El Gobierno cierra el año con una jugada audaz: mientras promete acumular reservas y enfrenta alertas sobre la fragilidad cambiaria, recurre a deuda para cumplir compromisos sin tocar dólares. Entre expectativas de reforma laboral, tensiones provinciales y señales mixtas de la economía, la administración libertaria busca sostener la calma en un tablero político más favorable, aunque plagado de riesgos.
Primer acto: Toto dice que puede comprar hasta 20.000 millones de dólares de reservas, dependiendo de las circunstancias. Segundo acto: el FMI le recuerda al Gobierno que debe acumular reservas. Tercer acto: Toto anuncia la emisión de deuda para pagar los compromisos de enero, y de esa forma no tocar reservas. ¿Cómo se llama la obra? “No contaban con mi astucia”. De este modo, la administración libertaria patea el compromiso para adelante. Está agrandado: viene de ganar las elecciones por una diferencia no esperada, se convirtió en la primera minoría no peronista en Diputados después de 8 años, y cuenta con el respaldo americano (aunque esta semana hubo algún ruido).
Así va terminando el año el Gobierno, entusiasmado con poder aprobar la reforma laboral durante el verano porteño. Pero, al margen de la estabilidad cambiaria y el retorno al mercado de crédito (local), no cesa el debate sobre el valor de la divisa y las amenazas que se pueden cernir sobre la economía vernácula. Esta semana se lo volvieron a marcar dos “kirchneristas” como Cavallo y Redrado, y también lo deslizó el tan mentado presidente del Banco Central peruano: sin reservas no hay paraíso. Solo una prueba: tenemos récord de turismo al exterior, el cual más que duplicará al de 2024. Parece que los campeones siguen comprando porque les parece barato (o porque en un futuro no muy lejano, puede encarecerse mucho).
Otros detalles de la semana: 1) la OCDE corrigió la proyección de crecimiento del PBI argentino 2026, desde el 4,3 al 3 %; 2) si quitamos a la intermediación financiera, el EMAE de septiembre del INDEC daría negativo; 3) se cae la producción y exportación de vehículos; 4) bajó la coparticipación a las provincias en noviembre porque se cae la recaudación nacional por cuarto mes consecutivo (las provincias ajustan hacia abajo, lo cual le está trayendo dolores de cabeza a los municipios); y 5) la multinacional Mondelez que fabrica golosinas muy populares dejó de producir hasta enero (la calle sigue fría).
Pese a todo lo comentado, como dijimos hace 2 semanas, existen suficientes datos políticos y económicos positivos como para prever que el león debería tener cierta paz hasta que empiece la segunda parte del año, cuando el flujo de divisas por exportación merme estacionalmente. Los dialoguistas en el Congreso mantienen su buena onda con el oficialismo, no por convencimiento, sino por necesidad. Con el ajuste de hecho que están sufriendo las finanzas provinciales, y después del shock del resultado electoral, no les queda otra que bajar la cabeza y pedirle a “Tata Dios” que les abra alguna canilla, ya sea propia -difícil con el exigente objetivo de superávit fiscal para los próximos dos años- o ajena -la autorización a tomar empréstitos en el extranjero.
El presupuesto va a ser el primer test: ¿se cumplirán algunos pedidos de los caudillos provinciales al “colo” Santilli? Algunos gestos de desagrado se empiezan a manifestar por estas horas. Es difícil conformar a todos los actores, sobre todo en un contexto de escasez, y en un marco de fragmentación política inédito, lo cual vuelve más complejas las negociaciones. Sin embargo, por ejemplo, LLA va a extraordinarias con un texto de reforma laboral que no fue ni siquiera consensuado en el Consejo de Mayo y, más allá del desagrado sindical, tampoco terminó de conformar al empresariado industrial, uno de los afectados / necesitados de dicha ley. Uno de los industriales más poderosos del país dejó trascender cierto malestar con algunos artículos, además de estar fastidiado por la apertura a las importaciones chinas (que le pegan de lleno en su core business).
A partir de este 10 de diciembre el Gobierno estará en una mejor situación política – parlamentaria, lo cual eleva la vara respecto a lo que pueda lograr. Recordemos que arrancó como el oficialismo más débil desde 1983 y la actitud “perdonavidas” de los dialoguistas le permitió sortear los obstáculos. Después del fracaso de la Ley Ómnibus, que enmendó a mitad de 2024 con la más modesta Ley Bases, la mayor parte de este año LLA perdió casi todas las votaciones en el Congreso. ¿Habrá aprendido Chacarita? Si ahora la reforma laboral no sale, o sale escueta, ¿de quién será la culpa? Si tuviste los votos de la gente, tenés muchísimos más legisladores y además tenés el voto de oro de Trump, ¿qué te estaría faltando para que La Libertad Avance?
Capítulo aparte fue la conformación de los interbloques en el Congreso, particularmente en Diputados, lo cual ha traído varias novedades inestables (porque no sabe si la foto pre10 de diciembre se mantendrá en el tiempo, siendo lo más probable que haya idas y venidas). El gran Ignacio Zuleta dijo hace unas semanas que el resultado electoral del 26-O se iba a saber recién cuando se supiera cómo quedarían conformados los bloques. Tal cual, porque ahora tenemos un impensado “reentré” de Cambiemos, además de un Provincias Unidas con más poder de fuego del imaginado la noche del comicio. Los federales del norte están haciendo su parte, y un personaje de bajo perfil como el gobernador sanjuanino Orrego decidió ser equidistante y quedarse con una estratégica minoría de 2 soldados.
Axel dejó jirones en la negociación por la toma de deuda, sin la cual estaría ahogado. Ahora hay que ver si el Gobierno se lo autoriza o lo hace parir. Dentro del peronismo bonaerense se profundiza la percepción de que el personaje no tiene uñas de guitarrero para encabezar una renovación interna. El público propio, y mucho menos el ajeno, no lo ve como una figura distinta de Cristina. Por eso los adversarios internos lo aprietan: porque saben que en cualquier momento lo tienen entre la espada y la pared. La jefa sigue siendo lo más importante para el tercio pero-kirchnerista.
Gracias a las fuerzas del cielo (¿el Chiqui?) a Argentina le tocó una fase inicial facilonga en el Mundial, pero que se puede complicar rápidamente en los 16avos de final. ¿Acaso es una analogía de lo que le podría esperar a la economía local?
El diputado de JxC afirmó que la oposición “va a generar esa confianza ordenando la economía”, pero evitó hablar de candidaturas.
El diputado nacional Ricardo López Murphy (Republicanos Unidos-JxC) opinó este jueves sobre la economía actual de la Argentina y sostuvo que “la gente percibe en la devaluación el conjunto de incertidumbre que hay”.
El economista explicó que el tipo de cambio no es el único problema, sino que “hay déficits que no son consistentes y una deuda enorme que debemos renegociar todos los meses”. En tal sentido, agregó: “Creamos problemas donde no los hay y nos hacemos daños a nosotros mismos”.
En diálogo por Radio Rivadavia, el exministro de Economía manifestó que, en Argentina, “las circunstancias son favorables por la energía (que es cara en el mundo), el turismo, el gran potencial agroindustrial y la minería excepcional”, pero “no hay confianza en el Gobierno de Alberto Fernández, y eso no te deja crecer”.
De cara al 2023, el legislador se mostró optimista y dijo que la oposición “debe generar esa confianza ordenando la economía”. Asimismo, remarcó que “no hay que hablar de candidaturas, sino ir a la cuestión directamente”.
En el final, fue consultado por la incorporación de Martín Redrado al gabinete de la Ciudad de Buenos Aires. “Es un hombre experimentado, que ha participado en varias discusiones de este país”, señaló respecto de quien fue presidente del Banco Central durante el Gobierno de Néstor y Cristina Kirchner.
El jefe de Gobierno porteño anunció la incorporación de Waldo Wolff y Silvia Lospennato, ambos actualmente legisladores por la provincia de Buenos Aires. También asumirá el economista Martín Redrado.
En medio de la disputa con el Gobierno nacional respecto de los recursos coparticipables que debería percibir la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, presentó este martes a los nuevos miembros de su gabinete y lanzó fuertes críticas contra la gestión del presidente, Alberto Fernández.
En conferencia de prensa, el alcalde local reveló que el economista Martín Redrado será el nuevo secretario de Asuntos Estratégicos; mientras que el diputado nacional del Pro Waldo Wolff asumirá como secretario de Asuntos Públicos y su colega de bloque Silvia Lospennato será nombrada titular del Consejo Consultivo para la Igualdad de Oportunidades. A diferencia de Wolff, Lospennato no renunciará a su banca y ejercerá el cargo ad honorem.
“Hoy más que nunca necesitamos un equipo fuerte que dé las peleas necesarias para resolver los problemas de los argentinos. Esta manera kirchnerista de manejar el poder se está terminando”, afirmó Rodríguez Larreta y expresó: “Cada día somos más los argentinos que queremos cambiar, que queremos un país con ley, igualdad, orden, trabajo y progreso. Cada día somos más los que queremos ser parte de la generación del '23”.
En ese mismo contexto, el jefe de Gobierno porteño rechazó la propuesta del Gobierno nacional de pagar la cautelar de la Corte Suprema sobre la coparticipación con bonos TX31. “El presidente quiere hacer trampa para seguir incumpliendo el fallo, eso se debe hacer con transferencias del Banco Nación, se llama goteo diario y se hace en pesos. En ningún lugar se habilita el pago en bonos, esto no es interpretable”, advirtió.
Al mismo tiempo que aseveró que “vamos a ir a fondo hasta que se cumpla con la ley”, y concluyó precisando que “la motivación del presidente no la sabemos, pero hay decisiones que son erráticas y muy cuestionables desde el punto de vista democrático”.
Al presentar a sus incorporaciones, Rodríguez Larreta se refirió a Lospennato como "una gran referente dentro de la Cámara de Diputados ya desde hace muchos años y una de las dirigentes en Argentina que ha demostrado un gran compromiso con la igualdad de género". "Va a asumir su responsabilidad a la par que va a seguir desempeñando su función legislativa. Por eso se va a sumar adhonorem al Consejo Consultivo de la Secretaría de Género", aclaró.
En tanto, sobre Wolff dijo que "es una persona muy valiosa, que viene defendiendo hace muchos años con su experiencia a los argentinos, gran defensor de la democracia, de las instituciones, que siempre ha demostrado muchísimo coraje y muchísima convicción en la defensa de los valores democráticos y republicanos. Lo hace con un enorme coraje y mucha capacidad de comunicación, que es un rol importante dentro de un Gobierno".
"Por eso, esa claridad, firmeza y convicción que tiene Waldo para explicar las cosas, que hace fácil lo difícil, es un valor muy importante que queremos sumar a la gestión. Él va a ocupar la Secretaría de Asuntos Públicos, para fortalecer la comunicación de las actividades de gestión, de nuestras posiciones públicas, de nuestras políticas de gobierno", explicó.
Finalmente, respecto a Redrado, el jefe de la Ciudad lo calificó como "uno de los economistas más prestigiosos de la Argentina", quien ocupará la Secretaría de Asuntos Estratégicos. "Va a coordinar las oportunidades enormes que hay en la Ciudad de Buenos Aires, las estrategias de inserción de la Ciudad en el ámbito internacional con organismos internacionales, de crédito, gobiernos extranjeros y empresas", apuntó.
Por su parte, Wolff se mostró agradecido por el nuevo rol que le toca asumir: “Estoy honrado con la propuesta que me hizo Horacio, quien pensó en mí para ejercer este cargo tan importante”. “Cuando vi al Gobierno nacional atacar a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, llevándose por delante las instituciones, avasallando la Constitución Nacional, entendí que este es el lugar en el que tengo que estar”, consideró.
“Siento un enorme orgullo por ser parte de la transformación de la Ciudad en que nací, por aportar mi granito de arena a una tarea enorme que el Pro viene realizando desde hace 16 años, primero con Mauricio y luego con Horacio”, continuó y precisó que remarcó “llamando a la unidad del Pro y de todo Juntos por el Cambio. Vengo a trabajar para terminar con la grieta, de este lado de la grieta”.
A la vez que concluyó recordando que “fue Jorge Macri quien me invitó a sumarme en ese entonces y durante siete años, en mi carácter de diputado nacional, trabajé en la defensa de las instituciones y de cada uno de los miembros de mi espacio político. Muchos de ellos, en distintos momentos, sufrieron las mismas operaciones que me tocó vivir en carne propia”.
Los economistas que expusieron en el 58º Coloquio IDEA, también coincidieron en un plan de estabilización que permita contener la suba de precios y parar la inflación.
Enviado especial a Mar del Plata
En el panel económico de la tercera jornada del 58° Coloquio IDEA, donde expusieron Esteban Domecq (Invecq Consultora Económica), Hernán Lacunza, Marina Dal Poggetto (Eco Go), el ministro de finanzas de Córdoba, Osvaldo Giordano y Martín Redrado brindaron un dato penoso: en los últimos 40 años casi la mitad del país estuvo en recesión.
Redrado en su exposición dijo que “la Argentina necesita un programa de estabilización y crecimiento”, y propuso “una regla de desindexación de todo el gasto público, que sea acompañado por los impuestos provinciales y municipales. La clave es qué hacer con un gasto público que representa casi 40 puntos del PBI, cómo lo bajamos en el contexto de crisis social que hay en el país”.
Por su parte, Domecq expuso que “en los últimos 41 años, tuvimos 18 años recesivos, cuando la región tuvo 8. El crecimiento acumulado en ese periodo fue de apenas 92 %, cuando en la región alcanzó 206%”.
Además, agregó en representación de IDEA que “el orden fiscal tiene que ser una política de Estado”.
El exministro de economía, Hernán Lacunza criticó “los consensos oportunistas” y pidió “convicción a la hora de tomar medidas” una forma de cuestionar las decisiones en materia económica lanzadas ante situaciones coyunturales.
“Soy optimista que el próximo gobierno pueda hacer un cambio de régimen. No se puede seguir con más de lo mismo, ya es vox populi, que hay una demanda social de cambio”.

En tanto, Marina Dal Poggetto afirmó que “hace falta un programa de estabilización que contemple las reformas estructurales”, y no coincidió sobre el optimismo brindado por sus colegas, señalando que “la crisis social reinante nos puede llevar a una colisión”, y que en definitiva “puede cambiar cualquier estructura”.
Subrayó además que “nos tenemos que poner de acuerdo en qué gastar. Queremos los impuestos de Paraguay, con el gasto de Suecia y teniendo la productividad de Zambia”.
Por otro lado, el ministro de finanzas de Córdoba, Osvaldo Giordano resaltó que “la Argentina tiene política de Estado”, e irónicamente dijo que “son los déficits fiscales”.
Tras considerar que el acuerdo con el FMI “es patear la pelota”, el economista habló de reducir el gasto y aportó ideas de reformas institucionales.
Luego de la media sanción en la Cámara de Diputados del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el expresidente del Banco Central Martín Redrado consideró que “el problema central de la Argentina es que no tiene plan. Caímos en las soluciones burocráticas del Fondo que tiene las mismas medidas para todos los países, entonces el ajuste fiscal o monetario va para Malasia o la Argentina”.
“Argentina debió llevar un plan y finamente tomamos un programa del Fondo Monetario, fuimos a la receta clásica y la Argentina está para más”, puntualizó en diálogo con Radio Mitre.
Sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional dijo que “posterga los problemas de la Argentina, pero no resuelve ni la inflación, ni el estancamiento económico, ni la pobreza… es patear la pelota”.
Acerca de quién va a pagar los ajustes que se vienen, el jefe de Fundación Capital advirtió que serán “la clase media y la clase humilde”, por lo que “hay que trabajar en serio de bajar el gasto de la política, pero en serio no quedarnos en slogans: en lugar de tener legislaturas en todo el país dividamos el país en seis regiones y bajar de 22 a 8 ministerios”, aportó Redrado.
En efecto, el economista lanzó ideas ciertamente disruptivas, como la posibilidad de reducir ya no el número de legisladores, sino directamente legislaturas provinciales.
Se preguntó entonces: “¿Para qué necesitamos diputados y senadores provinciales en todas las provincias?”, y sugirió entonces regionalizar el país de modo tal que las provincias se aglutinen en seis regiones y tener una sola legislatura para cada una de esas regiones.
Puso como ejemplo lo que denominó “Nuevo Cuyo”, que aglutinaría a las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja. “Un solo parlamento que trabaje para esas provincias, que trabaje en un proyecto de desarrollo nacional”, sugirió.
Con eso se bajarían los gastos en legislaturas, y con respecto al Congreso de la Nación ya no recomendó reducir el número de senadores y diputados, pero sí asesores.
También, a nivel Poder Ejecutivo, recomendó pasar de los 22 ministerios actuales a 8, con lo que a su juicio se podría “funcionar perfectamente bien”.