Una vieja discusión versa sobre un tema por demás controvertido: ¿los policías pueden tener un gremio, como cualquier trabajador? Muchos sectores lo reclaman desde hace tiempo, pero en general lo hacen desde el anonimato por el simple y solo hecho de que se trata de una condición prohibida.
Sin embargo representantes de una agrupación que trabaja precisamente en esa agremiación acudirán directamente al Congreso para ver si puede avanzarse en el tema, y serán recibidos con tal motivo por la titular de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, la cordobesa Griselda Baldata.
La reunión está prevista para el lunes 31 de mayo a las 15, y la audiencia oficial fue concedida a los integrantes de la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios de la República Argentina (FASIPP). La federación, conformada por representantes de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Río Negro, Chubut, Misiones, Mendoza, Córdoba y Misiones, solicitó la audiencia a los efectos de interiorizar a la diputada de la Coalición Cívica/ARI sobre la sindicalización de los trabajadores policiales argentinos.
Por parte de Chubut, su representante. Carlos Michia, presentará el proyecto de sindicalización presentado en la Legislatura de su provincia el pasado 20 de mayo por el diputado provincial Fernando Urbano Bloque CC-ARI. El proyecto fue enviado para su tratamiento a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia de esa Legislatura.
Para muchos, la sindicalización policial es “una deuda de la democracia” con los trabajadores policiales y representa “una desigualdad manifiesta y arbitraria en los derechos constitucionales con el resto de los trabajadores argentinos”.
Quienes reivindican la agremiación policial sostienen que “el trabajador policial debe ser considerado como un integrante más de la clase trabajadora, con los mismos derechos y garantías, otorgándoseles el derecho legítimo y legal de sindicalización para que puedan defender sus intereses profesionales”.
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