El Gobierno promulgó el Plan de Ciencia 2030

La ley fue sancionada el 10 de octubre pasado y plantea 10 desafíos nacionales y distintas agendas que serán trabajadas en conjunto con todas las jurisdicciones.

El Poder Ejecutivo promulgó este lunes la Ley 27.738 que establece el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030, que plantea 10 desafíos nacionales y distintas agendas que serán trabajadas en conjunto con todas las jurisdicciones.

Esta ley elaborada por el Poder Ejecutivo fue sancionada por la Cámara de Diputados en la sesión del 10 de octubre pasado. A su vez, el decreto 541/2023 lleva las firmas del presidente de la Nación, Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Agustín Rossi; y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus.

“Desde hoy, y por primera vez en la historia, Argentina cuenta con una Ley votada por consenso en ambas cámaras que define las prioridades de la Ciencia y Tecnología para la próxima década. Es una poderosa herramienta para el desarrollo nacional, el bienestar del pueblo y nuestra soberanía”, expresó Filmus en su cuenta de Twitter.

Puntos principales del proyecto

A través de la iniciativa se aprueba el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y se define que la autoridad de aplicación será el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que coordinará las acciones necesarias para el cumplimiento de dicho plan con las jurisdicciones y entidades involucradas.

El Plan presenta los procesos centrales de su formulación e implementación en virtud de un conjunto de agendas agrupadas en cuatro clases, según ámbitos territoriales y temáticos de incumbencia: Agendas Estratégicas, Agendas Territoriales, Agendas Transversales y Agenda de Cambio Institucional.

El Plan desarrollará “Diez Desafíos Nacionales”, que serán políticas específicas de alcance nacional que expresan los temas estratégicos que requieren de conocimiento científico y tecnológico. Ellos son: erradicar la pobreza y reducir la desigualdad y la vulnerabilidad socioambiental; impulsar la bioeconomía y la biotecnología para incrementar la producción sostenible y alcanzar la soberanía alimentaria; y contribuir al diseño de políticas para fortalecer la democracia y ampliar los derechos ciudadanos.

También, los de construir una educación inclusiva y de calidad para el desarrollo nacional; lograr una salud accesible, equitativa y de calidad; desarrollar los sectores espaciales, aeronáutico, de las telecomunicaciones y de la industria para la defensa; y fortalecer la investigación marítima, la soberanía y el uso sostenible de los bienes del Mar Argentino.

Completan los desafíos, promover la industria informática y de las tecnologías de la información para la innovación productiva y la transformación digital; potenciar la transición al desarrollo sostenible; y fomentar y consolidar un sendero para la transición energética.

El Plan 2030 presenta Agendas Territoriales Integradoras de Ciencia, Tecnología e Innovación (ATI-CTI) para cada una de las 24 jurisdicciones, que expresan las prioridades y estrategias de intervención.

Las Agendas Transversales buscan consolidar la base científica y tecnológica para potenciar la capacidad de respuesta tanto a los Desafíos Nacionales como de las Agendas Territoriales. Estas se orientan a la promoción general del conocimiento, la aplicación de tecnologías a la investigación, desarrollo e innovación, la consideración de los aportes de las ciencias sociales y humanas, la promoción de una ciudadanía y cultura científica, la sostenibilidad y la incorporación de la perspectiva de género.

La Agenda de Cambio Institucional atiende a las modalidades de planificación referidas a la formación de recursos humanos, la gestión del conocimiento, la articulación multiactoral, la federalización y la internacionalización.

En cuanto a la inversión total en investigación y desarrollo, se proyecta que pasará del 0,52% del PBI en el año 2020 al 0,85% en el año 2025 y al 1,70% en el año 2030.

Por más ciencia y tecnología de Industria Nacional

Por Fabián Ruocco. El licenciado en Comunicación aporta una mirada positiva respecto a la sanción de la Ley del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología 2030.

Mientras ciertos valores que parecen afianzados por la trayectoria y los logros adquiridos a nivel internacional son puestos en duda por algunos candidatos, la Cámara de Diputados convirtió la semana pasada en Ley el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030. Se trata de un proyecto que motiva el conocimiento y trasciende las fronteras de nuestro país.

Esta Ley permitirá profundizar el sistema de innovación nacional, un eje fundamental de desarrollo productivo, científico y tecnológico, que además brindará asesoramiento y nuevas capacidades a nivel regional y local.

Se trata de un Plan que no fue gestado al azar, contiene las perspectivas integradoras que garantizan la sostenibilidad de los proyectos, acompañando el desarrollo del trabajo y el empleo, abocados a una perspectiva de género y federal, y bajo las misiones y estrategias de I+D+i.

Claramente, contó con el desarrollo de actores diversos que participaron activamente para elaborar este proyecto, incluyendo al sector productivo, ONGs, tecnólogos, científicos, miembros del MINCyT y de ministerios sectoriales vinculados. Es un paso más que profundiza las capacidades de un sector que no sólo goza de prestigio nacional. Sino que cuenta con el respeto y reconocimiento del mundo entero.

Recientemente, tres premios Nobel destacaron el rol de la ciencia argentina y el aporte del CONICET. El doctor estadounidense Michael Rosbash, galardonado en 2017, dijo: “siento el mayor respeto y admiración por sus logros científicos”. Mientras que Phillip Sharp, ganador del Nobel de Medicina en 1993, enfatizó en lo esencial del apoyo permanente a los científicos argentinos y remarcó: “los científicos del CONICET han realizado aportes fundamentales que benefician al país y se los reconoce internacionalmente”.

En la misma línea, el doctor Edvard Moser, que fue reconocido con el Nobel en 2014 por su estudio en neurociencias, él aclaró que “Argentina es un centro de referencia”, donde los institutos argentinos generan un aporte sustancial de “contribuciones” para la comunidad mundial.

La ciencia y la tecnología son el logro más trascendente y rentable que hoy Argentina puede garantizar y explotar, afianzando el conocimiento y promoviendo empleos de calidad, beneficiando la industria y el desarrollo productivo.

Con la sanción del Plan 2030, los legisladores apoyan y profundizan la evolución de nuestras capacidades científico-tecnológicas, y jerarquizan el aporte de nuestra honorable contribución al mundo entero. Porque el sistema de innovación nacional es el eje fundamental de desarrollo del país.

Y mientras la comunidad científica global nos honra con su reconocimiento, negar esta joya de industria nacional implica coartar mucho más que educación y conocimiento, destruye todas las posibilidades de alcanzar un país moderno, anula sus mejores recursos y capacidades, sólo aumenta la ignorancia y profundiza las diversas brechas que como argentinos creímos superadas.

Diputados convirtió en ley al Plan de Ciencia 2030

La iniciativa que ya tenía media sanción del Senado obtuvo 156 votos afirmativos, ninguno en contra y dos abstenciones. Se plantean “diez desafíos nacionales” a partir de distintas agendas que se trabajarán en conjunto con todas las jurisdicciones del país.

La Cámara de Diputados convirtió en ley en la sesión de este martes al Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030, que contempla “diez desafíos nacionales” y distintas agendas que serán trabajadas en conjunto con todas las jurisdicciones.

El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, el cual había obtenido la media sanción en el Senado el pasado 27 de octubre, logró la sanción definitiva con 156 votos afirmativos, ninguno negativo y 2 abstenciones, correspondientes a los diputados Rubén Manzi (CC-ARI) y Romina del Plá (FIT).

“En la Argentina hace décadas que hablamos de economía, y de una vez por todas debemos entender –sino seremos más pobres, más desiguales- que la cuestión económica en el siglo XXI es la innovación, la ciencia y la tecnología. Es el conocimiento”, sostuvo el presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología, Facundo Manes, que actuó como miembro informante.

Agregó el neurocientífico: “Es por eso que la política científica, tecnológica e innovación debe ser una política de estado; la ciencia argentina no es de ningún partido político, es de la sociedad argentina, y para eso tenemos que terminar con las mezquindades de cada uno de los sectores. Porque sino, los que ganan son los que vociferan discursos premodernos o fantasiosos, como cuando dicen sin ponerse colorados que el Estado debe abandonar la investigación y el desarrollo científico para la Argentina. Que se trata de un costo sin sentido. Es de ignorante. La economía global hoy se organiza en la competencia y en la innovación de las sociedades”, afirmó, asegurando que “los gobiernos de los países desarrollados, o que quieren desarrollarse, compiten por tener los mejores sistemas educativos, científicos y de innovación. ¿Cómo vamos a renunciar a este partido?”, se preguntó.

En un discurso que inició pasadas las 5 de la madrugada, Manes contó que “la participación del sector privado es muy baja, y eso tiene que ver con diversas causas: la naturaleza de la estructura productiva, que tiene una menor presencia en la industria en comparación con otros sectores; el enfoque exportador centrado en materias primas como hace 100 años, cuando dependíamos del clima… Seguimos dependiendo del clima. Y también la ausencia de incentivos económicos e institucionales. Por eso celebro que estemos tratando el Plan de Ciencia 2030, ya que se aprobó por unanimidad en el Senado de la Nación”.

Manes recordó cómo fue el tratamiento del proyecto en comisión y expresó su convicción de que “esta ley avanza en la dirección correcta”. “Dejar que otros países lideren la creación de conocimiento, nos expone a depender de exportaciones sin valor agregado, y a un modelo económico frágil que no puede ser resuelto por ningún grupo de economistas prestigiosos”, consideró.

En un mensaje con fuerte tono político, Manes sostuvo que “recorro el país hablando de esto hace varias décadas, antes de meterme en la política… y me metí en la política para hablar de esto, para involucrar a la ciencia, la tecnología y la innovación como motor del desarrollo argentino. Como radical, en un momento me enamoré del proyecto democrático, y hoy por el nuevo radicalismo –y celebro que me acompañen los radicales-, la ciencia, la innovación y la tecnología deben ser la nueva bandera como fue la democracia en los 80. Ese es el nuevo radicalismo; y ese es el radicalismo que va a ser resistente a los pregoneros de la decadencia. A los que creen solamente en las finanzas o el desarrollo económico per sé”.

“Y cuando hablamos de esto, muchos nos dicen que en la Argentina hay muchos problemas para hablar de ciencia, de innovación, de  tecnología… Y lamento informarles a los fundamentalistas de la coyuntura que esto no es así”, enfatizó.

El diputado Rubén Manzi señaló a su turno que “este plan fue elaborado desde el oficialismo; no se convocó en su elaboración a otras fuerzas políticas. Esto le quita potencia como política de Estado”. Criticó también que el plan “no atiende el principal objetivo que es la estabilidad económica para que la ciencia se desarrolle”.

“Este plan no evaluó a los planes anteriores; construimos un proyecto ambicioso, un palacio de marfil sin cimientos porque no tenemos un diagnóstico claro de lo preexistente”, siguió cuestionando.

Agregó que solo se hicieron dos reuniones informativas; una en marzo, con 18 expositores que tuvieron 5 minutos apenas para hablar, y la segunda en junio con 14 expositores. “La mayoría científicos de nota, con experiencia, que en muchos casos no pudo terminar su exposición por cuestiones de tiempo. Y ni qué hablar que fue imposible mantener un mínimo intercambio con los expositores”, lamentó.

Cerró el debate la diputada Mara Brawer, que consideró que “este debate se da en un contexto de revalorización de la política científica tecnológica de nuestro país, que empezó con la recuperación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que fue acompañada por este Congreso”.

“Este plan tiene la virtud de haber sido desarrollado en un trabajo colectivo”, aseguró, destacando la participación de las 24 jurisdicciones. En ese sentido destacó que “es la primera vez en la historia que un plan de ciencia recorre el país para generar consenso y que llega al Poder Legislativo para que salga con el apoyo de todos los bloques políticos, porque entendemos que la ciencia necesita de planificación. No hay ciencia si no hay largo plazo”.

Puntos principales del proyecto

A través de la iniciativa se aprueba el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y se define que la autoridad de aplicación será el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que coordinará las acciones necesarias para el cumplimiento de dicho plan con las jurisdicciones y entidades involucradas.

El Plan presenta los procesos centrales de su formulación e implementación en virtud de un conjunto de agendas agrupadas en cuatro clases, según ámbitos territoriales y temáticos de incumbencia: Agendas Estratégicas, Agendas Territoriales, Agendas Transversales y Agenda de Cambio Institucional.

El Plan desarrollará “Diez Desafíos Nacionales”, que serán políticas específicas de alcance nacional que expresan los temas estratégicos que requieren de conocimiento científico y tecnológico. Ellos son: erradicar la pobreza y reducir la desigualdad y la vulnerabilidad socioambiental; impulsar la bioeconomía y la biotecnología para incrementar la producción sostenible y alcanzar la soberanía alimentaria; y contribuir al diseño de políticas para fortalecer la democracia y ampliar los derechos ciudadanos.

También, los de construir una educación inclusiva y de calidad para el desarrollo nacional; lograr una salud accesible, equitativa y de calidad; desarrollar los sectores espaciales, aeronáutico, de las telecomunicaciones y de la industria para la defensa; y fortalecer la investigación marítima, la soberanía y el uso sostenible de los bienes del Mar Argentino.

Completan los desafíos, promover la industria informática y de las tecnologías de la información para la innovación productiva y la transformación digital; potenciar la transición al desarrollo sostenible; y fomentar y consolidar un sendero para la transición energética.

El Plan 2030 presenta Agendas Territoriales Integradoras de Ciencia, Tecnología e Innovación (ATI-CTI) para cada una de las 24 jurisdicciones, que expresan las prioridades y estrategias de intervención.

Las Agendas Transversales buscan consolidar la base científica y tecnológica para potenciar la capacidad de respuesta tanto a los Desafíos Nacionales como de las Agendas Territoriales. Estas se orientan a la promoción general del conocimiento, la aplicación de tecnologías a la investigación, desarrollo e innovación, la consideración de los aportes de las ciencias sociales y humanas, la promoción de una ciudadanía y cultura científica, la sostenibilidad y la incorporación de la perspectiva de género.

La Agenda de Cambio Institucional atiende a las modalidades de planificación referidas a la formación de recursos humanos, la gestión del conocimiento, la articulación multiactoral, la federalización y la internacionalización.

En cuanto a la inversión total en investigación y desarrollo, se proyecta que pasará del 0,52% del PBI en el año 2020 al 0,85% en el año 2025 y al 1,70% en el año 2030.

Para Mirabella, el Plan de Ciencia debe ser “una política de Estado más allá de los gobiernos de turno”

El diputado oficialista destacó el dictamen que recibió en comisión el proyecto, al cual consideró también necesario para “el desarrollo de Santa Fe”.

El diputado nacional Roberto Mirabella (FdT) destacó el dictamen del proyecto de Plan de Ciencia 2030 y sostuvo que “es necesario avanzar hacia una redistribución federal de los recursos en ciencia y tecnología”. “Somos lo que somos como país, como provincia, gracias a la ciencia y al trabajo argentino”, enfatizó.

Tras participar de la reunión de comisión en que salió el despacho, el oficialista destacó que “tener un plan estratégico en ciencia y tecnología es clave para generar nuevos conocimientos, mejorar la educación y aumentar nuestra calidad de vida. Si logramos convertirlo en ley, generaremos una política de Estado más allá de los gobiernos de turno. Sería un gran paso para la Argentina”.

“Nuestro país tiene una gran cantidad de organismos de investigación que trabajan articuladamente y dependen de diversos ministerios. Es necesario avanzar hacia una redistribución federal de los recursos del sistema científico tecnológico mediante una política de Estado, en línea con lo planteado por el ministro (Daniel) Filmus”, aseguró el santafesino.

Sobre su provincia, detalló que “Santa Fe tiene múltiples sectores relevantes para profundizar en innovación, como agroalimentos, agrotecnología, ambiente y cambio climático, conectividad y digitalización, salud humana y animal, e industrias creativas. Además, la provincia es líder en biotecnología, en donde existe un triángulo de las ciencias de la vida entre las ciudades de Rosario, Santa Fe y el corredor Sunchales-Rafaela. Esto nos permite ser el mayor HubBio de Latinoamérica”.

El proyecto, presentado por el Poder Ejecutivo y que ya cuenta con media sanción, organiza y coordina el conjunto de políticas y estrategias que componen el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI). Contempla cuatro ejes claves: mejorar las condiciones de empleo, descentralizar y federalizar el sistema científico-tecnológico argentino, incorporar la perspectiva de género, promover la cooperación internacional e impulsar un crecimiento sostenible en el ámbito económico, social y ambiental.

Con un desaire de la mayoría de los diputados de JxC, emitieron dictamen para el Plan de Ciencia 2030

Salvo por Manes y Danya Tavela, la principal oposición se ausentó en la reunión de la comisión que preside el neurocientífico, en la que se dio luz verde al proyecto que tiene media sanción del Senado.

La Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara de Diputados, con Facundo Manes (UCR) como presidente, se reunió este martes para emitir el dictamen del proyecto de ley para el Plan Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación 2030, que contempla “diez desafíos nacionales” y distintas agendas que serán trabajadas en conjunto con todas las jurisdicciones.

Esta iniciativa fue impulsada por el Poder Ejecutivo y arribó a la Cámara baja con media sanción del Senado obtenida en el recinto el 27 de octubre del año pasado. Durante 2023, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, explicó el proyecto durante dos reuniones informativas en Diputados.

El debate previo a la emisión del dictamen empezó amigable entre Manes y los diputados oficialistas. Sin embargo, todo se fue calentando cuando el diputado nacional Rogelio Iparraguirre (FdT) elogió vivamente al presidente de la comisión, pero luego deslizó una chicana al sugerir que se había equivocado de bloque, en referencia a la ausencia de sus compañeros de bancada.

Inmediatamente Manes pidió no “partidizar” el debate y le respondió: “El que mandó a lavar los platos a los científicos fue un gobierno peronista”, en referencia al exministro de Economía de Carlos Menem Domingo Cavallo, y aseveró: “Los Derechos Humanos, como la ciencia son de todos los argentinos. Nada es del radicalismo y nada es ustedes. Les pido a todos que estemos todos en grandes cosas y no perdamos tiempo en pequeñeces”.

Antes del cruce entre Manes e Iparraguirre, el neurocientífico se había mostrado completamente a favor del dictamen y expresó: “No hay muchas vueltas. Esto es una política pública y de Estado que beneficia a todos”, y agregó: “Las chicanas deben dejarse de lado cuando se trata de una política de Estado”.

Además, sostuvo que el proyecto “la planificación es esencial para cualquier actividad y sin ella, los esfuerzos se esfuman”. “El Estado siempre impulsó la actividad científica porque apoyar a los científicos no representa un gasto. Por eso tenemos que entender los argentinos que, para generar crecimiento económico, debemos generar actividades económicas de mayor valor”, indicó.

Del mismo modo, planteó: “El problema de Argentina no es económico, sino la falta de rumbo”, y en esa línea, enfatizó que “las economías del Siglo XXI son la ciencia, la tecnología y la Innovación productiva porque hay que invertir en ciencia estratégicamente y solo así podemos progresar y agrandar el conocimiento en motor del trabajo argentino. Esto es muy positivo”

“Los argentinos debemos volver a pensar en grande y en Argentina debemos contar la verdad. Un político no genera trabajo y abre fábricas. El mundo cambió para el lado de la ciencia y la innovación”, señaló Manes, y agregó: “Ojalá esta comisión pueda ser un mínimo ejemplo para demostrar que las cosas pueden hacerse de otra manera”.

Las dos vicepresidentas de la comisión, Mara Brawer (FdT) y Danya Tavela (Evolución Radical) se mostraron conmovidas por el discurso del titular y adhirieron su apoyo al Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030.

También, hablaron los diputados nacionales Julio Pereyra, Lisandro Bormioli, Susana Landriscini, Eduardo Fernández y Lía Caliva, todos del Frente de Todos, debido a que Juntos por el Cambio tuvo 14 ausentes (solo estuvieron el presidente Manes y la vice segunda Tavela).

Tras ello, llegó el turno de Iparraguirre quien hizo hincapié en las 14 sillas vacías de los diputados de la oposición y expresó que “no garpa hablar de ciencia, pero sí garpa hablar ajustar y achicar el Estado”. “Perdón si corte con tanta dulzura, pero no sería honesto dejar pasar que hay 14 diputados de la oposición que se ausentaron”, añadió.

Por último, el jefe de bloque del FdT, Germán Martínez, le dijo al titular de la comisión que “pareciera que le están marcando la cancha presidente”, e hizo referencia a “los que escriben tuits en lugar de estar acá”, a lo que Manes respondió: “A mí no me marca la cancha nadie”. Finalmente, el jefe de bancada cerró: “Debemos valorar el consenso y debemos visibilizar el disenso”.

La referencia a los tuits pareció dirigida a la diputada nacional Sabrina Ajmechet (Pro), quien había publicado en X que “Manes no escuchó a los expertos de nuestras 4 fundaciones ni tampoco respetó las posiciones de los diputados de JxC. Eso que el kirchnerismo llama Plan 2030 de Ciencia y Tecnología no es un plan”. “No vamos a dejar que el gobierno que se va nos deje una política científica anticapitalista que atrasa 60 años”, concluyó.

El presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Facundo Manes, mencionó que “ningún tuit iba a condicionarlo”, “ni a marcarle la cancha”, y le restó importancia. A los pocos minutos, Ajmetchet borró lo que había escrito.

El Plan Nacional de Ciencia

A través de la iniciativa se propone el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y se define que la autoridad de aplicación será el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que coordinará las acciones necesarias para el cumplimiento de dicho plan con las jurisdicciones y entidades involucradas.

El plan presenta los procesos centrales de su formulación e implementación en virtud de un conjunto de agendas agrupadas en cuatro clases, según ámbitos territoriales y temáticos de incumbencia: Agendas Estratégicas, Agendas Territoriales, Agendas Transversales y Agenda de Cambio Institucional.

El Plan desarrollará “Diez Desafíos Nacionales”, que serán políticas específicas de alcance nacional que expresan los temas estratégicos que requieren de conocimiento científico y tecnológico. Ellos son: erradicar la pobreza y reducir la desigualdad y la vulnerabilidad socioambiental; impulsar la bioeconomía y la biotecnología para incrementar la producción sostenible y alcanzar la soberanía alimentaria; y contribuir al diseño de políticas para fortalecer la democracia y ampliar los derechos ciudadanos.

También, los de construir una educación inclusiva y de calidad para el desarrollo nacional; lograr una salud accesible, equitativa y de calidad; desarrollar los sectores espaciales, aeronáutico, de las telecomunicaciones y de la industria para la defensa; y fortalecer la investigación marítima, la soberanía y el uso sostenible de los bienes del Mar Argentino.

Completan los desafíos, promover la industria informática y de las tecnologías de la información para la innovación productiva y la transformación digital; potenciar la transición al desarrollo sostenible; y fomentar y consolidar un sendero para la transición energética.

El Plan 2030 presenta Agendas Territoriales Integradoras de Ciencia, Tecnología e Innovación (ATI-CTI) para cada una de las 24 jurisdicciones, que expresan las prioridades y estrategias de intervención.

Las Agendas Transversales buscan consolidar la base científica y tecnológica para potenciar la capacidad de respuesta tanto a los Desafíos Nacionales como de las Agendas Territoriales. Estas se orientan a la promoción general del conocimiento, la aplicación de tecnologías a la investigación, desarrollo e innovación, la consideración de los aportes de las ciencias sociales y humanas, la promoción de una ciudadanía y cultura científica, la sostenibilidad y la incorporación de la perspectiva de género.

La Agenda de Cambio Institucional atiende a las modalidades de planificación referidas a la formación de recursos humanos, la gestión del conocimiento, la articulación multiactoral, la federalización y la internacionalización.

En cuanto a la inversión total en investigación y desarrollo, se proyecta que pasará del 0,52% del PBI en el año 2020 al 0,85% en el año 2025 y al 1,70% en el año 2030.

Por otro lado, en caso de aprobarse esta ley en la próxima sesión de la Cámara de Diputados, ningún ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación podrá realizar modificaciones por Decreto de Necesidad y Urgencia hasta el 2030, con relación a los temas tratados en la iniciativa.

Otros proyectos tuvieron aval

En la reunión de este miércoles, también se aprobó el proyecto de ley, impulsado por el diputado nacional Enrique Estévez, para instituir al 10 de abril como el Día Nacional del Investigador Científico. Además, avanzaron una decena de proyectos de resolución.

Diputados buscará el dictamen del Plan de Ciencia 2030

El proyecto tecnológico tiene media sanción del Senado y ya fue abordado en tres reuniones informativas encabezadas por el ministro Filmus. También se buscará establecer el Día Nacional del investigador Científico.

La Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara de Diputados, presidida Facundo Manes, convocó a una reunión para este martes 5 de septiembre a las 15.00 en la Sala 3 del segundo piso del Anexo “A” para tratar la iniciativa sobre la creación del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 que llega con media sanción del Senado.

Durante este año, hubo tres reuniones informativas que tuvieron como protagonista al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, quien desde el primer momento le exigió a la Cámara baja el dictamen. Todo indicaría que el oficialismo avanzará en esta reunión y será incluido en la próxima sesión en el recinto.

La iniciativa tiene media sanción de la Cámara alta desde el 27 de octubre del 2022 y prevé agendas estratégicas, territoriales, transversales y de cambio institucional, y plantea 10 desafíos nacionales para la próxima década.

El Plan presenta los procesos centrales de su formulación e implementación en virtud de un conjunto de agendas agrupadas en cuatro clases, según ámbitos territoriales y temáticos de incumbencia: Agendas Estratégicas, Agendas Territoriales, Agendas Transversales y Agenda de Cambio Institucional.

El Plan desarrollará “Diez Desafíos Nacionales”, que serán políticas específicas de alcance nacional que expresan los temas estratégicos que requieren de conocimiento científico y tecnológico. Ellos son: erradicar la pobreza y reducir la desigualdad y la vulnerabilidad socioambiental; impulsar la bioeconomía y la biotecnología para incrementar la producción sostenible y alcanzar la soberanía alimentaria; y contribuir al diseño de políticas para fortalecer la democracia y ampliar los derechos ciudadanos.

También, los de construir una educación inclusiva y de calidad para el desarrollo nacional; lograr una salud accesible, equitativa y de calidad; desarrollar los sectores espaciales, aeronáutico, de las telecomunicaciones y de la industria para la defensa; y fortalecer la investigación marítima, la soberanía y el uso sostenible de los bienes del Mar Argentino.

Completan los desafíos, promover la industria informática y de las tecnologías de la información para la innovación productiva y la transformación digital; potenciar la transición al desarrollo sostenible; y fomentar y consolidar un sendero para la transición energética.

El Plan 2030 presenta Agendas Territoriales Integradoras de Ciencia, Tecnología e Innovación (ATI-CTI) para cada una de las 24 jurisdicciones, que expresan las prioridades y estrategias de intervención.

Las Agendas Transversales buscan consolidar la base científica y tecnológica para potenciar la capacidad de respuesta tanto a los Desafíos Nacionales como de las Agendas Territoriales. Estas se orientan a la promoción general del conocimiento, la aplicación de tecnologías a la investigación, desarrollo e innovación, la consideración de los aportes de las ciencias sociales y humanas, la promoción de una ciudadanía y cultura científica, la sostenibilidad y la incorporación de la perspectiva de género.

La Agenda de Cambio Institucional atiende a las modalidades de planificación referidas a la formación de recursos humanos, la gestión del conocimiento, la articulación multiactoral, la federalización y la internacionalización.

En cuanto a la inversión total en investigación y desarrollo, se proyecta que pasará del 0,52% del PBI en el año 2020 al 0,85% en el año 2025 y al 1,70% en el año 2030.

Finalmente, en la reunión convocada para el próximo martes 5 de septiembre se tratará un proyecto para establecer al 10 de abril como el “Día Nacional del Investigador Científico”, y una docena de proyectos de resolución.

Plan de Ciencia 2030: Filmus resaltó la importancia de que el proyecto “tenga estatus de ley para 10 años”

Fue en el seno de una reunión informativa de la comisión homónima a la que asistieron una docena de expertos que respaldaron la iniciativa que cuenta con media Sanción del Senado y plantea “Diez desafíos Nacionales”.

La Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara de Diputados, comandada por el radical Facundo Manes, se reunió este jueves para realizar una segunda reunión informativa sobre el proyecto de ley de “Plan de Ciencia 2030” y contó con la presencia del ministro de la cartera homónima, Daniel Filmus.

La iniciativa, que recibió la media sanción del Senado el 27 de octubre de 2022, establece un Plan que presenta los procesos centrales de su formulación e implementación en virtud de un conjunto de agendas agrupadas en cuatro clases, según ámbitos territoriales y temáticos de incumbencia: Agendas Estratégicas, Agendas Territoriales, Agendas Transversales y Agenda de Cambio Institucional.

A su vez, el Plan desarrollará “Diez Desafíos Nacionales”, que serán políticas específicas de alcance nacional que expresan los temas estratégicos que requieren de conocimiento científico y tecnológico.

El pasado 21 de marzo, el ministro de Ciencia defendió la iniciativa impulsada desde el Poder Ejecutivo, durante un encuentro en el que también participaron varios especialistas e investigadores.

El encuentro se llevó a cabo en la Sala 2 del edificio Anexo y contó con la participación y disertación de Norberto Capellán, presidente de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina; Graciela Ciccia, presidenta del Departamento de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Unión Industrial Argentina; Carlos Abeledo, expresidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; consultor en temas de Política Científica; gestión de Educación Superior del Banco Interamericano de Desarrollo.

También estuvieron presentes Sergio Candelo, cofundador de Snoop Consulting; presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), Nuria Giniger, investigadora del CONICET; secretaria general de la Junta Interna ATE-CONICET CABA; Alberto Edel León, investigador superior del CONICET, director del Centro de Investigación y Transferencia (CIT) Rafaela; exsecretario de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Córdoba; Carlos Greco, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional; rector de la Universidad Nacional de San Martín; Carlos Girotti, secretario de Comunicación de la CTA de los Trabajadores.

Completaron la lista de invitados Mauro Carrasco, secretario de Ciencia, Tecnología, Innovación Productiva y Cultura de la provincia de Chubut; Daniel Ricci, secretario general de la Asociación de Docentes de la UBA (ADUBA); Verónica Robert, investigadora CONICET IDAES UNSAM; especialista en cambio tecnológico y crecimiento económico; Javier Viqueira, prosecretario general primero de ADIMRA y presidente de ADOX S.A; y Susana Benítez, cosecretaria de Ciencia y Técnica de la CGT y secretaria de Capacitación del Consejo Directivo Nacional del SATSAID.

Un repaso del proyecto

Al inicio del encuentro, Manes afirmó que es la segunda reunión convocada para tratar el proyecto impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que “propone al Congreso de la Nación aprobar el Plan Nacional del Ciencia 2030”.

“Es un proyecto de relevancia estratégica para el país y con implicancias a mediano y largo plazo consideramos importante que sea informado a la comunidad y debatido en profundidad por los especialistas del sector”, destacó el radical.

También contó que han recibido notas de apoyo al tratamiento del proyecto por parte de las autoridades gubernamentales de ciencia y tecnología de todas las regiones del país.

“Una vez más, el interés por tratar este proyecto es amplio”, ponderó Manes y se disculpó con las instituciones, funcionarios y expertos que “no hemos podido incluir en la agenda”, y les solicitó que envíen sus opiniones.

Por otro lado, recordó que la primera reunión informativa tuvo una “convocatoria notable, pero el tiempo limitado nos impidió dar lugar a todas las expresiones. En ese momento prometimos una segunda reunión y hoy se está cumpliendo”.

“Se expresó un acuerdo general sobre los 10 desafíos nacionales planteados en el Plan, pero también se identificaron algunas dificultades sobre el cómo podría implementase y cómo podría continuar el plan, lo que motivó que continuemos con el tratamiento del mismo”, precisó Manes y detalló que, entre las dificultades, encontraron: “La disociación de la frágil realidad económica que atraviesa el país, el contexto social y político; la falta de objetivos y acciones concretas que permiten abordar los desafíos nacionales y realizar un seguimiento del grado de avance de la ejecución del plan”.

Y siguió: “La falta de asignación de organismos responsables de cada misión del Plan. Para intentar dar respuesta a estos puntos y seguir con el trabajo legislativo, desde la presidencia hemos solicitado al MINSIT que nos haga llegar un programa operativo de corto y mediano plazo”.

Por último, resaltó que se han reunido expositores con diferentes miradas, pero con “grandes compromisos por el desarrollo científico y tecnológico como plan estratégico de la Argentina”. “Valoro mucho este tipo de discusiones, fomentamos el diálogo honesto sustentado en datos y con respeto”, cerró.

La palabra de Daniel Filmus

El ministro de Ciencia le agradeció al presidente de la comisión por la convocatoria de la reunión para darle debate al proyecto que tiene media sanción del Senado por unanimidad que “nos enorgullece”. También agradeció la presencia del jefe del bloque del FdT, Germán Martínez, por estar presente en el encuentro y extendió el saludo a los demás diputados e invitados.

“Es importantísimo y fundamental que Argentina tenga un plan de mediano y corto plazo. Es decisivo que esto sea así porque no hay forma en la Ciencia de cambiar, transformar y tener un futuro distinto si no consolidamos una perspectiva, no sólo de cuánto vamos a invertir, sino también de cómo y en qué, cuáles son los objetivos fundamentales”, destacó Filmus y resaltó que “esto para nosotros es central y decisivo que hemos dados pasos enormes”.

En ese sentido, ponderó que se ha votado en el Congreso la Ley de Financiamiento de la Ciencia y la Tecnología, la Ley de Bio y Nano tecnología, de Economía del Conocimiento y han votado “un conjunto de leyes que tienen fondos especiales para la investigación y el desarrollo de la Ciencia y Tecnología”.

“Es importantísimo que tenga estatus de ley un Plan para 10 años. Argentina tiene que madurar en algún momento, no puede ser que esté supeditado a los cambios electorales políticas que son estratégicas”, reflexionó y consideró que el resultado de la primera reunión fue “que nos teníamos que llevar tarea para realizar”. Además, consideró que le corresponde a cada gobierno cuáles son las estrategias puntuales para llevar adelante cada uno de los temas y que cuenten con un informe del Plan Operativo.

En esa línea, el ministro explicó el Plan Estratégico y Operativo: “Lo que planteamos de corto y mediano plazo cuáles son los elementos operativos para poder aplicar cada uno de los 10 puntos que en primer lugar hemos planteado como los grandes desafíos nacionales. Todas las provincias tuvieron que hacer este trabajo porque hay una parte que es la agenda territorial”.

“En cada Plan estratégico planteamos lo que venimos haciendo, qué inversiones y cuáles son las que vamos a llevar adelante en el corto y mediano plazo incluidas las inversiones para el futuro. Los Programas Federales de Inversión pasaron de 20 millones hace dos años a 200 millones para que cada provincia defina sus propias prioridades y las puedan invertir en los proyectos de tecnología que les parezca”, indicó.

También informó que se plantearon los “grandes instrumentos y programas del MINCyT y cómo se vincula con cada uno de ellos con los que tenemos proyectos estratégicos puntuales para los diez desafíos”. “Para cada provincia y cada región tenemos estrategias elaboradas y planes operativos con los tipos de inversiones”, comentó.

A pedido de los legisladores, el funcionario brindó detalles sobre las proyecciones de indicadores seleccionados para 2025 y 2030. A modo de ejemplo, contó que hay preocupación porque cada año baja el número de doctores en el país y alertó que “se tarda entre 4 a 5 años ser doctor, si cortamos el sistema de becarios ahora vamos a tener menos en cinco años. Este tipo de cuestiones de cómo tenemos que prever cuántos becarios tenemos que tener”.

Sobre la articulación de los temas estratégicos, explicó que “se definieron temas centrales y decisivos para el país entre distintas instituciones que se encuentran en siete ministerios diferentes. La cuestión es poner núcleos temáticos que le preocupan al país y cómo hacemos entre todos para resolverlos. Se definió un programa para cada uno de estos temas”.

Los invitados a disertar

El primer expositor fue el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Carlos Greco, quien remarcó que “se trata de la posibilidad de poder darle un sentido a la Ciencia y la Técnica porque viene a consolidar otras leyes, fundamentalmente la de financiamiento que apalanca la posibilidad de la ejecución de estos planes”.

“Se le está dando a la Ley de Financiamiento un orden de priorización, de mérito, de pertinencia, a qué hacer, para qué hacerlo y cómo hacerlo”, dijo Greco y agregó: “Tenemos que poder conciliar esas necesidades, esas posibilidades de desarrollo del país agregando valor a través del conocimiento”.

Al referirse puntualmente sobre el proyecto, destacó la “estructura en la cual se presenta que tiene que ver con un plan que, en algún aspecto, es matricial porque cruza las perspectivas que sostienen el desarrollo de los temas, la sostenibilidad, la federalización. Pero, más allá de eso, los desafíos tienen que ver con esos temas en los cuales hay grandes consensos a abordar desde la ciencia y la técnica”.

“Por estas características de federalización se integran a las expectativas de desarrollo de las regiones que son una deuda pendiente que tiene el poder del saber respecto de las necesidades del desarrollo de esos saberes en regiones más postergadas”, consideró.

También ponderó la transversalidad del proyecto, la transdisciplinariedad que “forma parte de todas esas actitudes que van ayudar a completar la posibilidad de desarrollar estos planes operativos y la federalización”.

Lo más significativo de la propuesta de la ley es que pretende transformarse en una política de Estado que trasciende los gobiernos y que compromete a aquellos que deben llevar acciones que resultan vitales para la gente, con leyes que prevén en el futuro esa posibilidad desarrollo que tiene el país que es a través del conocimiento. Eso es vital”, cerró Greco.

A su turno la presidenta del Dpto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Unión Industrial, Graciela Ciccia, solicitó actuar en conjunto y darle tratamiento legislativo lo antes posible al proyecto porque “el 2030 está mañana, esto después se pone antiguo”.

“Creemos que este plan le da al sector productivo previsibilidad, saber que va a haber instrumentos. La Ley de Innovación para el sector productivo es muy importante porque da incentivos porque en el mundo se incentiva en la ciencia y tecnología y, para lograr un entusiasmo en el sector para vincularse con el sector científico tecnológico es necesario tener un plan y que ese plan sea una ley”, expresó Ciccia.

Además, contó que “resulta difícil vincularse con el sector porque cada uno tiene normativas diferentes. Quiero que se estudie eso para estandarizar los mecanismos”, y concluyó: “Damos apoyo al tratamiento del desarrollo de este Plan de Ciencia como ley”.

La investigadora del CONICET y especialista en cambio tecnológico y crecimiento económico, Verónica Robert, aseguró que “con este Plan se determinan cuáles son los ejes de acción a futuro, eso es una novedad a la hora de la planificación de la ciencia y la tecnología”. “Es una oportunidad disponer de esta herramienta a la hora de dar continuidad a las políticas públicas”, dijo.

Sergio Candelo, presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), aplaudió la existencia de “un plan a diez años”. Además, pidió trabajar “en conjunto para que la vinculación pueda ocurrir: vemos que los científicos están estudiando por un lado y las empresas por el otro”.
“Tenemos que buscar una forma de que sea fácil trabajar en Argentina, radicados en Argentina y contratando en Argentina”, agregó Candelo.