La Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas avaló la Cuenta de Inversión del ejercicio 2019. El dictamen fue respaldado por Miguel Pichetto, quien minimizó las observaciones de la Auditoría General de la Nación. La discusión expuso diferencias sobre el reperfilamiento de deuda y el modelo económico de la gestión Macri.
Fotos Comunicación Senado
La Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas aprobó este martes por mayoría la Cuenta de Inversión 2019, al cabo de la consideración de otros expedientes y resoluciones.
El presidente de la comisión, Miguel Pichetto, definió el debate sobre la cuenta de inversión 2019 como el tema central de la jornada y por eso quiso hacer unas breves reflexiones, “en la comprensión de que la cuenta no presenta mayores observaciones”, anticipando el acompañamiento de su presidencia al dictamen de aprobación, cosa que terminó prevaleciendo al final del debate que se armó sobre ese tema.
“No hay elementos suficientes como para sostener un rechazo”, estimó, señalando que los hallazgos mencionados por la Auditoría “se limitan a salvedades y corresponde la aprobación de la cuenta. En general -agregó-, se limita a observaciones recurrentes”. Pichetto dijo que consideraban favorables el 99,6% de los recursos y el 97,3 del gasto, y respecto del reperfilamiento -piedra de la discordia-, “para nosotros no constituye un elemento central para rechazar la cuenta. Si les digo lo que pienso, casi que habría que analizar como un favor que le hace el Gobierno de Macri después de la primaria, para preparar la llegada del Gobierno de Alberto Fernández… Había muchos en el Gobierno que pensaban que después de la primaria estaba perdida la elección, y el reperfilamiento fue el ordenamiento de la deuda en pesos, que creo que le sirvió mucho al Gobierno entrante. Es una opinión mía…”.
Para Pichetto, “había que hacerlo”, y reconoció que había una acumulación de deuda en pesos, “pero era una manera de ordenar la cuestión económica frente a un proceso que cuando asume el ministro Lacunza empieza a ordenar”. Y advirtió que después el presidente Alberto Fernández prosiguió en esa línea con dos reperfilamientos más en dólares y en pesos. “Así que ese argumento me parece que no es sustancial para rechazar y es más de naturaleza política que otra cosa el argumento de rechazo”.
Asimismo advirtió que un rechazo de esas características sería sentar “un precedente totalmente negativo”.
Tomó la palabra para retrucarle el vicepresidente de la comisión, Mariano Recalde, quien basó su rechazo en los informes de la Auditoría General de la Nación. “Hay un solo dictamen, con una conclusión negativa que propone rechazar esa cuenta”, afirmó, admitiendo que la auditoría ya no estaba completa, pues contaba entonces con solo cuatro auditores, pues tres no habían sido designados. Y advirtió que en la actualidad “hay una acefalía al revés; solo tenemos la cabeza, falta el cuerpo”.
“Habría que haber visto si tenía siete miembros”, observó Pichetto, a lo que Recalde sostuvo que hubiera habido más firmas en contra. “La AGN considera adversa la dinámica del endeudamiento del ejercicio 19, y en particular el reperfilamiento”, sostuvo luego, observando que en ese ejercicio hay cien mil millones más que en 2015, y la Argentina quedó “infinitamente más expuesta a los vaivenes de la economía mundial, a diferencia de lo que recibió ese Gobierno. Situación que se ha revertido de manera drástica a partir de Macri y hasta hoy”, enfatizó.
Luego de detallar el nivel de endeudamiento contraído a partir de la gestión no kirchnerista, el senador Recalde negó que las medidas impuestas en la última etapa de la gestión macrista hubieran beneficiado a su sucesor, y aseguró que “reperfilar no es resolver, es patear para adelante y al Gobierno que seguía flaco favor le dejó. Puso un problema, no cumplió con las metas previstas en la propia Ley de Presupuesto y lejos de ser una solución, fue un problema para adelante”.
Recalde concluyó haciendo críticas hacia el modelo económico de la gestión macrista que extendió a la actual.
A continuación, el senador salteño Juan Carlos Romero sostuvo que en la historia argentina el 80% de la deuda es la acumulación de déficit. “Eso es muy difícil de discutir; ahora, si estuviéramos en un país que en las últimas décadas hubiéramos tenido presupuestos equilibrados, pero viéramos que hicimos obra, infraestructura, bueno, cambiamos deuda por infraestructura, vivienda, salud”. Pero no ha sido así.
“Los argumentos son los mismos que usarán el año que viene con la gestión de Alberto Fernández; el mismo discurso, y ese tema no está resuelto. Los sinsabores que tiene el actual Gobierno tienen que ver con la deuda interna esa, que es una bola de nieve que no tiene una solución”. El salteño concluyó anticipando su voto positivo sobre la cuenta de inversión, considerando que no hay argumentos que permitan achacarle los problemas de la deuda a un solo gobierno.

Recalde retomó la palabra para aclarar que no coincidía en lo del déficit fiscal, sino que atribuyó los problemas a “un modelo económico que prioriza la especulación y la fuga de capitales”, y recordó que el déficit fiscal del último año de Macri fue de 4% del PBI.
El senador chaqueño Víctor Zimmermann también anticipó su voto a favor de la cuenta de inversión 2019, destacando que Alberto Fernández sacó un decreto de reperfilamiento cuyos considerandos tenían argumentos muy similares a los de la gestión macrista.
En nombre de La Libertad Avanza, el diputado Julio Ovalle Moreno recordó lo que pasó con las Leliqs, y ratificó que “el déficit fiscal es un proceso de muchísimos años y de gobiernos populistas. Es lo que estamos hoy padeciendo con altas tasas de interés y recesión en un Gobierno que quiere poner orden y ser normal”. Y adelantó su voto a favor, estimando que “no es un problema de un año, sino de muchísimos años de gestiones populistas que han endeudado al país”.
A su vez, desde Unión por la Patria Germán Martínez pidió hacer un “análisis histórico completo, porque nos cansamos de decir que habíamos recibido en 2003 un país que destinaba el 2% de su producto a la educación y el 6% a los compromisos de deuda. Y terminamos con 6% destinados a la educación y 2% a los compromisos de deuda”.
Resaltó el canje de deuda que hicieron Néstor Kirchner y Roberto Lavagna, con una quita que definió como “fenomenal”, y sostuvo que el reperfilamiento de la deuda que hizo Macri “va en contra de la moneda”, advirtiendo que su gobierno terminó haciendo “lo que tendrían que haber hecho antes, que es poner el cepo”.
“Está bien que discutamos de política en esta comisión, es importante, inclusive ayudarnos con la memoria histórica, porque muchos de los que estamos acá han sido protagonistas”, dijo el jefe del bloque de diputados de UP, que cerró calificando como “una barbaridad” el reperfilamiento de Macri que consideró la “conclusión de una gestión económica de 4 años desastrosa”.

A su turno, el diputado del Pro Alvaro González aclaró que “todos tenemos parte de responsabilidad de estar como hoy estamos”, y lamentó la demora en tratar las cuentas de inversión, que deberían tratarse siempre al año siguiente, “porque si hay algo que corregir, así se puede corregir; sino, ¿qué podés corregir si ya está hecho?”. Y destacó que “todos los espacios políticos en algún momento histórico tuvimos alguna responsabilidad. No soy en términos políticos un absolutista; hay miradas, formas, no quiero negar que para el Gobierno de Alberto Fernández, como para el de Cristina la deuda siempre fue un tema. Ahora, muchachos: se fueron con 200 puntos de inflación, ¿cómo respondés esto?”.
Cerró Pichetto, que insistió en que el tema tenía connotación política, que entendió no era argumento para rechazar la cuenta. Y reclamó una mirada de racionalidad frente a las dos cuentas que vienen, en el marco de escenarios que consideró muy complejos, como los de los años 2020 y 2021, tiempos de cuarentena.
La votación terminó siendo, como dijimos, positiva respecto de la cuenta 2019.