El proyecto de una senadora de UP que brinda el 100% de los medicamentos esenciales a jubilados

La senadora Silvina García Larraburu afirmó, en el texto presentado, que “la liberalización de los precios de los medicamentos provocó que aumentaran por encima de la inflación y sean inaccesibles para los jubilados”.

La senadora nacional Silvina García Larraburu (UP – Buenos Aires) presentó un proyecto de ley para dictaminar la obligatoriedad del PAMI respecto a brindar el 100% de la cobertura a sus afiliados de 60 años o más de todos los medicamentos reconocidos como esenciales por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En los fundamentos del texto, amplió que “gran parte del ajuste presupuestario emprendido por el Gobierno recayó en los jubilados y pensionados”. Sumó, también, que “el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso reseñó que en el primer bimestre del año este implicó una caída del 33% en lo que refiere al pago de haberes y del 39,9% en las prestaciones del PAMI”.

“A su vez, la liberalización de los precios de los medicamentos provocó que aumentaran por encima de la inflación y sean inaccesibles para muchos de ellos. La angustia que padecen es insostenible y la realidad es que la nueva fórmula de movilidad anunciada por decreto no resuelve el brutal desplome de su poder adquisitivo”, aseveró la legisladora rionegrina.

También, se refirió al rol del Estado y propuso que “es imprescindible garantizar por ley la cobertura total de medicamentos esenciales que presta PAMI a las personas mayores”. “Esta iniciativa propone incluir a todos los fármacos reconocidos por la OMS”, remarcó.

Por ese lado, planteó que “actualmente el beneficio depende de los acuerdos -con fecha de vencimiento- que se logren con la industria farmacéutica y el listado de los mismos se elabora de manera discrecional”, y cerró: “La salud es un derecho humano y tenemos la obligación de establecer políticas de Estado que lleven tranquilidad y certidumbre a las personas mayores”.

Para Cobos, “se debe suspender la compra y utilización de Sputnik V hasta la aprobación de la OMS”

Así lo solicitó el senador radical al Gobierno nacional y recomendó que se apliquen todas las demás vacunas que sí cuentan con aval del organismo.

El senador nacional Julio Cobos (UCR) reveló que “ante la suspensión del proceso de aprobación de emergencia de la vacuna contra Covid-19 ‘Sputnik V’ por parte de la Organización Mundial de la Salud” le solicitó al Poder Ejecutivo “que suspenda la compra y la administración de la vacunación con la Sputnik hasta que la OMS la apruebe”. “Es importante avanzar con los demás contratos de vacunas que sí están aprobadas”, agregó.

En este contexto, el radical recordó que “a fines del año pasado y en el marco de la Ley 27.573, el Ministerio de Salud de la Nación autorizó de emergencia la vacuna rusa Sputnik V contra la Covid-19 y se comenzó la inoculación con la vacuna en todo el país”. “A la demora que sufrimos por falta de entrega del segundo componente de esa vacuna, ahora se agrega que la Organización Mundial de la Salud suspendió el proceso para darle su aval, por una serie de infracciones detectadas durante la inspección en una de sus plantas. Esto genera incertidumbre a futuro, por lo que lo más recomendable es suspender la adquisición e inoculación de la misma e intensificar esos procesos con vacunas que sí cuenten con el aval de la OMS”, insistió.

El legislador mendocino señaló que “el Gobierno nacional debe brindar la mayor certidumbre posible para acceder a aquellos ciudadanos que todavía se muestran escépticos de aplicarse el inoculante contra la Covid-19. Es necesario supeditar la compra y administración de la vacuna Sputnik V a la aprobación de la OMS para ser incluida dentro de su lista de uso en emergencias (EUL). Es a través de este proceso que se logrará una legitimación total del inoculante ruso a nivel internacional, dotando también de mayores libertades a quienes se han protegido con esta vacuna, y aumentando así el número de personas que deseen inocularse contra la Covid-19”.

Finalmente, Cobos dijo que “es a través de la evaluación, adquisición y administración de todas las opciones de vacunas contra la Covid-19 aprobadas por la OMS que alcanzaron el ‘gold standard’, que se logrará la vacunación masiva. Ese es el camino a seguir”.

Tundis repudió la intención de la OMS de clasificar a la vejez como enfermedad

La diputada del Frente de Todos presentó un proyecto de declaración y aseguró que “en el año 2050 serán más las personas mayores de 60 años que las menores de 14”.

La diputada nacional Mirta Tundis (Frente de Todos) presentó un proyecto de declaración que expresa el repudio “ante la decisión de la Organización Mundial de la Salud de incluir entre las enfermedades detalladas en el International Code of Diseases ICD-11, a la vejez, que se clasifica en síntomas generales (código MG2A) incluyendo asimismo un código de extensión para enfermedades relacionadas con la edad (XT9T)”.

En su iniciativa, la vicepresidenta de la Comisión de Personas Mayores explicó que “a raíz de la pandemia de Covid-19, las violaciones flagrantes de los derechos humanos de las personas mayores merecieron una mayor atención mundial y una sensibilidad social extremadamente intensa hacia el tema de la discriminación por edad”.

“En este contexto, la CIE 11, propuesta por la OMS, se constituye en el epicentro de esta tormenta perfecta, axiomáticamente plagada de desafíos y destinada a crear consecuencias negativas no deseadas, tales como incrementar la discriminación sobre este grupo etario”, señaló.

La legisladora oficialista remarcó que “el fenómeno de envejecimiento poblacional es una realidad irreversible provocada por el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida, tan es así que en el año 2050 serán más las personas mayores de 60 años que las menores de 14, sin perjuicio de lo cual y conforme la “Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores de Argentina (Encaviam, 2024)”, sólo el 10% de la población de personas de 60 a 74 años y el 40% de las de 75 y más años, sufren alguna enfermedad que les genera dependencia, e infiriendo en consecuencia que el 90% de las personas de entre 60 y 75, y el 60% de todas las demás no las padecen”.

Apuntando sobre el concepto de fragilidad en el sistema de clasificación de la CIE, Tundis precisó que “la fragilidad es un concepto que incorpora funcionalidad y vulnerabilidad y es más predictivo de resultados adversos, incluida la mortalidad, la respuesta al tratamiento, la necesidad de institucionalización y una mayor utilización de los recursos sanitarios que la edad cronológica por sí sola”.

“La prevalencia de la fragilidad aumenta con la edad, pero el envejecimiento no es un sustituto de la fragilidad y la prevalencia de la fragilidad varía según los determinantes socioeconómicos y de salud de ese modo recepta esa diversidad y no resulta estigmatizante como el concepto de vejez”, indicó.

En los argumentos de su proyecto, la diputada completó: “Nunca puede considerarse que una etapa más del ciclo de nuestra vida igual a la niñez y la adultez puedan de manera autónoma y por sí sola considerarse enfermedad, por lo que debemos honrar el compromiso asumido al ratificar este instrumento internacional y a las personas mayores que son pilares de la sociedad, aportan a la comunidad su sabiduría, experiencia y engrandecen todos los días nuestra Nación”.