Un relevamiento nacional muestra que Diego Santilli asume como jefe de Gabinete con un saldo de imagen claramente superior al que tenía Manuel Adorni. El informe revela además una fuerte división entre oficialistas y opositores respecto de la situación económica y las principales preocupaciones de la sociedad.
Diego Santilli desembarca en la Jefatura de Gabinete con una imagen pública mejor que la de su antecesor, Manuel Adorni, aunque todavía con predominio de valoraciones negativas, según un informe especial elaborado por la consultora Zentrix sobre la base de un relevamiento nacional de 1.315 casos realizado entre el 15 y el 22 de mayo.
De acuerdo con el estudio, Santilli registra un 36,7% de imagen positiva y un 50,6% de imagen negativa, mientras que Adorni acumulaba 17,9% de positiva y 73,6% de negativa al momento de dejar el cargo.
Sin embargo, la consultora advierte que el exdirigente del Pro tiene una imagen fuertemente condicionada por la identidad política de los encuestados. Entre quienes votaron a Javier Milei en el balotaje presidencial de 2023, el 65,4% tiene una opinión positiva de Santilli, mientras que entre los votantes de Sergio Massa el 90,6% lo evalúa negativamente.
La segmentación por el voto legislativo de 2025 muestra una brecha similar: el 80,5% de los votantes de La Libertad Avanza tiene una imagen positiva del nuevo jefe de Gabinete, mientras que el 80,3% de los electores opositores mantiene una visión negativa.
El informe también detecta diferencias importantes según variables demográficas y socioeconómicas. Santilli obtiene mejores niveles de aceptación entre los mayores de 60 años, los hombres y los sectores medios y altos. Por el contrario, su peor desempeño aparece entre los jóvenes, los sectores de menores ingresos y los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires. Entre los estratos bajos, la imagen negativa alcanza el 62,8%.
Zentrix sostiene que el nuevo funcionario enfrenta además demandas muy diferentes según el sector del electorado que se observe. Entre los votantes oficialistas, la principal preocupación son las deudas (53,2%), seguida por la corrupción (46,7%) y la incertidumbre económica (35,5%). En cambio, entre los opositores lideran la incertidumbre económica (59,4%), los ingresos y salarios (52,6%) y la corrupción (51,6%).
La encuesta también expone percepciones muy distintas sobre la situación económica personal. Mientras que entre los votantes de La Libertad Avanza un 25,8% considera que su salario le gana a la inflación, entre los opositores apenas el 0,9% comparte esa evaluación. Asimismo, el 66,2% de los oficialistas cree que los ingresos no logran superar el aumento de precios, porcentaje que se eleva al 98,7% entre quienes se identifican con la oposición.
En cuanto al poder adquisitivo, más de la mitad de los votantes oficialistas (52,5%) afirma que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. Entre los opositores la situación aparece más delicada: ese porcentaje asciende al 73%. Además, el 18,5% de los electores libertarios asegura llegar a fin de mes y ahorrar, frente a apenas el 3,9% de los opositores.
Para Zentrix, estos datos muestran que Santilli deberá gestionar una coalición oficialista con demandas centradas en el endeudamiento y la continuidad del rumbo económico, mientras que la principal preocupación de los sectores opositores continúa siendo la pérdida del poder de compra y la incertidumbre sobre la situación económica.
La consultora concluye que el nuevo jefe de Gabinete llega al cargo con una imagen menos desgastada que la de Adorni, pero lejos de constituir una figura transversal, ya que sus niveles de apoyo y rechazo reproducen la misma polarización que caracteriza al actual escenario político argentino.