Shell y Qatar abandonan el offshore CAN 107

Las petroleras devolvieron al Estado el bloque exploratorio ubicado frente a Mar del Plata tras no hallar resultados geológicos alentadores. La Secretaría de Energía dio de baja el permiso y el futuro de la actividad en la Cuenca Argentina Norte queda en duda.

Las petroleras Shell y Qatar Petroleum pusieron fin a sus trabajos exploratorios en el bloque offshore CAN 107, en la Cuenca Argentina Norte, luego de no obtener resultados que justificaran avanzar hacia la siguiente fase del proyecto. La Secretaría de Energía oficializó la decisión mediante la resolución 73/2026 publicada en el Boletín Oficial, en la que revocó el permiso vigente y recuperó el control del área para el Estado Nacional.

El bloque, situado a unos 190 kilómetros de las costas de Mar del Plata, había sido adjudicado a ambas compañías en septiembre de 2019, durante el Concurso Público Internacional Costa Afuera. Shell operaba el área con el 60% de participación, mientras que Qatar Petroleum completaba el 40% restante.

La etapa inicial del permiso había atravesado dos prórrogas consecutivas: la primera en 2022, que extendió el plazo por dos años, y la segunda en mayo de 2025, cuando se otorgó un año adicional para completar las tareas comprometidas. Sin embargo, el 4 de diciembre del año pasado, las empresas comunicaron oficialmente su decisión de no continuar con la segunda fase del programa exploratorio.

Tras evaluar la presentación, la Secretaría de Energía determinó que Shell y Qatar Petroleum habían cumplido con todas las inversiones previstas para el período, incluido el pago del canon correspondiente a 2025, que superó los 383 millones de pesos.

La salida de CAN 107 reavivó las dudas sobre el futuro del desarrollo offshore en la zona. En el sector señalan que CAN 109 —otro bloque ubicado unos 200 kilómetros mar adentro y operado por las mismas compañías— podría correr la misma suerte si no surgen nuevas perspectivas técnicas. De concretarse, la Cuenca Argentina Norte quedaría sin actividad exploratoria activa en el corto plazo, postergando nuevamente la posibilidad de avanzar en el desarrollo de hidrocarburos en aguas profundas frente a la provincia de Buenos Aires.

Shell evalúa vender su parte en North West Shelf

La petrolera inició conversaciones preliminares para desprenderse de su participación en el mayor proyecto de GNL de Australia Occidental. Adnoc y Midocean Energy aparecen entre los interesados, en un movimiento que responde a la redefinición estratégica global de Shell.

Shell abrió un proceso de análisis para desprenderse de su participación minoritaria en el emblemático proyecto de gas natural licuado (GNL) North West Shelf (NWS), en Australia Occidental, una operación cuyo valor podría superar los US$ 3.000 millones, según trascendió en medios especializados del sector.

Entre los potenciales compradores figuran la estatal Abu Dhabi National Oil Company (Adnoc) y el fondo energético Midocean Energy LLC, dos actores que en los últimos años aceleraron su presencia global en activos de GNL. El complejo es operado por Woodside Energy y es considerado el proyecto de licuefacción más antiguo y uno de los más relevantes de Australia.

“Shell evalúa regularmente su portafolio para asegurar una asignación disciplinada de capital. Seguimos trabajando estrechamente con los socios de North West Shelf para generar valor, maximizar el desempeño futuro y satisfacer las necesidades de nuestros clientes”, señaló un portavoz de la multinacional.

La eventual desinversión abarcaría alrededor de un sexto del proyecto, el porcentaje que Shell mantiene desde hace décadas. Ya en septiembre pasado se había filtrado que la compañía analizaba una salida, en el marco de una revisión estratégica de su cartera mundial.

Desde Woodside, la directora ejecutiva interina, Liz Westcott, confirmó que el proceso está en marcha y que la operadora sigue de cerca las definiciones: “Shell ha compartido que está analizando tomar un offtake por su equity en North West Shelf, por lo que estamos siguiendo el proceso de cerca”, afirmó durante la presentación de resultados 2025.

La movida forma parte de un cambio de posicionamiento en Australia. Aunque Shell continúa expandiendo su presencia en GNL a escala global, la compañía evalúa abandonar North West Shelf ante la transformación prevista del complejo hacia un esquema de third-party tolling, un modelo de procesamiento para terceros que se aleja de su estrategia integrada de producción y comercialización.

No es la primera reconfiguración de activos de Shell en la región. Tres años atrás vendió su participación en el proyecto Browse -también potencial proveedor de NWS- a BP, como parte de un ajuste más amplio de su portafolio australiano.

El complejo North West Shelf posee hoy una capacidad nominal de 14,3 millones de toneladas anuales (mtpa), luego del cierre definitivo del Tren 2 en julio pasado por la caída del suministro de gas, lo que redujo la capacidad total desde los 16,9 mtpa originales de la planta de Karratha.

Woodside opera NWS junto con BP, la estatal china CNOOC y el consorcio japonés integrado por Mitsui y Mitsubishi. Si la operación avanza, el ingreso de un nuevo socio podría reconfigurar el esquema accionario de uno de los pilares históricos del negocio australiano de GNL.