El municipio realizó una ofrenda floral en el monumento del Paseo de la Costa. Vecinos, instituciones y autoridades participaron del acto en honor al creador de la insignia nacional.
El Municipio de Vicente López conmemoró el Día de la Bandera con una ceremonia en el Monumento al General Manuel Belgrano, ubicado en el Paseo de la Costa. La intendenta Soledad Martínez encabezó el homenaje, que reunió a vecinos, instituciones y representantes locales para recordar al creador de la insignia patria.
Martínez destacó la importancia de mantener vivas las fechas que forman parte de la identidad nacional. “Todas las ciudades deben reunirse para recordar los momentos importantes de la historia del país y homenajear a nuestros próceres”, expresó durante el acto.
La jornada contó con la participación de scouts, Damas Rosadas, Veteranos de Malvinas, clubes, entidades del partido, docentes y autoridades municipales. El izamiento de la Bandera Nacional estuvo acompañado por la Banda de la Prefectura Naval Argentina, mientras que la entonación de Aurora y del Himno Nacional fue interpretada por Oriana Marchan, alumna del Instituto de Música José Hernández.
El Día de la Bandera se celebra cada 20 de junio en memoria del fallecimiento de Manuel Belgrano, una de las figuras centrales de la historia argentina. En ese marco, la intendenta subrayó el valor de contar con un espacio dedicado a su legado en Vicente López: “Celebro que aquí, en este monumento a la Bandera y a Belgrano, podamos reunirnos cada 20 de junio a homenajearlo, aprender y reconocer un poco de nuestra historia”.
Con esta conmemoración, el municipio reafirmó su compromiso con la preservación de los símbolos patrios y con la construcción de una comunidad que valore su historia. “Viva Belgrano, viva nuestra Bandera y viva la Patria”, concluyó Martínez.
La ceremonia se realizó en el Microestadio “Néstor Kirchner” bajo el lema “Nuestra Bandera, Nuestra Identidad”. Participaron alumnos de escuelas públicas, privadas, de educación especial y de adultos de todo el distrito.
La diputada provincial Mayra Mendoza y la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri, encabezaron este sábado el acto de Promesa de Lealtad a la Bandera 2026, que reunió a más de 4.000 alumnos y alumnas de cuarto año de escuelas primarias públicas y privadas, además de estudiantes de educación especial y de adultos del distrito.
La actividad se desarrolló en el Microestadio Néstor Kirchner, ubicado dentro del Polideportivo Municipal Reinaldo Gorno, bajo el lema “Nuestra Bandera, Nuestra Identidad”, con el objetivo de reafirmar los valores patrios y fortalecer el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones a la comunidad quilmeña.
Durante su discurso, Mendoza felicitó a los estudiantes y destacó el significado de la promesa. “Prometer lealtad es uno de los actos más nobles que existen, y hacerlo frente a nuestra bandera tiene un significado muy especial”, sostuvo. Además, remarcó que la construcción de la patria se expresa cotidianamente a través de la solidaridad, el compromiso con los demás y el trabajo colectivo.
Por su parte, Mieri convocó a los jóvenes a fortalecer los valores de convivencia y respeto. “Cuídense, cuidémonos entre todos y todas, quiéranse mucho; sean solidarios, amables y buenos compañeros, que eso es hacer patria”, expresó, al tiempo que agradeció el acompañamiento de las familias y llamó a continuar construyendo comunidad en Quilmes.
La lectura de la Promesa de Lealtad a la Bandera estuvo a cargo de las autoridades presentes, entre ellas el jefe regional de Educación, Pablo Vinuesa; el vicepresidente del Centro de Veteranos de Malvinas de Quilmes, Jorge Irigoitía; y la secretaria de Educación y Cultura municipal, Eva Ramírez, quienes acompañaron a los estudiantes en uno de los momentos centrales de la jornada.
Desde la organización señalaron que la celebración tuvo un significado especial en el marco de los 360 años de historia de Quilmes y al cumplirse medio siglo del golpe cívico-militar de 1976. En ese contexto, la actividad buscó reivindicar valores vinculados a la soberanía, la libertad, la justicia y la igualdad, promoviendo además la participación democrática de las nuevas generaciones.
La presencia de los Veteranos de Guerra de Malvinas aportó un componente simbólico ligado a la memoria y la defensa de la soberanía nacional. Del acto también participaron funcionarios del gabinete municipal, autoridades educativas, directivos, docentes, familias y representantes de organizaciones vinculadas a los excombatientes.
Dirigentes de la oposición cuestionaron en redes sociales la participación del jefe de Gabinete en Rosario y lo acusaron de no representar los valores de Manuel Belgrano.
La presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el acto por el Día de la Bandera en Rosario generó cuestionamientos desde distintos sectores de la oposición, que se expresaron con dureza a través de redes sociales.
Uno de los mensajes más contundentes fue el del diputado nacional Maximiliano Ferraro, quien consideró que la participación del funcionario en una conmemoración dedicada a Manuel Belgrano resultó inapropiada. “Que Manuel Adorni sea uno de los que encabecen el acto por el Día de la Bandera y la conmemoración de Manuel Belgrano es una ofensa”, sostuvo el dirigente de la Coalición Cívica.
En la misma publicación, Ferraro contrastó la figura del prócer con la del actual jefe de Gabinete. “Belgrano representó el decoro, la austeridad, el compromiso con el interés general y la ética en la función pública”, señaló, para luego lanzar una acusación directa: “No tiene ningún decoro. Es un sinvergüenza”.
En la misma línea se expresó el diputado socialista Esteban Paulón, quien también utilizó su cuenta de X para cuestionar la participación de Adorni en el acto realizado en Rosario. “El acto de la Bandera en Rosario merece respeto”, afirmó, antes de enumerar una serie de críticas al funcionario nacional.
Paulón sostuvo que Adorni “mintió en el Congreso”, lo acusó de hacer “apología de la evasión” y señaló irregularidades en su situación patrimonial, al mencionar “30 rectificaciones en su declaración jurada”. A partir de esos cuestionamientos, concluyó que su presencia en la ceremonia constituyó “un insulto a Rosario y a la Bandera”.
Las críticas de ambos dirigentes se suman a la polémica generada en torno al acto oficial, que ya había estado atravesado por tensiones políticas en torno a la no invitación de la vicepresidenta de la Nación.
La vicepresidenta asistió al acto por el Día de la Bandera en Rosario invitada por el gobierno santafesino, en medio de la tensión con Javier Milei, y apuntó contra el jefe de Gabinete, además de considerar “un mensaje pésimo” que el Presidente no la hubiera saludado ni invitado.
Mucha expectativa estaba puesta este sábado en la presencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, en el acto por el Día de la Bandera en Rosario, y si se daría un cruce con el presidente Javier Milei, habida cuenta de la relación rota entre ambos, al punto tal que Presidencia de la Nación no la invitó al evento.
Sí lo hizo la provincia de Santa Fe, y así fue que la titular del Senado se ubicó en el sector de las autoridades provinciales. La vicepresidenta no evito el contacto con la prensa, en el que hizo una referencia lapidaria hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que participó del acto acompañando la comitiva presidencial.

Villarruel no aplaudió ningún pasaje del discurso de quien fuera su compañero de fórmula, y al preguntársele sobre eso, dijo que “en general he tratado de ser discreta, no creo que sume o no sume aplaudir o no aplaudir rabiosamente. Es un acto patrio, no es un acto partidario”.
Respecto del hecho de su invitación a participar del acto, que como indicamos no provino de Presidencia de la Nación, aclaró la vice que recibió la invitación de la Gobernación, aunque dijo que “igualmente yo pensaba venir igual, y no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada”.
“Si estamos en democracia, si esto representa la bandera para todos los argentinos, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación -remarcó-. Pero de nuevo, yo defiendo ante todo lo que nos une, no quiero hacer de esto un acto político, ni quiero tener ninguna otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos, y la de seguir los valores del general Belgrano”.
Precisamente sobre el prócer, sostuvo que “el general Manuel Belgrano era un ejemplo de honestidad y de rectitud. He venido como ciudadana común, cuando era chiquita venía con mis abuelos y mi papá, y vengo ahora como vicepresidenta”.
Respecto de la presencia del jefe de Gabinete y el respaldo que el Presidente le brindó a Adorni al llevarlo al acto, Victoria Villarruel respondió: “Es un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni… Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”.
Y concluyó: “Simplemente hoy es recordar la bandera, darle marco a esta ciudad hermosa, que es mi segunda casa y reconocer a los rosarinos, a la provincia de Santa Fe, a la invencible provincia de Santa Fe, y recordar la figura de Belgrano. Lo de Adorni está completamente de más”.

El exlegislador porteño conmemora la figura de Manuel Belgrano y señala que “nos enseñó que la Patria se defiende con armas cuando es necesario, pero se construye todos los días con escuelas, instituciones, producción y conducta moral”.
Cada 20 de junio la Argentina conmemora el Día de la Bandera, pero detrás del símbolo celeste y blanco se encuentra una verdad más profunda: ese día no sólo recordamos una enseña nacional, sino la muerte de Manuel Belgrano, uno de los hombres más íntegros, austeros y visionarios de nuestra historia. La bandera no nació como un adorno patriótico ni como una pieza de ceremonial. Nació en medio de la guerra, de la incertidumbre y del sacrificio, como una necesidad moral de la Revolución: darle a un pueblo en armas una identidad, una causa y un destino común.
Belgrano fue mucho más que el creador de la bandera. Fue abogado, economista, periodista, militar por deber y patriota por convicción. Desde el Consulado de Buenos Aires comprendió antes que muchos que la libertad política sería incompleta sin educación, trabajo, industria, comercio, agricultura, navegación y desarrollo productivo. Su pensamiento no fue declamativo: fue profundamente práctico. Creía que una Nación no se construía solamente con proclamas, sino con escuelas, caminos, producción, conocimiento y virtud pública. En ese sentido, Belgrano sigue siendo una interpelación al presente.
La unión nacional que él encarnó no fue uniformidad ni silencio forzado. Fue la conciencia de que, por encima de las diferencias, debía existir una causa superior: la Patria. En tiempos en que las facciones dividían, las ambiciones personales conspiraban y las disputas internas debilitaban el proceso revolucionario, Belgrano sostuvo una idea esencial: sin unidad no hay independencia posible, y sin grandeza moral no hay República duradera. La bandera que izó por primera vez en Rosario no fue solamente un emblema militar; fue una convocatoria a reconocernos como parte de una misma comunidad histórica.
Su vida pública estuvo atravesada por una ética que hoy resulta casi incómoda por su contraste con tantas prácticas contemporáneas. Belgrano no buscó enriquecerse con el poder. No utilizó el cargo como botín ni la función pública como escalera de vanidades personales. Cuando recibió premios por sus triunfos militares, los destinó a la creación de escuelas. Entendía que el reconocimiento más alto no era la fortuna individual, sino la formación de ciudadanos capaces de sostener la libertad conquistada. Allí hay una lección que no envejece: el dinero público tiene destino público, y la política sólo se justifica cuando sirve al bien común.
También fue honesto en la derrota. Asumió responsabilidades, soportó críticas injustas y obedeció decisiones que muchas veces no compartía. Se hizo militar sin haber nacido para la guerra, porque la Revolución necesitaba hombres dispuestos a ocupar el lugar que la historia demandara. En el Éxodo Jujeño, en Tucumán, en Salta, en las campañas difíciles y en los reveses dolorosos, Belgrano demostró que el patriotismo no consiste en hablar fuerte, sino en servir con coraje, disciplina y desprendimiento.
Su compromiso con el desarrollo productivo fue igualmente notable. Pensaba en una Nación capaz de generar riqueza genuina, de educar a sus productores, de incorporar técnica, de aprovechar sus recursos naturales, de abrirse al comercio sin resignar su soberanía. No concebía la independencia como una abstracción jurídica, sino como la posibilidad concreta de que un pueblo viviera de su trabajo, produjera, aprendiera y progresara. Para Belgrano, la economía debía tener una dimensión moral: producir no era sólo acumular bienes, sino crear dignidad, arraigo y futuro.
Por eso su muerte en la pobreza resulta una de las escenas más dolorosas de nuestra historia. Murió el 20 de junio de 1820, en una Buenos Aires desgarrada por luchas internas, casi en silencio, mientras la anarquía política devoraba los ideales que él había ayudado a fundar. El hombre que había entregado su fortuna, su salud y su vida a la causa americana murió sin riquezas, sin estridencias y con la serenidad amarga de quien había dado todo. La tradición recuerda su lamento final —“¡Ay, Patria mía!”— como una síntesis del dolor de quien veía a la Nación amenazada por sus propias divisiones.
Conmemorar el Día de la Bandera exige, entonces, algo más que repetir ceremonias. Exige preguntarnos qué hacemos hoy con el legado de Belgrano. Si la bandera nos une, no puede ser usada como instrumento de facción. Si representa la libertad, no puede convivir con la corrupción. Si expresa la Nación, no puede reducirse a un símbolo vacío mientras se abandona la educación, se desalienta la producción o se naturaliza la pobreza. Honrarla es asumir que la Argentina necesita reconstruir una ética pública basada en la honestidad, el mérito, el trabajo y la responsabilidad.
Belgrano nos dejó una bandera, pero también nos dejó un mandato. Nos enseñó que la Patria se defiende con armas cuando es necesario, pero se construye todos los días con escuelas, instituciones, producción y conducta moral. Nos mostró que el verdadero poder no está en imponerse sobre los demás, sino en servir a una causa más grande que uno mismo. Y nos recordó, con su vida y con su muerte, que ninguna Nación puede prosperar si olvida a los hombres que la pensaron con grandeza y la sirvieron con humildad.
El 20 de junio no debe ser sólo una fecha escolar ni una efeméride protocolar. Debe ser una jornada de examen nacional. Frente a la bandera, la Argentina debiera mirarse con sinceridad y preguntarse si está a la altura de Belgrano, si somos dignos de haberla prometido y jurado. Porque mientras su ejemplo siga siendo necesario, también seguirá siendo una deuda pendiente.
En la celebración, interpretaron el Himno Nacional el Coro Infanto Juvenil Municipal e integrantes del Ensamble Musical Municipal interpretaron el Himno Nacional junto con el grupo del curso de Lengua de Señas Argentina.
Este martes, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, realizó la toma de la promesa de lealtad a la Bandera Nacional a 3.800 alumnas y alumnos de 4° año de 47 escuelas primarias del distrito. Como cada año, el acto tuvo lugar en la plaza Mitre de Monte Grande, frente al Palacio Municipal.
"Es un orgullo participar de un evento tan trascendente para la formación ciudadana de las chicas y los chicos de Esteban Echeverría. Gracias a toda la comunidad educativa por el enorme trabajo que realizan día a día”, expresó Fernando Gray.
Acompañaron al jefe comunal Magui Gray; la secretaria de Gobierno, Valeria Bellizzi; el presidente del Consejo Escolar local, David De Lío; y autoridades educativas provinciales. Luego de realizada la promesa, el intendente entregó a los estudiantes los diplomas que recuerdan este importante momento.
Durante la celebración, el Coro Infanto Juvenil Municipal e integrantes del Ensamble Musical Municipal interpretaron el Himno Nacional junto con el grupo del curso de Lengua de Señas Argentina (LSA) de la Escuela Municipal de Artes y Oficios. Además, el Ensamble de la Orquesta Infanto Juvenil La Cautiva, bajo la dirección de Manuel García, compartió un repertorio de música popular.
La ceremonia contó con el tradicional izamiento de la Bandera por parte de la Comisión del Centenario. Al finalizar el acto, chicas, chicos y sus familias disfrutaron de una chocolatada caliente elaborada por los integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas.
El Congreso se iluminó de azul para conmemorar el Día de la Bandera, en homenaje a su creador, Manuel Belgrano.
Foto Charly Diaz Azcue / Comunicación Senado
“Depongamos las anteojeras partidarias y trabajemos juntos para volver a ser una potencia mundial”, expresó el mandatario en Rosario, atento a la inminente aprobación de las leyes que demandaba: Bases y paquete fiscal.
En el marco del acto por el Día de la Bandera, el presidente Javier Milei convocó a todas las autoridades políticas del país, a la justicia, los empresarios y los trabajadores a participar el próximo 9 de julio en Tucumán de la firma del Pacto de Mayo para “dar vuelta la página de nuestra historia”.
Junto al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente Pablo Javkin, Milei dijo: “Quiero aprovechar este día para convocar a todas las autoridades políticas, los gobernadores de las provincias argentinas, los dirigentes de los principales partidos políticos, los expresidentes de la Nación, los miembros de la honorable Corte Suprema de Justicia, empresarios, trabajadores y, por supuesto, a toda la ciudadanía argentina que nos encontremos la noche del próximo 9 de Julio en Tucumán para firmar el Pacto de Mayo y finalmente empecemos juntos a dar vuelta la página de nuestra historia”.
El presidente Milei llamó a que “depongamos las anteojeras partidarias, nos desprendamos de nuestros intereses particulares y trabajemos juntos para establecer el nuevo orden económico que la Argentina necesita para volver a ser una potencia mundial”, y manifestó su deseo de que “este año sea recordado en la historia Argentina como el punto de inflexión en el que volvimos a empezar a ser grandes”.

Durante su discurso, el presidente también reivindicó la figura del creador de la insignia patria, el general Manuel Belgrano, por ser un “ejemplo de austeridad y honradez en el ejercicio de la autoridad pública” y porque “eligió no renunciar a la bandera, aún a pesar de las órdenes de Buenos Aires”, ya que la libertad “a la larga siempre se abre camino, por más que unos pocos se resistan o la quieran contener”.
El mandatario estuvo acompañado por la vicepresidente Victoria Villarruel; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; la canciller Diana Mondino; los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich; de Defensa, Luis Petri; de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; de Salud, Mario Russo; de Capital Humano, Sandra Pettovello; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Legal y Técnica, Javier Herrera Bravo; el secretario de Prensa, Eduardo Serenellini; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y el vicejefe de Gabinete Ejecutivo de la Jefatura de Gabinete, José Rolandi.
En la Casa Museo Sarmiento, el intendente participó de la tradicional ceremonia junto a la comunidad educativa. Durante el evento organizado por el Municipio, el jefe comunal destacó en los niños el compromiso de amor por su comunidad y con el otro. “Cuando somos, somos con el otro”, indicó.
En el marco de la conmemoración del Día de la Bandera, el intendente Julio Zamora y la concejala Gisela Zamora acompañaron a estudiantes de 4° grado de escuelas primarias del Delta de Tigre en la promesa al símbolo patrio. El evento organizado por el Municipio se desarrolló en la Casa Museo Sarmiento.
“Hoy es un día muy especial para los niños, que lo van a recordar durante toda su vida. Tiene que ver, no solo con la promesa de la bandera, sino con un compromiso de fidelidad, con nuestros padres, con el estudio, con un compromiso de amor por nuestra comunidad y con el otro. La bandera representa a una comunidad de personas, cuando somos, somos con el otro”, expresó el jefe comunal.
La ceremonia comenzó con el ingreso de la bandera nacional portada por estudiantes. Del encuentro participaron alumnos de las escuelas primarias N° 8, 9, 10, 12, 13, 17 y la Capilla Escuela “La Concepción”. Los presentes entonaron el Himno Nacional y autoridades del Gobierno local junto a la comunidad educativa, confeccionaron una bandera de flores celestes y blancas.
Luego, presentaron un video protagonizado por los alumnos, donde reflejaron la preparación para la ceremonia. Tras la proyección, el intendente Julio Zamora brindó unas palabras donde hizo hincapié en el compromiso del Municipio con el territorio del Delta y la importancia de la promesa a la bandera nacional.
En el cierre del evento, el jefe comunal encabezó la lectura de los votos y los estudiantes realizaron su promesa al símbolo patrio. Concluido el acto central, Zamora dialogó con los presentes sobre sus inquietudes y problemáticas.
El acto contó con la participación de la agrupación "Ex combatientes de Malvinas San Isidro" y fue el cierre de los festejos por el Día de la Bandera.
Estudiantes de cuarto grado de colegios públicos y privados de Villa Adelina y Boulogne prometieron esta mañana lealtad a la bandera argentina. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, encabezó el tradicional acto en la plaza Manuel Belgrano.
A la pregunta de si prometían defender la bandera celeste y blanco, los alumnos gritaron "sí" mientras agitaban pañuelos con los colores de la insignia patria. De esta manera, expresaron su compromiso con "la democracia, la participación y la convivencia desde la reafirmación de los valores de libertad, solidaridad e igualdad".
“Es un acto emotivo en el que recordamos a alguien tan inmenso como fue Manuel Belgrano. Los estudiantes estuvieron preparándose durante todas estas semanas para saber qué significa prometer la bandera, para entender qué valores se van a comprometer a llevar en el corazón”, indicó Posse, luego de tomar la promesa a cientos de chicos.
El acto, que contó con la participación de la agrupación "Ex combatientes de Malvinas San Isidro", fue el cierre de los festejos por el Día de la Bandera, tras la ceremonia de ayer en el Colegio Carmen Arriola de Marín con unos dos mil alumnos de escuelas primarias del distrito.