Los diputados de Confianza Pública (CP) presentaron un proyecto que prevé establecer la obligatoriedad de que todos los edificios públicos con artefactos de gas cuenten con detectores de monóxido.
Tras la tragedia en la que murió una familia, los legisladores de Confianza Pública (CP) impulsaron en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley que busca contribuir a la prevención de intoxicación por monóxido de carbono en establecimientos públicos.
La iniciativa en cuestión buscará establecer la obligatoriedad para todos los establecimientos públicos, que cuenten con artefactos a gas, de contar con uno o más dispositivos de detección de monóxido de carbono. Asimismo, fija que, en caso de que sea aprobado el texto, el Gobierno porteño tendrá un plazo de 60 días para instalar dichos dispositivos en hospitales y centros de salud locales.
En los fundamentos de la iniciativa, los legisladores explicaron que “el pasado 19 de abril del 2023 en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez una filtración de monóxido de carbono generó la evacuación de 17 niños y 13 médicos. En el mismo episodio uno de los menores fue ingresado a terapia intensiva por contener en el organismo 23 unidades de monóxido de carbono. Gracias a la intervención de las autoridades el niño se encuentra fuera de peligro”.
“En Argentina, mueren unas 250 personas al año debido a la intoxicación por monóxido de carbono, la mayoría de las muertes ocurren durante el invierno debido al frío y el mal uso de artefactos de calefacción”, añadieron y precisaron que “el monóxido de carbono es un gas altamente tóxico y peligroso que puede ingresar al organismo mediante la respiración, causando dolores de cabeza, náuseas, vómitos, desmayos e incluso la muerte. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es esencial garantizar la correcta instalación de los artefactos de gas por un gasista matriculado y asegurar una ventilación adecuada de los ambientes. Además, es importante incorporar detectores de monóxido de carbono en todos los establecimientos públicos que cuenten con artefactos de gas, como cocinas, estufas y calentadores”.
Por lo que concluyeron señalando que “para poder prevenir accidentes como estos en la Ciudad, es importante tomar este tipo de medidas que tienen por objeto garantizar la seguridad personal de todas las personas que transitan por los establecimientos públicos de la Ciudad”.
Tras la tragedia en Devoto, la diputada Micaela Morán presentó un proyecto que busca declarar de interés público la prevención de intoxicaciones y obligar a fabricantes e importadores de artefactos a gas a incluir dispositivos de corte automático.
La muerte de cinco integrantes de una misma familia en el barrio porteño de Villa Devoto volvió a poner en primer plano un enemigo silencioso y letal: el monóxido de carbono. El hallazgo ocurrió el primer día de julio, cuando un vecino dio aviso al 911 tras ver a una mujer mareada en la puerta de la casa de Sanabria 3768. Al ingresar, los equipos de emergencia se toparon con una escena devastadora: un matrimonio de 75 y 79 años; su hijo de 43; la pareja de este de 42 y su hija de 4, todos muertos por inhalación del gas tóxico.
En este contexto, la diputada nacional Micaela Morán (Unión por la Patria) presentó un proyecto de ley para declarar de interés público la prevención de intoxicaciones por monóxido de carbono (CO) en todo el territorio argentino. La iniciativa apunta a atacar el problema desde varios frentes: obliga a fabricantes e importadores de artefactos a gas a incorporar “llaves disyuntoras” capaces de cortar el suministro si se detecta CO, exige la instalación de detectores en organismos públicos, promueve campañas nacionales de concientización y habilita líneas de crédito para la readecuación de instalaciones domiciliarias.
“El CO es el ‘asesino invisible’ porque es inodoro, incoloro y no irrita. Cada año mueren unas 200 personas por esta causa en el país, todas evitables con medidas adecuadas”, advirtió Morán en los fundamentos. Solo en 2023, según datos del Ministerio de Salud, se registraron 40.000 casos de intoxicación por CO en Argentina.
El proyecto también prevé beneficios fiscales para las empresas que fabriquen artefactos con los nuevos estándares y una inversión sostenida del Estado en investigación y desarrollo de tecnologías preventivas. De hecho, cita como ejemplo la llave disyuntora desarrollada por investigadores del CONICET en Mar del Plata, capaz de cortar automáticamente el suministro de gas al detectar concentraciones peligrosas de CO.
La propuesta se inspira en proyectos anteriores que no lograron avanzar en el Congreso y en la experiencia internacional de países donde la instalación de detectores de CO es obligatoria.
Mientras tanto, con las temperaturas en descenso y el uso intensivo de calefactores, las autoridades sanitarias recomiendan revisar anualmente las instalaciones a gas, ventilar los ambientes y nunca usar braseros ni hornallas para calefaccionar. El drama de la familia De Nastchokine en Devoto expone la deuda pendiente de políticas públicas para combatir un riesgo que, aunque invisible, sigue matando.
La empresa alertó sobre el incremento de intoxicaciones durante el invierno y difundió siete medidas clave para evitar accidentes con el “enemigo silencioso”.
Dolor de cabeza, náuseas, confusión y hasta la muerte: esas son algunas de las consecuencias provocadas por la inhalación de monóxido de carbono, un gas imperceptible que se genera por la combustión incompleta de artefactos como calefones, cocinas o estufas. Frente al descenso de temperaturas y el consecuente aumento de accidentes domésticos, MetroGAS difundió una serie de recomendaciones para proteger a la población.
Según un relevamiento de la compañía en su zona de distribución, solo en lo que va del mes se registraron 29 personas intoxicadas, más del doble que en junio del año pasado, cuando hubo 13. En todo 2024, se contabilizaron 11 fallecimientos vinculados a este tipo de accidentes.
“El monóxido no tiene olor, color ni sabor. Por eso es tan peligroso. Ataca mientras dormimos o sin darnos cuenta en las rutinas diarias”, advirtieron desde la empresa.
Los síntomas de intoxicación varían desde cefaleas y vómitos, hasta alteración visual, pérdida de conocimiento o convulsiones. Por eso, MetroGAS —que presta servicio a más de 2,5 millones de usuarios en CABA y el sur del conurbano— lanzó las siete claves para prevenir intoxicaciones:
Además, en coincidencia con el Día de la Prevención y Concientización contra el Monóxido de Carbono, la empresa lanzó cuatro spots audiovisuales que se difunden en su sitio web institucional y redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook y LinkedIn), con mensajes para promover el cuidado y la seguridad.
“La intoxicación por monóxido se puede evitar, y desde MetroGAS no vamos a detenernos hasta reducir al mínimo los casos fatales”, expresó Alejandro Di Lázzaro, director de Asuntos Corporativos y Comunicación de la compañía.
Ante cualquier emergencia relacionada con escapes o intoxicaciones, la empresa recordó que se encuentra habilitada la línea gratuita 0800 999 1050, disponible las 24 horas.
Ante la suba de casos de muertes por intoxicación, piden la incorporación de detectores para la medición de monóxido de carbono y gas natural en edificios públicos.
Ante la suba de casos de muertes por intoxicación, concretamente se establece en la norma la incorporación de detectores para la medición de monóxido de carbono y gas natural en todos los edificios públicos del gobierno de la provincia de Buenos Aires, especialmente en hospitales y geriátricos.
Es concreto, el proyecto de ley ingresado en las últimas horas en el Senado bonaerense, tiene como antecedente dos iniciativas presentadas por el legislador radical en junio de 2020 y en abril de 2022, que cayeron en saco roto tras haber recibido la aprobación de la Cámara alta.
La iniciativa tiene la particularidad de que el titular del bloque UCR + Cambio Federal, Agustín Maspoli, y el senador kirchnerista e integrante del bloque de Unión por la Patria, Eduardo "Bali" Bucca presentaron en conjunto este proyecto de ley para frenar las muertes por intoxicación de monóxido de carbono y gas natural por medio de una serie de políticas de salud en hospitales, escuelas y una campaña anual de concientización.
De la misma forma, en el articulado se exige la instalación de detectores de emisión de monóxido de carbono y de pérdida de gas licuado en los establecimientos educativos de gestión pública y privada en forma progresiva hasta cubrir la totalidad de estas instalaciones bonaerenses.
Además, este proyecto de ley impulsado contempla una campaña provincial anual realizada por el gobierno bonaerense con el fin de difundir sobre la importancia de las medidas de prevención para las muertes por intoxicaciones de monóxido de carbono, y de concientizar acerca del uso responsable de artefactos domésticos que utilizan gas natural.
En la iniciativa se propone también una capacitación para el personal de salud especializado en emergentología para detectar y tratar en tiempo y forma los casos o posibles casos intoxicaciones de monóxido de carbono.
Asimismo, se agrega un artículo sobre convenios de cooperación entre el gobierno bonaerense y las empresas distribuidoras de gas con el fin de reducir los costos de adquisición en los detectores, y un punto que obliga al Ejecutivo provincial a colocar estos dispositivos en todos los nuevos edificios públicos construidos tras la sanción de la ley.
Se trata de una iniciativa de María Sol Méndez y Natalia Fidel (VJ), a través de la cual se prevé evitar este tipo de acontecimientos en establecimientos públicos mediante la colocación de detectores de esta sustancia.
Con el objetivo de prevenir accidentes, las legisladoras de Vamos Juntos (VJ) Natalia Fidel y María Sol Méndez impulsaron en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un proyecto de ley mediante el cual buscarán evitar episodios de intoxicación por monóxido de carbono en establecimientos públicos.
De esta forma, la iniciativa prevé establecer la obligatoriedad para todos los establecimientos públicos, que cuenten con artefactos a gas, de contar con uno o más dispositivos de detección de monóxido de carbono, de acuerdo a la cantidad de artefactos a gas dispuestos en el lugar. El texto establece que “el Poder Ejecutivo priorizará, dentro de los 60 días de sancionada la presente, la instalación de dispositivos de detección de monóxido de carbono en Hospitales y Centros de Salud de la Ciudad”.
En los fundamentos del proyecto, las legisladoras recordaron que “el pasado 19 de abril en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez una filtración de monóxido de carbono generó la evacuación de 17 niños y 13 médicos. En el mismo episodio uno de los menores fue ingresado a terapia intensiva por contener en el organismo 23 unidades de monóxido de carbono. Gracias a la intervención de las autoridades el niño se encuentra fuera de peligro”.
Por lo que precisaron que “en Argentina, mueren unas 250 personas al año debido a la intoxicación por monóxido de carbono, la mayoría de las muertes ocurren durante el invierno debido al frío y el mal uso de artefactos de calefacción” y advirtieron acerca de que el “monóxido de carbono es un gas altamente tóxico y peligroso que puede ingresar al organismo mediante la respiración, causando dolores de cabeza, náuseas, vómitos, desmayos e incluso la muerte”.
“En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es esencial garantizar la correcta instalación de los artefactos de gas por un gasista matriculado y asegurar una ventilación adecuada de los ambientes. Además, es importante incorporar detectores de monóxido de carbono en todos los establecimientos públicos que cuenten con artefactos de gas, como cocinas, estufas y calentadores”, señalaron y recordaron que “las instalaciones deficientes, la insuficiente ventilación del ambiente, la instalación de artefactos en lugares inadecuados, los conductos de evacuación de los gases de combustión en mal estado o la acumulación de hollín en el quemador son las principales causas de emisión de monóxido de carbono”.
Sobre esa misma línea, las oficialistas concluyeron señalando que “para poder prevenir accidentes como estos en la Ciudad, es importante tomar este tipo de medidas que tienen por objeto garantizar la seguridad personal de todas las personas que transitan por los establecimientos públicos de la Ciudad”.
Se trata de un proyecto que busca prevenir las muertes e intoxicaciones por monóxido de carbono.
Hace más de 3 años, el diputado nacional Eduardo “Bali” Bucca, junto a familiares de víctimas e investigadores del CONICET, presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de ley denominado “Dulces Sueños” (a propósito del nombre que reciben las muertes producidas por intoxicación de monóxido de carbono, que resulta imperceptible), con el fin de prevenir las muertes e intoxicaciones por este gas.
Al respecto, el legislador puntualizó “estamos hablando de intoxicaciones prevenibles y evitables, en nuestro país se calculan más de 250 muertes y 2000 intoxicaciones por año”.
El proyecto de ley “Dulces Sueños” prevé que los artefactos a gas cuenten con un sensor electrónico de CO del tamaño de un chip, que ya se encuentra diseñado y patentado por los científicos de INTEMA-Conicet, cuya señal es procesada por un circuito que cuando detecta concentración de CO produce una interrupción y corta el paso de gas. Este dispositivo se instala fácilmente en equipos de combustión a gas domiciliarios e industriales. Además establece la obligatoriedad tanto en la fabricación de artefactos a gas para uso doméstico, como para la readecuación de los existentes y de contar con una llave disyuntora de corte por presencia de monóxido de carbono y gas natural o envasado.
“Como médico no me voy a cansar nunca de insistir sobre este tema, el proyecto Dulces Sueños debe ser ley para terminar, de una vez por todas, con tantas muertes por intoxicaciones que se pueden evitar con un simple chip. Por eso pedimos a toda la política que ponga adelante los temas que realmente importan, y se sumen a este proyecto que tiene como finalidad cuidar y salvar la vida de miles de argentinos”, finalizó el médico Eduardo “Bali” Bucca.