El bloque porteño criticó el despliegue policial en barrios populares, lo calificó como una “operación de prensa” y advirtió sobre uso desproporcionado de recursos, sin resultados concretos contra el delito.
Los legisladores porteños de Fuerza por Buenos Aires cuestionaron con dureza el denominado “Operativo Tormenta Negra” llevado adelante en distintos barrios populares de la Ciudad, al que definieron como una intervención fallida en términos de seguridad y sobreactuada desde lo comunicacional.
A través de un comunicado, el bloque planteó que lo ocurrido “fue, ante todo, una operación de prensa”, al sostener que el despliegue “en horario central” buscó transformar a los barrios populares “en un escenario propagandístico”.
En esa línea, remarcaron que el operativo implicó un uso desproporcionado de recursos sin correlato en resultados concretos. Según señalaron, se movilizaron más de 1500 efectivos de la Policía de la Ciudad en 15 barrios, junto con numerosos patrulleros, vehículos y hasta un helicóptero sobrevolando determinadas zonas. “Un gasto desproporcionado y sin ningún objetivo”, afirmaron, al tiempo que indicaron que el saldo fue la detención de 27 personas, “en muchos casos al azar”.
Para los legisladores, el procedimiento resultó “absolutamente inconsistente con cualquier objetivo de política criminal serio”, y remarcaron que no hubo avances significativos contra estructuras delictivas complejas.
En ese sentido, subrayaron que durante el operativo “no se cerró ningún búnker” y señalaron que el propio ministro de Seguridad reconoció que los allanamientos difundidos ya habían sido realizados previamente por orden judicial. De este modo, cuestionaron que imágenes difundidas como parte del operativo correspondían en realidad a procedimientos anteriores.
“El jefe de Gobierno se apropió del trabajo ajeno; en este caso, del Poder Judicial, que fue quien llevó adelante los allanamientos”, señalaron desde el bloque, al tiempo que criticaron que el operativo haya sido anunciado con anticipación, lo que a su entender refuerza la idea de que no tuvo como objetivo desarticular organizaciones criminales.
Los legisladores también apuntaron contra las consecuencias del despliegue en los barrios. Según denunciaron, durante el procedimiento “se tiró al piso a mujeres y niños”, se hostigó a vecinos que regresaban de sus trabajos y se generó un clima de temor entre los habitantes. “Los que representan un peligro real no estaban ahí”, afirmaron.
Finalmente, desde Fuerza por Buenos Aires señalaron que la seguridad es un problema real que requiere políticas consistentes, pero advirtieron que este tipo de acciones no contribuyen a ese objetivo. “La prevención del delito es necesaria, pero debe hacerse con un abordaje serio, integral y coordinado”, expresaron.
En ese marco, cuestionaron que un operativo de gran magnitud para combatir el narcotráfico no haya tenido resultados estructurales, al sostener que no puede considerarse efectivo si termina con la clausura de comercios menores sin impacto en las redes delictivas.