La iniciativa del senador Antonio Rodas fue aprobada en la Cámara alta y giró a Diputados. La misma busca potenciar “el accionar del voluntariado como herramienta inclusiva, de aprendizaje y de fortalecimiento de la solidaridad y el bien común”.
En la última sesión antes del recambio legislativo, la Cámara de Senadores dio media sanción este jueves al proyecto que busca modificar la vigente ley 25.855 de Voluntariado Social cuya iniciativa es del senador chaqueño Antonio Rodas quien expresó que esta ley es “para el futuro de nuestro país, futuro que estará en manos de nuestros jóvenes y que deseamos impregnar de valores como la solidaridad y el compromiso social”.
El proyecto propone que la acción voluntaria se basará y se desarrollará bajo los siguientes valores y principios:
El senador analizó la Ley de Voluntariado y sostuvo que a ley vigente hay que darle un marco jurídico acorde a los nuevos tiempos y la realidad.
Recordando el Día del Voluntariado que se conmemoro el 4 de octubre el senador Antonio Rodas se refirió a la Ley 25.855, cuya reforma impulsa con el apoyo de la red de Ongs del Chaco.
“En el Senado de la Nación se encuentran en tratamiento dos proyectos muy esperados y trascendentales para el futuro de nuestro país, futuro que estará en manos de nuestros jóvenes y que deseamos impregnar de valores como la solidaridad y el compromiso social. Éstos son la Ley de Juventudes que cuenta con mi adhesión, y la modificación a la Ley de Voluntariado de mi autoría”, detalló.
El legislador nacional remarcó la importancia para los jóvenes de este proyecto, que ve al joven como “eje principal” y más comprometidos en lo que es el voluntariado en nuestro país: “En este último tiempo hemos tenido que afrontar grandes retos, el sufrimiento por la pandemia y el aislamiento social. Nuestros jóvenes, se han visto impedidos de salir para realizar sus actividades encontrándose en situaciones difíciles que no estaban acostumbrados a gestionar”, y remarcó “quienes estaban menos preparados y privados de apoyo, se sintieron desorientados. En muchos casos surgieron problemas familiares, desocupación, dependencias y otras fragilidades”.
Rodas impulsa la necesidad de escuchar a los jóvenes que tienen un potencial a explotar, determinando que “la juventud tiene una potencialidad única, transformadora de la realidad. Por eso es nuestro deber escuchar y hacernos eco de sus propuestas, para lograr incidir positivamente en su desarrollo y promover su participación activa en la sociedad”.
“De avanzar en estas iniciativas estaremos dando un paso enorme y reconociendo a la Juventud el lugar que se merece, para ello se hace fundamental potenciar el accionar del voluntariado como herramienta inclusiva, de aprendizaje y de fortalecimiento de la solidaridad y el bien común”, concluyó.