El Ejecutivo aplazó la apertura de los sobres hasta octubre y continúo introduciendo modificaciones al proyecto, lo que habría generado el enojo de varias de las constructoras interesadas en el proceso de licitación.
Tras haber sido lanzada en octubre del año pasado, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires postergó por tercera vez la apertura de los sobres de la licitación por la construcción de la Línea F de la red de subterráneos porteña, la cuál estaba prevista para septiembre y que ahora se aplazó hasta el 2 de octubre.
El Ministerio de Movilidad e Infraestructura emitió una resolución mediante la cual reprogramó la fecha de apertura de sobres, la cuál estaba prevista originalmente para el 22 de abril, pero fue posteriormente postergado para el 14 de julio, luego para el 10 de septiembre y ahora octubre.
La decisión de la gestión de Jorge Macri habría generado enojo en varias de las empresas interesadas en formar parte del proceso licitatorio, debido a las constantes modificaciones al proyecto y las numerosas postergaciones. “Es una desprolijidad, un manoseo. No es serio, así no podemos presupuestar. No se puede trabajar así con una obra de este tamaño. Si no hubieran aprobado el financiamiento hace unas semanas, diría que es un proyecto fantasma, pour la gallerie”, explicó un alto directivo de una de las constructoras interesadas a Enelsubte.com.
Es que el pasado 18 de junio la Legislatura porteña autorizó la toma de una deuda millonaria para poder financiar la construcción de la Línea F de la red de subterráneos por un monto total de hasta 1.350 millones de dólares; contemplando así la posibilidad de acceder a financiamiento mediante organismos multilaterales, entidades financieras y la emisión de títulos de deuda.
Cabe señalar que esta línea, en su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
La Ciudad encabezará una audiencia pública no vinculante el próximo 18 de agosto, mientras se espera la apertura de los sobres de la licitación.
Mientras se aguarda a la apertura de los sobres de la licitación, la Ciudad convocó a una audiencia pública para avanzar con la emisión del certificado de aptitud ambiental para la obra de la futura Línea F de la red de subterráneos.
La Agencia de Protección Ambiental (APRA) publicó días atrás en el Boletín Oficial la resolución 195/26, mediante la que se estableció la convocatoria a esa instancia para el 18 de agosto próximo. El encuentro se realizará en forma virtual a partir de las 12:30 y los interesados en exponer deberán inscribirse previamente, hasta el 11 de agosto.
Según informaron desde Enelsubte.com, se trata de una instancia de participación ciudadana, aunque no vinculante, para poder avanzar con el proyecto de acuerdo con la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental. La APRA, “tras evaluar el Estudio Técnico de Impacto Ambiental y la documentación presentada por el Gobierno porteño, considera viable avanzar con la instancia de participación”, indicaron desde el Gobierno.
Más allá de esto, cabe recordar que la licitación tenía fecha de apertura prevista originalmente para el 22 de abril pasado, fue postergada en dos ocasiones, en medio de numerosos cambios al proyecto: la fecha actualmente vigente es el 10 de septiembre próximo.
La construcción de esa línea, un reclamo histórico de vecinos y diputados del distrito, presenta un progreso lento pero seguro. Tan es así que en las últimas semanas la Legislatura porteña autorizó una toma de deuda millonaria para financiar su creación.
Buscando dar respuesta a un reclamo histórico de los vecinos y cumplir con una promesa de campaña del jefe de Gobierno, Jorge Macri, la construcción de la Línea F de la red de subterráneos. Se trata de una de las apuestas más ambiciosas por parte del Ejecutivo local, pero que tiene una larga data y varios proyectos frustrados en el camino.
Es que años atrás el ex presidente de la Nación y por entonces alcalde local, Mauricio Macri, se había comprometido a crear 10 kilómetros de subte por año, el objetivo no logró concretarse y la creación de las Líneas F, G e I se vio truncada. Sin embargo, la iniciativa no fue abandonada por completo, dado a que la gestión de Horacio Rodríguez Larreta había analizado la construcción del séptimo ramal de la red para 2019 o 2020. Pero el llamado a licitación fue retrasándose y el proyecto volvió a quedar relegado.
Años más tarde, ya en su campaña electoral, Jorge Macri volvió a revitalizar la propuesta y la construcción de esa línea comenzó a ser una realidad más palpable. La red irá de Barracas a Palermo, cruzando Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta. En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
El proyecto implica la construcción de una nueva línea con un recorrido de 9,8 km, que unirá los barrios del sur y el norte de la Ciudad, lo que cambiará los flujos de viaje desde y hacia el centro porteño y mejorará la conectividad transversal. También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas
sean a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
La iniciativa licitada contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
Y si bien el avance de la línea logró en los últimos meses dar varios pasos favorables, locierto es que la apertura de sobres de la licitación ya fue aplazada en dos oportunidades. El Ministerio de Movilidad e Infraestructura tenía la apertura prevista para el pasado 22 de abril, pero terminó posponiéndolo para el 14 de julio debido al pedido de varias firmas, las cuales solicitaron una prórroga para preparar la
documentación y exigieron mayor claridad sobre el alcance de los trabajos. No obstante, según trascendió, ahora se fijó el 10 de septiembre como nueva fecha para asegurar que más empresas y consorcios se presenten a la licitación.
Según se conoció, entre las principales empresas interesadas en la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC, entre otras.
Los recursos para la obra
A pesar del aplazamiento de la apertura de los mencionados sobres, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le dio un voto de confianza a la gestión de Jorge Macri y en su tercera sesión ordinaria del año autorizó la toma de una deuda millonaria para poder financiar la construcción de la Línea F. De esta manera, la Ciudad podrá tomar préstamos, a través del Ministerio de Hacienda
y Finanzas, con uno o distintos organismos multilaterales, bilaterales o regionales de crédito por un monto máximo total de 1.350 millones de dólares.
El pedido de endeudamiento aprobado por la Legislatura porteña se sustenta en la sólida reputación crediticia que tiene la Ciudad de Buenos Aires, que nunca defaulteó su deuda en más de 30 años de autonomía. “Este es un paso más para avanzar en la construcción de la primera línea de subte en 25 años, un hito histórico para la Ciudad que va a mejorar la movilidad y llegar a barrios donde hoy no llega”, sostuvo Jorge Macri.
Tras la aprobación de la toma de deuda, el diputado de Confianza y Desarrollo (CyD) Emmanuel Ferrario expresó: “le pedimos al Gobierno una sola cosa: que ponga una fecha y que la cumpla”. “La Línea F hasta hoy es una promesa vacía. Pasaron 475 días desde que el jefe de Gobierno la anunció y la Ciudad lo único que tiene para mostrar son promesas, demoras y tres postergaciones en la apertura de sobres”, continuó y precisó que “queremos la Línea F, la G y la I. Pero no creemos que esta gestión esté a la altura de darle a los porteños un transporte público de calidad. Hoy vemos peor frecuencia, problemas de limpieza, estaciones que cierran meses y anuncios que son sólo para la foto”.
Por su parte, la presidenta del bloque Fuerza por Buenos Aires (FxBA), Claudia Neira, explicó que “acompañamos el financiamiento porque creemos que es necesario invertir en movilidad y en la red de subterráneos de la Ciudad, pero seguimos con mucha atención este endeudamiento que es uno de los más grandes porque compromete el 77% de toda la deuda de la Ciudad, por un total de 1.350 millones de
dólares. Y que además no incluye el costo de los vagones, que está estimado en USD 200–300 millones adicionales”. “Todo en un contexto fiscal que no es para nada alentador en la Ciudad, donde la recaudación propia tuvo en mayo una caída mayor al 10% interanual y la masa de recursos coparticipables también sigue cayendo producto de la crisis a nivel nacional”, planteó.
A la vez que consideró que “en este contexto, la Ciudad debe presentar una estrategia de movilidad que integre subte, premetro, futuros corredores tranviarios, las líneas de colectivos de la Ciudad, el trambus. Todo en función de una planificación de la Ciudad que acompañe las transformaciones demográficas, económicas y territoriales de las últimas décadas, y planifique las de los próximos años”.
A su turno el legislador de Vamos por Más (VxM) Waldo Wolff consideró que se trata de “la obra de infraestructura más importante de la historia de la Ciudad” y felicitó a “Macri y a todos los equipos que hicieron posible este proyecto. Gobernar también es animarse a impulsar obras que transforman la Ciudad, aunque su inauguración transcienda nuestra gestión”. “Estamos gobernando pensando en la próxima generación”, sentenció.
Ahora, con el presupuesto aprobado y con toda la expectativa latente, solo resta esperar a que la licitación continué su rumbo y que la Ciudad vuelva a ponerse en la vanguardia de obras que la sigan irguiendo como uno de los distritos más imponentes del continente.
La Legislatura porteña sancionó este jueves un proyecto que autoriza al Gobierno porteño a acceder a financiamiento por hasta 1.350 millones de dólares para la construcción de dicha línea.
Como lo anunció días atrás parlamentario.com, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires autorizó durante la sesión ordinaria de este jueves la toma de una deuda millonaria para poder financiar la construcción de la Línea F de la red de subterráneos.
El proyecto fue aprobado por una amplia mayoría de 56 votos positivos y apenas uno en contra.
La iniciativa contaba con el dictamen favorable de la Comisión de Presupuesto, el cual autoriza a la Ciudad a acceder a financiamiento por hasta 1.350 millones de dólares para la construcción de dicha línea.
La iniciativa había sido impulsada por el jefe de Gobierno local, Jorge Macri, y contempla la posibilidad de acceder a financiamiento mediante organismos multilaterales, entidades financieras y la emisión de títulos de deuda.
El proyecto recientemente aprobado tiene como objetivo avanzar en la construcción de la nueva línea, ampliar la red de subterráneos y mejorar la conectividad del sistema de transporte.
Cabe señalar que la Línea F en su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
El financiamiento será gestionado por el Ministerio de Hacienda y Finanzas mediante acuerdos con organismos de crédito internacionales. Según destacaron desde el oficialismo, la operación se apoya en la sólida reputación crediticia de la Ciudad, que en más de tres décadas de autonomía no registró incumplimientos de su deuda.
“Es un hito histórico que va a transformar la movilidad y acercar el subte a barrios donde hoy no llega”, señaló el jefe de Gobierno Jorge Macri. La reciente colocación de deuda por USD 500 millones a una tasa del 7,3% —la más baja en la historia porteña— y la mejora en la calificación crediticia por parte de Moody’s fueron mencionadas como respaldo al proyecto.
Los diputados porteños de se reúnen desde las 12.16 para llevar a cabo la tercer sesión ordinaria del año en la que se tratará una amplia agenda de temas relacionados con economía familiar, transporte, simplificación de trámites y salud.
Por tercera vez en el año, los legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se reúnen en el recinto desde las 12.16 para llevar a cabo una nueva sesión ordinaria en la que se analizaránuna amplia agenda de proyectos vinculados a salud pública, seguridad, transporte, consumo y modernización normativa, entre los cuales se encuentran el financiamiento de la Línea F del Subte y la Ley Hojarasca.
Respecto de la normativa relacionada al subterráneo, la iniciativa autoriza al Poder Ejecutivo a gestionar uno o más empréstitos con organismos multilaterales, bilaterales y regionales de crédito, bancos de desarrollo, instituciones financieras de fomento de exportaciones y otras entidades locales o internacionales. Además, habilita la emisión de títulos de deuda en los mercados local e internacional para avanzar con la obra.
La agenda incluye además la creación de un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal destinado a residentes de la Ciudad que atraviesen situaciones de vulnerabilidad financiera. El objetivo es facilitar la refinanciación y cancelación de deudas de consumo mediante líneas de crédito especiales otorgadas por entidades financieras adheridas.
Por otra parte, los legisladores tratarán una modificación de la normativa que regula la Verificación Técnica Vehicular (VTV). El proyecto plantea ampliar los plazos de vigencia de las verificaciones y promover una mayor oferta de talleres y estaciones habilitadas para realizar el trámite.
Finalmente, se pondrá a consideración la denominada Ley Hojarasca, una iniciativa orientada al ordenamiento, simplificación y depuración normativa. La propuesta prevé derogar normas que, según sus fundamentos, han perdido utilidad práctica, vigencia o sentido dentro del funcionamiento administrativo y comercial de la Ciudad.
La Comisión de Presupuesto emitió el dictamen de un proyecto que podría autorizar al Gobierno porteño a acceder a financiamiento por hasta 1.350 millones de dólares para la construcción de dicha línea.
Luego de que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires postergara por segunda vez la apertura de sobres por la licitación, la Legislatura porteña avanzó con la autorización de una toma de deuda millonaria para poder financiar la construcción de la Línea F de la red de subterráneos.
De esta manera, la Comisión de Presupuesto emitió un dictamen favorable al proyecto que autoriza a la Ciudad a acceder a financiamiento por hasta 1.350 millones de dólares para la construcción de dicha línea. La iniciativa, impulsada por el jefe de Gobierno local, Jorge Macri, y contempla la posibilidad de acceder a financiamiento mediante organismos multilaterales, entidades financieras y la emisión de títulos de deuda.
El proyecto tiene como objetivo avanzar en la construcción de la nueva línea, ampliar la red de subterráneos y mejorar la conectividad del sistema de transporte.
Durante la reunión, el presidente de la comisión y diputado de Vamos por Más (VxM), Waldo Wolff, sostuvo que la Ciudad puede acceder a este tipo de financiamiento gracias a su historial crediticio y al equilibrio fiscal sostenido durante los últimos años. Además, señaló que el diálogo institucional entre Nación y Ciudad, junto con mejores condiciones macroeconómicas y la reducción del riesgo país, generan un contexto favorable para concretarlo.
Cabe señalar que la Línea F en su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
La apertura de sobres se postergó hasta septiembre para que las firmas interesadas puedan reunir la documentación necesaria para el proyecto. Es la segunda vez, en menos de dos meses, que el GCBA toma esta determinación.
Por segunda vez en menos de dos meses, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires decidió postergar hasta el 10 de septiembre la apertura de sobres por la construcción de la Línea F de la red de subterráneos porteña, a pedido de las constructoras interesadas en el proyecto.
El Ministerio de Movilidad e Infraestructura tenía la apertura prevista para el pasado 22 de abril, pero terminó posponiéndolo para el 14 de julio debido al pedido de varias firmas, las cuales solicitaron una prórroga para preparar la documentación y exigieron mayor claridad sobre el alcance de los trabajos. No obstante, según trascendió, ahora se fijó esa nueva fecha para asegurar que más empresas y consorcios se presenten a la licitación.
Para este ambicioso proyecto, la gestión de Jorge Macri prevé una fuerte inversión de 1350 millones de dólares. Según trascendió, entre las principales empresas interesadas en la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC; las cuales, en caso de ser elegidas, tendrán la obligación de construir la red que irá de Barracas a Palermo, cruzando Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta.
En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
Los diputados locales exigieron información sobre el cronograma de la obra, financiamiento y equipamiento de la misma.
Tras la postergación de la apertura de sobres, la Legislatura de la Ciudad aprobó un proyecto de resolución mediante el cuál le exigen al Gobierno porteño detalles sobre el plan de construcción de la Línea F de subterráneos y precisiones sobre el proceso licitatorio.
De esta manera, los legisladores prevén conocer el estado actual del proceso licitatorio correspondiente a la obra civil; los motivos de la postergación de la apertura de sobres oportunamente prevista para el 14 de julio del corriente año y si están previstas nuevas postergaciones.
Además, pidieron detalles sobre el avance del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental y Social; y si se mantiene el plazo de finalización previsto para septiembre de 2025 conforme al cronograma oficial anunciado en febrero de 2025, o si ha sido modificado; entre otras cuestiones.
También exigieron información sobre el cronograma de la obra, financiamiento y equipamiento de la misma.
"Una obra pública de esta envergadura requiere planificación rigurosa, compromisos claros y rendición de cuentas permanente. Los vecinos de la Ciudad no pueden quedar en la incertidumbre respecto de cuándo se construirá una obra que fue anunciada hace un año y de la que al día de hoy no hay avance registrado. Esta Legislatura tiene la obligación de ejercer el control que le corresponde y de garantizar que los anuncios del Ejecutivo se traduzcan en obras concretas con fechas ciertas. Anunciar una obra no es construirla", sentenciaron.
Desde CyD exigieron información sobre el cronograma de la obra, financiamiento y equipamiento de la misma.
Tras la postergación de la apertura de sobres, los legisladores de Confianza y Desarrollo (CyD) presentaron en la Legislatura de la Ciudad un proyecto de resolución mediante el cuál le exigen al Gobierno porteño detalles sobre el plan de construcción de la Línea F de subterráneos y precisiones sobre el proceso licitatorio.
De esta manera, prevén conocer el estado actual del proceso licitatorio correspondiente a la obra civil; los motivos de la postergación de la apertura de sobres oportunamente prevista para el 14 de julio del corriente año y si están previstas nuevas postergaciones.
Además, pidieron detalles sobre el avance del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental y Social; y si se mantiene el plazo de finalización previsto para septiembre de 2025 conforme al cronograma oficial anunciado en febrero de 2025, o si ha sido modificado; entre otras cuestiones.
También exigieron información sobre el cronograma de la obra, financiamiento y equipamiento de la misma.
"Una obra pública de esta envergadura requiere planificación rigurosa, compromisos claros y rendición de cuentas permanente. Los vecinos de la Ciudad no pueden quedar en la incertidumbre respecto de cuándo se construirá una obra que fue anunciada hace un año y de la que al día de hoy no hay avance registrado. Esta Legislatura tiene la obligación de ejercer el control que le corresponde y de garantizar que los anuncios del Ejecutivo se traduzcan en obras concretas con fechas ciertas. Anunciar una obra no es construirla", sentenciaron.
La apertura de sobres se postergó hasta julio para que las firmas interesadas puedan reunir la documentación necesaria para el proyecto.
A días de que se abriera la licitación, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunció que se postergará hasta julio la apertura de sobres por la construcción de la Línea F de la red de subterráneos porteña, a pedido de las constructoras interesadas en el proyecto.
Es así que el Ministerio de Movilidad e Infraestructura confirmó que la apertura prevista para el 22 de abril, se trasladará al 14 de julio debido al pedido de varias firmas, las cuales solicitaron una prórroga para preparar la documentación y exigieron mayor claridad sobre el alcance de los trabajos.
Para este ambicioso proyecto, la gestión de Jorge Macri prevé una fuerte inversión de 1350 millones de dólares. Según trascendió, entre las principales empresas interesadas en la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC; las cuales, en caso de ser elegidas, tendrán la obligación de construir la red que irá de Barracas a Palermo, cruzando Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta.
En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El proyecto licitado contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.
Entre las principales empresas en puja por la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC. Se prevé que la obra incluya estaciones con luz natural y accesos por edificios aledaños,
A poco más de tres meses del lanzamiento de su licitación, ya son varias las empresas que se encuentran en plena puja por la construcción de la Línea F de la red de subterráneos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se prevé una fuerte inversión de 1350 millones de dólares.
Según trascendió, entre las principales empresas interesadas en la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC; las cuales, en caso de ser elegidas, tendrán la obligación de construir la red que irá de Barracas a Palermo, cruzando Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta.
En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.
También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas sea a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, remitió a la Legislatura la Ley de Leyes, la cual establece que el presupuesto para el próximo año será de 17,3 billones de pesos y que hace especial énfasis en la obra pública.
Dando cumplimiento a lo que establece la Ley, el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, presentó en la Legislatura porteña en Presupuesto para el 2026 en el cual se prevén cambios en el impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), pone el foco en la obra pública y la reducción de la carga tributaria para prestadores de servicios no profesionales.
El texto en cuestión estima un presupuesto de 17,3 billones de pesos, el cuál toma como referencia las pautas macroeconómicas y el cuadro macro fiscal que establece el presupuesto nacional: en ese sentido, se calcula un crecimiento del 5%, un nivel de precios del 10,1% y un tipo de cambio de $1.423 para fines del próximo año.
De acuerdo a las proyecciones del Gobierno porteño en la Ley de Leyes, la misma tendría un resultado financiero superavitario de seis mil millones de pesos.
Los gastos de la Ciudad
En lo que respecta a los gastos en servicios esenciales como educación, salud y promoción y acción social, el Ejecutivo porteño determinó que contemplen la mayor parte de la inversión: el 61,7% del presupuesto, con un crédito de 10,6 billones de pesos.
En este sentido, educación es el área con mayor participación, con el 20% del total, equivalente a 3,4 billones. Mientras que salud representará el 16,5% del gasto, con 2,8 billones de pesos, los cuales serán destinados a sumar nuevos Centros de salud y Acción Comunitaria (CESAC) y tecnología en el caso de los hospitales.
A la vez que Promoción y Acción Social contará con el 9,3%, unos 1, 6 billones de pesos; y en materia de seguridad, se prevé una asignación del 15% del presupuesto, lo que implica un crédito de 2, 6 billones.
Por su parte, los intereses y gastos de la Deuda Pública tendrán una participación del 1,5%, con 253 mil millones proyectados para 2026.
El avance de la Línea F
Uno de los puntos más relevantes de este presupuesto tiene que ver con la obra pública, ya que se contempla el inicio de la construcción de la Línea F de la red de subterráneos. De esta manera, el gasto de capital alcanzará el 20% del presupuesto en 2026, por encima del promedio histórico del 16%. Transporte será la función más relevante, con 5,9% del total, cifra que cuadruplica la inversión de 2023.
En cuanto al avance de dicha línea de subterráneos, el presupuesto contempla 285.164 millones para las primeras etapas de ingeniería, obra civil y equipamiento, que se desarrollarán en cinco años, con un costo total estimado en 1.500 millones de dólares.
En tanto la licitación nacional e internacional se abrirá en octubre y se espera que las obras comiencen en el segundo semestre del año que viene.
Cabe señalar que el proyecto también contempla una serie de obras tendientes a mejorar la movilidad urbana.
Cambios en el ABL y patentes
En lo que respecta al ABL, el Gobierno porteño informó que el mismo sufrirá algunas modificaciones. Es que según informaron desde la gestión de Macri, el esquema implementado durante el 2025 (inflación + zona geográfica) logró que este tributo que grava el patrimonio recupere progresividad en el sistema tributario. Sin embargo, debido a las diferencias en las valuaciones que convivían entre los distintos barrios se decidió hacer modificaciones.
De esta manera, el impuesto inmobiliario se actualizará sólo por la inflación. En tanto, la tasa del ABL también ajustará por el índice de precios en aquellos inmuebles con una valuación fiscal igual o inferior a 32 millones de pesos; en el caso que el valor fiscal sea superior a ese monto, el mecanismo será inflación más 1% mensual.
En relación a las patentes, se reestructuró el cálculo del impuesto automotor mediante nuevas escalas y alícuotas. Es así que el próximo año continuará aplicándose este sistema, que determina el tributo según la valuación de octubre de 2025. Del total de 1.115.726 vehículos alcanzados, el 92% se ubica en los tres tramos más bajos, con una alícuota máxima del 3,5%.
Finalmente, una de las novedades más relevantes del proyecto es que se busca la exención total o la reducción gradual de la carga tributaria para prestadores de servicios no profesionales inscriptos en el Régimen Simplificado.
Este cambio alcanzaría a los sectores de plomería, electricidad y gas, además de peluquería, centros de estética, administración de consorcios, fotografía y limpieza, entre otros. “Se propone eximir del impuesto a los trabajadores que presenten una facturación anual hasta el límite superior del Tramo A ($8.992.597). El universo es de 79.590 contribuyentes que pueden acceder a este beneficio del 100% de Ingresos Brutos”, sostiene el documento recientemente presentado en la Legislatura.
“La reducción del impuesto será de entre el 25 y 75%, de acuerdo la categoría de aquellos trabajadores que facturen anualmente entre $8.992.597 y el límite superior del Tramo F ($33.809.379)“, sentencia.
La presidenta del bloque Unión por la Patria (UP) volvió a acusarlo de utilizar la creación de esa línea como una especulación electoral. “La construcción de la línea F fue puro humo”, insistió.
A varios meses del anuncio de la construcción de la Línea F de la red de subterráneos, la presidenta del bloque Unión por la Patria (UP), Claudia Neira, volvió a apuntar con dureza contra el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, y lo acusó de lanzarla con fines electorales.
A través de su cuenta de X –ex Twitter-, la peronista le habló directamente a los vecinos del distrito capitalino. “¿Te acordas cuando Jorge Macri anunció (por cuarta vez) la construcción de la Línea F (otra vez) en plena campaña electoral? Bueno, recién ahora la Ciudad contratará un servicio de consultoría para desarrollar el proyecto. Pero eso no es todo: ¡los resultados del informe recién estarán listos en un año y medio!”, comenzó diciendo.
“El Ministerio de Infraestructura acaba de adjudicar esta licitación que sólo contempla el primer tramo de la Línea F (Barracas - Callao) y para el cual SBASE ya había contratado estudios técnicos que fueron desestimados y ni figuran en el pliego actual”, explicó y recordó que “no se trata del primer informe que contrata esta gestión para la Línea F. En 2014, SBASE contrató un estudio que finalizó en 2016 y luego fue descartado. En 2019, se lanzó otra licitación que fue postergada ¡14 veces! hasta cancelarse en 2022”.
Sobre esa misma línea, Neira indicó que “ahora el Ministerio de Infraestructura excluye directamente a SBASE, empresa que debería tener un rol protagónico en todo este proceso, ya que tiene a su cargo la administración de la red de subtes, su desarrollo, expansión, y el control operativo del servicio. ¿Por qué la dejarían afuera del proyecto más ambicioso y más postergado del subte en años?”.
“Las consecuencias son claras: si se avanza sin participación directa de SBASE, no sólo se debilitaría el modelo de institucionalidad técnica y operativa del subte, sino que la Ciudad sufriría una pérdida de saberes acumulados en los que ya invirtió reiteradas veces y podría haber interferencias entre diseño y operación futura de la red”, agregó.
Por lo que concluyó planteando que esta es “solo una muestra más de que Jorge Macri no tiene idea cómo llevar adelante la gestión de la Ciudad. La construcción de la línea F fue puro humo como dijimos en la campaña. No tienen idea donde hacer el trazado, de donde van a sacar el financiamiento ni plazos realistas de obra. Nada de nada”.
Entre licitaciones fragmentadas y promesas incumplidas, el autor expresa su escepticismo sobre si el proyecto será una realidad o solo una estrategia de marketing.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la dirección de Jorge Macri, ha demostrado una preocupante incapacidad en la gestión de obras públicas, un aspecto esencial para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En lugar de abordar con firmeza esta problemática, la administración ha optado por adornar su gestión con promesas vacías y el uso, muchas veces superficial, de la inteligencia artificial como herramienta de marketing político.
Un claro ejemplo de esta desconexión se observó en febrero de este año, cuando el gobierno porteño lanzó, sin ningún respaldo real, una campaña publicitaria que promocionaba obras inexistentes. La ciudad fue 'empapelada' con anuncios sobre una línea de subte que no solo carece de licitación, sino que ni siquiera cuenta con un proyecto aprobado. Este tipo de anuncios parecen más una estratagema destinada a calmar la creciente frustración de los vecinos que una presentación concreta de planes a futuro.
En un intento por asumir responsabilidades, el gobierno admitió en mayo que no existía un proyecto en marcha para licitar obras tan fundamentales. A pesar de haber prometido que las licitaciones comenzarían en junio, ahora se espera que sean pospuestas hasta diciembre. Este es un claro reflejo de la ineficacia del liderazgo de Macri, quien ha dejado a los ciudadanos esperando, mientras la falta de infraestructura se vuelve cada vez más palpable.
Adicionalmente, la administración lanzó recientemente una licitación que, sorprendentemente, se limita únicamente al primer tramo del proyecto de la línea F. Esto plantea una interrogante legítima: ¿por qué no se licita un diseño integral desde el principio? La fragmentación en la planificación parece derivar de tensiones internas entre SBASE (Subterráneos de Buenos Aires) e Infraestructura, lo que genera dudas sobre la capacidad de la empresa estatal para llevar a cabo un proyecto de tal magnitud.
La historia de la línea F es emblemática de una gestión errática. Anunciada en 2019, ha sido postergada en 14 ocasiones hasta su eventual cancelación. Tras años de inacción, queda la pregunta: ¿no ha sido posible elaborar un proyecto viable en todo este tiempo? Este torbellino administrativo no hace más que dilapidar recursos públicos, perjudicando gravemente a los vecinos que requieren soluciones urgentes.
Finalmente, después de un largo y accidentado proceso, se ha preadjudicado la licitación para el diseño de la línea F a un consorcio de empresas. Sin embargo, esta decisión no implica el inicio inmediato de las obras, lo que complica aún más la esperanza de que se materialicen en 2026, como había sido prometido inicialmente. Las prometedoras maquetas generadas por inteligencia artificial que inundaron la ciudad eran solo eso: ilusiones, sustentadas en la falta de un plan claro.
A medida que la administración continúa enfrentándose a sus propios conflictos internos y a la creciente insatisfacción pública, la necesidad de un enfoque más cohesivo y responsable en la gestión de obras públicas se hace cada vez más evidente. Los vecinos de Buenos Aires merecen algo más que promesas vacías; requieren acción concreta y un compromiso genuino con el futuro de su ciudad.
Con la formalización inminente de la adjudicación de la licitación por parte del Ministerio de Infraestructura, se establece un nuevo plazo de 180 días para la presentación oficial del proyecto final de la línea F. Sin embargo, a pesar de que la administración de Jorge Macri parece estar avanzando hacia la implementación del proyecto, la cantidad de promesas incumplidas y la falta de comunicación efectiva generan escepticismo entre los vecinos.
Las propuestas que se presentarán deberán abordar elementos cruciales como “ingeniería, procedimiento constructivo, estaciones y técnicas constructivas”, entre otros. No obstante, resulta alarmante que el gobierno no haya divulgado públicamente estos avances, lo que lleva a cuestionar la transparencia de su gestión.
Un aspecto intrigante ha sido el recurso administrativo del gobierno para lanzar un llamado a manifestación de interés dirigido a potenciales empresas para la construcción de la línea F. Sin embargo, la extensión de la fecha límite para la presentación de propuestas —debido a una aparente falta de interesados— deja entrever una falta de atractivo del proyecto o, peor aún, una disconformidad con la dirección que ha tomado la gestión.
La promesa de iniciar la licitación en junio de este año se ha convertido en una indefinición temporal, lo que plantea la inquietante probabilidad de que la administración insista en una retórica vacía y una falta de organización que obstaculiza el progreso real. La originalidad del proyecto, que comprende un recorrido de 9 km entre Barracas y Plaza Italia, ya ha sido relegada a un segundo plano, mientras las complejidades de su implementación continúan sin resolverse.
La falta de infraestructura y el déficit en el sistema de transporte público son problemas que acucian a la ciudad y que requieren una respuesta coordinada y metropolitana. Es esencial que el gobierno de la ciudad adopte una perspectiva metropolitana en el planeamiento del transporte, optimizando no solo los recursos económicos, sino también los urbanísticos, en conjunto con otras jurisdicciones que también se ven afectadas.
Es imperativo que se abandone la especulación electoral y se priorice el uso de tecnología no como un mero recurso estético, sino como una herramienta para dinamizar, hacer eficientes y optimizar los proyectos de infraestructura.
El tiempo se agota, y los vecinos exigen respuestas concretas y un verdadero compromiso con el desarrollo de la infraestructura que necesitan. En lugar de promesas vacías y campañas propagandísticas, se requiere acción decisiva y planificación estratégica para enfrentar los desafíos que presenta la capital argentina.
Víctor José Colombano es dirigente del NEP, congresal Metropolitano del PJ CABA y congresal nacional PJ
Rebeca Fleitas (LLA) impulsó en la Legislatura local un proyecto de resolución, a fin de que el Ejecutivo de detalles acerca de las diversas etapas relativas a la construcción de la nueva línea.
Meses después de que el Gobierno de la Ciudad anunciara la creación de la Línea F de la red de subterráneos, los legisladores de La Libertad Avanza (LLA), Unión por la Patria (UP), Vamos por Más (VxM) y Confianza Pública (CP) presentaron en la Legislatura porteña una iniciativa para que el Ejecutivo de detalles respecto de la misma.
De esta manera, los diputados prevén obtener información vinculada con diversas etapas relativas a la construcción de la nueva línea; así como también sobre las partidas presupuestarias pertinentes para avanzar con las obras, un requerimiento legal por el que deberá pasar el Gobierno, y requirieron al Ejecutivo que en los próximos 30 días de a conocer la fecha prevista para el llamado a licitación de la construcción y la adjudicación de obras, si existiere.
Entre otros puntos, el texto le solicita a la gestión de Jorge Macri que de detalles acerca del uso publicitario de la Línea F y que explique los motivos por los cuales fue promocionada en los medios de comunicación y la vía pública, ya que “la obra aún se encuentra en la etapa de proyecto".
La iniciativa es de autoría de la legisladora de LLA y presidenta de la Comisión de Obras y Servicio Público, Rebeca Fleitas; pero también lleva la firma de Pilar Ramírez (LLA), Juan Manuel Valdés, Maia Daer, Claudio Ferreño (UP), Claudio Romero (VxM) y Sebastián Nagata (CP).
El diputado Juan Manuel Valdés (FdT) presentó un proyecto de resolución en el que le solicita al Ejecutivo local precisiones acerca de la postergación de los estudios que se iban a llevar a cabo para avanzar con esa línea.
Tras varios meses del anuncio del Gobierno porteño de que avanzaría con el desarrollo de la Línea F, el legislador del Frente de Todos (FdT) Juan Manuel Valdés presentó un pedido de informes a través del cual buscará conocer las razones por las que el Ejecutivo postergó la apertura de sobres para la licitación de estudios para la construcción de ese línea de subterráneos.
A través de este proyecto de resolución, Valdés buscará conocer “el motivo por el que se ha postergado por séptima vez la apertura de sobres para la licitación de estudios para la construcción de la Línea F”, cuales son los planes presupuestarios del Poder Ejecutivo para financiar la obra y el monto estimado para la realización de la misma.
En los fundamentos del texto, Valdés recordó que “en el 2001 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó la Ley 670 en la cual se establece la creación de tres líneas nuevas de la Red de Subterráneos de la Ciudad: la línea F (Constitución – Plaza Italia), la línea G (Retiro – Cid Campeador) y, la línea I (Plaza Italia – Directorio)” y precisó que “el Poder Ejecutivo había programado la apertura de sobres para el 30 de octubre de 2019, sucediéndose seis postergaciones, hasta llegar a la fecha del 12 de Agosto. Sin embargo, en esa fecha nuevamente se pospuso la apertura de sobres para el 13 de octubre de este año”.
Asimismo consideró que “esta actitud por parte del Gobierno de la Ciudad pone de manifiesto la falta de voluntad política y de gestión para darle cumplimiento a la Ley 670, ampliando nuestra Red de Subterráneos y generando una mayor integración entre la zona sur y norte de la Ciudad”.
“A su vez, en la apertura de sesiones del corriente año, el jefe de Gobierno de la Ciudad, no hizo ninguna mención sobre la ampliación de dicha red de transporte, abonando a la idea de que el proceso de continuas prórrogas no tendrá fin, al menos, en el presente ejercicio”, indicó y concluyó señalando que “es necesario que el Gobierno de la Ciudad de explicaciones sobre cuál o cuáles han sido las razones por las que ha tomado la determinación de incumplir la Ley 670”.