Activistas, referentes de organizaciones y especialistas debatieron en la Comisión de Mujeres y Diversidad de la Cámara de Diputados. Duras críticas al Gobierno y el pedido de no retroceder en derechos alcanzados.
Activistas, especialistas y referentes de organizaciones de la comunidad LGBTIQ+ debatieron en el marco de la Comisión de Mujeres y Diversidad de la Cámara de Diputados sobre las declaraciones del presidente Javier Milei en el Foro de Davos y las últimas medidas tomadas por el Gobierno, a través de dos decretos, relacionadas con el alojamiento de personas trans en cárceles (61/25) y una modificación a la Ley de Identidad de Género para prohibir tratamientos hormonales para menores de 18 años (62/25).
En el arranque del encuentro, realizado este martes, la presidenta de la comisión, Mónica Macha, señaló que “el discurso de Milei en Davos fue un momento de radicalización del conservadurismo y de esos discursos y prácticas de violencia y persecución” contra el colectivo LGBTIQ+.
“El mileísmo plantea que no se meterían con lo que cada uno quiere hacer en la cama, que es volver a pensar el concepto de lo privado, pero no en lo público, y esto es un retroceso conceptual enorme, porque lo que nosotros queremos es que cada persona pueda vivir con dignidad, con libertad, construyendo su propia felicidad en la cama, en la escuela, en la facultad, en el trabajo, en la calle, en los medios y donde sea”, resaltó la legisladora de Unión por la Patria.
En tanto, el diputado socialista Esteban Paulón aseguró que “cobran mucho valor los testimonios, porque son los que le dan valor humano a este tema”. “Las expresiones de odio tienen efectos concretos en las personas”, advirtió y expresó: “Nosotros no vamos a aceptar la guillotina social que implica que nos quieran mandar a vivir nuevamente en cuatro paredes”. Al recordar las leyes de Matrimonio Igualitario en 2010 y Ley de Identidad de Género en 2012, afirmó que se ha “recorrido un largo camino y no vamos a dar marcha atrás”.
La primera expositora fue Dora Barrancos, investigadora, socióloga y feminista, quien sostuvo: “Estamos frente a una cruzada planetaria fascista, antiderechos, que ha encontrado focalmente la causa de los feminismos y las diversidades como un programa angular de ataque, algo que no ocurría en las viejas derechas. En el pasado, las fuerzas reaccionarias eran obviamente homofóbicas, pero no habían consagrado programáticamente la fórmula”.
“¡No metan a la naturaleza ni a la biología como parámetro moral! Repugna la falta de conocimiento, de erudición, el desconocimiento fundamental, eso junto con la crueldad manifiesta que solo pueden tener los seres humanos”, enfatizó y aseguró que desde la militancia lucharán “contra la crueldad que significa querer retroceder, aniquilar y querer que la motosierra o guillotina pase por los derechos que pudimos conquistar” y para que “este gobierno neofascista termine su delirante propósito antihumano”.
A su turno, Adrián Helien, jefe de Salud Transgénero del Hospital Durand, criticó las “enormes salvajadas que se están diciendo acerca de lo que es acompañar salud trans en niñeces y adolescencias” y transmitió la “angustia e incertidumbre de quienes están en tratamiento”.
Respecto del DNU 62/25, dijo que los equipos que trabajan en salud trans no fueron consultados sobre la modificación en la Ley de Identidad de Género y “a partir de un supuesto estudio que nunca vimos, se borró de un plumazo el trabajo de muchos profesionales”. “Ahora, en los equipos hay miedo de hacer una receta, intervenir, acompañar”, reveló.

Cristina Monserrat Hendricse, abogada de la UBA e integrante del Foro Argentino contra la Transfobia, criticó los decretos del Poder Ejecutivo (sobre el alojamiento de personas trans en cárceles y la modificación a la Ley 26.743) y señaló que “si una niña o un niño de entre 16 y 18 años puede acceder a cualquier tratamiento médico sin autorización de sus padres, de acuerdo al artículo 26 del Código Civil y Comercial, ¿por qué no lo pueden hacer las niñas o los niños trans? Esto es evidentemente discriminatorio”.
“Soy mamá trans, tengo una hija adoptiva, no es mi hija biológica, va contra la biología. ¿No es mi hija? ¿Van a hacer un decreto? Hagan lo que hagan, aunque nos maten, la naturaleza y la biología va a seguir pariendo trans”, exclamó.
Desde la asociación civil Infancias Libres, Gabriela Mansilla ratificó que “no es verdad que hay cirugías para menores de edad, no es verdad que se los hormoniza”. “También estamos discutiendo el acceso a la partida de nacimiento y el DNI, a tener un nombre, a constituirse en su identidad”, apuntó y advirtió por un contexto para las infancias trans con “una sociedad que las está condenado y una institución (la escuela) que no las va a abrazar”. “Tenemos niñeces que tienen miedo de salir a la calle, porque el odio que se instala repercute en lo cotidiano”, subrayó.
Durante las exposiciones de invitados, Vanessa Di Cecco, de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, contó el ataque que sufrió junto a su esposa e hija en Cañuelas, cuando un hombre prendió fuego su casa y “la destruyó por completo”. “Hicimos la denuncia ese día, pero no se inició la investigación hasta que fuimos a los medios. Este hombre sigue prófugo hasta el día de hoy”, contó y alertó que “los discursos de odio generan violencia en nuestra comunidad”.
Florencia Guimaraes, de la asociación civil La Casa de Lohana y Diana, manifestó que “nuevamente estamos viviendo bajo un Estado que nos tortura; nuevamente estar acá sentadas dando explicaciones de por qué sí, de por qué no, de por qué necesitamos una Ley de Cupo Laboral Trans”. “Estamos con un Gobierno negacionista, que está a la ofensiva, neofascista y extremadamente cipayo, que va siguiendo la línea de (Donald) Trump, de VOX en Europa”, calificó y dejó sentada su preocupación por “la vida de compañeras que han sido despedidas y nuevamente están en una esquina siendo explotadas sexualmente”.
Nicolás Jorge Giri, dirigente de la UCR Diversidad, observó: “Un discurso o frase desacertada, cualquier gobierno la tiene, pero eso no es lo que estamos viendo. Cuando el presidente va en una línea, cuando los ministros y funcionarios hacen fila para ratificar lo mismo, cuando algunos representantes del pueblo que están en esa casa salen en defensa, como Damián Arabia, evidentemente hay una decisión política del Gobierno que pretende desconocer derechos”.
“Dicen las teorías políticas que todo gobierno necesita construir enemigos; parece que éste nos eligió para que seamos culpables de todos los males, desde el gasto en el Ministerio de Mujeres hasta la pedofilia”, agregó.

Visiblemente molesta, Marlene Wayar, psicóloga social y activista trans, reclamó acciones. “Si algo demostró la marcha (antifascista y antirracial LGBT) es que hay que seguir con la acción”, señaló y le preguntó a los legisladores: “¿Ustedes cómo van a aportar, cómo les van a exigir a sus partidos que no nos vuelvan a dejar tiradas?”. Recordó entonces que al exMinisterio de las Mujeres “nos invitaron a 250 mil reuniones que no llegaron absolutamente a nada”. “Estoy dolida de la falta de reacción y lo fácil que caen en el egocentrismo. ¿Para qué estamos acá? Esa es la gran pregunta”, dijo.
Intervinieron luego los diputados Macha, Paulón y Sabrina Selva y recordaron que al estar en período de extraordinarias no podían tratar proyectos. También mencionaron el apartamiento de reglamento que fracasó en la última sesión y valoraron que se abra la comisión como un espacio de escucha, como puntapié para acciones posteriores.
Más adelante, María Laura Oliver, de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), pidió: “Tenemos que seguir haciendo, apoyándonos entre todos, todas y todes. La marcha (del pasado 1ro. de febrero) tiene que replicarse y multiplicarse el 8, el 24 (de marzo) y toda aquella vez que alguien se crea con el derecho de avanzar contra nuestras vidas”. “Sigamos juntos en las calles; por supuesto no vamos a bajar los brazos y vamos a seguir adelante”, alentó.
También expusieron adolescentes trans; Manuel Sinde, de la Organización Social Adolescencias Trans “El Teje”; Natalia Bertazzoli, de la Agrupación Munay; Ese Montenegro, de la Columna Mostri; Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina; Lautaro Lucas Cruz, presidente de la Fundación Trans Argentinxs; entre una larga lista de invitados que participaron de manera presencial y virtual.
Se trata de una propuesta del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), a través del cuál se buscará garantizar la protección, el cuidado integral, y la inclusión económica y social de ese grupo social.
Buscando garantizar el cuidado y protección de los sectores vulnerables, desde el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) impulsaron una iniciativa en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que busca crear casas residenciales para adultos mayores de la comunidad LGBTIQ+
El proyecto busca proveer de un “espacio seguro y de apoyo integral” a las personas mayores lesbianas, gays, bisexuales, trans y otras identidades de género. Así cómo también “garantizar, promover y defender los derechos de la población LGBTI+”, “garantizar su protección, el cuidado integral, y la inclusión económica y social”, “proveer servicios y actividades que mejoren su bienestar y calidad de vida, apoyando su salud física, mental y emocional”, entre otras cuestiones.
El texto establece que podrán acceder a estas residencias todas las personas mayores de 60 años, aunque se podrá admitir a personas mayores de 50 años, teniendo en cuenta su estado de salud y grado de vulnerabilidad económico-social. Para ingresar a las mismas deberán ser argentinos nativos, naturalizados o con residencia permanente; acreditar domicilio real en la Ciudad con un mínimo de dos años al momento de la inscripción; y no estar empleados bajo relación de dependencia o cobrar ingresos registrados inferiores al valor de dos jubilaciones mínimas.
“La Casa contará con servicios de orientación psicológica, prevención de maltrato, asesoramiento en salud y acompañamiento emocional. Además, desarrollará campañas de sensibilización sobre los derechos de las personas mayores LGBT+, fomentando la empatía y el respeto hacia sus experiencias”, sostiene el documento.
En cuanto al lugar donde funcionará el centro residencial, el texto establece que deberá ser un inmueble perteneciente al GCBA y deberá contar con instalaciones accesibles y adaptadas, como habitaciones individuales o compartidas con baño privado, consultorios de salud, salas de actividades culturales, áreas de esparcimiento, biblioteca con espacios de lectura, cocina y comedor común.
Cabe señalar que le iniciativa fue impulsada por la legisladora del FIT Cele Fierro, antes de renunciar a su banca en el Parlamento porteño.
Como es tradicional, el Palacio Legislativo se iluminó con los colores de la diversidad. Durante la jornada, fue uno de los epicentros de la celebración.
El Congreso de la Nación se iluminó durante la Marcha del Orgullo 2023, que en esta oportunidad tuvo como denominación el lema “Ni un ajuste más, ni un derecho menos”.
Otros lemas enmarcados en el encuentro incluían pedidos como una “Ley Antidiscriminatoria”, una “Ley Integral Trans” y frenar a los “Antiderechos”. Todos relacionados con la campaña electoral en marcha.
Según los organizadores, alrededor de un millón de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ en la Argentina participaron de la XXXII Marcha del Orgullo, que se desarrolló entre Plaza de Mayo y hasta el Congreso.
Durante el evento hubo shows musicales, de los que tomaron parte Diego Frenkel, La Joaqui y Angela Torres, entre otros.