Con la baja de la inflación y la consolidación de reformas estructurales, el Ejecutivo nacional anticipa un escenario fiscal positivo para las provincias en 2026, con superávit financiero, crecimiento de recursos tributarios y una fuerte recuperación del gasto de capital.
El proyecto de Presupuesto 2026 elaborado por el Gobierno de Javier Milei prevé un escenario de saneamiento fiscal para las cuentas públicas provinciales, impulsado por la estabilización macroeconómica, la reorganización de competencias entre niveles de gobierno y la continuidad de las reformas estructurales.
Según las proyecciones oficiales, el Consolidado de las 24 jurisdicciones provinciales alcanzaría un resultado financiero superavitario equivalente al 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB), mejorando el desempeño respecto a lo estimado para 2025.
En cuanto a los recursos, se espera que los ingresos tributarios de origen nacional y provincial representen el 11,9% del PIB. De ese total, los tributos nacionales aportarían el 7,2%, mientras que los provinciales contribuirían con un 4,8%. Los recursos no tributarios, por su parte, tendrían un impacto menor, representando apenas el 0,8% del PIB.
El gasto total proyectado para 2026 crecería nominalmente un 17,4%, destacándose el aumento del 13,8% en los gastos de consumo —incluyendo la partida de Personal— y una recuperación del gasto de capital del 30%, orientado a obras públicas e infraestructura provincial.
Respecto al endeudamiento, las provincias deberán afrontar servicios de deuda por $7,6 billones, de los cuales el 71% corresponde a amortizaciones y el 28,9% a intereses, representando el 4,9% de sus ingresos corrientes. El 78,8% de estos compromisos están vinculados a títulos públicos emitidos en mercados locales e internacionales, y el 53,6% están denominados en moneda extranjera.
Además, se estima que algunas provincias buscarán colocar nueva deuda en lo que resta de 2025, lo que podría incrementar los servicios a pagar en 2026. En este contexto, la estabilidad del tipo de cambio será clave, dado que más del 80% de la deuda provincial está en moneda extranjera.
Con estos elementos, el Gobierno proyecta que las provincias mantendrán niveles de equilibrio o superávit financiero durante el próximo ejercicio, en línea con los objetivos de consolidación fiscal y ordenamiento macroeconómico.