La iniciativa toma el nombre de Florencia Merino, la joven sanjuanina que perdió la visión de un ojo tras sufrir una agresión escolar y se convirtió en referente en la lucha contra el acoso.
Florencia Merino, protagonista de la historia que dio pie a este proyecto.
El diputado sanjuanino de UP Cristian Andino presentó un proyecto de ley para crear un Sistema Nacional destinado a la prevención, detección temprana y abordaje integral del bullying, el ciberbullying y las violencias digitales que afectan a niños, niñas y adolescentes. La iniciativa, identificada como “Ley Florencia”, busca establecer una política pública permanente de alcance federal que articule acciones de prevención, asistencia, capacitación e investigación.
La propuesta, acompañada por Jorge Chica, Carlos Castagneto, Roxana Monzón, Pablo Todero, Blanca Osuna, Nancy Sand, Lorena Pokoik, Gabriela Pedrali, Agustina Propato, Jorge Neri Araujo Hernández, Luis Basterra, Ana Ianni, Martín Aveiro y Varania Marín, fue girada a las comisiones de Educación; Familias, Niñez y Juventudes; Comunicaciones e Informática; y Presupuesto y Hacienda.
El proyecto crea el Sistema Nacional para la Prevención, Detección Temprana y Abordaje Integral del Bullying, el Ciberbullying y las Violencias Digitales contra Niños, Niñas y Adolescentes. Este mecanismo tendrá carácter permanente, interdisciplinario, interinstitucional e interjurisdiccional, y estará orientado a coordinar políticas entre organismos nacionales, provincias, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil.
Entre los principales objetivos figuran la protección de la integridad física, psíquica, moral, emocional y digital de los menores, el fortalecimiento de la convivencia escolar, la promoción de entornos seguros tanto presenciales como virtuales y el desarrollo de una ciudadanía digital responsable.
La iniciativa incorpora definiciones específicas para fenómenos como bullying, ciberbullying, violencia digital, grooming, sextorsión y difusión no consentida de contenido íntimo. También contempla las nuevas modalidades de violencia facilitadas por inteligencia artificial, incluyendo la manipulación de imágenes, videos o audios mediante tecnologías como los denominados “deepfakes”.
Además, dispone la elaboración de un Plan Nacional de Prevención, obliga a los establecimientos educativos públicos y privados a desarrollar programas institucionales específicos y exige la implementación de protocolos de actuación ante casos de acoso escolar o violencia digital. Estos procedimientos deberán garantizar la intervención inmediata, la protección de las víctimas, la preservación de pruebas digitales y la participación de equipos interdisciplinarios.
El texto también promueve la incorporación de contenidos sobre convivencia democrática, educación emocional, ciudadanía digital, protección de datos personales, prevención del grooming y uso responsable de la inteligencia artificial dentro de las políticas educativas. Asimismo, prevé instancias permanentes de capacitación para docentes, directivos, personal escolar y familias.
Otro de los ejes del proyecto es la cooperación con plataformas digitales, redes sociales y empresas proveedoras de servicios de internet para facilitar la recepción de denuncias, preservar evidencias y limitar la difusión de contenidos que vulneren derechos de niños y adolescentes, siempre con resguardo de la libertad de expresión y la protección de datos personales.
En los fundamentos, Andino señala que el crecimiento de las tecnologías digitales ha ampliado el alcance de las agresiones entre pares y sostiene que el Estado debe avanzar en políticas preventivas antes de que el daño se produzca. El legislador remarca que el ciberbullying ya no se limita al ámbito escolar y que las agresiones pueden mantenerse las 24 horas del día con una difusión potencialmente ilimitada.
La iniciativa toma el nombre de “Ley Florencia” en homenaje a Florencia Merino, una joven sanjuanina que en 2013, cuando tenía 13 años, sufrió una grave agresión por parte de una compañera de escuela tras reiterados episodios de hostigamiento. Como consecuencia del ataque perdió la visión de uno de sus ojos y luego convirtió su experiencia en una tarea de concientización sobre las consecuencias del bullying. Según el autor del proyecto, su caso representa la necesidad de contar con herramientas de prevención e intervención temprana para evitar daños irreparables.