La minera estadounidense invertirá más de US$ 60 millones en una nueva etapa de explotación a cielo abierto en Santa Cruz. El proyecto generará unos 100 empleos, ampliará la participación de proveedores locales y forma parte de un ambicioso plan para extender la vida útil de Cerro Negro más allá de 2035.
La minera Newmont pondrá en marcha este mes una nueva fase de desarrollo en su yacimiento Cerro Negro, en Santa Cruz, con una inversión superior a los US$ 60 millones destinada a un proyecto de explotación a cielo abierto (Open Pit). La iniciativa apunta a fortalecer la capacidad productiva de la operación y consolidar su sustentabilidad en el largo plazo.
El desembolso también tendrá impacto en la economía regional. De acuerdo con la compañía, la ejecución de esta etapa permitirá crear alrededor de 100 puestos de trabajo y ampliar la participación de empresas santacruceñas en la provisión de bienes y servicios vinculados a la actividad minera.
Desde la firma destacaron que el nuevo proyecto representa un paso clave dentro de la evolución operativa de Cerro Negro y se alinea con la estrategia de crecimiento que la compañía desarrolla en la provincia. A través de sus canales oficiales, Newmont remarcó la importancia de generar oportunidades para trabajadores y proveedores locales como parte de un modelo de desarrollo sostenible.
“El crecimiento sostenible de la actividad se construye a través del empleo, el fortalecimiento de proveedores locales y la generación de capacidades”, señalaron desde la empresa. En la misma línea, subrayaron que continuarán impulsando oportunidades para el sector productivo provincial con el objetivo de contribuir a una economía más sólida y competitiva.
La inversión forma parte de un programa de expansión de mayor escala que la compañía viene desarrollando en Santa Cruz. En febrero pasado, el gobierno provincial confirmó un acuerdo estratégico con Newmont para reactivar y ampliar el proyecto CNE1 dentro de Cerro Negro, considerado fundamental para sostener los niveles de producción del complejo minero.
Ese plan contempla inversiones cercanas a los US$ 800 millones durante los próximos seis años. Los recursos estarán destinados a más de 30 obras de infraestructura en superficie y en sectores subterráneos de la mina, con la meta de extender la vida útil del yacimiento más allá de 2035.
Según las previsiones oficiales, el desarrollo de CNE1 permitirá incrementar la producción anual de Cerro Negro a partir de 2028, fortaleciendo el perfil minero de Santa Cruz y consolidando al complejo como uno de los principales activos auríferos del país.
Tanto la Provincia como la compañía aseguraron que las obras se ejecutarán bajo los permisos ambientales vigentes y en cumplimiento de los estándares internacionales de Newmont. El objetivo, indicaron, es combinar crecimiento productivo, generación de empleo y resguardo ambiental en una apuesta de largo plazo para la minería santacruceña.