El Senado bonaerense sancionó el proyecto de Ley que declara una nueva expropiación de la imprenta Madygraf que desde 2014 está en manos de una cooperativa.
El Senado bonaerense sancionó el proyecto de ley presentado desde la bancada rotativa de diputados del FIT–U que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble, maquinarias e insumos actualmente gestionados por la Cooperativa de Trabajo Madygraf Limitada.
Tras la sanción, desde la bancada de izquierda se celebró el avance con un fuerte mensaje político: “¡La expropiación de Madygraf es ley! Lo sabíamos y lo conquistamos: la fábrica es de sus trabajadorxs. La gestión obrera es un faro para la organización de todos los trabajadores que resisten el ajuste”, escribió en sus redes de comunicación la actual diputada Laura Cano.
Destacó también el rol clave del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y de la organización en las calles para alcanzar la sanción definitiva.
La historia de Madygraf se remonta a 2014, cuando los trabajadores ocuparon la planta tras el cierre de la multinacional Donnelley, que dejó en la calle a más de 400 familias.
Desde entonces, pusieron en funcionamiento la gráfica sin patrones, desarrollaron una gestión cooperativa y expandieron la producción con un fuerte perfil social, cultural y educativo.
El proyecto aprobado establece que la planta será adjudicada en propiedad y a título oneroso a la cooperativa, con el cargo de destinarla a sus fines productivos. En caso de incumplimiento, se revocará el dominio a favor del Estado provincial.
La norma autoriza también al Ejecutivo a compensar deudas fiscales con los actuales propietarios y prevé el financiamiento a través del Fondo de Recuperación de Fábricas bonaerense.
“Desde el primer día, las y los trabajadores de Madygraf demostraron que una fábrica podía funcionar sin patrones. No solo defendieron sus puestos de trabajo, sino que abrieron las puertas a la comunidad: impulsaron una juegoteca, produjeron cuadernos para escuelas, materiales culturales y hasta sanitizantes durante la pandemia”, destacó Cano, al subrayar el impacto territorial y social del proyecto.
Se recordó que ya en 2017 se había sancionado una primera ley de expropiación con plazo limitado, luego se aprobó en Diputados una prorroga al plazo establecido, pero nunca tratada por el Senado.
Actualmente, la cooperativa está integrada por 130 asociados y produce materiales gráficos para editoriales, sindicatos, organismos estatales y empresas privadas.
En los últimos años, reconvirtieron parte de su producción para incluir packaging ecológico, impulsaron medidas de eficiencia energética, e incluso avanzaron en la instalación de paneles solares.
Además, dictan talleres y cursos para trabajadores y vecinos, con el objetivo de constituir un bachillerato popular.