Figura emblemática de la televisión y diputada nacional 4 años, la popular conductora televisiva murió este jueves a los 87 años de edad.
Este 8 de diciembre se apagó la vida de Lidia Elsa Satragno, más conocida popularmente como Pinky. La Señora Televisión, para muchos, una de las figuras más representativa de la TV argentina.
En los 90 incursionó en la política de la mano de Rodolfo Terragno, entonces presidente de la Unión Cívica Radical, y en el 99 fue candidata de la Alianza a la intendencia de La Matanza. Le fue muy bien, y para muchos ganó esa elección… pero pasaron cosas. Luego de festejar el triunfo en el municipio más grande del país, en base al escrutinio provisorio, el conteo definitivo terminó beneficiando a Alberto Balestrini.
En 2007 fue candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, mas no a través de la UCR, sino por Unión Pro, que apoyaba a Mauricio Macri.
Desde su banca, impulsó 26 proyectos, 9 de ellos de ley. Entre sus propuestas, impulsó en 2008 un régimen especial del IVA para los productos que integran la canasta básica alimentaria. Esa fue su primera iniciativa, luego impulsó otras como la de disponer una mayor oferta de cajeros automáticos por parte del Banco Nación; un pedido de informes sobre la venta de acciones de YPF por parte de Repsol a Petersen Energía SA; modificaciones sobre los requisitos para ser conciliador laboral; un pedido de informes sobre la realización de estudios de impacto ambiental relacionados con la pastera Botnia en el río Uruguay; y en septiembre de 2008 un pedido de informes sobre los incendios de pastizales en las islas del Delta, entre otros.
Es autora del proyecto de resolución aprobado por el cual se distingue con una medalla recordatoria a los trabajadores legislativos que cumplan 25 años de servicios en la Cámara de Diputados.
El 17 de julio de 2019 fue distinguida en el Senado, a instancias de Carlos “Camau” Espínola, por su trayectoria, junto al periodista Robero Di Sandro y el músico y conductor Ricardo Romero. Como esa ceremonia se realizó en el Salón de Pasos Perdidos, al recibir su distinción Pinky señaló: “Esta casa me trae muchos recuerdos. He frecuentado sus salones y he trabajado en ella”. Y como le entregaron la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento, ella preguntó: “¿Qué tengo yo en común con Sarmiento? Una de sus pasiones, que es el periodismo, sino no estaría sentada acá… Y la política”.

Pinky supo ser muy crítica del kirchnerismo, al punto tal de compararlo en 2010 con la dictadura. “En la época de la dictadura, el Congreso estaba cerrado y las leyes las hacía una Comisión de Asesoramiento Legislativo formada por tres oficiales de cada fuerza que sesionaba en secreto. Ahora es igual: el Gobierno mantiene virtualmente cerrado el Congreso, negando el quórum; y las leyes las hace vaya a saber quién, en secreto en la Casa Rosada”.
En noviembre de 2009, hizo algo no muy común entre los legisladores: cambió su voto en plena sesión, a partir del discurso de otra diputada que terminó convenciéndola de modificar el sentido que pensaba darle a su voto. Fue durante el debate de la Ley de ADN, que autoriza a la Justicia a ordenar la toma obligatoria de muestras biológicas para determinar la identidad de personas en las causas en las que se investigan delitos de lesa humanidad. Entonces ella confesó que cambió su voto luego de “escuchar atentamente los argumentos de la diputada Victoria Donda dentro del recinto”.
“Fue cuando la legisladora Donda explicó lo tremendo que es cargar con la mochila de no saber quién era y no atreverse a quitársela, y el alivio que tuvo cuando pudo sacársela de encima”, señaló entonces la popular Pinky a parlamentario.com. “Si alguien hubiera tomado la decisión por ella, hubiese sido mucho más fácil”, sostuvo.
Además, trazó un paralelo sobre lo difícil que es no tener certezas en la vida respecto de temas importantes: “Yo trasladé eso al cáncer, que también es una carga, en la cual uno no se atreve a ir al médico y saber lo que le pasa. Cuando escuché su declaración, cambié sin dudar”, se sinceró entonces la exconductora de televisión.
Pinky agregó que este tipo de situaciones se dan cuando hay un debate legítimo de los proyectos en las cámaras y no cuando “cada uno sale a guitarrear lo que quiere”, y finalizó: “Es mi sueño que exista un Congreso donde se escuchen las propuestas con atención”.
El 3 de diciembre de 2009 le tocó vivir una situación especial como diputada nacional: presidir una sesión. Lo hizo en su condición de legisladora de mayor edad y presidió así la sesión preparatoria en la que juraron los diputados nacionales electos en las elecciones de 2009. Así, le tocó tomarle juramento nada menos que al expresidente Néstor Kirchner. También a quien lo venció en esa elección, y con el que terminó alineándose políticamente: Francisco de Narváez.
El exmandatario juró junto a sus pares bonaerenses Luis Cigogna, Dulce Granados y Carlos Kunkel.
En esa sesión, el diputado Felipe Solá la felicitó por su papel en esa sesión: “Aprovecho esta oportunidad para felicitar también, porque lo merece, la labor desempeñada por la señora diputada Satragno como presidenta de este cuerpo en un día muy difícil en el que aceptó dicha función y lo hizo muy bien”.