.
El cierre de la ceremonia estuvo a cargo de Juan Manuel Abal Medina (hijo), exjefe de Gabinete de la Nación y exsenador nacional, quien destacó la importancia de la fecha del 17 de noviembre de 1972 y remarcó que fue “claramente el triunfo de la política ya que terminó con la lamentable historia que los grandes patriotas argentinos morían en el exilio”.
“Si en ese momento, contra todo, el pueblo trabajador fue capaz de traer al general Perón y ganar las elecciones, cómo ahora no vamos a poder lograr lo mismo”, exhortó.
Sobre la obra de su padre, señaló que “es un libro escrito por un peronista que nos presenta a un Perón que nos había sido robado, el del amor y la alegría” y reconoció que es un texto “muy sincero, que no hace concesiones”.
Representantes de todos los sectores debatieron sobre el rol que ejerce esa institución creada en 2017, valoraron su gestión y destacaron cuáles qué condiciones debe cumplir.
La Oficina de Presupuesto del Congreso organizó este martes el “Encuentro de Oficinas de Presupuesto del Congreso: logros y desafíos de las oficinas técnicas de presupuesto”, una jornada que puso en valor el papel de esa institución creada en 2017 y cuya tarea cobra cada vez más valor para el Parlamento.
En la apertura de la jornada, el titular de la Oficina de Presupuesto del Congreso, Marcos Makón, señaló que este evento "tiene características muy particulares porque se da en el contexto de un proceso de culminación de una etapa de la OPC, su primera etapa de funcionamiento, y por lo tanto es un momento para hacer una reflexión y balance de lo realizado".
El contador explicó que con el primer panel tendrían "la oportunidad de analizar la experiencia que han desarrollado Oficinas de Presupuesto de Estados Unidos, la primera creada en 1970; de Canadá, creada en la década del 80; de Chile, de reciente creación; y las experiencias en Europa y Latinoamérica".
Mientras que el segundo panel estaría integrado por "legisladores actuales y con mandato cumplido que participaron en la creación de la Oficina y en el diseño de la Ley 23.343", además de los presidentes de las comisiones de Presupuesto de ambas cámaras con quienes "la OPC tiene relación permanente".
Makón expresó que la necesidad de la actividad consiste en que "para hacer una evaluación no solo es importante la opinión propia, sino tener visiones de contexto".
“¿Cuál es el rol de la OPC en la labor parlamentaria argentina? Repaso por la experiencia de la gestión 2018-2022. Logros y el camino por recorrer”. Ese era el título del segundo panel de la jornada, que contó con la presencia de los titulares actuales de las comisiones de Presupuesto, Carlos Heller y Ricardo Guerra, el diputado del Pro Luciano Laspina, y dos actores centrales de este tema en tiempos cercanos: Marco Lavagna, actual titular del INDEC, y el senador nacional (MC) Juan Manuel Abal Medina.
Ofició como moderador del mismo, el jefe del Frente de Todos en Diputados, Germán Martínez, quien recordó que cuando se reintegró junto a Agustín Rossi, como parte de su equipo, a la Cámara baja en diciembre de 2017, “la Oficina estaba dando sus primeros pasos”. “Tanto como asesor, y ahora como diputado, puedo visualizar cómo se está trabajando y cómo va creciendo la capacidad de interlocución de quienes desarrollamos tareas parlamentarias con la Oficina”, destacó.

Primer orador de la mesa, Marco Lavagna confesó que la creación de la OPC fue “a nivel personal uno de esos lindos sabores que me dejó el paso por la Cámara de Diputados”. “Era una deuda que existía, había proyectos hace muchísimos años”, recordó y consideró que se trata de “uno de esos organismos que nos terminan mejorando la institucionalidad de nuestro país”.
La Oficina tiene el objetivo de “dotar a los legisladores de mayores herramientas a la hora de la discusión, desde ya del Presupuesto, pero de todas las normas y leyes que pasan por el Parlamento”, señaló el exdiputado, quien expresó que “no todos tienen que ser especialistas”, pero sí “todos los legisladores tienen que tener la obligación de saber cómo es un Presupuesto, de leerlo, de interpretarlo, y a la hora de votar la ‘ley de leyes’ tener las herramientas necesarias”. “Y la Oficina de Presupuesto viene a cumplir ese rol de asistencia, análisis y acompañamiento”, agregó, para remarcar luego que se trata de “un análisis independiente, apolítico y bien objetivo”.
El exdiputado observó que a la OPC “hay que pensarla en el largo plazo, porque oficinas como estas tienen que tener un tiempo de maduración”. En ese sentido, dijo que si bien la OPC “ha dado grandes pasos” aún “es una Oficina joven” y “el crecimiento tiene que darse en el tiempo”. “El equilibrio que ha tenido hasta ahora es lo que permite pensar en el largo plazo, cómo se va metiendo en la actividad parlamentaria cada vez más”, sostuvo.
Lavagna enumeró que entre sus funciones la OPC no solo tiene el análisis de la Ley de Presupuesto, sino la cuestión de la sostenibilidad de la deuda y la asistencia a legisladores para un proyecto particular, porque “en definitiva, al final del día, la mayoría de los proyectos terminan en algún recurso necesario”. Por eso es necesario “ayudar a la priorización de los distintos proyectos, dónde se destinan los recursos”.
También opinó que se debe “seguir trabajando en capacitación, no solo a los cuerpos asesores sino mismo a los legisladores” y “hacer cursos, manuales”, al tiempo de avanzar con “los concursos para ocupar los cargos vacantes”.

Al mencionar la aprobación de la ley, ponderó la “decisión muy fuerte” que existió por parte “de tres o cuatro partidos políticos que estábamos involucrados en llevar adelante este proyecto”, el cual “nos encontró en una mesa”. “Es uno de los mejores ejemplos que podemos dar en cuanto a trabajo consensuado”, valoró y cerró: “Hay que continuarla, hay que fortalecerla, darle más vuelo y permitir que cada vez se meta más en la vida cotidiana”.
A su turno, el diputado del Pro Luciano Laspina recordó que la creación de la OPC “surgió después de muchos años de idas y vueltas en las cuales no avanzaba la idea” y, durante el gobierno anterior, “avanzó con un acuerdo político transversal” y fue “aprobada por una abrumadora mayoría”. En ese momento él ocupaba la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y relató que había quienes le decían “estás loco”, al advertirle que no iba a “favorecer al oficialismo” porque “le quita poder al presidente de la comisión”, le argumentaban en contra.
“Cuando pensamos esta Oficina con Marco, con Juan Manuel y con Diego Bossio, que estaba también detrás del proyecto, la idea era tener una asistencia de racionalidad fiscal en las discusiones del Congreso”, explicó, dado que “los problemas fiscales son la raíz de todos nuestros dramas, y eso iba a ayudar al oficialismo y la oposición, y efectivamente así fue”, manifestó.

Además, el santafesino elogió a su titular, al opinar que “la llegada de Makón fue muy importante”. “La ley es de las mejores que existe, la más ambiciosa cuando uno compara con la de otros países”, apuntó, pero resaltó que “a las instituciones también las hacen las personas” y, en esa línea, destacó que Makón “fue tan independientemente que ha logrado enojarme a mí, a (Carlos) Heller y a todos por igual, diciéndonos que no cuando tenía que decir que no, diciéndonos que sí cuando tenía que decir que sí, y cumpliendo el reglamento a raja tabla”.
Laspina subrayó la “cantidad de informes y de recursos que a veces cuesta absorber” elaborados por la OPC, la cual “se ha ganado un espacio”. “Muchas veces los tiempos de la política no son los tiempos de la OPC, porque tiene que hacer análisis minucioso de leyes que llegan y se enteran en el momento”, expresó, por lo que pidió “pensar a futuro dar algunas reglas” de modo que “los proyectos requieran para ser aprobados de un dictamen previo de la Oficina de Presupuesto, como pasa en otros lugares del mundo”.
“De alguna forma tiene que incorporarse a la cultura presupuestaria de este Parlamento, y eso va a llevar un tiempo, por empezar requiere educar sobre todo a los legisladores”, continuó. Tras ello hizo hincapié en la dirección que se dedica al “análisis costo-beneficio del impacto de las políticas, que creo es el gran desafío de la gestión del Estado en los próximos años”. “En Argentina hay muy poca cultura del análisis costo-beneficio. Eso falta en todas las discusiones”, observó.
Finalmente, habló de que “el desafío para adelante” es “seguir incorporando a la Oficina de Presupuesto en la cultura legislativa, darle más participación en el debate, incorporar el debate costo-beneficio” y “en algún momento, aspiracionalmente, debe ser el organismo técnico que asista en la redefinición de los Presupuestos en el Congreso, eso le daría mucho más poder al Congreso”.
En la creación de la Oficina de Presupuesto del Congreso fue clave el papel del entonces senador Juan Manuel Abal Medina, autor del proyecto para crearla. “Crear instituciones en nuestro país es algo muy, muy difícil. Por eso hoy estar acá, viéndola trabajar, creciendo, nos muestra que algunas cosas se pueden construir en la Argentina”, resaltó el hoy funcionario nacional, que recordó que le tocó ser parte de la Comisión de Presupuesto siendo otro el Gobierno.

Cosa excepcional, porque en general las comisiones de Presupuesto están a cargo del oficialismo. Pero ante la mayoría peronista en el Senado entonces, esa presidencia quedó en manos suyas, un representante opositor, que se preguntaba entonces cómo debían ser sus decisiones, a quién consultar ante cada presupuesto. “En ese interregno hubo una oportunidad que no había habido antes en la historia argentina, porque por una cuestión de juego político, obviamente el oficialismo de turno no quiere que esto esté, porque quiere el monopolio de la información. Ahí se abrió una ventana que podía haber prosperado o no; tuve que encontrar a un interlocutor como Luciano (Laspina), que tenía (a su vez) que convencer al Gobierno”, evocó Abal Medina.
Agregó el exsenador que “se sobreentiende que el juego es ese y no se entendía que es una mejora para todos. Que estábamos generando un cambio que nos convenía a todos”.
“Lo pudimos construir”, resaltó Abal Medina, que sin embargo reconoció que “hay instituciones creadas por la Constitución que se construyeron y hoy están vacantes desde hace 15 años. Ahí la apuesta fue muy fuerte: saber que teníamos que construir una Oficina que tuviese la credibilidad que permitiese ser aceptada por todos los sectores políticos”, destacó. En ese marco, precisó que los concursos para elegir a todos sus integrantes fueron uno de los aciertos. “Fue un diferencial en el que empezamos a mostrar una cuestión distinta”, dijo.
Ahí fue que debían conseguir a alguien con la legitimidad y capacidad para poder llevar adelante la Oficina de Presupuesto del Congreso, por lo cual “fue central conseguir a alguien que aceptase y Marcos Makón fue central para nosotros, porque es la persona que más sabe de presupuestos. Había distintos postulantes, pero cuando hablábamos con Luciano, decíamos que era él”.

Reconocido hincha riverplatense, Abal Medina se permitió una humorada al observar respecto de Marcos Makón que más allá de “su bosterismo enfermo, en todo lo demás es una persona honorable… No parece de Boca”. Hubo risas en el panel, pero la previsible reacción de Carlos Heller, que lo cruzó, ante lo cual entre risas el ex jefe de Gabinete replicó y repitió: “el dolor de Madrid”.
Tras ese momento de humor, que tuvo su correlato más tarde, cuando el propio Marcos Makón le contestó riendo desde el auditorio, Abal Medina señaló que “Marcos y todo el equipo se tomaron esa tarea con mucha fuerza y muchas ganas; les explicaron a los presidentes de las comisiones de Presupuesto cuál era su tarea y así empezaron”. En ese sentido destacó que “insertar una institución no es sencillo. Lo que requiere es ir insertando este organismo”, y concluyó felicitando a la Oficina de Presupuesto del Congreso expresando su deseo de que “sigan construyendo el mismo camino”.
Concluidas las exposiciones de lo que Germán Martínez definió como “la línea fundadora” de la OPC, expuso el actual presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja, Carlos Heller, quien consideró que “efectivamente la Oficina del Congreso es, ha sido y debe continuar siendo un organismo técnico apartidario, responsable de analizar temas fiscales y cuyo objetivo es brindar apoyo técnico a los legisladores de ambas cámaras”.
Heller aclaró que “el Presupuesto no es un balance, no es una cuestión eminentemente técnica. Marca el pulso económico, los objetivos del Gobierno de turno. No son todos iguales, ni son sumatorias de partidas; contienen profundas definiciones políticas”.
“Por eso, siendo apartidario, requiere también la comprensión de los objetivos para los que se está trabajando; entender cuál es el programa del Gobierno, y a partir de allí y de la comprensión de ese objetivo, analizar las distintas cuestiones que tienen que ver con la posibilidad de cumplir o no esos objetivos políticos”, planteó el legislador oficialista.

Para Heller, el gran desafío de la OPC “es mantener su apartidismo, pero al mismo tiempo comprender el objetivo político que cada gobierno intenta llevar adelante”. Al respecto, el diputado del Frente de Todos enfatizó que “la economía no es una ciencia exacta, es una ciencia social”, y al respecto destacó que “existen distintas matrices de pensamiento. No hay pensamiento único, y mucho menos en economía”.
“La Oficina de Presupuesto tiene que estar interpelada por estos conceptos de la economía como concepto social, y no ser un mero elaborador de cálculos matemáticos. Debe interpretar la política”, remarcó.
En otro pasaje, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados contó en base a esa experiencia que “he recibido decenas de diputados que vienen con planteos, todos justos… los sumás y no dan. Entonces aparece la política, hay que establecer prioridades. La política tiene subjetividad, no es matemática, y ahí es donde deben estar las prioridades, en función de la política que lleva adelante el gobierno de turno”.
Lo cual, aclaró, “no quiere decir que (los informes) no tengan que ser análisis precisos, porque la política desprovista de la ciencia del análisis termina siendo un dibujo”. Luego sostuvo que “hay mucho que aportar desde la Oficina de Presupuesto” y reiteró que “deben estar orientados a que el proceso funcione adecuadamente”.
A continuación, advirtió sobre otra de las funciones que a su vez tiene la OPC: las estimaciones del impacto fiscal de proyectos de ley. Ahí se diferenció de Laspina, que a su turno había expresado lo contrario. “Se está haciendo una costumbre que todos los temas requieran el dictamen de la Oficina; no lo creo factible. La Oficina de Presupuesto no está en condiciones de dar ese tipo de respuestas. Si ese fuera el objetivo que decidiéramos, deberíamos decidir primero qué recursos le damos, qué estructura”, señaló, remarcando que “esta Oficina no está pensada para eso ni tiene estructura, ni recursos” para tal fin.
“Hay que priorizar en función de la importancia de las leyes”, aclaró Heller, para quien “someter la decisión de una ley a una opinión de una oficina técnica es subordinar la política. Hay cosas que tenemos que hacer y luego discutir de dónde se generan los recursos, y eso es función del Ejecutivo”.
Por último, sugirió que una cosa que podría pedírsele a la OPC es elaborar un informe sobre los costos de la política: que tomara a su cargo establecer cuál es en realidad el costo de la misma. “Mucha gente se sorprendería y le haría muy bien a la política que esto se conociera -aventuró-. Bajaríamos varios tabúes y revalorizaría algo: no hay sociedad sin política. Creer que la vida se va a arreglar suprimiendo la política está en las antípodas de lo que yo pienso”.
El último expositor fue el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, Ricardo Guerra, quien valoró la tarea de la OPC como “un caso de éxito”. Recordó que la misma comenzó a operar en marzo de 2017, y como los concursos se extienden por 5 años, contó que “estamos en la etapa que recibimos a los interesados en participar del concurso. Y sin embargo, en el corto período que lleva esta institución se consolidó y sus requerimientos son necesarios, muy convenientes los informes que emite”.
Por último, Guerra coincidió con Heller en cuanto a que “el Presupuesto es una síntesis de lo técnico y lo político”. Recordó que como ministro de Hacienda de su provincia, le tocó participar del armado de casi once presupuestos, “y es una tarea muy valorable, pero refleja lo político, la gestión, el plan de un gobierno, la decisión de asignar recursos a una política y no a otra. Los recursos son limitados, las necesidades infinitas”.
“Muchas veces entre la política con lo técnico existe una suerte de matrimonio por conveniencia, para que no se generen situaciones no deseadas”, dijo, y respecto del costo de la política aportó porcentuales: “En el Presupuesto 2023, que vamos a tratar mañana en el Senado, la distribución del gasto legislativo es del 5% de todo el Presupuesto. Si hacemos una rápida evaluación, podemos decir que el costo de la política es algo así como el 5 o 6%, no es tan gravoso”.
