El proyecto fue presentado por el diputado Esteban Paulon quien planteó: “El desmantelamiento de la CONADEP y del Centro Cultural Haroldo Conti representa un grave retroceso en la lucha por la verdad y la justicia”.
El diputado nacional Esteban Paulon (PS) presentó un proyecto para que el secretario de Derechos Humanos, Alberto Baños, y el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, informen sobre los despidos y pase a guardias pasivas de trabajadores de la CONADEP y del Centro Cultural Haroldo Conti.
"La lucha por los derechos humanos es una responsabilidad colectiva que debe permanecer activa para proteger la memoria y promover una sociedad más justa y equitativa. Rechazamos enérgicamente el cierre de la CONADEP y del Centro Cultural Haroldo Conti, así como cualquier recorte en la Secretaría de Derechos Humanos, estamos convencidos que la defensa de la memoria y los derechos humanos debe ser una prioridad innegociable", fundamentó el legislador miembro de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías.
El Centro Cultural Haroldo Conti difunde y promueve la cultura, la educación y los derechos humanos a través de actividades que abarcan cine, música, teatro, danza, literatura y artes visuales, "este centro preserva la memoria, sino que también educa a nuevas generaciones sobre los derechos humanos y la importancia de la justicia social", explicó el diputado del PS.
También informó que el Archivo Nacional de la Memoria constituye una herramienta esencial para la investigación y documentación de las víctimas del terrorismo de Estado, contiene información vital sobre los legajos de la CONADEP y el Registro de Desaparecidos y Fallecidos (REDEFA), y sirve como base de datos para futuras investigaciones y procesos judiciales.
"Es necesario garantizar la continuidad de estos trabajadores que desempeñan un papel fundamental en la promoción de los derechos humanos y en la investigación de las violaciones cometidas durante los oscuros períodos de nuestra historia, su continuidad es crucial para asegurar que las atrocidades cometidas no sean olvidadas y para mantener un registro actualizado y accesible de las víctimas y sus historias", finalizó Paulon.
Fue en la reunión de este miércoles, cuando la porteña Alida Ferreyra cuestionó el temario de la comisión y planteó: “Esta comisión está para más”. Desde Unión por la Patria, la UCR y el Pro le salieron al cruce.
Picantes cruces se dieron entre libertarios y opositores este miércoles durante la reunión de la Comisión de Cultura de Diputados, a cargo de la catamarqueña Silvana Ginocchio (UP), por la citación al secretario de Cultura, Leonardo Javier Cifelli, para que brinde detalles de las políticas públicas sobre el sector. También pasaron a la firma más de 40 proyectos de resolución y declaración.
Al inicio del encuentro Ginocchio comentó que el secretario de Cultura, les envió una nota informando que “no podía asistir a la comisión por cuestiones de agenda”, por lo que la diputada resaltó: “No tenemos una fecha para que él concurra. Para nosotros, para el Congreso es importante su concurrencia para tratar la agenda por el puente de comunicación que tiene que existir, el señor secretario tiene que venir cuando es invitado”.
“Esto no es capricho, sino que como diputada de Catamarca puedo dar fe de las situaciones que existen a nivel nacional en cuanto a que hay políticas, articulaciones que están siendo necesarias. Puedo mencionar lo que es el trabajo de los institutos como el Instituto Nacional del Teatro, el Fondo Nacional de las Artes, que funcionan a los efectos que puedan desarrollarse nuestros espacios culturales, independientes, que se puedan articular políticas”, explicó la diputada de UP.
En ese sentido, precisó que “el Fondo Nacional de la Artes financia editoriales, investigaciones, proyectos de artesanos y son verdaderos laboratorios culturales. El Instituto Nacional del Teatro están con el cierre de oficinas y estas decisiones afectan a estas actividades culturales tan importantes para el país”.
“Las actividades culturales son eje de desarrollo y de identidad. Tenemos que discutir y ponernos de acuerdo al rol que le toca al Estado para que esas actividades suceden de una manera federal, asumiendo y reconociendo que la cultura es un derecho humano y que, además, desarrolla a los Estados. Es un derecho que construye soberanía, identidad, entonces poder escuchar al secretario es importante”, argumentó.
En tanto, afirmó: “Vamos a insistirte en su concurrencia porque es trascendente hacer esa agenda de trabajo y conocer a nivel políticas culturales en el país, en el diseño de políticas que necesitamos. Vamos a citarlo para la próxima reunión y que él diga qué fechas puede venir”.
“Hay que construir una mesa de trabajo con respecto a más de 100 proyectos de ley ingresados y se puede hacer si tenemos la capacidad de construir consensos sobre las actividades culturales y es importante tener un contacto con el secretario de Cultura”, propuso.
Mientras los diputados defendían sus proyectos presentados, la libertaria Alida Ferreyra apuntó: “Hay aproximadamente 40 expedientes para firmar, me los trasladan y son declaraciones. Señora presidenta creo que esta comisión está para más, más trabajo de calidad en labor legislativa parlamentaria, más que proyecto de declaración. Un ejemplo encuentro la declaración de beneplácito por el tanto aniversario de un diseñador o modisto…pero señores, entonces qué? Voy a pedir beneplácito por los 50 años del vecino tal o del pueblo tal como ilustre. Estamos para más calidad señores”.
“¿Con qué autoridad intelectual pretenden citar al secretario de Cultura que está trabajando muy bien hasta ahora? ¿Con qué autoridad intelectual van a preguntar o someterlo a un interrogatorio cuando muestran esta calidad de trabajo? Sin mucho fundamento veré qué firmo”, disparó.
De la vereda de enfrente, Ginocchio le aclaró: “Tanto los proyectos de ley como los de resolución son de una enorme importancia para cada uno de los que estamos acá y tenemos la representatividad y que de alguna manera esos proyectos traslucen esos contactos con sus territorios, identidades y cada actividad cultural. Esta comisión puede hacer un trabajo fructífero”, a lo que Ferreyra acotó: “Sepan que la ciudadanía va a saber cómo trabaja esta Comisión de Cultura por mi parte”.
También a retrucó el cordobés Pablo Carro (UP): “No van a venir a moralizarnos acá sobre cuál es la tarea que tenemos como diputados. Cada uno tiene su representación y tenemos libertad para presentar los proyectos que le parezcan oportunos y si reúnen el número suficiente de firmas se aprueban”.
Y le sugirió: “Yo me llamaría a silencio hasta que no se siente acá el secretario de Cultura y de explicaciones del desastre que está haciendo con la cultura, con la destrucción de los institutos y el desfinanciamiento. Con el incumplimiento de leyes que hemos aprobado en esta cámara que han sido votados por unanimidad. Yo me llamaría a silencio”.
Se adhirió la porteña Lorena Pokoik (UP): “A esta altura que el secretario de Cultura responda que no puede venir, nos está tomando el pelo”, y le respondió a Ferreyra: “Respecto de la diputada preopinante de que ‘no estamos a la altura intelectual’ de tener autoridad moral de recibirlo, es una gran falta de respeto a todos los representantes que estamos acá porque muchos de nosotros tenemos una gran trayectoria en el campo de la cultura”.
Así sugirió: “Que el secretario de Cultura nos diga dos o tres fechas que a él le quede bien y trataremos de compatibilizar y hacer un esfuerzo para la gran agenda de la gran política pública cultural activa que lleva adelante el secretario y, de ese modo, nos acomodaremos a los tiempos. No voy a aceptar que no lo podamos recibir porque no vienen a dar la cara mientras lo están destruyendo todo”, y remató: “Acá no hay lugar para cobardes si está convencido de la política que está llevando adelante que venga y la defienda y no tenga ejército que le cubra la espalda diciendo que no tenemos autoridad moral”.
La bonaerense Sabrina Selva (UP) sumó: “No me sorprende la alocución de la diputada porque trata de defender un gobierno cruel e inhumano que n puede entender que detrás de estos proyectos de resolución hay valores de una comunidad y muchos sentimientos como me toca defender en mi proyecto…”, y le dijo: “Por ahí si me escucha diputada pueda entender que hay cosas muy importantes detrás de los proyectos de resolución. Pondero que a través de estos proyectos los diputados valoran los valores de la comunidad, historias y la cultura”.
La radical Natalia Sarapura (Jujuy) pidió disculpas a “cada uno delos actores protagonistas, escritores, comunidades, artistas que en esta se ha desvalorizado su expresión. Las expresiones culturales son para cada pueblo, para cada ciudadano, un valor, es lo que nos une, expresa sus sentimientos, filosofía y le da identidad. No hay quien pueda desvalorizar o quiera categorizar porque la cultura se trata de eso. Quiero pedir disculpas por lo que se dijo”.
“Nosotros queremos discutir por el quite de financiamiento a la cultura porque la cultura es un derecho humano y el Estado debe ver la inversión como la garantía de un derecho. Quiero ratificar desde la UCR queremos coordinar una agenda con el secretario porque es su obligación de venir a dar cuentas. Tenemos voluntad de diálogo, pero no vamos a permitir que no se garanticen los espacios de debate para garantizar las preocupaciones. Hay que tomar medidas más contundentes porque hasta ahora fuimos muy respetuosos y no se está honrando esa actitud de nuestros esfuerzos”, expresó la radical.
En contraposición, la libertaria María Fernanda Araujo apoyó las palabras de su compañera de bloque y pidió “respeto” porque “estamos para cosas más importantes” y apuntó: “Esto de tratar de cobarde cuando sucedió todo lo que sucedió y nos hicieron con cultura. Así como hubo cosas maravillosas, han hecho desastres con cultura. ¿O tenemos que traer a la mesa todo lo que se han llevado y lo que no han hecho y han hecho mal? Pido respeto y que no se trate a nadie de cobarde. Vendrá cuando tenga que venir y se hará presente, pero primero tenemos una tarea importantísima que nos han dejado que es sacar el país adelante”.
Pokoik le salió al cruce y le planteó: “A mí me importa un bledo si vos permitís o no a quién yo en mi calidad trato de cobarde porque un cobarde es quien no rinde cuentas ante la cámara de representantes... es difícil poner la cara cuando se está destruyendo la cultura y cada uno es responsable de lo que hace. A él le toca esa parte de la motosierra”, y ratificó su pedido.
Lejos de quedarse callada, Araujo la chicaneó: “Estamos en la mesa de cultura y la señora me responde ‘me importa un bledo’ ¿eso es cultura? ¿ a eso están acostumbrados? A faltar el respeto, a atropellar. Falta de respeto es lo que nos han hecho”.
La chubutense María Eugenia Alianiello (UP) le respondió: “Se está reduciendo la discusión a ver si éramos tan malos o lo que hicieron otros gobiernos. Defender la cultura es defender la identidad y defender el país en este momento donde hay diversas decisiones que están afectando la cultura. Parece que todos toman agua bendita, son recién llegados y no sé la trayectoria de cada uno y no me interesa, pero descalificar y el destrato a los proyectos, si tienen mayor capacidad intelectual presenten un proyecto y lo discutimos”.
Por su parte, el vicepresidente de la comisión, Hernán Lombardi (Pro), coincidió con la propuesta de Pokoik y planteó: “Estamos de acuerdo con que venga el secretario de Cultura, pero también debemos darle tratamiento a los proyectos de ley que cuentan con dictamen unánime para que salgan lo antes posible”.