Los diputados de la oposición dura increparon a Martín Menem en el inicio de la sesión. El hecho de la legisladora de La Cámpora quedó registrado por una diputada de La Libertad Avanza. Minutos más tarde se conoció que la brusca desconexión afectó la escucha de un diputado misionero.
La sesión extraordinaria que debate la Ley de Modernización Laboral empezó de manera totalmente caótica: los miembros de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda fueron a increpar al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien acusaron de “negar la palabra” y “avalar el plan de Labor” oficialista cuando Germán Martínez había pedido votación nominal.
Mientras el riojano le daba la palabra al diputado salteño Carlos Zapata para rendir un homenaje, un grupo de legisladores se acercó al estrado presidencial para elevar el reclamo contra el titular de la Cámara baja. Julia Strada, el fueguino Jorge Araujo Hernández, Agustín Rossi, Mario Manrique, Lorena Pokoik, Aldo Leiva, y hasta Nicolás del Caño del Frente de Izquierda fueron a protestar al centro del hemiciclo.
Mientras el caos se apoderaba del recinto, la diputada nacional Florencia Carignano, representante de La Cámpora en Unión por la Patria, se acercó sigilosamente hasta la mesa ubicada en el centro del recinto de la Cámara de Diputados y con su mano izquierda comenzó a desconectar los cables de alimentación y conexión a internet con los que trabajan los taquígrafos abocados a la sesión de este jueves.
ESCÁNDALO EN EL CONGRESO
La kirchnerista Carignano AGREDE A LOS TRABAJADORES DE LA HCDN para intentar frenar la sesión!
¡Esto es INACEPTABLE!
Miren como se acerca haciéndose la distraída... no puede pasar inadvertido, tiene que haber sanciones. pic.twitter.com/mXF1E2KCTS— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) February 19, 2026
El hecho fue grabado por Lilia Lemoine quien le gritaba a la camporista "Carignano ¿Qué hacés? quedaste grabada pedazo de loca". Para el momento en que los integrantes de la oposición increparon a Menem, desde el flanco izquierdo, donde se sienta Unión por la Patria comenzaron a aplaudir.
De hecho, la santafesina se acercó a los taquígrafos aplaudiendo con sus manos. Lemoine, que grabó el hecho y lo subió a su perfil de X, señaló: "¡Esto es inaceptable! Miren como se acerca haciéndose la distraída... no puede pasar inadvertido, tiene que haber sanciones".
Luego de que Lisandro Almirón presentara el dictamen de mayoría en el recinto, el presidente de la Cámara de Diputados se cruzó con Victoria Tolosa Paz y le recriminó que "hubo gente de su bloque toqueteando los cables", en alusión al episodio de Carignano con los taquígrafos.
Notoriamente fastidiado, Martín Menem acusó a Florencia Carignano de afectar la escucha de Oscar Herrera Aguad, diputado misionero de Innovación Federal, quien por una discapacidad auditiva depende de un sistema auricular para poder oír la palabra de sus pares en el recinto. Esto fue revelado por el propio misionero la semana pasada cuando se aprobó la Ley Penal Juvenil.
En medio de la retirada del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, el gobernador asumirá la conducción partidaria mediante un acuerdo con La Cámpora, que pese a las tensiones internas eligió evitar una interna para preservar poder y encarar la reconstrucción del peronismo.
El kirchnerismo está en plena retirada en la provincia de Buenos Aires, territorio sobre el que catapultaron su poder Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, pero aún resiste a través de la agrupación La Cámpora, que aceptó este sábado al gobernador bonaerense Axel Kicillof a la cabeza del PJ, aunque lo rodeó de dirigentes afines en el Congreso y la junta electoral, los principales organismos partidarios.
Es curioso, porque ambos sectores mayoritariamente se odian y sottovoce hablan pestes del otro, pero a la hora de despegarse priman más las necesidades políticas que las sensaciones humanas y políticas.
De esa forma, Kicillof será presidente del PJ desde el 15 de marzo, día en que habrá un acta de acuerdo y no una elección, como estaba previsto.
Con esa herramienta partidaria, Kicillof iniciará el “tour de la reconstrucción” del Partido Justicialista (por oposición al “tour de la gratitud” del presidente Javier Milei, en agradecimiento por el aplastante triunfo electoral de octubre, en las legislativas).
Máximo Kirchner, y la todavía jefa nacional del kirchnerismo, Cristina Fernández de Kirchner, coinciden en que ahora es el gobernador el que mueve las piezas y es el que tiene la iniciativa en el tablero político de Argentina, y por eso evita una elección, a sabiendas de la reprobación que tiene La Cámpora.
También ayudó al acuerdo algunas disidencias de los últimos tiempos entre Máximo Kirchner y algunos intendentes de su mesa chica camporista, que le critican su permanente hostilidad hacia Kicillof y, además, que si hay división en dos años La Libertad Avanza hará añicos la hegemonía peronista en la provincia de Buenos Aires.
Por eso esta vez, a diferencia del año pasado, casi no hubo voces altisonantes ni de un lado ni del otro en estos días, y Máximo cedió mansamente la conducción del PJ a cambio de pasar a encabezar el Congreso partidario y obtener la presidencia de la junta electoral.
La Cámpora ya no es la combativa de antes, aunque mantiene intacto su voraz apetito de pacman por cargos; por eso ahora readapta un dicho de esta manera: “si no puedes enfrentar a una fuerza, entonces es conveniente unirte a ella para sacar provecho”.
El acuerdo abre una expectativa inusual de cara a la posible candidatura de Kicillof a la presidencia en 2027, acompañada por el kirchnerismo.
De todos modos, mucha agua debe pasar bajo el puente, y en ese marco Kicillof deberá enfrentar debates acerca de la conveniencia de ir a una elección presidencial con aquiescencia de Cristina Fernández de Kirchner, resistida en gran parte del peronismo.
Decidido a avanzar sin el kirchnerismo, el gobernador lanzó una ofensiva para construir un frente nacional de peronismos provinciales y fuerzas afines que enfrente a la “ultraderecha” en 2027. Tras un año de tensiones con Cristina y La Cámpora, apuesta a liderar una nueva alternativa política por fuera del cristinismo.
Una vez pasadas las dos elecciones de este año y la sanción del presupuesto provincial, el gobernador bonaerense Axel Kicillof inició una ofensiva para impulsar una alianza de peronismos provinciales -sin Cristina Fernández de Kirchner- y agrupaciones políticas, sociales y sindicales afines para enfrentar en las presidenciales a la “ultraderecha” que lidera el presidente Javier Milei.
Kicillof ya tomó la decisión, luego de soportar casi un año de aguijoneo constante de la expresidenta, de su hijo Máximo y de coroneles de la agrupación kirchnerista La Cámpora, como Mayra Mendoza.
El mandatario trazó esa línea de acción para 2026 el lunes pasado en un plenario del Movimiento Derecho al Futuro, que creó hace casi un año para pelearle al kirchnerismo el cetro político en la provincia de Buenos Aires.
El gobernador bonaerense tiene su diagnóstico: “El problema (en el peronismo) es nacional, y la respuesta también tiene que ser nacional”, ya que dirigen las miradas y las críticas y sumatoria de errores a Cristina.
“No venimos a repetir la historia, venimos a crear futuro. Nuestra fuerza política tiene una tarea impostergable: dejar de hablarse a sí misma y empezar a hablarle a todos los argentinos”, le dijo el gobernador a su mesa chica, al anunciar el despliegue de fuerzas para armar una opción a la “ultraderecha”.
En sintonía, Kicillof les advirtió que “no alcanza con la provincia de Buenos Aires. No alcanza con el peronismo. No alcanza con resistir u oponerse”, sino que hay que conformar un gran frente sin discriminaciones.
Por eso les dejó claro que el proyecto “no es a lanzar una campaña ni una candidatura”, sino “reforzar la construcción de una alternativa política a esta ultraderecha” que representa el líder de La Libertad Avanza y también el Pro de Mauricio Macri, partidos a los que está convencido enfrentará en 2027.
Para ello, el mandatario sabe que no cuenta con el kirchnerismo y la agrupación La Cámpora liderados por Cristina, con la que entiende que ya no hay un camino en común ni posible reconciliación.
Kicillof no olvida que este año tuvo que agotar al máximo su paciencia para el cierre de listas de Fuerza Patria para las elecciones provinciales de septiembre y las legislativas de octubre, porque la expresidenta -quien cumple prisión domiciliaria condenada por corrupción- torpedeó una y otra vez las listas de candidatos y no cumplió sus promesas.
Incluso, La Cámpora en la Legislatura casi hace caer por tercer año consecutivo el Presupuesto y costó mucho sacar la ley de endeudamiento por su persistente bloqueo al gobernador.
Una muestra del “nuevo Kicillof” fue la reciente visita a su par de Formosa, Gildo Insfrán, actitud que acentuará el año próximo con otras incursiones provinciales, según adelantaron desde el Movimiento Derecho al Futuro a parlamentario.com.
Lo mismo harán algunos de sus ministros, quienes saldrán a tratar de sumar a esa alianza antiderecha, y también algunos intendentes a través de la Federación Argentina de Municipios.
Para parte de su mesa chica y de algunos intendentes, Kicillof tendría que haber enfrentado antes a Cristina y ponerle un límite a los numerosos obstáculos y “trampas” de la dos veces expresidenta, pero dijeron que el mandatario prefirió pasar las elecciones y la sanción del Presupuesto.
El año próximo, las huestes de Kicillof enfrentarán a Cristina y Máximo en el PJ bonaerense, en el que habrá elecciones internas tras una cuestionada titularidad del hijo de la exmandataria.
Será el 15 de marzo, en el primer round de una pelea de largo alcance en la que Cristina buscará retener el deteriorado poder -pero poder al fin- del PJ y Kicillof intentará armar un frente nacional multicolor para enfrentar a la ya anunciada candidatura de Milei.
El candidato a senador por La Libertad Avanza cuestionó la convocatoria kirchnerista para liberar a Cristina Fernández de Kirchner y afirmó que “viven al margen de la ley” y que “la Justicia independiente es la base de la libertad”.
El candidato a senador nacional por La Libertad Avanza Pablo Cervi criticó con dureza la convocatoria de La Cámpora para exigir la liberación de Cristina Fernández de Kirchner. “No les importa la Justicia ni la República, solo el poder”, afirmó.
La agrupación kirchnerista lanzó una movilización bajo la consigna “liberemos a Cristina”, evocando la épica peronista del 17 de octubre de 1945. Frente a esa postura, Cervi respondió: “La Argentina cambió: no más privilegios, no vamos a volver al país de la impunidad”.
No habrá justicia social hasta que Cristina camine por las calles y puedan realizarse elecciones libres.
Leales de corazón, marchamos en caravanas desde distintos puntos del país hasta San José 1111, para encontrarnos con Cristina en su balcón, porque el pueblo no olvida y no… pic.twitter.com/aJV0LKpgYW
— La Cámpora (@la_campora) October 17, 2025
El dirigente libertario sostuvo que “pese a los fallos judiciales y a la enorme cantidad de pruebas sobre hechos de corrupción, hay sectores que siguen buscando impunidad para una dirigente condenada. Viven al margen de la ley, no quieren respetar la Constitución ni las normas que rigen para todos los argentinos”.
Desde el inicio de su campaña, Cervi ha puesto el combate contra la corrupción como uno de los ejes centrales de su agenda política. En ese sentido, remarcó: “No hay libertad posible sin Justicia independiente. El mensaje es claro: se terminó la Argentina de los privilegios. La ley es igual para todos”.
Además, el candidato fue más allá y apuntó directamente contra la expresidenta: “CFK está presa por todo lo que le robó a los argentinos. Hay que recuperar los bienes saqueados al pueblo. El kirchnerismo quiere hacernos creer que hay cuestiones partidarias detrás de su condena, pero eso no es verdad. Cristina está presa por ladrona, como Julio De Vido, Lázaro Báez y todos los kirchneristas que saquearon al país”.
Con un acuerdo inesperado entre el sector de Kicillof y La Cámpora, el PJ bonaerense dio el primer paso hacia la unidad con listas conjuntas para las elecciones internas. El entendimiento busca evitar una fractura en septiembre y ordenar el armado de cara a octubre.
Las tropas de Axel Kicillof y Máximo Kirchner -inesperadamente- dieron este sábado el puntapié inicial del sprint final para la tan mentada unidad de esas dos fracciones políticas del PJ bonaerense, que amenazaban con enfrentarse el 7 de septiembre en la elección provincial.
El acuerdo implica la preeminencia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en la conformación de las listas en las ocho secciones electorales por sobre La Cámpora de Máximo Kirchner y el Frente Renovador de Sergio Massa.
En cambio, para el 26 de octubre tendrán preponderancia Máximo y Massa por sobre los candidatos de Kicillof, quien no obstante podría poner al número uno en la lista.
Pero la unidad tendrá particularidades, como ya informó parlamentario.com el domingo pasado, tras la cumbre en La Plata entre Kicillof, Máximo y Massa: habrá listas “conjuntas” con postulaciones que elegirá cada sector.
La unidad es imposible porque La Cámpora/kirchnerismo rechaza el liderazgo actual del MDF de Kicillof en el peronismo bonaerense y, también, el desdoblamiento electoral para el 7 de septiembre y el 25 de octubre.
En esa reunión del domingo pasado, Mayra Mendoza y Mariel Fernández le dijeron cosas muy duras al gobernador -para integrantes del MDF le faltaron el respeto- y tuvieron que salir algunos presentes para poner paños fríos.
El viernes, en las tierras de José C. Paz del intendente kirchnerista Mario Ishii se congregaron jefes comunales de esa fracción y del MDF, y sucedió lo mismo: críticas y destrato hacia Kicillof por el adelantamiento electoral.
Pero este sábado, sorpresivamente, en el Congreso partidario en Merlo para autorizar al partido a hacer alianzas, el MDF y el kirchnerismo/La Cámpora sellaron el acuerdo que se plasmó en la designación de cinco integrantes hasta el miércoles, día en que se deben presentar las alianzas ante la Junta Electoral.
Son Máximo Kirchner, como presidente del PJ, y Gabriel Katopodis y Verónica Magario por el MDF y Mariel Fernández y Federico Otermín por los K.
Ningún integrante podrá hacer algo sin la aquiescencia de los restantes, como planteó el MDF para intentar no abortar alguna picardía de La Cámpora.
El miércoles aparecerán los apoderados partidarios de todo el proceso electoral, en cuyo proceso el Movimiento Derecho al Futuro exigió tener participación y representación en condiciones de igualdad con el kirchnerismo.
La unidad con listas “conjuntas” fue sellada por el intendente anfitrión,
Gustavo Menéndez y los dirigentes Mayra Mendoza, Facundo Tignanelli, Fernando Espinoza, Alberto Descalzo, Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares, Mariel Fernández, Leonardo Nardini y Federico Otermín, entre otros.
De esa forma, el PJ -sin Cristina Fernández de Kirchner y al parecer sin Máximo Kirchner candidatos- enfrentará a la coalición conformada por La Libertad Avanza y gran parte del Pro bonaerense.
Hay sectores del Pro ligados a los intendentes que resisten el formato de la alianza aceptada por el presidente partidario, Cristian Ritondo, de un 70% para LLA y preeminencia en las listas y 30% para los amarillos.
El peronismo bonaerense se encamina a una pulseada decisiva por la unidad de cara al 7 de septiembre. Axel Kicillof, con estructura propia y respaldo territorial, busca capitalizar el vacío de liderazgo, mientras La Cámpora y el massismo resisten.
zLa condena judicial a la expresidenta y titular del PJ, Cristina Fernández de Kirchner, produjo una eclosión en el partido creado por Juan Perón y si bien las derivaciones son aún indescifrables, parece ser que el gobernador bonaerense Axel Kicillof picó en punta para sacar la mayor tajada.
De todos modos, eso se verá en las próximas horas, si prima la tesitura de algunos dirigentes de los tres sectores en pugna -kicillofismo, kirchnerismo y massismo- para conformar una comisión para ir con listas de unidad en las ocho secciones electorales, el 7 de septiembre.
Por ahora, se advierte que Kicillof tomó la delantera con la creación de una estructura política propia en el peronismo -el Movimiento Derecho al Futuro- y la base son casi 50 intendentes, muchos de las poderosas secciones electorales primera y tercera, donde se concentra la mayoría de la población bonaerense.
En la vereda de la interna, Kicillof lidia contra la ahora detenida expresidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo Kirchner, titular del PJ bonaerense y líder de La Cámpora, quienes quieren acotarlo.
Kicillof sabe que no es el heredero de Cristina ni tampoco el “hijo pródigo” que la expresidenta catapultó al Ministerio de Economía y luego a la gobernación.
En la ansiada reunión de hace dos semanas, previo a la condena a prisión, Kicillof le marcó la cancha a la expresidenta al decirle que ahora es el conductor y que quiere mayor participación sobre los otros dos sectores, mientras que Cristina le señaló estar “muy dolida” por el trato hacia ella.
En el medio de esa guerra interna está el líder del Frente Renovador y excandidato presidencial, Sergio Massa, con poco poder territorial, pero que maneja la Legislatura bonaerense (Alexis Guerrera, presidente, es su alfil).
De acuerdo con las consultas de parlamentario.com, Kicillof quiere la unidad, pero la condiciona a que el MDF tenga el predominio sobre los otros dos sectores internos para confeccionar las listas en las ocho secciones electorales.
Enfrente, Cristina y Máximo quieren la hegemonía del kirchnerismo/La Cámpora por sobre Kicillof y Massa y hacer las listas a su voluntad como lo hicieron durante toda la era K.
En el MDF se quejan de que lo horadan cuanto pueden, como cuando la senadora K Anabel Fernández Sagasti planteó que Cristina estaba condenada y presa porque Kicillof había desdoblado las elecciones, declaración que cayó mal en La Plata.
Semejante falta de tino declarativo caló hondo en la mesa chica del gobernador bonaerense, como cuando La Cámpora lo destrató la noche de la condena al ir a la sede del PJ nacional.
A propósito, Cristina y su mesa de exfuncionarios están que trinan contra el ministro de Gobierno y mano derecha de Kicillof, Carlos Bianco, quien dijo que una de las condiciones para un acuerdo es que los K voten “sin chistar” los proyectos oficialistas que hoy no le votan.
La Cámpora mandó a Máximo Kirchner a hablar con los medios desde que su madre fue condenada (ya casi habló lo que no habló con los periodistas en dos años) y busca instalar en el concierto electoral a su agrupación, desacreditada en el peronismo y ante la sociedad.
Massa recela de Kicillof -y Kicillof de él-; quiere acciones más concretas del gobernador a la hora de definir las acciones electorales, y pide a ambos sectores terminar con el internismo.
En el MDF respetan y agradecen las presidencias de Cristina, pero coinciden en que ya lo “viejo no funciona”.
De Máximo Kirchner, tienen mayoritariamente las peores opiniones y le endilgan haber frizado el PJ bonaerense y haber prohijado en cambio a La Cámpora con cargos en el Estado.
“Si Máximo se presenta como candidato vamos a hacer la peor elección de la historia del peronismo”, dicen a coro integrantes del MDF, y lo mismo piensan en la mesa chica del gobernador.
Por eso la postulación posible de Máximo Kirchner es una piedra -enorme- en el camino hacia la unidad, desde el punto de vista de los integrantes del MDF.
Y contraponen que el hecho de que Cristina esté ahora fuera de la cancha electoral quizá sea una oportunidad para renovar al peronismo y enfrentar a La Cámpora, como no se animaron Daniel Scioli ni Alberto Fernández desde el poder.
Pero no toda La Cámpora piensa lo mismo. Intendentes del esa fracción política del conurbano con peso electoral creen que deben salvarse las desavenencias e ir por la unidad.
Y lo concatenan con dos actos electorales próximos: un mes y pico después de la elección provincial se viene la legislativa del 26 de octubre y en esa irán “todos unidos” -dicen- y ambas mostrarán una película de dónde está el PJ para intentar retener la gobernación en 2027 y, también, volver a la poltrona de Rivadavia en la Casa Rosada.
En tanto, en el MDF avizoran que si La Cámpora decide romper e ir en soledad al comicio, inmediatamente en salto garrocha se sumarían a las huestes de Kicillof sectores peronistas irreconciliables con la agrupación de Máximo y hasta incluso sectores radicales desencantados con La Libertad Avanza.
“El MDF tiene la estructura para presentar listas competitivas en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires”, graficó un conspicuo dirigente de la agrupación política kicillofista.
En las redes salieron a pedir para que la exmandataria asuma al frente del Partido Justicialista nacional.
Legisladores de Unión por la Patria salieron en masa este jueves a pedir para que su líder, Cristina Fernández de Kirchner, sea encumbrada como presidenta del PJ nacional.
En su gran mayoría fueron camporistas los que reclamaron para que la exmandataria presida el partido. Como el senador Eduardo “Wado” de Pedro, quien tuiteó: “Cristina es la líder del peronismo y ha dado acabadas muestras de su compromiso inquebrantable con los sueños y los anhelos de nuestro pueblo. Conoce cada rincón de la Patria e interpreta las necesidades como nadie”.
Agregó que “en este tiempo tan duro para los y las argentinas, ella puede encender una luz de esperanza con su mirada estratégica y su coraje para volver a organizarnos y comenzar la reconstrucción”. Por eso, De Pedro sostuvo que “es momento de que una mujer, que militó toda su vida en el peronismo, presida por primera vez el Partido Justicialista”.
Su par camporista Mariano Recalde señaló que “el durísimo momento que vive nuestro país exige coraje, compromiso y convicciones. No tenemos dudas que Cristina representa para el conjunto de nuestro pueblo cada una de esas características. Como presidente del PJ de la Ciudad, estoy convencido de que la enorme mayoría de nuestros afiliados y afiliadas comparten el deseo y la esperanza de que Cristina conduzca esta nueva etapa del Partido Justicialista”.
Y concluyó: “El peronismo se reorganiza con Cristina a la cabeza y con todos adentro”.
A su vez, la diputada Vanesa Siley posteó en mayúsculas: “ES TIEMPO DE MUJERES PERONISTAS”, y agregó: “Porque lo que demanda la hora es conducción, necesitamos a Cristina Kirchner al frente del Partido Justicialista”.
“Por mandato popular, por comprensión histórica y decisión política del pueblo: Cristina conducción. Cristina presidenta del PJ Nacional”, posteó Paula Penacca.
https://twitter.com/PaulaPenacca/status/1842021501903470841
La senadora nacional fueguina Eugenia Duré expresó por su parte: “Cristina Presidenta del Partido Justicialista, vos sabés que si! Estamos con vos @CFKArgentina, no estás sola. Es tiempo de mujeres”.
Sin ser camporista, se sumó el senador Oscar Parrilli, quien ponderó que “Cristina es una militante política que ha puesto las banderas del justicialismo en lo más alto. El peronismo necesita actualizarse, y quién mejor que ella para tomar las riendas y generar las esperanzas en medio de la catástrofe del Gobierno Nacional. Es tiempo de mujeres peronistas”.
La senadora de UP ratificó su postura en relación a la votación a favor del RIGI en la ley Bases y apuntó: “La crítica de la vieja política, aunque se disfracen de ‘nuevos’, no me interesa, no voy a perder tiempo”.
La senadora nacional Carolina Moisés (Unión por la Patria – Jujuy) volvió a defenderse por las críticas que recibió luego de votar a favor del capítulo de Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones en la ley Bases.
A través de su cuenta de “X” la jujeña planteó: “Si me critica y me insulta La Cámpora, algo debo estar haciendo bien”, y agregó: “Solo me guía defender Jujuy, trabajar para que los jujeños vivan mejor”.
“Que tengan laburo, que haya inversiones, cuidar a los chicos que se reciben y no deban irse de la provincia”, señaló y disparó: “La crítica de la vieja política, aunque se disfracen de ‘nuevos’, NO me interesa, no voy a perder tiempo”, y cerró: “No cuenten conmigo si no es para mejorar la vida a la gente, ¡como decía Néstor!”.
La semana pasada Moisés protagonizó un fuerte cruce en redes con su coterránea y compañera de bloque Leila Chaher que le reprochó: “Los jujeños no te votamos para que entregues la soberanía de nuestro país por 30 años, menos en nombre del peronismo. Lo que queremos saber es a cambio de qué. Entregaste el país y Jujuy por 30 años y con arbitraje internacional. Sos una vergüenza”.
Yapor fue candidato a diputado nacional por el Frente de Todos en 2019 en el puesto 27 y a 2 años de las PASO logrará asumir una banca en la Cámara baja tras la renuncia del sindicalista Facundo Moyano.
Le llegó el turno al núnero 27 de la lista del Frente de Todos en 2019. Ahora, tras la renuncia del dirigente sindical Facundo Moyano, asumirá en su reemplazo el camporista oriundo del municipio del interior de la provincia de Buenos Aires Chivilcoy, Lucio Yapor.
¿Quién es Lucio Yapor?
Yapor, quien es amante del karate, comenzó a militar en su adolescencia en la Juventud Peronista de Chivilcoy y luego de recibirse como técnico en Producción Agropecuaria trabajó en un campo de peón rural, y luego se desempeñó en el estudio contable de su padre en la parte agropecuaria.
“El sector agropecuario está muy golpeado”, expresaba Yapor en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri. En ese sentido, remató: “La industria junto con el campo son los motores del país, y sino se los incentiva y se apoya, no pueden crecer”.
En una entrevista en 2019 con el medio local AgroChivilcoy, Yapor había pedido que los productores agropecuarios confíen en "este nuevo modelo inclusivo".
Por otra parte, aseguró que "hay que desmitificar que los gobiernos peronistas son anti campo".
“Creemos que tenemos que estar todos juntos para sacar adelante al país”, señaló en esa oportunidad.
Por último, mencionó en la entrevista, según la nota publicada, algunos proyectos en los que trabajaba respecto a la agricultura familiar, a cerca de que tierras municipales puedan cederlas al vecino para que la trabajen y funcionen como una cooperativa, también de ganadería, apicultura, patrulla rural, agroquímicos, conectividad para que todos los pueblos rurales puedan tener wi fi, y turismo rural.
En forma sorpresiva, Facundo Moyano, el dirigente sindical e hijo del líder camionero Hugo Moyano, dejó su banca en la Cámara de Diputados y tomó distancia del Frente de Todos ¿Señal de ruptura de los Moyano con el FdT?
Sale Moyano, entra Yapor. Hasta ahí todo sería normal. Sin embargo, en tiempos donde el Frente de Todos quiere mostrar unidad, surgen los embates y las discusiones internas que dejó el armado de las candidaturas a las próximas elecciones, en las que no fueron beneficiados los sindicalistas de la CGT ni del entorno del líder camionero Hugo Moyano.
En ese marco, de forma sorpresiva, el diputado nacional Facundo Moyano anunció este jueves la renuncia a su banca a través de una carta posteada en redes sociales, en la que expresó que su "ideal es una Argentina con pymes, comercios e industrias que generen empleo" y consideró que puede "contribuir mejor a eso fuera del Congreso".
"Quiero compartir con ustedes mi decisión de dejar mi banca en la Cámara de Diputados, Voy a redoblar mi compromiso para combatir la precarización laboral en el sector privado y público", señaló el diputado de extracción sindical.
A modo de resumen de su paso por el Congreso, añadió: "En estos casi 10 años como diputado presenté cientos de proyectos para proteger a los trabajadores y garantizar más derechos y también numerosas iniciativas para mejorar la seguridad vial. Proyectos para crecer, que deseo mis compañeros legisladores hagan valer y puedan sacar adelante".
Moyano -hijo del jefe del sindicato de Camioneros y extitular de la CGT Hugo Moyano- había renovado su mandato como diputado nacional el pasado 10 de diciembre y aun le restaban más de dos años en su banca; tras haberse desempeñado previamente por otros dos períodos.
Tras la renuncia, quien asumirá en su lugar será el dirigente de La Cámpora, Lucio Yapor, oriundo de la ciudad del interior bonaerense Chivilcoy.