La imagen digital de Javier Milei volvió a cerrar un mes levemente positivo, aunque con un foco de fuerte negatividad ligado a los incendios en la Patagonia. La actividad de las comunidades oficialistas —incluidas las internacionales— logró sostener el predominio de referencias favorables, mientras la crisis ambiental abrió una conversación que el Gobierno no pudo controlar.
Imagen Ad Hoc
La conversación digital en torno al presidente Javier Milei registró en enero un nuevo saldo positivo, el cuarto consecutivo, en un mes atravesado por dos agendas contrapuestas: por un lado, la internacional, que funcionó como refugio y fue impulsada por comunidades oficialistas; por otro, los incendios en la Patagonia, que se constituyeron en la principal fuente de críticas, en un volumen y una intensidad que la Casa Rosada no consiguió revertir.
El informe de la consultora Ad Hoc muestra que Milei acumuló 6,6 millones de menciones en el mes, con un sentimiento promedio 47 por ciento positivo, 45 por ciento negativo y 8 por ciento neutro. La actividad de las comunidades afines dentro y fuera del país se concentró en amplificar la agenda presidencial, especialmente sus participaciones en Davos y su vínculo con Donald Trump, que volvió a ser uno de los ejes centrales de la conversación global.
El contrapunto lo marcaron los incendios en el sur, que generaron dos millones de menciones, casi todas con tono crítico. Fue la única discusión que escapó al control de las comunidades oficialistas y que se impuso por sobre el resto de los temas. Milei fue señalado como responsable político por su presunta inacción, mientras que el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, fue junto a Milei la figura política más mencionada, criticándoselo por afirmar antes de tiempo que los incendios estaban controlados: registró 131.982 menciones, cuestionándosele también su respaldo al Presupuesto 2026.
La conversación alrededor del Presidente estuvo atravesada por un fuerte componente internacional: una de cada cinco menciones sobre Milei fue en idiomas extranjeros, y las comunidades digitales aliadas en el exterior tuvieron un rol decisivo para instalar contenidos positivos en torno a su figura. Trump, en particular, volvió a ocupar un lugar hegemónico en las redes: según el relevamiento, en el último año acumuló más de 340 millones de menciones, lejos del resto de los líderes globales y muy por encima de las 65 millones registradas por Milei en el mismo período.
Esa presencia no se tradujo solo en apoyo. Ad Hoc detectó la aparición y consolidación de dos corrientes de conversación agresivas: una islamófoba y otra con tintes antisemitas. La discusión sobre el Islam, motorizada principalmente por la comunidad libertaria, multiplicó por diez su volumen en diciembre respecto del promedio mensual. En paralelo, la narrativa vinculada al llamado Plan Andinia —una teoría conspirativa que postula la intención de crear una colonia judía en la Patagonia— creció de manera abrupta, alimentada por rumores que circularon durante los incendios y que derivaron en picos de búsquedas en Google en provincias del sur entre el 6 y el 13 de enero.
Aun con ese marco conflictivo, el Gobierno consiguió sostener una agenda digital favorable. Los picos de conversación positiva provinieron de actividades oficiales y cruces con actores de la política local, como el enfrentamiento con Paolo Rocca, que elevó las menciones a Techint al nivel más alto del último año y resultó funcional para reforzar el encuadre oficialista. Entre los temas que aportaron más positividad figuraron Venezuela, Davos, la inflación, la pobreza y la agenda del equilibrio fiscal.
El informe concluye que, aunque los incendios funcionaron como una “mancha de negatividad” que atravesó todo el mes, la Presidencia logró mantener el control del resto de la conversación, con un claro protagonismo de las comunidades internacionalistas y una disputa discursiva profundamente polarizada. En esa dinámica, Milei cerró enero con un saldo digital positivo aunque ajustado, sostenido por la movilización oficialista y por una creciente articulación con audiencias extranjeras.
El evento fue encabezado por el riojano Ricardo Guerra bajo el lema “Diálogo global para fomentar la tolerancia, la paz y el respeto a la libertad de religiones y creencias”, y contó con la presencia de embajadores, funcionarios y senadores. “Emitamos unidos un mensaje en contra de toda discriminación y la violencia”, expresó el legislador.
Este miércoles se llevó a cabo en el Salón de las Provincias del Senado de la Nación el evento encabezado por el riojano Ricardo Guerra bajo el lema “Diálogo global para fomentar la tolerancia, la paz y el respeto a la libertad de religiones y creencias”, que contó con la presencia de embajadores, funcionarios, senadores y dirigentes religiosos en el marco del día internacional de la lucha contra la islamofobia.
El objetivo del encuentro visibilidad la sensibilización en todos los niveles respecto de la lucha contra la discriminación religiosa, además de generar conciencia respecto del preocupante aumento generalizado de los casos de discriminación, intolerancia y violencia dirigidos a miembros de muchas religiones y otras comunidades en diversas partes del mundo, motivados en muchos casos por la islamofobia, el antisemitismo, la cristianofobia y los prejuicios contra personas de otras religiones o creencias.
En la jornada se conmemoró el primer aniversario de la declaración por parte de la ONU del “Día internacional de lucha contra la islamofobia”, resolución que se adoptó en consenso por el organismo mundial y que hace hincapié en el derecho a la libertad de religión y de creencias. Además, dicha resolución recuerda a la anterior, emitida en el año 1981, en la que se pedía por “la eliminación de todas las formas de intolerancia y de discriminación por motivos de religión o de creencias”.
Al hacer uso de la palabra, Guerra les dio una cordial bienvenida a los presentes a la reunión que “tiene por objeto que conjuntamente contribuyamos a visibilizar y difundir las resolucioens que ha emitido la ONU en contra de la islamofobia que hoy se cumple el aniversario, pero también contra la cristianofobia, el antisemitismo y contra todo acto de intolerancia y discriminación, de violencia por razones religiosas y creencias en general que rememora una resolución que sacaron en 1981”.
“Como ferviente defensor del diálogo, del respeto, de la libertad, creo que esta iniciativa de la ONU es muy importante, siempre lo han sido, pero la actualidad en el mundo complejo que estamos atravesando se está transformando en un gran desafío y una gran responsabilidad su difusión y su práctica para que todos podamos vivir en paz y armonía”, manifestó el riojano.
Y cerró: “En ese sentido es que destacados miembros de comunidades religiosas, representantes de embajadas de países amigos, funcionarios del Gobierno, legisladores, organizaciones de la sociedad civil que conjuntamente emitamos unidos un mensaje en contra de toda discriminación, violencia, es muy ambicioso y es para celebrar. Que sean todos bienvenidos”.
También se expresó Greta Pena interventora del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI): “Las fuentes de cada texto son sagrados, pero lo que no es sagrado a veces por ser construcciones humanas son las interpretaciones”.
“En este día contra la islamofobia quiero expresar que la mesa que está acá humildemente representa que esta política a favor de la diversidad religiosa, el respeto y en contra de toda discriminación en base a la religión, es una política de Estado”, planteó Pena y remarcó que “nuestro país está comprometido desde sus primeros inicios”.
A su vez, destacó que “cada texto sagrado contiene los ideales de justicia, de respeto, de unión a la dignidad humana. Creo que está en cada uno de nosotros poder hacer de esto algo cotidiano”.
“La estigmatización y los prejuicios alrededor del islam son muy fuertes y para el INADI entendemos que incluso está superando el racismo estructural que tenemos a nivel mundial. El terrorismo, las acciones terroristas o los extremismos violentos no pueden ser asociados a ningún pueblo, a ninguna religión ni nacionalidad por ninguna razón”, planteó Pena.
En ese sentido, consideró que “tenemos mucho para aprender y hacernos preguntas desde nuestra mirada occidental y poder escuchar más de los protagonistas”, y bregó para que “este diálogo pudiera repetirse en otros ámbitos porque necesitamos renovar pactos y reconocer que las diferencias no solo son una cuestión negativa, sino que son la esencia de la riqueza”.
Luego fue el turno de Guillermo Oliveri, secretario del ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, sostuvo que “escuchar al otro y mantener un diálogo nos permite decir que somos amigos. Podemos tener diferencias, pero en el cara a cara sabemos que hay franqueza y que cada uno tiene su verdad y se puede llegar a compartir”.
“Argentina de acuerdo a los datos que tiene CONICET en una encuentra realizada en 2008 y 2019, el 90% de los argentinos creemos en Dios en sus diferentes miradas. Es decir, esa religiosidad también tiene que ver con la conformación del país como sociedad”, sostuvo y remarcó: “Argentina en esto es única en la convivencia de religiones”.
Por otro lado, cuestionó que “los dirigentes no aprendieron nada, tenemos otra guerra en Europa y distintas guerras en el resto del continente. ¿Cómo nosotros no nos ponemos de acuerdo para parar la guerra y en la pandemia nos pusimos de acuerdo con los líderes de los laboratorios para las vacunas?”.
“Argentina tiene muchos problemas hoy, pero justamente lo que no tenemos es problemas en lo interreligioso y uno de los precursores del diálogo fue el Papa Francisco”, destacó Oliveri.
En su disertación, el Padre Adrián Santarelli de la Iglesia Santo Tomás Moro expresó: “Ponerse en el lugar del otro es la base de lo que Dios quiere en la alianza. Dios nos hizo para vivir en alianza de paz entre todos, entre los pueblos, entre las diversidades, por eso tenemos que entender la palabra clave que es vivir en alianza”.
También habló Gabriel Gorentein, secretario General de la AMIA, quien ponderó el encuentro y destacó la importancia para “poner en común la necesidad de seguir levantando la voz para promover los valores humanos esenciales, la paz, el diálogo, el respeto, la coexistencia y la convivencia en diversidad”.
“El 15 de marzo se trata de una fecha necesaria para dar visibilidad a esta problemática global y defender el derecho a la libertad de religión y de creencias inherentes a todo ser humano. La decisión de dedicar un día a esta temática obedeció al aumento generalizado de los casos de discriminación y violencia dirigidos a miembros de diversas comunidades”, subrayó.
Además, consideró que “la libertad religiosa es un derecho humano fundamental que protege la capacidad de las personas de practicar su fe sin temor a la discriminación o sufrir represalias”, y opinó que “visibilizar los actos de discriminación y discursos de odio por motivos religiosos son el primer paso que hay que transitar en post de defender el respeto y la aceptación de las diferencias”.