El jefe de Gobierno insistió en la necesidad de modificar el Código Contravencional de la Ciudad, con la premisa de “terminar con la mafia” de los trapitos.
Después de que se llevara a cabo un operativo en el que se detuvo a 111 trapitos, el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, volvió a reclamarle a la Legislatura porteña que avance con un proyecto de ley que busca endurecer las penas contra esas personas.
En ese sentido, Macri explicó que “los trapitos son una mafia. Extorsionan y amenazan a los vecinos. Se les terminó. Los estamos sacando uno por uno y no vamos a parar” y concluyó señalando que “ahora necesitamos que la Legislatura apruebe el proyecto que enviamos para aumentar las penas. Con los delincuentes, tolerancia cero”.
El proyecto en cuestión busca modificar el Código Contravencional de la Ciudad y establece que aquella persona que sin autorización legal ofrezca o preste en la vía pública servicios de estacionamiento, cuidado de coches o limpieza de vidrios, será sancionada con 5 a 30 días de arresto, 10 a 45 días de trabajos de utilidad pública o multa de 800 a 4.000 unidades fijas.
Además, se le aplicarán las sanciones de prohibición de concurrencia y/o de interdicción de cercanía al lugar donde haya cometido la contravención.
En el caso de que las contravenciones ocurran en los alrededores de los grandes parques o dentro de un radio de hasta 30 cuadras del lugar donde esté programado un evento masivo de carácter deportivo o artístico, desde las 3 horas antes de su inicio y hasta 2 horas después de su finalización, la sanción será de 10 a 45 días de arresto y el máximo se elevará a 60 días para los jefes, coordinadores, organizadores y/o promotores.
En tanto, de probarse la participación directa o indirecta de personas vinculadas a un club, institución u organizador, se sancionará a la entidad con multa de 5.000 a 20.000 unidades fijas y clausura de sus instalaciones de 15 a 60 días, sin perjuicio de la responsabilidad de los autores/as materiales.
El proyecto busca reforzar la protección en el espacio público, endureciendo las sanciones previstas para los tipos contravencionales establecidos en los artículos 91 y 92 del Capítulo II “Uso del espacio público y privado”.
La vicejefa de Gobierno porteño pidió modificar con “urgencia” el Código Contravencional local para “sancionar con inflexibilidad a actividades delictivas que se encubren como changas de individuos sin trabajo”.
Tras el operativo por el partido de Argentina – Brasil en el que se demoró a 126 trapitos, la vicejefa de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Clara Muzzio, pidió modificar con “urgencia” el Código Contravencional local para poder “sancionar con inflexibilidad” a quienes desarrollen esa actividad ilegal.
A través de sus redes sociales, la funcionaria explicó que “los llamados ‘trapitos’ son organizaciones violentas que, con el tiempo, se adueñaron de zonas enteras de la Ciudad, de los alrededores de los estadios y de los estacionamientos de los grandes eventos” e indicó que “estimaciones no oficiales calculan que esta mafia recaudaría alrededor de 60 millones de pesos por día, cerca de 18 millones de dólares por año”.
“Con una logística territorial construida con verdaderos escuadrones, estas organizaciones utilizan la intimidación velada o explícita para cobrarles a los automovilistas el estacionamiento en espacios públicos gratuitos”, continuó y precisó que “el jefe de Gobierno, Jorge Macri, tomó la decisión hace unas semanas de enfrentar esta modalidad extorsiva enviando un proyecto de ley para establecer muy severas penas contra cualquiera que se dedique a esta actividad ilegal”.
Al mismo tiempo que recordó que el proyecto oficial propone que “aquella persona que, sin autorización legal, ofrezca o preste en la vía pública servicios de estacionamiento, cuidado de coches o limpieza de vidrios será sancionada con 5 a 30 días de arresto, 10 a 45 días de trabajos de utilidad pública o una multa de 800 a 4.000 unidades fijas”; que “los jefes y coordinadores de estos grupos podrán recibir sanciones aún más altas en cantidad de tiempo de detención y multas en dinero que deberán pagar”; y que “si se probara la participación directa o indirecta de personas vinculadas a un club, institución u organizador, se sancionará a la entidad con la clausura de sus instalaciones de 15 a 60 días y multas de 5.000 a 20.000 unidades fijas”.
“El Código de Contravenciones de la Ciudad requiere una actualización urgente que permita sancionar con inflexibilidad a actividades delictivas que se encubren como ‘changas de individuos sin trabajo’. Tenemos que avanzar con la ley en la mano”, sentenció Muzzio.
Buscarán modificar el Código Contravencional de la Ciudad, con la premisa de “terminar con la mafia” de quienes para el jefe de Gobierno “se creen dueños de la calle”.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, envió a la Legislatura porteña un proyecto de ley para endurecer las penas y las sanciones a los trapitos y cuidacoches, en el marco de la modificación del Código Contravencional de la Ciudad.
“Vamos a terminar con la mafia de los trapitos. Se creen dueños de la calle: extorsionan, aprietan y roban. No va más, acá se les acabó el negocio”, afirmó Jorge Macri.
El proyecto establece que aquella persona que sin autorización legal ofrezca o preste en la vía pública servicios de estacionamiento, cuidado de coches o limpieza de vidrios, será sancionada con 5 a 30 días de arresto, 10 a 45 días de trabajos de utilidad pública o multa de 800 a 4.000 unidades fijas.
Además se le aplicarán las sanciones de prohibición de concurrencia y/o de interdicción de cercanía al lugar donde haya cometido la contravención.
En el caso de que las contravenciones ocurran en los alrededores de los grandes parques o dentro de un radio de hasta 30 cuadras del lugar donde esté programado un evento masivo de carácter deportivo o artístico, desde las 3 horas antes de su inicio y hasta 2 horas después de su finalización, la sanción será de 10 a 45 días de arresto y el máximo se elevará a 60 días para los jefes, coordinadores, organizadores y/o promotores.
En tanto, de probarse la participación directa o indirecta de personas vinculadas a un club, institución u organizador, se sancionará a la entidad con multa de 5.000 a 20.000 unidades fijas y clausura de sus instalaciones de 15 a 60 días, sin perjuicio de la responsabilidad de los autores/as materiales.
El proyecto busca reforzar la protección en el espacio público, endureciendo las sanciones previstas para los tipos contravencionales establecidos en los artículos 91 y 92 del Capítulo II “Uso del espacio público y privado”.
El objetivo es prevenir y castigar la conducta de los llamados trapitos, cuya actividad perjudica a los vecinos y afecta los espacios públicos en los que operan. Estas situaciones se agravan cuando se realizan en el marco de eventos deportivos o artísticos de gran concurrencia o en lugares públicos de disfrute y uso generalizado.
A su vez, y con el mismo objetivo de reforzar la protección de los espacios donde se desarrollan las conductas ilícitas, también se añaden las sanciones de “prohibición de concurrencia” y de “interdicción de cercanía” al lugar donde se haya cometido la contravención.
El diputado de Republicanos Unidos (RU) Yamil Santoro impulsó en la Legislatura porteña un proyecto de ley que propone penas más severas a los cuidacoches y penalidades para los organizadores de eventos o clubes que favorezcan la actividad.
En consonancia con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el legislador de Republicanos Unidos (RU) Yamil Santoro presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley que busca agravar las penas contra los cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, y los limpiavidrios.
De esta manera, la iniciativa propone sanciones más severas, incluyendo arresto efectivo y multas diez veces mayores, para quienes exijan dinero por estacionar en la vía pública sin autorización legal. También contempla penalidades para clubes y organizadores de eventos que faciliten esta actividad
La propuesta contempla hasta 60 días de arresto y multas significativamente más altas para quienes organicen esta actividad ilegal.
Además, el texto duplica las sanciones si se comprueba que la conducta incluye amenazas o discriminación de género. También, se prevén penalidades para clubes y entidades organizadoras de eventos masivos cuando se demuestre que permiten o fomentan la presencia de trapitos en sus inmediaciones.
En tanto, en el caso de eventos deportivos y recitales, donde suele haber una amplia concurrencia de trapitos, el proyecto habilita al Ministerio Público Fiscal a disponer oficinas móviles para recibir denuncias en el lugar y actuar de manera inmediata. También se faculta a las fuerzas de seguridad a realizar detenciones en flagrancia, garantizando una respuesta efectiva ante situaciones de extorsión o amenazas.
Tras la presentación del proyecto, Santoro señaló que “no podemos seguir permitiendo que los vecinos sean extorsionados para pagar por un servicio ilegal impuesto bajo coerción” y destacó que la problemática no solo afecta el orden público, sino que está vinculada a situaciones de violencia e intimidación, como fue el caso del médico atacado en Flores.
El secretario de Asuntos Públicos de CABA, Waldo Wolff, anunció que el Gobierno porteño enviará a la Legislatura porteña un proyecto que prevé fomentar penas más severas contra los cuidacoches.
A raíz de los últimos ataques por parte de los trapitos, el secretario de Asuntos Públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Waldo Wolff, confirmó que el Gobierno porteño está analizando enviar a la Legislatura local un proyecto para endurecer las penas a los cuidacoches.
La iniciativa surgió luego de recientes episodios de violencia, con especial foco en el caso del médico que fue brutalmente golpeado en el barrio de Flores por negarse a pagarles. “El trapito que agredió al médico de Flores está detenido. Detuvimos ya 600 trapitos, y todos quedaron detenidos, pero no los pueden detener si no hay agresiones. Entonces, vamos a llevar un proyecto para endurecer las penas”, manifestó el funcionario en diálogo con Radio Rivadavia.
Al mismo tiempo que aseveró que “se trata, en su mayoría, de personas indigentes que vienen a la ciudad por una situación de pobreza del conurbano. Hoy con la legislación que tenemos, a pesar de las contravenciones que hacemos, estas personas no quedan detenidos”.
Finalmente, Wolff pidió que la gente “se acostumbre a denunciar”, pero que a su vez “todos los legisladores de todos los partidos se tienen que comprometer” para apoyar el proyecto.
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, lanzó en sus redes sociales: “¿trapito? No, delincuente. El fin de semana, un médico fue brutalmente golpeado en Flores por negarse a pagarle a este delincuente. Le pegó con una tabla con clavos y lo dejó con heridas en la cabeza, el cuello y los brazos”.
“La Policía de la Ciudad ya lo detuvo y lo entregó a la Justicia. Vamos a seguir enfrentando con firmeza a quienes creen que pueden pasar por encima de la ley. Espero que no lo suelten y lo dejen en el único lugar donde tiene que estar: tras las rejas”, completó.