El cruce más caliente del debate sobre el Banco Central lo protagonizaron la senadora radical y su par formoseño, que intercambiaron acusaciones, advertencias y chicanas.
Un fuerte cruce tuvo el senador José Mayans con la senadora Carolina Losada durante el debate sobre las modificaciones a la Carta Orgánica del Banco Central, a partir de un supuesto exabrupto del legislador peronista que la santafesina no le quiso dejar pasar.
El formoseño reflexionaba sobre la posibilidad de que ante una emergencia similar a la que se vivió con el Covid, el Banco Central se convierta en Rico Mc Pato, que “guardaba su plata y no la tenía que tocar nadie”. Y lo comparó con Tutankamón, que murió lleno de tesoros, y en su tumba guardaron los mismos, que iba a llevar al más allá. La cuestión es que “no quedó ni una moneda” cuando la gente abrió la tumba en busca de esas riquezas.
“Otro boludo, digamos…”, sintetizó Mayans, que entonces fue reprendido por Carolina Losada, que presidía la sesión en su calidad de vicepresidenta primera en ese momento. “Senador, le pido por favor que cuide el vocabulario en esta casa… No insulte y no diga malas palabras”, le ordenó a un Mayans que la rechazaba enfáticamente: “No, no, no… No haga show, no haga show”.
“No, sí, sí, sí… Sino le voy a terminar cortando el micrófono”, advirtió la senadora radical. “Dígaselo a Milei, usted no me diga cómo yo tengo que hablar”, retrucó Mayans.
- Acá no está Milei, acá está usted… Usted es senador, trate de elevar un poco el nivel…
- Ser boludo no es una mala palabra…
- Trate de elevar un poco el nivel, y no sea tan guarango, porque la verdad que da vergüenza ajena.
- Boludo no es mala palabra -insistió Mayans, mientras Lozada insistía en que le iba a cortar el micrófono-. Búsquelo en el diccionario, aprenda, aprenda…
- Ni insultos, ni malas palabras… Y si tengo que aprender de usted, mejor me voy a otro lado.
- Dígale a Milei que aprenda a hablar con la gente.
- Yo le estoy hablando a usted porque estoy presidiendo yo.
- Usted no tiene nada que ver, no interrumpa.
- Mientras yo esté acá, usted hable como corresponde, y sino le corto el micrófono.
- No interrumpa, no interrumpa… Sigo, sigo… Cállese la boca.
- Cállese la boca usted.
“Respete el uso de la palabra”, terminó Mayans, y con una sonrisa, como si nada hubiera pasado, continuó: “Estaba explicando lo de Tutankamón y le pido a usted que lea en el diccionario qué quiere decir ‘boludo’”, concluyó, mientras llegaba el presidente provisional, Bartolomé Abdala, para tomar el lugar de Losada. Lo cual no pasó desapercibido por Mayans, que sugirió con satisfacción: “Echela, presidente… Por la impropiada (SIC) conducción, echada… ¡Muy bien!”, lanzó el senador que se puso a aplaudir mientras la senadora era reemplazada. Pero para que no dársela por ganada, la senadora volvió a sentarse. “Ahora va a seguir un poquito más”, señaló el formoseño riendo, y ella, en el mismo tono, le retrucó: “Solo para tener el placer de escuchar sus guarangadas”.
Al final, Losada se quedó hasta que Mayans concluyó su discurso, y al hacerlo le dejó una recomendación: “Muchas gracias señora presidenta y no se preocupe; dígale a Milei que hable mejor. Ya que usted es muy amiga de Milei, es prácticamente asociada. Haga todo lo que dice Milei, pero dígale que no sea tan maleducado”.
“Gracias por el aplauso anterior, senador, muchas gracias”, le contestó Losada y le dio la palabra a Patricia Bullrich para cerrar el debate.