El Gobierno promulgó la ley que habilita refinanciar la deuda con el FMI

Inmediatamente después de su aprobación en el Senado, se publicó el decreto este viernes en el Boletín Oficial.

Luego de la sanción en el Senado, el Poder Ejecutivo promulgó la Ley 27.668, que establece la autorización para el refinanciamiento de la deuda con el Fondo Monetario Internacional.

El decreto 130/22, publicado este viernes en el Boletín Oficial, lleva las firmas del presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Juan Manzur; y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

El texto de norma indica: “Apruébanse, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 75, inciso 7, de la Constitución Nacional y en los términos del artículo 2° de la ley 27.612, las operaciones de crédito público contenidas en el Programa de Facilidades Extendidas a celebrarse entre el Poder Ejecutivo nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cancelación del Acuerdo Stand By celebrado oportunamente en 2018 y para apoyo presupuestario”.

Asimismo, el artículo 1ro. establece que “el Poder Ejecutivo nacional suscribirá, en uso de sus facultades, los instrumentos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en el párrafo precedente”.

La ley había recibido media sanción de la Cámara de Diputados en la madrugada del 11 de marzo, con 202 votos a favor, 37 en contra y 13 abstenciones. En tanto, la aprobación definitiva se dio este jueves en el Senado, donde cosechó 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones.

Negri le enrostró al FdT haber aportado menos cantidad de votos al acuerdo con el FMI

El diputado radical se preguntó con ironía si “¿resurge Unidad Ciudadana?”, en alusión al sello electoral de la vicepresidenta en 2017.

En alusión a la votación del proyecto para refinanciar la deuda con el FMI, que se convirtió en ley en el Senado, el jefe de la UCR en Diputados, Mario Negri, observó que “se confirmó el quiebre en el Frente de Todos” y se preguntó: “¿Resurge Unidad Ciudadana?”.

Así se manifestó sobre la fractura en la bancada oficialista a la hora de la votación, tal como pasó en la Cámara baja. Y su pregunta fue haciendo referencia al sello electoral con el que la vicepresidenta Cristina Kirchner compitió a senadora nacional en 2017 y, luego, de 2017 a 2019 funcionó con un bloque propio en el Senado, separado del que entonces conducía Miguel Pichetto.

Al repasar los números, el legislador cordobés apuntó que “de los 35 senadores oficialistas, 43% no votó el acuerdo del Gobierno con el FMI”, sobre los 13 votos en contra y las 2 abstenciones que hubo desde el propio oficialismo.

Por el contrario, destacó que Juntos por el Cambio “salvó -como en Diputados- al país del abismo” y “aportó el 57% de los votos afirmativos”. “Responsabilidad vs. relato”, completó.

FMI: El documento que difundieron los senadores oficialistas sobre su voto en contra

El comunicado advierte que este acuerdo con el Fondo “no logrará cumplir con el objetivo de ‘crecer para poder pagar'”.

Tras la sanción de la ley que habilita al Gobierno a refinanciar la deuda con el FMI, senadores oficialistas que votaron en contra difundieron sus argumentos mediante un documento, similar postura a la que tuvieron los diputados del Frente de Todos que también rechazaron la iniciativa.

En su Twitter, la camporista Anabel Fernández Sagasti, que no hizo uso de la palabra durante la sesión, compartió el comunicado en el que expresan que “la posición no es espasmódica ni repentina, sino que es el resultado de un proceso, no exento de tensiones y debates, que naturalmente se vienen desarrollando desde el primer momento en el que comenzaron las negociaciones con el FMI y los resultados a los que se arribó en la negociación de la deuda externa que condiciona a nuestro país y la vida de las familias argentinas”.

Tras repasar discursos de Néstor Kirchner, en ocasión de anunciar el pago al FMI, los kirchneristas recuerdan que “ni bien asume el Gobierno Mauricio Macri, con la consigna de ‘abrir la economía’ prometiendo una ‘lluvia de inversiones’ que nunca llegó, se estableció un conjunto de medidas que iniciaron una carrera de endeudamiento feroz y de ‘timba financiera’ sin precedentes”.

“El pago a los Fondos Buitres fue el primer paso para la vuelta del Fondo a nuestro país”, se recuerda en el documento compartido por la legisladora mendocina, al tiempo que señalan que “las condiciones el pacto que firmó el macrismo fueron una bomba de tiempo armada para explotar durante el año 2021 y el 2022”, y se enumeran las irregularidades en las condiciones del préstamo Stand-By del 2018.

En el texto se considera que “estamos hoy frente a la aprobación de un nuevo pacto con el Fondo, que dada la experiencia de nuestro país, sabemos que no logrará cumplir con el objetivo de ‘crecer para poder pagar’. Tenemos que decir que no somos ingenuos. Nunca esperamos que el FMI se volviera ‘keynesiano’, ni que dejara de promover planes de ajuste”.

“Como agravante, el pacto indica que, si la Argentina crece por encima de las metas fijadas, todo excedente en la recaudación no podrá ser reinvertido en más inversión pública como escuelas, rutas, satélites o vacunas, sino que deberá ser utilizado para pagar la deuda o consolidad la reducción del déficit”, se agrega.

Entre los fundamentos, advierten que la inversión pública para el combate al Covid se verá reducida a 0, “cuando la pandemia todavía no ha terminado”; también habrá “reducción de los subsidios a las tarifas en un contexto de crisis energética internacional”; “limitación de las transferencia discrecionales a provincias y empresas estatales, en un contexto de finanzas provinciales golpeadas”; y “el acuerdo condiciona las políticas de género”.

“Entendemos que los números tienen que ‘cerrar con la gente adentro’ y, lamentablemente con este pacto, millones de compatriotas seguirán afuera y otros tantos más, quedarán excluidos”, señalaron los oficialistas.

CRECER-PARA-PAGAR

Ianni: “Aspiraba a un acuerdo donde el FMI se hiciera cargo de sus errores”

La senadora del Frente de Todos argumentó su voto en contra del proyecto al considerar que “hay otros caminos” y “podemos aspirar” a que desde el organismo internacional “nos compensen”.

ana maria ianni

La senadora santacruceña Ana María Ianni fue una de las integrantes del Frente de Todos que votó en contra del proyecto para refinanciar la deuda con el FMI, impulsado desde el Gobierno nacional.

“Me resulta muy difícil acompañar un proyecto que convalida el manto de olvido que intenta ponerse a sí mismo el organismo internacional, creo que hay otros caminos”, sostuvo la legisladora, quien insertó su discurso, pues no hizo uso de la palabra durante la sesión.

Al argumentar su rechazo, la oficialista cargó contra Juntos por el Cambio: “Se me hace muy difícil acompañar con mi voto un proyecto que es aplaudido y acompañado por aquellos que dicen tener responsabilidad política en estas horas, pero que hace apenas unos meses dejaron sin Presupuesto al Gobierno por un capricho, y que son los corresponsables de haber tomado la deuda más salvaje y cruel de nuestra historia”.

“Soy consciente de la importancia que esto tiene para Argentina, y que es imposible vivir en default, pero creo que hay otros caminos y que podemos aspirar a una negociación en donde, de verdad, los malos dadores de crédito se hagan cargo de sus errores y nos compensen”, añadió.

En esa línea, la senadora se preguntó cómo es posible que el FMI pueda dar un crédito violando abiertamente sus estatutos y que, en cambio, no pueda, apelando a esos mismos estatutos, quitar la sobretasa.

Además, Ianni remarco que el préstamo no fue otorgado a la Argentina sino “a (Mauricio) Macri para que ganara las elecciones”, pero “en su inutilidad, el gobierno de Cambiemos siguió jugando a la timba y unos pocos se siguieron enriqueciendo, mientras nos heredaban la peor deuda de nuestra historia imposible de afrontar, sumiendo a los argentinos en más miseria y más hambre”.

“Yo nunca me enamoré de Christine Lagarde como nos pidió Macri, ni me quiero enamorar de Kristalina Georgieva“, ironizó, para asegurar: “Solo me enamora Cristina (Kirchner) cuando nos marca el camino de la Patria Grande, y cuando nos convoca a trabajar junto a Alberto (Fernández) en defensa de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social”.

Finalmente, Ianni convocó “a trabajar juntos para conseguir un acuerdo que nos libere las cadenas para seguir creciendo, porque como dijo alguien que de defender al país sabía mucho: ‘Los muertos no pagan'”.

Sin Cristina Kirchner presente, el Senado convirtió en ley la autorización para refinanciar la deuda con el FMI

Tras un debate de 9 horas, el proyecto obtuvo 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones. Tal como se esperaba, hubo fractura en el oficialismo y el sector K no acompañó. La vicepresidenta no estuvo durante la votación.

Con 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones, el Senado convirtió en ley el proyecto que autoriza al Poder Ejecutivo a refinanciar la deuda de 44.500 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.

Tras un debate de 9 horas, la votación resultó como se preveía: la oposición acompañó, mientras que la bancada del Frente de Todos -tal como sucedió en Diputados- se dividió y el sector K no apoyó la iniciativa. Sin embargo, dentro del interbloque Juntos por el Cambio la unanimidad no fue total, ya que la neuquina Lucila Crexell se diferenció con su voto al abstenerse.

En el momento de la votación, Cristina Kirchner no estuvo presente, y quien dio por comunicada la sanción de la ley fue la presidenta provisional, Claudia Ledesma Abdala de Zamora. La vicepresidenta sí había abierto la sesión a las 14.09, e incluso se mostró durante un transcurso del debate por la tarde, alrededor de las 19. Durante su ausencia en el recinto, CFK fue apuntada por la oposición en varios discursos, dado su rechazo al acuerdo.

Aunque el texto del proyecto sufrió modificaciones en la Cámara baja, donde por instancias de la oposición se retiraron los anexos que contenían el programa económico, el oficialismo consiguió la ley antes de los vencimientos que se aproximaban el 21 y 22 marzo y que ascendían a 3.200 millones de dólares.

En el listado de los 40 senadores que se anotaron para hacer uso de la palabra no hubo ninguno perteneciente a La Cámpora, ni tampoco “cristinistas”. Sí hablaron algunas senadoras oficialistas que no acompañaron, como Eugenia Catalfamo, Silvia Sapag, María Inés Pilatti Vergara y Nora Giménez, quienes cargaron duro contra la gestión de Mauricio Macri y la “estafa” que significó el crédito inédito con el FMI.

Los senadores K Martín Doñate, Matías Rodríguez y Juliana Di Tullio.

Por su parte, a lo largo de la sesión, desde Juntos por el Cambio hicieron hincapié en la “responsabilidad” de votar a favor para evitar el default y le enrostraron al Frente de Todos no tener una postura unificada en el tema. También remarcaron, una y otra vez, que no avalaban el plan económico de Martín Guzmán, sino solo el refinanciamiento y la toma de “un nuevo crédito” del Gobierno por 5 mil millones de dólares, algo que senadores del oficialismo negaron sea así.

La ley -que es la primera vez en la historia que se aprueba una norma de estas características- establece la aprobación “de acuerdo a lo estipulado en el artículo 75, inciso 7, de la Constitución Nacional y en los términos del artículo 2° de la ley 27.612, las operaciones de crédito público contenidas en el ‘Programa de Facilidades Extendidas’ a celebrarse entre el Poder Ejecutivo nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cancelación del Acuerdo Stand By celebrado oportunamente en 2018 y para apoyo presupuestario”.

Y agrega que “el Poder Ejecutivo nacional suscribirá, en uso de sus facultades, los instrumentos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en el párrafo precedente”.

El bloque oficialista en el comienzo de la sesión.

Las voces de oficialistas y opositores

Miembro informante del oficialismo, el debate tuvo como primer orador al riojano Ricardo Guerra, quien aseguró que el acuerdo con el FMI se trata de “con el menor costo social posible, elevar la pesada ancla del endeudamiento sin precedentes al que nos sumió el gobierno anterior” y “en lo más inmediato posible poder centrar el esfuerzo de gestión en el crecimiento de la economía y la reducción de la inflación, lo que redundará en el bienestar de la población”.

“Sin que deba significar la liberación de las responsabilidades que les pudiera caber en los estamentos administrativos, judiciales y políticos pertinentes a quienes tomaron la decisión de tomar este exagerado endeudamiento, apelo a la consideración de los senadores y senadoras para que acompañen la aprobación del proyecto de ley”, sostuvo el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

A continuación fue el turno del chaqueño Víctor Zimmermann, quien destacó el consenso alcanzado en la Cámara de Diputados y subrayó que el proyecto que se va a votar “difiere sustancialmente del enviado por el Poder Ejecutivo”. En ese sentido, esta iniciativa “permitiría cumplir con los vencimientos y evitar el default. Es decir, la cuestión central que debemos decidir esta tarde es ‘default sí o default no’, con todo lo que eso implicaría entrar en mora y no pagar”, dijo.

“Entrar en default sería por ejemplo no tener créditos internacionales, no tener acceso a los organismos bilaterales de crédito; aumento de la emisión monetaria para poder financiar el déficit del gasto público”, agregó el legislador radical.

En un extenso discurso, el porteño Martín Lousteau señaló que si se cayera en default “aumentaría el dólar, la inflación, y la pobreza, y rápidamente y súbitamente sobre una base que ya esta muy mal”. En cuanto al endeudamiento total, el radical apuntó que “de toda la deuda que hoy tiene la Argentina el 31% lo emitió este Gobierno”, lo que es “tres veces la deuda con el Fondo Monetario”.

Muy duro, y en relación a la fuga de capitales, el senador de JxC acusó: “Cuando uno saca depósitos del banco y los mete en una caja en dólares eso también es fuga. Como otros argentinos cuando tienen desconfianza en la política económica. Miren lo que dicen, miren lo que pasa: nota de Página/12, ‘Cristina Kirchner explicó que por desconfianza a la política económica de Macri decidió pasar a dólares sus ahorros de casi 66 millones y obtuvo 4.600.000 millones que quedaron depositados en una caja de ahorro a nombre de su hija Florencia (Kirchner)’. Eso también es fuga”.

La bancada de Juntos por el Cambio en la sesión de este jueves.

Desde el otro lado del recinto, el misionero Maurice Closs cuestionó al gobierno anterior por la salida de divisas. “Nadie puede dudar que el peor error que se cometió fue garantizar la salida de las divisas -llámenle fuga, capital timbero, cobarde, como quieran-, se le garantizó la salida a un tipo de cambio de $20 allá por abril de 2018, y ese fue el problema: cedieron reservas cuando no teníamos y se garantizó una rentabilidad del 20% en dólares, con el famoso carry trade”, recordó el oficialista.

Por su parte, el jefe del bloque Pro, Humberto Schiavoni resaltó a la “oposición responsable”. “Nosotros no tenemos fisuras, lamentablemente no podemos decir lo mismo del oficialismo”, lanzó y aclaró que “así como decimos no al default y aprobamos la operación crediticia para renovar los vencimientos, también decimos que no le corresponde al Congreso opinar sobre las políticas económicas”.

En defensa de la deuda tomada por la gestión de Macri, el misionero afirmó que “no fue tomada de manera ilegal; el plexo normativo vigente al momento de tomarse esta deuda no exigía que esta operación pasara por el Congreso”. “Esta es una deuda que no la creó Mauricio Macri”, expresó y argumentó que “de cada tres dólares tomados, dos fueron para pagar deudas que habían sido contraídas por administraciones anteriores” y el restante para financiar déficit.

También desde JxC, el cordobés Luis Juez anticipó que iba a dar un discurso moderado y justificó su acompañamiento porque “Argentina no admite especulación en un momento complejo y delicado”. “Estamos viviendo un momento complejo con un presidente extremadamente débil, por errores propios y ajenos, pero muchos propios, que han debilitado la palabra presidencial”, observó y, en esa línea, añadió: “Nunca pensé que mi primer voto en esta nueva gestión en el Senado iba a ser para acompañar una decisión del Gobierno. Pero es una decisión que este país se merece”.

“Si entramos en default, muchos argentinos lo van a pasar mal, ya lo vivimos en el 2001. Tenemos que sacar adelante este acuerdo y entre todos trabajar”, manifestó el salteño Sergio “Oso” Leavy, que calificó al préstamo de 2018 como “una espada de Damocles para todo el pueblo argentino”. “Tenemos que trabajar para que este acuerdo salga adelante y sea lo mejor posible, porque para eso trabajaron el ministro de Economía y el presidente de la Nación. Preocupa la situación, tenemos que trabajar para mejorar el país porque es irresponsable la forma en cómo tomaron un préstamo que no se puede pagar en estos días”, agregó.

Otro oficialista que habló en el recinto fue el chubutense Carlos Linares, quien remarcó que “el acuerdo con el Fondo, sin duda, no es el acuerdo que uno quisiera votar. Nadie quiere que al país le vaya mal, pero muchas veces manejan estadísticas y no realidades. Tenemos que trabajar todos juntos para sacar al país adelante y aquel compañero que tenga algo para aportar de buena fe lo tiene que decir”.

En relación a la fractura dentro del propio oficialismo, pidió respetar a sus compañeros de La Cámpora: “Todos vamos a estar haciendo política con diferencias, respeto mucho a aquel que piense distinto, no voy a subestimar como subestimaron en declaraciones a los compañeros de un sector importante de nuestro proyecto como es La Cámpora, que tiene una mirada, la dieron siempre, el mayor respeto de todos nosotros”.

Más tarde fue el turno de la puntana Eugenia Catalfamo, la primera oficialista que se pronunció en contra de aprobar el proyecto. Muy crítica de la gestión macrista, la senadora apuntó que esta deuda “se trata de la mayor estafa que haya sufrido nuestro país” y el préstamo “es tan escandaloso que es algo nunca antes visto”.

Al asegurar que se trata de una “deuda odiosa”, la legisladora enfatizó: “Lo voy a repetir para que a la gente le quede claro en el brete que nos han metido con una deuda que responde a casi 45 mil millones de dólares, de los cuales no se utilizó absolutamente nada para mejorar la calidad de vida de los argentinos. No se construyeron escuelas, viviendas, instituciones de salud, nada que se asemeje a mejorar la calidad de vida de los argentinos”.

Al anunciar su abstención, la neuquina Silvia Sapag reprochó que desde el gobierno anterior “hicieron el plan perfecto, porque como no ganaron las elecciones nos condicionaron a nosotros, pero resulta que este Gobierno populista se caracteriza por tener una mirada puesta en el otro, en sus necesidades, en cómo satisfacerlas, en cómo lograr que tengan salud, educación”. “Por eso confío en el Gobierno, después de la devastación del gobierno de Macri vino la pandemia y vimos el esfuerzo del Gobierno nacional para salir adelante. ¿Cómo no confiar en nuestro Gobierno?”, aclaró, pero justificó que “por razones personales, familiares, adelanto mi abstención”.

silvia sapag sesion senado acuerdo fmi
Silvia Sapag al anunciar su abstención.

A su turno, el entrerriano Alfredo De Angeli indicó que “la deuda que estamos debatiendo es del 12% de la deuda total de la Argentina” que asciende a “casi 366.500 millones de dólares”. Y recordó que en 2007, cuando asumió Cristina Kirchner, se debía 177 mil millones de dólares; en 2011, cuando fue reelecta, la deuda era de 197 mil millones de dólares; y cuando asumió Macri en 2015 la deuda era de 241 mil millones de dólares.

“Nosotros también recibimos herencia y no nos quejamos. Recibimos un Banco Central con reservas negativas, le devolvimos los fondos a las provincias, ni hablar del déficit energético con el que nos dejaron. Nos siguen echando la culpa a nosotros”, exclamó el senador del Pro, que cerró: “Vamos a acompañar porque no nos merecemos este país que tenemos porque somos un país rico cargado de pobres”.

En contra del proyecto, la oficialista chaqueña María Inés Pilatti Vergara advirtió que la “tristeza” la embargaba porque “tampoco creo que votando este proyecto estemos salvando al pueblo argentino del default. Esto es alargar la agonía. El default tarde o temprano lo vamos a sufrir sobre las espaldas de los que ya hoy están sufriendo muchísimo. Todos sabemos lo que son las imposiciones del FMI, que son tremendos ajustes, y el pueblo argentino ya no está en condiciones de soportar un ajuste más”.

En su debut en el recinto, el bonaerense José Torello insistió -como alguno de sus pares- que “el préstamo del FMI es solamente el 11% del total de la deuda contraída por la Argentina”, mientras que “en estos dos años el Gobierno nacional se endeudó en 65 mil millones de dólares, una vez y medio el empréstito que hoy estamos votando responsablemente para que puedan gobernar”.

“No podemos seguir permitiendo que el sector privado pague la fiesta”, alertó el senador del Pro, quien recomendó que “debemos parar de gastar irresponsablemente en todos los órdenes de la Nación, las provincias y los municipios”. Al tiempo que lamentó que desde el Gobierno “contestan con aumento de impuestos, retenciones, controles de precios y chicanas”.

También anunció su voto en contra la salteña Nora Giménez, quien habló cerca de las 19, con Cristina Kirchner presidiendo ese pasaje de la sesión. Ahí cargó contra el endeudamiento contraído durante la gestión macrista y cerró su discurso confirmando su voto negativo. Pero aclaró: “No voto en contra de mi Gobierno; no voto en contra de mi presidente, ni de usted como vicepresidenta. No voto en contra del Frente de Todos, que estoy muy orgullosa de representar”.

“Voto en contra de la deuda ilegítima que dejó Mauricio Macri y del Fondo Monetario Internacional, que una vez más vuelve a imponer y trata de generar las condiciones para repetir los ciclos de endeudamiento, crisis social, valorización financiera y fuga de capitales”, concluyó.

Desde el interbloque JxC, la neuquina Lucila Crexell anunció que se abstendría y criticó que “ninguna de las dos partes, ni el oficialismo, ni la oposición, hizo su mea culpa”. “Este Gobierno lleva dos años de administración y lo único que pudimos ver es un mal arreglo con deudores privados, un riesgo país elevado, el incremento de deuda pública total y la demora en las negociaciones con el FMI”, enumeró.

“Lo que necesitamos es un gran acuerdo político y productivo. El gobierno parece ir en sentido contrario. De hecho, preparan un programa con el FMI basado en el aumento de la presión tributaria a los sectores productivos. Por eso he decidido abstenerme”, sostuvo.

En el tramo de los cierres, la titular del bloque Córdoba Federal Alejandra Vigo destacó la “importancia del tratamiento que contiene un solo artículo y define la aprobación o no de la negociación entre el Gobierno y el FMI, porque es una herramienta específica del Ejecutivo, ya que en todo momento la negociación y las consecuencias que puedan tener son responsabilidad única del Ejecutivo”.

En ese sentido, la esposa del gobernador Juan Schiaretti alertó que “el acuerdo es importante, central, pero debe ir acompañado de un plan de protección a la economía nacional con medidas concretas para combatir la inflación y desarrollar la producción y fomentar las inversiones”.

Por su parte, la monobloquista Magdalena Solari Quintana consideró que “nos toca elegir un mal menor” y subrayó que “no es algo que nos enorgullezca para nada”, pero se trata de “evitar que la Argentina caiga en default con todo lo que eso significa”. “Lo importante es que el acuerdo que hagamos tiene que ser con la gente”, advirtió la misionera y planteó que “hay que mirarlo desde la enorme asimetría que hay desde lo que son las provincias, las que estamos más lejanas, y lo que es el centralismo”.

Cristina Kirchner esta vez solo abrió la sesión.

En tanto, el rionegrino Alberto Weretilneck comparó que “es un tema muy parecido al del aborto”, en el sentido de que “se cruzan muchos intereses”. “Por lo que siento, por lo que me informé, por lo que leí, votaría que no”, confesó, pero dijo: “Debo votar entre el mal menor ante la situación que estamos viviendo”. Y, crítico de la decisión del gobierno de Macri de ir al Fondo, opinó que “en términos políticos y económicos forma parte de las peores mala praxis de un gobierno en la historia de la deuda externa argentina”. “Hay que analizarlo en la toma de decisión política y económica, los argumentos, los efectos y las consecuencias. Ninguno de los tres son las deseadas para el bienestar de la Nación”, añadió.

Luego expuso el salteño Juan Carlos Romero, quien lamentó que “ha rondado la búsqueda de culpables y la reafirmación que con este acuerdo comienzan los males argentinos. Esto no es así”. “Si no se hubiera tomando el crédito, este riesgo de default de ahora hubiera sucedido en ese momento cuando se tomó el empréstito”, señaló el senador del interbloque JxC.

Además, el legislador apuntó que “la deuda ha ido creciendo en el tiempo” con “crecimiento de la inflación, la pobreza”. “En Argentina tenemos el defecto de creer que repitiendo siempre el mismo modelo en 70 años de intervención del Estado, de gastar más de lo que se tiene, de ahogar a la producción, vamos a salir a flote y eso no sucede”, aseveró.

Antepenúltimo orador, el jefe del bloque UCR, Luis Naidenoff, reflexionó que “el problema argentino es esencialmente político” y “cada uno tenemos que hacernos cargo de la parte que nos corresponde”. “El mejor ejemplo del problema político que tenemos en Argentina es desde hace dos años que gobierna el Frente de Todos”, continuó.

Al explicar por qué la demora en el acuerdo con el FMI, y esta situación de “llegar al límite”, el formoseño disparó duro el ministro Martín Guzmán: “Digo ministro por ser muy generoso, por el negociador de deuda, porque no tenemos ministro de Economía en Argentina y hay que hacerse cargo, el Gobierno debe hacerse cargo”. Entonces, lo acusó al funcionario de no buscar “el mejor acuerdo” estos dos años, sino “cómo conciliaban las condiciones del núcleo duro con un acuerdo medianamente posible”.

“El mayor problema político en Argentina, como no se resuelven las contradicciones internas, es que hoy estamos evitando el default en Argentina por la conducta y la responsabilidad política de la oposición”, destacó el radical, para recordar que de los 206 votos a favor que hubo en la Cámara de Diputados al proyecto, 111 fueron de Juntos por el Cambio. “Juegan con fuego. El oficialismo jugó con fuego”, resaltó.

Después llegó el discurso del presidente del interbloque de JxC, Alfredo Cornejo, quien aseguró: “No creemos que cambie de la noche a la mañana la situación de la Argentina con esta aprobación. Sí creemos que estamos contribuyendo con el país, y no con el Gobierno, a no entrar en default. Y no es poca cosa”.

“Si podemos lograr puntos en común, ¿por qué no nos esforzamos en avanzar aún más a partir de esta aprobación?”, se preguntó el mendocino, para responder que “el daño que hace el relato, el daño que hace cambiar los hechos, y estar más preocupados por cómo se los explican, no nos permite salir adelante y vamos a seguir en un círculo vicioso y no virtuoso si seguimos avanzando en esa dirección”.

Finalmente, el jefe del Frente de Todos, José Mayans, arrancó: “No escuché ningún gobernador que se oponga a este tema, hay un gobernador en desacuerdo, pero en general los gobernadores fueron a pedir (a la Cámara de Diputados) que se apruebe este acuerdo”. Y remarcó que uno de ellos fue el radical jujeño Gerardo Morales, quien admitió “esta deuda la hicimos nosotros y tenemos que tener la responsabilidad”. “Eso se llama sensatez”, expresó.

En un discurso -en el que levantó varias risas con ocurrencias-, el formoseño recordó las acciones de los exfuncionarios de Cambiemos, a los que llamó “manga de mentirosos”, y apuntó que cuando terminó el gobierno de Macri la pobreza quedó en 40% y “la inflación, que yo veo que a ustedes les asusta…54% de inflación”.

“¿Ustedes no pueden hacer una reflexión sin enojarse? De cómo nos entregaron el gobierno, cómo nos dejaron el gobierno, cómo dejaron el desempleo, cómo dejaron las PyMEs. ¿No pueden hacer una reflexión? Se enojan”, enrostró, levantando los gritos de la oposición.

Llegando casi a los 40 minutos, Mayans levantó aplausos cuando reconoció: “Nosotros dijimos que íbamos a volver para ser mejores. Hasta ahora no lo logramos”. E inmediatamente remató: “Pero si ustedes vuelven para ser como dice Macri, más rápidos… ¡Uh, no! Eso no hay quién supere. Si van a hacer más rápido, nooo, eso ya no, porque ahí va todo el programa de gobierno, incluido todo lo que hicieron”.

Con 202 votos a favor y 37 en contra, Diputados dio media sanción al proyecto para refinanciar la deuda con el FMI

Hubo además 13 abstenciones. Tras una sesión de más de 13 horas, el grueso del oficialismo y la oposición respaldaron la iniciativa, que ahora deberá ser tratada en el Senado. La Cámpora, en contra.

Con 202 votos a favor, 37 en contra y 13 abstenciones, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de ley que autoriza al Poder Ejecutivo a refinanciar la deuda de 45 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, en lo que constituye un hecho histórico, pues es la primera vez que el Congreso habilita una operación de crédito con ese organismo, de acuerdo lo estableció la Ley 27.612.

El grueso del oficialismo y los bloques de la oposición respaldaron la iniciativa, que sufrió modificaciones respecto al texto original enviado por el Gobierno.

La incógnita durante la jornada, que se extendió por más de 13 horas, estuvo centrada sobre el sector del Frente de Todos liderado por Máximo Kirchner, quien solamente bajó al recinto para el momento de la votación y lo hizo finalmente en contra. Desde La Cámpora nadie se había anotado en la lista de oradores y el silencio se mantuvo hasta el final.

En cambio, durante el debate, los dos oficialistas que provienen de la Corriente Clasista y Combativa y los tres del Frente Patria Grande sí expusieron sus diferencias y anticiparon que no acompañarían el proyecto.

Durante la tarde del jueves, día en que se inició la sesión a las 14.30, hubo protestas en las afueras del Congreso y manifestantes arrojaron bombas de pintura y piedras contra el edificio, provocando la ruptura de vidrios de los despachos de la vicepresidenta Cristina Kirchner y el jefe del FdT en el Senado, José Mayans.

Tras la media sanción, el proyecto será girado al Senado, donde se estima que el próximo lunes arranque el debate en comisiones y se espera tenga un tratamiento rápido.

Según informó el Gobierno, el acuerdo con el FMI incluye 10 revisiones que se realizarán de manera trimestral durante dos años y medio. En tanto, el primer desembolso se realizará luego de la aprobación del programa por parte del directorio del organismo. El resto de los desembolsos se hará luego de completarse cada revisión. El período de repago de cada desembolso es de 10 años, con un período de gracia de 4 años y medio, lo que implica comenzar a pagar la deuda a partir de 2026 y hasta 2034.

Entre sus puntos principales, se fijó un objetivo de lograr un déficit primario del 2,5% del PIB en 2022, cayendo al 1,9% del PIB en 2023 y al 0,9% del PIB para el 2024. Además, desde el Ejecutivo aclararon una y otra vez que “no prevé ninguna reforma previsional” y, por otro lado, que se buscará “lograr niveles de tarifas razonables y susceptibles de ser aplicadas con criterios de justicia y equidad distributiva” ante la quita de subsidios, entre otros puntos.

El proyecto

En una semana de frenéticas negociaciones, el oficialismo accedió, consultas de por medio con el presidente Alberto Fernández y el staff del FMI, a modificar la letra del proyecto.

Ante la negativa de los interbloques Juntos por el Cambio, Federal y Provincias Unidas a votar los anexos que remitían al programa económico diseñado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, el Frente de Todos aceptó los cambios de modo que la ley no caiga.

Incluso, se retiraron los fundamentos enviados por el Gobierno, que desde JxC calificaron como “ofensivos” para con la gestión de Cambiemos.

Así, el proyecto quedó compuesto por tres artículos, estableciendo en el 1ro. que se apruebe “de acuerdo a lo estipulado en el artículo 75, inciso 7, de la Constitución Nacional y en los términos del artículo 2° de la ley 27.612, las operaciones de crédito público contenidas en el ‘Programa de Facilidades Extendidas’ a celebrarse entre el Poder Ejecutivo nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la cancelación del Acuerdo Stand By celebrado oportunamente en 2018 y para apoyo presupuestario”.

Y agrega que “el Poder Ejecutivo nacional suscribirá, en uso de sus facultades, los instrumentos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en el párrafo precedente”.

Un debate con acusaciones cruzadas

Miembro informante del oficialismo, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, fue el primer orador. “Tenemos la convicción de que un default sería muchísimo más grave”, sostuvo en una de sus frases más destacadas para argumentar el voto a favor del proyecto, e insistió que con este acuerdo “se trata de encontrar la mejor salida a una situación que tal cual estaba planteada era de absoluta inviabilidad”.

Para el porteño, “se da hoy una extraña paradoja de que hay un Gobierno que por sus principios jamás hubiera recurrido al FMI, pero que recibió una auténtica bomba de tiempo y debió sentarse a negociar con el organismo para lograr una refinanciación”.

Luego fue el turno del radical Lisandro Nieri, quien destacó que en el consenso alcanzado “primó la racionalidad y el entendimiento de que hay una obligación por el bien del país de evitar una cesación de pagos, la inestabilidad, el desorden, incertidumbre”. No obstante, cuestionó el programa económico de Guzmán, al que calificó de “tibio” y “poco transparente”, además de que “no soluciona los problemas del país”.

Desde la CC-ARI, la diputada Paula Oliveto ponderó que “con responsabilidad histórica le estamos dando al Gobierno de Alberto Fernández la herramienta constitucional para que pueda suscribir la deuda”. Al tiempo que advirtió que “hoy estamos evitando un colapso, pero la crisis continúa, los problemas de la Argentina son graves, no existe un programa económico, estamos viviendo un espiral de deterioro constante, la inflación se come el salario de muchos, los jubilados ganan un poquito más de 30 mil pesos y la inflación es muy grande a pesar de que muchos de los servicios están subsidiados”.

Flamante presidenta de la Comisión de Finanzas, la otra comisión que analizó la iniciativa, la oficialista Alicia Aparicio valoró que “debatimos con responsabilidad y transparencia como nunca se ha efectuado en el Congreso por la actitud clara y responsable del presidente Alberto Fernández”. “Este es el único acuerdo posible en las circunstancias en las que vive el país de hacer frente a los compromisos adquiridos con el Fondo sin acumular nuevas deudas en dólares”, afirmó.

También desde el FdT, el entrerriano Marcelo Casaretto explicó el por qué de la larga negociación que se dio hasta llegar a este acuerdo, haciendo referencia indirecta al expresidente Mauricio Macri, quien expresó que si era reelecto hubiera “arreglado” con el Fondo en “5 minutos”. “No se arregla en cinco minutos porque hay una diferencia de intereses entre un organismo financiero internacional que ha promovido las políticas de ajuste de un Gobierno que no consentía esa política de ajuste”, sostuvo.

A su turno, la macrista Laura Rodríguez Machado dejó en claro que JxC no está “aprobando ningún acuerdo, ningún anexo, ni aceptando los fundamentos”. No obstante, destacó que “esta es la segunda vez que vamos a ayudar a la Argentina a que no caiga en default” y, en ese marco, le lanzó al oficialismo: “Estamos sentaditos acá, dando la cara, porque entendemos lo peligroso que es un país cuando cae en default, (pero) no veo igualdad de sillas ocupadas dentro de su bancada”.

Por Evolución Radical, el puntano Alejandro Cacace coincidió en que el voto de JxC no implica un aval al plan económico. “¿Este programa va a resolver la situación de la pobreza en la Argentina? No. ¿Este programa va a resolver el problema del empleo y generar nuevos puestos de trabajo? Tampoco. ¿Este programa va a resolver el problema de la inflación? Seguramente tampoco lo va a hacer. Entonces la gente nos pregunta legítimamente por qué avalan que haya un acuerdo. Y la simple razón que tenemos es que haya ley para que no haya default en la Argentina”, manifestó.

A contramano de la mayoría de su interbloque, el porteño Ricardo López Murphy anunció su voto en contra y criticó el programa económico y el acuerdo con el FMI, al asegurar que “es malo, es pésimo, no propone un solo cambio estructural para que la Argentina salga adelante y vuelva a crecer” y es un “acuerdo irresponsable diseñado por el FdT”.

Dentro de uno de los bloques “del medio”, la diputada de Identidad Bonaerense Graciela Camaño enfatizó que “quien tendrá que hacer el esfuerzo político o administrativo para cumplir con lo que se está proponiendo es el Poder Ejecutivo del doctor Alberto Fernández. Así que, señor presidente, será comprar menos fiambre, tener menos adiestradores, saber que está gobernando Argentina con casi un 40% de pobreza y que no gobierna Suiza”.

También desde el interbloque Federal, más precisamente el jefe del bloque Córdoba Federal, Carlos Gutiérrez, advirtió que “a pesar de habernos alejado del fantasma del default, de ninguna manera podemos pensar que hemos resuelto el problema de los argentinos”. “El acuerdo nos evita el abismo, pero si no entendemos la gravedad y la cantidad de problemas que se nos viene encima, si esto no encuentra un acuerdo en serio, Argentina no la va a pasar bien”, agregó.

En rechazo al proyecto, la diputada de Frente de Izquierda Myriam Bregman aseveró que “todos los que van a votar este acuerdo saben que lo que se viene atrás es un tarifazo”. Tanto en contra del FdT como de JxC, la porteña cuestionó que “están creando el ‘Virreinato del Fondo Monetario Internacional’, dándole el co-gobierno, dejando que cada tres meses la Argentina quede a tiro del default y que el Fondo decida qué se hace y qué no se hace en la Argentina”.

Desde el otro extremo, pero también en contra de la iniciativa, el liberal Javier Milei sostuvo que el acuerdo “es altamente cuestionable desde lo técnico y reprochable desde lo moral”. “Todo lo que está proyectado está todo mal. El ajuste no puede caer en el sector privado, estamos al borde del abismo. ¿En qué estamos pensando? Los liberales estamos en contra de esta porquería, que este ajuste lo pague la casta política”, reclamó.

A continuación fue el turno de José Luis Espert, quien también expresó su rechazo, y alertó que el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el FMI “revienta de impuestos a la gente de trabajo en el sector privado”. Pero además, “para financiar el déficit, que recién va a desaparecer en 2025, se va a hacer con emisión de deuda pública interna”, señaló, y “si se cumplen los supuestos del programa, va a ser cerca de los 80 mil millones dólares, convirtiendo a Alberto Fernández en el campeón mundial del aumento de la deuda a lo largo de la democracia”, dijo.

El diputado nacional por el Movimiento Popular Neuquino Rolando Figueroa adelantó su voto positivo “no con felicidad, pero sí con responsabilidad”, y afirmó que el aumento de las inversiones en el sector energético de su provincia y la Patagonia pueden ayudar a equilibrar la balanza de pagos de la Argentina, “por eso pido que comencemos a trabajar para visualizar este país de una manera mucho más federal”.

Presidente del interbloque Provincias Unidas, el rionegrino Luis Di Giacomo graficó que “a nosotros nos toca gobernar en la responsabilidad de todos los días provincias reales de la Argentina que tienen necesidades, problemáticas”, para argumentar el apoyo al proyecto, al tiempo que ponderó que en la Cámara baja se haya llegado “a un acuerdo entre las inmensas mayorías, que consideramos puede ser beneficioso para la salida de esta crisis que está viviendo el país. Hay que salir de las crisis con los consensos mayoritarios”.

En su discurso, el porteño Martín Tetaz propuso que alguna vez se vote una ley “para limitar el déficit, que es la causa principal de la deuda” y dijo no entender por qué se pedían 45.500 millones de dólares en esta refinanciación “si solamente le debemos al Fondo 40.000″. “Piden un poco más porque el Fondo les presta más barato, porque quieren financiar más déficit, y porque evidentemente van con gusto al Fondo, les gusta y piden más de lo que necesitan”, cargó contra el oficialismo el diputado de Evolución Radical.

Desde la otra vereda, el oficialista Sergio Casas recordó que “estamos tratando una deuda contraída por el gobierno de Mauricio Macri; es el préstamo más importante que tuvo el país donde el FMI no se fijó en reparos para poner ni las revisiones, ni los límites”. “No comparto nada con el FMI, porque es una corporación que surgió para liquidar los pueblos del mundo, para controlarlos y dictarles las políticas que deben desarrollar”, aseveró. Sin embargo, el riojano garantizó: “Vamos a acompañar, pero no queremos ni ajustes para las provincias, ni a los jubilados, al pueblo, y que pague el que tiene que pagar”.

En un duro discurso, durante el que llamó “contrabandista” al expresidente Macri, el oficialista Juan Manuel Pedrini enfatizó que “nosotros detestamos al Fondo Monetario; seguramente nos vamos a tapar la nariz y vamos a votar, pero vamos a votar porque en la Argentina hay un presidente que pone un sendero de crecimiento”. “Votamos con convencimiento, no tenemos un voto vergonzante, pero al otro día vamos a empezar a trabajar para que se cancele anticipadamente este préstamo y vamos a ser los garantes de que no haya ajuste, reducción de salarios y que el precio de los servicios no supere al del salario”, exclamó el chaqueño.

Durante el debate, el radical Facundo Manes consideró que “la oposición debe facilitarle al Ejecutivo la posibilidad de reestructurar la deuda, pero no podemos tomar responsabilidad del programa que el Gobierno negoció con el FMI, no podemos comprometeros a algo que escapa a nuestro control”. En ese sentido, observó que “el acuerdo con el Fondo evita el default y evita una nueva crisis, pero para nada resuelve los problemas crónicos y estructurales de la Nación”. “Este acuerdo es solo un tratamiento sintomático, no es la cura de la enfermedad”, comparó.

Por el Frente de la Concordia Misionero, el legislador Diego Sartori reflexionó que los ciudadanos “quieren que los políticos le solucionemos los problemas y están cansados de las peleas”. “La Argentina hace 50 años que contrae deuda que trae como consecuencia emisión, pobreza… Deberle a un organismo como el FMI es algo que nadie de nosotros desea, pero no pagar sería pagar consecuencias muy nefastas no solamente para el gobierno que esté de turno, sino también para nuestras provincias”, advirtió.

El diputado Omar De Marchi atribuyó al kirchnerismo “una cuota de gran perversión” al haber logrado “acuñar un relato” que le adjudica todos los problemas del país a la gestión anterior. “Se habla de la deuda con el Fondo como si fuera toda la deuda externa argentina, siendo que concentra solo el 12% de toda nuestra deuda, de 360 mil millones. El gobierno de Mauricio Macri no fue el que más endeudó a la Argentina, y dato mata relato: el que más endeudó la Argentina fue el segundo de Cristina (Kirchner), que la endeudó en 17 mil millones cada año”, puntualizó, añadiendo luego que el actual ya superó al de CFK.

Tras detallar una serie de datos sobre las gestiones de CFK, la emprendió contra “los cobardes, ladinos, que no están sentados en esas bancas. Deberían sentarse con humildad, pero sobre todo con compromiso para con su Gobierno y con la Argentina”.

La entrerriana Blanca Osuna advirtió que Mauricio Macri “no escapará a su responsabilidad civil y penal por la deuda tomada”. Recordó que el 12 de junio de 2018, con una carta intención suscripta por el ministro Nicolás Dujovne y el presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, “Argentina solicitó de manera formal el apoyo del FMI y nada más que ocho días más tarde, el organismo aprobó el acuerdo”. Apuntó que esa “decisión de suscribir a un consenso de urgencia dio lugar a distintas denuncias, sobre la violación de normas que debían respetarse en el proceso, donde el FMI fue complaciente con el otorgamiento del crédito y el control de su ejecución, y que el propio Macri reconoció en una entrevista que la plata del Fondo había estado destinada a bancos que fueron vehículos de los grandes fondos de inversión”.

Avanzado el debate fue el turno del oficialista Juan Carlos Alderete, de la Corriente Clasista y Combativa, quien opinó que el objetivo de la toma del crédito “era atarnos y condicionarnos políticamente; fue el gran objetivo del Fondo, porque ese era su verdadero fin, por eso lo armaron las potencias imperialistas: para condicionar a países como el nuestro y saquearnos”. “Voy a votar en contra, porque el acuerdo limita esa estafa y esa burda intromisión de Estados Unidos”, expresó.

Otro de los diputados del FdT que argumentó su no acompañamiento fue Itaí Hagman, que advirtió que “más temprano que tarde” el FMI “nos va a exigir” reformas estructurales. No convencido del acuerdo alcanzado por el Gobierno, confesó: “Veo difícil que logremos un proceso de crecimiento sostenido, con expansión del mercado interno, con redistribución del ingreso con las reglas actuales del Fondo”. Y para aplacar las diferencias al interior de la bancada, afirmó que en las “peleas que se van a venir en los próximos meses y años” con el FMI y la oposición “va a haber absoluta unanimidad” del FdT.

natalia zaracho federico fagioli sesion acuerdo fmi
Los diputados del FdT Natalia Zaracho y Federico Fagioli, que al igual que Hagman, no acompañaron el proyecto.

Sin dejar en claro cómo iba a votar, la diputada del FdT Agustina Propato dijo tener “mucho miedo de que este tutelaje cada 3 meses del Fondo Monetario Internacional signifique la latencia permanente de un estado de default”. Además, la esposa de Sergio Berni apuntó que “no podemos pagar un fraude a costa del hambre, de la marginalidad, del desempleo. No podemos seguir prometiendo una Argentina si no mostramos con conductas fehacientes cómo la vamos a construir. Tengo miedo de quien va a pagar este ajuste”.

Última oradora individual de la noche, la oficialista Victoria Tolosa Paz, muy participativa de las comisiones durante la semana, defendió que lo que se busca es “una salida a un gran problema que tiene la Argentina” que se trata de “la deuda que tomó el gobierno de Mauricio Macri” que “es insostenible”. También reprochó que esa deuda “se fue a buscar de una manera que es totalmente distinta a lo que estamos haciendo esta noche aquí”. Y ponderó la Ley 27.612 que permite que “nunca más en la República Argentina un presidente, sea del color político que sea, endeude a la Nación por 100 años”. “Esto no es ir a buscar al Fondo sino salir una vez más del Fondo”, añadió.

En el tramo de los cierres, que arrancó cerca de las 2 de la madrugada de este viernes, el presidente del interbloque Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez, lanzó una advertencia a Martín Guzmán: “Transmitámosle al ministro de Economía que el Congreso va a controlar que no le entregue un bono en dólares a los fondos especulativos que vinieron en la época de (Mauricio) Macri”. “Que sepa que los estamos mirando y que lo mejor que este Congreso puede hacer es ayudarlo a que no quede enredado en algún comentario sobre fugas y especulaciones. Señor ministro, lo estamos mirando”, agregó, tras lo cual adelantó el voto afirmativo de su bancada porque “queremos evitar el default”.

El jefe de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, enrostró que “muchos de nosotros no estamos incómodos de tener que votar este tipo de leyes, porque somos adultos, porque representamos a más del 40% de la población y porque ganamos las elecciones el año pasado”. En varios pasajes de su discurso criticó el “misterio”, en referencia a la posición del kirchnerismo, y subrayó que este “es un tema en el que no hay que especular, sino ser claros”.

“No es el Fondo el que no nos permite crecer, o el que nos prepara una bomba de tiempo, somos nosotros mismos los que preparamos los programas, somos nosotros mismos los que hemos gobernado y son ustedes mismos, los diputados del oficialismo, y el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner los que tienen que gobernar y hacerse cargo hasta el 9 de diciembre de 2023”, manifestó.

Muy duro en su discurso, el titular de Evolución Radical, Rodrigo De Loredo, arrancó lamentando que “no esté aquí presente” Máximo Kirchner, quien ha dicho que “en la economía los números tienen que cerrar con la gente adentro”. “Los números siempre cierran. Si es con planes y gestión, cierran para bien; si es sin planes y sin gestión, cierran por las malas”, graficó.

“Las crisis de shock que toda buena gestión tiene que evitar nos generan procesos de pobreza y de indigencia que después los procesos de crecimiento económico se muestran carentes e incapaces de recuperar. Esto lo sabe perfectamente el kirchnerismo, pero están con esta actitud especulativa”, criticó y acusó al oficialismo de estar “preocupados más en encontrar un culpable que encontrar una solución. ¡A ustedes les importa más que cierre su relato sin importar donde quede la gente!”.

“Nosotros no somos una rueda de auxilio del Gobierno”, comenzó el jefe de la UCR, Mario Negri, quien destacó que desde JxC “hemos venido esta noche a evitar que el sufrimiento que llevan los argentinos consecuente de la crisis no se profundice”. “Si no estuviéramos acá nosotros el default era inevitable” porque “tenemos conciencia que el Gobierno está atravesando un momento de debilidad, que el presidente está débil, y que además tiene una fractura política expuesta, que ojalá no se profundice por el bien de los argentinos”, sostuvo el cordobés.

Encargado del cierre por el bloque Pro, el santafesino Luciano Laspina aclaró que “estamos contrayendo un nuevo empréstito por 45 mil millones de dólares, en parte para cancelar una deuda de 40 mil millones de dólares que va a vencer a largo plazo, se va a reestructurar, y el resto para financiar déficit fiscal primario, tal como dice la carta de intención que firmó el ministro Martín Guzmán”.

“Para nosotros era inaceptable sentar el precedente de un Congreso aprobando planes económicos de un oficialismo, de un Ejecutivo”, argumentó sobre la negativa a votar los anexos. Por eso, recordó que “no estamos votando el acuerdo de Guzmán porque no es nuestra competencia votar planes económicos”. “Tampoco estamos votando aumento de impuestos”, apuntó y defendió el voto a favor de JxC porque “no queremos integrar el club de países en default: Sudán, Somalia y Zimbabue. Linda lista para integrar…”.

En su primer cierre de debate como jefe del Frente de Todos, Germán Martínez, destacó el consenso alcanzado para poder aprobar el proyecto, tras “más de 20 intercambios de distintas miradas, de distintas posiciones, de distintos aportes”, al tiempo de reivindicar el intenso debate que se dio en comisiones.

“Hay dos hechos objetivos que no podemos obviar de la historia económica argentina, la decisión de cancelar la deuda con el FMI en 2005” cuando “llegamos a 0 dólares de deuda con el FMI” y otro momento “que fue la decisión que tomó la administración anterior, con el expresidente Macri a la cabeza, de que efectivamente pueda avanzarse en una nueva instancia de endeudamiento con el FMI”, diferenció.

Para el santafesino “no es correcto que nosotros digamos que la deuda es consecuencia del déficit”. “Esta deuda es hija de una profunda crisis en la balanza de pagos. Y esa crisis se da cuando vos tenes muchos más que demandan dólares a los dólares que podés conseguir”, analizó.

Martínez también afirmó que “lo distinto” de este acuerdo es que “tenemos un tiempo que nos puede permite incrementar un proceso de crecimiento económico” para “estar en mejores condiciones dentro de cuatro años para empezar afrontar los pagos” y “lo vamos a hacer sin ajuste, sin reforma jubilatoria, sin reforma laboral, sin tarifazos”, ratificó.