Vista Energy estudia adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones para potenciar el desarrollo de sus activos en Vaca Muerta. La petrolera, segundo productor de crudo del país y con fuerte perfil exportador, analiza el impacto de la reciente ampliación del RIGI que ahora incluye nuevos proyectos de petróleo y gas.
La compañía Vista Energy analiza adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para impulsar su actividad de exploración y producción, tras la ampliación oficial del esquema que incorporó proyectos vinculados al desarrollo de hidrocarburos. La decisión podría habilitar un nuevo ciclo de inversiones en algunos de sus bloques más estratégicos dentro de Vaca Muerta.
Según fuentes del sector, el interés de la petrolera se concentra en áreas donde ya opera con resultados sólidos y con margen para incrementar la producción: Bandurria Norte, Águila Mora y Bajo del Toro. Estos bloques forman parte del núcleo de desarrollo que la compañía consolidó en los últimos años y representan, para Vista, una plataforma clave para acelerar su crecimiento en el shale argentino.
Durante 2025, la firma presidida por Miguel Galuccio exportó el 61% de su producción, una participación que la posicionó como un jugador central del negocio petrolero local con fuerte orientación a los mercados externos. Ese desempeño se reflejó en ingresos superiores a 1.400 millones de dólares, cifra que reafirmó a Vista como el segundo productor de petróleo del país, solo por detrás de YPF.
La reciente decisión del Gobierno nacional de expandir el alcance del RIGI para incluir nuevos desarrollos de petróleo y gas —tanto en Vaca Muerta como en proyectos offshore— abrió una ventana adicional para compañías con planes intensivos de inversión. El esquema apunta a mejorar las condiciones fiscales y la previsibilidad regulatoria, dos factores que pueden resultar determinantes para proyectos que requieren grandes desembolsos de capital y que, en muchos casos, dependen de la exportación para garantizar su rentabilidad.
En ese contexto, la eventual adhesión de Vista al régimen aparece como un paso alineado con su estrategia de expansión y con la búsqueda de mayor competitividad internacional. Si la compañía avanza en esa dirección, el RIGI podría convertirse en un componente clave para acelerar desarrollos, mejorar la tasa de retorno y consolidar el sendero de crecimiento en la cuenca neuquina.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones ya impacta en el mapa productivo: cuatro de los diez proyectos aprobados son mineros y concentran US$ 6.306 millones sobre un total de más de US$ 17.000 millones.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) comenzó a traducirse en decisiones concretas y, en esta primera etapa, la minería emerge como el sector más favorecido. De los diez proyectos que ya recibieron la aprobación formal, cuatro son mineros, con un peso de US$ 6.306 millones sobre un total comprometido que supera US$ 17.000 millones. El arranque confirma el rol estratégico del litio, el oro y el cobre en la agenda productiva.
Las aprobaciones otorgadas entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 reflejan prioridad por iniciativas de gran escala, exportadoras y radicadas en provincias clave del mapa minero.
Con este paquete, la minería aporta más de un tercio del monto total ya aprobado en el RIGI.
El comité del RIGI mantiene bajo análisis proyectos que pueden cambiar de escala la cartera, especialmente en cobre y polimetálicos:
Si estas iniciativas reciben luz verde, la minería podría consolidarse como el principal motor de inversiones del régimen y reforzar el perfil exportador nacional, con las provincias mineras como pivotes del crecimiento.
En litio, Ganfeng Lithium – Mariana (Salta) fue rechazado: inversión prevista de US$ 273 millones.
En paralelo, siguen en evaluación otros proyectos energéticos e industriales de alto impacto —incluido Stargate Argentina (IA) por US$ 25.000 millones—, mientras YPF y ENI – GNL (US$ 30.000 millones) figura como No RIGI.