Con una inversión estimada de 3.170 millones de dólares y el respaldo del RIGI, el proyecto minero en Calingasta se posiciona como uno de los más prometedores del país. La empresa prevé recuperar la inversión en menos de cuatro años desde el inicio de la producción.
El proyecto Los Azules, ubicado en el departamento de Calingasta, San Juan, alcanzó una instancia clave en su desarrollo. La empresa McEwen Copper anunció la finalización del informe de factibilidad, el documento técnico que define en detalle los costos, plazos y proyecciones de una obra minera antes de su construcción.
Según el comunicado oficial enviado a los inversionistas, el emprendimiento demandará una inversión total de 3.170 millones de dólares. Esta cifra fue actualizada tras la aprobación del proyecto dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), medida confirmada semanas atrás por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
El estudio contempla un cronograma ambicioso: el inicio de obras está previsto para 2026, la puesta en marcha de la producción para 2029 y la obtención del primer cátodo de cobre en 2030. Uno de los aspectos más destacados del informe es el rápido retorno económico: McEwen estima que recuperará la inversión inicial en menos de cuatro años desde el comienzo de la producción.
En el documento, la compañía definió a Los Azules como “un productor de cátodos de cobre de alta pureza, bajo costo y larga vida útil”, destacando su rentabilidad y compromiso con la sostenibilidad.
El presidente de McEwen Copper, Rob McEwen, celebró el avance del proyecto y aseguró que este hito “marca un nuevo estándar en la minería del cobre”. “Hemos diseñado un proyecto que no solo será económicamente sólido, sino también esencial para la transición energética global. El cobre es la columna vertebral de la electrificación, y Los Azules está preparado para ser parte de ese futuro”, afirmó.
Como próximo paso, la empresa deberá presentar en los próximos 45 días el estudio técnico detallado, que incluirá el diseño constructivo de la mina, el equipamiento y la metodología operativa.
Con la factibilidad confirmada y el respaldo fiscal del RIGI, Los Azules se consolida como uno de los proyectos de cobre más relevantes del país, con el potencial de transformar la matriz minera y económica de San Juan en la próxima década.
El proyecto minero operado por McEwen Copper en Calingasta, recibió el apoyo de la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Banco Mundial. Planea producir cátodos de cobre en San Juan mediante un proceso eléctrico y sustentable, con una inversión estimada de 2.700 millones de dólares.
El proyecto Los Azules, ubicado en Calingasta y operado por McEwen Copper se consolida como uno de los más relevantes de San Juan y del mundo. Su principal diferencial es que será el único en la Provincia que utilizará lixiviación para producir cátodos de cobre listos para uso industrial.
El proyecto recibió un respaldo clave en las últimas horas: la Corporación Financiera Internacional (IFC), organismo del Banco Mundial, anunció que trabajará junto a la empresa para alcanzar certificaciones ESG (impacto económico, ambiental y de gobernanza). Este paso es fundamental para acceder al financiamiento necesario para construir la mina, cuya inversión estimada ronda los 2.700 millones de dólares.
Desde McEwen Copper informaron que en octubre presentarán el Informe de Factibilidad, documento que definirá con precisión el monto de inversión y será clave para atraer capitales. La empresa ya ingresó un proyecto de VPU en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), aún pendiente de aprobación por parte del Gobierno nacional.
Si se cumplen los plazos previstos, Los Azules comenzaría a producir en 2029, convirtiéndose en la primera mina del país en generar cobre purificado. A diferencia de otros proyectos como El Pachón o Vicuña, que exportan concentrado para su procesamiento en el exterior, Los Azules apunta a una producción local de cátodos con 99% de pureza.
Además, la empresa proyecta una mina 100% eléctrica, abastecida con energías renovables, y estima generar 2.500 empleos directos y otros 5.000 indirectos. Con esta iniciativa, San Juan se posiciona como un polo minero de vanguardia, con impacto económico, tecnológico y ambiental.