La diputada dejó el bloque que responde a Oscar Zago y se sumó a las filas libertarias, dandole así 14 legisladores a la bancada conducida por Pilar Ramírez.
El bloque de La Libertad Avanza (LLA) continúa consolidándose en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tan es así que la diputada Sandra Rey abandonó en las últimas horas la bancada del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), referenciado a nivel nacional en Oscar Zago, para sumarse a las filas libertarias.
La información fue confirmada por la presidenta del bloque LLA, Pilar Ramírez, quien detalló que gracias a esta incorporación el bloque cuenta con 14 legisladores, convirtiéndose en la segunda fuerza con más representantes dentro del Parlamento local.
"Junto a Karina Milei le dimos la bienvenida a Sandra Rey al bloque de LLA CABA. ¡El equipo de Javier Milei en la Ciudad ya suma 14 legisladores! Qué lindo se está poniendo esto. ¡Viva la libertad, carajo!", sentenció Ramírez.
Cabe señalar que hasta diciembre pasado, Rey junto al resto de los diputados del MID, trabajó codo a codo con los representantes de Confianza y Desarrollo (CyD), el bloque integrado por Horacio Rodríguez Larreta y Graciela Ocaña.
Con esta incorporación a LLA, la distribución de las bancas en la Legislatura porteña quedó de la siguiente manera: 20 escaños para Fuerza por Buenos Aires (FxBA); 14 para LLA; Vamos por Más (VxM) cuenta con 11; CyD con seis; la Unión Cívica Radical - Evolución (UCR-Ev) con cinco; y las uatro restantes se reparten en la izquierda y exlibertarios.
Sandra Rey (MID) presentó una iniciativa para ponerle fin a la Ley N°6.328 sobre ampliar el porcentaje de emisión de música de origen nacional en medios de comunicación audiovisual y radiodifusión.
La diputada del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) Sandra Rey impulsó en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley mediante el cual prevé derogar la “Ley N°6.328 sobre ampliar el porcentaje de emisión de música de origen nacional en medios de comunicación audiovisual y radiodifusión”.
En los fundamentos de la iniciativa, la legisladora recordó que dicha norma dispone que los medios de comunicación audiovisual y radiodifusión estatales de la Ciudad, en sus producciones propias (…) deberán asegurar que un mínimo de 70% de la música emitida sea de origen nacional, ya sea de autores/as, compositores o intérpretes nacionales, cualquiera sea el tipo de música de que se trate, por cada jornada de transmisión”. Además, establece que esta cuota “se distribuirá proporcionalmente a lo largo de la programación diaria, teniendo que asegurar además la emisión de un 60% de música nacional producida en forma independiente, donde el autor/a y/o intérprete ejerza los derechos de comercialización de sus propios fonogramas mediante su transcripción por cualquier sistema de soporte, teniendo la libertad absoluta para explotar y comercializar su obra”.
“Esta regulación implica una limitación arbitraria en sus términos y una intromisión indebida a la libertad de expresión y artística, que cuentan con reconocimiento constitucional en el artículo 14 de la Constitución Nacional y el artículo 32 del texto fundamental porteño, que establece que la Ciudad ‘asegura la libre expresión artística y prohíbe toda censura’, lo que resulta incongruente con cualquier estipulación jurídica particular que disponga lo contrario”, agregó Rey.
A la vez que sentenció que “esta injerencia del estado impone una restricción directa sobre el contenido que los medios de comunicación están obligados a difundir, lo que representa, como ya mencionamos, una intromisión indebida del Estado en la libertad de expresión y artística. En efecto, la discriminación del contenido musical por su mero origen, priorizando lo ‘nacional’ sobre lo ‘extranjero’, atenta con el principio de neutralidad estatal en la producción cultural y la libre circulación de ideas y expresiones artísticas”.
Durante la ceremonia, se rindió un especial homenaje a la labor del fiscal Nisman, subrayando su dedicación en la búsqueda de justicia por las víctimas del atentado.
En una jornada cargada de emociones y recuerdos, recordaron este lunes el aniversario del atentado terrorista contra la mutual judía AMIA, en un acto celebrado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
El evento fue organizado por la legisladora del MID Sandra Rey, y participó también el diputado del Movimiento de Integración y Desarrollo Oscar Zago del Movimiento de Integración y Desarrollo.
El acto, que marca las semanas previas al 30° aniversario del atentado que sacudió al país, contó con la presencia y emotivos discursos de destacadas figuras como el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, el secretario general Alejandro Zuchowicki, y el director ejecutivo Víctor Garelik. También ofrecieron sus conmovedores testimonios Sofía Guterman y Luis Czyzewski, padres de víctimas del ataque.
Durante la ceremonia, se rindió un especial homenaje a la labor del fiscal Alberto Nisman, subrayando su dedicación en la búsqueda de justicia por las víctimas del atentado. “En nuestro país a veces se hace demasiado larga la espera de Justicia, pero es por eso que eventos como este son tan importantes”, expresó el diputado Zago, quien destacó la relevancia de mantener viva la memoria y el clamor por la verdad.
Este evento se inscribe en una serie de actividades conmemorativas que buscan no solo recordar a las 85 víctimas del atentado, sino también reafirmar el compromiso con la verdad y la justicia, valores fundamentales en una sociedad democrática.
La jornada culminó con un renovado llamado a las autoridades y a la comunidad en general para que se continúe trabajando incansablemente en el esclarecimiento de los hechos y se honre debidamente la memoria de quienes perdieron la vida en aquel trágico 18 de julio de 1994.
Sandra Rey y Ramiro Marra (LLA) presentaron una iniciativa en la Legislatura mediante la cual buscarán que los centros de salud públicos atiendan de forma “exclusiva” a personas con domicilio legal en el distrito capitalino, salvo algunas excepciones.
Semanas después de que se viralizara un video donde se podía ver a un médico del sistema público de salud de la Ciudad desbordado por la cantidad de pacientes, los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) Sandra Rey y Ramiro Marra enviaron a la Legislatura porteña un proyecto de ley para que los hospitales locales atiendan de forma “exclusiva” a vecinos del distrito capitalino.
De esta manera, el documento recientemente presentado establece que “todos los establecimientos del sistema de salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberán atender exclusivamente a las personas de Nacionalidad Argentina con domicilio legal en esta Ciudad, con la única excepción de los pacientes que no cumplan con una o ambas condiciones y que con motivo de una emergencia médica no puedan ser trasladados a un establecimiento de salud de la jurisdicción a la que pertenecen debido al riesgo para su vida que pueda implicar la demora en su traslado”.
Asimismo, el proyecto sostiene que en caso de que los establecimientos del sistema de salud pública atiendan a una persona que no tenga domicilio legal en la Ciudad, deberán notificarle al Ministerio de Salud o al órgano que éste designe este suceso, “detallando la consulta, internación o tratamiento médico y el costo que esto conlleva incluyendo los insumos, conforme el Nomenclador de Prestaciones”.
“Mensualmente se notificarán los gastos a la Administración de la jurisdicción correspondiente a fin de cobrar el reintegro por los servicios prestados”, agrega el proyecto.
El articulado del texto también sostiene que el jefe de Gobierno podrá “suscribir acuerdos de reciprocidad sanitaria con ciudades, provincias argentinas y con otros países, a fin de acordar condiciones para la atención sanitaria de los ciudadanos no argentinos y no residentes en la Ciudad”.
En los fundamentos de la iniciativa, los libertarios explicaron que “el sistema de salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuentra en una situación de grave crisis, con problemas que incluyen la falta de médicos en determinadas especialidades, la precariedad laboral del personal de enfermería, la falta de turnos y la demanda excesiva de atención médica por parte de ciudadanos no argentinos o no residentes en la Ciudad”.
“Cabe destacar que conforme a estadísticas de hace unos años solo alrededor de un 20% de los porteños se atienden en los establecimientos de salud pública de la Ciudad, en tanto que de ese porcentaje, el 60% son porteños y el resto son extranjeros o no residentes en la Ciudad”, sentenciaron.