El presidente recibió a directivos de MidOcean Energy, la multinacional que analiza ingresar al megaproyecto de GNL de YPF tras la salida de Shell. La compañía, con inversiones globales por más de US$10.000 millones, evaluará oportunidades bajo el RIGI mientras avanza la búsqueda de un socio de peso para Argentina LNG.
El Gobierno mantiene activo el calendario energético. En tal sentido, el presidente Javier Milei encabezó una reunión con directivos de MidOcean Energy, un jugador global del GNL que está evaluando incorporarse al proyecto de exportación liderado por YPF. El encuentro se llevó adelante en Casa Rosada con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, y del secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, las dos principales autoridades políticas involucradas en las iniciativas encuadradas en el RIGI.
Por parte de MidOcean participaron su CEO, Venter de la Rey; el vicepresidente, Thomas Wheeler; y el director de Desarrollo de Negocio, Vahid Farzad. La compañía, respaldada por capitales de Arabia Saudita, Japón y Estados Unidos, administra más de US$10.000 millones en proyectos de gas natural licuado alrededor del mundo y viene ampliando posiciones: recientemente elevó al 35% su participación en la planta LNG Perú y adquirió a Petronas el 20% de activos estratégicos en Canadá.
Según fuentes del Ejecutivo, los directivos presentaron su interés en “evaluar oportunidades de inversión en Argentina, especialmente en desarrollos vinculados al GNL”. En YPF observan con atención este acercamiento tras el retiro de Shell del proyecto, aunque voces del sector advierten que la capacidad financiera y operativa de MidOcean podría no alcanzar para ocupar un rol equivalente al de la petrolera angloholandesa. “Puede acompañar con participación, pero no es un socio de peso para reemplazar a Shell”, señaló un referente de la industria.
Mientras tanto, el presidente de YPF, Horacio Marín, continúa con su ronda de conversaciones con grandes majors internacionales. Algunas de esas reuniones incluso se realizaron en la torre de Puerto Madero. En paralelo, se analiza la posibilidad de ampliar la participación de ENI y ADNOC para mantener el plan original de 18 MTPA de capacidad de exportación.
El proyecto Argentina LNG se consolidó como la gran apuesta estratégica para transformar el potencial de Vaca Muerta en un flujo sostenido de divisas. La iniciativa apunta a alcanzar una capacidad de licuefacción de 25 MTPA hacia 2030, lo que permitiría captar alrededor del 4% del comercio global proyectado.
En su primera fase, bajo liderazgo del consorcio Southern Energy, se prevé instalar dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) entre 2027 y 2028, con una capacidad inicial de 6 MTPA —2,45 MTPA del Hilli Episeyo y 3,5 MTPA del MK II— con posibilidad de ampliación a 22 MTPA. Las decisiones finales de inversión se formalizaron en mayo y agosto de 2025, y el inicio operativo está previsto para julio de 2027 en el Golfo de San Matías (Río Negro). El esquema incluye un gasoducto de 500 kilómetros desde Vaca Muerta y proyecta ingresos netos por unos US$8.000 millones para Golar en dos décadas.
La segunda etapa contempla incrementar la capacidad a 12 MTPA y luego a 18 MTPA mediante una combinación de módulos terrestres y nuevas unidades flotantes. Un acuerdo marco no vinculante firmado el 4 de noviembre de 2025 durante ADIPEC delineó el cronograma: FID para mediados de 2026 y primeras exportaciones entre 2030 y 2031.
El impacto económico estimado es de magnitud: unos US$35.000 millones de inversión en cuatro años —incluidos los US$2.900 millones de la fase Southern Energy— y exportaciones por US$200.000 millones en dos décadas, según cálculos actualizados del IAPG.