El legislador del FIT impulsó una iniciativa en la Legislatura porteña para sin efecto la resolución 2796/24 del Ministerio de Educación de la Ciudad por el cual se modifica dicho reglamento para que los docentes no expresen opiniones relativas a la “religión, sexualidad, género, etnia, política partidaria u otros de similar relevancia”.
Semanas después de que se suspendiera el acceso a los contenidos sobre Educación Sexual Integral (ESI), el diputado del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), Gabriel Solano, presentó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto que busca dejar sin efecto la resolución 2796/24 del Ministerio de Educación de la Ciudad por el cual se modifica el Reglamento Escolar.
El texto en cuestión rechaza la modificación impulsada por el GCBA en el que se establece la prohibición y censura de los docentes, no docentes de las escuelas a poder expresar opiniones relativas a la “religión, sexualidad, género, etnia, política partidaria u otros de similar relevancia”.
En ese sentido, Solano señaló que “se trata de una modificación del reglamento escolar que recuerda a las peores épocas de la historia argentina en las que se censuraba la libre opinión a los estudiantes y docentes. se les prohíbe a los docentes y no-docentes de las escuelas expresar opiniones relativas a la ‘religión, sexualidad, género, etnia, política partidaria u otros de similar relevancia’, a la vez que deben informar ‘en caso de que estos temas surjan durante la clase por iniciativa de un estudiante’”.
“Con esta medida se quiere generar en las escuelas un clima de persecución y censura, para el cual es necesario impedir el derecho a reclamo y protesta, por eso esta modificación del reglamento también establece que de ‘desarrollar toda conducta, acción o actividad que implique la interrupción del servicio o la apertura regular del establecimiento’ quedará ‘bajo apercibimiento de ser pasibles de sanciones disciplinarias’”, sentenció.