El proyecto fue aprobado en el Senado por unanimidad. Su discusión había comenzado en junio de 2021 en la Cámara de Diputados.
Un tema largamente pendiente, pues su discusión había arrancado en junio de 2021, otro año que estuvo marcado por la pandemia, el Senado sancionó este jueves la Ley de Promoción de la Formación y Desarrollo de la Enfermería.
La norma se votó por unanimidad (61 votos positivos), al igual que cuando tuvo media sanción en la Cámara de Diputados, en septiembre de 2022.
La iniciativa fue motorizada por el tucumano Pablo Yedlin, quien en ese momento era diputado y presidente de la Comisión de Salud, con el aval del Poder Ejecutivo. De hecho, hubo un acto en Casa Rosada con trabajadores de la salud.
Y fue Yedlin, ahora en su rol de senador y también presidente de la Comisión de Salud, quien abrió el debate en la sesión celebrando “el consenso y la voluntad política que nos permite tratar este proyecto”.
En esa línea, contó que dicha iniciativa “la comenzamos a trabajar en junio de 2021 en la Cámara de Diputados. La voluntad política se expresa en personas que lo acompañaron. Le dimos dictamen en la Comisión de Salud de Diputados, yo me vine y eso quedó ahí”, y agradeció a sus pares los diputados Blanca Osuna, Mónica Fein y a Daniel Gollan. Hizo extensivo el saludo al Ministerio de Salud y a los ministros de Educación nacional y provinciales, las universidades.
“El sistema de salud argentino con todos sus altos y bajos tiene un problema importante en el tema de la enfermería porque hoy la Argentina tiene 237 mil enfermeros de los cuales casi 70 mil son auxiliares y en muchos países, quizás, no estarían considerados dentro del grupo de enfermeros. Hay 125 mil técnicos y solamente 41.400 enfermeros universitarios”, detalló el tucumano.

Y planteó: “Estos números dichos así no expresan mucho, pero representan aproximadamente 37 enfermeros por cada 10 mil habitantes. El promedio mundial está cerca de 38 por cada 10 mil, pero de rango va de países muy pobres que tienen 9 por cada 10 mil a los países del primer mundo que tienen 115 enfermeros por cada 10 mil habitantes”.
Yedlin se refirió a un trabajo publicado por la revista Lancet establecía que para que un país pudiera cumplir de forma efectiva con la atención primaria de salud en un 90% se requerían 114 enfermeros cada 10 mil habitantes, y para cumplir con un 80% se necesitan 78 por cada 10 mil habitantes.
“Tenemos muchos menos enfermeros que la mayoría de los países de la región. Tenemos un problema histórico con la enfermería. Además, cuando vemos la cantidad de enfermeros universitarios que representan el 16% del total de enfermería y sin considerar a las auxiliares el 24%, cuando en general en los países del primer mundo superan el 50% los universitarios, volvemos a ver que tenemos un problema”, alertó el oficialista,
En ese aspecto, señaló que “el problema no es uniforme” al tiempo que mostró un gráfico estadístico de las provincias que “caen por debajo de ese valor bajo de 37 por 10 mil. El problema aparte es de distribución de recurso humano”.
Sin embargo, reconoció que se “trabajó mucho en los últimos años” y precisó que en el 2011 se generó un plan estratégico de enfermería, en 2016 el programa nacional de formación en enfermería en el Ministerio de Educación.
“El Ministerio de Salud estos años generó una dirección de enfermería que el país no tenía un plan nacional de enfermería y hay un aumento progresivo de la cantidad de enfermeros en los últimos años. Del 2020 al 2019 han aumentado la cantidad de enfermeros alrededor de un 4,5%, algo así como 5 mil enfermeros más de tecnicatura, 3 mil más universitarios. Son resultados de estas políticas acertadas”, ponderó el senador tucumano.
En tanto, precisó que en su provincia hay en la universidad 5 mil alumnos en la licenciatura de enfermería y 6 mil en las tecnicaturas.
“Esta ley viene a promover la educación de calidad al incremento de la cantidad de enfermeros. Declara de interés publico nacional la promoción de la formación y del desarrollo de la enfermería. Entre sus principios reconoce y jerarquiza a la enfermería como un trabajo profesional de la salud. Aumenta la distribución federal. Genera la participación igualitaria de enfermeros y enfermeras en todos los niveles, ámbitos y jerarquías de los sistemas de salud”, detalló entre otros aspectos.
A su turno, el senador Mario Fiad (Jujuy – UCR) remarcó la importancia que la salud tenga un lugar prioritario en la agenda pública porque “cuando hablamos de salud hablamos de derechos humanos”.
“El derecho de la salud no se concreta solamente con acciones de tecnología si no tiene el recurso humano adecuado e idóneo. Por más equipos sofisticados de alta tecnología, tenemos que pensar primero en el recurso humano”, destacó y adelantó su voto positivo.
Además, planteó que el proyecto tiene como autoridad de aplicación al Ministerio de Educación y cuestionó que “solo lo tratamos en la Comisión de Salud”. “Estos giros tenemos que poder trabajarlos mejor y creo que todos tenemos que hacerlo porque si la autoridad de aplicación es el Ministerio de Educación podría haber tenido un giro a la comisión correspondiente para que pudiera enriquecer el proyecto y pudieran dar sus opiniones ampliando la visión que teníamos”, criticó.
Al referirse al capitulado, se posó sobre el seis que se titula “incentivos y aportes económicos a la formación” y sostuvo que el proyecto contiene incentivos, becas, aportes para las instituciones de formación y “tampoco fue girado a la Comisión de Presupuesto”.
“Esto puede hacer de nosotros un mejor funcionamiento para tener todos los aportes necesarios para que las leyes tengan una visión compartida de todo el espectro interesado”, propuso Fiad y aportó: “Debe haber políticas activas de redistribución y de incentivos para poder radicar a mucho del personal del sector salud no solo concentrado en las grandes ciudades sino una mejor distribución en el interior del interior. También tenemos que garantizar las oportunidades de trabajo en condiciones dignas, para que eso se pueda dar con normativas que lo brinden. Estas políticas deben articularse entre todas las jurisdicciones. Este proyecto es un gran avance, pero quedan muchas cosas pendientes”.
Puntos principales de la norma
La Ley de Promoción de la Formación y Desarrollo de la Enfermería tiene por objeto establecer los mecanismos necesarios para promover la formación de calidad y el incremento de la cantidad de enfermeras y enfermeros, así como la profesionalización y el desarrollo de la enfermería en todo el territorio nacional.
Además, declara de interés público nacional la Promoción de la Formación y del Desarrollo de la Enfermería en la República Argentina; y establece la creación de una Comisión Nacional de Formación y Desarrollo de Enfermería, como organismo de asesoramiento técnico a los fines de brindar recomendaciones sobre cualificaciones profesionales, certificaciones educativas y estrategias para la mejora continua de la formación y el desarrollo del trabajo profesional de enfermería.
En esa comisión deberá haber representantes del Ministerio de Educación de la Nación, el Ministerio de Salud de la Nación, el Ministerio de Trabajo de la Nación, el Consejo Federal de Educación, el Consejo Federal de Salud, organizaciones sindicales, instituciones de formación técnica superior, universidades y asociaciones profesionales de enfermería, quienes “actuarán ad honórem”, se aclara.
Asimismo, se crea en el ámbito del Ministerio de Educación, el Programa Nacional de Formación de Enfermería, según los lineamientos del Consejo Federal de Educación, a fin de administrar y gestionar los incentivos y aportes económicos para la mejora continua de la calidad de la formación de los enfermeros, incrementar el número de egresados y promover el desarrollo de la enfermería en todo el país.
En el texto, se promueve el derecho de enfermeras y enfermeros a acceder a mayores calificaciones y preparación para el desarrollo de su profesión, ya sea a través de la educación formal como de la formación continua en salud. En consecuencia, se estimulará e incentivará la movilidad entre las distintas calificaciones y certificaciones existentes.
También, se fomentará la profesionalización de los auxiliares de enfermería que actualmente sean parte integrante del sistema de salud, tanto público como privado. Y se dispone que a partir de los dos años de promulgada la ley, se prohíbe la formación de nuevos auxiliares en enfermería en todo el territorio nacional, debiendo las ofertas educativas reconvertirse con dicho propósito en ese lapso.
Asimismo, contempla el otorgamiento de becas, que podrán ser renovables anualmente y el texto indica que “el monto anual de las mismas deberá actualizarse de forma previa al inicio de cada ciclo lectivo, debiendo definirse una escala progresiva en relación con el avance de estudio de la tecnicatura o licenciatura en Enfermería”.